jueves, 8 de septiembre de 2016

Versofónica, 20 poetas, 20 frecuencias - 2005


Teníamos una dinámica como de motor Ferrari. Paíspoesible se movía con el pensamiento y con un optimismo brutal. Salvador Madrid contactaba, Rolando Kattán gestionaba, Mayra Oyuela cataba como aguzada editorialista, Néstor Ulloa llamaba para insistir a los que no llegaban, Dénnis Ávila se movilizaba para ir a traer a la terminal a Heber que traía 10 horas de bus en la espalda y yo, en ese momento, aprovechando que trabajaba en agencia de publicidad, convencía a dos convencidos, don Tony Sierra y Cristian Sierra, para que enlazáramos el proyecto con Banco de Los Trabajadores. 

Luego todo fue una producción en familia y a expensas de ser despedido de mi trabajo. Me tomé horas y horas para ir a Promusic donde me esperaban Ricky Rodríguez y Juan Carlos Sierra, ya con una isla de edición aparte y a contra reloj de sus respectivas producciones. Mi teléfono sonaba y sonaba. Desde mi oficina trataban de ubicarme en medio de la creatividad desatada para elegir los mejores fondos de sonido y la dirección adecuada en las presentaciones de locución por bloques que nos hizo el experimentado Henry Chávez. Hacíamos el guión sobre la marcha, cuando dejaba de sonar el teléfono. El poetariado iba llegando a su propio ritmo y eso hacía que sudara frío. No podía pasarme, ya era una espada de Damocles la que pendía sobre mí. Revisar las bibliotecas de sonido, escuchar reír a Marvin Valladares cuando se le ocurría un tono para las cortinas y la decisión de poner de pista diferencial el Bushido que hizo Bunbury. Sí, era nuestro momento para hacer las cosas más locas y teníamos a disposición la complicidad de la familia Sierra.

Hubo desavenencias, sí, el espacio para ser incluido o incluida tomó los dolorosos caminos grupales y técnicos. Hubo falta de pericia de producción. Cuánto nos hubiera gustado sacar otro volumen y poder reunir todos los registros de nuestra poesía. El diseño del disco fue obra de Cristian Godoy Castejón, a quien le dimos vía libre para que conceptualizara. En sí, fue un trabajo lleno de esa alegría efervescente que nos mantuvo en movimiento dentro de Honduras entre el 2003 y el 2008, una arista más de la producción multidisciplinaria que era Paíspoesible. Hoy, el poeta Rubén Izaguirre lo pone en youtube para que recordemos. No están todas las voces en esta muestra, pero sé que vendrán las otras.