miércoles, 2 de enero de 2013

El 2012 turbulento de Honduras en una sociedad mundial de incertidumbre


La incertidumbre - Amilcar Rivera Munive

Por Edgar Soriano Ortiz 



El planeta tierra cruza una vez más por una profunda encrucijada de peligro para los habitantes en todas su latitudes, las mentiras, la mediaciones burguesas y la violencia desmedida para justificar ganancias y saqueos en todas sus dimensiones. A pesar de los grandes avances en el pensamiento humano y en la acumulación de fuerzas liberadoras la manipulación sistémica se impone con soberbia y burla de la dignidad poblacional. El Estado con sus normativas jurídicas garantiza el beneficio de elites, tal como a lo largo de la historia lo he hecho; el Estado siempre en su administración de justicias propiciaba prebendas, y tras la distorsión del Estado Carolingio en el Medioevo europeo, pasó de las viejas formas de coerción a formas de recaudación fiscal directa. Esa lógica jurídica, tendría a lo largo de la historia varias variables, adoptadas por necesidades coyunturales, como la adopción del parlamento en el contexto de las revueltas campesinas de finales del periodo medieval. 

El Estado moderno ha logrado establecer sus justicias con fuertes elemento anti-subversivos, colocando las masas poblacionales marginales como amenaza, es el viejo discurso ilustrado que se ha extendido hasta nuestros años.
Esta realidad generada por las profundas contradicciones del sistema sigue su curso en el 2012 de muerte y la miseria, conjugados al ritmo explotador por los engranajes del capital. Muchos acontecimientos producidos por conspiraciones de la CIA y otras agencias de espionaje de los países industrializados, que fungen como policías del capital, el poder fáctico mundial que utiliza una serie de instituciones impuestas, como el BID, el FMI, la ONU, OTAN, etc. El acontecimiento violento del 2012 que más llama la atención para analizar las dinámicas impositivas, las reacciones de élites nacionales y la protesta social organizada y espontánea, es la guerra civil en Siria, donde el desgastado régimen de Bashar Al assad enfrentó la rapsodia de lo que han llamado en los últimos años, “la primavera árabe” –mezcla de conspiración de occidente y acumulación de descontento social- y de un clara estrategia de occidente por defenestrar los aliados de Teherán, y más aun de controlar geo-estratégicamente la región en las barbas de Rusia. 


La ansiada intervención militar, que los grupos de poder occidental tanto desea, es frenada por un enérgica política exterior de Moscú, China, Irán, los países del Alba, Brasil, Sudáfrica y la India. Este conflicto demuestra como los intereses del globalizado capitalismo contemporáneo, regido por el modelo neoliberal, manipula a sus antojos la vida de todo un pueblo, que tiene que soportar la masacre cotidiana, mientras el objetivo del capital es controlar su territorio para diversos propósitos que contribuyan al mantenimiento de la hegemonía ejercida por siglos. Hay muchos otros ejemplos que demuestran que la mentira transnacional, materializada por los emporios de la comunicación, se encarga de construir “verdades” frente a la realidad que viven millones de personas expuestas a la guerra, a la contaminación, a la explotación laboral y saqueo de recursos. En África por ejemplo la sangre sigue su cauce, frente a la amarga historia de colonización y luego el proceso de descolonización con sus revoluciones nacionales inconclusas, que son manipuladas por las transnacionales para seguir extrayendo beneficios de ese continente. Se puede hablar de tantos casos de naciones en conflicto, que por más que los tecnócratas le den discurso, obedece a la lógica insaciable del sistema capitalista.


Pero quiero, brevemente, referirme a un balance de lo que ha ocurrido este último año en Honduras. Un 2012 que no es discontinuo de las contradicciones políticas de la última década, que se agudizaron radicalmente con el golpe de Estado del 28 de junio de 2009. Este año la violencia continuó en ascenso: masacre en cárceles, asesinatos de jóvenes, mujeres, niños, mientras las elites muestran su calaña por asegurar sus negocios, sus botines, enfrentándose de manera descarada por la hegemonía fáctica, lo que demuestra que los grupos económicos y políticos está pasando por un quebranto del viejo pacto o acomodo estratégico de la década de 1980. Todas estas contradicciones son medidas con cautela por ambos grupos de derecha, tomando en consideración que en el escenario político nacía en este 2012 un partido, que pese a jugar en su arena y teniendo elementos acomodados a la lógica partidista del poder local, para una gran mayoría de los actores de poder ven una eventual amenaza, mejor dicho un desplazamiento del control fáctico que ejercen. 


