lunes, 3 de noviembre de 2014

Ricardo Ballón - Bolivia

Nada fue mejor que conocerlo a través de una clave en la conversación: Jaime Saenz. A partir de la complicidad, así como una piedra imán, Ricardo me permitió un viaje por Bolivia sin necesidad de perder oxígeno, fui hacia sus alturas y no dejé de escucharlo en sus desbordadas montañas en miniatura. Cantó, leyó, fue amigo confesional a la orilla de la piscina en Juayúa, El Salvador, y nunca dejó de ser el gran poeta que es, palabra dulce sobre los salares, embajador de las nubes. Por él conozco la mayoría de estratos de esa plata poética boliviana y por él, en honor a su hermosa poesía, les comparto ahora a uno de los autores más finos del continente sudamericano, con toda su alegría y orgullo, por todas esas sampoñas que silban en él cuando lee.



De: “Cabriolario”
Para viajar
basta poner las manos al bolsillo
y dejar que el otoño nos despeine…
De: “O-ir al arroyo” (Haiku)
A nuestro lado
por todo el camino
sigue la luna.
         −◊−
En la cascada
derrama el agua
toda la música
         −◊−
Toca guitarra
la cintura del río
que te dibuja
         −◊−



De: “Al vuelo de las hojas”
Sin rumbo.
Caminar por esas largas  avenidas
de sombras desparramadas
y  sueños ausentes
cuántas veces
repetimos el trayecto
entre las mismas puertas cerradas
bajo los mismos balcones callados
y el cielo que se apagaba.
         −◊−

Lluvia callejera
La lluvia corría
como un perro temblando de frio
en esas calles apuradas
done brincaban
desesperadas las gotas.



De: “El diario de la sombra”

Un pájaro
                        El sol
con los brazos abiertos
cantaron una melodía
sobre las  aguas que corrían por el río
dejando volar al día.
         −◊−

Quietos
Esos pájaros
de alas extendidas
detenían el tiempo
en ese inmenso silencio azulado
las nubes se deshacían
y ellos ni se movían.

De: “Al canto del Cóndor”
Esos niños de piedra
En los brazos de los cerros
Duermen
Envueltos en las nubes
Mientras silba el viento.
         −◊−
En un rincón del cielo
Cerca del lago Titicaca
Vi un palacio hecho de noche
Repleto de estrellas
Dicen que ahí
Se esconden antiguos dioses
Que leen y charlan

Sobre las hojas de coca.

Ricardo Ballón Ch, poeta boliviano, nació en la ciudad del Illimani, en febrero de 1956. Sus primeros poemas fueron publicados en la revista de literatura boliviana “Hipótesis”, Antología nacional de jóvenes poetas, Bolivia, 1973.  Después de ser publicado en diversas revistas literarias y suplementos culturales, participó en diversos festivales de la cultura, el arte y la poesía, participó en el festival Ciudad de Nueva York, Latin American Poetry Festival NYC 2013 donde fueron publicados poemas de su autoría en la antología del festival. Participó en el  II Festival Internacional de Poesía en Tierra Nahua Pipil. Publicó “Cabriolario”, 2001, cuenta con los libros de poesía “O-ir al arroyo” libro de Haiku, “Al vuelo de las hojas”, “El diario de la sombra”, “Al canto del cóndor”, y el libro de cuentos “De-partir”, obras aún no editadas. 

lunes, 20 de octubre de 2014

De pompas de jabón

Propongo: seamos tolerantes, aunque sea un momento de buena civilidad como condescendiente detalle que nos muestre cosmopolitas. Digamos entonces que los estudiantes de la Universidad de San Andrés, en Inglaterra, protestan a su modo en su Raisin weekend tradicional. La espuma tiene algo que ver con las viejas sensaciones de la niñez, en aquel exceso feliz dentro de la bañera cuando le hacíamos saber a papá y a mamá que nosotros queríamos más, romper los límites, ser rebeldes aunque nuestra rebeldía durara apenas lo que una pompa de jabón. Be free! Be soft! Be funny! But no more!

Seamos duros: ¿con qué tendrían que cubrirse estos estudiantes mexicanos para protestar? ¿Con sangre?

Línea Blanca -René Morales, México

1.1

En un rincón del mundo
en donde sólo es posible la rabia
escuchen señores y amos de mi patria
afuera los que jamás fueron consolados

los que entienden la vida
como el acto de no estar muertos

le prenden fuego al mundo
y ya solo queda la seguridad                           
de que todo esto  ahora es imparable



1.2

Aquí siempre hay una segunda chanza
lo importante es no andar jotiando
y diciendo que ya valió verga 

aquí siempre hay una segunda chanza
por más jodido que se vea todo en esta ciudad
en donde el calor se acrecienta gracias al odio

aquí siempre hay una segunda chanza
ya que aún se puede respirar
el aire frio de la mañana
para saber de esa manera
que ni este libro
ni usted
ni yo existimos




Burdel el Bambi o solo dios sabe como se puede trabajar aquí

A mi no me sobra el pan
ni hablo sobre asesinatos
ni me interesan los ladrones de uvas
yo no hablo sobre el color de mis pasos
ni sobre el zumbido de los insectos
yo no hablo sobre mis labios cocidos
ni sobre el germen de trigo
que crece en las avenidas de esta ciudad abandonada

yo solo he venido hasta aquí
para sentarme a esperar un tren sin horarios
que me lleve un poquito más al norte






Monterrey 2:01

He aquí la justicia
la muerte de las bestias de lujo
un coagulo de sal
la  línea blanca
el sonido rojo y cortante
de un anzuelo de plomo cayendo sobre la hierba

he aquí la justicia
la gritadera de las hembras
el aleteo descompuesto
el matadero y sus rincones
el silencio de los caballos
-el viento-
el silencio que ahora vuelve
para apoderarse de la tarde







