Ayer asistimos al lanzamiento del disco de Lizbeth Román y Los Duendes Invisibles en el MAC (Museo de Arte Contemporáneo) en Santurce, una experiencia realmente buena. Desde que la escuché por primera vez en la Feria de San Sebastían y luego en el Festival de Diario Claridad, la Román me dejó impresionado por su fuerza interpretativa y alto dominio de la energía en el escenario. Energía desde su voz hasta sus letras. No dudo en afirmar que ella bien pudiera ser una revelación internacional de altísimo nivel, como lo es ya Lafourcade. Espero que sea cosa de poco tiempo el que se den las circunstancias porque escuchar su música en todas partes será en verdad Otra Ruta para el ritmo puertorriqueño. Y como si no fuera suficiente, conocí al cantante de Circo, Luis Fofé Abreu, un extraordinario cantante ya figura de culto en el rock de la isla.
miércoles, 23 de agosto de 2017
En defensa de los trabajadores invisibles - Leonardo Boff
Paul Klee, Ad marginen - 1930
Por más amenazas que pesen sobre la Casa Común, la Tierra, atacada en todos los frentes por el tipo de cultura que hemos desarrollado en los últimos dos siglos, explotando ilimitadamente sus limitados bienes y servicios, más directamente para la acumulación material de unos pocos, a pesar de todo eso ella continúa ofreciéndonos generosamente la belleza de los frutos, flores, plantas, animales y una amplia biodiversidad.
A mí me impresionan las pequeñinas flores rojas y amarillas de tres vasos que cuelgan de una de mis ventanas. Ellas, alegres, sonríen al universo. Eso me remite a la frase del místico poeta alemán Ángel Silesius que dice: «la flor no tiene un porqué, florece por florecer, no se preocupa de si la miran o no, simplemente florece por florecer».
Sabemos que solamente un 5% de la vida es visible. Lo restante es invisible, está compuesto de microorganismos, bacterias, virus y hongos. Ya escribí esto aquí y lo repito con las palabras de uno de los mayores biólogos vivos, Edward O. Wilson: «en un sólo gramo de tierra, o sea, en menos de un puñado, viven cerca de 10 mil millones de bacterias, pertenecientes hasta a 6 mil especies diferentes» (La creación: cómo salvar la vida en la Tierra, 2008, p. 26). Si eso es así en solo un puñado de tierra, imaginemos los trillones de trillones de microorganismos que habitan en el subsuelo de la Tierra. Por eso tienen razón James Lovelock y su grupo al afirmar que la Tierra es un superorganismo vivo. No en el sentido de un animal inmenso, sino en el de un sistema que se autorregula y que articula lo físico, lo químico y lo ecológico de forma tan inteligente y sutil que siempre produce y reproduce vida. La llamó Gaia, nombre griego para designar a la Tierra viva.
En la naturaleza nada es superfluo. Con cierto sentido del humor escribió el Papa Francisco en su encíclica “Sobre el Cuidado de la Casa Común” refiriéndose a san Francisco, que este pedía a los frailes «que dejasen siempre en el convento una parte del huerto para las hierbas silvestres», porque a su manera ellas también alaban al Creador.
Debemos cuidar de estos trabajadores anónimos que garantizan la fertilidad de los suelos y son responsables de la inimaginable diversidad de los seres, de los distintos frutos, de la variedad de flores, de la diversidad de las plantas y también de la existencia de los seres humanos, en sus diferentes modos de ser lo que son. Con los miles de millones de litros de agrotóxicos (sólo en Brasil se vierten en el suelo cerca de 760 mil millones de litros) los amenazamos y matamos. La humanidad es la primera especie en la historia de la vida, que tiene ya 3,8 mil millones de años de duración, que se ha vuelto una fuerza geofísica letal. Ella es el meteoro rasante, capaz de generar, por su falta de cuidado y por la máquina de muerte que ha creado, las condiciones para exterminar la vida visible y nuestra civilización. Habrá quien diga que con eso se inauguró una nueva era geológica, el antropoceno. Pero a esos microorganismos les es indiferente. Un naturalista, Jacob Monod, lanzó la idea de que, debido al fracaso de nuestra especie, surgirá tal vez otro ser, capaz de soportar el espíritu, que sea más amante de la vida. Consideremos estos hechos: los pequeños organismos vivos y visibles como las hormigas totalizan cerca de 10 mil billones y tienen un peso equivalente al de toda la población humana de 7,5 mil millones de personas. Los insectos, por miles de millones, son responsables de la polinización de las flores que, posteriormente, darán frutos.
