miércoles, 9 de julio de 2008

Tito Ochoa: El teatro es la reinvindicación del cuerpo en una era virtual



Tito Ochoa Camacho: Director Escénico hondureño, egresado de la Academia de Arte de las Musas en la República Checa (1988-1995), nos brinda en estos fragmentos, una visión descarnada sobre el teatro universal y por supuesto, sobre las taras que éste le ha enseñado a reconocer en su quehacer, como director y...como hondureño.



"Por ahí alguien me dice “yo llevo 30 años en el teatro”, pero habría que reducir el tiempo realmente que se tiene en función de las obras que se han realizado, porque uno puede haber empezado hace 30 años pero la actividad teatral se reduce a la expresión y al montaje de obras, al espectáculo; y eso debería ser la lección para los teatristas hondureños, entender que el teatro es un arte efímero fundamental, que existe sólo en el momento de la representación y que después no existe.

El teatro es un arte ingrato, terrible. No es como el de los poetas, el de los literatos, que existe independientemente del tiempo, es decir, alguien escribe un libro y ese su libro está en el transcurrir del tiempo. El arte dramático es muy difícil, muy complejo realizarlo porque necesita muchas cosas, pero al mismo tiempo el hecho de ser efímero lo convierte en el acto más corto de la historia de la humanidad. Otros dicen “yo tengo 30 años de actuar”…pero tienen que reducirlo al tiempo de la actuación."


"Pero para nosotros los teatreros y los teatristas es quizá el arte que tiene más vigencia ahora, sobretodo en esta era virtual donde todo se manifiesta a través de los satelital, a través de una imagen virtual que no tiene tiempo ni espacio, y donde la reivindicación del cuerpo se vuelve sumamente importante para dar entender que el arte en vivo es lo más importante que existe, incluso más que el cine, porque es el único que está sobreviviendo a esta era virtual y es el único que se manifiesta a través de todas las circunstancias y es donde está el cuerpo representado en el cuerpo del actor."

"No tenemos que esperar al “Estado Protector” para decir que necesitamos su cooperación…lo lógico es otra cosa: tenemos un público que paga para vernos y, creo que también hay una gran responsabilidad de la gente que hace teatro en el país para que esto no suceda. En los últimos 10años la actividad de teatro en Honduras prácticamente ha desaparecido y no es culpa del Estado, porque el teatro es una actividad completamente disidente, subversiva por esencia, y cuando hablo de subversión no hablo de política, hablo de subversión estética y ética, es decir, hablo de trastornar un poco lo que pasa en el país, esa ha sido la actitud del teatro, pero sobretodo, el teatro ha sido fundamentalmente sedicioso y no es una actividad que se fortalezca con los patrocinios…


Precisamente, la actividad teatral se desvanece con el patrocinio; cuando una actividad teatral está patrocinada lo que hace es coartar la creatividad teatral de los actores y directores. Los artistas de teatro son por esencia personas desempleadas, como los pintores…no podemos tener un empleo. Evidentemente tenemos que comer, claro, pero para eso tenemos que dedicarnos a otras cosas, a dar clases…"

"En Honduras había más teatro en los setentas y ochentas, hasta los noventas, que lo que está pasando ahora, ¡el teatro está prácticamente desapareciendo! Uno: a causa de los organismos internacionales que están dando un montón de plata a obras que hablan sobre temáticas concretas, y con eso no quiero decir que esas temáticas no puedan ser tratadas de manera artística, el problema es cuando te vuelves un reproductor de estas organizaciones, como una agencia de publicidad…el arte no es publicidad, el arte no puede ser representación de ningún partido político, el arte no puede ser representación de una ideología cualquiera que sea porque el arte es una visión que trasciende a las ideologías, es una visión completa de la realidad que hace un análisis crítico de todos los factores que intervienen en ella, tanto de la izquierda, de la derecha, de la religión, de los agnósticos, de los laicos…es una visión completa para que la gente saque una conclusión, pero el arte como tal no puede ser una reproducción de una ideología porque entonces se queda corto en su análisis."


"Para que logre ser arte tiene que ser una representación de todo lo que pasa en esa sociedad y aparte de eso trascender a ella, que logre ser representación de su época pero al mismo tiempo salirse de ella para mostrar un contenido mayor que lo que nos dicen los medios de comunicación, más allá de lo que la gente común habla…si no es así no sería una obra de arte."


