jueves, 2 de mayo de 2013

Un tour para Rodríguez

Quiero verte cantando por aquí. ¿Cómo te invito, Rodríguez? La publicidad sería sencilla, como el hambre, Rodríguez, como el hambre. Bastaría anunciar que en el fondo del abismo hay un banquete al que vos acompañás con la más feliz de tus canciones.
La tarde es dulce, las casas flamean. El hambre aligera a la gente, las agolpa como perros de la pradera ante un acantilado. Sólo necesitás un arpegio y todos se lanzarán hacia vos, sin miedo alguno.
Sugar man, won't you hurry
'cos i'm tired of these scenes
for a blue coin won't you bring back
all those colors to my dreams
Todo es tan poderoso cuando cantás desde la bóveda del hambre, Rodríguez, cada palabra resuena, cada susurro es una expresión irreprochable. Las calles aquí son enormes túneles, mi hermano, todos te escucharíamos con solemnidad, sí, esa es la ventaja de cantar en los túneles, el matiz solemne que adquieren las voces.

Yo te aseguro, Rodríguez, que todos iríamos a recibirte si la promesa es darle a cada quien una rola para aguantar el hambre, una rola para dar la espalda en el escenario, una rola para descomponer las refris de los ricos, para que aguanten la dulzona descomposición del aire tal como la aguantamos desde hace setenta rolas repetidas por hora con la misma letra y el mismo ritmo que agarra un padre fajeando a su hijo todos los días del mundo.

¿Vos has sufrido eso, Rodríguez? ¿Has cantado bajo las tundas? Tuve un amigo que me suplicaba marcharme cuando llegaba su padre, subía el volumen de su estereo y cantaba, Rodríguez, cantaba bajo el relámpago del cuero y yo me iba a casa a escuchar el cassette que me había prestado, Pearl Jam, recuerdo, y escuchaba la misma canción de un niño que hablaba por fin en su aula de clase. Jeremy habló, Jeremy habló, decía la letra, y claro que no te conocía a vos, Rodríguez, pero algo de vos me recuerda esa rola y me hace olvidar a Léster cruzado a cuerazos pidiéndome que me marchara.

¿Vendrías a cantar si te invitamos, Rodríguez? ¿Vendrías?

La publicidad sería sencilla.

F.E.