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martes, 14 de julio de 2026

Episodio 129, Cuando Guns n´ Roses estuvo en Tegucigalpa

 


Fingían no reconocerlos, pero eran ellos. Entraron donde Pelleja, en el Barrio Abajo, y esperaron que escampara de una tormenta feroz para irse  al concierto. Lo demás deben escucharlo entrando al enlace:

https://drive.google.com/file/d/17u4dB0T2LIe_h4uCinP_epbQBfQ5iHDF/view?usp=sharing

Este episodio va dedicado a Myrna María Barahona, reina del rock en estas Hosnduras.

jueves, 14 de mayo de 2026

Episodio 128, Mi primera vez en la Gran Muralla China

 

Les comparto una anédcota desconcertante del día en que visité la Gran Muralla China junto a compañeros hondureños. Guardo esa impresión como una de las mayores enseñanzas que traje de la gran China Popular, algo que me hizo repensar las búsquedas de cada viaje, de cada partida. Este episodio va aderezado con las intervenciones de algunos de los compañeros y compañeros que estuvimos en China, en su asombroso y colosal mundo.

https://drive.google.com/file/d/1CvAZERXn6IKJOaYH1keR1W-7K4WYhtbD/view?usp=sharing

domingo, 3 de mayo de 2026

Episodio 127, Las últimas palabras

 Una mujer de 82 años es la última de su pueblo ancestral en hablar su idioma. En un gesto de resistencia y memoria logra recuperarlo del olvido. ¿Cuánto llevamos dentro de nosotros y nosotras que puede ser la última expresión de toda una cultura? Nuestro silencio siempre será cómplice de la destrucción.

 

domingo, 15 de marzo de 2026

Episodio 123: 1998, Un primer poemario entre las mismas guerras




 En 1998 publiqué mi primer poemario, Sextos de lluvia, y de entre todas las premoniciones terribles nunca advertí que la más concreta sería la del ángel de Rilke (todo ángel es terrible), lo inevitable que sería la poesía durante toda mi vida hasta ahora. Aquí les comparto un poco de esas memorias y por igual, las guerras horribles que siguen siendo calca este 2026.

https://drive.google.com/file/d/1q2mSft7tGcgANL_qe1Nvf-m9KGi6LAhD/view?usp=sharing

domingo, 1 de marzo de 2026

Episodio 122, La ola Drauner


 Los registros de mi diario se convierten en crónica, como ya lo vengo haciendo en otros episodios. Los invito a que escuchen este montaje que recorre parte del territorio emocional de aquellos que fuimos en 1995. Cualquier coincidencia es, sencillamente, porque fuimos lo mismo.

viernes, 27 de febrero de 2026

Memorias naborías, Una digresión sobre Tenochtitlan, Episodio 4

 


Esta es una conversación que pretendía ser informal. Con el ex Procurador General de la República, abogado Manuel Díaz Galeas, mantenemos desde hace muchos años a una constante revisión sobre los hechos de la invasión europea a Abya yala, centrándonos siempre sobre la caída de Tenochtitlan a manos de Cortés. Consideré que existían en lo hablado puntos que se deben realzar para corregir la narrativa oficial y así, mediante el lenguaje y memoria, dignificar la gesta de resistencia de las civilizaciones originarias. Aquí les comparto, junto a la narración introductoria de un pasaje de Historia verdadera de la conquista de Nueva Espana (Bernal Díaz del Castillo)  por parte de Iris Daniela Maldonado como la Malitzin (Malinche o Marina), un intento más de recuperar el origen de nuestro mestizaje, la épica y la tragedia de aquel siglo XVI.

https://drive.google.com/file/d/1v4TJqaWAfKSL1ghx2SHthFvdSnuGLHDG/view?usp=sharing


lunes, 19 de junio de 2023

Memorias Naborías, Episodio 3: Alimento y hambre en las Antillas


En este episodio, gracias a las fuentes del historiador Hugh Thomas en "El Imperio Español desde Colón a Magallanes" y el ensayo "Los españoles esclavizaron a los taínos por su producción agrícola", del antropólogo puertorriqueño Nelson Álvarez Febles, escucharemos cómo la autosuficiencia alimentaria de los habitantes de las islas del Caribe fue destruída como método de dominio en los primeros 30 años de la invasión a Abya yala.


