lunes, 10 de junio de 2019
Las crónicas del Capitán Snorkel 10 - Fabricio Estrada
Plaza ondulante, mujer que amanece con el cabello mojado y que al despertar te mira por largos minutos antes de hablar. Plaza sorda, tus monumentos son los barcos que deslumbran un momento y luego apagan las luces.
Ninguna gloria deja rastro en esta inmensidad.
Ninguna estatua puede echar raíces.
F.E.
domingo, 9 de junio de 2019
Al modo Renoir
Casa en Sagrado Corazón, Santurce. Esta bella casa ha sido durante tres años una gran contendiente del mar. Desde la ventana de nuestro apartamento, ella se interpone y, como un pavo real, despliega su melancolía. Abandonada hace más de cinco años, la casa está hipotecada por un banco que ahora está rematándola, al igual que cientos de casas en todo Puerto Rico. La zona en que está ubicada es protegida como patrimonio histórico de San Juan, pero como ella, en la cuesta que baja desde la calle Las Violetas hacia la estación del tren, existen más de 10 casas de este porte y en las mismas condiciones, en las que apenas dos o tres han sido restauradas y habitadas.
El huracán María y la ley PROMESA vinieron a dar el tiro de gracia a muchas de ellas, en muchos aspectos, desde el abandono total a ser compradas por estadounidenses a precios irrisorios que, ni aún así, pueden alcanzar lxs puertorriqueñxs, dado el monto de la restauración. La frondosidad y colorido del patio en esta casa era superior antes del huracán: dos acacias inmensas fueron arrancadas de raíz y parte de las copas de los sobrevivientes no alcanzaron a retoñar de nuevo, sin embargo, su imagen, con ayuda de la lluvia en mi fotografía, sigue siendo digna de verla con la mirada de Renoir.
Carta a un amigo astrofísico que nunca pensé que migrara - Fabricio Estrada
Carta a un amigo astrofísico que nunca pensé
que migrara
Por supuesto, antes te recuerdo nuestra última plática: Lo que no
termina de convencerme es la prisa de muchos por hacer de Urano y Júpiter dos inmensas
cuadraturas que liguen con la idea de un dios que juega a los dados; que la
palabra dios haya sido inserta para quedar bien con los chicos astrofísicos del
Vaticano y que juegan naipe con imágenes del santoral y que hablando sobre el kairos
pretenden ponerle a Stephen Hawking cuatro caras de revelación y así acallar
las protestas de Juan de Patmos.
Y bueno, lo que tampoco termina de convencerme es que tuvieras que
irte partiendo madres a través del istmo de Tehuantepec, agarrado como un ácaro
a las cerdas de la bestia, ahí parado como Leonardo di Caprio en el Titanic más
veloz que puede ofrecer la nación mexicana, sin máscaras de El Santo como
aquella con que me vencías de niño, no, sólo tu cara de tacómetro enloquecido
siempre en dirección norte, recibiendo en tu frente la variación de nombres con
que traduce el viento a los grillos, saltamontes, langostas, chapulines,
cricket, Grass hopper, lobsters, todo cambiando de significado a medida que
acelera la distancia y tu cuerpo se va haciendo más pesado por los recuerdos y
eso que ya solo sos el hueso y ese nombre que te suena extraño cuando lo grita
la migra en sus parlantes de circo y que vos hubieras deseado oír el día en que
te anunciaran la beca.
Pero lo que en verdad no termina de convencerme es que ya incrustado
en ese norte desolado, me mandés videos donde vas por la octava cerveza en
medio de un campo nevado al que solo un asesino en serie puede llamar hogar, ahí
entre fantasmas de bisontes y bosques marchitos dignos de películas de brujas.
No me mandés a decir que el cielo es claro y que se puede ver hasta
un Bosson de Higgs cuando sumás la décima cerveza. Bien sabés que un hombre
desolado, bajo la lluvia o nieve, tendrá que tragarse dos cajas de chelas para
romper la ley que te prohíbe estar en dos lugares a la vez.
Decime, nada más, que extrañás a Honduras.
F.E.
(de Los juegos fascinantes, próximo a publicar)
miércoles, 22 de mayo de 2019
Elsye Suquilanda - Ecuador
Berlín ich Liebe
dich
Ambiente libre y
tolerante
Puedes llamarte Oscar y tener tetas
se vienen las nuevas elecciones
un partido ofrece semillas de marihuana
habemus:
Pingpong
Simius
cacatúas
elegantes de cola larga
culebras
rosadas desnudas, toman sol en tiempos de verano, o a la mínima presencia de un
rayo solar.
Los
vodkarius verdus en shorts carbono 14
Esos que tienen la capacidad de transformarse con tan solo un
sorbo de algún líquido mágico y sorprendentemente hablan en lenguas….
Las ratas
ojonas que saludan al transeúnte
tus niños juegan libremente
bebes parqueados en sus cochecitos fuera de las
tiendas mientras mamá hace las compras
Los punkis declaman
Maradona berlinés con panza cervecera
dirige el equipo de fútbol del barrio
El Hulk que sonríe con medio cuerpo al descubierto
El que patina con cigarillo en la mano derecha y
cerveza en la izquierda,
con audífonos y cantando!
