miércoles, 2 de abril de 2014

Apología del poder - Byron Mejía, Honduras

Tomo la tierra que ha sido arrasada. Los huesos calcinados del presente. La estructura se ha desplegado y caben en ella todos los muertos negados, los estragados sobre las aceras, sobre la materia cavernosa de nuestras altamiras más profundas. Aquí está el espíritu que ronda la masacre, el zeigeist hórrido que se trasvasa sobre los materiales del espíritu creador, sin poder contenerse bajo ningún planteamiento aséptico. No hay ruta en el trazo más que aquella mixtura que avanza sobre el lienzo como el rastro de un cuerpo llevado por los talones. ¿Dónde estás, tierra mía, sino en las cenizas que Byron Mejía ha mezclado con los cuerpos enredados de la masacre? ¿Dónde, mi paisaje más prístino, el más bucólico, el más destrozado en las portadas cotidianas de los que, saciados de sangre, siguen desmembrando nuestra memoria? Se despliega la estructura. Tomo la tierra y los muñones 
del carbón más mío. Pinto con vos, Byron, mi máscara.

Fabricio Estrada






Tristeza organdí - Fotos Chaliobala

Esta serie la tomé a principios del año pasado. Quería acercarme a esa antigüedad que somos siempre y que la foto en blanco y negro revela al instante, sin cortapisas, sin dilataciones. Somos antiguos, esa es la cosa. Parte de la serie fue expuesta en el MIN durante la expo colectiva Cine Zero.








martes, 1 de abril de 2014

Espejo

Ahora he regresado.

Sé cómo fue esa patria que fue todo y mucho menos que ahora. Todo fue ese mundo de leer sin ninguna tregua, meterme a fondo en esos mundos que están entre el tiempo y los libros.
Ahora comprendo que he regresado como del exilio y el país me sabe extraño, palpable pero alejado.
Mi hermano ha sido encerrado en esa otra forma de vivir dentro de Honduras y no sé cómo aguantará tanta libertad tanto encierro.

Ahora he regresado y sé que mi hermano está detrás del muro, porque ahora entiendo, perfectamente, que delante de todos ha existido siempre ese muro desde el cual nos hablamos a golpecitos o, lo que es más duro, que caminamos paralelos a un laberinto de espejos.

lunes, 24 de marzo de 2014

Spinoza born to kill

Los Espinoza están en guerra. Su país no se llama Honduras, se llama Espinoza y también tiene himno, escudo, árbol nacional y todo. Tiene hasta un venado cola blanca de mascota y una flor casi extinta en el ojal, una frágil Brassavola.

Los Espinoza nunca han pulido más lentes que los de sus mirillas telescópicas y les importa un bledo que, en otro mundo, existiera Baruch rumiando galimatías filosóficas. Ellos están hartos y se llevaron a otros hartos tras ellos. El ejército los sigue a través de las montañas de San Luis Comayagua y de Esquías. Los Spinoza meditan en sus cuevas. Saben dónde quedaban las playas del cretácico Mar de Esquías y se dan un baño de 26 millones de soles acumulados. Hacen castillos de arena con la punta de sus fusiles y se entrenan contra el hastío de saberse perseguidos por todo un ejército de pijiabolos.

En el Estado Mayor Conjunto (vacío), los tratan como forajidos, pero se dan cuenta, perfectamente, que   si no ha ocurrido una revolución ideológicamente articulada es porque la revolución natural de los excluidos y ninguneados, ya viene ocurriendo día a día, de la manera más anárquica -y más preocupante aún-, de la manera más natural y atroz.

F.E.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Tocó pegó





Me piden una reseña curricular y no se me ocurre más que esto:


Fabricio Estrada
1974

Soy Escritor, la poesía me enseñó la síntesis y en las agencias me dijeron que la poesía también cabía en ellas, así que me subí al tren. Inicié como asistente de producción, guionista y luego -desde aquel 1996- comencé en el intento de sacarle chispazos memorables a la oscuridad de ciertos copys alrededor de todo tipo de marcas y -¡milagrosa publicidad!- de todo tipo de políticos. He realizado story lines para Radio y TV como un poseso y, de paso, los he producido; he recorrido todos los reinos de la conceptualización creativa dentro de Satchi & Satchi, Young & Rubican, In house Alcaldía de Tegucigalpa, Leo Burnett, BBDO, TBWA y ahora en Grupo Tribu. Al séptimo día -como después de una 3-60 intenso- miro haca atrás, repaso los copys, y no me satisfago. ¡A crear entonces!​ -me digo- "ah, vaya pues, mandamos tres propuestas entonces"- me responden.