Es así que las elecciones del 18 de noviembre tuvieron como preámbulo las campañas mediáticas, las estrategias represivas y desarticuladoras del movimiento popular. En las elecciones se impuso la manipulación fraudulenta y el aprovechamiento de una larga historia de control mental, donde la miseria es un as efectivo para los grupos de poder. El fraude fue un hecho consumado, el objetivo era mostrar a un partido Liberal mayoritario, mandar el mensaje de que el bipartidismo está vivo. En este escenario Washington mueve piezas y asegura que el trabajo de buscar una salida favorable para sus intereses geo-estratégicos sin alterar del todo la convulsión.

El 12-12-12, en la madrugada el Congreso Nacional dirigido por Juan Orlando Hernández, representante de uno de los grupos de poder, tras reuniones secretas dio un golpe técnico al poder legislativo, en otras palabras JOH blindó su candidatura cuestionada por Álvarez en unas elecciones “estilo Honduras”; pero más allá de ello, el asunto es el control del país, asegurar que un grupo oligárquico tendrá el poder.


El 2012, cambio de ciclo para la extinta cultura maya, aprovechada por los gobiernos actuales apara atraer turismo, en el caso de Honduras, hacer dinero es lo que cuenta, por ello pretenden destruir el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), ya esta institución es un estorbo y no una garantía para la lógica neoliberal, los negocios de Copán, la zona petrolera y otros cuantos “tamales” que este grupo regido por Hernández-Lobo y otros cuantos secuaces, pretenden transar. Para estos lo importante es generar una profundización del neoliberalismo, no importa a costa de que consecuencias, por el momento ha firmado a favor de la British Gas Group la exploración petrolífera de la Mosquita. En conclusión la derecha se reagrupa, es una pelea por el botín de dos grupúsculos, que agachan la cabeza ante el capital, ya sea ante el amo poderoso del Departamento de Estado, o ante capitalistas europeos, chinos, etc. El intento de colocar bonos en el exterior hace que el régimen de Lobo-Hernández hable de entablar relaciones directas con China continental, su interés es asegurar el 2013, el poder: mantener a su antojo el Estado, que es una herramienta controlada por estos grupitos, que aunque este en disputa, negociaran sus tajadas, eso es inevitable…


La incertidumbre es la que reina en esta humanidad, que en muchas ocasiones vive de esperanza, construida mediáticamente, mientras la muerte y la pobreza extrema consumen los alientos de millones. En Honduras la lógica de miseria y saqueo de los recursos, bajo un gobierno dictatorial no se detendrá. Las estrategias políticas de esta derecha que se encamina “todo poderosa” a seguir gobernando, ahora de una forma más brutal, no tienen escrúpulos, la resistencia Hondureña como organización movilizadora que detenga estocada tras estocada tiene dificultades unificadoras en este contexto, el partido Libre es la organización política nueva o más o menos nueva que puede generar un balance a las pretensiones de estos grupos mezquinos de dinero y poder, sin embargo todo dependerá de la capacidad de la dirigencia en conducir con firmeza y no con “escrúpulos tradicionales” la lucha por buscar un avance hacia una democracia que nunca ha existido en Honduras, me refiero a una convivencia institucional que sea capaz de brindar condiciones mínimas de una democracia republicana, la burguesa del siglo XIX, pero ni remedos de ese tipo de democracia tenemos. Las artimañas para este año están listas, el fraude electoral comenzó en noviembre de 2012, ahora prepara artillería para consumarlo. 

Mucho trabajo comunitario es el que toca, solo la colectividad podrá generar cambios generacionales, ese es el gran reto de una humanidad que pretenda cambiar el rumbo más allá de los discursos, la praxis debe ser colectiva, o sea la lucha será la comunidad organizada frente a la capital ambicioso….

31 de diciembre de 2012.