lunes, 13 de septiembre de 2010

Hoy fue el último día del Cine Variedades de Tegucigalpa


"El uso es la humanidad de las cosas" (José Luis Quesada -poeta hondureño)



Cada vez que pasábamos frente al extinto Cine Clámer, Esteban miraba hacia las ruinas de luneta y me decía: "papí, aquí recuerdo que me dijiste que viste tu primer película"... y sí, una vez se lo dije, mi primera película fue Pinocho, ahí mismo, en 1979, cuando tenía 5 años.



La primera película que Esteban vio fue en el Cine Variedades, al igual que mucha gente desde su inauguración en 1914. No se puede comprender la historia de Tegucigalpa sin el cine Variedades, así de simple. Con el tiempo, y muy entrado el VHS y luego el DVD y su pasmosa piratería, el cine fue decayendo y se aferró con uñas y dientes a la cotidianeidad que él ayudó a construir. Memoria prodigiosa, esa forma de vida que es el cine, siguió dándonos recuerdo tras recuerdo.

Gracias a su neurálgica ubicación (calle peatonal, centro de la ciudad), los públicos siguieron llegando hasta que sólo quedamos un contingente de nostálgicos que hacíamos la rutina antigua de ir a comer al Duncan Mayan (ya cerrado) o a la Terraza de Don Pepe (aún abierto) para luego entrar a la primera tanda de la tarde los sábados o domingos.

El Variedades cerraba sus ojos y nos metía a sus sueños.

Y así, sin mediar palabra, sabíamos que si no seguíamos llegando el Variedades quedaría ausente, en un coma profundo. Ayer llevé a Esteban a ver "Avatar: el maestro del aire", y la sala estaba relativamente concurrida. Nunca imaginé que estaba siendo partícipe del cierre de un ciclo enorme en la vida de Tegucigalpa: hoy, Oscar Estrada, el compañero cineasta, llegó con la mala noticia de que habían cerrado para siempre el Variedades.


Nos quedamos de una pieza. No lo podíamos creer. Al regresar a casa junto al cantautor y compañero Fernando Rey, Esteban y yo nos acercamos a la cortina bajada del cine, y como en una especie de muro de los lamentos, miramos cómo se demontaba la taquilla, la cafetería y los displays. Eran las 6 de la tarde y pocos, muy pocos transeuntes mostraron la mímima reverencia ante los funerales de gran parte de la memoria de la ciudad.

Los que se acercaron y que después fuimos un coro mudo y doliente, compartíamos anécdotas y la gran tistreza que se estaba inaugurando en esos momentos. Un anciano, hombre sencillo y profundo, casi entre sollozos me insistía que eso no podía estar sucediendo. Un muchacho -con su mochilita de albañil- estaba como estatua y nos miraba insistentemente cómo buscando respuestas.

Uno de los que se acercaron -con gestos de avesado cinéfilo coleccionista- le pidió a un trabajador que desmontaba el mostrador del pop corn que le regalara un carrete vacío y el hombre, conmiserado se lo dio. Ni cortos ni perezozos, nosotros, Fernando, el poeta Roberto Benítez (que pasaba por ahí) y yo le pedimos más carretes, si acaso quedaban. Y sí, las últimas vértebras redondas del variedades nos fueron entregadas, casi como los últimos restos del sueño, de la memoria.

Permanecimos unos minutos más, dolientes insomnes. Le expliqué a Esteban lo que estaba sucediendo y le pedí que jamás olvidara este día en que le tocó ver extinguirse al más antiguo cine de la ciudad entre luces y polvo. Esteban tiene 5 años, y estoy seguro que jamás lo olvidará.

Quería llorar, yo quería llorar, y Esteban, conmiserado lo hizo en lugar mío, desconsolado: él recordando ayer (me decía que ese era su cine favorito) y yo, recordando todos los ayeres de mis tantas vidas en el sueño de ese antiguo y ahora ausente Variedades.No hay duda que de ahora en adelante, todos en Tegucigalpa llevaremos en nuestra memoria, un Cinema Paradiso para la eternidad.

F.E.

9 comentarios:

Gerardo dijo...

Excelente artículo Fabricio que bueno que estuvistes ahi por todos los ausentes que mañana pasaremos por ahi no para ser sorprendidos por la ausencia si no para rendirle tributo al recuerdo. Esperemos que el Variedades corra mejor suerte que el gigante agonizante del Clamer que ruega ser resucitado o exige el tiro de gracia. Ojala no caiga en manos de alabanzas vacias, ojala y siguiera siendo cine.

