viernes, 16 de agosto de 2013

A prueba de todo


Pues no me equivoqué.

El hombre que disparó a la movilización del FNRP hace dos días ha sido identificado como un guardaespaldas del hijo -conductor del auto- del diputado Denis Mejía. Este hombre de apellido Cardoso -el guardespaldas- salió hace un par de meses de servir como comando élite en el Batallón de Fuerzas Especiales de la Venta y según las fuentes de Globo TV, participó en el asalto a la residencia del Presidente Manuel Zelaya Rosales durante el golpe de Estado del 2009.

A fuerza de pura observación -y de reiterativas imágenes televisivas y de prensa- he ido perfilando a este tipo de individuos, quienes al parecer gustan de las mismas modas en las camisas y cortes de pelo, incluso una construcción del "seño especial de amedrentamiento" que se distingue a leguas en los milicos. ¿O no se distinguen tan fácilmente? Bueno, el asunto es que hay un tipo de formalismo militar que impregna toda la personalidad del soldado activo o inactivo, llegando hasta la raíz alienante de uniformarse en una moda bastante definida de camisas manga corta de botones y generalmente a rayas cuando no usan la cubayera blanca.

Que se haga algo desde la fiscalía ya es otro asunto. Nunca atraparon a ningún milico ni aún con las cámaras grabando mientras disparaban, como es el caso, para dar un ejemplo, del policía de tránsito que, en el 2009, disparó enloquecido contra la barra Ultra-fiel del Olimpia. Así que ni con todas las pruebas es posible alegrarse por lo que sería tan fácil en otros países sin golpes de Estado. Este sistema es a prueba de todo.

F.E.