"Hágase justicia aunque el mundo perezca" (mensaje en la entrada del penal de Comayagua donde se calcinaron 400 almas)

martes 31 de agosto de 2010

Antífona del puño - Jacobo Cárcamo, Honduras 1916-1959

Una mano abierta...
nada más triste que una mano abierta...
es la mano que pide,
la mano que se humilla
por el sol negro de un mendrugo
o por el ojo rojo de un centavo.


Oh el entusiamo vertical
de un puño en alto...
es como un mástil de orgullos
dispuestos a defenderse,
es como un botón de rebeldías
listo para reclamar.


Nada más bello
nada más elegante
que alzar como una grímpola de fuego
la protesta redonda de una mano cerrada.