viernes, 11 de julio de 2025

Reflexiones coyunturales para LIBRE, junio-julio 2025

 1

Cada país tiene una proyección de imagen específica ante el mundo, como los astros tienen sus pulsaciones y brillo. En los Estados este brillo se percibe por su nivel de soberanía o el resguardo de la misma. Otros Estados cuentan con una radiación mortal que no respeta soberanías. ¿Qué es soberanía, específicamente? ¿Es autonomía? ¿Corresponde a la independencia o es un orden jurídico supremo, como dice Kelsen? En las revoluciones pacíficas exitosas por medio de lo electoral el efecto soberano corresponde a la población que empujó el cambio y que se hace presente en toda la institucionalidad dándole otro lenguaje y presentación ante el mundo. Y aun así se mantienen las formas del sistema. En las revoluciones armadas victoriosas, la soberanía se reformula a fondo, la voluntad institucional corresponde a la no negociación de la conquista popular. En la dinámica bipartidista, pues, se mantiene un cambio de posiciones que no genera energía sino que mantiene las formas en un poder neutro, opaco.

A estos tres ejemplos corresponde un brillo específico del Estado ante las naciones. El nuestro, gobierno de Xiomara Castro Sarmiento, la pulsación sigue siendo la del pueblo movilizado, soberano en su decisión de cambiar las viejas estructuras y de reconocerlas en su propio cuerpo político para rectificarlas. La energía surge entonces de las calles y de la aspiración de controlar un Estado hecho para las élites. En esta disputa es donde más brillamos, dialéctica viva y praxis difícil, pero asumida. Aquellos espacios del Estado que antes ocupaban los opacos hoy son espacios de participación directa de compañeras y compañeros surgidos del proceso de refundación. La soberanía popular, en el caso del servicio exterior, está presente sin complejos y sin los prejuicios de clase del antiguo escalafón. En el caso de las FFAA, la soberanía popular se muestra en la valentía con que se expresa el Jefe del Estado Mayor Conjunto, porque se necesita valor para retar la inercia golpista a lo interno y comprender a exactitud qué significa lo de ser ¨garantes¨, no de una Constitución por siempre manoseada, sino que protectores de ese delgado hilo que une al pueblo humillado por siglos con su mañana en construcción. Ese hilo que las parcas ultraconservadoras y fascistas han cortado cuando les ha apetecido.

No queda ninguna duda de que el brillo de nuestra soberanía brilla en este momento en una intensidad muy diferente a la que estaba acostumbrado de nosotras y nosotros la comunidad internacional. La Cumbre de la CELAC reunida en Tegucigalpa entre el 7 y el 9 de abril pasado es una muestra de lo que iluminamos dentro de nuestra propia historia nefasta, llena de vergüenzas, entreguismos y repartición de negocios transnacionales. No se puede ignorar el trabajo de política exterior que el Ex Canciller Enrique Reina realizó para darle dignidad a nuestros diálogos de acercamiento con la historia real en curso, porque recordemos, hay una historia en la que viven los representantes- guardianes de las élites, y su curso va hacia atrás, como el río de los trogloditas que nos contaba J.L. Borges. Sabernos constructores de la nueva soberanía que impulsa LIBRE hecho Poder, es una de las claves que debemos tomar para entendernos dignos embajadores de las aspiraciones más humildes, esas que brillan aún como una vela ante el viento de la oscuridad. Nuestras prácticas y ejemplos nos harán notar.

2

A nuestra fuerza, moral y recursos apunta la ofensiva de la derecha internacional y la cipaya. Abren un frente de dimensiones aparentemente grande para que nos sintamos sin capacidad de reacción: corrupción, división, desconfianza hacia las relaciones con China y la inminencia de una deportación masiva que pueda desbalancear las urnas. No en vano hch se convirtió en la principal fuente de alienación hacia nuestros compatriotas en el exterior.

Nuestra fuerza está intacta, en la trinchera de colectivos conscientes, pero la moral ha decaído ante este bombardeo no solo mediático, sino que de acciones y omisiones (omisiones de apoyo a la base, acciones de desconfianza inter corrientes luego de las primarias) pero, ¿qué hay de nuestros recursos? Capacidad logística, capacidad de movilización, compas capacitados para tomar las riendas de las mesas electorales, capacidad de organizar la agitación entre los jóvenes, capacidad de crear, pintar, ubicar una bandera o manta. La ofensiva aún no toca nuestro polvorín y de hecho, nuestra pólvora no está nada mojada como sí lo está en las bodegas morales de los cachurecos, liberales, nasrallistas, calixtos.

El frente multicrisis que nos propone la derecha solo busca imponernos su ritmo y desgastarnos, pero sobretodo a clavar la idea de que no podemos con todo e inmovilizarnos. ¡mantengamos la ruta! Nos faltan 16 fines de semana para mostrar el único frente que le pone polo a tierra a sus maniobras: el voto disciplinado, unido, revolucionario. Y ese frente no se gana perdiendo la voluntad de lucha y en distracciones.

3

Mientras no destruyan nuestra capacidad política seremos un pueblo movilizado. Si esto sucediera, solo seríamos expectadores y expectadoras de las noticias que les plazca transmitir a los enemigos de clase. Canal por canal, en una ventaja de 90 a 10, los medios criminales que ayudaron a destruir Honduras fragmentan en cápsulas, reportajes, noticias de última hora, entrevistas y foros lo que en realidad es una sola narrativa: que hemos sido incapaces de cumplir porque somos corruptos, porque somos lo mismo. A ellos no les interesa auto nombrarse corruptos y criminales porque ya nos probaron todo en cada una de las acciones que puede tener el cuerpo de funcionarios del Estado. Asesinaron sin vergüenza en nombre de la seguridad nacional, asesinaron con cinismo en nombre de la salud, asesinaron y expulsaron del país alevosamente a decenas de miles de hondureños y hondureñas con sus hijos en nombre de poner orden, destruyeron y manipularon a placer la Constitución de la República organizando de hecho su propia Constituyente del delito. Esto les parecía normal en su voluntad política, por eso les es tan fácil decir, auto incriminándose, ¨son lo mismo¨.

Y no, no lo somos. Cada vez que nos movilizamos vamos a contravía de su historia y sus medios se activan en un sinfín de testimonios sobre el desastre en que estamos aún la transmisión se haga sobre las nuevas carreteras y sobre los cimientos avanzados de los nuevos hospitales y el horizonte de 12 escuelas agrícolas y más, la reconstrucción y reparación de más de 1200 escuelas, etc. Un etcétera que nuestra voluntad política sí hace reflexionar al pueblo en una pregunta esencial: si esto ha cambiado en tres años de gobierno de la Presidenta Xiomara Castro ¿cómo estaría esta Honduras que amamos si los anteriores 16 años desde el golpe hubiéramos tenido en nuestras manos el desarrollo del país? NO compas, no somos los mismos, y nuestra capacidad aún no está desarrollada por completo. Para ello, necesitamos que Xiomara Castro le entregue la estafeta a Rixi Moncada, y en ese traslado de visiones revolucionarias, serán nuestras manos, la de todas y todos, las que ayudarán a que esa estafeta llegue a sus manos. Esa es nuestra voluntad.

4

La aparición de nasralla en Washington, en un acto de la congresista republicana Elvira Salazar, furibunda intervencionista y anti LIBRE, orquestadora inicial de las deportaciones masivas, llega aun extremo entreguista que ni los propios liberales de cepa digieren. Su títere ambulante, muy semejante al Pinocho que vive muchas aventuras aleccionadoras, vuelve a adquirir vida propia anunciando en acto tras acto que es él quien se desmarca de la rojiblanca, fiel a su compulsiva profecía de ser el salvador de Honduras.

