viernes, 1 de julio de 2011

Winslow Homer

 Al rescate

 Breezing up

Gulf stream

The herring net

Portraite of Helena de Kay

Summer

Summer squall

The gale

Eigth bells

Eagle head

Desde que vi por primera vez un cuadro de Winslow Homer, no pude dejar de oscilar en busca de más océano, de más sal y viento en la cara, y cada vez que estoy ante el mar, invariablemente, lo recuerdo, y lo hago con aprehensión, así como debe sentir eternamente ese pescador negro acechado por los tiburones en Gulf stream (o muerte en el golfo).

Cuando leí El viejo y el mar de Hemingway, las imágenes las puso en mi imaginación Homer, y luego, cuando releía a Stevenson cada golpe de mar siguió siendo de Homer. Esa intensidad de la naturaleza en el lienzo es la que busco cuando alguien me recomienda a un pintor x, y así, la mayoría de las veces, he caído en enormes decepciones. El día en que estuve frente a una obra de él en el Thyssen- Bornemisza de Madrid, lloré. Por fin la lluvia insistente y la sal resbalaban por mi rostro.

F.E.