jueves, 8 de abril de 2021
Episodio 38, Ezequiel Padilla, Advertencia para coleccionistas track 2
miércoles, 31 de marzo de 2021
Episodio 37, Narcodictadura en tierra rara, el caso de tony y joh
En un país de hechos inimaginables se tiene el deber de montar tesis -análisis, diríamos en otros tiempos menos esperpéticos dentro de Honduras- con las corazonadas. En este episodio propongo la línea de hechos posibles que condujeran a la sentencia de tony hernández por narcotráfico y al ataque de nervios que debe tener en estos momentos el capo mayor que ya casi lo perdió todo, juan orlando hernández, aunque siga tan hambriento como un lobo.
https://drive.google.com/file/d/1eqypta0lU8BrvdmAWa3St07ljWau83If/view?usp=sharing
jueves, 25 de marzo de 2021
Episodio 36, Ezequiel Padilla, advertencia para coleccionistas
La entrevista es interrumpida por un intento de asalto en vivo tras el paso de una barra de fútbol. Es una tarde del 2007 y Ezequiel considera que ya estoy listo para la entrevista que le pedía. Esta es la primera parte de una larga plática recuperada en mis archivos con el Maese de la pintura hondureña, fallecido en el 2015. El poeta invitado es Roberto Net, de Puerto Rico.
https://drive.google.com/file/d/1oj_a6LmNt6eCtyZjP8oVamQg70nDMB2R/view?usp=sharing
jueves, 18 de marzo de 2021
Episodio 35, Enrique Medrano, una lección en corto
Apoyado en las tremendas actuaciones de Inma López, Mario Siliézar, Karla Díaz y Gabriel Ochoa, Enrique Medrano deja que Tegucigalpa, por sí misma, nos cuente de su oscuridad, de su memoria oculta, de sus impulsos más primitivos. En esta entrevista, Enrique nos da una idea de su imaginario y de su visión a futuro dentro del cine y, por supuesto, de sus más recientes cortos: Antes que amanezca y Mortal.
https://drive.google.com/file/d/1JI5wtF1hZ-25yJ8ZJh929e_Vu2HaWRbl/view?usp=sharing
domingo, 14 de marzo de 2021
Constantinopla: de cuando la ciudad se salvó del apocalipsis, Siglo V e.c.
El ejemplo de Constantinopla. Lo que voy a decir lo han oído algunos que quizás lo conocieron, y hasta están entre el auditorio, los cuales estuvieron también allí presentes. Sucedió hace pocos años en Constantinopla, siendo Arcadio emperador. Queriendo Dios atemorizar a la ciudad y enmendarla por el temor, convertirla, purificarla y cambiarla, reveló a un fiel siervo suyo, que, según dicen, era un soldado; y le dijo que iba a destruir la ciudad con fuego bajado del cielo, y le amonestó que se lo dijese al obispo. El se lo dijo; el obispo no lo menospreció y lo comunicó al pueblo.
La ciudad se convirtió a penitencia, como en otro tiempo la antigua Nínive17. Para que el pueblo no creyese que el que lo había anunciado era un iluso o un falsario, llegó el día que había amenazado, todos pendientes y esperando con gran temor el resultado; al anochecer, cuando ya el firmamento estaba oscuro, apareció una nube de fuego por el oriente, pequeña al principio; después, poco a poco, según se iba acercando sobre la ciudad, crecía de tal manera que el fuego amenazaba de un modo terrible a la ciudad entera. Parecía que una llama horrible estaba suspendida sin que faltase el olor a azufre.
Todos se refugiaban en los templos, y los lugares sagrados no podían acoger a las muchedumbres; cada cual exigía el bautismo de quien podía. No sólo en las iglesias; también por las casas, por las calles y plazas pedían el sacramento de la salvación, para evitar la ira no sólo presente, sino también futura. Después de aquella gran tribulación, en la que Dios confirmó la veracidad de sus palabras y de la revelación de su siervo, la nube, lo mismo que había crecido, comenzó a decrecer hasta disiparse poco a poco.