Poemario:
"Agua de Mono Eau de Toilette Spree" 2016
Cyberpoet
Me voy con "Herni" a la
"Disco" en "Serbia"
o es que tengo ¿una hernia cervical?
a Herni,
le tomó tanto tiempo decirme ¡que
quería!
Explicaciones
diagnósticos
que más suenan a arreglos de
carrocerías.
- Serás un auto de lujo!
- Serás la modelo 001 barbie Andina!
Si te cambian el disco,
serás un discazo de larga duración.
!Soy un ensamble
con motor alemán y carroceria andina
Llevo dos titanios de 14 x 15 mm en la yugular!
Poemario:
“Agua de Mono Eau de Toilette Spree” 2016
Mujer de Pelo en
teta
Mujer de Pelo en Teta
Porque tú lo vales
Porque yo lo valgo
Porque todas lo valemos
Siempre con los huevarios bien puestos y el corazón
de algodón
Mujer de Pelo en Teta
!Adelante¡
Poemario: “Yo te
envío mis amígdalas en una paloma mensajera” 2014
Barrio
LSD
de los peculiares
vecinos
de los libros de
Kafka, Faust,
Marx, Trotsky,
de los túnel
transterra
hasta el mismísimo
Che Guevara
cruzan la pierna
gratis por todo lado
los perros de
nombre Einstein,
Nietzsche, Mozart,
Julius
Hércules
la jungla salvaje,
el budista,
la cantante de
ópera,
La tienda que vende comida gourmet para perros,
El Bar “Der Neuen
Deutschpoeten”
¿porque tan vacío?
zapatitos con
ruedas
camino de piedra
Oscar Schindler
vivía a una cuadra de mi casa
exclama un hombre
en la Raumerstraße a voz pelada!
43 años la vecina
polaca - alemana
defendiendo a los
animales
se rehusó a decir
" hello hitclif"
cayó en cana sin temor,
una y otra vez.
El restaurant
Frida Kahlo "comida mexicana"
pero que no es
mexicana
más bien es una
fusión turco-alemana
El escritor finlandés Seepovaara juega
ajedrez
a los exteriores
del bar griego Misirlou.
Me es tan
familiar…
¿Es o no es el
actor del film " los Educadores"
quien da un sorbo al café mañanero
en la panadería francesa?
Si! y recién me
desayuno, que ha sido mi vecino
El Lakino man
Los elfos de los
kioskos
los bares, las
tiendas vistosas,
los restaurantes
que abrazan con
sus alas circulares a mi LSD
Lychenerstrasse, Schliemannstrasse, Dunckerstrasse
Poemario: “Agua de Mono Eau de Toilette Spree” 2016
Ecuatoriano Kitch
Trepa al bus vía
al sur, vía al norte
Chofer: ¡música!
O los chistes de
todo tipo, hasta los más agrios…
Los ribukjs
cosidos por el zapatero don Luis…
El calzón limpia
polvos,
El ceviche en
balde,
Grosella y limón,
Aguante vea…
No sea malito, se
fue a volver…
Que no puede… Que
vuelva mañana…
La tienda de la
esquina
Con los productos
La Favorita,
La confianza del
vecino tendero,
Y la cuenta en el
cuadernito
¡Dará anotando
veci!
Bueee….
El Ecuador lleno
de esa locura
Y ese caos que
tanto me alegra la vida…
Grosella y limón.
Aguante vea…
No sea malito, se
fue a volver…
Libro: “Me fui a volver” narrativas,
autorías y lecturas teorizadas de las migraciones ecuatorianas. 2014
Parking
trolle frente al streeper club en la Danziger
hay un pene
y sus gotas palpitantes
sus paredes rosadas
a nadie le llama la atención
puertas blindadas
sus paredes rosadas
a nadie le llama la atención
puertas blindadas
pasan las
generaciones jóvenes,
las generaciones antiguas, pasa la vida,
pasan los
turistas, pasan los sueños,
pasa el aliento de alcohol,
pasa el hollín de los
cigarros las bicicletas cojas,
los autos con uñeros, la poesía en bragas
doradas....
Se escucha a
los lejos entre dientes:
- el incienso que corría descarriado por los ovarios del acantilado ha ganado las olimpiadas de invierno.
- el incienso que corría descarriado por los ovarios del acantilado ha ganado las olimpiadas de invierno.
Era una
situación -Karl Marx Strasse- la que se vivía
Poemario interactivo: “030 – Berlín” 2018
Una ojeada al buitre sin tripas
Y como suele suceder un día, mirando el periódico
nacional.
“Busco damita inteligente, no importa su condición
económica, estatura 1.60, gorda, flaca, que esté dispuesta a llegar a una
relación más seria... pero eso sí, que sepa hacer:
Feijoda, arroz con huevo, carne azada, chucchucaras,
motesito de San Juan, mote sucio, el sancocho, el morocho, viche, corviche,
bola e’verde, camarón, los tamales, la caucara, la guatita, los roscones,
yapingachos, la sesina, los sambates, el quimbolo, sarandajas, el menudo, el
librillo, la lengüita, feijoada, feijoada, chicharrón, la fritada, yahuarlocro,
el mondongo, el sango, las arvejas con guineo, papi huevo, papi carne, el
tronquito, la salchicha, caldo e’patas, arroz con chancho, misturiada, la
chanfaina, 7 pingas, el san peter para que no me pateé, la melcocha, alfeñique,
la nogada, los confites, bocadillos, la cocada, los bueñuelos, el quesillo, y
los pinchos, feijoada, feijoada.