Esa vergüenza insufrible, vuelve más racionales a los racionales que aún quedan dentro del Partido Liberal y que entienden que la política tiene, esencialmente, la necesidad de crear espacios de negociación donde se guarde, al menos, las últimas expresiones de pudor. Aún con toda la jauría que reúne en su boca renato, aún con todo y su llamado directo para que los militares den el golpe, así se pegan botones: Ana Paola Hall nos permite retomar el hilo electoral limpio, en su ¨reflexión sobre la ilegalidad de imponer por mayoría y sin consenso el TREP¨. Y sí la Hall lo permite, es que las negociaciones razonables han triunfado en una fase que aún no termina, donde el quorum masivo tendrá que demostrarlo el pueblo de LIBRE movilizado a las urnas de noviembre. ¿Y Pinocho? ¿Qué será de nuestro arlequín? Seguramente está entrando a la boca de la ballena.

5

Todos somos ¨los políticos¨, no son otros, sobre todo en Honduras desde el 2009, cuando toda la población dio el paso espectacular e histórico de asumirse Resistencia o Golpista. Desde ese mismo momento se inició una participación y movilización que llegó al espacio más alto que toda ideología disputa: la familia, el hogar. La iglesia se lo disputa, la publicidad del consumo se lo disputa, pero en el 2009, la politización llegó a la médula de la población hondureña y ya no volvió a salir de su conquista. La famosa ¨superestructura¨ de la que habla el marxismo, sufrió un grave golpe en ese despertar político que alejó del alelamiento y silencio a centenas de miles que por décadas o siglos le pertenecieron. Fue por eso que la reacción eclesiástica tuvo que recurrir al extremo de utilizar los púlpitos católicos y las prédicas televisadas o congregacionales evangélicas para apuntalar la acción barbárica del golpe de Estado cívico-militar. A partir de ese momento, cada domingo, no hubo sermón o reflexión de pastores y sacerdotes donde no se señalara que ¨los diablos comunistas y vandálicos de la resistencia¨ tenían en caos el país, y en las primeras bancas de esas prédicas estuvieron siempre micheletti, pepe lobo y juan Orlando Hernández, con rostros de santos asintiendo en cada versículo deformado.

Apuntalar, apoyar, sostener, esa es la reacción que hoy vemos en la Confederación evangélica y la Conferencia Episcopal. Apuntalar al golpismo, apoyar al fracaso político de liberales, nacionalistas y otras hierbas y sostener la ¨esperanza¨ de regresar los privilegios donde siempre han pertenecido: las élites. Este 24 de agosto próximo se movilizarán convocando a la misma base de los partidos políticos fracasados, cuyos votantes no encuentran por ningún lado el liderazgo que los represente. Es así que la reacción religiosa sale en ayuda urgente, repitiendo el escenario que ya conocemos a fondo gracias a nuestra formación y politización. ¨Los políticos¨, entonces, no están ocultos ni pertenecen a una conspiración enigmática. Están en las calles, movilizados, así como nosotros lo haremos el 1 de agosto. Las calles hablarán de políticos a políticos, solo que nosotros sí tenemos liderazgo en LIBRE, y ellos no. Ellos necesitan ocultarse o disfrazarse masivamente como feligreses.



viernes, 27 de junio de 2025

Crónica intraducible de mi viaje a Zhungguó - parte 2

 


Una en un millón

Marco Polo cuenta de sí mismo en ¨El libro de las maravillas del mundo¨ que ¨el hijo de micer Nicolás aprendió tan a la perfección la lengua y costumbre de los tártaros (así les decía a los mongoles) y su literatura, que a todos causaba maravilla. Pues desde su llegada a la corte aprendió a escribir y a hablar cuatro lenguas¨. Cuando el libro fue publicado en Venecia, sus compatriotas se lo tomaron a risa y le apodaron ¨Marco miglione¨, Marco millones… de mentiras. Pero lo cierto es lo evidente que los siglos demostraron a los de la pequeña islita de mercaderes de Ta Qingguó, como así conocían en Catay a los occidentales. Todo eso se me cruzaba por la mente cuando me sorprendió la gran estatua de Marco Polo que se erige en uno de los patios de ingreso a la Universidad de Lenguaje y Cultura de Beijing. Ahí estaba él, vindicado como uno de los primeros artífices de la apertura al mundo de China, embajador de las lenguas, traductor universal de la más inmensa curiosidad mutua. Quería brincar de alegría y llamar en ese justo momento a Guillermo Díaz, allá en la Sabanagrande donde, hace muchos años, leímos juntos ¨El Viajero¨, de Gary Jennings, justo la novela histórica sobre los Polo y su llegada a Khanbaliq, luego llamada Dadu y finalmente Pekín. Por la noche le escribiría y le contaría de este inesperado encuentro y él me respondería al mensaje con un efusivo ¡salúdeme a Kublai! Y caramba, le saludé todo después, a los patos de los estanques en el bellísimo parque de las flores allende mi hotel, le saludé al trono del último emperador en la Ciudad Prohibida (Zǐjìn Chéng 紫禁城 ) y saludé a la eternidad justo cuando ponía mis manos sobre las escamas del dragón infinito de la Gran Muralla. Tenía esa necesidad de saludar, agradecer y palpar, poner polo a tierra a todo aquello que se desbordaba vertiginosamente desde los libros que fui leyendo en la infancia. Debía sentirlo en mis manos, la aspereza de la piedra gris, las hojas caídas de los mil árboles recién trasplantados en Beijing, las gotas de agua de la mariposa que irrigaba el patio al lado del Pabellón de la Armonía Suprema. Al fin sentía la traducción exacta en el lenguaje del tiempo y se lo iba contando a mi abuela, a mi madre, a mi tía Lauren, que aparecían desdobladas entre imágenes de nuestros viajes a Esquipulas, Guatemala, cuando llegábamos a aquel parque escuchando las innumerables lenguas mayas antes de entrar al santuario.

Y es que, también, no pude dejar de crear una imagen acrónica sobre cómo se vería el esplendor de México-Tenochtitlán de haberse mantenido la continuidad civilizatoria y se hubiera conservado el Recinto Sagrado destruido hasta los cimientos porla barbarie religiosa de los invasores. Así lo percibí en el primer golpe estético, al entrar a la plaza de la Ciudad Prohibida por la Puerta del Midi. Construidos ambos alrededor de la misma época (entre 1409 y 1420 la Ciudad Prohibida, y el Recinto Sagrado tenochca entre 1325 y 1519), nos hemos perdido de tener en Mesoamérica un incalculable centro de peregrinaciones continentales gracias a la devastación de los invasores ibéricos y sus aliados. Si Teotihuacán se mantiene en conservación y ampliaciones de recuperación ¿cómo debió sentirse la vibración arquitectónica de haber sobrevivido Tenochtitlán con todo y el Palacio de Moctezuma y sus canales? ¡pues así! ¡justo así!, me decía, y miraba la amplitud en dos dimensiones superpuestas, y lastimosamente, veía con los ojos de Bernal Díaz del Castillo para poder acercarme a esa coincidencia posible de estupor inexplicable que se alzaba en pabellones rojos, tejados vertiginosos coronados por dioses monos conjuradores de las tormentas y la avalancha de turistas internos, la mayoría llegados desde las provincias más lejanas de Zhungguó, muchos de ellos con la banderita roja en su mano de campesinos victoriosos que, contrario a aquellos invasores de 1519 en México, sustentaron el mandato de conservación de las autoridades para que el antiguo palacio que esclavizó y humilló ahora solo sea parte de un museo vasto, solo presente en la voluntad de no regresar jamás a él como vasallos.