¿Quién podría imaginar que una simple hierba silvestre de Madagascar proporcionaría alcaloides que curan la mayoría de los casos de leucemia infantil aguda? ¿O que un oscuro hongo de Noruega proporcionaría una sustancia que permite realizar el trasplante de órganos? Más sorprendente aún: a partir de la saliva de las sanguijuelas se ha desarrollado un disolvente que evita la coagulación de la sangre en las cirugías.
Como se deduce, todos los seres poseen primeramente un valor en sí mismos, por el simple hecho de haber surgido a lo largo de millones de años de evolución y enseguida poder ser generosamente útiles para su hermano o hermana, el ser humano.
Las especies consideradas “dañinas” que, en realidad, son silvestres, enriquecen el suelo, limpian las aguas, polinizan la mayoría de las plantas con flores. Sin ellos nuestra vida estaría sujeta a enfermedades y sería más breve. Esa legión de microorganismos y minúsculos invertebrados, especialmente los gusanos nematodos que constituyen las cuatro quintas partes de todos los seres vivos de la Tierra, como nos afirman los biólogos, no están inútilmente y sin cumplir su función en el proceso cosmogénico. Los necesitamos para sobrevivir. Ellos no necesitan de nosotros.
San Francisco pisaba el suelo suavemente con miedo de matar algún bichito. Nosotros andamos atropellando, sin conciencia de que, escondidos en el subsuelo, hay miembros de la comunidad de vida.
L.B.
viernes, 18 de agosto de 2017
Óscar Borge - Nicaragua-Honduras
Foto: Fabricio Estrada
Poema para Oskar.
Yo también quise un tambor de hojalata
callar al pájaro negro de un redoble
detener el tiempo y sus balas
atizar la voz contra el vidrio.
Yo también nací bajo el jazz de una mariposa
con una luna de campos de algodón
entre el tap de los tacones de mi madre
Soñé polvo
efervescente
sobre la mano de mi vecina,
coleccioné estampitas;
y me robaron los ojos más abiertos del
universo
en mi primer visita al circo.
Me enamoré de mis enfermeras
y la profesora de geografía
fui lapidario de cada ladrillo que cayó en
Berlín
quise hacer cine, jazz y esperanzas…
Yo también mi querido Oskar
toco el tambor de hojalata
¡Me niego rotundamente a crecer!
Palabra,
has venido acá a ser liberada,
a ser
la rueda que hace andar
el mundo de los sueños,
a ser
el agua que lubrica el universo del hombre.
Vienes
del llano de un solo rostro
porque
otro es acá tu cuerpo, otro es tu espíritu.
Eres la
más grande estampida de los olvidados,
pájaro
que surca rompiendo el viento.
Palabra,
has venido a ser la catarsis
del
volcán que festeja el otro instante que esconde
la
aurora de los ángeles.
Palabra,
eres el músculo del rostro
de esa
niña que llaman deseo.
Vienes
de la soledad de los escogidos,
vienes
del árbol de la dignidad,
vienes
a la metamorfosis
del pan
que da de comer solo a los hambrientos,
a ser
el círculo de la celebración.
Otra
eres en este ritual. Palabra,
has
venido a ser liberada,
a ser
la mano que roba el fuego y la devuelve al hombre.
81
Aquí
estuviste
siglos
atrás
desde
la leyenda del barro que pintaba rojo y negro
la
montaña en el rostro de los indios.
Esta es
la vida, dijiste,
la
punta de la lanza con que la muerte da la vida
la
selva de septentrión que la lluvia atesora
porque
es el agua
donde
la selva cuenta la verdad de su credo
por qué
doña Anita te esperó siempre en sus rezos
en sus
rosarios estabas
entre
sus dedos y los misterios
y vos
en la selva, en su cuerpo de agua
soñando
lanzas y molinos
amando
el azul de los ojos que vieron el futuro
vos
también viste el azul de la poesía
la
catedral en llamas de Managua
la
ceniza, las banderas.
Luego
llegaste vos, don Tomás, doña Anita,
y todos
los demás
intemporal
tu cuna
como el
testamento de la luna blanca.
He aquí
vos, otra vez siendo noche
en el
testimonio de las muchachas
las que
salen de los ríos
con sus
pechos desnudos
como si
en mis manos moldearan el redondo deseo
del que
tus manos -ahora mías- dibujaron.