Y, por favor, que no olvide: emborrajado, el morocho,
molleja azada, huevo duro, tallarín en hoja del seguro, seco e’ chivo, leche de
cabra, come y bebe, repesito, rompope y el arrope. Y te aseguro que seremos muy
felices.”
Firma: El gato solitario (Pueblo misceláneo, multiétnico,
gracioso, lleno de novias del cholo death)
Poemario surrealista: “Nalgas” 2003
Gasas en los úteros
Escasos los latidos del corazón, con la concha bien
rasurada con gillette y el yodo que vertía su efecto por la entre pierna; viaje
largo y sin retorno hasta una hora después, o dos, dependiendo del caso.
Yo le curo, me decía, yo cobro caro, pero efectivo... Si
tiene dolarcitos, mejor. Mientras José de Sucre me guiñaba el ojo, Rumiñahui y
Espejo se acercaban a decirme algo al oído, ya fue tarde...
Arrojada en una cama con caras extrañas a mi alrededor,
arriba de mi cabeza un aparato muy similar a una nave extraterrestre o ese
calienta salchipapas de los vendedores ambulantes.
No te va a doler, me dijo, un viejo gringo, el
anestesiólogo con floripondio...
Llegando a la casa con mis pies hinchados y mi cuerpo de
marrano. ¿Porqué? Algo salió de mi alcance, algo no tenía sentido; una
hemorragia de callejuelas de rosas marchitas, una gasa que se despedía en el
remolino del inodoro me avisó... Casi te matan, pendeja. Solo ahí recordé que
este man era oncólogo y no ginecólogo.
!No se harán operar así no más!
!No se harán operar así no más!
Poemario surrealista: “Nalgas” 2003
Elsye Suquilanda, nacida en la larga ciudad de Quito a
las faldas del volcán Pichincha, estudió cinematografía y producción de radio y
televisión en Chicago y Quito. Creadora
multivitamínica, escritora, poeta, tejedora de videos, gestora cultural,
activista por los derechos de los animales, co–creadora de la corriente
perrosófica “Chichoismo”. Ha participado de varios festivales de literatura,
cine y arte en Latinoamerica, Europa y USA. Autora de 8 poemarios, 1cuento para
niños, guiones cinematográficos y de teatro. Su poesía y escritos constan en
varias antologías, revistas, blogs, cortometrajes. Traducida al alemán, inglés,
francés, japonés, portugués, finés y shuar. Su obra ha sido analizada por la
escritora peruana Ethel Barja para Latinale Académica y es parte del libro
“Todo boca arriba”. Reside desde el 2008 en Berlín
creando así poesía 100% ecuaterrestre made in Berlín. Es parte del Kollektiv
Dunckerstrasse.
“Costumbrista-surrealista,
mi cabeza es como un mercado de pulgas, juego de palabras que se compaginan en
una frase poética”
email:
elsyesuquilanda@gmail.com
Técnica de lectura en el sembradío
Con el tiempo, he ido desarrollando una técnica para catar poesía. Ante el reto (sí, el reto de tanta masificación) de leer un nuevo poemario que ha llegado a mí de manera directa o que mi propia dinámica de curiosidad haya decidido comprarlo, releo antes poemas de los o las poetas que me han impactado estéticamente. Así, ya afinado el paladar estético, ya bien calibrada la lectura, abordo lo que se me presenta como novedad.
Obviamente, un verso, un poema, una lectura escuchada en algún escenario o un fino comentario de alguien que considero tiene finos los comentarios, me llevan a esa detección previa. Con las lecturas en escenario tengo mucho cuidado, no son mi mejor coto de caza. Defino, en un instantáneo proceso de edición que me ha llevado años sintetizar, qué expresión tengo ante mí, si una oralidad performática o un texto con suficientes resonancias o un acto histriónico de profundas necesidades catárticas. Por lo general sucede lo último: están en boga las lecturas como instrumento psiquiátrico colectivo (de sanación colectiva, dirían los inspirados, y está bien, se debe sanar mucho), algo así como una terapia grupal con aspecto de refinada cultura. Por eso entiendo que debo salir pronto de una reunión así o quedarme para el vino y el buen jamón o la posplática que por lo general olvida rápido la trascendecia del evento de origen. Se platica de otra cosa. Por lo general de veleidades.
El asunto es que estoy ante un poemario nuevo y debo recordar la criba íntima que he ido armando entre óxidos y soldaduras mal hechas. Yo mismo he sido cribado, por supuesto. En la memoria de alguien debo estar con mis brazos desinflados y la paja que me rellenaba está flotando en los alisios. Digamos entonces que soy un espantapájaros con cierta técnica para no perder el tiempo. La poesía es un instrumento para ganar tiempo a la muerte. Al leer nos damos otra oportunidad: es probar cómo seríamos en otros. Por eso resulta de vital importancia saber de antemano quién fuimos en la lectura anterior para enfrentar lo que no queremos ser en la siguiente.