Subí las gradas de mármol a comprobar el tiro de cámara de Vittorio Storaro, el fotógrafo de ¨El último emperador¨, de Bertolucci. Medí el plano con un ojo cerrado y encuadrando la palma de mis manos, como instruye el divino mandato de los que amamos el cine y, en seguida, me dirigí a la barda que separa la plataforma de acceso del Trono Imperial, el mismo donde el Pu yí de la película escondiera el grillo. Miré hacia atrás y pude ver la llegada de mis compañeros de Seminario, todos con el rostro iluminado más allá del inclemente sol que daba sobre ellos. Casi todos repetían lo que también yo me decía, como un tantra: ¨Esto es increíble, no me lo van a creer¨. Y sí, Marco Miglione regresaría a Honduras, y con seguridad le costaría un mundo, si no dos, detallar todo lo que vio. Mientras tanto, por todos los rincones del patio exterior, las más hermosas jóvenes vestidas con el hanfu (vestido tradicional que vive un resurgimiento luego de tres mil años de uso) buscan el mejor spot para sus fotos a publicar en sus redes sociales. Una hora antes, desde el autobús, miraba intrigado a las muchachas vestidas con hanfu dirigiéndose a los accesos del Gùgōng Bówùyùan  (宫博物院, Museo del Antiguo Palacio).

Creo que la pregunta más acuciante en mí era sobre el cómo no se contradecía la idea de una China Popular comunista con estas muestras de atracción hacia la cultura cortesana del imperio. Aquellas muchachas estaban en todas partes, en el metro, sobre motos eléctricas, caminando celular en mano y atravesando los pasos de cebra, todas ellas emocionadas por su inminente sesión de fotos. Y la respuesta estaba en la consigna del rejuvenecimiento de China dentro del cultivo de la tradición y el incentivo de la innovación regulada por las políticas centrales del Politburó. ¨China es nueva cada día, tanto que nos cuesta seguir su ritmo¨, nos decía el director del Centro de Sinología Mundial en su charla de bienvenida. Y es que el tiempo socio histórico que regula la Asamblea Popular Nacional actúa similar a la normativa de una China con un único huso horario (son las 5: am en Beijíng y son las 5:00 am en Kashi, ciudad en la provincia más occidental del país, aún y cuando para todos los demás países del área transcurra el sol del atardecer, pero en China sea el sol del amanecer). Así, lo nuevo converge con el pasado y con la idea de un futuro firmemente anclado en la voluntad política y en el empuje de profesiones innovadoras que esas mismas muchachas vestidas con el hanfu ejercen. Todas marchando sincronizadas tras el mismo sol. De esta forma, al quitarse sus hanfu, las muchachas del Tik tok continúan imparables en su búsqueda diaria de futuro, sin vanagloria cortesana, solo la simplicidad de disfrazarse un momento de pasado, apropiarse de sus siglos rejuveneciéndolos y aceptar las muchas Chinas que fueron para que la Revolución sea hoy el fenómeno político y cultural más asombroso del actual siglo.

Durante 400 años

los niños de Dadu

recortaron jirafas en papeles amarillos

esto gracias al cuarto viaje de Zheng He al Feizhou

Corría el año de 1414             sucedía algo histórico

y la primera jirafa no lo sabía

mantuvo alzado su cuello

hasta el mismo momento

en que fue obsequiada al emperador Yongle

quien la consideró altiva

por no inclinarse ante él

¨Así es su costumbre en las sabanas de Feizhou

no lo tome a mal, es como un dragón vegetariano¨

 -le susurró Zheng He

Los niños de Dadu

siguieron recortando la primera jirafa

que llegó a China

algunas veces con el cuello más corto

otras veces más largo

-del chirrido de las tijeras las urracas crearon su idioma-

pero el emperador jamás apareció en sus diseños

aun fuera él quien la nombrara qilin

buen presagio 

escalera para subir a la luna

luna en puntillas para mirar el mundo.


miércoles, 25 de junio de 2025

Crónica intraducible de mi viaje a Zhungguó - Parte 1

 


Atisbo

Al cruzar el Mar de Aral y avanzar sobre el desierto del Gobi, alcancé a ver que la silueta del avión se convertía en un caracter chino. Las alas se fueron curvando en forma de dos piernas abiertas. Era lógico reconocerme en un sueño así que supuse que, de alguna forma, mi ansiedad por llegar a Beijing, luego de 8 de las 12 horas totales de vuelo desde París, me estaban adelantado lo que buscaba aprender. Cerré los ojos entonces y comencé a despertar del otro lado de la luna Chang-É (diosa de la luna en la mitología china), hermana gemela de Coyolxauhqui (diosa de la luna en la mitología mexica) que nunca fue despedazada ni sorteada al pie de ningún templo de sacrificio. Un inmenso lienzo me estaba esperando.

Los huesos oraculares

Hace 1,300 años antes de la era Común, durante la Dinastía Shang, se empezó a escribir las primeras muestras de escritura en Zhongguó (China). Se escribía sobre huesos planos y sobre caparazones de tortugas signos que presagiaban guerras, bonanzas, sequías, conquistas, paz. Era la llamada etapa jiaguwén de donde se derivó la evolución de lo que hoy conocemos como chino tradicional. En el año 2004 de nuestra era Común, se inició a construir el nuevo aeropuerto internacional Daxing, de Beijing. La enorme y ondulada construcción tiene forma de una estrella de mar, o de un fénix, o de un dragón que inicia a volar, pero yo alcancé a ver un enorme caparazón de tortuga en la terminal 3, y ahí aterrizamos. Cuando salimos al exterior, ya en las manos de nuestras cuatro inolvidables intérpretes Han Tong, Fang Bingbing, Jin Xingxin y Li Qianye del Beijing International Chinese College (BICC, institución al que el Ministerio del Comercio encargó nuestra formación), puede ver cómo decenas de caracteres aterrizaban en el caparazón de la tortuga de Daxing. Ahora, con la mínima -casi insignificante- comprensión del mandarín, puedo asegurar que la frase asombro infinito y gratitud estaba entre los arribos. ¨Todo presagio sucede en el inicio¨, dijo Ovidio, y así fue. Tuvieron que apresurarme para subir al autobús. China Popular empezaba ya a mostrarse en el cadencioso paso de sus cadetes de la Policía Armada del Pueblo (PAP) dentro de las instalaciones, dando pasos solemnes y ceremoniosos en un simple cambio de guardia, como si todo sucediera en medio de un desfile en la misma Plaza Tianamen. Y no, solo cambiaban de piso, tan rectos y delgados como pinos y proyectando un aura de respeto incontestable. La representación del respeto es en todo momento, pensé, la armonía del poder popular alcanza cada rincón y acto de la unidad humana más pequeña, y lo hace así, armoniosamente anónimo.

 

Traduciendo el orden cósmico

Los smartphone han roto la barrera del desconcierto. Los traductores simultáneos y el antiquísimo y universal lenguaje de señas suplen la incapacidad con el idioma. Eso más allá de nuestras cuatro intérpretes del BICC , que ya casi dominan del todo el xibanyá yu (el idioma español), que no es tan extendido aún en su enseñanza, pero que con seguridad irá en ascenso dado el interés de China en sus relaciones con Iberoamérica. Aún así, vamos aprendiendo con urgencia las palabras más necesarias, incluso para saludar a los dos robots de servicio que se deslizan por los pasillos del hotel, llevando y trayendo pedidos sin quitarle el puesto de trabajo a las incansables mucamas que, durante las semanas de estadía, van superando su lógica prudencia ante el extranjero hasta el momento ese en que nos saludamos en trunco chino y me ayudan a corregir el tono y la pronunciación con una sonrisa divertida. Lo mismo en el restaurante, en la tienda, todo cambia muy pronto hacia una amable normalidad llena de mucha curiosidad por nuestra procedencia. 