Con tu
mirada dejas
el
pilar cuando en la cárcel esculpías mi espina dorsal
el
canto
que
desde tus dioses de la furia y tus demonios de ternura
huían
de todas las prisiones;
vos lo
sabes
todos
los presos eran los dueños de tu canto
los
dueños de tus torturas
las
paredes fueron pájaros
que
dejaron sobre el cielo la amenaza: si Tomás muere…
y los push and pull con sus bombas
no
derribaron ni un dedo del eco
ni el
tatuaje del grafito que se adentraba en las barricadas
ni los
demonios ni los dioses
esos
jamás se derriban con bombas de fósforo blanco
ni los
meteoritos borran el agua
que
desde la selva traía el dibujo de tu celda.
Estas
acá
tu
canto
y en
mis dedos el peso que cae como gotas de lluvia
cada
letra de tu máquina de escribir.
Tus
lentes que todo lo leyeron:
los
besos fugitivos de todas las mujeres
los
abrazos de despedida de los amigos en los aeropuertos
acá
esta, el Dios ausente del amor de los prostíbulos.
Todas
tus cartas las he leído siglos atrás
cada
paso que se tiñó en rojo
la casa
de tus vecinos
la casa
de tus abuelos
el
recio roble neurálgico que en Matagalpa dejaste
todos
los secretos de las casas clandestinas
todo me
lo has dejado
cada
día en cada cárcel por cada país de este istmo
cada
río con el laberinto de su arena
el río
de la Segovia con su arrechura a las canoas
el
sabor a hogar que solo un guerrillero puede degustar de la carne de un mono.
Las
estrellas:
las que
se fugan los sábados en la soledad de los cerros
las
otras estrellas que nunca regresaron
se
fueron al mar a la claridad de las rocas.
Todo me
lo has dejado
el
dolor de la tortura
los
clavos que ruedan en el suelo del Gólgota
los
tuyos, los de todos
los
ángeles de la loma de Tiscapa
quienes
decidieron ser el agua
porque
Managua es el agua que la tierra esconde
eso
desde aquel día
en el
monte La Calavera del campo Larreynaga
en que
dejaste en mi mano los casquillos
con la
sentencia
que
solo deja la memoria.
La travesía del peón
Un peón cruza el campo de batalla
va indemne viendo pasar a su lado
el festival de los caídos
ve envejecer los caminos
paciente hasta llegar a su meta
hasta que en su último movimiento
atraviesa una crisálida
y en un acto de metamorfosis
se vuelve otro u otra
en su renacimiento.
¡Oh,
sí se suavizara de pronto en nuestro tacto La piel de este silencio que ahora
nos ahoga Y nos fuera posible olvidar, dioses...
Yorgos Seferis
Han entrado a mi casa
con avionetas y barriles explosivos; han pintado sus paredes con la baba de la
muerte y la llamaron verdad, tomaron pieza a pieza, con sus ojos vigilantes,
sin permitir que ningún murmullo del viento asome sobre el prado de la tierra.
Día a día han dado mil nombres llamativos a la humedad y la luz, día a día han
entrado a la luz para llamarla sombra, para estrujar fuegos artificiales de su
miel, y dárnosla de beber en brebajes prefabricados; día a día se han adueñado
de la oscuridad han hecho de ella fantasma y polvo. El refinamiento de sus
métodos es su oficio de bisturí, siglos a siglos han tomado con hordas y
pretorianos mi casa, derrumbado cada cimiento, hecho retazos y ceniza.
En un día el fuego
ajeno, la espada ajena ha evaporado la infinitud de las mariposas que vivían en
el ático, espantado el mar quien desde mi ventana huyo dejando menos que el
suspiro de un desierto. A la noche la adornaron de bagatela, cortaron toda vena
que alimentaba las estrellas y socavaron la tierra nocturna, a las fieras con
la luz de sus ojos los disecaron hasta dejar de ellos salones interminables en
grandes museos y zoológicos.
Han tomado mi casa con
un ejército de dioses, quienes marchan con sus truenos a un compás.
Edifico mi casa como
un mortal cualquiera, para que a cada instante estos dioses arremetan contra
ella, aún dentro de mi han poseído parte de mi alma, han sembrado un árbol seco
dentro de mi coraza. Que puede un simple mortal contra dioses.