Es mi técnica, lo repito. Pueden venir los cuervos a cebarse con mi cuerpo.
F.E.
Obviamente, un verso, un poema, una lectura escuchada en algún escenario o un fino comentario de alguien que considero tiene finos los comentarios, me llevan a esa detección previa. Con las lecturas en escenario tengo mucho cuidado, no son mi mejor coto de caza. Defino, en un instantáneo proceso de edición que me ha llevado años sintetizar, qué expresión tengo ante mí, si una oralidad performática o un texto con suficientes resonancias o un acto histriónico de profundas necesidades catárticas. Por lo general sucede lo último: están en boga las lecturas como instrumento psiquiátrico colectivo (de sanación colectiva, dirían los inspirados, y está bien, se debe sanar mucho), algo así como una terapia grupal con aspecto de refinada cultura. Por eso entiendo que debo salir pronto de una reunión así o quedarme para el vino y el buen jamón o la posplática que por lo general olvida rápido la trascendecia del evento de origen. Se platica de otra cosa. Por lo general de veleidades.
El asunto es que estoy ante un poemario nuevo y debo recordar la criba íntima que he ido armando entre óxidos y soldaduras mal hechas. Yo mismo he sido cribado, por supuesto. En la memoria de alguien debo estar con mis brazos desinflados y la paja que me rellenaba está flotando en los alisios. Digamos entonces que soy un espantapájaros con cierta técnica para no perder el tiempo. La poesía es un instrumento para ganar tiempo a la muerte. Al leer nos damos otra oportunidad: es probar cómo seríamos en otros. Por eso resulta de vital importancia saber de antemano quién fuimos en la lectura anterior para enfrentar lo que no queremos ser en la siguiente.
Es mi técnica, lo repito. Pueden venir los cuervos a cebarse con mi cuerpo.
F.E.
Fotos: Fabricio Estrada
miércoles, 15 de mayo de 2019
Desheroízate: Sentinel vs MarvelDC
No ha sido mi traslado a Puerto Rico el que me ha dado a conocer el mundo de los Superhéroes. Nadie en el mundo, probablemente, desconoce el despliegue de esa imaginación invasiva estadounidense. Quizá los habitantes de la isla Sentinel, en el Océano Índico, sí, tal vez ellos mantienen a raya a todo el mundo que quiere llegar a sus playas con el evangelio en la mano y con una camiseta de Marvel como escudo. Puerto Rico no es Sentinel, por supuesto, y aquí se vive en la naturalidad del mercado capitalista y sus representaciones de la misma forma que en Honduras. No recalco la condición colonial in jure de Puerto Rico porque es de sobra conocida, insisto sobre el cómo descolonizarse o al menos intentarlo, al menos guardar una pequeña isla en nuestro interior donde con lanzas y flechas neolíticas podamos impulsar decididamente el pensamiento anticolonial.
Mis observaciones antineohéroes, no van dirigidas a los que ya no pueden ostentar un arsenal de conocimiento como elección en el momento en que se advierte que la Black Widow aparece flotando hasta en la sopa, no, me dirijo al sentinelés (ni idea del cómo utilizar el gentilicio) que sobrevive, arco en mano, y con toda la capacidad intelectual de ayudar a la descolonización.
Tenemos pocos héroes, es cierto ¿pero son necesarios? Los cristianos pueden sentir casi la misma admiración heroica que se le tiene a Batman por un San Lorenzo que pide que se le de vuelta en la parrilla porque ya tiene asada la espalda; un budista puede repetir una y otra vez cómo Sidharta convirtió en flores las flechas que le lanzaron los demonios al momento de su Nirvana. Muy bien, acordemos que se necesitan y por eso los bomberos han tenido un repunte de imagen luego del atentado al World Trade Center en el 2001. Descolonizarse a través del Desheroizarse no es estrictamente olvidar los actos heroicos de la cotidianeidad. Propongo la descontextualización.
¿Descontextualización? ¿La realidad no es el contexto? Sí, la realidad distribuida por la innegable dominación del streaming en forma de blockbuster, smartphones apps, series, moda, hashtags, en fin, el algoritmo de la mercancía sublimada. Descolonizarse es Desheroizarse, quitarse la armadura del supuesto derecho al ludismo como derecho civil dentro del ocio reglamentado.
Desheroizarse es contribuir a derrumbar una parte importante del andamio donde se erige a diario el ambiguo edificio de las ideas colonizadoras. Ya el Chapulín Colorado dio gran parte de la lección al igual que Patoruzú en Argentina: lo más desastroso -y que demuestra que se ha caído en el vaciamiento del marvelismodicismo- es cuando la burla a la realidad se convierte en la realidad. Levanten la mano los que escucharon los sollozos en el cine cuando Wolverine murió... Levanten la mano los que lloraron cuando Tanos mató a la mitad de los superhéroes... Levanten la mano los que no entienden por qué sienten ternura compasiva cuando ven la bandera de Estados Unidos ondear destrozada en las escenas finales de toda secuela... Levanten la mano los que sienten una entrañable necesidad de defender a esas sufridas ciudades destrozadas una y otra vez por alienígenas y villanos inexistentes... Ya por favor, pueden bajarla ¿la bandera? Sí, también.