2.2

Algo queda de mí
en esta patria vacía
en esta fe sucia
en estas víctimas degolladas
como gallinas para un domingo de fiesta

algo queda de mí
en esta pedacería azul
en estas manchas rojas

que acompañan esta tarde inolvidable de ejecutados.

sábado, 11 de octubre de 2014

Un rincón - Foto Fabricio Estrada

Hubo un momento no fácil de identificar en nuestra historia, donde la simple brutalidad de los sargentos cariistas se fue volviendo más sofisticada e ideológica, casi coincidiendo con la caída o decadencia de Honduras como república bananera. Un nuevo verde comenzaba a sembrarse en nuestros campos, el verde olivo de los nuevos batallones que el departamento de Estado de USA iba organizando a través de una doctrina militar de ocupación del territorio y represión a todo movimiento anti-sistémico. Este montaje se acompañó con una serie de ocultamientos celebrados desde las organizaciones políticas tradicionales. Fiestas y reuniones agasajaron el ascenso de un militarismo que, a pesar de todo, le faltaba el impulso coherente de un capital tecnócrata con todo y sus mecanismos de alienación mediática masiva, cosa que hoy sí se muestra en el marco de un smart power difundido por múltiples canales.


jueves, 9 de octubre de 2014

El terror doméstico

Tiemblo de miedo ante la absoluta inmovilidad del estudiantado hondureño ante la masacre de los normalistas mexicanos. Me llena de un profundo temor pensar que la desarticulación con la realidad esté llegando a niveles tan impresionantes, sobretodo porque los elementos que condujeron a esta masacre son una calca de nuestra realidad o un adelanto de lo que puede ocurrir una vez que los militares PM ya dispararon contra un microbús aquí en Tegucigalpa y que, en la sórdida conciencia colectiva, aún humean los 373 calcinados de la prisión de Comayagua.

Se retornó al la Honduras autista en todas sus latitudes humanas y sociales. Es como si una fuerza oscura se hubiera plantado en el ánimo, una vergüenza y cobardía que impide dar un paso hacia el entorno que nos grita ¡pronto les toca a ustedes! El espantoso desollamiento del joven normalista Julio César Mondragón ¿no está indicando contra qué fuerza radical estamos dialogando? Porque se dialoga, sí, se habla con las autoridades, se le permite uniformarse y pavonearse por la calles con toda y su latente violencia o sus implicaciones manifiestas en los múltiples asesinatos de jóvenes en Honduras, una hemorragia que se presenta a diario como un mal sueño o como una hoja que pronto arrastrará el viento.


Julio César Mondragón era su nombre. Mexicano. Estudiante para maestro. Sufrió en carne propia el asalto de toda ese desquiciado poder mezcla de paramilitarismo y sonrisas burocráticas. No están bromeando y no hay retórica en sus acciones. Es simple: tomaran por asalto nuestro rostro y no habrá súplica ni derecho. Le arrancan el rostro a la ciudadanía indefensa pero ellos y ellas se muestran en los diarios, en las revistas de moda, en la primera fila de las misas oficiales, en los noticiarios, en los afiches de campaña política. Los conocemos y sabemos que se pasean como la muerte más fina.

En verdad tiemblo. Los policías y militares que asesinaron a estos estudiantes mexicanos tienen las misma mentalidad que los nuestros, muy seguros que los políticos vernáculos les ocultarán su accionar con toda y sus continuas violaciones y complicidades directas con el narco. Las movilizaciones que se están llevando a cabo en México demuestran que la indignación es tal que el mismo gobierno de Peña Nieto puede estar en la cuerda floja. Una ola de rabia sacude México, las bases sociales están moviéndose y despertando de su letargo pos-electoral en la que fueron humilladas con un fraude enorme, golpeadas anímicamente por el cinismo. ¿Estaremos esperando en Honduras que suceda una masacre de tales dimensiones para encontrar el hilo roto de nuestra dignidad? ¿Esperaremos que algo fortuito pero aterrador conjunte de nuevo nuestra conciencia humana? Hace un par de años fueron fusilados casi 70 hondureños migrantes en suelo mexicano ¿se movilizó la población conectando los hechos con las políticas públicas criminales del Estado hondureño que obliga a la población a escapar del país? "Ese es problema de cada quien, buscar soluciones económicas" afirma la reducida opinión de la gente de a pie. Y sí, el reduccionismo cínico de la clase política actual ha logrado calar y educar en la indiferencia. ¿Nos movilizamos por el ataque de los PM a los miskitos y a los pasajeros del microbús? "En algo malo andaban, nadie recibe un ataque si no anda en algo" (...) y así continúa la reducción del espacio visual, tan reducido que de pronto lo que queda es un ser humano que mira embotado la tele, escucha la entrevista a los mismos que avalan o planifican la masacre futura. La víctima es la sospechosa, la víctima espera ser víctima de nuevo, la víctima marca tarjeta en su labor infame de ser víctima con horarios puntuales.

Las voces que deberían mantener el dedo en la llaga por oposición política natural, se pierden en nebulosas y trampas mediáticas que el mismo sistema opresivo les monta ¡Hablar de deuda pública cuando la gente muere por decenas a nuestro alrededor! ¡Hablar de lo fuerte que somos como partido sin ninguna acción parlamentaria que respalde esa fuerza! ¡Hablar de liderazgos cuando este sistema violento ya está eligiendo, al azar, las nuevas víctimas de la humillación! ¡Hablar de liderazgos cuando no se puede dar lectura a lo que de México viene en camino, como una muerte migrante en busca, aquí mismo, de su sueño mesoamericano!

