domingo, 8 de enero de 2012

Parménides - César Aira



- "Cuando empezó la historia, aunque ya estaba dejando de ser joven, era un escritor joven, una "promesa" como suele decirse; no había gran cosa en la que basar la promesa, pero con un poco alcanza, y hasta con nada, si lo que se promete es algo tan inverificable como la poesía. En realidad no había escrito casi nada, y lo habían leído menos, pero eso no significaba que la consideración (un tanto ambigua, además) en que lo tenía un puñado de entendidos en poesía careciera de todo fundamento. A veces se dan casos de adivinición social, que suelen entrar en la categoría de promesas autocumplidas. Eso puede deberse a que son tan escasos los escritores buenos que cuando aparece uno, entre mil malos, casi no necesita escribir para que alguien se dé cuenta..."

- "Para Parménides el libro era el libro ya hecho, no el proceso de hacerlo."

- "Haciendo verso desde la infancia, había descubierto que no querían decir nada; y viviendo había descubierto que el lenguaje servía para decir cosas. Había una incompatibilidad, que era lo que lo había comprometido con la poesía. Porque la poesía, al no querer decir nada con el instrumento que servía para decir cosas, decía algo, que era a la vez algo y nada..."

- "Entender las partes no equivalía a entender el todo, aunque el catálogo de partes fuera exhaustivo. Los poemas, tanto los escritos como los por escribir, podían entenderse, pero la poesía, seguía oculta, indescifrable."

- "Todos los poetas deberían tener su Parménides. Quizá el problema de los escritores era que siempre querían hacerlo bien, siempre querían escribir "en serio", y podían pasarse la vida sin empezar, tan abrumadora se presentaba la exigencia de expresar su verdad."