DESHEROIZARSE ES DESCOLONIZARSE... bueno, al menos intentarlo.
Mis observaciones antineohéroes, no van dirigidas a los que ya no pueden ostentar un arsenal de conocimiento como elección en el momento en que se advierte que la Black Widow aparece flotando hasta en la sopa, no, me dirijo al sentinelés (ni idea del cómo utilizar el gentilicio) que sobrevive, arco en mano, y con toda la capacidad intelectual de ayudar a la descolonización.
Tenemos pocos héroes, es cierto ¿pero son necesarios? Los cristianos pueden sentir casi la misma admiración heroica que se le tiene a Batman por un San Lorenzo que pide que se le de vuelta en la parrilla porque ya tiene asada la espalda; un budista puede repetir una y otra vez cómo Sidharta convirtió en flores las flechas que le lanzaron los demonios al momento de su Nirvana. Muy bien, acordemos que se necesitan y por eso los bomberos han tenido un repunte de imagen luego del atentado al World Trade Center en el 2001. Descolonizarse a través del Desheroizarse no es estrictamente olvidar los actos heroicos de la cotidianeidad. Propongo la descontextualización.
¿Descontextualización? ¿La realidad no es el contexto? Sí, la realidad distribuida por la innegable dominación del streaming en forma de blockbuster, smartphones apps, series, moda, hashtags, en fin, el algoritmo de la mercancía sublimada. Descolonizarse es Desheroizarse, quitarse la armadura del supuesto derecho al ludismo como derecho civil dentro del ocio reglamentado.
Desheroizarse es contribuir a derrumbar una parte importante del andamio donde se erige a diario el ambiguo edificio de las ideas colonizadoras. Ya el Chapulín Colorado dio gran parte de la lección al igual que Patoruzú en Argentina: lo más desastroso -y que demuestra que se ha caído en el vaciamiento del marvelismodicismo- es cuando la burla a la realidad se convierte en la realidad. Levanten la mano los que escucharon los sollozos en el cine cuando Wolverine murió... Levanten la mano los que lloraron cuando Tanos mató a la mitad de los superhéroes... Levanten la mano los que no entienden por qué sienten ternura compasiva cuando ven la bandera de Estados Unidos ondear destrozada en las escenas finales de toda secuela... Levanten la mano los que sienten una entrañable necesidad de defender a esas sufridas ciudades destrozadas una y otra vez por alienígenas y villanos inexistentes... Ya por favor, pueden bajarla ¿la bandera? Sí, también.
DESHEROIZARSE ES DESCOLONIZARSE... bueno, al menos intentarlo.
Fotos en un un hospital de niños en PR. "¡Pero si es para niños! ¿Qué querías que pintaran?"
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lunes, 29 de abril de 2019
Purismo religioso español del siglo XVI vs Purismo ario del siglo XX
Hay agradecimientos que tienen en sí una carga oscura difícil de digerir, pero que una vez se revela crea una nueva interpretación de la vida. Este es el caso de excepcionales documentos históricos que hoy en día consideramos legado natural.
Nos resulta natural, por ejemplo, remitirnos a los documentales sobre los campos de concentración de la segunda guerra mundial para ser testigos de la demencia que desataron los nazis y, desde ahí, saber a qué punto no podemos permitirnos regresar como humanos. Pasadas las décadas, hemos llegado a considerar que esos documentos de experimentaciones y humillaciones físicas son un producto directo del broadcast vencedor, al punto que olvidamos que esas filmaciones las hicieron los propios nazis. ¿Por qué querrían registrar las atrocidades que luego los inculparían irremediablemente?
En primer lugar, las victorias de los primeros dos años de guerra (1939-1941) exacerbaron en los nazis su "destino manifiesto" y su arrogancia los llevó al nivel de creerse inmunes ante un futuro dentro del cual ellos serían los vencedores totales. En segundo lugar, la filmación de sus matanzas y experimentaciones físicas sobre judío, gitanos y homosexuales eran bitácoras que serían legadas a las generaciones del Reich de los mil años. ¿Qué buscaban legar? pues la desaparición de la "raza" judía causante de todos los males que intoxicaban a la raza aria. Los untermensch (sub humanos) debían retratarse hasta en su último aliento, medirse, cualificarse, analizarse, encerrarlos -en suma- en la única imagen posible donde se les pudiera recordar, ya no en la vida sino que en los archivos para estudio.
No es la primera vez que semejantes documentaciones se han realizado, ya que el pensamiento del poder colonizador de todas las épocas y culturas siempre ha llevado a cabo un registro minucioso de lo que quiere aprovechar para sí o aniquilar. El caso del Fray dominico Diego Durán (1537-1588) nacido en España pero criado desde los seis años en la Nueva España (México), es un antecedente que causa escalofríos y que, en principio, parece oponerse a la atroz voluntad de Fray Diego de Landa quien ordena la quema de los códices mayas en Yucatán (1562).