Tiemblo ante lo que viene, tiemblo ante tanto silencio y liderazgos domesticados!



domingo, 5 de octubre de 2014

Una pena grande, otra pequeña - Fotos Fabricio Estrada




Palimpsesto urbano - Fotos Fabricio Estrada

Llega un momento que todo el lenguaje de la urbanidad se fragmenta. Aquello que fue comunicación va siendo borrado por los elementos naturales o por la desidia. Las construcciones van haciendo palimpsesto y ya no quedan más que burbujas de un lenguaje extinto. Quedan así por años y años, como palabras de un pez que boquea fuera del agua. Los signos que ya no comunican revelan lo que en sí ha quedado en la sociedad. ¿Por qué no borrarlos de una vez? No, no hay intención. Que venga el tiempo y sus años y ese silencio tan extraño dentro del país, formado por palabras inconexas y atisbos de modernidad.








viernes, 3 de octubre de 2014

Taller de Fotografía Documental con la EAT

Me honra sumarme al esfuerzo artístico de Lucy Argueta y Léster Rodríguezcon su Escuela Experimental De Arte En Tegucigalpa. Estaré replicando la clase que impartí en CEUTEC La Ceiba el año pasado. Inscríbanse, sólo hay cupo para diez.


Del día del soldado, 3 de octubre

Desde la Muskitia hasta El Corpus, Choluteca, desde los bulevares de Tegucigalpa hasta las serranías de Lempia, la violencia militar se ha elevado a un nivel de auténtica dictadura en Honduras. No hay retén militar que no haya disparado ya contra civiles desarmados, causando muerte y heridos sin ningún tipo de freno legal. Los mismos que abrieron las válvulas para el retorno de los milicos al poder quedan pasmados ante los desmanes. Hablo de esa clase media ingenua convertida en clase política acompañante del golpe de Estado del 2009.

Es sintomático que los últimos hechos de violencia por parte de los militares hayan ocurrido, precisamente, mientras juan orlando hernández se escuentra fuera del país promocionando Honduras ante los inversores europeos, es como si hubiera una orden de por medio para crear un ambiente represivo que no hiciera notar la ausencia de joh. Al mismo tiempo, comienzan los canales televisivos a poner en duda si es un acto violento o no que un policía militar dispare a mansalva contra un microbús, olvidándose por completo de la grave afrenta a los derechos ciudadanos.

¿Considera usted que estuvo bien o mal que la policía militar haya disparado contra el bus que no se detuvo por el retén? Más o menos rezaba así la tele-encuesta de abriendo brecha, con las consabidas repuestas: más del 90% está de acuerdo que se haya disparado bajo el argumento que se debe respetar la ley. De la misma manera se expresó el director de transporte al responder que ese bus era "brujo" (ilegal) y que se debía estar claro que se debe respetar a las autoridades. En HCH se fueron por el mismo tono y los mensajes en vivo eran de una vileza cruel y exaltada. ¿Quiénes mandaban los mensajes? La población que usa esos mismos buses. Hoy por la mañana, se pasaba la noticia desde Brus Laguna, La Muskita, de las condiciones de violencia que habían impuesto los militares en la zona. Se entrevistaba a una enfermera cuyo principal llamado era: "señor presidente, deje de estar hablando de narcotráfico, narcotráfico y más narcotráfico cuando se refiera a quienes vivimos en la Muskitia... eso alienta a los soldados. Háblenos de trabajo, de superación... nosotros ya no podemos construir una casa de concreto o comprar un carro porque ya vienen y se nos empieza a ver como sospechosos de narcotráfico".

Ahí está la clave. Una clave que permite comprender la gran mascarada con la que el ejército hondureño monta su entronización.

Las siguientes fotos son del Corpus, Choluteca. Los que son torturados con la capucha son dos muchachos parientes de mineros, los mismos mineros que murieron soterrados ahí, en el cerro Culcumeca y para quienes se elevó a categoría de mártires y se les hicieran hasta anuncios solidarios.
Los muchachos protestaban porque no se les permite sacar los cuerpos de sus familiares y en respuesta, los militares respondieron de esta forma:


Este no es un hecho aislado como quieren darlo a conocer los voceros del ejército. Esta es una dictadura donde ya no existe contención legal alguna.


domingo, 21 de septiembre de 2014

El arca rusa, de Sukorov



Hubo un momento luego de la pérdida de la ciudad de Rostov en 1942, que la comandancia suprema percibió el hundimiento de la moral del Ejército Rojo. Para ahondar el profundo orgullo nacionalista, Stalin y sus cercanos del kremlin, crearon la estrategia de hacer un giro en 360 grados respecto a los comisarios políticos y la subordinación que debían a ellos los oficiales. Se comenzó entonces por suprimir el liderazgo de los comisarios entre la tropa y se continuó por la renovación de los uniformes en la oficialidad. Se diseñaron nuevos cortes para los abrigos y se estandarizó el uso de charreteras de oro entre los generales (el oro fue importado con urgencia desde Inglaterra).

Todo este cambio, cuidadosamente estudiado en la psiquis del pueblo ruso, trajo consigo el despegue definitivo del mayor ejército nacional que existiera en ese momento y, lo que más importaba, el desapego simbólico con el ejército rojo revolucionario de la guerra civil hostil a todo aquello que oliera a elegancia zarista. La estrategia funcionó: el antiguo esplendor brilló de nuevo en los ojos de los soldados y los oficiales adoptaron de nuevo los protocolos de dominio aristocrático, integrados por supuesto, a un mayor estudio y profesionalización de sus capacidades reales de mando, más allá de la insistencia propagandística de los comisarios y sus métodos radicales de fusilamiento para todo aquel que mostrara debilidad o pánico en el campo de batalla. ¿Funcionó la estrategia? Sí, funcionó, como funcionó el acercamiento de Stalin con la Iglesia Ortodoxa Rusa y la supresión de los diarios anti-clericales y la elevación como antepasado heroico de Alexander Nevski, el Santo ortodoxo vencedor de los tártaros, suecos y teutones en el siglo XIII.

