"Hágase justicia aunque el mundo perezca" (mensaje en la entrada del penal de Comayagua donde se calcinaron 400 almas)

viernes 30 de abril de 2010

Sorpresa, Lorca

Muerto se quedó en la calle
con un puñal en el pecho.
No lo conocía nadie.
¡Cómo temblaba el farol!
Madre.
¡Cómo temblaba el farolito
de la calle!
Era madrugada. Nadie
pudo asomarse a sus ojos
abiertos al duro aire.
Qué muerto se quedó en la calle,
que con un puñal en el pecho
y que no lo conocía nadie.

(de Canciones, 1927)