Diego Durán decide escribir Historia de la Indias de Nueva España e islas de la Tierra Firme motivado por la necesidad de detallar las costumbres mexicas en su más insospechada expresión cotidiana. Al respecto, Tzvetan Todorov, hsitoriador búlgaro, en su libro La Conquista de América, dice lo siguiente:
"... éste decidió (Durán) que para la conversión de los indios hacía falta un mejor conocimiento de su antigua religión. Más precisamente, Durán encadena las dos inferencias siguientes: 1) para imponer la religión cristiana hay que extirpar toda huella de religión pagana 2) para lograr el paganismo, primero hay que conocerlo bien. ''Jamás podremos hacerles conocer de veras a Dios (a los indios), mientras de raíz no les hubiéramos tirado todo lo que huela a la vieja religión de sus antepasados''.
Criado en México desde niño, Durán ha crecido en el entorno natural de una brutal colonización y conoce la lengua nahuatl. Al llegar a ser frayle sospecha a diario que cada acto que hacen los indios son la continuidad de la ritualización sistémica que imperaba durante el tiempo de dominio mexica. Teme, con horror religioso colonizador, que el sincretismo sea el que haya triunfado y por eso se lamenta de lo que hiciera en Yucatán el funesto Digo de Landa:
''Y así erraron muchos los que, con buen celo, pero no con mucha prudencia, quemaron y destruyeron al principio todas las pinturas de antiguallas que tenían, pues nos dejaron tan sin luz, que delante de nuestros ojos idolatran y no los entendemos: en los 'mitotes', en los mercados, en los baños y en los cantares que cantan, lamentando sus dioses y sus señores antiguos, en las comidas y banquetes''.
Sin proponérselo, Durán logra que su determinación de profundo purismo religioso sea el vehículo para uno de los pocos legados que sobreviven acerca de las costumbres pre-colombinas en México, anotando de manera rigorosa -que casi raya en la etnografía- detalles que parecen superfluos pero que nos sirven para acercarnos al día a día mexica que quizá estaba escrito en los códices que Landa quemara y que ahora nos impide saber cómo era la contraparte maya en el Yucatán. Por ejemplo, este extracto comentado por Todorov del texto de Durán es revelador y nos abre un portal en el tiempo:
''Sus vestidos recuerdan a las casullas y sus danzas a la sarabanda. Tienen los mismos dichos y los mismos tipos de relatos épicos. Cuando juegan, hablan y blasfeman, exactamente igual que los españoles, y además, su juego de alquerque recuerda el ajedrez a tal punto que uno se puede confundir: tanto en éste como en aquel las fichas son negras y blancas...El gran tambor que se toca a la puesta del sol es como las campanas del Ave María; la purificación azteca por el agua es como la confesión; las penitencias son muy semejantes en ambas religiones, y también los frailes mendicantes. O más bien no: las abluciones aztecas son como el bautismo: hay agua en ambos casos...''
Y de manera directa remata el propio Durán:
''Reverenciaban al padre y al hijo y al espíritu santo, y decían tota, topiltzin y yolometl, los cuales vocablos quieren decir 'nuestro padre, y nuestro hijo y el corazón de ambos', haciendo fiesta a cada uno en particular y a todos tres en uno, donde se nota la noticia que hubo de la trinidad entre esta gente'' (¡Ya hubiera querido Bartolomé de las Casas tener el texto de Durán como argumento extra ante Sepúlveda en el tribunal de Valladolid!).
Purismo religioso español del siglo XVI vs Purismo ario del siglo XX, ambos expresiones de un poder colonizador y exterminador cultural, se unen en el agradecimiento más torvo que podamos dar en el contexto investigador del documento histórico.
F.E.
viernes, 5 de abril de 2019
Fabricio Estrada, sobre 33 Revoluciones para Rodríguez y el cómo escribir desde Puerto Rico - Entrevista
La siguiente es una entrevista que me hizo el escritor puertorriqueño Wilkins Román Sabot y que por razones que desconozco no se logró publicar. La rescato porque hay algunas consideraciones útiles para mi memoria personal en cuánto a cómo ha sido mi transición creativa desde Honduras a Puerto Rico.
Por: Wilkins Román Samot
1.1 Wilkins Román Samot (WRS, en adelante)
–
Recientemente, has recibido el premio Nacional de Poesía Los Confines (2017) por vuestro libro de poesía
intitulado 33 revoluciones para Rodríguez (2018).
¿De qué trata o tratas en este poemario premiado y publicado en vuestro país de
origen y cómo recorres entre la literatura y la realidad o no ficción?
1.2 Fabricio Estrada (FE, en adelante) –
Tuve la fortuna de apostarle a este poemario que en
verdad creí parte de un souvenir muy personal, un registro que necesitó de la
catarsis de la poesía para poder digerir lo que sentí al ver Searching for Sugar Man, el documental
sobre Sixto Rodríguez ganador del Oscar 2012, que es base de los textos. El
premio llegó junto a una alegre sorpresa generacional ya que cuando se dio el
fallo en la ciudad de Gracias, Lempira, la mayoría de poetas junto a los que
organizamos el Colectivo de Poetas Paíspoesible (2004-2009), estaban ahí, al
fondo de la llamada telefónica, celebrando mi asombro. Este premio, convocado
en el 2016 en el marco del Primer Festival Internacional de Los Confines, me
fue entregado en una bella edición de la Editorial Universitaria de la UNAH, y
fue considerado como ganador por la poeta y crítica literaria hondureña Helen
Umaña, el poeta argentino Jorge Paoloantonio y el poeta panameño Javier
Alvarado. Muchas cosas coincidieron en ese premio: mi ausencia de Honduras, las
palabras del poeta español Juan Carlos Mestre (tan esencial para muchos de
nosotros en Paíspoesible) y la acción directa de los poetas Salvador Madrid,
Ethel Ayala, Carlos Ordóñez y Néstor Ulloa en el montaje del evento y la
publicación, sin dejar de mencionar que mi impresor-mecenas de mis poemarios en
Honduras, Evaristo López Rojas, está fungiendo como director de la Editorial
Universitaria. Así que el premio fue todo un reencuentro.