"…¿Y por qué un director hondureño llega a Colombia a montar 14 obras sin tener un apoyo directo del Estado y por qué a los directores colombianos les cuesta tanto? Diría yo, por el conocimiento del lenguaje teatral ¿qué es el lenguaje teatral? Es el conocimiento del oficio, el conocimiento de la historia del teatro y luego, la cantidad de relaciones que el teatro puede establecer en relación a ese lenguaje: la palabra, el espacio, la conciencia, el pensamiento, la imaginación…un sinnúmero de cosas que tienen que ver con el oficio del director, con el oficio del actor…sucede en nuestros países donde hay gente que de repente monta una obra buenísima, pero la siguiente obra ya no es tan buena porque se imita a sí mismo o no puede desprenderse de ese primer trabajo, y esto sucede –precisamente- por ese desconocimiento del lenguaje teatral, del desconocimiento de una técnica que es ancestral y que está en los libros de los grandes directores y actores de todos los tiempos y nos pertenece.

En Colombia yo sufría mucho porque venía de ser un director académico, un director formal de la escuela europea, pero en Colombia la mayoría de directores, aunque usted no lo crea, son empíricos. Cuando yo estaba sólo habíamos 5 directores graduados de escuelas de dirección escénica y en Honduras el único graduado de una escuela de dirección escénica soy yo…hay gente que ha estudiado teatro pero en términos generales o en actuación; la mayoría de directores en Honduras son empíricos y esto no es que sea algo malo porque hay autodidactas buenísimos."

"El teatro es como la danza, como el ballet, como la música, no es una cosa improvisada donde alguien se para y hace las cosas de manera intuitiva, necesitamos años para la formación de un actor, de un director, de un escenógrafo, de un dramaturgo…como lo repito: no es un problema del Estado; el Estado debe intervenir para la creación de algunos puentes, de algunas autopistas que les permitan caminar a los artistas, pero no es la obligación del Estado la creación de ningún artista porque si lo fuera entonces sería patético, lo que pasó en el realismo socialista, cuando los comunistas soviéticos trataron de crear artistas, y los artistas no se pueden crear pues son fenómenos muy raros. ¿Cómo explicar que haya aparecido un hombre en Aracataca que es el pueblo de Colombia donde nació un genio como García Márquez? O el genio de Rubén Darío o el genio de Chejov en la Rusia zarista, o el genio de William Shakeaspeare que era hijo de un carnicero ignorante.
Ahora, el Estado puede crear las plataformas que le permitan al artista crear su obra."


"Necesitamos que haya teatro en el sentido grande del término, no necesitamos un teatro dedicado solamente a la pedagogía, al didactismo, necesitamos un teatro de verdad, porque toda esta producción de teatro necesita autores porque todo autor internacional está encadenado a la formación de teatros nacionales.

En Colombia me criticaban al igual que aquí en Honduras, -es una tendencia a creer- que si uno trabaja con obras de autores extranjeros no está haciendo teatro del país ¡es un absurdo! Stalivnavsky montaba obras de Chejov que eran las obras de su autor, también de Gorki, de Bulgakov o de Turdieyev que eran los autores rusos, pero también de Ibsen de Strindberg, a Moliere, a todos los autores extranjeros, porque eso le daba formación y eso no quiere decir que sus obras no fueran rusas, porque el teatro es un arte de componentes y eso quiere decir que esos componentes se amalgaman en esa estructura dándole unidad a través del espectáculo. Eso no quiere decir que si montamos una obra de Moliere estamos montando teatro francés, de ninguna manera: estamos haciendo teatro hondureño. En el famoso debate con el señor César Indiano -que resultó muy chistoso porque confundió El Tartufo con El Avaro, pero que aparte de lo que él escribió, que es lo de menos- él cree que existe una forma para montar Moliere o que existe una forma para montar Shakeaspeare o los clásicos, y en realidad no existe ninguna forma porque el teatro occidental y no el oriental, va de acuerdo a los tiempos y se va transformando en la medida de las épocas y de los espacios; es como cuando vemos una película de los años setentas y ya nos parece vieja y extraña porque no corresponde a lo que ahora la sociedad está sufriendo o viviendo.


En el teatro pasa igual, simplemente hay un texto maravilloso (en el caso Moliere) al que hay que hacer una versión para que la gente lo comprenda, para entender que los hipócritas y los farsantes están en todas partes, por eso es que Moliere es universal, y no es que tengamos que actuar la comedia francesa porque sería patético."

2 comentarios:

Jorge dijo...

Hola amigo: quería invitarte que visites el blog que estoy realizando con mis alumnos de segundo año de la secundaria sobre LA DISCRIMINACIÓN.
http://nodiscrimine.blogspot.com
Tema arduo e interesante.
Seguro será de tu agrado.
Tu aporte será valioso
Un abrazo desde la Argentina.

Anónimo dijo...

que maravilloso entre a este blog sin saber k me encontraria con una gran mujeer ARMIDA GARCIA mi profesora durante 5 años la admiro, la respeto es bella... kisiera tener un libro de ella como hago para conseguirloo?? lei parte de un poema me encantaron kisiera tener el libro... posible ella no sepa kien soy pero seguro k soy la alumna k mas la kiso y la kiere de todas las generaciondes del colee... salu2 a rayito tbn!!