En ese punto los smartphones y los relojes traductores conocen su plenitud de existencia, como así me pasó con un niño de unos doce años en el sublime Templo del Cielo (Tiantán): al verme como una estatua pasando un aguacero de milenios, se me acercó y saludó en inglés de principiante. Lo saludé con cierta duda de si no era para un programa de videos incógnitos porque es más que raro que un niño se presente solo en el primer mundo. Pero la sonrisa y transparencia estaba en él que, de inmediato, activó su reloj traductor y empezó a platicar. Le deseé la mejor felicidad para su vida y la posibilidad de que conociera Centroamérica alguna vez. Creí que se había ido, pero regresó con una pregunta: ¿te gusta Zhungguó? Lo miré, recordé que ya habían pasado tres semanas hasta ese momento y le dije ¡me encanta! Se rio y volvió feliz a reunirse con su familia que me decía adiós de lejos en medio de esa preciosa plaza, espejo circular del cielo, lugar donde los turistas nos empinábamos para ver hacia adentro, hacia el fantasma de los emperadores Ming ofreciendo sacrificio mientras pedían por el correcto orden entre el cielo y la tierra, un orden, por supuesto, que mantuviera el esplendor y majestuosidad de un  cielo sostenido en los hombros de millones de campesinos chinos estragados por el hambre y el semi esclavismo aquí en la tierra. China no es solo del primer mundo, es de los primeros mundos, y en ese origen civilizatorio, la palabra y sus sonidos se equiparan a las emociones más sutiles de lo humano.

Significado y tono

No hay significado sin tono correcto, y como los cuatro puntos cardinales del universo, el ser humano (el ¨ren¨) se distingue de los bárbaros por la variación de cuatro posibles tonos en una sola sílaba. Y de ahí que ren sepa significar por igual lo sofisticado, el constructo, las sutilezas. ¨La postura es que el pensamiento verbal silencioso y el habla son un solo proceso, en el cual lo verbalizado no deriva su significado o valor de lo no verbalizado¨ sugiere Angus Charles Graham, el muy prestigioso sinólogo que me sirvió como guía de lectura en cada jornada, algo que la profesora Qin Shanshan confirmaba con paciencia en las clases de chino básico, el cual, sin temor a equivocarme, guarda una estrecha relación conceptual con la escritura ideográfica maya. En ese primer día de clases a finales de mayo, hubiera querido que el amigo David Franco (Balám) estuviera ahí, perplejo, así como mantenía a sus alumnos -incluyéndome- en los talleres de desciframiento del maya. ¨El chino es como un lego -nos decía la profesora Qin-, es de ir agregando sonidos a un concepto central y cambia el significado¨. Y yo pensaba en las emociones humanas que son como el viento o el agua que cambia de dirección y sigue siendo viento o agua, erosionando el paisaje, esculpiéndolo en diversas altitudes, valles, pozos profundos. Intenté escribir, entonces, mi primer caracter, ¨Shuy¨, agua.

 

Toca una piedra

y aprenderás chino

Que el agua corra dos veces entre tus dedos

una vez pez

una vez agua

Toca una hoja y llegarás a la rama

agrégale nube y llegarás al cielo

 

Siente tu rostro en el espejo

Cielo rostro plaza

siente tu rostro allá en el cielo

 

Nombra a China desde el silencio

y desde el silencio serás un río numeroso

la muralla líquida donde se estrellan las palabras

en igualdad

indistinguibles.

(F.E.)

 

sábado, 21 de septiembre de 2024

Arrival: el tiempo nos habla

 


Arrival: el tiempo nos habla

“Sólo somos capaces de predecir desde el pasado” (S. Hawking)

 

Arrival (La llegada, por su título en español) es una de las más introspectivas películas de Denis Villaneuve y, en mi forma de verla y sentir su signo, un homenaje más -versionado en su genialidad- a 2001 Una odisea espacial, de Kubrick y Clarke. En Arrival, del novelista  de origen chinoTed Chiang, se nos plantea entrar al monolito, esta vez flotante, pero tan enigmático como el original entre los homínidos de 1968. ¿Qué había adentro de aquel monolito? Estrellas. ¿Qué encuentran la lingüista Louise Banks y el físico Ian Donnelly dentro de la enorme nave? Los habitantes de esas estrellas. Los homínidos ya evolucionados palpan el material con que está hecho el asombro, la otredad profunda del espacio sideral. Entran en él y el tiempo y el espacio definen sus caprichosas condiciones, casi como una respuesta existencial a la propuesta de supercuerdas en Interestelar.

“El lenguaje es lo primero que se despliega cuando inicia un conflicto”, explica la doctora Louise al acertar en la traducción del sánscrito “gavesti”, que literalmente significa “deseo de más vacas”. Esta explicación se da a resultas del temor que los militares a cargo de la misión de contacto tienen sobre las intenciones posiblemente hostiles de los alienígenas, y si lo que se está desarrollando es un protoconflicto entonces ¿los alienígenas llegan a la tierra para abordar el conflicto del deseo humano? ¿Llegan para moderar el deseo humano por más vacas o para saciar ese deseo insondable que aborda a nuestra conciencia cuando, como Van Gogh, vemos una noche estrellada y queremos ver más en lo infinito, deformar a nuestro placer el espacio-tiempo? Louise encarna ese conflicto íntimo -aunque universal- que terminará siendo clave para el desenlace de la historia. Una historia de temperancia.

Una de las escenas de revelación más famosas del cine fue aquella de los paleontólogos de Jurassic Park al momento en que el contraplano nos muestra por primera vez al diplodocus y su manada, renacidos gracias a la animación más fiel hasta la fecha. El asombro que Spielberg nos logró transmitir con los dinosaurios vuelve a estar presente con la solemne aparición de la nave en Arrival, pero más allá, y esencialmente, con la revelación física de los alienígenas, especie de pulpos sabios y comedidos, llenos también de la idea humana de inocencia que solemos dar a los animales para evitar disminuirnos ante su inteligencia. Pero esto se hace trizas cuando los visitantes comienzan a mostrar su lenguaje escrito, tinta de mar, al fin y al cabo, efímera y soluble como los sueños cuando despertamos a la realidad.

La denominación que los militares le han dado a las naves es “shelled”, cascarón en español, ofreciéndonos la descripción de un organismo oculto que estamos obligados a exponer, revelar, como el lenguaje mismo. No resulta entonces caprichosos que los alienígenas sean tentaculares, pinzas letradas de un cangrejo ermitaño que también demuestran su mortalidad al desaparecer de escena, por muerte, uno de los encargados del contacto con los humanos, quizá muerte paralela en el tiempo al de la hija de Louise.

La lectura sociopolítica no se le escapa a Villeneuve: de todas las naves que aparecen alrededor del planeta tierra, la única que sufre un atentado terrorista fundamentalista religioso, es la nave que aparece en Estados Unidos, volviendo a lo que ya medio mundo reconoce en la psiquis colectiva de los estadounidenses: el temor a lo externo, ¡y vaya que hay temor! Los alienígenas demuestras ser, además de inteligentes y sabios, bastante sutiles, y las sutilizas culturales no van bien con los norteamericanos. Los heptápodos son el enigma absoluto y la bondad posible debe enfrentarse con las armas preventivas. “No hay ninguna relación entre lo que un heptápodo dice y lo que un heptápodo escribe”, nos dice la lingüista Louise. “Lo que nos escriben es escritura semiasográfica, es decir, que nos transmite significado y no representa sonidos. A diferencia del habla sus logogramas son atemporales”, y es por esto que el idioma humano más cercano a lo atemporal es el chino y es este idioma, con su civilización, a la que prefieren acercarse los alienígenas para revelarle a Louise su destino privilegiado para salvar la humanidad de la autodestrucción. El general chino que desactiva la guerra inminente entre occidente y oriente se acerca al oído de Louise para revelarle lo que le dijo en su desesperada llamada desde la base militar. Ella le hizo reconocer lo atemporal. El asombro de la relatividad y la inocencia como signo cuántico. “Papá y mamá hablan con animales” dice en uno de los flashbacks inversos la hija de Louise en el futuro.

