miércoles, 8 de octubre de 2008

El Cerco, F.E.®




Martinsson tuvo su épica, claro, vio a los automóviles en su profética poesía al igual que Boccioni en su futurismo ¡la velocidad -por supuesto- la velocidad! Ahora las plantaciones enormes para que ellos pasten, el bio-combustible, la hambruna mundial para alimentar a estas bestias de monóxido y lata.


Y aquí está el hombre, puesto en su barro,
en su acera, en su puesto de presa.

Los autos pasan brillantes y altivos
y la lluvia cae, y el óxido,
la sonrisa cromada embiste al viento
que silba y se estrella en los cristales.

Pasa el hombre en su precaria sombra,
sumiso ante el parachoques,
hilo encajado
en la cremallera reluciente de los bulevares,
estorbo que se alimenta
de hierbajos y avena
mientras los escapes rugen
y las válvulas calibran el trago voraz de la gasolina.

¡Y cuánto quisiera el hombre
abrir su boca en los motores
y recibir de los cilindros
el sabor vaporoso y las chispas
que encienden las bujías y empujan los pistones!

Pasan los autos en sus manadas de sueño
apremiantes, fríos,
en la espera del fósil que todos llevamos dentro.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

es un fenomenico poema de ultra estilo,se desliza la metafora hacia realidades dolorosas,esa laxitud que se esgrime en su poesia,nos lanza hacia esa busqueda de respuestas inexorables,despliega esa timidez existencial del humano.
adelante poeta
Oscar Sierra

Anónimo dijo...

es un fenomenico poema de ultra estilo,se desliza la metafora hacia realidades dolorosas,esa laxitud que se esgrime en su poesia,nos lanza hacia esa busqueda de respuestas inexorables,despliega esa timidez existencial del humano.
adelante poeta
Oscar Sierra

salvador dijo...

imágenes de lo cotidiano, y los coches fosileando a los humanos.
un abrazo

Ana Pérez Cañamares dijo...

Gracias por la visita, Fabricio. Nos seguimos leyendo. Un abrazo

Escritora y artista visual dijo...

Mis saludos Fabricio. Siempre te estoy leyendo, sintiendo el movimiento de época.
Gracias por enviarme tus buenas nuevas.
Un abrazo desde Valencia donde nació Venezuela con un hasta pronto.

Nota:
te he anexado en mi blog tu dirección...