Cuando el pueblo se creyó un poco seguro, oyó de nuevo que había que huir del todo, porque la ciudad sería arrasada el sábado próximo. La ciudad entera con el emperador salió fuera, nadie quedó en casa y nadie cerró la puerta, alejándose de las murallas, y mirando los hogares amados decía adiós entre suspiros a las residencias queridísimas. Y habiendo avanzado aquella gran multitud algunas millas y, reunida en un mismo lugar para orar a Dios, vio de repente una gran humareda, y dirigió a Dios un grito tremebundo. Por fin, vuelta la serenidad, enviando algunos que informasen, una vez pasada la hora señalada que había sido predicha; y cuando informaron que las murallas y las casas permanecían en pie, todos regresaron con indescriptible alegría. Ninguno perdió nada de su propia casa y cada cual la encontró abierta, como la había dejado.
San Agustín - La devastación de Roma
jueves, 11 de marzo de 2021
Episodio 34, Algo de Murakami
Haber leído a Murakami mucho antes del
confinamiento fue anticiparme al confinamiento que se avecinaba. Leerlo ahora,
puede darle a los lectores un universo sin explorar y que el confinamiento ha
estado ofreciendo día a día: las dulzuras del hastío. Tokio Blues y Sputnik, mi amor, en dos reseñas que escribí en el 2013.
https://drive.google.com/file/d/1qP3n0-9-gmV90_yKE0ukF1R8_u_i5iZN/view?usp=sharing
viernes, 5 de marzo de 2021
Episodio 33, El nacatamal hondureño
¿Qué tiene que ver el proceso de creación de un nacatamal con la identidad hondureña? El Maese Rafael Murillo Selva, reconocido dramaturgo y uno de nuestros más grandes pensadores, nos da un análisis, desde la masa hasta la pasa, de quiénes somos.
https://drive.google.com/file/d/1DlpXqunww4g221cIyfxYNoDgQxQwZbHV/view?usp=sharing
viernes, 26 de febrero de 2021
Episodio 32, 33 Revoluciones para Rodríguez
Llevado por la vida y música de Sixto Rodríguez, escribí un poemario que resultó en un premio nacional de poesía, Los Confines 2017. Les comparto una lectura de tres textos que forman parte del libro como un recordatorio de que hay justicias poéticas, justicias del tipo que pensaba Coleridge y recordaba Borges: la fe poética es una voluntaria suspensión de la incredulidad.
https://drive.google.com/file/d/1a2K6cP5L77xHMWemV3dzs4cBxLf-HAGu/view?usp=sharing
domingo, 21 de febrero de 2021
Francisco Múñoz Soler- España
Así como el ser humano, así la poesía sobreviviente. Sobreviviente de sí misma, de sus propias atrofias en busca de crear "la figura única e indescifrable" y de sus ditirambos sin alma. Busca todo aquello que tiene alma, le decía Van Gogh a su hermano Theo, y en estos textos del poeta español Francisco Múñoz sí que la hay, pletoricamente. Porque lo que aquí leemos es un auténtico cuadro clínico interpretado por la sensibilidad poética de Francisco, provista de la humildad que él mismo llama a tener desde la cama paciente del paciente. En el transcurso de una dura recuperación del cáncer, el poeta Francisco Múñoz fue describiendo el proceso a palabra viva, todo lo contrario al memento mori de los encumbrados romanos en triunfo, sino que a ras de la sala del hsopital que urgía el memento vivere!
Los siguientes textos forman parte de su poemario Implosión, 2017:
UNA IMPLOSIÓN, y mis mundos sutiles
cayeron como destellos unos sobre otros
en toda su plenitud, acumulando escenarios
en el fondo de la no vida,
construyendo elementos diversos
propios de un caos organizado,
exponencialmente se unían al arbitrio
de secuencias modificadas en alientos,
en su unidad imperfecta, sus sutilezas
forjaban una aleación de fortaleza,
no serían gritos en el vacío.
NO SER un grito
en el vacío
que engulla los deseos,
merecer el placer
que ansia el alma,
dotarla de dignidad
y esencia de belleza,
sin lamentos en el esfuerzo
en el camino
está la recompensa.