 

domingo, 18 de junio de 2023

Episodio 113: Juan Boria, el gran declamador de la poesía afroantillana en Puerto Rico

 


Aquí está la voz, el cuerpo que la palabra del tambor, de la bomba, de los siglos de cimarronaje y libertad decidida. Juan Boria, memoria de la negritud puertorriqueña, nos enseña aquí (así como nos enseñaron Luz Ondina y Juana Pavón en Honduras), desde un registro de cassette que logré transferir y editar en MP3, lo que de fondo y forma sigue vibrando en la expresión poética de la isla y de las Antillas todas.

https://drive.google.com/file/d/1TsigGEePLbqz9b1wzx4SWCWH5RneUAF0/view?usp=sharing

miércoles, 7 de junio de 2023

Memorias Naborías, Episodio 2: El presagio de Las Canarias

 

Los indicios de que había otra tierra al otro lado del mar venían sucediéndose desde mucho antes de 1492, y fue en la invasión al archipiélago de Las Canarias donde castellanos y portugueses montarían el laboratorio atroz de la colonización posterior de Abya Yala.

Los invito a hacer memoria y a preguntarnos si todo lo acaecido fue producto del Destino, del Azar o de las Estrellas.

Fuentes: Historia de las Indias, Tomo I, Bartolomé de Las Casas y Esclavos (la esclavitud en Las Canarias) Documentos para la historia de Canarias, VIII.

https://drive.google.com/file/d/1SyNY_sEQp3BqYFE9rMCJkQDnWcvHcACN/view?usp=sharing

viernes, 2 de junio de 2023

Memorias Naborías ¿por qué de este podcast?


 Luego de interminables lecturas -que aún continúan y dudo que terminen-, la dolorosa y a la vez fascinante historia de la invasión a América en 1492, me ha urgido a crear este podcast. La historia siempre ha competido con mi creación poética y todas mis otras expresiones literarias. Es hora de expresarla de alguna forma más o menos dominable: la técnica del montaje de audio derivada de mi experiencia -aun continua- con el podcast Bitácora del Párvulo, del cual, al día de hoy, he producido 109 episodios.

Mis estudios en Antropología Sociocultural en la Universidad de Puerto Rico (UPR), me han ofrecido los contenidos más esclarecedores, partiendo desde el impacto de la colonia española en Puerto Rico hasta la incuestionable colonia estadounidense. En mis clases, siempre les he expresado a mis maestras y maestros, que soy un apasionado de la historia que quiere utilizar las herramientas de la antropología para expandir aún más las posibilidades de análisis y recuentos históricos, por lo que en este podcast, mis opiniones tendrán ese abordaje holístico -y muchas veces autoetnográfico- que, también, no dejarán de lado las revelaciones de una poética en los hechos que nos dieron heredad mestiza y responsabilidad con en el presente vivo de los pueblos indígenas en toda Abya yala.

Quisiera que este podcast se concentrara en los anónimos que son la trama olvidada por la historia oficial. Quisiera intentarlo y ayudar un poco a que nos entendamos mejor para restituirnos en el tiempo, con la justicia poética del Destino, del Azar y de las Estrellas.*



*

Los tres componentes del alma, según los mexicas.

Episodio 1: Memorias Naborías


Este podcast, les invita a conocer hechos claves -aunque muchas veces anónimos- en la historia de la invasión a Abya Yala, su consolidación y transformación paulatina en la América que ahora conocemos, pero resaltando los actos que explican el por qué se derivó, desde lo menos conocido hasta los más oficializado, al americano y americana que somos y seguimos transformando culturalmente.

Las voces de los vencidos, al decir de Portilla, volverán a surgir aquí, en Memorias Naborías, como prioridades, como piedras rossettas, como areítos y ceremonias inmemoriales, voces y palabras desde las planicies de Norteamérica, desde las mesetas del Anahuac, las selvas mayas mesoamericanas y del Darién y de la Amazonía, hasta los picos nevados de Tahuantinsuyo junto a las pampas e infinitos glaciares de la Patagonia y la Tierra del Fuego.

Agradecimientos por su invaluable colaboración a las poetas Venus Mejía (Honduras), Melissa Lucha (El Salvador), Iris Mencía (Honduras) y al poeta Rainier Alfaro (El Salvador), voces hoy de aquellas por siempre ancestrales dentro del montaje.


martes, 30 de mayo de 2023

Desde Lares, de Carlos Gallisá, Reseña

 


Presentación:

Quisiera iniciar esta reseña desde el signo titular del libro, “Desde Lares”, y esto porque desde esa primera impresión de lectura el autor nos está diciendo en qué momento inicia la historia de liberación, independencia, o anexión, o asimilación o estadidad fallida puertorriqueña. No hay forma de evadir la gesta y simbolización que significó Lares para este país que aún se debate entre nombrarse patria o nación… o ninguna de las anteriores, como se incluyó en la papeleta del segundo plebiscito del año 1998 en busca de definir, una vez más, el Estatus de la isla.

