jueves, 31 de mayo de 2012

Coriolanus


Debo admitir que las versiones de Shakeaspeare en el cine nunca me han decepcionado. Me ha gustado siempre que se arriesguen todas las visiones posibles, que la obra misma, el texto, se mantenga incólume mientras se arma el vendaval y los actores se ven obligados a estar a la altura. Desde Titus de Hopkins pasando por el Romeo y Julieta de Di Caprio, hasta la grandiosa Shekeaspeare in love, las he disfrutado hasta la repetición.

Coriolanus no se queda atrás. Las actuaciones de Ralph Fiennes y Vanessa Redgrave son impecables y la fuerza de las escenas, ubicadas en una hipotética Roma-wasingtoniana, logra mostrar las facetas del poder con toda la parafernalia de, por ejemplo, Syriana o Michael Clayton de Clooney. ¿Quién resulta ser el verdadero enemigo?