"Hágase justicia aunque el mundo perezca" (mensaje en la entrada del penal de Comayagua donde se calcinaron 400 almas)

martes 22 de febrero de 2011

Fin de los tiempos




El camioncito del fin del mundo
se aparcó frente a mi acera.

Encendió las luces, sacó sus parlantes:

“Este 21 de mayo arrepiéntete,
¡Dios está cerca!”


El camioncito del fin del mundo
era un Subaru para carga ligera,
nadie lo conducía.


La policía le puso una esquela.

F.E.