jueves, 17 de julio de 2014

La Entropía reina en Honduras


Pocas palabras. Y sí, hay un hilo que no pierdo para mantener la mirada fija sobre el caos. Le pregunto a mis amistades de mayor edad si ellos imaginaron que Honduras caería a este nivel y algunos responden que sí, que estaba todo advertido; otros sólo bajan la cabeza y murmuran algo parecido a un rezo. Muchos tuvimos aspiraciones políticas en esta coyuntura histórica del golpe de Estado porque sabíamos que era un momento preciso y, por igual, advertimos la locura de admitir "cualquier fuerza de arrastre de votos". Ahora sucede la entropía de la violencia en todo su esplendor: lo irreversible que termina pasando dentro de un sistema. "La entropía alcanzará un máximo cuando el sistema se acerque al equilibrio, y entonces se alcanzará la configuración de mayor probabilidad."

¿Y quiénes están dentro de la probabilidad de generar violencia? ¿De qué equilibrio atroz hablo? Cada día se consolida más y más lo que desde afuera de Honduras parece inconcebible y aquello que los habitantes de esto nos negamos a ver en toda su dimensión. El que Galdámez haya disparado siempre fue probable como igual hubiera sucedido si uno de los esquizoides de los otros partidos lo hubiera hecho. Pero fue Galdámez y con él fue todo LIBRE. Ni más ni menos lo mostrarán los medios. Un partido se ha venido a pique con casi la mitad de su estructura moral. Eso es lo que se siente en primera instancia. Mientras tanto, el vendaval sigue, todo acto de violencia supera al otro. La entropía reina.