NO SER un grito
de estética huera
ausente de alma,
fortalecer las palabras
con contemplación,
significado y estudio
para no temer
el desahogo emotivo,
entregarse con honestidad
y cuidado en todo tiempo
a la palabra precisa
provista de humildad
¡TANTA VIDA! ¡Tanta vida!
alborada, la mar, sueños
que sanan ríos tóxicos,
luz primigenia, el alma
desde la raíz creadora
se enfrenta al mundo
como un alborear difuso
pendido de su cuerpo,
¡Tanta vida!, roja sin oxígeno
rumor de agujas en las alas,
lo íntimo, las palabras, la mar
en su cresta, el espíritu.
NACER sin pecado
es el signo
impregnado del don
más necesario,
la dignidad;
para manipular
mantras de poder
acercarán el ascua
a su sardina;
no se puede
alcanzar paraísos
si no se es digno.
SÚBITO, un
parpadeo,
un destello, un
incendio
acuoso sin oxígeno,
invadido de células
pantagruélicas de vida,
abismo sin freno,
la voz, el espíritu
en su creencia
de plenitud sin horas
en búsqueda de espacios
innombrados pero ciertos,
de palabras precisas,
de conceptos nuevos,
de un tiempo audaz
exponencialmente moderno.
¡Cuánta vida por descubrir!
¡Cuántos proyectos! ¡Cuánta hermosura!
Para pioneros del encuentro,
de un vértigo renovador
en tecnologías y pensamientos,
¡Cuánto futuro!,
de quimeras inteligencias,
y en los cauces venosos
menguada vida fluye,
en la inquietud
del hombre homérico
de Itacas, de esos tiempos.
ANHELO AL ALBOREAR EL DÍA
pasear hasta la playa
y observar la orilla que declina,
disponerme a viajar a mi memoria,
que se abre como una aurora
porque la gravedad de la herida
no es penumbra hueca, sino espacio
de abertura que navega desde la orilla
hasta los océanos donde se divisa
la Cruz del Sur con su belleza,
en el círculo del agua ordenar
constelaciones, escuchar el silencio,
en ese
tiempo cósmico
-un segundo hecho de memoria-
en el cual somos el uno y el otro,
en el tiempo y el espacio ajenos
a la sentencia de Horacio.
DESCANSO NECESARIO
(Ojalá sea lejano)
No se pararán el sol ni las emociones
que mueven el mundo,
en el funeral me trasladarán
a la cercana iglesia a hombros
de dolor familiar, ante miradas
indiferentes o atónitas, preguntándose
quién es el difunto,
ya ausente de arrogancia humana
de cualquier emoción absurda
seré recuerdo de futura ceniza.
Y la tarde transcurrirá rutinaria y ajena.
Francisco Múñoz Soler, Málaga (1957) Tiene una amplia obra publicada en países como España, México, Perú, El Salvador, Estados Unidos, Venezuela, Cuba e India. Ha sido traducido al inglés, italiano, árabe, alemán, rumano, assamese y bengalí.
Su poesía es intimista, cargada de fina sensibilidad, impactante y que invita a la reflexión. Es un poeta con ansias metafísicas, a la búsqueda de su propia personalidad, centrado en el yo lírico y en ese mundo íntimo que quiere manifestar como testimonio de su existir. En la búsqueda de la expresión está su mayor logro. En ella está su conquista, su insaciable apetito de Ser y proyectarnos sus angustias, desastres y tensiones. Se puede definir su estética como poesía del Asombro, poesía que admira, o se maravilla con los que antes se legitimaron. Su yo lírico, su yo íntimo que nos ofrece testimonio de su existir, nos muestra, con su compromiso ético, la existencia de la otredad en sus poemas de crítica social. Una poesía universal que se abraza a la sed de justicia, de paz, y que enarbola la bandera del amor.
Su obra aparece recogida también en antologías y en Internet. Es el organizador del Ciclo Poético Plenilunio en Málaga.
Poesía[editar]
- 2019 Latido íntimo (2ª ed.) Ed. Giraluna, Venezuela. ISBN 978-980-7257-43-5.
- 2016 Cuaderno de viaje Hanan Harawi. Ed. de Perú Depósito Legal-Biblioteca Nacional Perú.
- 2015 Elocuencia de silencios-Eloquence of silence Ed. Caligrama, España ISBN 978-84-176690-4-1
- 2015 Elocuencia de silencios (español-bengalí) Ed. Anusha, India. ISBN 978 8194 021629.