En mi bicicleta el
aire que se celebra en mi rostro es la libertad encontrada, esté aire no es
sino el palacio de Circe y el asfalto es el camino para la soledad de mis dos
ruedas; yo te bautizo como mi compañera ¡oh bicicleta!, como la plegaria al
viento de la patria que no tuve, como el verso limpio de tu manubrio; como el
canto de sirena que deja la brisa de un océano.
Todos, siempre
estamos viajando
con equipaje o con los bolsillos
vacíos
con la mirada en el reloj
como si el aire se detuviera a
contar la arena de la playa cada vez que la arrastra
todos llevamos un Ulises en
nuestros huesos
vamos buscando el hogar, la patria,
el amor, y hasta el pasado
vamos buscando el reconocer nuestro
nombre frente al espejo
para que un día caprichoso no
volverte un completo extraño
es como abrasarte con desesperación
al mástil de tu propio barco, para no caer ante cada tormenta que cae
es andar entre el vaivén del hilo
en las manos de las Moiras
y los
hilos que teje quien te arrastra a la vida
el tiempo es el mar que siempre ve
un destino, pero no conoce el retorno
el tiempo es también el puerto en
una tarde nublada.
Dedicatoria. (Versión
eléctrica)
Pregunta de un niño a su madre
Hush now baby, baby, don`t you cry
Mother, Pink Floyd
Cuánto dolor
mora en el alcázar de tus pestañas
en qué momento arcillaste en tu espalda la
nitidez de los astros
qué sinfonía ejecuta tu cuerpo
acaso habita en tu mirada el vórtice del
barro.
Por qué la insurrección de tus alas
derrumbar el protocolo de lo posible
tu amor atalaya
qué rincón espectro acústico detonan tus
fusiles.
Qué semiótica de ángeles te estudia
por qué tu amor cariátide.
Óscar Borge Mejía, nicaragüense, abogado,
máster en derecho de las telecomunicaciones y tecnologías de la información por
la universidad Carlos III de Madrid, Master en Democracia y Gobierno por la
Universidad Autónoma de Madrid; especialista en Diseño y planificación de
campañas políticas. 8 años como diplomático en el servicio exterior de
Nicaragua en las embajadas de Honduras y España. El 2012 público su primer
poemario de nombre: “Is There anybody out there?”, el 2016 público su segundo
poemario en Costa Rica “Ulises 2016”. Ha sido incluido en la antología de
poesía iberoamericana en poetas sin sofá, Castellón, España e invitado al
festival de poesía de San José, Costa Rica el 2016.
Guerra nuclear o borrador convencional de memoria
Toda la escalada real del terrorismo causa mayores víctimas continuas que las amenazas de guerra nuclear. Y hablo del terrorismo de todo tipo, no solo el focalizado en París, en Londres o Barcelona, que son tan brutales como los que ocurren y han ocurrido en Pakistán, Guatemala, Honduras, Filipinas, Iraq, Siria, Turquia, Afganistán, Venezuela, Estados Unidos, Rusia, Suecia, El Salvador, México, Colombia, Irán, Yemen, Argentina, etc., ese terrorismo que causa efectos devastadores en la psiquis de las ciudadanías afectadas y que hace añicos la idea civilizatoria tal como la hemos conocido hasta ahora. Y es esa idea civilizatoria la que va siendo barrida con todo esta velocidad nueva que ha adquirido la brutalización mediática.
Que se diga que la crisis con Norcorea es la de mayor amenaza actualmente viene a ser, bajo la luz de los datos del terrorismo global, una velada distracción de todo aquello que se le ha ido de las manos al imperialismo o que el imperialismo financiero y militar ha provocado con alevosía. Nada le ha resultado mejor que distraer la atención hacia un fantasma nuclear en momentos de debilidad interna absoluta (el caso Trump, que bien puede ser debilidad mental) o financiera (el caso del Brexit). El caso es que ante la lógica de que unos 20 misiles norcoreanos jamás podrían contrarrestar a los 3,500 que dispone en sus arsenales Estados Unidos, todo esto entra en los protocolos de escalada en la guerra asimétrica previa a un estallido convencional o nuclear.
Se me viene a la cabeza una analogía: la del borrador doble uso. ¿Quién no tuvo de esos borradores que se vendían asegurando que borraban tinta y que, al intentarlo, se terminaba rompiendo la hoja de papel? Ese borrador, en forma de amenaza de una guerra nuclear solo está borrando por un lado: el convencional, el mediático. Borrando la memoria a corto plazo y la capacidad de cotejar datos que están a la mano. Por el otro lado, está el que borra y destruye el soporte sobre el cual escribimos la palabras HUMANIDAD, CIUDADANÍA, PAZ, DERECHOS.
