jueves, 12 de julio de 2012

A despedirte, Gerónimo




Por allí vienen
en fila india
de cascos lustrados
y garrotes con piel nueva
dispuestos a partir la voz del hombre
del hombre maltrata cuerdas
cortar su palabra
cortar su palabra
el hombre solo tiene una barba
cuelgan murciélagos de su garganta
los pelos parecen mantarrayas
piel grande
arropadora la tonada.

Él sabe que se va a  quedar solo
con los  primeros planos
mejor tomar los güevos por asalto
vivir el slow motion de una sola mudada
dormir con los ojos acuchillados
por ahí va a quedar su sangre
por ahí la marca del asfalto
llantas pintando
el olor a hijueputa
a través del fade out de su mirada

Más tarde vendrán compañeros condolientes
en actitud de mordiscos
a disputar sus despojos
facciones escupiendo babas sobre su homenaje
como trofeos
beberán sus canciones en ceniza

Hoy no es Gerónimo el indeseable
el que arrebata y ensaliva sus micrófonos
hoy no
hoy habrá homenaje
hoy harán suyo hasta su tufo
hoy ellos mismos han de reposar su culo difunto
en el plañidero marsupio de su mesas principales
en sus oficiales féretros hipócritas.

Ahí van agarraditos de las manos
el montón de compas
los obreros los profes
los profetas de pieles con ranuras
los dogmas
los troskos
los doctrinos
los narcisistas –leninistas
los que beben cooperaciones
en el domo de sus tripas
los que se afeitan sus conciencias
aquellos a quienes les crecen colmillos sobre los colmillos
todos están aquí
han venido a despedirte.

Bairon Paz - Honduras