Una lengua como el inglés actual en su hegemonía consumista, lleno de siglas y simplificaciones funcionales, reduce todo lo que ve, lo abrevia, lo fragmenta, le quita -en gran parte mecanicista- sus evocaciones más sensibles y le da a la hipótesis lingüística  de Sapir-Whorf (hasta qué punto el idioma que hablamos determina nuestra visión del mundo) su mejor conjetura dentro de la película ¿El tiempo concebido y hablado siempre será el amor que atraviesa todas las dimensiones, como en el Interestelar de Nolan? ¿Ese amor, que vale la pena vivir aún conociendo su final, se adelanta siempre al propio corazón? Hannah tendrá que morir de manera infinita y circular como lo es el lenguaje escrito de los heptápodos, como palíndromo es su propio nombre. Arrival nos propone de fin a principio, aprender el idioma de lo que viene de las estrellas, el lenguaje del feto en 2001 una odisea espacial. “Si aprendes heptápodo -nos dice una Louise aturdida a mitad de la película- es posible ver el tiempo como lo ven ellos”.

Ver Arrival es darnos un tiempo para ver el mundo como nunca lo hemos hablado.


F.E.

Septiembre, 2024

 

domingo, 25 de agosto de 2024

Episodio 118, El artista del hambre

 

De los cuentos más conmovedores que tratan sobre la condición del artista en medio del feroz capitalismo, Franz Kafka nos recuerda la urgencia de proteger al gremio artístico como crisol social, resguardo de las últimas esencialidades. En memoria de los poetas hondurenos Edgardo Florián, Leonardo Montes de Oca, Juana Pavón y Gustavo Campos.

https://drive.google.com/file/d/1ADNjxf4RTDCkRl3254GBtmBEtflbdNtX/view?usp=sharing

jueves, 18 de julio de 2024

Episodio 117, De cisnes y Palmerolas

 


La propuesta de crear una prisión de máxima seguridad en las Islas del Cisne (caribe de Honduras), me ha traído el recuerdo activo de la intervención imperialista en el país. El debate está abierto y mucho de peso tiene la posición soberanista como los reclamos en defensa de su ecosistema. Aquí una traducción libre de lo escrito por el blog Hackday.com sobre la radio estadouunidense que operó en la mencionada isla y una reflexión propia sobre lo que significa Palmerola dentro del territorio de Honduras.




lunes, 17 de junio de 2024

Episodio 116, Entrevista a Enrique Medrano por su poemario Los zapatos ahogados


 Con Enrique compartimos una isla en común, Puerto Rico, en diferentes tiempos, pero igual en la memoria de los estudios en la iupi, la hermosa UPR. Desde esas vivencias se va enhebrando la historia de su primer poemario, al que tuve la alegría de presentar hace unos días en el CCET. Nombres de la poesía, atmósferas de Borinken, el cine, la cultura antillana, todo aquí en esta entrevista fechada el 9 de enero de este año. 

https://drive.google.com/file/d/1nHENzyIrLq3lcAVO189zrLOQhylq50Jd/view?pli=1

domingo, 9 de junio de 2024

Episodio 115: Tegucigalpa de mis fragmentos



!Aquí estamos de vuelta en el podcast donde tu memoria pone la música! Y reiniciamos con una entrevista recuperada al poeta hondureño Roberto Becerra en un fragmento del programa Canto en azul y blanco, de Radio Nacional de Honduras, fechado en noviembre del año 2000, hace 24 años. El programa fue creado por su director Wilfredo Godoy y conducido por el poeta Rubén Izaguirre y su servidor. A la vez, una pequeña reflexión sobre antropología urbana de los cambios en infraestructura que he encontrado a mi regreso a Tegucigalpa.

Va el agradecimiento a Johny Anderson y a Saul Mayorquín, por todo el apoyo y patrocinio. A ellos dedico este episodio.

Pasen adelante!

https://drive.google.com/file/d/1mJvTRW0hTc-IniSuCaWovIKcJABiez27/view?usp=drive_link


miércoles, 7 de febrero de 2024

Entrevista a Dark Barahona: Tegucigalpa como una milf

 


Tegucigalpa como una milf.

Dentro de un par de semanas Darwin Barahona (Tegucigalpa, 1980) presentará su libro Un dios underground, que es parte de la trilogía de la que también forma parte Uncle crazy y Sex devil, ambos inéditos.  Estaciones del hambre punk sería como su tour de force. Me ha dado la estafeta para que sea yo quien lo presente. Ya estamos buscando lugar, lo hacemos a lomo de caballo, disparando el arco a galope como los hunos o los cosacos de las estepas. Y de las estepas habla mucho Darko, incorregible viajero que se sumergió una buena temporada en Rusia, Ucrania y Alemania, para luego recalar en esta nuestra milpa, como tanto le gusta decir de Honduras.

Conocí a Dark (sí, tiene múltiples diminutivos: Dark, Darko, Xibalba Star…, así de polisémico como los apelativos que los eslavos le dan a sus seres cercanos) allá por el año 2002, cuando me invitaron a dar una charla creativa al Grupo literario ADAN, que también incluía a Carlos Palma, Dénnis Ávila, Carlos Ordóñez, Rodion Martínez, Guillermo Brune, Zadick Córdova y otros que, desde entonces, siguen siendo para mí piezas insustituibles de la realidad creadora literaria que me motiva a seguir haciendo memoria viva. Luego la noche fue el safari, la plática, el oráculo que hablaba a través de las amistades que convocaban y siguen convocando los bares del centro de Tegus. La narrativa de Darko está hecha de esta transhumancia casi dantesca y llena del abordaje gonzo que tanto apreciamos cuando se trata de darle crónica a la Tegucigalpa oscura que viaja con nosotros, hasta en las pesadillas.

Fabricio

Lo que tendremos ahora es una plática. Hoy es 4 de enero del año 2023, estoy con Darko, Darwin Barahona, narrador, cronista de crónica negra, así como su alias, un xibalba star.

Este término lo acuñaste en tus crónicas en Facebook, ¿verdad?

Darko

Claro, porque a mí me gusta llevarme mucho en el centro de Teguxibalba. Amo Tegus. Y una vez estaba en el Hoyo de Merrian y e poeta Novoa mencionó a Teguxibalba, y empecé a ver todas las escenas de un Xibalba Star… (risas, Rod Stewart en los parlantes de Paradiso: “Da ya think I’m sexi”) Y Florián… gracias que lo mencionés… Flor fue uno de los que más me apoyó, él me enseñó muchas cosas que yo no sabía cómo iba encontrar, libros como el de Christopher Bram, El padre de Frankestein. Digamos ese feedback que es importante para mí, a mí no me importa que seas millonario o no, si tenés un feedback conmigo todo va bien, porque sin crueldad no hay fiesta, como dice Friedrich Nietzche, y volviendo a remosntar ese tema de Xibalba Star es como… bueno, yo pensé que se lo había inventado el poeta Novoa, pero dicen que fue el poeta Vindel (Javier), nunca he hablado con él, pero es un término que ocupamos porque es un realismo sucio-patastera.

F.

¿La patastera por qué?

D.

Es que un día miré a mi padre en su camioneta. Por cierto, ese día lo chocaron, le pegaron por atrás y empezó aquella hecatombe de golpes y todo eso, porque le pegó un BMW y mi padre conduce una Ford tranquila, del año del culo y el tipo que lo chocó me deja sorprendido porque le dice a mi papá que él tiene un pijazo de títulos, y después los dos se perdonaron, entonces yo quedé pensando “wow, estos majes qué energía malgastada”. Es así. Patastera.

F.

¿Sos de Sabanagrande, del sur?

D.

Sacahuato, Sabanagrande, Los Infiernitos, inframundos y todo eso.

F.

Pues no tenías que ser diferente si venías de un lugar cercano a los infiernitos.