Para que llegue a ocurrir una guerra nuclear se deben dar muchísimos pasos graduales en la escalada. Esa estrategia la manejan todas la potencias nucleares que jamás se irán a una guerra abierta a menos que Skynet y Terminator tomen el control desde la película. Les comparto aquí la analizada por Herman Kahn respecto a la estrategia nuclear estadounidense como una muestra que contraste con los reales e inmediatos ataques terroristas que SÍ están ocurriendo sin protocolos pero -calculadamente- enmarcados en el protocolo global de dominio. Los invito a que hagamos el ejercicio de saber en cuál Peldaño estamos.
Escalada gradual de acciones y
estrategia nuclear de Estados Unidos según Herman Kahn, autor de los libros La guerra termonuclear, Pensando en lo impensable y Sobre la escalada: metáforas y escenario.
A continuación, se
presenta la descripción que de los peldaños y descansillos de la escalera hace
Kahn: Peldaño 1
1.
Crisis
manifiesta; durante esta etapa se utiliza un lenguaje de crisis, pero con
cierto grado de ficción. Uno de los bandos, o los dos, afirma que se subirán
más peldaños a menos que se resuelva rápidamente la contienda, pero no con carácter
absolutamente creíble.
2.
Peldaño
2. Gestos políticos, económicos y diplomáticos; se realizan actos legales
pero inconvenientes, poco amistosos, descorteses o amenazadores para castigar,
presionar o dar a entender el mensaje.
3. Peldaño 3. Declaraciones formales y
solemnes; acciones puramente verbales, pero explícitamente solemnes con las
que se pretende poner de relieve una resolución y un compromiso. Pueden ser
notas diplomáticas proclamaciones legislativas, etc., y se las puede considerar
como una escalada preventiva con la que se pretende detener la escalada del
adversario. Estos tres peldaños como se
ha indicado constituyen la primera unidad, denominada maniobras de subcrisis.
4.
Descansillo 1. No hacer oscilar la barca; en una
situación de equilibrio termonuclear los dos adversarios lógicamente se resistirán
a iniciar una crisis que pudiera salirse de todo control y llevar a una guerra
total. Como consecuencia habrá una tendencia a no iniciar crisis en los niveles
más bajos y se procurará no oscilar la barca para evitar que zozobre.
5.
Peldaño 4.
Endurecimiento de posiciones; cuando la situación se convierte en
coercitiva, se trata de hacer más fuerte la postura propia incrementando las
apuestas para que al otro bando le resulte difícil creer en un retroceso del
adversario.
6.
Peldaño
5. Demostración de fuerza; cualquier bando insinúa o dice claramente que
puede llegar a utilizar medios violentos, pero lo hace con palabras más que con
actos.
7.
Peldaño
6. Movilización significativa; es un refuerzo de la demostración de fuerza,
con una movilización parcial que, por un lado, incrementa la fuerza propia, y
por otro indica al enemigo que se está dispuesto a movilizar en mayor escala o
a incrementar la carrera de armamentos.
8.
Peldaño
7. Ataques a la moral del enemigo; dentro de los límites de las leyes
internacionales, se puede actuar de un modo hostil y provocador atacando el
prestigio, las propiedades o la población del adversario.
9.
Peldaño
8. Actos de violencia desmoralizadores; por medios clandestinos, de los que
el que los lleva a cabo no se reconoce como autor, se pueden realizar todo tipo
de acciones violentas o provocar incidentes con el fin de desmoralizar al
adversario.
10. Peldaño 9. Confrontaciones militares;
enfrentamientos parciales limitados en tiempo y espacio, guerra de nervios,
etc. Con este peldaño acaba la segunda
unidad, denominada crisis normales o corrientes.
11.
Descansillo 2. Fuerza
nuclear impensable; el momento exacto en que se llega a este descansillo es muy
variable, pero en una situación determinada puede disminuir sensiblemente y
hasta legar a su anulación, debido a lo que Raymond Aron llamó «incredulidad
nuclear». En esta situación una mayoría de los encargados de tomar decisiones y
un porcentaje alto de la población considerarán como muy posible una guerra
nuclear.
12.
Peldaño
10. Ruptura de relaciones diplomáticas; su fin es comunicar al adversario
que se está terminando la confianza en las medidas tradicionales de pacifismo,
persuasión, etc., y que por tanto es posible que se recurra a la violencia
13.