33
Revoluciones para Rodríguez es metaficción pura y responde a uno de los
enunciados de la poética aristotélica: la necesidad de fabular. En este caso,
la misma historia de Sixto Rodríguez es todo un avasallador acto de elegía al
solitario y anónimo creador que no calcula las consecuencias de lo creado. Su
antí tesis sería la vida del escultor polaco Stanizlav Szukalski, y ambos, en
un punto que solo la poesía puede reconocer, se unen para darnos una lección de
dignidad artística insobornable. Intenté capturar esa chispa donde genialidad y
anonimato confluyen, y a partir de ella prenderme fuego.
2.1 WRS – ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarle?
¿Qué relación tiene la poesía de 33 revoluciones para Rodríguez con
vuestro trabajo creativo-poético anterior y hoy?
2.2 FE – Este poemario está íntimamente enlazado con
mis dos poemarios anteriores, Blancas Piranhas (Editorial Pez Dulce, 2011) y
Houdini vuelve a casa (Pez Dulce y Trabalis, 2015-17), en los cuales hice uso
del soliloquio sostenido y fragmentado para poder explicar cierto regreso a una
poesía intimista luego de largos años volcado hacia el exteriorismo y la
militancia poética. Los cortos de David Lynch y Caza de conejos de Mario
Levrero fueron llaves maestras para que redescubriera la viabilidad de imágenes
y narrativa. Me quitaron la prudencia. Cuando escuché y vi a Sixto Rodríguez,
sus letras y su música simplemente me dieron la conmoción que sirvió para
desbordar lo acumulado. En Blancas Piranhas abordo la angustia del trabajo
moderno, tan lleno de actos cuya finalidad es ser simple y llanamente
improductivos, como bien explica el filósofo surcoreano Byung-Chul Han, y en
Houdini vuelve a casa llevo a cabo una larga conversación con mi querido amigo
y gran poeta nicaragüense Francisco Ruiz Udiel, quien tomó la decisión del
suicidio en las primeras horas del 2011.
Vuelve aquí el punto de confluencia
descrito anteriormente: Sixto Rodríguez amalgama ese recorrido. La primera vez
que leí un par de textos de 33 fue en Rosario, Argentina,
durante el Festival Internacional de Rosario del 2013, y me escuché de pronto
casi cantando, cosa que no pasó desapercibido por el poeta cordobés Pablo
Natale, quien tiene una banda llamada Los
Bosques de Groenlandia. Al final de la lectura se me acercó super contento
de que yo hubiera escrito y leído esos textos de alguien que también lo había
dejado asombrado. Supe que el asunto era musical y así continué leyéndolo,
esporádicamente, incluso en el Festival de Poesía de Costa Rica 2014 afiné
definitivamente el cómo quería leerlos, y la idea pasaba por hacerme acompañar
de una banda como lo hice en las presentaciones de Blancas Piranhas en
Honduras, con Radio Zativa y Royal Blues, pero ya no encontré cómo.
3.1 WRS – Si compara su
crecimiento y madurez como persona, poeta y escritor, ¿qué diferencias observa
en su trabajo creativo-poético o no de entonces (anterior) con el de hoy?
3.2 FE – Definitivamente siento la distancia que he
tomado con la elegía cívica, tan proclive a darse en el medio poético
centroamericano. El paisajismo es una forma que ya no ocupo quizá porque ya me
sirvió para completar el paisaje interior donde necesitaba vivir, y la
versificación ha ensamblado con un ritmo interior que entiende la poesía a
través de un pentagrama más holístico, cercano a lo que buscaba el compositor
húngaro Béla Bártok con todo y su mundo de convocatorias musicales desde la
cotidianeidad.
4.1 WRS – Fabricio, ¿cómo visualiza su trabajo
creativo con el de su núcleo generacional de escritores con los que comparte o
ha compartido en Puerto Rico y Honduras, y fuera de estos dos países en los que
ha tenido la oportunidad de vivir o sobrevivir?