lunes, 17 de marzo de 2014

Celofán Street




Frente al banco la colmena (lo nombro como lo veo, muy cercano a lo que debió ser el principio del lenguaje en el símil), está el viejo busto del pompeyano (por igual, lo nombro por lo que me dice su forma). El busto es macabro, dejémonos de vueltas: empotrado sobre su pedestal tiene los brazos en actitud de contracción muscular, levemente alzados, como si estuviera carbonizado por algún tipo de piroplasma de hastío.
Lo dejo atrás y comienzan las torres, resplandecientes, recién estrenadas. Los empleados subimos a ellas y veo en los rostros de Tegucigalpa, la costumbre ya asumida de trabajar a más de 15 pisos sobre el suelo. El ascensor y el ascenso, los ventanales y el paisaje panorámico, el ascensor y el ascenso, la plaza abierta para recibir al “nuevo empleado”, el ascensor con su gente pegada a sus celulares, el nuevo antifaz, el que oculta la mirada y evita el cruce incómodo en la estrechez.

Atrás quedó el parque central y sus pelotones de policías municipales, el hartazgo de los titulares en todos lo diarios con sus desplegados pegados en las esquinas, goteando sangre. Venecia quiere la independencia, Crimea quiere la anexión, Cataluña quiere la independencia, Honduras quiere la dependencia… tin Marín de dos pinwe… todo mundo se apresura para llegar temprano a lo que no produce nada más que una sensación de picazón en las manos, como cuando alguien dice “hey, ¡te pica la palma de la mano! ¡Tendrás dinero hoy!”, y habrá dinero, tal vez, pero solo en la película Wall Street Wolf, y habrá discurso de motivación, pero sólo en Wall Street Wolf… no se necesita mayor discurso, el verano está que calcina hasta los bustos de los más emblemáticos desconocidos.

Desde este piso 15 se ven los muñequitos de la maqueta, muy bien alineados: el carrito de cartón, la personita de cartón, la fuente de papel celofán. Torre 1 y Torre 2. Ningún avión a la vista. Ninguna toba incendiaria. Sólo el piroplasma del tiempo muerto.

viernes, 14 de marzo de 2014

miércoles, 12 de marzo de 2014

Personajes de Acción de Darvin Rodríguez: El ascenso del nuevo orden simbólico - Fabricio Estrada



“A nadie le interesaba hasta que me puse la máscara” (Bane en Batman – Dark Knigth Rises)


La historieta no tiene fin. La historia sí.

La historieta se agranda hasta romper su espacio, tensiona a los personajes y los hace entrar en acción dentro de una épica anónima que transita, día a día, entre nosotros. Aquí no hay heroísmo en defensa de la sociedad, no están los bomberos que sirvieron de portada a la Time Magazine, ni los soldados de Policarpo Paz desfilando en el estadio nacional en aquella lejana derrota de 1969. En la historieta que somos, Darvin Rodríguez habla con los únicos códigos con que la hondureñidad es capaz de establecer diálogo: el fragmento o, lo que sería igual, desde los restos de otras torres, de otras guerras que se vinieron abajo en silencio, bajo el sol abrasivo, bajo la carga doméstica, bajo el papel del artista.


Lichtenstein, el maistro albañil llegado de los cerros que circundan los Altos del Mogote, de la Divino Paraíso, de la Villafranca, Juan Alberto Lichtenstein, entonces,  hace la mezcla de todas las rabias y levanta la semiótica que todo muro pone entre nosotros desde que Roberto Sosa y Pink Floyd lo cantaran. No se trata de elegir qué casa o edificio construirán los equilibristas de los andamios, se trata de moverse rápido, sin vértigos de ninguna clase y sin la clase visionada por la dialéctica. Se trata de repellar sobre la formica del mundo segmentado y llevar la apretada hebilla de la faja hasta el último agujero del hambre.


Cuando Darvin Rodríguez me habló del espejismo, pensé inmediatamente en el folclor impuesto como identidad. “Lo bucólico es lo urbano” –me dijo, y así habrá que transarlo, trazarlo o tacharlo –le respondí- recordar con otra memoria, revelar que desde los campos bananeros un Prometeo Alvarado cualquiera, robó la luz en racimos para iluminar con dolor esta república bananera enclavada en los confines del olvido.