Carlos Gallisá (Camuy, 1933-San Juan, 2018), fue dueño de una dilatada militancia en pro de la independencia y, también, voz formadora de opinión política a través de su columna en el periódico Claridad, como igual fue presencia permanente en el programa radial Fuego cruzado, en la WSKN-AM. Su abordaje de análisis es sentencioso en todo el libro y denota un grado de frustración comprensible a medida que se va leyendo la larga historia de derrotas y esperanzas en la lucha por la supervivencia de Puerto Rico como ente nacional. Y, sin embargo, Carlos Gallisá es capaz de mantenerse ecuánime y de apuntar con precisión hacia los momentos cruciales donde se perdió la oportunidad de independencia o se abrió una coyuntura vergonzosa aún existente.

Me atrevo a decir vergonzosa, porque cada día que pasa Puerto Rico bajo el dominio colonial estadounidense, es, ciertamente, una vergüenza histórica que no se puede dejar de sentir ni obviar, no solo en Latinoamérica, que no alcanza a dimensionar aún cuánto ha resistido Puerto Rico por ella, sino para todo un concierto de naciones en el mundo que permiten semejante condición oprobiosa mientras niegan, por ejemplo, la reunificación de Taiwán con China, pueblos de una misma raíz cultural totalmente en contraste con lo disímil de Puerto Rico respecto al sentido cultural anglosajón de Estados Unidos.

El oportunismo como estrategia nacional

Aquel 23 de septiembre de 1868, en Lares, ha debido repetirse una y otra vez, parece decirnos Gallisá, tanto como la fecha 25 de julio se repite en la refinada maquinación de ocultamiento al día en que el Puerto Rico de la corona española fue invadida y conquistada por los Estados Unidos, en 1898. Pero si debe repetirse la fecha, entonces, se tendrá también que recordar las oportunistas traiciones de Muñoz Rivera y de Luis Muñoz Marín, y por supuesto, tener presente la fulgurante estrella apagada de Albizu Campos.

Este es el recorrido de cabo a rabo que nos ofrece Gallisá, y son tantos los datos luminosos demostrados con gran autoridad en el tema, que la “sola estrella” que casi rozaba la independencia de España con la Carta Autonómica de 1897, parece multiplicar sus traumas con mayor intensidad desoladora que todos los países latinoamericanos juntos. Gallisá nos presenta como punto de partida la mejor caracterización que he leído sobre cinismo político, y la caracterización está hecha sobre Muñoz Rivera, de quien Rosendo Matienzo Cintrón llego a decir “que era capaz de ponerse al frente de cualquier mayoría”, todo con el fin de llevar hasta las últimas consecuencias el ideario autonomista que fue barrido por la invasión estadounidense. Y por supuesto, al ocurrir la ocupación, Muñoz Rivera habría de fundamentar el adn de la política calculadora de las élites criollas, y lo haría con la siguiente declaratoria servilista:

Por lo que a nosotros toca, aspiramos a la pura satisfacción de que los Estados Unidos al fijarse en estos dominios suyos, se convenzan de que aquí hay un pueblo sensato, dócil, digno de que hasta él se extiendan las conquistas de la Democracia, que han hecho tan grande a la patria de Franklin y Linconl”.

Sin embargo, ante los hechos duros de la ocupación militar, todas las disquisiciones anteriores, y que se dirigían a tratar de establecer una posición hacia la independencia de la corona, se transformaron en una compleja búsqueda de identidad ante el nuevo amo, mismo que en sus tribunales, y sin saber qué opinar con exactitud para disimular su acto de conquista, determinó -tanteando- que “los boricuas eran unos nacionales (“Nationals”) al igual que los indios nativos de Norteamérica en el siglo XIX. Gallisá nos explica en este punto que “esta clasificación había sido utilizada en 1844 por el Tribunal Supremo de Estados Unidos para designar a los indios no pertenecientes a tribu alguna… y al “nacional” no se le reconocen los derechos que tienen los ciudadanos de formar gobierno y participar en el mismo”.

No hace falta mucho análisis para ligar esta definición al pensamiento que ya utilizaron como dilema los invasores españoles al momento de reconocer si los habitantes “nativos” (los buenos salvajes) tenían alma o no.