D.

Claro, Fab.

En ese momento interrumpen las cervezas, pero Darko también ha pedido un té. Tears for fears canta “Everybody want to rule de world”.

F.

Bueno, aquí estamos viendo la famosa combinación té con Piba (cerveza, en ruso), si los británicos le echan leche los rusos le echan cerveza -apunta Darko.

Contame como fue el proceso de Estaciones del hambre punk. ¿Está basada exclusivamente en Pio Rico (bar del centro, muy visitado por la movida del centro de la capital)?

D.

No necesariamente del todo, porque hay estaciones de cuando viví en Berlín, en Estados Unidos. Esa es una crónica de cómo era mi mundo… ahora soy más tranquilo.

Mientras sigue tomando su Piba-Té, hago la reflexión de que en las lecturas de Dark lo primero que se encuentra es una fragmentación de los tiempos y espacios en que él se mueve. A veces está hablando de un pub en Belfast, de una calle en Berlín, igual que de un estanco puro en el centro de Tegus. Le pregunto entonces ¿cómo asumís esa fractalidad?

D.

Mirá yo lo asumo como un camaleón. Yo soy un camaleón que agarra el color del momento, soy un escritor de método, me gusta experimentar, porque también ha sido muy curioso que he visto ultras, revos de todos los países (barras bravas de fútbol. En este caso se refiere a las barras de los dos equipos más importantes de la capital: Olimpia y Motagua), y hay un respeto que tienen conmigo por este libro de Estaciones del hambre punk.

En toda la entrevista nos acompaña silencioso Eddie Menzi, un músico de combate underground que por cierto momentos me escanea, como si Darko fuera el interrogador bonachón y él la oscuridad que me espera si trastabillo en una pregunta. Al final es un muy expresivo y entra en confianza comedida. Un gran artista. Darko lo mira cuando sube a su vaso de Piba-Té y lo mira de reojo. Lo presenta cuando le pregunto sobre sus relaciones o interacciones en Tegucigalpa.

D.

Eddie Menzi es uno de mis mejores amigos, es pianista (“estudio música clásica”, interviene Menzi), hace de todo.

No falta en ese instante mencionar a Zadick Córdova, el gran Valzak, duo dinámico de las noches de principios de siglo en la que junto a Darko y él nos embarcábamos en la noche de Tegucigalpa sin dejar de hablar de cuentos, zafaris y poesía mad max.

D.

Mirá, él es uno de los pilares, ha creído mucho en mí.

F.

Sí -le confirmo-, siempre te menciona. Me leyó hace mucho rato unas experiencias que tuvo en una plataforma petrolera en el Golfo de México. Decía que eso era bueno para agarrar carácter.

D.

No, es que lo que pasa, Fabri, es que cada quien sabe qué pedo.

Veo hacia la calle, reflexiono a profundidad sobre todo ese silencio que construye esta última frase. Dobo decir que he visto mi propia mirada en muchos cuando una comprensión inasible llega al grupo al decir esta frase lapidaria. “Cada quien sabe qué pedo” es una frase de sabiduría a la altura de un samurai que se apresta a dejar su familia para enfrentar su última batalla, o por igual, es un silencio íntimo que nadie puede indagar más allá, por pudor, por solidaridad. Algo así como en Saving Private Ryan el Cabo Upham -el peor soldado-aprende el trora [1]de la tropa (código cerrado, conjuro grupal para alejar amenazas o afianzar camaradería).

A mí me gusta tanto Teguxibalba, es mi ciudad -continíua Darko- , yo camino por todos lados aquí, nunca me ha pasado nada, “hey, ahí viene el Dark… pum!”, allá otro me saluda. Me gusta escuchar a los chikis. “¿Me puede regalar un libro?”, esto esto esto… ¡amo Teguxibalba! Para mí es como una Milf que quiere ser niña y anda con los ojos bizcos como Oh Fortuna. Mi abuelo siempre me decía este es tu país y a cualquier lado que vayás sentite seguro.

F.

Tegucigalpa termina aceptando a los seres de la noche, los protege de alguna forma ¿verdad? (Deff Leppard asume la música ambiente, “Hysteria”)

D.

Oime! La última vez estuve bebiendo ahí con los chikis, y me dijeron Darko… te protegemos.

No puedo dejar pasar la referencia de los chikis comentándole a Dark sobre los textos que abren mi libro de cuentos La Era Pre Schuman, Las crónicas del chiki. “Su lenguaje es autodeterminativo” -le digo- “una consigna espacial”.

D.

Ese es el futuro. ¿Por qué creés que cuando me dice un chiki, “hey Darko, mera pija, me gusta lo que hace”… yo siempre planteo un post. Me pierdo un mes y los chikis están de que u, hey Darko, qué pasó. Hacer lo que hago es como un acto de rebelión, es decir, hey, este es mi aporte a la sociedad. Anarquía, nihilismo. Hay momentos en que uno quiere desaparecer como Rimbaud, quiere ser como Gauguin. En post de Facebook he tirado tres novelas, en sincronía. No me quejo. He hecho otra reedición de mis tres libros. Flor (el poeta Edgardo Florián, ya fallecido) siempre me decía: puta maje, si yo vendo confites… lo extraño, porque si no hubiera sido por él no publico ni mierda.

F.

Contame, ¿Cómo se miraba Honduras desde el bar más perdido de Kiev?

D.

Hermoso. Sabés, Honduras significa nada en ruso. Y los majes me decían siempre Yuri, Yenka, Sasha… Sasha es un nombre privado, en público es Alexander… y me decían por qué putas no me llamaba Hugo, porque en ese tiempo estaba Hugo Chavez. La depresión que cargaban ellos es muy poderosa, pero yo sobreviví a eso. Yo los miraba leyendo a Pushkin, es un león… respeto mucho a Chejov y a Perlman, el creador de la ciencia ficción. (Suben el volumen en Paradiso, Guns n’ Roses toca las puertas del cielo}

F.

La intertextualidad es muy notoria en tu narrativa. Decime la intertextualidad que te brinda Tegucigalpa.

D.

Pues sí que tiene: ¡todas las personas con que me llevo… soy un ladrón de historias! Yo no puedo venir y ser puro, los chikis me dicen ¡ay, escribís sobre mí! Y tengo influencias de Waltz, hay que gente que dice de Bukowski, pero no, quizá Michel Houellebecq… Günter Gras también, leerlo en alemán es bien complicado. Yo estuve estudiando alemán por siete años, lo hablo. Y ni qué hablar de La Divina comedia. En mi círculo íntimo hablamos de cine, de música, pero tengo mis otros amigos que me van a llorar porque no saben ni pija, y tengo los otros que son buitres.

F.

Lo que has visto de cine ahorita ¿qué te interesa?

D.

Miré esa de Reptiles (dirigida por Grant Singer), me gustó. A mi me gusta el cine bien lento… sale Alicia Silverstone, y por cierto le mando un saludo a mi novia que se parece a Silverstone.

F.

Uy sí, el regreso de Alicia desde los video clips de Aerosmith, en su gran salto mortal de las musas resucitadas. Pues bien, Dark ha estado siempre presente en una generación muy mía. Puede ser como un Plutón del sistema solar, definirse si existe o no como planeta. Darko siempre ha estado en el circuito poético y narrativo de Tegucigalpa desde que yo tengo memoria. ¿Cómo te has sentido de no estar en el centro?

D.

Yo me siento complacido, porque crecí en un ambiente muy intelectual. Mis tíos les dieron clases a ellos. Mi tío poeta Fausto Maradiaga, Alexis Hernández, fueron profesores de ellos y eso marca un privilegio que tuve al crecer con las personas correctas.