Aquí no hay más heroísmo que el de la supervivencia y sin embargo, nadie se fatiga, nadie se humilla. Los personajes, luego de la primera impresión, se revelan colosos en el acto de poner en pie la realidad, con toda la fibra de sus cuerpos en tensión extrema, como las vigas de acero de una construcción sometida a la intemperie. La construcción es la mole del capital y el capital retuerce el cuerpo físico, pone a prueba la “resistencia de los materiales” bajo todo tipo de clima, sin retóricas ni mediatización alguna: está la gran moneda del sol, supurante  y habrá que resistirlo; están las piedras que mellan los machetes y habrá que resistirlas. ¿Hay otra forma de entenderlo? ¿Necesitamos de un grupo focal para consumir el nuevo realismo o quizá un guión que se debe ilustrar para conjuntar los cuadros de la mirada que lo edita todo, que lo reduce todo, que lo aísla todo?



Todo héroe está solo y se sacrifica por la soledad definitiva. Toda heroína vence la humillación, se echa a cuestas el mundo, anima el ánime de la transculturización impuesta, se pone el antifaz del anonimato –marcada sombra de los ojos- y sale a vencer en lo que nunca será victoria, ni portada, ni secuela. Vencerá –como pudo decirlo Unamuno- pero nadie lo publicará.




Fabricio Estrada
Marzo, 2014

miércoles, 26 de febrero de 2014

Vos no brekies, Tunco

Te me venís pegando demasiado, Tunco, te me venís echando encima y querés que saquemos chispas. Ya te voy midiendo la chimadura y después no digás nada, llevátela así que ni vas a saber cuando pegués el brinco. ¿No ves que la machine que llevás tiene los rines chuecos como tu risa de triste? ¿No ves que a puras cachas das para llamarte hombre? Aquí va gritando la carga, las doñitas rezan, las pintarrajeadas que se suben en El Centenario, los peritos mercantiles que se bajan con su almuercito bien revuelto de tanta vuelta que me estás haciendo dar.
Ya bajaste por Bella Vista y me la pusiste con la chepa, ¿creés que no lo sé? Vos, Tunco de mierda, fuiste el que me puso el balde con Tránsito, y sólo me acordé que nunca nos dimos una buena insultada como para que me hicieras dar dos vueltas de una terminal a otra sin sacar nada para el monche. Pero ahorita me venís chimando los espejos y no te digo nada, yo solo le meto la pata al acelerador que pulsa  en mi corazón que ya se me sale el corazón pero no voy a bajarte el gas hoy porque hoy se tiene que apartar el mundo, hoy no pongo los coritos ni la super 100 ni las noticias interminables, no, hoy nos vamos con las rolas queso y si nos damos en la madre que sea a buen tono y ojalá que no te quedés tieso del susto porque de aquí no le bajo, ni cobro un peso, ni pago la tarifa de la mara, ni de la chepa, ni del dueño del coaster basura... aquí te la vas a ver con los carros de fuego y lo que se te ocurra pero tenelo por seguro que ni en la Calle Real me la ponés de nuevo, como cuando ibas lleno y decidiste bajar a la leña que cargabas porque pesaban y te gritaban y te distraían y así no podías competir conmigo que ya te llevaba cinco cuadras subiendo al Estadio.
Sos lo peor, Tunco, pero viéndolo bien sos vos quien me hace el día, el que me hace ponerle al tope sin fijarme que no soy el que parece una fiera sino el que se va a raspar los platos con dulzura de padre soltero que tiene la responsabilidad de siete en el lomo, uno para cada día, una espina para veinticuatro horas que se muerden la cola como las zumbadoras cuando se juntan. Vos sos, Tunco, el que me hace olvidar que el semáforo es un casino de tres lucecitas, que un día me dan luz verde y palmo como cualquier mosca que se le acabó el diesel y aterrizó en la sopa de olla de los domingos.
¡Entonces a rayar el motor, Tunco! a rasparlo igual que nos raspamos de niños, cuando bajábamos la Bella Vista en las balineras y ya jugábamos a ser buseros cuando mirábamos pasar los rosmos rozándonos con sus llantas llenas de chichotes. Así que metete a fondo en esto, Tunquito de mierda, porque hoy no te dejo que llegués primero, ni que marqués la vuelta que da mejor tarifa. Hoy te jodiste, patuleco, hoy voy soplado de brekes, hoy me estrello contra el mundo si así me quitás la cuña.