Peldaño
11. Estado de super alerta; ordenar este estado supone acciones costosas y
peligrosas que el enemigo evaluará como muestra de firmeza por nuestra parte.
14.
Peldaño 12. Acción convencional a gran
escala; es un incremento significativo de la intensidad de la crisis.
Aunque se llegue al nivel de combate abierto y continuo, ninguno de los dos
bandos utilizará sus armas de alta eficiencia (nucleares, etc.).
15.
Peldaño
13. Escalada sustancial; puede ser que uno de los bandos reaccione a la
escalada del otro con acciones que produzcan efectos distintos y ajenos al
enfrentamiento original, como amenazar en otra zona distinta.
16.
Peldaño
14. Declaración de guerra convencional y limitada; es un intento de
alcanzar uno o los dos objetivos siguientes: 1) impulsar al enemigo a una
acción recíproca mediante un anuncio unilateral y claro de que no va a ser el
primero en utilizar armas nucleares y 2) limitar la guerra convencional,
geográficamente o de cualquier otro modo, a lo que sea más conveniente para el
que la declara. Todo ello además de explotar los efectos que dicha declaración
produce en el propio país y en sus oponentes.
17.
Peldaño
15. Guerra seminuclear; en el peldaño 12 o en el 11 puede utilizarse algún
ingenio nuclear por accidente y sin autorización. También puede uno de los
contendientes hacer uso intencionado de algún arma nuclear, pero dando la
impresión de que no había sido intencionado.
18.
Peldaño
16. Ultimátum nuclear; la crisis puede alcanzar tal intensidad que la
incredulidad nuclear se debilite y hasta llegue a desaparecer, tanto en
presencia o no de super alerta (peldaño 11) o guerra convencional (peldaño 12).
Se producirá esta situación cuando uno de los bandos considere seriamente la
posibilidad de guerra crucial y se lo comunique al otro de forma convincente.
19.
Peldaño
17. Evacuación limitada; es una medida importante que puede tener
consecuencias impensables y puede ordenarse por un gobierno para tratar de
obtener un acuerdo, por prudencia o por ambas razones.
20.
Peldaño 18. Demostración espectacular de
fuerza; empleo mayoritario de fuerzas, de forma que parezca amenazador y
demuestre una gran determinación, pero sin que se produzca un daño notorio. El
propósito es el castigo del enemigo como represalia a un acto anterior suyo o
como preventivo, para anticiparse y evitar provocaciones posteriores, con la esperanza
de asustarle u obligarle a retroceder.
21.
Peldaño
19. Contraataque justificado: es una respuesta razonable a cualquier acción
enemiga que lo merezca, y al mismo tiempo intenta degradar significativamente
la capacidad, el prestigio y la moral del oponente.
22. Peldaño 20. Embargo o bloqueo mundial “pacífico”;
es una medida extrema de presión no violenta para debilitar al oponente, pero
es más «escalatoria» que los peldaños anteriores, especialmente porque es
continua. Aquí finaliza la tercera
unidad, denominada crisis intensas.
23.
Descansillo 3 No emplear la fuerza nuclear; hasta
este descansillo y aunque en el peldaño 1 6 se haya destruido la incredulidad
nuclear, no había existido un empleo extenso de las armas nucleares, sino en el
peor caso de acciones muy limitadas y más bien accidentales. En la ascensión a
partir de este descansillo nos trasladamos al uso de armas nucleares, si bien
todavía limitado y restringido.
24.
Peldaño
21. Guerra nuclear local; consiste en la iniciación de un ataque con armas
nucleares contra objetivos puramente militares. Más que a la destrucción de las
fuerzas enemigas o a impedir sus operaciones, se orienta a inducir a negociar,
atemorizar, castigar o detener. Aunque fuera muy limitada y selectiva, es un
acto que tendría consecuencias importantes.
25.
Peldaño 22.
Declaración de guerra nuclear limitada; al llegar a este peldaño sería
aconsejable una declaración que fije los límites exactos y que establezca lo
que se espera de las acciones nucleares que se piensan poner en práctica, como
represalia y sin necesidad de continuar la escalada.
26.
Peldaño
23. Guerra nuclear contra instalaciones militares; es la utilización de
armas nucleares con fines militares tradicionales y dentro de los límites
establecidos. Los objetivos están marcados por consideraciones puramente
militares.
27.
Peldaño
24. Contramedidas excepcionales, provocativas y significativas; pueden ser
traslados de tropas, incremento de ellas o cualquier tipo de maniobra que tenga
por objeto alterar el equilibrio de poder, aumentando la vulnerabilidad del
oponente.
