domingo, 19 de febrero de 2012

El pueblo bajo ataque: se incendian mercados capitalinos


 Esto no puede ser la coincidencia de la desolación. Algo tan vasto solo puede ocurrir en una nación bajo ataque y sí, creo firmemente que el pueblo esta bajo el ataque terrorista de la ultra-derecha. Sucedía que los ataques a Berlín en 1945, cada vez más monstruosos, borraban el efecto del ataque anterior aunque en el bombardeo anterior hubieran participado mil fortalezas volantes.

La psiquis del hondureño ha recibido en los últimos dos años y medio un ataque masivo desde todos los puntos posibles que puede acusar un conglomerado humano: medidas económicas devastadoras, medidas político militares inconcebibles y ahora, un ataque de desconcierto masivo en el cual se valen de dos vías.

La primera es el asesinato colectivo focalizado (asesinato de los 400 presos en Comayagua) luego de la criminalidad asesina individualizada en todo el territorio, y la segunda, es la concentración de un enorme shok al punto neurálgico donde se reune el mayor circulante monetario de la capital (70 millones de lempiras diarios movían en conjunto los mercados Galindo, Colón y Alvarez, hoy incinerados). No se había dejado de sentir el enorme dolor de pueblo por lo de Comayagua y ocurre de pronto este incendio devastador que deja sin nada a 25,000 locatarios (25,000 familias con un cálculo aventurado de 4 miembros por familia impacta en 100,000 mil capitalinos y capitalinas que ya no pensarán más que en su tragedia).

Nuestra miseria esta bajo ataque. También nosotros y nosotras sufrimos un terrorismo que se confunde, y diluye en la mentalidad básica que mueve la operatividad inhumana de este gobierno de Pepe Lobo.