Fanon presente

Carlos Gallisá tiene un especial interés en demostrar los mecanismos psicológicos del colonizado puertorriqueño y cómo estos han determinado sus principales decisiones políticas retardantes que lograron crear la cultura de, como él le llama, “la guerra chiquita de interminables discusiones partidarias”. Para ello hace mención constante de Frantz Fanon, psicólogo y filósofo político de Martinica (1925-1961), mundialmente conocido por su libro “Los condenados de la tierra”. Es por eso que Gallisá se detiene en resaltar declaratorias de Muños Rivera que revelan el sometimiento y las líneas generales con que se asumió la invasión de 1898 y, por supuesto, las consecuencias de éstas, retadas tan solo por la indignada y valerosa aparición de Albizu Campos, treinta años después.

Siendo Muñoz Rivera Comisionado Residente en Washington, llegó a expresarse de la siguiente forma, aun estando su expresión en medio de un fogoso discurso en defensa de la participación política, en pleno derecho de ciudadanía (obtenida con la Ley Jones en 1917), de Puerto Rico en las decisiones de Estados Unidos:

“La plataforma democrática de Kansas City declaró hace catorce años, que ‘una nación no puede ser largo tiempo imperio y mitad república’, y que el imperialismo en el exterior conducirá rápida e inevitablemente al despotismo en el interior. Esas no son frases puertorriqueñas, reflejadoras de la impresionabilidad latina, son frases americanas reflejadoras del espíritu anglosajón, calmoso en sus actitudes y celoso, muy celoso de sus derechos”.

En otro pasaje del libro, al detallar la Base quinta del programa del partido “Unión de Puerto Rico” (febrero de 1904), recalca este extracto lastimero, necesitado e impotente (nótese la denominación “isla” comparado con el largo y pomposo nombre que se le otorga al conquistador en dos ocasiones en un solo párrafo, y además con ínfulas bilingües bastante tempranas):

Declaramos que entendemos factible que la Isla de Puerto Rico sea confederada a los Estados Unidos de la América del Norte, acordando que sea ella un Estado de la Unión Americana, medio por el cual puede sernos reconocido el self-goverment que necesitamos y pedimos”.

Sin lugar a dudas, los nuevos amos captaron de inmediato este sometimiento de las élites políticas a lo largo de los años, al punto que el congresista Fred Crawford decía, en el año de creación del ELA, que

en ningún momento he pensado siquiera que Puerto Rico pudiera jamás sustentar la condición de estado. Sin duda, Puerto Rico no puede sustentar ningún tipo de independencia. Tendría que ser un títere de algún otro país…

Pedro Albizu Campos y Luis Muñoz Marín

Cuando Gallisá aborda estas figuras inseparables del destino político puertorriqueño, diría que lo hace abriendo un doble paréntesis ((uno dentro de otro)), porque llegan a ser indistinguibles en su radicalidad de visiones, por mucho que se quiera asignarle a Luis Muñoz Marín una visión pragmática y mediadora con Washington. El enorme fervor de Albizu al final es contenido por los límites que le impone la cercanía de Muñoz Marín con altos personajes de la política de Washington, en un momento en que el independentismo nacionalista estaba en su mejor apogeo.

El clímax de esta situación tensa e inevitable en su colisión sucede en la insurrección de 1950, fecha que es espejo del Grito de Lares, con todo y su derrota simbólica. Los fervorosos discursos de Albizu Campos fueron esenciales para mantener en alto la decisión de lucha a toda costa y al final, trascendieron su muerte, ya que, a mi parecer, su retórica alcanzó vuelos globales, humanísimos e imposibles de dejar a nadie indiferente. Gallisá recoge un extracto del discurso de Albizu a su regreso de prisión federal, el 15 de diciembre de 1947, y en él concentra toda la conciencia que el mismo Albizu tenía de su propia dimensión, tanto al hablar como en el callar como un llamado a actuar:

Yo confío en no venir a pronunciar muchos discursos en Puerto Rico. No he venido a entretener a mi pueblo. No. Yo no soy un artista. No quiero aplausos. Oíd bien. He venido aquí porque yo no creo en el exilio voluntario. He venido porque mi patria, esclava, como está hoy, es donde está mi deber y nadie debe rehuir de la madre enferma y lisiada, porque es entonces cuando más necesita el amor de sus hijos”.

La palabra “Patria”, entonces, se erigía como estandarte de lucha, y en cambio Luis Muñoz Marín, la encerraba a sangre y fuego en el paréntesis de un frío acrónimo: ELA (Estado Libre Asociado) a tono con la sempiterna ambigüedad de significados y tan cercano a los gustos con que los estadounidenses nombran lo insustancial, pero muy corporativo.