28.
Peldaño
25. Evacuación; la situación al llegar a este escalón puede estar muy cerca
de la guerra total a gran escala y parece aconsejable una evacuación de todo el
personal que no sea esencial. En general puede decirse que un 25 por 100 de la
población puede mantener todos los servicios vitales. En este escalón finaliza la cuarta unidad, crisis agudas.
29.
Descansillo 4. Refugio
primordial; este refugio se refiere a la división terreno propio-terreno
enemigo. La violación de este santuario abriría el camino a la violencia en
gran escala.
30.
Peldaño
26. Demostración ofensiva en una zona del interior; aunque ya se ha cruzado
el umbral del descansillo 4, este peldaño se refiere a ataques «inofensivos»
que pueden ser lugares inhabitados, desiertos, cimas de montañas, etc.
31.
Peldaño
27. Ataques prototipo contra centros militares; se emplea aquí, la palabra
prototipo para indicar que se refiere a operaciones típicas, estudiadas a fondo
antes de comenzar las operaciones. Puede empezarse por destruir parte de los
sistemas de armas enemigos, siendo su objetivo reducir la capacidad ofensiva
del enemigo, encontrando sus puntos vulnerables, para ejercer una presión
psicológica.
32.
Peldaño
28. Ataques prototipo contra instalaciones y medios; es una. extensión del
escalón anterior, pero sin atacar a la población. Se puede, en cambio, atacar
puntos evacuados anteriormente. El objetivo es la destrucción de medios
materiales y no de la población civil.
33.
Peldaño
29. Ataques prototipo contra la población; un punto más en intensidad,
continuación lógica del peldaño anterior.
34.
Peldaño
30. Evacuación total; llegados a este punto la guerra total habría
comenzado o estará a punto de hacerlo. La evacuación total de las ciudades es
evidente y sólo quedan en ellas un 5 por 1 00 ó 1 0 por 1 00 de la población
para cubrir sus actividades vitales.
35.
Peldaño
31. Represalias recíprocas; guerra de resolución casi absoluta con
intercambio más o menos continuado de acciones ofensivas. Muchos estrategas
piensan que este tipo de guerra puede llegar a ser una práctica corriente en el
futuro cuando el equilibrio del terror se considere, correcta o
incorrectamente, como absoluto, o también cuando los desesperados o audaces
gobernantes no vean otra solución factible por causa de la invulnerabilidad
estratégica. Acaba aquí la quinta unidad,
ataques cruciales prototipo.
36. Descansillo 5.
Guerra crucial; es éste un «nuevo»
tipo de guerra total. A continuación del descansillo tradicional entre guerra y
paz, hay ahora dos grupos de peldaños de guerras cruciales, militares y
civiles. En las guerras cruciales militares los comandantes en jefe tienen
acceso a todos los recursos de la nación, pero su propósito es evitar o al
menos limitar las bajas civiles del enemigo. Este descansillo se refiere a este tipo de guerra crucial.
37. Peldaño 32. Declaración formal de guerra
general; una posibilidad, ignorada casi por completo en los planes modernos
de defensa, es que la respuesta de uno de los bandos a una provocación sea una
declaración de guerra, pero sin actos inmediatos de violencia. Al igual que en
la Segunda Guerra Mundial un ultimátum o una declaración de guerra podía
continuarse por un período de guerra falsa durante el cual se producirían
acciones tácticas o estratégicas desmoralizadoras, pero no un ataque a gran
escala.
38. Peldaño 33. Guerra de resolución a ritmo
lento; cada bando destruye la propiedad del otro con la intención de
obligarle a que retroceda. Es por tanto una competencia de resolución contra
resolución. Si este intercambio es escaso y con propósitos limitados estaríamos
en el escalón 31.
39. Peldaño 34. Guerra de contraataque a ritmo
lento; este tipo de campaña, que puede preceder o ser la continuación de un
contraataque a gran escala, tiene por objeto debilitar el potencial ofensivo
del adversario. Puede durar semanas o meses y durante ella se procede a la
búsqueda y destrucción de submarinos nucleares, misiles ocultos, bases
terrestres, etc.
40. Peldaño 35. Ataque limitado para reducir la
fuerza enemiga; se intenta destruir una parte pequeña, pero significativa,
del potencial enemigo, de una sola vez y evitando daños colaterales. Lo más
probable es que este tipo de acción se realice en la primera etapa de la guerra
y contra objetivos clave.