Quiérase o no, para cuando llegó el momento decisivo durante la batalla de Stalingrado, este cambio de discurso y presentación, había logrado acercar de nuevo a los oficiales con su tropa, en una mezcla de nuevos valores: Patria-Pasado-Venganza. Porque en ese momento fue la patria y no el soviet, porque en ese pasado fue Kutuzov en el Borodino napaoleónico de 1812 y, porque en ese momento era la sagrada venganza contra la afrenta a la Madre Rusia. Todo ello lo sintetiza Sokurov en su impresionante película "El arca rusa", filmada en el mismísimo Palacio de Invierno de Leningrado-San Petersburgo (el Museo Hermitage dio un permiso de filmación por sólo 36 horas), la ciudad mártir y dual: alma de la europeización zarista y núcleo ardiente de la revolución de octubre. Ahí está, en un solo plano secuencial, 300 años de historia dentro del sueño europeo que de pronto salta hecho añicos y sin tiempo para decir adiós. Sólo los fantasmas dicen adiós en esta película, como aquella hermosa personaje de Woody Allen en Medianoche en París que decide quedarse en la belle epoque.

Podría concentrarme en el impresionante y único plano secuencial de la película, imaginarme las horas de pre-producción para lograrlo, pero sólo me preguntaré ¿de qué otra forma podía encerrarse tanto misterio? El intento secuencial de Ana Karenina de Joe Wright queda revelado en sus fuentes y la también impresionante secuencia del estadio en El secreto de sus ojos del argentino Juan José Campanella completamente superado. Pero lo que yo quiero reiterar es la nostalgia incubada como sueño perdido y en cuánto cuesta superarla en el plano histórico, que es, a mi parecer, la mayor indagación que Sukorov propone hacer. Y señalar, claro está, ese momento crucial en que se despide el viejo diplomático una vez finalizada la mazurka (nobles bailando una danza rural, otro signo enorme), ese momento en que de manera sutil cruzan las siluetas de soldados bolcheviques en uno de los salones oscuros, ese momento, pues, de la despedida, "adiós Europa, adiós" y la tristeza espectral del adiós a la grandeza a despecho de todo lo brutal que fue el imperio tras bambalinas.

El arca rusa es uno de los mayores testimonios del cine y uno de los mayores portentos técnicos jamás montados, una película que todo fantasma desearía ver.

"Señor, señor, es una lástima que no estés aquí conmigo. Entenderías todo. Mira. El mar está por todas partes. Estamos destinados a navegar para siempre, a vivir para siempre".

F.E.


miércoles, 17 de septiembre de 2014

Tres pasos para desmontar Nómada 2014 - Escuela Experimental de Arte, Tegucigalpa

Lucie Smith

Compañera Lucy, Compañero Léster: no hablaré del cómo se monta una exposición de arte desde un marco curatorial. Hablaré del cómo se desmonta desde el mismo lugar en que las obras se han colgado.

Primero se saca grapa tras grapa del bastidor y entonces da tiempo de putear en silencio a cada una de las instituciones artísticas de Honduras. Se va sintiendo el sudor aflorando en la espalda y así se recuerda que tenemos el arte sobre nosotros, con  todo el peso de un David de mármol quebrado, un brazo del David entonces o esa cabeza monumental Olmeca que se instala en el sueño cuando dormimos.

Luego se ven las grapas regadas por el piso y Arturito, solícito, te trae un poco de agua. Así va enrollándose la fotografía hasta que cabe exacta en el cilindro de pvc. Mientras se va enrollando da tiempo de acordarse de todo el proceso que llevó a Nómada 2014 y van cruzando las discusiones y las ideas de este juego de abalorios que Herman Hesse hubiera querido ver pero que es fácil de explicarlo: "a ver, don Hesse, el asunto es que aquí en Honduras se instaló el mayor cinismo que hubiéramos conocido y el arte no es lenguaje porque sólo es lenguaje lo que comunica y aquí todos estamos incomunicados cada quien en su celda monacal y el lenguaje no alcanza a comunicar ni entre los que deberían escribir sobre arte". Por ejemplo, hay un acto simbólico en el hecho de recorrer cada sala cargando cajas y pantallas que fueron las articulaciones de un gigante silencioso que se fue construyendo entre lxs artistas de Nómada cada sábado... no, mejoremos la imagen: son los huesos de una gigantona de Yuscarán que se despedazó en la pista del Estadio Nacional el 15 mientras saludaba a la tribu política en su estrado cívico. Ahí va la gigantona desmontada entonces, casi como un ensayo de Adorno en una sopa de res dominical, compitiendo por ser sabor entre la yuca y el ayote. ¿Comunica ésto algo?

Como segundo paso uno se permite breves minutos ante la pieza artística que pronto estará embalada. Hay que absorber la médula que flota entre tanta dignidad. Sorber por los ojos, inventariar el esfuerzo supremo de sobrevivirle al vacío, pensar, pensar, pensar qué más hacer para unir las neuronas del pensamiento académico con el acto creador del artista, cómo extirpar el alzheimer, cómo sacar de su cueva al cusucocoolsnobposmodernista sin que Habermas diga que está bien que salga a darse aire, que hace buena época para crear la mayor afrenta moral que haya existido jamás en un país de eterna crisis ética, urbanística e incluso gastronómica (vamos, vamos, no hay por qué sentirse mal con el lenguaje cantinflesco ahora, precisamente, cuando ya viene el estreno en el cine y que los curadores del sistema sí derrocharán ríos de tinta en reseñas, ensayos sobre cine y hasta en entrevistas a los nietos de Mario Moreno).