Y es que Gallisá también utiliza con toda intención la palabra comprar para referirse al producto que vendió Muñoz Marín: “La mayoría del pueblo de Puerto Rico “compró” la oferta del ELA de Muñoz, presentada como el comienzo de un proceso para adquirir mayores poderes políticos sin cerrarse puertas a ningún otro estatus”, y esto lo hace para definir la vocación puramente capitalista en la visión de desarrollo que se le vendió -a alto precio- a Muñoz Marín en Washington.

La estadidad jíbara

A partir de este momento, como lo afirma Gallisá, todo se orientó al impulso de una modernización descarnada y entreguista, sin ningún viso de independentismo, pero paradójicamente, muy folclorizante. Y es que se folcloriza a una nación cuando se busca minimizar las visiones de una patria insertada en el concierto de las naciones. El orgullo identitario es mirarse al ombligo y a la vez entregar al turismo del amo los rasgos y expresiones típicas-nativas como un agrado que busca aceptación. Para 1964, nos dice Gallisá, sucedió “la inscripción del Partido Nuevo Progresista (PNP, contendiente del PPD muñozmarinista) con gente nueva en su dirección y, sobretodo, con un nuevo discurso anexionista montado sobre lo que se llamó “la estadidad jíbara”. En ese nuevo acercamiento el anexionismo se distancia de la “americanización del puertorriqueño”.

Y fue en esos días en que Luis A Ferré “adoptó la consigna de distinguir entre patria y nación, siguiendo la recomendación de un conocido analista político. Para los puertorriqueños, según Ferré, la patria es Puerto Rico, y la nación Estados Unidos”.

El recuento de Gallisá

En la parte final del libro van sucediéndose las cifras del latrocinio en que derivó el ELA. La creación de las condiciones de desmantelamiento y aprovechamiento de los fondos federales ante la incapacidad de la empresa privada para dar empleo, algo que el ELA tuvo que cubrir (en 1969 el número de empleados públicos ascendía a 157 mil. Treinta años más tarde se había duplicado con 302 mil empleados), la huida o abandono de los “proyectos de inversión estadounidense”, el vaciamiento de la isla por el incentivo de trabajos en Estados Unidos desde los cuales (sembradíos, fábricas de manufactura) no regresaron jamás más de un millón de puertorriqueños. En pocas palabras, el ELA fue desapareciendo en su promesa de desarrollo ya a mediados de los años 70, al igual que se fue diluyendo el valor estratégico de Puerto Rico como baluarte anticomunista en la medida que la guerra fría terminaba.

Gallisá resume así las estrategias fallidas del anexionismo:

-          1) Política de americanización del puertorriqueño

-          2) La estadidad jíbara como respuesta al fracaso de americanización y como intento de armonizar la puertorriqueñidad con la estadidad

-          3) Poner énfasis en el beneficio económico de la estadidad para los pobres, y

-          4) La política de igualdad, desde la perspectiva de los derechos civiles, que es mucho más amplia y contiene lo básico de la estadidad para los pobres: el aumento en fondos federales.

La feroz represión que se dio al Grito de Lares, así como a la insurrección del 50 y a los tremendos gestos de valentía del comando de Lolita Lebrón, a la destrucción de los aviones en la base aérea, a los mártires del Cerro Maravilla y a tantos más que dieron su sangre por la autodeterminación e independencia, quedan reducidos a la calculada estrategia de la Estadidad para los pobres: para seguir obteniendo los fondos federales había que ser pobre a perpetuidad.

Todo pareciera perdido y finiquitado en la lucha puertorriqueña por su libertad e independencia (porque sí, el libro es un recorrido emotivamente independentista aún se nos presente lo más pragmático posible), pero Gallisá mismo señala casi al final la resistencia del puertorriqueño a dejar de serlo y diluirse como pueblo en la anexión, y ese es el reto que propone: no solo repensar a Puerto Rico, sino que releer su nada pasiva historia de dilemas, orgullos y, en la gran mayoría de ocasiones, cálculos colonizados.


F.E.

Abril, 2023

miércoles, 29 de marzo de 2023

Episodio 107: Chinos hasta en la sopa

 


Este es algo así como un re cuento chino en mi memoria, pero estoy seguro que a muchos en Tegucigalpa les hará preguntarse ¿cuándo fue que vi a mi primer chino o china en persona? Ya que hay revuelo en estos días de apertura de relaciones diplomáticas entre Honduras y el gigante asiático, pues los invito a este shop suey, acompañados por una fabulosa canción del cantautor hondureño Nordestal Yeco.


domingo, 19 de febrero de 2023

Juan Antonio Corretjer, en la memoria de Edgardo Nieves Mieles

 


Un día como hoy en la historia, 19 de enero (de 1985), culmina su faena terrenal el líder revolucionario y poeta Juan Antonio Corretjer, quien se destacó por su amor entrañable a lo puertorriqueño a la par de su lucha por la independencia y el socialismo. El hecho de que varios cantores musicalizaran su poesía, sobre todo el gran Roy Brown, afianzó el conocimiento y gusto popular por ésta. De modo tal, que no resulta extraño escucharla con frecuencia en labios del pueblo.

