martes, 8 de octubre de 2013

Dual

Dormía hasta tarde en Rosario. En una cama dormía el de siempre y en la otra el de nunca. Un retruécano sólo visto en 2001: Una odisea espacial. Miraba por la ventana cómo iban vestidos los rosarinos y calculaba su frío. No quería salir de lo dual. Afuera era menos pesado sin el lastre de las bifurcaciones. Caminaba, luego volvía a dormir. A veces era el nunca, a veces el de siempre.