lunes, 13 de junio de 2011

Lectura en Escuela Agrícola Panamericana El Zamorano

 Escuela Agrícola Panamericana El Zamorano

 En el centro del Valle de El Zamorano, florece desde 1946, una de las orquídeas más exquisitas del imperio en Honduras. "Vamos, Esteban, te voy a llevar a conocer el extranjero" -le digo a mi pequeño curioso, y así nos vamos por veredas de esplendor donde 45 mil dólares al año son la suma correcta para ser parte de ellas si se quiere ser uno o una de sus estudiantes.


 Con una temperatura de 33 grados, el sol nos enfocó cada rincón de la Escuela, a la cual fuimos invitados a leer poesía, Oscar Borge, Magdiel Midence y su servidor, gracias al interés y gran gentileza mostrada por Fernanda Martínez, maestra de Español que junto a Hugo Gallo -maestro colombiano-, organizaron la semana del libro con exposición de stands de diferentes firmas editoras y por supuesto, con la lectura a la cual asistimos.

 La primera promoción de la Escuela Agrícola fue en 1946, en el marco de un ambicioso plan estratégico  de la United Fruit Company para obtener de primera mano, los agrónomos especialistas de su vasto colonizaje del país, y desde entonces -para orgullo de Zemurray-, la Escuela fue creciendo como concesión territorial a los Estados Unidos en el acuerdo de especializar a estudiantes provenientes de toda Latinoamérica, los cuales servirían de promotores de la idea de democratización y desarrollo de la tierra en lugar de la reivindicación que la reforma agraria exigía por la vía socialista revolucionaria.

La Escuela, es considerada como la segunda mejor escuela agrícola en el mundo y a ella asisten como becarios o como alumnos matriculados, alumnas y alumnos de todo el mundo, siendo éste un campus auto sostenible y de amplia producción de productos lácteos y otros que son distribuidos en el mercado nacional. Junto al Parque Botánico de Lancetilla, en Tela (norte del país) se puede considerar que Honduras posee una de las mayores experimentaciones imperiales en recursos naturales más especializadas del mundo.

 Magdiel, Esteban, Fernanda


 Oscar Borge

Magdiel Midence

 Leímos poesía entonces, ante alumnos de diversas latitudes que aman la poesía, con tanto o igual ardor que nosostros, sus poetas, amamos la idea de ver un día a Honduras, dueña absoluta de sus tierras y de su propia visión de desarrollo.