        En el país existe un debate acerca de quien merece ser nombrado Poeta Nacional. A mí el asunto me parece un resabio más de nuestra condición colonial. Me explico. Mi mayor reparo al pretendido galardón en el Puerto Rico de hoy día es la burda y libertina democratización del concepto y su consiguiente devaluación. En 1ra instancia, mis amigos los diccionarios aseguran que el adjetivo “nacional” aplica a todos y cada uno de aquellos que son naturales de una nación. Es decir, nacional es perteneciente o relativo a la propia nación. Entonces, en virtud del buen uso de los sabios diccionarios, resulta que son nacionales los bardos de mayor excelsitud en sus ejecutorias tanto como los aedas pródigos en carestías. De otra parte, el abuso de adjudicación, el dislate de la calentura y la hojarasca que suele hacerle el ruedo y la corte al nuncio y sus esfinges, el penoso apéndice (la jauría con su oxígeno triunfal y sus destemplados trinos apartados del más decoroso proceder), han terminado trastocando el significado emblemático de la antes rutilante (y ahora desteñida) etiqueta. A menudo nos quejamos del colonialismo, pero actuamos como colonizados. Me parece que detrás de la grandilocuente pero truculenta retórica de llamar a título de nacional a un poeta, el que fuese, se esconde un retorcido tic de nuestro tercermundismo colonial.

        ¿Acaso es Corretjer (“jamás humillado, jamás herido ni aplazado”) más poeta, más nacional o más “Poeta Nacional” que Palés Matos (“¡Déjeme tu implacable poderío / una hora, un minuto más con ella!”), que Julia de Burgos (“Tú te rizas el pelo y te pintas; yo no; / a mí me riza el viento, a mí me pinta el sol.”), que “Paco” Matos Paoli (enorme quetzal de la nada alumbrando el camino de los elegidos), que Klemente Soto Beles (sic) (salpicando de risa e inocencia la aventura de alguna jalda montaraz con su invicto tirigüibe), que Chevremont (“y su espíritu puro se hizo ave / y su cuerpo llagado se hizo rosas”), que De Diego (el de las cantarinas piedras, embistiendo como el toro que no muge) o Edwin Reyes (con su violenta mano de amigo y los ojos abrasados por el resplandor del cielo)?

Confieso que si hubiera de sucumbir al enredo espiritual (que ni me sube la marea ni me revuelca el flato), le entregaría el máximo guanín de 24 quilates a Lloréns Torres (volviendo a Collores en la jaquita baya por el sendero entre mayas arropás de cundiamores), pues entiendo que su obra capta ejemplarmente (y mejor que la de ninguna otra egregia voz poética de nuestras campiña y ciudad letrada) los elementos que configuran la esencia viva del alma puertorriqueña.

En 1981, Joserramón Melendes (sic) recopila en su editorial QeAse una serie de ensayos de Corretjer, POESÍA Y REVOLUCIÓN. Allí el egregio cialeño consigna que “(…) Lloréns ha sido el más universal de los puertorriqueños por ser el poeta más auténticamente representativo de la puertorriqueñidad" (164-165). Y unas páginas más adelante concluye: "Luis Lloréns Torres es el poeta más importante de nuestra historia. Al día de hoy, nuestro poeta imprescindible" (183). Me parece que el enunciamiento del propio Corretjer debería culminar tan estéril polémica.

