lunes, 1 de marzo de 2010

Chile en vivo y en directo, y a todo dolor




TV Chile nos muestra los saqueos en vivo y en directo: en Concepción se carga de todo y se "arranca" al asomo de los carabineros... las tomas en los interiores de los supermercardos son las de un hormiguero desesperado. Chile se destapa y el rimer le resbala por las mejillas a la caucásica periodista que desde el estudio, no tiene palabras para excusar a sus compatriotas de Bío-Bío, de Talca, la mayoría de ellos con la sangre mapuche y araucana entrando a los lugares de culto del consumismo, los mismos lugares que cierran sus puertas sin necesidad de terremotos, los mismos lugares donde el tsunami clasista eleva los precios a su antojo.

Y sí, se llevan plasmas, refrigeradoras, estufas y hasta kits de maquillaje, y eso me recuerda la Tegucigalpa de Septiembre del 2009 cuando el Estado de Emergencia golpista; me recuerda a Electra y La Colonia saqueadas hasta la última maizena, lo que me hace suponer que en Chile toda las necesidades van más allá del agua y la alimentación de emergencia. En Chile, al igual que en la Honduras golpeada por el terremoto oligarca, los desplazados, marginados y pobres a raja tabla intuyen siempre que ante la ruptura del orden los diques quedan abiertos, y que lo jamás compartido debe arrebatarse a como de lugar. Total -han de pensar- si nos vamos por el orden, "ellos" nos pondrán a hacer interminables filas, subirán los precios, entraremos a cuenta gotas y ya no encontraremos nada una vez que lleguemos, porque por la puerta trasera, decenas de Prados, Hummers, Volvos y Cadillacs todo terreno, habrán sacado bajo bajo los mejores productos, reclamando así la amistad de clase y la membresía, of course."

El bicéfalo desastre chileno ha tocado al primer mundo latinoamericano, así como el terremoto de Haití tocó el fondo del pozo de misería más profundo de América. Ambos extremos nos muestran al mismo ser humano incapacitado de responder ante lo descomunal. Lo que CNN describió en Puerto Príncipe como "hordas delicuenciales con machete emboscando a caravanas de alimentos", en Chile se dice "¡es increible lo que estamos viendo!".

Seguirá doliendo Chile, y es como si el mismo mar de Neruda se hubiera metido de lleno, arrasando de la misma forma que sucedió en la isla negra de Haití.

No quedan los restos de las caracolas, quedan los juegos de feria, los bikinis retorcidos de Viña del Mar, las leonas en sus jaulas anegadas, y casi dos millones de afectados más las doloras pérdidas irrecuperables. Piñera tendrá que concentrarse más en el pueblo chileno que en su cacareada macro-economía.

F.E.

2 comentarios:

Gabriela dijo...

Chile es en este momento es la prueba en vivo y en directo de la crueldad del capitalismo incluso en el "primer" mundo; o acaso ya hemos olvidado cuando se nos mostraba Chile como la panacea del modelo neoliberal en América Latina, la copa nunca rebalsó..... y definitivamente la realidad es una afrenta al discurso.

Penetralia dijo...

Oi, Fabrício.

Tomara que Pineda se preocupe agora menos com Chávez e Cuba e mais com o Chile...