martes, 26 de febrero de 2013

Terror en Honduras post-golpe

Todas las alertas que dimos respecto a las consecuencias del golpe de Estado del 2009 ahora se viven a diario. La policía y el ejército se enfrentan entre sí en bandas para disputarse los territorios vacíos donde cruza la droga. Los políticos hablan desde las cuerdas finas de los titiriteros, los empresarios pagan para abrir corredores donde se puedan transportar sus productos o en el peor de los casos, ofrecen las conexiones de transporte para la droga. No hay marco jurídico alguno, se vive en una ficción atroz, sangrienta, monstruosa.

Hay días en que uno expulsa un vómito invisible mientras presencia a los relacionadores públicos de los asesinos o a ellos mismos explicando la nada, ocultándolo todo y todo el mundo lo sabe. Estados Unidos opera por su cuenta en sus operativos al darse cuenta de que nada está a salvo y que no hay nadie con quien tratar sus busisness dentro del país. La población se arma día a día o le apuesta a las compañías de seguridad de los mismos coroneles que hacen la guerra del narco. Hay 70 mil guardias de seguridad activos, 20 mil soldados en los batallones y en las calles, 15 mil policías y unos 200 mil jóvenes en pandillas... todos se disparan entre sí.

El reciente asesinato del ex-director de la policía, General del Cid desató señalamientos directos hacia Juan Carlos Bonilla, El Tigre (actual director de la policía, soldado de carrera), a quien del Cid acusa de haber planificado la muerte de su hijo. En las redes sociales circula un video donde se muestra a "El Tigre" diseñando el operativo para capturar a José Manuel Zelaya en su intento de entrada por la frontera de Nicaragua. Hay lujo de detalles, un lujo que no siempre tiene la ciudadanía para darse cuenta de en manos de quiénes estamos.


La ex-comisionada María Luisa Borjas, en entrevista a diario El Tiempo de San Pedro Sula, apuntala lo siguiente:


¿Qué análisis hace de la pugna que hay en la Policía?
Estos problemas no son de ahora, vienen desde antes, yo hace más de 10 años estoy denunciando la corrupción a lo interno de la Policía, la participación en ejecuciones ilegales y en este momento hay una pugna de poder, la verdad es que desde que yo hice las denuncias y si se hubiesen investigado, yo pienso que no estaría la situación tan grave como está en este momento. Cuando se enteró la ciudadanía de la participación de policías en la muerte del hijo de la rectora Julieta Castellanos (Rafael Alejandro Vargas) y otro universitario (Carlos David Pineda Rodríguez), lo que correspondía era una intervención inmediata a la Policía, no darle largas como ha hecho el gobierno que deshicieron lo que era Asuntos Internos para crear la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial.
¿Se desmanteló la Unidad de Asuntos internos?
Yo todavía me pregunto dónde están todos los expedientes que existían en Asuntos Internos, porque el último director, comisionado Santos Simeón Flores, dijo que él tenía 5,933 denuncias, de las cuales sólo había procesado el dos por ciento.
¿Usted ve una pugna al interior de la Policía?
Eso lo crean las mismas autoridades superiores, la autoridad máxima del país cuando no puede poner orden en una institución, por ejemplo el hecho de nombrar a oficiales menos antiguos en puestos superiores, eso es trastocar la jerarquía y disciplina.
¿De seguir este ambiente en la Policía qué se espera?
Ya estamos viendo los resultados, la delincuencia crece cada día más, ya los muertos no son de uno en uno, son de 6, de 8 y 10; ya no se respetan niños, mujeres y personas de la tercera edad, eso para mi ya se salió del control y el control debe establecerlo el presidente de la República, pues la mayoría de la población está a merced de la delincuencia y máximo ahora que se ha demostrado que la autoridad está cometiendo ilícitos en contra de la ciudadanía y la Policía no es exclusiva de esta situación si en el país qué sector está exento de la colusión con el crimen organizado, se han mencionado narco diputados, narco magistrados, narco jueces, narco fiscales y narco policías.
¿Qué estará pasando?
Por qué la máxima autoridad no puede tomar decisiones en cuanto a esta situación, por qué no se pueden tomar las medidas correctivas drásticas que se necesitan, cuando las cosas han llegado a estos niveles, yo siempre me he preguntado será por temor o será que de alguna forma también perciben alguna ganancia de estos hechos ilícitos, sería bueno que respondieran, porque se ve claramente que no le quieren entrar al problema, se ve que están soslayando, que se van por las orillas.
¿Qué tan peligrosa es esta situación de la Policía para la ciudadanía y el país en general?
Esto es peligroso no solo la pugna al interior sino que, para mi, es más peligroso el hecho de la colusión de muchos miembros de la institución con el crimen organizado y de ahí vienen las pugnas, ahí son pleitos entre bandas, los pleitos provienen de bandas que operan al interior de la Policía, ahí se decomisan y se capturan los elementos y la droga de la competencia, no del grupo que está trabajando con cierto sector, unos sectores decomisan lo de un grupo y los otros sectores, entonces en represalia decomisan lo del otro grupo.
¿Esta colusión de la Policía con el crimen organizado, de la cual usted habla, deja indefensa a la población?
No es un secreto para nadie que la ciudadanía está en una total indefensión y usted va a los entes encargados de velar por la administración de justicia, uno va a la Fiscalía no encuentra respuesta; los juzgados ya se ha visto a muchos jueces que se venden al mejor postor y la Policía actuando en bandas delictivas.
¿El proceso de depuración policial, a su criterio no ha dado los resultados esperados?
Es que la depuración no ha comenzado, lo que se ha hecho es aplicar la figura de la disponibilidad a todos los oficiales superiores, no es posible que para una prueba de polígrafo se despache a una persona sin tomar en cuenta otras pruebas como es la patrimonial, si eso lo hubieran hecho ya habrían muchos oficiales procesados por enriquecimiento ilícito.
¿Hay oficiales de la Policía millonarios?
Hay oficiales que son millonarios dentro de la Policía, el dinero no se puede esconder, es un buen número y cada día son más porque cuando hay impunidad, eso invita a que más personas cometen actos ilícitos, hay una gran cantidad de oficiales ricos.