Que sepa mi persona, al sol de hoy, jamás he leído acerca de que ni franceses ni rusos ni gringos (gentes muy pragmáticas) se hayan visto precisados a escoger entre sus excelsos artesanos de la palabra a uno que merezca el mencionado galardón. Imagino la caldeada reyerta de no acabar que enfrentarían los hermanos chilenos si, de repente, tuvieran que elegir el nombre de un Poeta dizque Nacional en representación de su terruño y compatriotas pues, amén de contar entre sus filas con 2 ilustrísimos Nobel, una arisca y áspera, pero, ante todo, piadosa Gabriela Mistral (“Enseñar siempre: en el patio y en la calle como en la sala de clase. Enseñar con la actitud, el gesto y la palabra.”) y, ebrio de trementina y absoluto, el torrencial y caudaloso Neruda (“alguien, en fin, que no tenía nombre, / que se llamaba metal o madera, / y a quien miraron otros desde arriba / sin ver la hormiga / sino el hormiguero”), destacan con semejante brillo estelar su tocayo enquistado con él hasta más allá de la muerte, Pablo de Rokha (la inmensa ventolera de lo infinito deshoja horrorosamente los pájaros muertos de su voz agraria y formidable), el polemista incansable y caprichoso pequeño dios Huidobro, quien nos asignaba la tarea de crear poemas del mismo modo que la naturaleza crea árboles (“De pie en la popa siempre me veréis cantando. / Una rosa secreta se hincha en mi pecho / y un ruiseñor ebrio aletea en mi dedo.”), su pupilo Braulio Arenas (“El espejo es espejo en cuanto mundo, así como el mundo es mundo en cuanto espejo”), el centenario y rebelde ludópata Parra (“A mi modo de ver, el cielo se está cayendo a pedazos; ha llegado la hora de modernizar esta ceremonia.”), Gonzalo Rojas (“un aire nuevo: / no para respirarlo, / sino para vivirlo.”), Enrique Lihn (“Porque escribí no estuve en casa del verdugo, / ni me lavé ni me ensucié las manos. / Pero escribí y me muero por mi cuenta, / porque escribí, porque escribí estoy vivo.”), Jorge Teillier (“Todos nos reuniremos / bajo la solemne y aburrida mirada / de personas que nunca han existido, / y nos saludaremos sonriendo apenas / pues todavía creeremos estar vivos.”) y el no menos estupendo lírico Óscar Hahn (a quien le parece ver que un fantasma en forma de reluciente blusa con una mancha de sangre justo en el lado izquierdo del pecho cruza la calle y va dejando tras sí un arroyo de indecible blancura). Difícil sortear semejante embrollo de optar por uno de estos 10 encumbrados picos, no sólo de Chile, sino de la poesía de Nuestra América. En fin, hace rato que peino canas y este asuntito de nombrar Nacional a un Poeta tiene visos de ser otra verruga más del estrabismo ideológico nuestro de cada día.

        Entonces, cortémosle aquí vuelo a la chiringa de mi imaginación y retomemos el más sensato asunto de celebrar la persona y gesta de nuestro gran poeta Juan Antonio Corretjer, radical defensor del derecho del pueblo a usar los métodos de lucha por alcanzar la libertad. Llegó a esta tierra, en Ciales, el 3 de marzo de 1908. Alabanza.

Un botón como muestra de lo arriba aseverado: Roy Brown, Aires Bucaneros y Zoraida Santiago.

https://youtu.be/FZfhzB0j3tQ

 

 

izquierdos.reservados@edgardo.nieves-mieles


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domingo, 5 de febrero de 2023

Episodio 103: Aquí no vuelan las alondras, un relato de La Era Pre Shumann


Nada le hará creer que su guerra ha terminado. Un relato de la Segunda Guerra Mundial que insiste en continuar en el presente, en un montaje cinematográfico que te hará ver -escuchando-  las ciudades incendiadas hasta los sótanos.

De mi libro de cuentos La Era Pre Shumann, publicado por Editorial Casasola (Honduras) y La secta de los perros (Puerto Rico).


 

domingo, 30 de octubre de 2022

Episodio 97: Lawrence vista pá'trás


 Y aquí la crónica parcial de mi primera visita a Estados Unidos en el marco de la XVI Feria Internacional del Libro en Lawrence, Massachussets. Quedan muchas otras cosas que contar, esenciales, pero inicio con la inclusión de la entrevista que le hice al antropólogo hondureño Santiago Ruiz, acerca de un revelador e impactante estudio sobre la supervivencia del taíno-Arahuaco en la lengua garífuna actual. Lo demás es ese bullir dentro de mi cabeza migrante mientras iba abriéndose el paisaje del otoño. Bienvenidos.

https://drive.google.com/file/d/19E83j3WQwwAJIdcVP-5pRenfHVOlPEH4/view?usp=share_link

domingo, 16 de octubre de 2022

Episodio 96: Ay ken espik inglich y Esmeralda Santiago


 Desde el prólogo que Esmeralda Santiago, autora puertorriqueña, escribiera para su libro de memorias "Cuando era puertorriqueña", me permito convocar mi propio recuerdo y relación con el idioma inglés, en un intento de contrastar la hegemonía cultural colonial con la resistencia siempre viva cuando decidimos que la lengua materna es el último bastión de dignidad.