F.E.

jueves, 20 de febrero de 2014

Hace muchas Honduras

Años 60, Tegucigalpa

Primera década del siglo XX

Mercado San Isidro, Teg., principios del S. XX

Iglesia Inmaculada Concepción, Comayagüela, inicios del S. XX

Carretera de Occidente, años 50

Ocotepeque, años 40

Tegucigalpa, años 50

María Luisa Borjas: No existe voluntad política para hacer la depuración policial en Honduras

En resumen, lo que reflexiona la ex-Comisionada de la Policía María Luisa Borjas sobre el estado actual de la seguridad en Honduras:



1. La policía se ha convertido prácticamente en una gran banda de delincuentes, donde los pocos honrados y conscientes que todavía quedan, no actúan no por no cumplir con su deber sino por temor.

2. El actual Presidente de la República toma decisiones dictatoriales y no atiende aportes, consejos, ni la experiencia de personas que conocen el manejo de estos temas, es un militar frustrado y lo único que ofrece es mayor represión.
 
3. No existe una verdadera voluntad política para hacer la depuración policial, sólo se ha manejado a nivel de discurso, a nivel de promesa, en ningún momento se iniciaron las acciones correspondientes para poder depurar y posteriormente fortalecer y tecnificar la policía. Después de una verdadera depuración, se podría salvar un 40% de la policía.
 
4. Las tropas TIGRES y la Policía Militar del orden Público son una réplica del fatídico Batallón 3-16, cuya especialidad eran la persecución, secuestro, tortura y ejecución de personas. Para mí estas unidades representan una amenaza para la ciudadanía, para el estado de derecho, para las libertades constitucionales de los hondureños.  
 
5. Se avecina una guerra de baja intensidad. Y las tropas TIGRES y la Policía Militar del Orden Público (PMOP) son militares que sólo han sido entrenadas en contrainsurgencia y combate de baja intensidad para enviarlos a la calle.
 
6. La creación de estas dos unidades y el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, son para fortalecer y proteger la dictadura, no está muy lejos el tiempo en que vamos a ver la persecución política contra los partidos de oposición, y además contra toda persona que se  atreva a señalar las falencias y se atreva a exigir los derechos de los ciudadanos.
 
7. Frente a esas amenazas, recomienda organizarse para no responder individualmente porque nos volvemos más vulnerables, conformación de redes y comunicación para informar de nuestra situación (sobre todo las víctimas potenciales), denunciar situaciones irregulares ante organizaciones de derechos humanos de reconocida trayectoria de preferencia internacionales, y aprender cuáles son nuestros derechos y en qué leyes están contenidos, entre otras.
 
8. En este momento en Chile hay 40 oficiales del ejército capacitándose en investigación criminal, lo que implica que estos oficiales/militares, vendrán a ocupar los puestos de policías en la investigación criminal.
 
9. El retiro o “baja honrosa” y millonaria a muchos de los oficiales que deberían estar presos, es un mal mensaje para la oficialidad que actúa correctamente y un riego de que aumente la inseguridad.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Chiki, vos no te dejés

Foto: Chaliobala

Es que el man es chirizo, se viste con yines cortados, te dice “hey, chiki, páseme una bolita ahí”, todos los días te lo encontrás y te pide que contés su historia de guindarse en los buses y pedir que la gente se corra a la otra punta de las calderas… el diablo ronda en La Ronda , sube hasta la Cerro, apunta su cola hacia lo que se ve en el centro de Tegus, una especie de isla exiliada… el diablo es todo un rollo chiki, no dejés que se vuelva zalamero porque te pierde, te lleva a los puestos de vigilancia donde las banderas soplan para contar que viene la justice, no dejés que te ponga el balde sólo preguntale la edad y luego callate, no le digás que se mira muy recontrahecho, como si dos edades pugnaran en el centro de su mirada, cada una de ellas queriendo ir a los fondos o a los altos de una apariencia de duende implacable. El alero te canta bachatas mientras raja al que pase ilusionado con su rimero de tortillas ya listo, aguacate con sal, tomate y sal, sal pura bien enrollada que ya no se masticará con tristeza o contra la pared ahumada a puro ocote, naaaaaa, el alero te canta mientras te pone un zipper cobrizo en la chira, silba de ladito y te abre el espumoso pan de los ijares. Sólo es de dejarlo estar, chiki, dejalo que te muestre el algodón para taparte los oídos, las fosas nasales, lo que querrás meter en tus cuencas vacías después de abierto, pero no lo dejés que te de una nube rosa para chupar o un globo de aire inyectado en la sangre porque se frikea, manito, se pone al brinco y ya no solo se irá contra vos sino contra todo lo que se vaya reptando camino al Bosque haciéndose el de a peso pero con todo su peso muerto hundiendo más su barco… al chiki se le mete mirar los barcos desde lejos y no se le escapa ni uno por muy chalupa que parezca… y no dejés que te de la nube rosa, compa, te vas a sentir guasalillo y querrás caerle bien con toda la cara embarrada pero neles, el chiki se las sabe todas, todos lo han tentado y él ha tentado, con sus piernitas flacas y largas más largas que su sombra, entrando a las casa locas, saliendo de ellas de puntillas luego de reventar a punta de cuernoechivo al pobre san antonio que suspiraba. Fuera de kasaka, alero, el chiki es bien heavy, nadie sabe por qué te hace la ponga cuando sale de él regalarte esa nube tan fresa, la cosa es que se malea y ya no hay nada qué hacer. 
F.E.

