martes, 15 de mayo de 2012

Dos conversaciones culturales en Honduras

Dos conversaciones sacadas de las entrañas burocráticas del actual Estado de cosas en Honduras:

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La primera tiene que ver con dos poetas que llegan a las oficinas del antiguo y recién destituido ministro de cultura, Bernard Martínez. Los Poetas llevan un proyecto de edición bajo sus mangas y hacen cita con el hombrón. Este los recibe en su oficina, les ofrece el clásico café de semilla de aguacate que distribuyen los kafati y les pregunta de entrada: ¿Me dicen que traen un proyecto de edición ? Sí, le responden. ¿Pero para qué más libros ?
Seguidamente, Bernard llama a dos guaruras que estaban en la entrada de la oficina y les pide que lo acompañen a valorar la oferta de edición. Los guaruras son militares. Los poetas se miran entre sí. "Se ha demostrado en Honduras que la edición de libros de poesía no funcionan... ¿Por qué insisten ? Les dice. Los guaruras se miran entre sí, sonrientes, satisfechos. Los poetas salen.




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La segunda conversación es telefónica. Le sucede a Eduardo Bahr, Director de la Biblioteca Nacional. Recibe una llamada del Ministerio de Relaciones Exteriores. Honduras será sede del SICA y Pepe Lobo recibirá la presidencia pro-tempore del organismo. Le piden a Eduardo su colaboración para que les ayude a contactar a un comediante que entretenga. ¿Comediantes? pregunta el amigo escritor. Sí, comediantes, le responden. "Nos han dado una serie de nombres y tal vez usted los conoce: Rafael Murillo Selva, Isidro España, Mario Jaén, Tito Estrada y Tito Ochoa..." (los susodichos son directores y actores de teatro, los más reconocidos en Honduras. Evidentemente en relaciones exteriores no saben de ninguna relación con nuestras interiores muestras de cultura)