domingo, 8 de enero de 2012

2046

Bellísima película. Un catálogo lento de amores perdidos contada a través de una fotografía impecable, sofisticada, futurista, casi en la atmósfera de Blade Runner o (coincido con la crítica) de una Casablanca de ciencia ficción.

Los sentimientos retardados son, precisamente, como bombas de espoleta retardada, que explotan suavemente ante los personajes. El amor es eso, pareciera decir la moraleja, el amor es simplemente tan vasto que solo se alcanza a contemplar cuando nos marchamos, y desde muy lejos.