jueves, 7 de enero de 2021
El Barrio Morazán que viví
Episodio 25, Bitácora del párvulo
jueves, 31 de diciembre de 2020
Episodio 24: El 2020 se despide cantando
No hay otra forma. Con Esteban nos despedimos del 2020 en un mano a mano de gustos musicales, un repaso a los ritmos que escuhamos en el confinamiento, además de una reflexión sobre ello, en plática DJ... y con una canción final que produje estos días, por pura complascencia caprichosa de agarrar la guitarra y rockear. Muchas gracias a los que comenzaron a seguirme en esta aventura de mi Bitácora del Párvulo en podcast.
https://drive.google.com/file/d/1WYklSNxgI_T4cLxaiNAkFmmZ6x_ME2GV/view?usp=sharing
sábado, 26 de diciembre de 2020
Episodio 23: Únanlo todo con el rock de Centroamérica
miércoles, 23 de diciembre de 2020
Cartonera Tica
Honduras: Mary Lester y su viaje al país, Rafael Murillo Selva
MARY
LESTER Y SU VIAJE POR LAS HONDURAS HACE 140 AÑOS[1]
Una sombra de asombro cerró los
ojos de Mary Lester cuando encima de su mula, terminó de abarcar la miseria del
puerto. ¡Se lo había imaginado diferente!
Y es que cuando los cascos de las
bestias se hundían en el fango, o levantaban polvo en la tierra reseca o se
abrían camino en la maraña, en todas partes, por donde pasaba, desde Amapala
hasta San Pedro Sula “la soltera” (Así se hacía llamar) observó cómo los
macilentos y famélicos rostros de las gentes con la sola mención de dos nombres
prodigiosos se transformaban e irradiaban una luz como solo sabe dibujarla la
esperanza. Esas palabras “mágicas” se llamaban Puerto Cortés y el Ferrocarril
Interoceánico.
Se decían maravillas: Despegue hacia mejores
tiempos, puerta dorada por donde entraría la riqueza. La fama del puerto y su
ferrocarril trepaba hasta las crestas peladas de los cerros de tierra adentro.
Para el pueblo hondureño ese riel milagroso que uniría los mares era la buena
nueva que Dios enviaba al mundo con el nombre de Progreso. Al pueblo catracho,
“el pueblo más macho” le tocaba también su partecita en ese gran “Proyecto
Nacional”
Cuando se aseguraba que el préstamo
estaba por llegar, que lo del proyecto era una realidad y que ya muy pronto...
prontito el tren pasaría al lado de casas y de tierras, a los ingleses y al
gobierno ya que esta vez, (era casi seguro) la pobreza se alejaría para siempre
y con ello la derrota de un mundo ermitaño y pobre cuya semblanza tenía más
parecido a la muerte que a la vida. La soltera acabó por consentir que vientos
mejores se avecinaban para esta tierra que estaba recorriendo y que había
anidado en su corazón.
Pero ahora que llegaba al puerto,
una corriente de rabia cimbró su menudo cuerpo de maestra. Sus ojos no podían
creer lo que miraban: chatarra amontonada, montañas de hierro en el muelle y en
las calles, se asaban lenta pero seguramente bajo un sol que achicharraba. El
milagroso riel, el ferrocarril interoceánico, dormían una siesta interminable.
Pero no solo el hierro, la ciudad entera, al ritmo de un bostezo, se hundía
entre el polvo y los pantanos. Eso era Honduras, el gobierno de Honduras, pensó
Mary Lester. Este siempre quebrado país
es un oasis para ladrones. Un ejército de buitres, prestamistas, ministros,
licitadores, contadores y funcionarios de todas las calañas habían devorado
casi la totalidad de los cinco millones, novecientos noventa y ocho mil libras
esterlinas del crédito pedido a los banqueros de Londres y París. La
construcción no podía continuarse y una deuda enorme, lastimaría como un fardo
las espaldas de las gentes durante casi un siglo.