41. Peldaño 36. Ataque restringido para
desarmar al enemigo; en este tipo de acción se procura producir la
destrucción de una parte considerable de las fuerzas de primera línea del
atacado, e incluso de las reservas, evitando lo más posible el ataque a
objetivos civiles. Con esto se trata de evitar un contraataque eficaz del
enemigo mientras que nuestras fuerzas puedan asestar un segundo golpe de
aniquilamiento que incluya a la población civil. Se aceptan desventajas
militares para mantener a salvo a la población y poder negociar con éxito la
terminación de las hostilidades.
42. Peldaño 37. Contraataque con limitaciones;
este ataque es igual al del peldaño anterior con la diferencia de que no se es
tan escrupuloso en la prevención de daños en objetivos civiles. Después de un
ataque de este tipo se esperan contraataques.
43. Peldaño 38. Contraataque sin limitación;
aquí no se acepta aminoramiento del ataque para evitar daños a la población
civil, pero tampoco se acepta que estos posibles daños se amplíen para
conseguir mayor ventaja. Termina en este
peldaño la sexta unidad, denominada guerras militares cruciales.
44. Descansillo 6. Ciudades como objetivo; después de los
bombardeos estratégicos de la Segunda Guerra Mundial es difícil imaginar una
guerra de grandes proporciones en las que las ciudades no sean objetivo
primordial. Sin embargo, una guerra termonuclear será probablemente breve, con
una duración que puede ser incluso de unas pocas horas, pero en todo caso no
muy superior a un par de meses. En estas condiciones la importancia militar de
los núcleos urbanos como objetivo es más bien escasa. Las fábricas no tendrían
tiempo para producir armas, no podrían movilizarse millones de hombres y menos
aún entrenarse. Por tanto, las ciudades no serían objetivo militar urgente. Lo
dicho anteriormente no ha sido comprendido por los gobiernos o estrategas de
ambos bandos y por tanto es posible que precisamente a causa de esa
incomprensión se produzcan ataques a las ciudades.
45. Peldaño 39. Guerra de represalia a ritmo
lento; es la guerra del peldaño 33 llevada al extremo.
46. Peldaño 40. Acción de contravalor;
cuando se están llevando a cabo acciones del peldaño 39 es posible que uno de
los bandos, inadvertida o deliberadamente, lance gran cantidad de ingenios
sobre objetivos civiles.
47. Peldaño 41. Ataque vigoroso de desarme del
enemigo; es una ampliación del peldaño 34 para lograr el máximo posible de
daños, sin desplazar recursos de los objetivos militares.
48. Peldaño 42. Ataque devastador contra la
población civil; el enunciado es suficientemente explícito y sólo se
distingue este peldaño de la guerra «espasmódica» por el hecho de que se pueda
obtener un cierto grado de mesura y control.
49. Peldaño 43. Otras formas de guerra general
controlada; pueden existir muchas clases de guerras totales sin control
alguno y sin llegar a la guerra «espasmódica» (escalón 44) en la que cada contendiente
ataca sin discriminación las ciudades e instalaciones militares del otro.
En una guerra total controlada (o general
controlado) las acciones militares van acompañadas de amenazas y promesas y la
misma acción militar quedaría restringida a la obtención de la victoria por
medio de un tratado de paz aceptable, a limitar el daño producido por el
enemigo, a mejorar las perspectivas de posguerra, etc.
50. Peldaño 44. Guerra espasmódica o insensata;
se ha elegido la palabra «espasmo» porque describe la idea que se tiene de una
guerra crucial en la que sólo puede darse la orden de seguir adelante.
Naturalmente, se puede llegar a producir una guerra espasmódica, pero en esta
era termonuclear, hay que conseguir que el bando que lleva las de perder ordene
el alto el fuego, aunque no haya utilizado todas sus armas. Es el «momento de
la verdad» y los dirigentes que tienen a su cargo la responsabilidad e tomar
decisiones, deben comprender que no hay necesidad de producir una destrucción
inútil y contraproducente sólo por el hecho de que todavía se disponga de armas
que puedan ser utilizadas. Finaliza aquí la séptima unidad, guerras civiles
cruciales, y con ella la presentación de la segunda de las escaleras de Kahn. A modo de conclusión podría plantearse la pregunta de si este modelo de
escalada ha perdido totalmente actualidad o muchos de sus planteamientos
mantienen vigencia.
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