Como tercer paso, se levanta una grapa del piso, se le queda viendo largos minutos y se hace la pregunta fenomenológica del día: ¿cómo se manifiesta la indiferencia en su estado más puro dentro del arte hondureño? No habrá respuesta, por supuesto, pero la agenda del museo borrará y escribirá de nuevo algo parecido a un anuncio de circo, y bajo la nueva agenda quedarán como anécdota "lo entretenido que fue ver a los artistas creyendo que cambiarán algo de lo que no queremos cambiar". Llegados a este punto, la sala ya está vacía. Nómada ha sido demontada, Don Rómulo nos pasa sus martillos y los clavos salen rápido de los maderos. Algunas personas que vagan como fantasmas por los pasillos de la "Identidad Nacional" preguntan qué se estaba exponiendo y yo ni corto ni perezoso les respondo: los artistas, los artistas se estaban exponiendo al vacío y no hubo Kafka ni Barthes que tomaran nota y, sin embargo ¡qué gran muestra de codificaciones nuevas se observaron! ¡qué proceso más bello el del arte anónimo que se vuelve más anónimo mientras más se muestra en los espacios oficiales! Honduras y su arte han ganado otro vacío, porque de eso se trata, de vaciar, de vaciarnos desde adentro en los pulcros pisos, de hacer y que el producto artístico sea sístole y diástole natural.

Compañero Léster, Compañera Lucy, la sala está vacía, como siempre. Lo que lograron montar junto a todxs lxs que participaron en Nómada 2014 ha sido inventariado entre lo mejor de la expresión artística colectiva de este año en Honduras. Sellemos las cajas.

Sucede que estamos en inventario.

Estamos desmontando un mundo, estamos desmontando el artificio. 

Ocurre que estamos borrando el número de serie y volviéndonos artesanos, llenos del barro de los días, amasados por el golpe, nos estamos haciendo irrepetibles.

Cada cosa, cada concepto es devuelto a una categoría básica y sustanciosa.

Trilobites, sílabas unicelulares: piedra, grito, alma.

Sucede que Eva sacó la cara y Adán la acompaña con su listado de novedades: esto es alegría, esto es tristeza, esto es mañana y esto olvido.

La mirada, los árboles, la hondonada de una herida brutal, ya son otros paraísos los que buscamos, nos hemos hartado de todos los frutales.

Esto es dolo, ésto es ángel inverso, ésto es flor y ésto un hombre desollado.

Ocurre que estamos inventando el tiempo y el sueño debe esperar, con su capa rota el sueño, con sus brillos el sueño, con su descanso mortuorio el sueño.

Hemos abierto -de un solo tajo- el vientre pulposo del bien y el mal y lo entendemos frío, áspero, entendemos que el viento silba nuestros nombres y a él nos entregamos llenos de ramajes.

Sucede que nos sabemos nuevos


y estamos en inventario.


Fabricio Estrada.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Volver de El Salvador y traerte un nombre

Volver de El Salvador y traerte un nombre, pequeño, lleno de viento y lluvia: Juayúa. Volver de Nahuizalco y traerte un baile que va escribiendo sobre las baldosas con roces secretos, de manera discreta, una lengua sólo conocida por quien la baila. Leerla es bailarla, entonces, y los círculos se van dando suavemente y de ellos sube el color hasta los labios rojos de las bailarinas.



Había visto los volcanes desde niño. Hubo una carretera desde donde se miraba, muy adentro de Honduras, el perfil dorado del viejo Chaparrastique. Antes de subir al bus sorbía de él su bruma de ensueño hasta que mi abuela me halaba presurosa. El volcán silencioso quedaba en un territorio lejano e incógnito desde el cual nos llegaba el fragor de punzantes detonaciones.  Cierta noche pasaron las imágenes de una plaza donde hormigueaban miles de personas bajo el fuego de francotiradores. El noticiario hablaba de cientos de muertos provocados por los comandos urbanos de la guerrilla y nada decía de los escuadrones de la mano blanca que disparaban a discreción, tumbados en las terrazas alrededor del funeral de Romero. Eso me traían las bolas de fuego, eso era lo que recordaba en Nejapa junto al Duke. Volver a El Salvador, me decía en una especie de rezo, volver y seguir las bolas de fuego casi quemándome en sus idas y vueltas, ígneos recuerdos que sólo la lluvia, llamada de emergencia, logró apagar cerca de la medianoche, antes que Popo Arreola dejara de darle al tambor más triste de los garífunas en el exilio. “Fabri –me dijo-, Fabri, qué joven estás, y yo tan lejano, tan viejo, aquí tocando”… No dijo más porque la lluvia caía en serio y apagaba todo y el último quiebre del cuero sonaba ya como entre olas que rompían en El Metalío, allá en Acajutla.




Luego Otoniel –pastor sin equivocaciones- arreándonos hacia la poesía, a todos los que fuimos, conduciéndonos a pesar de su fiebre que lo hizo contar menos chistes que antes, casi la misma fiebre con que logré verlo en el video del Museo de la Imagen y la Palabra”. ¡Ahí está el Oto, ahí está el Oto! Me dijo Marisol emocionada mientras señalaba una toma contrapicada donde aparecía el poeta volando candela en la ofensiva Hasta el Tope de 1989. Y ahí fue donde volvieron los fuegos de Nejapa con todas las conversaciones que Otoniel me ha dado desde hace tantos años. Estallaban sus risotadas y caían chispas por todos lados, se quemaban las buenas convenciones, regresaba la huida hacia El Ocio en aquel ya lejano 2003, con Saul Ibargoyen, Allan Mills, Lauren Mendinueta, Raúl Zurita y aquel Fabricio que no sabía gran cosa acerca de los protocolos y se moría de felicidad de estar por primera vez en San Salvador.


Volver del corazón de América Central, volver de vos El Salvador, de tu Sonsonate-Salarrué, de tu Santa Catarina de Masahuat, de tus 32 mil fantasmas de Izalco. Volver y traerme un nombre: Juayúa: lleno de viento y lluvia, y de la poesía de Roberto Arizmendi, de Ricardo Ballón, Anarella Velez, Rigoberto Paredes, Alejandro Urizar, Ramón Torres, Edgar Alfaro, Marco Tulio del Arca, Manuel Ibarra y Anthony Molina. Subíamos hacia la lengua que quieren matar los mismos de Daubisson, bajábamos hacia el Nahuat-Pipil que se sigue hablando a despecho de tanta bomba y fusilamiento. No vi la mano blanca pintada en las puertas de Nahuizalco ni de Salcoatitán, pero hay una mano transparente que sigue oprimiendo la respiración de las abuelas y nietas de Ama. La pude percibir. Las velas de colores se apagaban temerosas y el incienso a veces olía a pólvora. No hay descanso aún para tantas y tantos, algo quedó enredado entre los matorrales, algo como un hilo desprendido de un refajo multicolor pero sangrante.