- 2015 Poemas Selectos-Selected Poems (2ª ed.) Ed. Costa Literaria, España. ISBN 978-84-933290-8-2.
- 2014 Latido íntimo-Inner heartbeat (Edición bilingüe) Editorial Corona del Sur. Málaga. ISBN 978-84-9973-549-8.
- 2014 Poemas selectos-Selected Poems (Español-inglés) Editorial CreateSpace. USA. ISBN 978-1-4997-9447-2.
- 2014 Esencias y Almas entre almas (2ª edición) Editorial Difusiona2. España. ISBN 978-84-617-1607-4.
- 2014 En tiempo de prodigios Editorial Navegando Sueños. El Salvador. ISBN 978-99961-0-0001-8.
- 2013 Zona Cero-Zero Zone Editorial Laovejitabooks. NY-USA. ISBN 978-15305119118.
- 2012 Esencias y Almas entre almas Editorial Transtextual. México. ISBN 1502782235.
- 2012 La claridad asombrosa (2ª edición) Editorial El Barco Ebrio. Madrid. ISBN 978-84-15622-12-3.
- 2011 La incierta superficie (Antología) Colección Sur. La Habana, Cuba. ISBN 978-959-302-078-7.
- 2011 Ícaro Editorial El Barco Ebrio. Madrid. ISBN 978-84-15622-13-0.
- 2010 Selección Natural Ediciones Rubeo. Málaga, España. ISBN 978-84-939865-0-6.
- 2010 Restauración y La voz del pensamiento Editorial A bordo del polen. México. ISBN 978-84-615-0770-2.
- 2009 La claridad asombrosa Ediciones Voces de Hoy. Florida. USA. ISBN 978-0-9832477-0-8.
- 2009 Una flor erguida (Selección) Editorial Vicio perpetuo. Perú. Depósito Legal Biblioteca Nacional del Perú 2010.07529.
- 2008 La densa corporeidad de mi memoria. Editorial Estival. Venezuela. ISBN 978-980-12-4832-3.
- 2006 Áspero tránsito Editorial Pájaros en los cables. Lima, Perú. ISBN 978-612-45789-3-9.
- 2000 Lluvia ácida Editorial Vicio Perpetuo. Lima, Perú. Depósito Legal Biblioteca Nacional del Perú 2011.00142 .
- 1996 Prehistoria poética Ediciones Estival. Venezuela. ISBN 978-980-12-4832-3
Edgardo Florián: un poeta a pulso que se va
Para recordar a Edgardo Florián (1975-2021) debo
remitirme a la película brasileña El hombre que se convirtió en jugo, producción
inserta en el Nuevo cine latinoamericano de los años 70; y es que la referencia tiene muchos ángulos en
común con la Tegucigalpa que fue exprimiendo a Florián en la medida en que se
iba estrechando el horizonte social y la desaparición de los espacios
culturales en pro del desplazamiento de “la modernidad” urbanística del centro
histórico hacia los nuevos polos comerciales de la capital. Veo, entonces, en
Florián la destrucción de la última Tegucigalpa romántica donde la dinámica
cultural se mantenía unida por los viejos callejones y cuestas del barrio
Morazán hacia La Plazuela, y de ahí hasta el final de la peatonal, el Teatro
Manuel Bonilla y el Parque Dionisio de Herrera. Ese era el circuito que
caminamos una y otra vez, cuando todos los grandes nombres de la última
generación del corpus intelectual y creativo que nos llegaba desde los sesenta
aún vivían y dinamizaban nuestro imaginario y aspiración.