Sacudida todavía por la rabia, “la
soltera” recordó los rostros buenos y sencillos que había encontrado en su dura
travesía y pensó que una cólera más fuerte que la suya algún día les tendría
que llegar. Para ese entonces cuando buscaba desde Puerto Cortés la manera de
embarcarse hacia su lejana Irlanda, corría en el calendario el año de 1881.
viernes, 18 de diciembre de 2020
Episodio 22: La generación cambiante ante el urgente cambio
Una reflexión sobre la adaptación a los formatos digitales y a lo adelantado que ya iba la generación actual en el giro que el confinamiento ha impuesto a la sociedad digitalizada. Me acompaña en este podcast el historiador hondureño Edgar Soriano.
domingo, 13 de diciembre de 2020
Ser - Fabricio Estrada, relato
Foto: Fabricio Estrada
Ser
La necesidad es insoportable. La Piedra. Tiene que ir adonde está
la piedra. Busca el martillo y algo parecido a un cincel. Pedazo de hierro.
Tosco, migaja de antiguas minerías. Servirá. La piedra despunta roma y lo
llama. Sube corriendo hacia la pequeña colina en medio de la urbanización y
llega resollando frente a ella. Al primer martillazo espanta a los niños que
elevan barriletes en la cima. Segundo martillazo y los barriletes se alejan sin
sus niños. Tercer martillazo y muchas horas después, astillada la noche y la
piedra de la piedra surge la forma de un rostro humano gritando. Quijada
abierta, se traga cada martillazo y surge bello y terrible, el grito. Mudo, el
grito.
Baja sudoroso y los vecinos siguen sus pasos a prudente
distancia. Toda la noche los martillazos. Cualquiera haría de su rostro un
pedazo de piedra para picar, destrozar, derribar lo humano de su gesto
embrutecido. Se desploma en el sillón, cierra los ojos y de nuevo siente que
mira hacia afuera. Un árbol de tallo grueso. La respiración empieza a tensarlo
como vela en una balsa hecha de los restos de naufragio. Toma un hacha y siente
del árbol, por primera vez, toda su exigencia de ser cortado. Corre hacia él. Mientras
avanza ve las nubes, y desea alas para llegar a ellas y amasarlas. Alcanza a
ver el río atravesando la colonia, allá abajo, puentes y grandes postes y
cables. Mis tendones, piensa. Mis costillas. Sigue corriendo y los vecinos lo ven
pasar con su hacha apuntando al centro del tronco. El primer hachazo. El
segundo. Las primeras llamadas a la policía. El tercer hachazo y la hora
siguiente haciendo un arco limpio en su espalda brillosa. Debe respirar y
continuar luego de aguantarse todo lo que ve en la tierra. Quiere tener más de
dos brazos y manos, escarbar, buscar el agua, moldear, hacer todos los objetos
del barro pegajoso. Cántaros, ollas, estatuillas, una máscara para dormir tras
ella. La tierra, ay, la tierra que se ofrece. Está muy agotado, pero ahora falta
lo último. Otro hachazo y ofrece la primera idea de un hueco. Astilla por
astilla se abre paso hacia la forma de un espacio exacto donde cabe de cuerpo
entero. Mira a todos. Desde las puertas de sus casas murmuran y se van
ocultando al ser vistos. Sus ojos empujan, remachan, hunden hacia las sombras
sus presencias. Sombras. Ausencias -piensa-. Nunca estarán. Serán. Solo eso.
Regresa a casa, toma el libro que lleva leyendo y releyendo una semana entera y
con él llega al hueco del árbol derribado. Entra en el hueco y coloca sobre su
pecho el libro abierto. La frase subrayada. Quiere dormir antes de pasar a la
siguiente página. Antes de ver el mar y querer destrozarlo y abrirlo en canal. Dar
un paso adentro de él. Correr dentro de él. Desecar el Pacífico.
Alguien se atreve y se asoma al hueco donde duerme. Lee con el
rostro flácido. El libro es de un tal Heidegger -alcanza a medio gritar. ¿La
frase? “Ser es explotar en el universo”.