4.2 FE – Creo que gran parte de mis textos están
imbuidos del fervor ideal -recurro a Mario de Micheli- que mi generación en
Honduras tomó como fuerza de acción colectiva. Eso incluye las grandes pláticas
y fiestas, complicidades políticas, desencuentros políticos y la organización
política militante, no solo a nivel ideológico, sino en la organización de la
gestión cultural, desde el Taller de Poesía Casa Tomada (1992-96), la
Biblioteca Andante de Rubén Izaguirre y Pez Dulce (2000-2004 en Tegucigalpa)
hasta pasar a Paíspoesible y Artistas en Resistencia al golpe de Estado en el
2009. Existió todo un carrusel donde el vertiginoso girar nos concentró en la
idea de una Honduras que por fin se liberaba del determinismo modernista, y
para ello, buscamos integrar a los maestros vivos de la poética nacional
posvanguardia, Roberto Sosa, Rigoberto Paredes, José Luis Quesada, Livio
Ramírez, Helen Umaña, José Adán Castelar, Tulio Galeas, Pompeyo del Valle. En
torno a ellos asumimos un grave compromiso: ser felices hasta morirnos de la
risa de la Honduras cívica.
En Puerto Rico he tenido una dicha muy precisa, casi
diría que he tenido la fortuna de un pulidor de diamantes que se arroba con un
tesoro que no es de él. Aprendí a conocer esta inagotable isla a través de la
dolorosa poesía de Iris Alejandra Maldonado y luego por la musicalidad de Mayda
Colón, mucho antes que la de Julia Burgos. Cosa de tiempos, por supuesto, pero
de ahí en adelante he aprendido que nada de la poética boricua puede entenderse
sin la impronta de las mujeres. Alex Maldonado Lizardi es mi asombro personal
por lo mucho que coincido en su búsqueda de estructurar el discurso poético, y
la poesía de Liliana Ramos Collado me sigue dando lecciones, así como la de José
Raúl Gallego, Amarilis Tabares, David Caleb Acevedo, Nicole Delgado, Rafael
Acevedo y Ché Meléndez. Crezco en esta nueva vida borincana, y seres humanos
espléndidos como Vilma Reyes, Hilda Vélez, Marcos Reyes, Antonio Rosa, Linda
Rosa, Angie Camacho, Gaddiel Ruiz, Cindy Jiménez-Vera, Víctor Figueroa, Alex
Maldonado, José Ernesto Delgado, Zayra Taranto, Alexandra Pagán, Manuel Almeida,
Rafael Acevedo y Enid Álvarez me han dado la confianza para mis primeros
pininos en esta isla escrita, agradecimiento que extiendo hacia Tite Vásquez y
hacia vos, por supuesto. Y claro que también hay un fervor ideal en Puerto
Rico, algo que siento profundamente.
5.1 WRS - ¿Cómo concibes la recepción a su trabajo
creativo dentro de Puerto Rico y fuera, y la de sus pares, bien sean escritores
de poesía u otro género?
5.2 FE – El cuerpo habla a través de sus heridas. Bien
lo describió Shakeaspeare al poner en voz de Mario Antonio que cada herida de
Julio César eran bocas que gritaban la infamia de su asesinato. Latinoamérica,
entonces, habla a través de Puerto Rico y Honduras, naciones a las que
pertenezco sumidas en un colonialismo que intenta desangrarlas. Cualquier cosa
que siga escribiendo está circunscrita a este dolor y el dolor tiene diferentes
formas de recibirse.
6.1 WRS – Sé que vos sos de Honduras y que vives en
Puerto Rico. ¿Se considera una autor hondureño o no? O, más bien, una autor de
literatura, sea esta hondureña o no. ¿Por qué?
6.2 FE – Soy un escritor hondureño, ahora más que
nunca. Lo atávico jamás me abandona, mucho menos ahora que el imperialismo
amenaza con hacer de Honduras un territorio yermo, disgregado.
7.1 WRS – ¿Cómo integra su identidad étnica y su
ideología política con o en su trabajo creativo?
7.2 FE – Sístole y diástole. Soy un mestizo y alcanzo
a percibir hacia dónde respira mi memoria. Presto atención a los ecos que la
memoria diversa me trae y si algo la amenaza, tengo la estructura ideológica
para protegerla.
8.1 WRS – ¿Cómo se integra su trabajo creativo a su
experiencia de vida? ¿Cómo integra esas experiencias de vida en su propio
quehacer de escritor hoy en Puerto Rico?
8.2 FE – Trato de pulir mi disciplina de escritor. En
Puerto Rico he encontrado un espacio calmo sin la cadena de enajenación mediática
que bombardea desde los medios de represión hondureños. Y claro que aquí los
hay, más perversos, incluso, pero estoy en cámara de despresurización todavía.
El mar es un gran tanque de oxígeno.
9.1 WRS – ¿Qué diferencia observas, al transcurrir del
tiempo, con la recepción del público a su trabajo creativo y a la temática de éste?
¿Cómo ha variado?
9.2 FE – Creo que los que conocen lo que escribo, que
no es solo poesía, se habrán dado cuenta ya de mi insistencia. Calidad e
insistencia no son sinónimos, pero son gemelos que sospechan uno del otro. El
“público lector”, por lo tanto, tiene más que derecho a dudar o a creer
firmemente que estoy diciendo algo vital.
10.1 WRS - ¿Qué otros proyectos creativos tienes
recientes y pendientes?
10.2 FE
– Voy hacia la publicación de mis cuentos y una novela. Los poemas continúan su
torrente bajo el título Los Juegos Fascinantes y Las Crónicas del Capitán
Snorkel. Quiero consolidar mis crónicas y ensayos… Y mi fotografía.
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