Te traigo un baile secreto, entonces, la suela debe rozar apenas las baldosas de barro crear pequeños círculos e impulsarte suavemente el salto. ¿Así es la cosa, Marvin Paula? Doña Merceditas asiente y me dice que Marvin estuvo en el ballet folclórico salvadoreño y que nadie mejor para enseñarme a leer los pasos. Rosarito ríe junto a Lucy. Marvin continúa y baila allí mismo casi al mismo tiempo en que llega el busito para regresar a las lecturas. Pero yo sigo con lo del baile. Veo el paisaje y el paisaje sigue en el baile, la suela de los cerros roza las cenizas dejadas por los volcanes y, por breves momentos, se lee algo que las marejadas borrarán de inmediato. Llegamos ante los estudiantes, nos escuchan y comparten la poesía de lo indefinible. Sube el amigo de la marimba de arco y nos habla en nahuat-pipil en un acto de resistencia más, en un silbado dulce que hace florecer palabras alrededor nuestro, como collar de garmendias, como polen salido del cráter del Izalco.

De vuelta en San Salvador. El polen antes disperso regresa y los rostros de Krisma, Alfonso, Willian, Noé, Pedro y Alberto hacen rueda y vida. Nos vamos despidiendo de a poco, así como hiciera ante la tumba de Morazán, de Farabundo Martí, de Shafick. Nos vamos viendo desde la ventanilla, cierro los ojos y vuleve la tumba muda de Maximiliano Martínez sin ninguna inscripción. Vuelvo a ese momento en que decidí escupirla para dejarle una lápida de desprecio. Floto en la piscina de Juayúa y vuelvo a rehacer la plática con Rigoberto y las olas de Acajutla que le hacen recordar  su hijo a Roberto, vuelvo al instante en que conocí por fin a Santiago con todas las frecuencias radiales resumidas en su Radio Venceremos.  Allí mismo, donde bate la mar del sur se sumerge Alejandro Urizar, allá mismo, desde las ventanillas Vladimir Baiza me da su tono triste, de hermano de todas las guanaxias en el torbellino silencioso en que ha quedado El Salvador.



¿Querías que te trajera algo, Esteban, mi pequeño trotamundos? Te traigo un nombre: Juayúa, te traigo lluvia y viento, un país pequeñito para que lo cuidés como aquel Chaparrastique que guardo siempre desde niño, en la orilla de toda carretera. 

lunes, 25 de agosto de 2014

Arturo Martínez Galindo, La tentación - Honduras


La Tentación
(Arturo Martínez Galindo)

En el centro del valle se destacaba la aldea. Desde la cumbre de un otero, media oculta en el follaje, yo la había adivinado. A la proximidad del villorrio mi mulo alargó, el paso. Llegué a eso de las cuatro de la tarde, cuando el mordisco del sol tendía a la clemencia.
Hallábame hospedado en casa de gente cristiana. Dióseme aposento en la sala de honor, muy blanca de cal y alfombrada de pino fragante. ¡Qué encanto el de estas casitas aldeanas, limpias como ropa lavada y hospitala-irias como un corazón! Al atardecer, una chica de pies desnudos vino a mi cuarto. Sonrojóse hasta los ojos bajo el pecado de los míos que la escudriñaron y me dijo con cantarína voz:
Se le ruega, mi señor, la merienda está esperándole.Fui tras ella hasta el extremo de un corredor, donde sobre una mesa sin mantel humeaba el candido yantar.
Al caer la noche, una muchacha robusta y despeinada se ocupaba de rajar una pesada troza de pino. Yo la ofrecí la fuerza de mi brazo:
—Déjame la tarea, muchacha. —¡Ay no, señor, no! Si yo lo puedo hender y hay ya bastante ocote para la luminaria. Se limpió el sudor de la frente con el dorso de la mano regordeta y rió agradecida. Pude ver la blanca salud de sus dientes, y cuando se inclinó a recoger las astillas resinosas, vi también, por el amplio escote de su camisa almidonada, la rotunda verdad de sus senos.
En el centro del patio chisporroteaba ya la fogarata; era una suerte de sahumerio para ahuyentar la plaga; era además el viejo hogar, el viejo calor doméstico grato a los corazones. Todas las gentes de la casa, en cuclillas, formaban noche a noche una ronda cordial cabe la luminaria; relataban leyendas; toda una tradición de aparecidos y duendes danzaban su danza fantástica; era la hora clásica de la conseja; la llama roja y palpitante ponía en todos los ojos un extraño fulgor, y el estupor que despertaban los relatos, agrandando los ojos, agrandaba el fulgor. Yo, en tanto, desentumía mis piernas dando lentos paseos a lo largo del corredor; el taconeo de mis botas producía un sonido isócrono y amodorrante; mi sombra trepaba por la pared enjalbegada, en locas embestidas, tan locas e inquietas como las mil lenguas rojas de la luminaria.
Tras el naranjo del patio una luna achatada asomó su desteñida faz, y, a lo lejos, de algún corral distante/ un perro aulló. Era un aullido prolongado y quejumbroso como un grito. Un escatefrío de terror recorrió a las gentes congregadas y hubo un silencio que duró lo que el aullido. Luego alguien explicó:
Sí confirmó otra voz, los perros ven muchas cosas que los hombres no ven.
Un anciano de manos sarmentosas, hundidos los carrillos, desdentado, largas y blancas las pestañas que parecían punzarle los discos apagados de sus iris, terció con gesto patriarcal:
—No es un alma en pena, es que ha visto pasar la Tentación. —¡La Tentación! clamó una voz medrosa de mujer; y un mocetón recio y brutal, inocente o estúpido, se persignó. —Sí, la Tentación confirmó el anciano—. Primero se siente un gran viento frío y luego baja de la montaña una bola de fuego... Cuando esto pasa, aullan los perros y caen las flores de los árboles que están en flor y a las mujeres embarazadas las prende la -calentura... Cuando pasa la Tentación es que el Enemigo Malo anda suelto...
Un zagal, los ojos de asombro y la voz aflautada, con tono presuntuoso exclamó:
—¡Mérito ayer no más al mediodía que yo venía del rastrojo! Hizo un gran viento, un gran viento frío, pero no vi la bola porque se me voló el sombrero y medi la estampía a recogerlo.
—¡Animal! agredió el corro. La Tentación sólo tienta de noche. —¡Verídico! sentenció el viejo de las pestañas. La Tentación sólo tienta de noche. Yo sí que la vi allá en mis mocedades.
Era una noche negra, negra... Cuando yo regresaba de rondar la casa de una muchacha, que ahora ya es abuela, terciada la vihuela con que me acompañaba las coplas, y unos buenos tragos entre pecho y espalda, medio adormilado, íbame derechito a mi champa, cuando desde un corral un perro aulló y vino un gran viento frío...
—¡Asús, qué tribulación! —¡Sea por Dios! ¿Era la Tentación, abuelo? —¡Era la Tentación! repuso el viejo. Y al ver venir desde la cumbre del Pinabetoso la gran bola de fuego, me puse a temblar... pero me acordé del escapulario del Carmen que llevaba en el pecho, y agarrándolo con la mano izquierda, me persigné tres veces con la derecha. En ese momento la bola pasó sobre mí sin tocarme...
El mocetón recio y brutal se levantó calladamente para atizar la fogarata; la luna parecía, naufragar entre un oleaje de nubes plomizas; yo continuaba mis paseos a lo largo del corredor; el taconeo de mis botas producía un ruido isócrono y amodorrante; mi sombra trepaba por la pared enjalbegada, en locas embestidas, tan locas e inquietas como las mil lenguas rojas de la luminaria; la muchacha que sabía hender el ocote se destacó del corro y al dirigirse hacia su cuarto, pasó cerca de mí; iba muy pálida y los ojos le brillaban extrañamente; recordé sus dientes blancos y el amplio escote de su camisa almidonada, dentro de la cual yo había sorprendido la doble verdad de sus senos: y sentí frío en la médula y como una bola de fuego rodó por mis venas, la Tentación...



