martes, 22 de noviembre de 2011

Transfiguraciones - Lucy Argueta, Honduras



 Transfiguraciones, instalación, vestidos en descomposición, dimensiones variables, 2011


 Tulio, instalación, Banca, libro manuscrito, 1948, dimensiones variables, 2011


 Olivia Etérea, en colaboración con Walterio Iraheta, Fotografía sobre papel de algodón libre ácido, 30x20 pulgadas, 2010

 Huerto, instalación, mesa de comedor, tierra, abono, chiles, dimensiones variables, 2011

 Radiografías, Fotografía, sobre algodón libre de ácido, 15x15 pulgadas, 2011

 Proyección sobre vestido (video)

Lucy Argueta

Un pañuelo cae. Una hoja del verano. Un vestido se desliza por el hombro y lo desnuda. Un misterio cae. Alguna vez te vestiste con los encajes deletreando tu historia, como un idioma antiguo y textil, tu historia que era la misma que la de tu abuela, la de tu hermana que heredó ese día y se cubrió con cuidado pensando en el amor, en el viento sepia del hastío, en las calles que fueron la pasarela más triste.

Una piel cubre a otra. Una hoja del verano rueda y se cuelga del nuevo árbol que crece en el patio. 
La banca se llena del tapiz que cuenta lo tuyo con las señas imperceptibles con que escribe el olvido. 
Te viste ante un espejo roto y te viste bella. No hay mala suerte para quien se esfumará sin que nadie la recuerde. 

Te viste como una pequeña sombra, igual que las muchachas sencillas que sintieron en las venas  el vago acercamiento a la costura, al corte, al remiendo mal disimulado que logró ver el galán de tu novela.

Ha pasado el tiempo y una luz penosa atraviesa la tela. Tras de ella, sos la sombra china que vaga en un campo desierto. Tu vida es un hilo. Una hoja que cae. Un pañuelo que flota y cae cortando la mesa de cualquier domingo en el que nadie te sacó a pasear.

Fabricio Estrada