Como poeta, y desde el Taller de Poesía Casa Tomada,
en la que fuimos compañeros, Florián siempre estuvo seguro -con proverbial
desenfado- de que su estatura creativa sería decisiva en la reinvención de la
poética de Honduras, y todo lo que leía y miraba iba encauzado en crearse un
mundo multidimensional que corría en busca del llamado de Rimbaud a ser absolutamente
modernos. He repetido esta frase de Rimbaud porque ese llamado fue tomado
por Florián con total compromiso. Sin embargo, el ámbito que todos esperamos
ver crecer junto a él, en lugar de ascender en oportunidades intelectuales
retrocedió aceleradamente al ritmo de la cavernaria visión sociopolítica que
retomaba impulso entre los sectores más conservadores del país, hasta
desembocar en el nefasto golpe de Estado del 2009. La realidad ya había mordido
a Florián desde mucho antes, pero fue el golpe de Estado el que rompió gran
parte de la red de subsistencia laboral que todo artista necesita. Si antes del
golpe Florián sobrevivía con ocasionales participaciones como actor de teatro y
cine, luego del golpe le quedó un consuelo: todxs en Tegucigalpa entramos a la
precariedad o a estar a filo del desempleo por nuestras posiciones de
resistencia. Su figura entonces se niveló anímicamente. Todxs salimos a las
calles donde él ya se movía con soltura. Virgilio de la Resistencia, lo veíamos
atravesar los círculos en que cayó la movilización, siempre con el periódico El
Libertador bajo el brazo, ofreciéndolo junto a una consigna o un poemario
amorosamente en ristre contra los golpistas: R de Resistencia, su libro
de esos días del 2009. ¿Sus otros poemarios? Yazz (2003), 2ª. Estación (2006),
Aguacadabra (2010) y El andar-alacrán (antología 2015)
Juana Pavón aún vivía y era la contraparte de Florián,
y como dos fuerzas anímicas que rivalizaban en mística popular, no era
compatibles una vez compartían el mismo espacio. Eso es anécdota, pero lo que
hay de fondo, lo que realmente me motiva a nombrar a Juana, es que
representaban dos sistemas poéticos muy diferenciados. Juana desplegaba poesía
oral y la mayoría de las veces en genial improvisación según la atmósfera del
momento o recordando de memoria sus poemas ya célebres e interiorizados en
todxs. Florián, en cambio, leía de sus textos recién escritos en su libreta,
mismos que anunciaba como parte de su próxima publicación y cuando le tocaba
declamar su oralidad se remitía a los poemas de grandes poetas hondureños. Aquí
doy un punto de partida para entender la sistematización permanente que Florián
realizaba sobre el texto. Lo que una vez le fue reconocido como poesía
experimental ya en él era estilo, es decir, la impronta de su
personalidad-estro sobre el papel. Su oralidad, que nunca quiso competir con la
de Juana, era una necesidad para acercar sus textos a posibles lectores de su
obra en preparación. Su libreta, llena de dibujos y pátina del diario vivir, era
la libreta de un cronista permanente, y toda la realidad que se derrumbaba era
transcrita al instante, como un dibujo a pulso urgido de inmediatez por la
taquicardia provocada por un asalto, represión policial o fuegos cruzados
sicariales. La sintaxis de sus poemas, por lo tanto, dieron con la fórmula
clave para evocar con rapidez y dualidad: el silogismo que desdoblaba las cosas
o emociones a su alrededor. Una pared que se mira con tristeza, por ejemplo,
era la mirada-muro. El cielo sin nubes era, en su captación urgente del cosmos,
la desierto-luz que entraba por la ventana. Su imaginación iba tomando nota
tratando de no interrumpirse con artículos ni lirismos sobre expuestos, justo
como las transiciones abruptas del Nuevo cine latinoamericano. En cada verso de
sus libros es evidente que no se concluye. No hay definiciones fijas: todo va
en fuga porque el mismo poeta va en fuga para sobrevivirle a lo que se le va
encima. La muerte misma se contrasta consigo misma in extremis, como escribió
en uno de sus poemas (Mister Jones o poemas a la visita de Bill Clinton a
Tegucigalpa): Muerte a la Muerte.
La denuncia de la realidad dictatorial de Honduras
pasaba primero en Florián por denunciar el uso canónico del lenguaje, su
mecanización evocativa, su ranciedad cívica, en resumen, su hipócrita academia,
y fue su base de estudio como actor lo que lo despojó (así como cuenta la
actriz y maestra de teatro Lourdes Ochoa) de “todo aquello que le pesaba”. Temo
que llevó esa mística más allá de los cálculos y que el confinamiento por la
pandemia le quitó el agua a un pez alucinantemente bohemio. De las calles de su
circuito clásico ahora cerrado derivó hacia la filosa Comayagüela, saturada de
otros círculos menos tolerantes con la poesía, aún y cuando la melliza haya
sido la cuna de Juan Ramón Molina. Ahí, en los alrededores de la Escuela
Nacional de Bellas Artes y de la estatua del poeta fue donde un microbús lo
atropelló.