Justo en este punto de la entrevista, por telepatía, Anita, la administradora de Paradiso, pone Crazy, de Aerosmith. Los retratos en las paredes del patio se estremecen, como hojas del árbol del bien y el mal enfrentando las ondas herzianas de aquello que no tenía previsto cantar Pablo Milanés, Serrat y todos aquellos que eran el fondo musical del Paradiso de los años noventa. Y no es que Aerosmith sea la moda hoy, es que cada quien carga su música, como si una ouija relevara la aguja de un viejo long play y a pura música adquiriera sentido este lugar de reecuentros y fantasmas. Darko retoma:

Crecer con mis tíos era increíble porque a mi primo Leo lo castigaban leyendo a Charles Dickens… pues entendí que no es que me sienta como Plutón, pero si entendí el mensaje. A mi me gustaba mucho leer a Dostoyevski, a Solyenitzin. Me gustan las maratones, no me gustan las carreras de cien metros, y yo nunca le dije a los amigos que seleccioné (que escribía), ellos se dieron cuenta por sorpresa.

F.

Definitivamente la literatura rusa es tu predilección.

D.

Davai, davai! Definitivamente tengo mi cultura vertebral en ellos. Me gusta mucho Mayakovski pero la mera V. es Pushkin. Leí El Doctor Zhivago de Pasternak, a Nabokov.

F.

¿Y cómo sentís cuando vas allá, a la aldea?

D.

Amo a Honduras. No publicaría en otro lado. Amo todo lo que produce Honduras, aunque sea gangrena. El Dios Underground trata de un tipo que es millonario y quiere estar en estado de coma. A veces creo que El Dios Underground son las drogas… el quiere estar en estado de coma y le pegan la vivida de su vida porque se encuentra a un doctor ruso, y lo engaña, y le roba los órganos. Entonces se vuelve un super héroe. Es el primer libro de la trilogía. Siempre está hablado en primera persona, como memorias.

F.

¿Qué necesidades ves en la literatura hondureña actual?

D.

Vivir. Vivir y viajar.

F.

Viajar no solo es imaginar, ¿no es así?

D.

Si vos tenés la oportunidad de ir a Tela debés imaginar la creatividad, porque sino te volvés operario. Ya porque sepás usar Photoshop o Illustrator no te hace diseñador gráfico, solo porque alguien te dice que sos mera V creando si no tenés feedback no tenés nada. Al viajar activás tu visión periférica, tu intuición se vuelve más tigre, más jaguar.

F.

Bueno, tenemos cuatro conceptos aquí: Tegucigalpa como una Milf, tenemos a Teguxibalba Star, tenemos el entender a Darko inseparable de la literatura rusa y alemana, y tenemos el sentido del viaje. ¿Cuánta de esa literatura que has leído has encontrado en Honduras?

D.

Mirá, eso es lo hermoso de Honduras. Es como mirar a Picky Blinders desde el ángulo de Arthurs, estamos en esa época. Vos sabés muy bien que todos somos un barómetro social, cada sociedad va a tener su narco pijudo o su artista pijudo. Vos tenés al narco que refleja lo que sos en tu país, y también tenés al artista que refleja a tu país (Dust in the wind, de Kansas, inicia sus arpegios. Casi veo la ventisca de polvo entrar por el portón, como aquellos polvos del Sahara que atestigüé en Puerto Rico). Eso es Darko Barahona. Me gusta ser como yo. Sin límites, pero también pienso en los niños, en la juventud y todo eso. Porque decime vos, ¿Cómo se llamaba el man que llevó la nodriza hasta la luna? Todo mundo piensa en Armstrong. Una persona se hace famosa cada diez minutos en el mundo, no sé, tenés al Facebook. Yo he conocido gente que sacó un préstamo para sacar una Toyota Prado y vive en el Hato de En medio (residencial capitalina)… somos la patastera.

F.

Como los dandys de Nigeria vestidos de alta costura entre los charcos. Full guajeados.

D.

La ideosincracia de nosotros es un fenómeno. Yo que he viajado, que entro y salgo de aquí, lo olvidás. Ahora que hay mucho venezolano y haitiano seremos un montón de fucking razas mezcladas. ¡Amo eso!

F.

¿Has leído la ciencia ficción de Javier Suazo? (“Cuentos de ciencia ficción del tercer mundo”)

D.

No fíjate. Por eso te digo que hay que conocerse, hacer feedback. He leído un cuento de Calton Bhrul, de Albany. A Giovanni Rodríguez. A Darío Cálix… Gustavo Campos es la mera V. Sólo te digo algo más: mi chica sabe que Dark Barahona odia los calcetines blancos y las luces blancas. Ella sabe que mis bandas favoritas de Black Metal son Satyricon y Darkthrone. Ella sabe también que no me gusta la impuntualidad y para rematar le gusta que hable varios idiomas. Fanculo tutti! La ONU!

El cierre musical ambiental no es de Black metal en Paradiso, pero no hay duda que algo de nostalgia romántica hizo que Darko recordara a su novia, así que los herz que carga de sí mismo le han dicho a Anita que ponga Whitout whitout you, de U2. La cosa termina al suave, entonces, fiel al sabor de la Piba-Té. Indefinible underground.



[1] Trora es la frase de “desactivado” que utilizabamos los niños hondureños para igualar una acción o recuerdo compartido. Por igual neutraliza una penalización en el juego de la patada en el que se debe gritar la palabra trora para evitarla.

miércoles, 27 de diciembre de 2023

Sur del mediodía: una reseña de Guillermo Acuña, Costa Rica

La siguiente reseña fue escrita por Memo para la presentación del poemario en los salones de la Universidad Nacional de CR, en la edición del Festival Internacional de Poesía de Costa Rica, 2015. 


El sur es un lugar que reconozco

Una cálida tarde de diciembre pasado en Tegucigalpa (2014), conocí a Fabricio. Tenía referencias de su trabajo, de su animosidad y de su compromiso por amigos comunes que me fueron relatando sus historias, primero en la resistencia, luego en su convencida propuesta política. Nos saludamos. Nos dimos la mano. Creo que ese será el único momento en que Fabricio y yo nos daremos la mano en la vida, pues a partir de allí es obligado el abrazo y el acompañamiento. Así, como hermanos.

Ese mismo diciembre me acompañó solidario a la presentación de Amares, publicado por las amigas de Editorial Ixchel, de Honduras, Venus y Karen. Conocí el mítico Café Paradiso, abracé al icónico poeta Paredes, nos bebimos una cerveza en honor a esto que somos.

Meses después, volvíamos de un hermoso encuentro poético en Xela, llenos de luz, historias y sueños. Fabricio nos deleitó con su conversación y su verbo, sus trabajos con los grupos urbanos en Tegucigalpa, o la vez que estuvieron en la cárcel él y sus amigos, solo por el sospechoso rasgo particular de ser poetas.

La noche anterior, en un cierre extraordinario e inesperado del festival, me había hecho conocer Los compas, los mismos que cierran este hermoso libro que hoy presento con mucha emoción.

Es este un trabajo en ruta con tres direcciones. “Sur del mediodía” es una entrega de un ejercicio ya realizado en el 2013, que vuelve a ver la luz en este San José indefinido, metafórico, i-rreal.

Este es un libro-viaje a un país que puede ser uno mismo, lleno de paisajes, bordes, gentes, homenajes. Lugares como islas, andenes y parques, muy cercanos o bastante lejanos, repletos de defensores de la luz, que una vez quisieron amar a la patria y sucumbieron, lleno de espantapájaros de hojalata que esperan ser salvados, cargado de poemas como niños que conocen el infinito sin mediar la palabra, aunque la ausencia quisiera ser nombrada.

El sur existe. Lo que es nombrado por primera vez (como la lluvia, por ejemplo) y la historia oficial no señala, por encontrarse en el pasado y detrás de la línea que define lo que vale en la memoria. Existe y tiene gente. Gente del sur.