Este es el lugar, en Sabá, Colón, donde fue asesinado Arturo Martínez Galindo, en el año de 1940. Destino espantoso para este gran escritor. Las fotos y el cuento me fueron enviados por el poeta Juan Carlos Zelaya, a quien agradezco inmensamente esta contribución.  

A saltos de canguro


Me ha gustado el video, tanto como el de Kangaroo court. Creo que reflejan muy bien el ritmo inquietante de lo que pasa alrededor y que la nueva generación siente. No es desasosiego, es una especie de divertirse a espaldas de todo, muy inteligente y sutil, una burla continua. Con mucha dirección artística de por medio, estos dos videos sacan la cara en medio de lo que voy viendo desde la perspectiva del video-arte.

viernes, 22 de agosto de 2014

Impuesto a la luz natural

Qué mejor ocasión para afirmar o afilar convicciones que cuando el fascismo se revela cotidiano y hasta risueño ante nuestros ojos. Lo que aparenta ser un capricho adminsitrativo en un gobierno fascista es exactamente lo que su normativa busca eliminar de raíz. Circula ya en este termitero llamado Tegucigalpa, la circular emitida por la alcaldía nacionalista de Tito Asfura en cuanto al gravamen de todo espectáculo o evento artístico. Se cobrará por todo lo que signifique público alrededor de una banda, una presentación teatral, un circo, etc., incluso por una o un poeta en su lectura y no digamos por festivales... y apuesto que en su incontinente impulso, se gravará hasta los boy scouts que canten alrededor de una fogata.


El General Santa Anna (dictador mexicano, 1794-1876) no sólo exageraba con su nombre (se llamaba Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón) sino que su grandiculencia llegó a tal extremo de hacerle un entierro con todos los honores de Estado a su pierna amputada. Así fue totalmente natural que impusiera un gravamen a todo edificio que tuviera ventanas que diera a alguna plaza. El impuesto era por número de ventanas y esto no sólo era un capricho, era imitación -maldito quien se lo dijo- del mismo impuesto que el el Siglo XVII se impusiera a los edificios en Inglaterra por el número de ventanas. ¿Tenían algún problema con la luz natural? quizá, lo que me hace pensar que los nacionalistas del glorioso partido nazional de Honduras, al menos, relacionan a los artistas con cierta luz liberadora con tendencias insurreccionales de alto peligro para la sociedad si no se sabe contener gradualmente. Luz, qué bella luz somos que necesita ser encerrada en lámparas y en bovinas eléctricas y sujetas, por igual, al cáñamo de una vela... la cosa es que la luz no puede andar suelta por ahí como si de aire se tratara. Hay que atraparla para iluminar los salones privados del oscurantista gobierno de juan orlando hernández.

Y no es un capricho, repito, que salta feliz como un conejo en la pradera, el susodicho impuesto que se pretende reglamentar es la consecuencia lógica de todo un proceso de conversión privada iniciada con la desaparición paulatina de la Secretaría de Cultura, el ascenso de la Ley Orgánica de Educación y la privatización de los espacios públicos. Que la educación artística sea encomendada a la iniciativa privada y que los centros comerciales sean los que ofrezcan la seguridad al público mientras succiona su granita es el objetivo de esta miserable imposición. La rebusca de  fondos es tal entre los nacionalistas que son capaces de imponer un estado de sitio ficticio y cobrar por circular mientras dure. Luego del saqueo llevado a cabo por pepe lobo y juan orlando para financiar la campaña política ahora es que los expoliados debemos pagarlo, sabiendo de antemano que ellos son los cómplices de la devastadora delincuencia que ha hundido al IHSS, sin olvidar, claro está, la hipoteca que pesa sobre Tegucigalpa con el fideicomiso de 800 millones de lempiras que FICOHSA dio a ricardo álvarez para solventar el descalabro financiero del políticamente estructural TRANS-450.