F.E.
jueves, 10 de diciembre de 2020
Episodio 21: Una conversación en ciencia ficción
En estos días en que simpáticos monolitos aparecen por todo el planeta, traigo a mi podcast el chat-adaptación que hiciera para 2001 Odisea Espacial y Farenheit 451, un epílogo que publiqué en Blancas Piranas, en el 2011. Escuchemos a Arthur C. Clark y a Ray Bradbury en esta imaginaria conversa en la que colaboración especial de André Marcel, amigo boricua.
https://drive.google.com/file/d/1VwHpkxuGqDxgzFbk--UuepVntD3rNfhc/view?usp=sharing
domingo, 6 de diciembre de 2020
Carta abierta a Maradona de un guanaco - Antonio Cienfuegos
Les comparto un sentido homenaje del escritor México-salvadoreño Antonio Cienfuegos. Hablado así, como al lado del asado, en el patio y viendo el partido del Boca contra el River, o aquel partido de México 86.
Episodio 20: Honduras, en la lista de espera
viernes, 27 de noviembre de 2020
Episodio 19: Copán en el lenguaje del tiempo
jueves, 19 de noviembre de 2020
Episodio 18: Iota en Honduras, Las voces bajo el agua, entrevistas
viernes, 13 de noviembre de 2020
Eta como imagen total
La imagen desoladora de esta señora anónima de Choloma, Cortés (norte de Honduras) puede resumir las condiciones no del trauma provocado por Eta en Honduras, si no del trauma perenne al que han llevado a miles de ancianx las políticas totalitarias y clasistas. La habitación está desnuda y revuelta, el limo cubre el piso; los pocos enseres destruidos y amontonados, pero en medio de todo esto la postura digna y vulnerable de la anciana, casi de martirio en espera de ser consumado, despojada de cualquier indicio de reclamo, solo ella ante las fauces leoninas del abandono estatal.
Cuando vi la foto me vi ante muchas casas que conocí durante toda mi vida en Honduras y casi escuché la frase más triste que puede expresar un anciano: "¿Y qué se le va a hacer?". Me pregunto por qué no sienten lo mismo que yo los secuestradores del país, por qué han considerado esta alevosa forma de humillación como única forma de darle paisaje a su política de aprovechamiento. Las cifras de damnificados rondan en más de millón y medio de personas, pero la realidad es que el Covid-19 tenía preparado ya más millones de seres humanos dentro de Honduras en situación de calamidad doméstica.
Este tipo de santidad me perturba. O es la clave de conversiones religiosas masivas o es la clave para la creación de la santidad del que da todo de su vida por una revolución. Cualquier reflexión intermedia es limo, otra lenta inundación en la casa de esta sufrida anciana hondureña.
jueves, 12 de noviembre de 2020
Episodio 17: Pleités o el inicio del sueño
El cine ambulante que llegaba a Sabanagrande forma parte de la historia del cine en Honduras también, tiene nombre y también muchas memorias para recordarlo.
https://drive.google.com/file/d/1FrJeri8CGewKGWs85Tn7HeGPkPiUCC2T/view?usp=sharing
domingo, 8 de noviembre de 2020
Episodio 16: Podcast, Las voces bajo el agua, Huracán Eta en Honduras
jueves, 5 de noviembre de 2020
Episodio 15: El Regimiento Fijo de Puerto Rico, entrevista, podcast
En este episodio escucharán la primera parte de la entrevista que le realizara a las organizadoras del Regimiento Fijo de Puerto Rico, una recreación histórica de los vestidos y uniformes coloniales en los días en que los ingleses asediaron San Juan, en 1797. Para cerrar, el poeta Roberto Net, poeta puertorriqueño siempre innovador y experimental.
https://drive.google.com/file/d/1Zdh86nTLDJS89C5mAECkDuUA0DhJ3Px6/view?usp=sharing
