lunes, 10 de febrero de 2014

Julio Escoto, Una parábola sobre el poder político y los poderes fácticos - Helen Umaña



Magos Mayas Monjes Copán parte de algunos datos históricos y arqueológicos concernientes a la civilización maya que floreció en Copán. Pero el tinglado novelístico posee una naturaleza ficcional en la que Julio Escoto se mueve con la natural soltura de quien, por muchos años, ha bregado en ese campo. Y, como es lo usual en su mecánica de trabajo, no escribe solo para satisfacer propósitos estéticos. Aunque sin descuidarlos, su inquietud se afinca más en el terreno de la ética en donde, además de barajar conceptos observados en obras anteriores, plantea y despeja incógnitas alrededor de un tema central: la concentración del poder político y su interrelación con otros sectores de poder. A la «Palabra» —concebida casi como entidad autónoma, de ahí el uso de la mayúscula inicial— le asigna un poder de primer rango.[1] Quien la maneja, lo tiene: ella instaura nuevas realidades, oculta otras, tuerce destinos.
La fábula es sencilla. Al gobernante de Copán Yax Pasah (Madrugada), por disposición de los grandes sacerdotes, quienes afirman haber interpretado signos funestos que predicen su muerte, se le confina a una de sus habitaciones. Al descubrir la falacia de algunos juegos ópticos, atraviesa una ventana y deambula por el palacio. De sus pláticas con Ignoto Amanecer, una de las vírgenes del templo, deduce la existencia de una gran conspiración fraguada por poderosos comerciantes del valle. El objetivo es imponer, como nuevo soberano, a un hijo de cualquiera de las mujeres de Yax Pasah quienes, por celos con relación al legítimo heredero  U Cit Tok’, hijo de la esposa oficial, también participan en el complot. Con el ropaje de un sirviente muerto, Yax Pasah recorre las calles de la ciudad. Gracias a sus pláticas con el guardasellos del horóscopo, un anciano ciego, conoce que, más que a su muerte, los vaticinios apuntan hacia el fin de la dinastía. Intenta entrevistarse con las tropas de Tikal, convocadas, en su nombre, por sus enemigos. Antes de lograrlo, lo capturan y lo encierran en una terrible prisión: la Casa de los Murciélagos. Cuando está a punto de morir, alertados por Ignoto Amanecer, lo rescatan los fieles Caballeros Águila y los Caballeros Jaguar.
A ese esquema, el autor le agrega suficiente carnadura hasta lograr la verosimilitud literaria. Con recursos y conceptos observados en El general Morazán marcha a batallar desde la muerte, Yax Pasah, quien cree en el cumplimiento de los vaticinios, piensa que está a pocas horas de su muerte. Hay, pues, una situación psicológica propicia para las meditaciones trascendentales. Salen a relucir tópicos sobre la condición humana; sobre la muerte y su relación con la vida; la ascensión a planos distintos después del deceso; en una especie de sintonía universal, se ventila la unidad ser humano-naturaleza; se especula sobre las peculiaridades anímicas de la mujer, destacando especialmente su perspicacia y poderío intuitivo; el fracaso de las situaciones donde se pretende imponer normas de conducta contrarias al instinto sexual; la complementariedad amorosa en la relación de pareja siempre que se atenúe o elimine el egoísmo personal; la necesidad de romper con tradiciones obsoletas para instaurar sociedades menos guerreristas y amantes de la paz, etc.
Dentro de ese amplio espectro conceptual, punto central son las meditaciones de Yax Pasah cuando busca las causas que explican su caída política. La clave —aunque se enmascare en la supuesta voluntad de los dioses— es sumamente terrenal: la gran expansión de Copán y los encontrados intereses económicos de los grupos dominantes, especialmente las antiguas familias fundadoras y los poderosos comerciantes. Relevante es la participación de todo el estamento religioso encabezado por Espita Azul, el sumo sacerdote, «sus cercanos doctrineros, arúspices y magos, incluso el Escribano de horóscopos».[2] Igual, la directora de la casa de las vírgenes. Sin excepción, sus altos cargos no les impiden acudir a la mentira y a la falsificación:

Al finalizar el primer katún de mi reino las antiguas familias me visitaron para reclamar supuestos derechos sobre la mitad del valle, en particular las fértiles riberas del río […]
  Más tarde fueron los comerciantes, a los que costaba simular su incomodidad con la dinastía, quienes amenazaron trasladarse a Quiriguá, […] si persistía la prohibición de talar el bosque o mi ridícula, decían, pretensión de impedirles depositar  sobre pozos y afluentes sus desperdicios de cerámica, sus conchas usadas y las cepas venenosas del tabaco que cultivaban y mercaban.
  Rehusé también, a cambio de otros favores, y fue así como comencé a repartir el poder, a corromper el poder, a perder mi poder (25).

martes, 28 de enero de 2014

Rodríguez le escribe a Cindy Lauper

Pequeña Cindy, apago la tele un momento para escribirte.
Sé que las chicas ya no quieren divertirse, ahora quieren gruñir y mirar MTv todo el día.
Algunas quieren, por cualquier medio, su propio reality y jamás consiguen ser de interés para nadie.
Quizá sea la mala edición casera o la saturación de tantas millones queriendo ser estrellas a la vez y explotar y...
Dulce Cindy
Divertirse era ponerse el pelo rosado y hacer que los chicos bailaran canciones de chicas,
divertirse era hacer del punk una fiesta de quinceañera con algo de maryjane y Tom Collins,
sintonizar Falcon Crest y quedarse allí hasta derramar lágrimas de neón...
¿Qué pasó con todo aquello que hacía la vida tan ingenua?
¿Qué fue de tus medias rotas y aquel Manhattan frío de principios del 83?
La última vez que te vi pasaban Los Goonies en su milésimo estreno, quizá
el Betamax se atoraba de cuando en cuando
pero yo estaba enamorado,
quería tener asma porque asma tenía el niño
que termina con la niña más bella.
Vos cantabas sobre el barco del tesoro aquello de querer un chico que caminara sobre el sol
y el casting comenzaba a cerrar la historia
y desde entonces creí, que al cerrar los ojos, bajo mis párpados,
aparecería siempre la lista íntima de las chicas libres que querría para siempre en mis sueños.

Ahora te he visto de nuevo, entrañable Cindy, querida Cindy,
pero estabas tan malhumorada que temí equivocarme
temí haberme equivocado siempre
y que tu diversión tuvo que haber sido desaparecer en serio una vez que terminara el video clip
que alguien que amaras te ocultara del resto del mundo
y no llegar a este triste cuadro retro en un programa de una hora pervertida,
en un contrato más infeliz que todo eso que debe darte al recordar
que una vez fuiste la moda y que la moda jamás habló de envejecer y ser recordada.
Ser recordada es para las muertas -me dirás- pero

¿Acaso no has muerto una vez que las chicas decidieran morirse viendo MTv todo el fucking día?


jueves, 23 de enero de 2014

Libro de latón

Haciendo equilibrio sobre el bordillo del bulevar, he sentido de pronto que estaba a la orilla de un río por donde pasan cadáveres, flotando.

Cruzaba Comayagüela con 1Q84 de Murakami y no dejaba de pesar sobre mi ánimo la imagen del pequeño emperador que, sostenido en los brazos de su abuela, invoca los nombres de los dioses antes de morir junto a ella en un suicidio alfonsino. Pasaba entonces todos los atascos del tráfico y hacía esa lectura extraña que consiste en leer un solo fragmento, levantar la vista del libro y leer la nada en un suspenso infinito.