El sur es todo lo que hay en eso que Fabricio llama geografía de lo extraño: a la izquierda el corazón y la vida, la práctica, la resistencia, el afecto, el frío canalla que deja en pie a los congelados. Para llegar a él no es útil la cartografía oficial, lo que los libros nombran, los mapas cuentan, pues los planos se despliegan en un papel imaginario.

Podríamos encontrar un correlato de esa geografía en dos textos hermosos y contundentes:

“Esta es la geografía de lo extraño, de lo que pocos cuentan en sus cartas de viaje y a lo que yo doy mucho crédito ante los mapas vacíos”.

“A la derecha

los límites de velocidad

las señales de no girar.

A la izquierda va el paisaje,

el sol cayendo rojo

como rojo mango

en la lenta luna.”

En este libro nos mueven viajes que nos ocurren como región. El Ticabús de la nostalgia. El niño que va de espaldas en un tobogán. Cuerpos de agua que van y vienen, como ese viento sin amarras. Viajes de los que no se regresa, pues se permanece solo para ser convencido.

Pienso entonces en esos migrantes de lo cotidiano, los sin papeles, los que llenan de historias las fronteras de esto que somos, los que se trazan rutas para llegar, si es que llegan, a sus verdades, sólo para convencerse, como ha dicho ya Sayad, que la nostalgia puede ser el motor de sus viajes incesantes. Somos piel de caminantes.

Fabricio y yo, todos nosotros, vivimos en una región llena de esos tiempos, de esos héroes anónimos y vigorosos que tejen como topos las historias de nuestros países que un buen día llamaron Centroamérica. Vivimos en lugares donde es necesario imaginarse órdenes, como el niño que se cubre los ojos para hacerse invisible, como esos países de nunca jamás en sus himnos.

“Yo siempre elijo las ventanillas que dan al sur.

Por la derecha suben siempre los policías,

por la izquierda

emigran los pájaros”.

Este libro nos entrega cientos de imágenes desde el lápiz de un fotógrafo de corazón de hierro y lata, que va captando lo que ve, en su vieja cámara de tonos sepia, pulmón de cuarzo: la mortalidad inmediata del mar y su primera vez primera, la ballena recurrente, la ciudad y sus árboles como recuerdo, la ciudad vieja y su silencio, las plazas con regazo que alivian el dolor de la gente, las fotos de familiares presos que podrían estar en estos momentos en el más absoluto de los olvidos, el polvo de un país que se derrumba (acá nos recuerda el poeta la insoportable realidad de las cosas, el trajinar de una región llena de golpes de estado, exclusiones, expulsiones, marginalidades, realidades fácticas).

La cámara como constelación de cuerpo que se une con el poeta para mirar más allá de lo que el ojo percibe. Este es un libro con una voz tiernamente desgarrada, llena de tonalidades donde la id y el regreso pululan y se resguardan, acometen y se contraen.

“Respiro y hablo,

advierto y predigo,

y aún así nada es suficiente”.

Es un pasaporte donde el poeta espera por el amor raro de las irlandesas, se declara duro, pero se derrumba con la sal y sus aguijones (“Llevo también la estampa de una familiar preso y golpeado”), se apertrecha en una identidad marcada por la angustia de la pregunta sobre quién es:

“¿De dónde es usted?

¿para quién escribe?

¿Cuánta tierra le tomará para volver a su tierra?”

En este viaje del poeta hacia el centro y el sur, reconoce que se puede mentir a la ley del movimiento, pues hay instancias y parajes que no necesitan ser conocidas de cuerpo presente, aunque creamos estar allí, apreciar sus olores y sus ritos. Conoceremos el hielo, amaremos en Escandinavia, traficaremos con dulces de Esquipulas. Seremos entonces empleados por las horas. Hablaremos en conversaciones donde lo central no sea la poesía, sino el silencio.

 

De todas esas cosas, estoy seguro, nunca seremos salvados.

 

Guillermo Acuña

Heredia, Costa Rica

13 de octubre de 2015.


 

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Arthur C. Clarke sobre la simbiosis de máquina y mente (I.A)


En la última escena de la película Una odisea espacial 2001, vemos al embrión de feto humano como alfa y omega del universo planteado. ¿Cómo era posible ese reinicio luego de que la misma inteligencia artificial de HAL se mostrara como el horizonte definitivo y que lo humano quedara irremediablente atrás? En este extracto de la novela puede estar una posible explicación.

 "Si había polémica entre los físicos, no era nada comparada con la surgida entre los biólogos, cuando discutían el viejo problema: '¿Qué aspecto tendrían los extraterrestres inteligentes?' Se dividían en dos campos opuestos... argumentando unos que dichos seres debían ser humanoides, y convencidos los otros de que "ellos" no se parecían en nada a los seres humanos.

En abono a la primera respuesta estaban los que creían que el diseño de dos piernas, dos brazos, y principales órganos sensoriales de superior calidad, era tan básico y sensible que resultaba difícil pensar en uno mejor. Desde luego, había pequeñas diferencias como la de seis dedos en vez de cinco, piel o cabello de raro color, y peculiares rasgos faciales; pero la mayoría de los extraterrestres inteligentes -en abreviatura generalmente empleada, de los E.T.- serían tan similares al Hombre, que podría confundíseles con él, con poca luz o a distancia.

Este pensar antropomórfico era ridiculizado por otro grupo de biólogos, auténticos productos de la Era Espacial, que se sentían libres de los prejuicios del pasado. Señalaban que el cuerpo humano era el resultado de miloones de secciones evolutivas, efectuadas por azar en el curso de periodos geológicos dilatadísimos. En cualquiera de esos incontables momentos de decisión, el dado genético podría haber caído de diferente manera, quizá con mejores resultados. Pues el cuerpo humano era una singular pieza de improvisación, lleno de órganos que se habían desviado de una función u otra, no siempre con mucho éxito... y que incluso contenían accesorios descartados, como el apéndice, que resultaban ya del todo inútiles.

Había otrops pensadores -Bowman lo hallaba así también- que sustentaban puuntos de vista aún más avanzados. NO creían que seres realmente evolucionados poseyeran en absoluto un cuerpo orgánico. Más pronto o m;as tarde, la progresar su conocimiento científico, se desembarazarían de la morada propensa a las dolencias y a los accidentes, que la Naturaleza les había dado, y que los condenaba a una muerte inevitable. Reemplazarían su cuerpo natural a medida que se desgastasen - o quizá antes-, por construcciones de metal o de plástico, logrando así la inmortalidad. El cerebro podría demorarse algo como último resto del cuerpo orgánico, dirigiendo sus miembros mecánicos y observando el Universo a través de sus sentidos electrónicos... sentidos mucho más finos y sutiles que aquellos que la ciega evolución pudiera desarrollar jamás.

Hasta en la Tierra se habían dado ya los primeros pasos en esa dirección. Había millones de hombres que en otras épocas hubiesen sido condenados, que ahora vivían activos y felices gracias a miembros artificiales, riñones, pulmones y corazones. A este proceso sólo cabía una conclusión... por muy lejana que pudiera estar.

Y, eventualmente, hasta el cerebro podría incluirse en él. No resultaba esencial como sede de la conciencia, como lo había privado el desarrollo de la inteligencia electrónica. El conflicto entre mente y máquina podía ser resuelto al fin en la tregua eterna de la completa simbiosis.

Más, ¿era aún esto el fin? Unos cuantos biólogos, inclinados a la mística, iban todavía más lejos. Atando cabos en las creencias de diversas religiones especulaban que la mente terminaría por liberarse de la materia. El cuerpo-robot, como el de carne y hueso, sería solamente un peldaño hacia algo que, hacía tiempo, habían llamado los hombres "espíritu".

Y, si más allá de esto había aún algo, su nombre no podía ser otro que el de Dios."


A.C. Clarke

Una odisea espacial 2001