https://drive.google.com/file/d/1nkY44jOUwV2zs6neMFqUJ_XPpy3w-TBL/view?usp=sharing

lunes, 10 de octubre de 2022

Falseamiento civilizatorio

 


Leo a Alan F. Chalmers: "¿Qué es esa cosa llamada ciencia?". El libro indaga y cuestiona los artículos pétreos en los que la ciencia occidental ha basado su superioridad civilizatoria. Voy por el capítulo donde aborda el falseamiento, esa parte obligatoria que el método científico debe poner en juego para probar toda hipótesis. Me detengo a reflexionar en lo siguiente:

"Durante el siglo XVII  se acumularon montones de falsaciones. Sin embargo, una vez que hubo sido creada y desarrollada la física newtoniana mediante las conjeturas de Galileo y Newton, fue una teoría (habla de la caída de los objetos y la ley gravitacional) superior que la de Aristóteles... durante dos siglos, la teoría de Newton se vio coronada por el éxito. Esto es, no tuvieron éxito los intentos de falsearla mediante los nuevos fenómenos predichos con su ayuda..."

La reflexión que me viene es la conquista o invasión a América: la que llegó fue la Europa del medioevo, una expresión conservadora de la bullente idea civilizatoria que empujaba la reforma protestante. La contrareforma entonces, bien lo explica Kamen y Gruzinski, intentaba fijar la regla católica y hacer de España su bastión. No había cabida para probar el dogma. Se necesitaba de ingentes cantidades de nuevos católicos que se enfrentaran a la herejía de Lutero y así, por medio de bautismos masivos, se "entregaban a la batalla espiritual", millones de nuevos católicos en la mentalidad de las naciones indígenas avasalladas.

Sin embargo, como suele suceder a lo largo de todo el pensamiento humano, fue el arte el primero en advertir el cambio de visiones que empujaba la reforma, y así los grandes pintores flamencos, los italianos del norte de la península (Génova, entre ellos), iniciaron la exuberancia del barroco, y éste poco a poco fue entrando a las venas de la conquista y, por ende, al sincretismo indígena expuesto, desde su propio barroco, al estilo ascendente entre sus invasores, iniciaron sin saberlo, el falseamiento o puesta a prueba, de todos los pilares con que se sostenía el catolicismo. 

¿Qué hubiera sucedido si la expresión de conquista hubiera llegado cuando ya se hubiera falseado definitivamente el mundo aristotélico? ¿Se habría dado la pregunta de si los indígenas tenían alma o, al contrario, aceptada de entrada, sin ningún prejuicio, el alma nativa americana hubiera encajado, con todo y su hiper barroquismo ya en vanguardia en las disposiciones sociales de la colonia? ¿Hubiera sido la colonia la obligada a acelerar su sincretismo y no al revés?

El mito de Medusa está en lo que refleja. ¿Dónde está la falsa imagen? ¿Cuál de las dos se hizo piedra?

F.E.

domingo, 9 de octubre de 2022

Episodio 95: El primero de enero, las guayabas y los Mejía Godoy


Hoy que el huracán Julia avanza en ráfagas monstruosas sobre Nicaragua, los cantos no son arrancados y se sostienen en sus raíces. Esta memoria de cómo la música de los Mejía Godoy despertara en mí lo que luego me sería difícil disociar del urgente cambio social, seguramente es compartido por muchxs en toda Latinoamérica. Desde la sala de tía Lauren, entonces, aquellas sombras que giraban en el acetato y las promesas todas juntas en las decisiciones de quién fui a partir de entonces, en la poesía y en el compañerismo.


 

sábado, 17 de septiembre de 2022

Episodio 94: Días de hemeroteca 1982, Segunda parte

 

El ocultamiento de lo que pasaba dentro de Honduras en 1982 llegó a tal grado que los medios alcanzaron un nivel de cinismo solo alcanzado hasta el 2009, año del golpe de Estado. Esos mismos medios intentan tergiversar hoy lo que en Honduras se vive, sobre el crimen de la reciente narcodictadura, sobre la aún no resuelta justicia para con las víctimas de los años ochenta.

Estas es una crónica directamente sacada de mis visitas a la Hemeroteca Nacional de Tegucigalpa. Si los hechos no coinciden con la verdad, es porque la verdad nunca coincidió con quienes la inventaban.


https://drive.google.com/file/d/15QKtSWwWkthK-ecdxM16bj1SAjl_ptTJ/view?usp=sharing