miércoles, 7 de marzo de 2012

Ana Díaz - Venezuela




Modigliani


SISELLA

Volví a pisar Babel,
su desatino,
las columnas nebulosas,
el utópico sendero a los millones
y el brillo trastocando las pupilas.
Otra vez mordí su nombre
y volé hasta el pedestal de su demencia.
Pude urdir en sus entrañas
la comunión plausible de los seres,
lo débil de la carne,
Babel sin el disfraz,
abierta a la amenaza de este siglo.



ESTOICISMO

Voy quedándome sola a las puertas del mundo.
Y sigo aquí,
conforme al mirar tus ojos,
todavía, colgados al espejo.