"Ahora los hondureños no tendrán que ir hasta Estados Unidos para visitar Disney World, ahora les daremos 21 parques que la vida mejor construirá en los próximos meses", decía hace dos días joh al referirse a un supuesto proyecto de áreas públicas a nivel nacional, y esa luminosa reflexión del ente que nos gobierna también nos revela la disoación que la élite tiene respecto al pueblo llano, la creencia fatal de que la gente se va para el norte porque "busca lo bonito". De igual forma, creer que el artista pagará este impuesto encierra un desconocimiento total o un escarnio alevoso hacia un sector que bien saben los detesta al punto de querer amputarle a joh una pierna y celebrar su entierro con un concierto. Yo propongo esto último: hagamos que punta de nuestras filosas carcajadas se le caiga la pierna a joh y después nos vamos a quebrar a pura piedra todas las ventanas que de las oficinas de la AMDC den a nuestras plazas públicas. No queda de otra. Pero hay que hacerlo con talento, con buena estética, y sí, con mucha luz.

F.E.

viernes, 8 de agosto de 2014

Cantagallo cambia de humor

En medio de toda la sequía que azota la región y que está poniendo en situación calamitosa a Honduras con todo y sus secuelas de falta de producción y crisis energética, en medio de todo aparece la mutación de la belleza elemental. En cosa de minutos de pronto un arco-iris da paso a una enorme réplica de la montaña Cantagallo, aquí en Tegucigalpa.



miércoles, 6 de agosto de 2014

La calca del ajedrez

Alexander Werth entra al tuétano de la sociedad soviética en su descripción de Rusia en la guerra (1941-1945) y se concentra en describir las reacciones cotidianas más allá de las grandes operaciones militares estiladas para describir el choque ruso-alemán. Las idas y venidas de la diplomacia estalinista para contener o contentar a Hitler, los informes de los periódicos oficiales, la guerra que parecía tan lejana a "la prosperidad del sistema socialista de la mano de Stalin", todas esas voces que son las mismas voces que se repiten ahora con la crisis de Ucrania, casi con pasmosa similitud como lo demuestran las declaraciones de ayer del Ministro de Defensa de Rusia, Konashenov: "El Ministro de Defensa de Rusia no puede sino compadecer los portavoces del Pentágono, el Departamento de Estado y de la OTAN..." (http://sp.ria.ru/international/20140806/161155176.html)

¿Es posible que las escuelas diplomáticas rusas y de la OTAN mantengan inalterables sus códigos desde siempre? Entonces este libro es esencial para entender los pasos que Putin viene dando a despecho de occidente, o viceversa si estamos de acuerdo que una caracterización fascista mueve los recursos bélicos y diplomáticos de la OTAN y Estados Unidos.

lunes, 4 de agosto de 2014

El horror móvil

He repasado los tuit de adolescentes israelíes. He leído los diarios israelíes. He escuchado las declaraciones "operativas" de los comandantes de la FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) y en cada uno de ellos priva la ceguera y la virtualización del horror que están causando en Gaza. Eso a lo interno de sus medios de comunicación dirigidos a la ciudadanía israelí. Y sin embargo, en sus acciones bélicas atestiguadas por el mundo entero nada de retóricas. Pura y llana metralla y planeación sistemática de la muerte. La ceguera es tal al interior del sionismo que a sabiendas que los ataques con cohetes los llevarían a una trampa mediática irreversible, han decidido continuar sin dilaciones. Y a pesar de todas las bombas y Merkavas y drones y fuerzas especiales, Hamas hace circular el video de un comando atacando -a través de túneles- a una base fronteriza israelí con el saldo de 5 soldados del Tzáhal muertos durante la incursión.


¿Es la Resistencia Palestina capaz de mantener el dedo en el gatillo a sabiendas que Israel no dudará en bombardear hasta hospitales y escuelas sin interesarle la definición moral y las protestas de "la civilización" solidaria? La estrategia árabe de crear un frente profundo y atomizado en lugar de enfrentarse Estado contra Estado al parecer está funcionando ahora después de muchos años de planificación. Hezbollah es la prueba y Hamas ahora lo comprueba. Un frente móvil y con tantos entramados como túneles cruzan el desierto. Quizá estemos presenciando un retorno al medievo a pesar de toda la tecnología puesta en el campo de batalla. Minas y contra-mimas al pie de las murallas. Israel no podrá regresar al límite de donde partió cuando creó el sistema Iron Dome -nos atacan indiscriminadamente-, sus constantes yerros, su extremado apego al terror histórico de los progroms.


El código de la imaginación


Sin referencias culturales universales no se puede confiar en la creatividad publicitaria. Cuando ésta hace su aparición con todos los códigos que hemos heredado lo que se logra es la feliz imaginación de un niño. Y ante eso, nadie puede quedar indiferente.

Los billetes suizos

En el 2005 hubo un intento de cambiar la imagen de la moneda nacional de Suiza, el Franco Suizo. Se llamó a concurso y estos diseños resultaron ganadores, lo que no significó que se pusieran en circulación, privilegiándose en lugar de ellos el sentido clásico de la nacionalidad decimonónica. http://www.dgdico.com.ar/2009/11/diseno-billetes-suizos.html 


En circulación o no, el gran atrevimiento es todo un ejemplo a seguir a la hora de proponer cambios creativos desde el razonamiento de una nueva generación ciudadana que está viendo sus paradigmas en dirección contraria a lo establecido por el civismo, ese sistema de valores que no le interesa en nada lo que pueda aspirar la ciudadanía.