martes, 26 de julio de 2011

Wannabe speech

Una chica de mediana edad, le comenta a sus compañeros (en uno de esos pinchazos a la burbuja silenciosa del horario en oficina):

"Fíjense que ayer me fui a cenar con mi mami a Campero. El lugar estaba bien lleno y de pronto, entró un hombre, se paró en medio de todos y empezó a pedir dinero, explicando que su hijo había muerto en el Hospital Escuela y que no tenía nada para poder enterrarlo... todos los que estábamos ahí vimos cómo lloraba... imagínense... ese hombre ahí, y nosotros nos preguntábamos dónde estaba el guardia que lo había dejado entrar... ¿qué tal si hubiera sido un asaltante?"

Silencio.
La burbuja se ha inflado de nuevo.