Los últimos días han sido de literatura dentro de micro-buses. Casi ingrávido por la velocidad y la tensión que aplican a sus pasajeros los choferes de los micros, he leído gran parte de La bitácora del Mayor Tom de Armando Maldonado, poemario aún inédito que merece salir en órbita pronto. Armando ha logrado ficcionar poesía, sí, así como bien lo dice Aristóteles en su poética. Tomando el viaje que Davie Bowie nos dio en su clásica canción (http://www.youtube.com/watch?v=D67kmFzSh_o) Armando me ha confinado en otra lata sideral con tanta naturalidad que los baches y frenazos me dieron un efectismo puntual para sentir el ascenso y ruptura gravitatoria. Pura soledad, particularísima soledad la de este poemario.

Acá Mayor Tom a tierra.

¿Qué tan lejos estoy de casa?
¿Cuánto dura el diente de león
en disiparse en el calor agobiante del cielo?
¿Qué tan lejos está el amor de este latón?

Y Keats, y Felipe Rivera y la ruta Los Robles-Centro, y Ginebra creando un llamado borgiano en Felipe que se va de este país nefasto. Mientras el micro se atestaba y desinflaba, mientras el paso aéreo de Camosa (así lo llamará la gente hasta que se caiga, contrariando al Ricardo Álvarez que creyó inmortalizarse en hormigon) partía las aguas del sur de la capital, recordábamos con el poeta la versificación y temática del inglés, su espacio y tiempo y también la película que le hicieron hace poco, muy bella por cierto http://misteriolondres.blogspot.com/2009/05/bright-star-la-pelicula-de-keats.html
Un par de horas antes, Felipe me ha dicho con gravedad en el café: "Fabricio, te traje un regalo, o más bien, te dejo un regalo...¿trajiste mochila?"... abre su propia mochila y comienza a poner sobre la mesa libros tras libros. Miguel Hernández, Pamuk, Coeetze. Estos son los primeros títulos que veo antes de guardarlos lo más rápidamente posible. Óscar Urtecho ríe al ver mi prisa mientras se sigue despidiendo de Felipe quien habla de manera pausada y ya con un dejo de conclusión en su voz. Tal vez el poeta también se ha parado sobre el bordillo a la orilla de un bulevar y ha visto pasar cadáveres flotando. Hay quienes pueden ver durante horas ballenas encalladas en las estaciones de buses, otros que hasta cuentan uno a uno todos los perros de la pradera que se lanzan desde el acantilado de un banco. Pienso en eso e imagino a Felipe bajando en un aeropuerto en Suiza junto a su familia. Recuerdo a Michael K. de Coeetze llevando a su madre sobre una carretilla de supermercado.

Espero el siguiente bus. Cierro el libro.

miércoles, 22 de enero de 2014

Congreso Nacional: primera acción política de diputadxs de LIBRE

Diputadxs de LIBRE, con Manuel Zelaya como Jefe de Bancada, en protesta in situ durate la primera sesión legislativa.

Ha comenzado el Congreso Nacional más disputado y moderno de la historia política de este país. El formalismo burgués se rasga las vestiduras ante la primera acometida del pueblo dentro de sus propios salones. Micrófonos quebrados, sillas dadas vueltas, gritos... pero en todo ello la gente de "afuera", por primera vez, "adentro". El formato puede ser LIBRE en alianza momentánea con el PAC, pero eso es secundario: la fuerza acumulada de nuestra represión en todos los ámbitos ya se ha materializado en al menos 47 diputados y diputadas que harán de las otroras acomodadas sesiones legislativas una auténtica palestra de lucha frontal. Viene interesante este periodo, y claro está, se inaugura así el primer reality show de audiencia masiva en Honduras, y nadie querrá perdérselo.

La protesta ante la investidura impuesta -sin previo debate- del nacionalista Oliva como Presidente del Congreso Nacional de Honduras.

Me quedo con lo que la compañera diputada de LIBRE Claudia Garmendia subió a su muro en FB, momentos antes de entrar al hemiciclo:

"Siento un montón de sentimientos encontrados a pocos minutos de entrar al Hemiciclo Legislativo recuerdo cada movilización esta multitud que se movilizó entre ballonetas y gas lacrimógeno este Pueblo aguerrido de Morazán comenzó a construir su camino de esperanza y Liberación, cada uno de nuestros mártires cada joven,cada lágrimas cada sonrisa,honraremos a este PUEBLO!!"