miércoles, 15 de febrero de 2012

Más de 300 muertos en cárcel hondureña


Al llegar al Centro Penal de Comayagua, incendiado la medianoche de ayer, Pompeyo Bonilla, Ministro de Seguridad de Honduras, confirmó en declaraciones a los medios de comunicación, que los equipos de la Policía de Investigación y Medicina Forense, llevan contablizados unas 356 víctimas, aunque existe la posibilidad de que hayan algunas más.

Bonilla intentó explicar a los centenares de familiares de los internos muertos (carbonizados y otros por asfixia), que rodean el Centro Penal, que el proceso de reconocimiento de los cuerpos de los fallecidos, será muy lento; pero como es comprensible, el dolor que experimentan les impide comprender cualquier tipo de razones o justificaciones, que se argumenten para no entregarles inmediatamente a sus parientes.

Su incapacidad de colocarse en el lugar de los dolientes, hizo que el ministro Bonilla se retirara casi de inmediato del lugar, e ingresara rápidamente al Centro Penal, hasta donde habían llegado a tomar el control de la situación, en horas de la madrugada la viceministra Coralia Rivera, el  Director de Centros Penales, Comisionado Danilo Orellana y el vocero de la Secretaría de Seguridad, comisario Hector Iván Mejía.

Como los medios de comunicación tuvieron acceso al lugar, inmediatamente después de producirse la tragedia y difundieron testimonios de los internos sobrevivientes sobre lo ocurrido, las versiones oficiales de las autoridades no podrán distanciarse de los hechos narrados por los propios protagonístas de la tragedia.

Aunque durante la gestión del ex Ministro de Seguridad, Gautama Fonseca, el Centro Penal de Comayagua se consideró lo más cercano a una cárcel modelo, porque muchos de los privados de libertad podían desarrollar actividades productivas que les generaban algunos ingresos para apoyar a sus familias; sus condiciones físicas eran casi tan deplorables como el resto de los centros penitenciarios del país.

Los comunicadores sociales que describian compungidos y horrorizados lo que lograban atisbar enmedio de la oscuridad esta madrugada e insistían en señalar el hacinamiento en que se encontraban los internos, camarotes improvisados hastra de cinco niveles, donde los últimos de la parte superior, casi pegaban sus rostros al techo de las celdas.

Ellos y sus entrevistados se preguntaban instentemente por qué las autoridades del penal no abrieron las celdas, para movilizar a los internos a otra parte de las instalaciones pues hay espacio para haberlo hecho y permitieron que se produjera tan grande tragedia.


Denis Castro: “Cárceles de Honduras son cuevas donde se almacenan seres humanos”

Tegucigalpa - El experto en Medicina Forense, Denis Castro Bobadilla, dijo que las cárceles de Honduras son cuevas donde se almacenan seres humanos y lamentó la indiferencia gubernamental para abordar esta problemática.
Agregó que “aquí lo que hay es un bodegaje de personas y es la triste realidad”.

Para Castro Bobadilla, el fin supremo es la persona humana, pero en Honduras lo único que importa es cobrar los impuestos para sostener el Estado de Derecho.

“Los seres humanos aquí se entierran por volquetas y en bolsas plásticas, con un estado de desprecio que no tiene límites”, lamentó el forense.

Castro Bobadilla sugirió a los familiares de las víctimas que revisen bien el cadáver que le entreguen las autoridades y que se aseguren con autopsias que corresponden a la de sus seres queridos.

Las declaraciones del doctor Castro se dan después de la muerte de más de 270 personas en el centro penal de Comayagua, quienes fallecieron calcinadas y asfixiadas en el siniestro.
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