Escrito por Ulises Canales
03 de febrero de 2011, 11:24Por Ulises Canales
El Cairo, 3 feb (PL) Mientras en las calles vaticinan o niegan, sin
excluir enfrentamientos violentos, la defunción política de Hosni
Mubarak, el Ejército de Egipto es para muchos el elemento capaz de
decidir la duración de la crisis y su desenlace.
Poderosa, con 468 mil 500 soldados en activo y 479 mil reservistas,
según cifras oficiales, la institución castrense es también muy
profesional y, justamente, esa virtud ha impedido que las protestas
antigubernamentales hayan tenido un balance mayor de víctimas.
Desde que el presidente egipcio, como comandante general de las
Fuerzas Armadas, ordenó su salida a las calles para reemplazar a la
policía, que se vio anulada por las manifestaciones, los militares
mantienen una íntima relación con el pueblo.
03 de febrero de 2011, 11:24Por Ulises Canales
El Cairo, 3 feb (PL) Mientras en las calles vaticinan o niegan, sin
excluir enfrentamientos violentos, la defunción política de Hosni
Mubarak, el Ejército de Egipto es para muchos el elemento capaz de
decidir la duración de la crisis y su desenlace.
Poderosa, con 468 mil 500 soldados en activo y 479 mil reservistas,
según cifras oficiales, la institución castrense es también muy
profesional y, justamente, esa virtud ha impedido que las protestas
antigubernamentales hayan tenido un balance mayor de víctimas.
Desde que el presidente egipcio, como comandante general de las
Fuerzas Armadas, ordenó su salida a las calles para reemplazar a la
policía, que se vio anulada por las manifestaciones, los militares
mantienen una íntima relación con el pueblo.






















