lunes, 12 de agosto de 2013

Merthiolate y cuadrantes



Apesta a fatiga militar la lluvia. Los cables del alumbrado eléctrico se vuelven cordones de botas, los grafittis camuflaje. Todo rezuma esa acre fragancia de los cráneos bajo el casco de 8 libras y los diputados y los funcionarios se rozan como gatos en celo.
Bajo la lógica de una dirigencia militarista nada queda más que aprobar una y otra vez medidas de fuerza, batallones de holgazanes cuyo mayor orgullo es sostener todo el día un fusil. Y del otro lado, igual, la iniquidad de ser nada más prueba para balas, asaltante, saqueador de costillas y bolsillos y pechos y espaldas agujereadas. Veo pasar las patrullas llenas de soldados apuntando hacia su propio tedio, veo pasar los chavos flacos que de pronto saltarán sobre cualquiera con sus cuchillos y escuadras. Este hermoso paisaje estaba ya en los sueños de todo el golpismo y de toda la izquierda indiferente a los procesos de movilidad ciudadana. La propuesta de sacar a los soldados de las calles tiene más visos doctrinales que de propuesta. Sí, entiendo perfectamente la posición sistémica de amedrentamiento pero no comprendo cuando se hace una propuesta de seguridad enfocada únicamente en retirar de nuestra vista a los chepos.

En Honduras queda poco espacio para encontrar la salida a la violencia delincuencial organizada y la infiltración y corrupción asesina dentro de la policía y el ejército. Pocas salidas en pocas personas honestas con capacidad de encontrarlas. El Plan Cuadrante Policial, el Programa Guardianes de la Democracia, la Policía de Reservistas, los orejas, la Operación Libertad, las escuchas, las Cámaras de Vigilancia... nada de eso apunta a la prevención, todo esto se ubica en el paso siguiente luego de la masacre o el secuestro.

Apesta a fatiga militar la lluvia. Xiomara alcanza 28 puntos de ventaja sobre su más cercano competidor pero esencialmente, en materia de seguridad la propuesta es como un sucedáneo, como aquel Mercurio cromo o Merthiolate que pretendía sanar toda herida de la niñez. Venceremos, sí, pero nos vencerán cada día, como hoy mismo sigue venciendo la ultra violencia generalizada si no hacemos un enorme esfuerzo de proponer un sistema integral sin autismos políticos.

F.E.