Si aún no digerimos lo que ha sucedido al fallecer
Gustavo Campos (1984-2021) en San Pedro Sula, no podemos ni rozar lo que
significa el fallecimiento de Edgardo Florián. Ha sido un doble golpe
estremecedor y sin embargo considero que debe ser un doble campanazo para
ponerle un alto a la indiferencia intelectual -y básicamente humana- que es la
que realmente aplasta en vida a nuestrxs artistas en Honduras. Ambas obras, la
de Gustavo y Florián deben mantenerse vivas más por su verdadero impacto en la
literatura del país y Centroamérica que por su asombrosas y dolorosas
anécdotas. El poeta que se convirtió en jugo recibiría así, por la eternidad,
un purgatorio peor: el nunca traspasar el personaje anecdotario que ha
consumido la trascendencia de muchxs luminosxs creadorxs de nuestra historia
literaria.
Fabricio Estrada
Febrero 2021, Vega Baja, Puerto Rico
jueves, 18 de febrero de 2021
Episodio 31, Florián el Yazztaman se ha ido
Edgardo Florián, poeta y actor hondureño (1975-2021), yazztaman del underground de Teguxibalbá, aquí presente en un homenaje donde la música y la crónica que él le ponía a la ciudad son las que cuentan su adiós de palabrero.
https://drive.google.com/file/d/1dVI9w8l-FOX8oSBU-PlItlNJcsswL6uK/view?usp=sharing
jueves, 11 de febrero de 2021
Episodio 30, Blancas piranhas
La pátina de la violencia está en todo lo creado dentro de Honduras, y así fue que escribí mi poemario Blancas Piranhas en el 2011, como un pálpito que seguiría provocándome arritmias ante cada última hora anunciada en los noticiarios. El asesinato de la estudiante de enfermería Keyla Martínez ha conmovido a toda la nacionalidad no uniformada dentro del país, la que civilmente llora a sus caídas dentro de la espiral patriarcal femicida. Este es mi pequeño pero sentido homenaje y reclamo para que se haga justicia.
https://drive.google.com/file/d/1uNoAPiNlpzQRT5ye-IT-kctR59s1p6OP/view?usp=sharing
viernes, 5 de febrero de 2021
jueves, 4 de febrero de 2021
Episodio 29, 1989 El año de la mudanza
Un año crucial desde la memoria íntima a la global: Muros cayéndose, nueva vida para la adolescencia y la historia girando alrededor dentro de la poesía y los noticiarios. Los invito a regresar a un 1989 donde todos estuvimos de una forma u otra.
jueves, 28 de enero de 2021
Episodio 28, Mis primeras impresiones de Puerto Rico
martes, 26 de enero de 2021
Soñar es ver las cosas invisibles
Soñar es ver las cosas invisibles
a distancia imprecisa, y, con sensibles
impulsos de esperanza y voluntad
buscar allá en la fría línea del horizonte
árboles, playas, flores, aves, fuentes:
besos que nos debía la verdad.
(Pessoa, fragmento del poema Horizonte. Mensaje)
viernes, 22 de enero de 2021
Julio Torres - Honduras
No todo es evidente. El dolor puede estar supurando ante nuestros ojos y puede tomarse como tema, bosquejo, estudio para la insensibilidad que, ahora con más insistencia, flota en el centro de las artes. Muchas veces me he preguntado sobre la materia oscura que sotiene a la poesía desde el más acendrado anonimato, muchas veces entiendo que los libros no son suficientes para encontrar a quienes, desde la oscuridad, anotan cuidadosamente el inventario de las cosas jamás contadas. He conocido la poesía de Julio Torres desde las misivas en morse que impone Honduras para comunicarnos, y en cada poema que me ha dado el privilegio de leer -algo que ya han hecho jurados en los concursos que ha participado y que no entiendo cuál fue el criterio utilizado para dejar en la sombra sus textos-, he podido sentir la contracción muscular de un cuerpo poético conciente de su propia fuerza. Hijo del Valle de Sula, su poesía nos llega desde el cieno de las inundaciones y desde las huellas profundas en todas las despedidas. No todo es evidente cuando una luciérnaga se abre camino en medio de la luz del día, como si fuera un ser humano perdido en la selva más espesa. Y aun más allá: aun no se ha dicho todo de la poesía hondureña, mucho menos cuando Julio Torres ya ha visto a los silenciosos artesanos puliendo cajas de música y se apresta a escribirlo o a captarlo en la fotografía.
