jueves, 19 de julio de 2012

Straw dogs - Perros de paja


 A la brutalidad no se le cede ni un solo centímetro, ni una sola grieta, ni siquiera la leve intención de comprenderla. Esa es la gran enseñanza de esta película, que en su versión 2011 logré ver completa anoche, luego que Cuevana.tv me dejara guindado hace un par de meses.

La permanente oposición de las costumbres entre el campo y la ciudad ha sido retratada con suma certeza en esta historia. En el fondo de los habitantes del sur estadounidense (en su magma especulativo), como en cualquier otro sur campestre del mundo, lo bucólico tiene su trasfondo oscuro. Irse y luego regresar es firmar el desarraigo, una sentencia que sólo puede enmendarse con la entrega a lo que se fue, a lo primario.

Es esto lo que le ocurre a Amy, quien muy pronto entiende que la única forma de que su marido (el guionista David Sumner) sobreviva al medio hostil de su regreso, es demostrando la misma actitud de macho que le oponen los libidinosos "amigos de adolescencia", quienes ven en la educación o profesión de ambos una "mariconada". Cuando David no se confronta por lo mínimo con Charly (su ex del pueblo), Amy cruza la meta para provocarlo, sin medir las consecuencias que al final, se demostrarán descabelladas, vorágine.

La seducción de las bestias, la simpleza de la violencia, la adaptación de un sistema de pensamiento a un sistema de poder real... todo se resume en esta buena película, la que recomiendo por su lenguaje cinematográfico sencillo y de gran acercamiento psicológico.