Anónimo dijo...

Muy bien Tocayo. Te voy a pareer duro, pero deja que los muerts entierren a sus muertos. Esta mala señal, en elfondo es una buena señal. Todo final siempre es un principio.

A mi me ha tocado ver quedar atrás tantas cosas, qu al final he desarrollado el invitable allo en el alma (me ganaré avispas por esto, pero tengo que ser honesto).

Un esrito de esos que nuna esribo, estaba destinado a las cosas que Riardo destruyó (ricardo alvarez), de eheho a si se titulaba el texto por el que pasarían, las hileras y vendedoras ambulantes, las tmaleras, las ventas de igarros internaionales (frente al lames y al variedades), las vendedoras y vendedores de la peatonal (pese a que muhos los detestaban yo siempre les amaré), ahora de alguna manera hay que agregar a ese texto ilusorio el cine variedades ¿Por qué? porque al varid¿edades lo mató el golpe y ricardo es el golpe. A estos idiotas se les ourrió dar golpe y on ello sumar a la convergencia de la crisis crónia nacional y la crisis financiera mundial, el impato económio del golpe. Así omo vemos este "muerto de hoy" veremos más. Quizá no sea tu aso, pero los que no consumimos en el variedades ayudamos a matarlo, los que e colaban, los que dañaban su estabilidad financiera en tiempos de crisis lo demolieron y el neo liberalismo sin vacilar lepegó el zarpazo. el variedades está muerto, el resto es literatura.

Gabriel dijo...

Fabricio: he leído tu relato, realmente es nostálgico. Con mucha angustia he recibido tu noticia. Cientos de generaciones concurrieron a ese espacio. Esperamos en el futuro, en la nueva sociedad, hacerle un tributo a esos recuerdos que gravitan en nuestra memoria. Gracias por tus palabras.. No dejan de conmoverme. Saludos, tu amigo Gabriel Galeano.

Delma dijo...

Hola mi nombre es Delma, buscando entre otras cosas encontre tu pagina y al leer la fatal noticia, se me hace increible asimilar que una reliquia se nos va de las manos y lo que es peor aun, no hacemos nada por mantener vivo, asi como otras cosas que simplemente dejamos ir....

Lamento mucho el cierre del cine variedades, pues yo tambien vi, vivi y soñe al lado de mis padres muy buenas peliculas, es una lastima :(

Fabricio Estrada dijo...

"Ay Fabricio, esta vida se está encargando de que no nos recordemos en las referencias que hemos ido construyendo. Ya Tegucigalpa, no es Tegucigalpa...es otra cosa: un nuevo asidero, donde serán otros los que tomen sus respectivas marcas (como de nacimiento) para recordarse, para tener memoria. Vale que nos quedan testimonios como el tuyo para saber que hemos vivido lo que creemos haber vivido. Un abrazo para ti y para Esteban y gracias por compartirnos este texto hermoso."


Yadira Eguigure

Fabricio Estrada dijo...

Corramos la noticia: ¡hemos vivido en un sueño!

Manuel dijo...

¡Qué trsiteza! Muchos amigos míos y yo también fuimos al Variedades durante muchos años, tenemos gran cantidad de anécdotas sobre ese lugar. Creo que muchos de ellos estarán tristes al saber esta noticia (si es que ya no la saben).

Un saludo Fabricio.

Tiempo inerte dijo...

Ni modo slinki esa es la realidad de una ciudad que se cae a pedazos.

Te felicito por el artículo

Revistacidadesol dijo...

Hola Fabricio!


Na pequena cidade onde vivo, existe produção audiovisual, mas o único cinema fechou há dez anos. Mesmo em Belo Horizonte, a maior parte dos cinemas é em shopping e eu mesmo vi, no decorrer de meus 36 anos, o fechamento de praticamente todos os cinemas do centro. Ficaram somente umas quatro ou cinco salas alternativas e bem pequenas.

Aqui no Brasil parece que Lula conseguirá elegar sua candidata, Dilma.

Com respeito a HOnduras ela tem se mostrado ambígua, por isso sugiro que poste algo para ela lá no dilma13.blogspot.com

Abs do Lúcio Jr.