Cartel
encontrado a la orilla de un cadáver
A quienes osen
abrir nuevos caminos
dejaremos ciegos,
para solaz nuestro
bailarán sobre
botellas rotas,
la primera ley: el
que persevera sangra.
Vigilaremos
a los de mirada profunda y libro en mano.
Negamos
absolutamente las voces del papiro.
Este es el nuevo orden: animal de sacrificio.
II
Una
oscuridad geométrica
Inmersión continua, recuerdos: un viejo cuadro con paraíso de leones y niños al mismo tiempo, las casas en que estuve,
vientres protectores,
un LP de Barbary Coast.
Electricidad en los huesos, deseos: crecer, crecer como
el humo, volver al agua cotidiana,
al amor primero
bajo los almendros
a los días en que
no sabía los nombres prohibidos.
III
Semblanza
Yo
vi puños en alto como jardines de furia, silenciosos artesanos puliendo cajas
de música, escuché palabras nuevas a la orilla de la penumbra,
vi
hombres y mujeres sedientos del agua clara de la verdad; la muerte era la
verdad
en el
índice de los guardianes del silencioabismo,
yo vi la espera,
tiempo de granito irrompible,
en el rostro
fatigado de mi madre a la luz de un candil.
IV
Oráculo
Hijos del cuchillo, ustedes que siguieron
el
rastro trémulo de los perseguidos, que labraron el miedo en la piel
de
los que entraban por las puertas-libro: nadie fue llamado por el oprobio de la
sangre. A quienes les fue arrebatado el árbol joven,
escribieron
en el polvo, — para ustedes —
la muerte como único signo de la infalible justicia:
que se morirían —dijeron—
con la paciente
muerte de todos
en algún punto
exacto del calendario.
III
Vespertina
Afilarse los
párpados
para
que nadie aplaste nuestras bocas, la tarde mide lo mismo
que
un cuerpo tibio entre las hojas, vamos juntos:
hay
que deshilachar el insomnio para dar
con la raíz de los sueños, seremos espera sin uñas, escalera de papel.
De las sobras del fuego haremos una luz.
II
Víspera
La noche susurra tu
nombre,
tu
cuerpo lejano teje y desteje los hilos del deseo, en la urdimbre de las palabras
mis máscaras yacen agotadas:
digo
héroe, inmortalidad, la nada, vasija o beso, voy del insomnio a la mudez,
péndulo de los días que me han sido concedidos.
Los que dijeron ausencia
no
se acercan al tamaño del vacío entre la casa y el mar que amarás.
VIII
Destiempo
una
camisa limpia para las horas
difíciles, nadie pule el poema antes de herirse
en el cristal roto del dolor.
IX
La sed
Abrir el grifo,
sentir
que el día se derrama. En otra parte del mundo una bomba
secó las tuberías.
El
desierto nos aguarda, somos siervos del dios
líquido.
X
Poética
«Morning has broken like
the first morning»
Cat Stevens
Con
la lámpara del pecho romper la mañana,
si bastara cubrir el sol
con
el desaliento de los días malos, habrá que golpearse el rostro
para que tiemble el espejo,
masticar alfileres para decir sangre,
echar andar el atanor del día,
transmutar la voz secreta de las cosas.
XI
Página en blanco
Asomarse
a la oquedad, puntos cardinales de ceniza, una luciérnaga hará camino en el
resplandor del mediodía, ningún remordimiento
por
los insectos que abrazaron el ojo de la vela, aferrarse a la insistencia:
la
visión de la roca ascendiendo a un hombre.
















