jueves, 22 de septiembre de 2011

Francisco Udiel me habla

Fran: yo sí sabía quién eras vos. Me queda siempre dando vueltas esa afirmación tuya sobre la pequeñez de no saber quién eras y por eso debo echar a andar el carrete para ver tu película en reversa.

Vos te sentabas a ahumarte como un jamón, a puro cigarrillo. Tenías una preocupación urgente cada vez que la poesía llegaba a pedirnos un poco de nuestra comida. Podías entregarle hasta el plato con tal de verla satisfecha y chicharachera. Y luego me decías: "vámonos fabri, échemos la caminada". No tuve necesidad de conocerte toda la vida. Vos resumías toda la vida vivida cuando te concentrabas en tus cercanos.

Yo te conocí, m hermano. Y me hacés tanta falta.