sábado, 15 de noviembre de 2025
Luego del frío, fotos Tegucigalpa
miércoles, 12 de noviembre de 2025
Barberías y literatura
El Maese Nicolás es el barbero y gran amigo de don quijote de la Mancha, el mismo a quien le quita la bacía, creyendo que era el yelmo de Mambrino. La bacía la ocupaba el Maese Nicolas para los sangrados que hacían todos los barberos de la época. Se decía que hacer pequeños cortes sangrientos liberaba de humores el cuerpo, como se pensaba de las sanguijuelas. La bacía entonces tenía ese diseño, una escotadura semicircular en el borde que permitía colocar el cuello y recibir la sangre del cliente de turno. Por eso el distintivo original que se pintaba en las puertas o en un rótulo y después en un bolillo de madera, era una línea roja que iba bajando y subiendo a medida que el bolillo giraba. Hoy las barberías lo pintan de azul, blanco y rojo. La vadera oficial de toda barbería, así como no podemos dejar de asociar al quijote con su yelmo extraño que parece un sombrero de hojalata.
De barberos está llena la historia del mundo, pero en esta época de don quijote los barberos eran personajes que podían ser considerados también cirujanos. En 1523 se distingue entre los médicos y cirujanos y boticarios y barberos, y la barbería llegaría a ser una materia universitaria en el siglo XVIII. Felipe II, nos dice David Reher, permitió que los cirujanos romancistas pudieran llamarse licenciados (un título antes reservado exclusivamente a los graduados en la universidad) a pesar de su falta de educación formal. Los barberos de esa época son intermediarios que leen en voz alta a su público, y al parecer, eran muy conocedores de libros de caballería. Cuando el Maese Nicolás, nuestro barbero, se da cuenta de que don quijote parece loco, aconseja que se le ponga agua fría para cortar el humor colérico, y eso, claramente, es un consejo que proviene de su profesión alterna de médico.
En la famosa ópera el barbero de Sevilla, la connotación del barbero es de dimensión erótica, en el barbero del dictador hondureño Tiburcio Carías Andino la dimensión es de verdugo y hombre de confianza a la vez, porque esa navaja en el cuello de Carías fue la auténtica sangre fría del pueblo hondureño para contenerse una y otra vez. Signo de nación entre brillos y precisiones de miedo, entonces.
Hay una historia poco conocida de Puerto Rico, pero un barbero del barrio obrero fue el último que resistió en la insurrección de 1950. Los soldados coloniales disparaban y disparaban a la barbería creyendo que eran mucho los insurrectos, cuando solo era un valiente barbero en una de las sublevaciones anticolonia gringa más desconocidas de Latinoamérica. En la puerta de esa barbería estaba el famoso cilindro del oficio, rojo de la sangre, blanco del pañuelo de algodón manchado de sangre y el azul pálido de la bandera puertorriqueña.
Aquí les dejo una historia de barbería para que tengan de qué hablarle, como homenaje a sus propios barberos. Haga para atrás la cabeza, exponga el cuello, confíe, porque puede nacer otro Cervantes y usted puede aparecer en una escena inolvidable.
F.E.
Episodio 119, En Lima con Limache
El poeta Óscar Limache me dio una vuelta por Lima, Perú, en noviembre del 2024. Una sola noche y él hizo hasta lo imposible por sintetizarme la grandiosa ciudad en una guía turística única que incluyó la visita a la urna de Santa Rosa de Lima y la de San Martín de Porres. Pero este es uno de los fragmentos de la entrevista que le hice en el taxi, impresiones de parpadeos, sonidos de la ciudad, esquinas que acotan el centro histórico. Los invito a subirse a ese taxi, entonces, bienvenidos.
domingo, 2 de noviembre de 2025
Tegucigalpa en noviembre del 2025
Hace un buen rato que el celular me ha servido de atajo en la fotografía. NO niego que la rapidez con que me asiste a la hora del parpadeo esencial me ha dado imágenes interesantes, pero la cámara me reclamaba. Hoy recorro Tegus y cargo de nuevo mi cámara. Es como abrir los ojos de nuevo luego de un coma. La luz es gris, pero es el gris de mi interior sedado por la captura positivísima del smartphone. Aquí vuelvo, intentando ver.
viernes, 11 de julio de 2025
Reflexiones coyunturales para LIBRE, junio-julio 2025
1
Cada país tiene una proyección de imagen específica ante el
mundo, como los astros tienen sus pulsaciones y brillo. En los Estados este
brillo se percibe por su nivel de soberanía o el resguardo de la misma. Otros
Estados cuentan con una radiación mortal que no respeta soberanías. ¿Qué es
soberanía, específicamente? ¿Es autonomía? ¿Corresponde a la independencia o es
un orden jurídico supremo, como dice Kelsen? En las revoluciones pacíficas
exitosas por medio de lo electoral el efecto soberano corresponde a la
población que empujó el cambio y que se hace presente en toda la
institucionalidad dándole otro lenguaje y presentación ante el mundo. Y aun así
se mantienen las formas del sistema. En las revoluciones armadas victoriosas, la
soberanía se reformula a fondo, la voluntad institucional corresponde a la no
negociación de la conquista popular. En la dinámica bipartidista, pues, se
mantiene un cambio de posiciones que no genera energía sino que mantiene las
formas en un poder neutro, opaco.
A estos tres ejemplos corresponde un brillo específico del
Estado ante las naciones. El nuestro, gobierno de Xiomara Castro Sarmiento, la
pulsación sigue siendo la del pueblo movilizado, soberano en su decisión de
cambiar las viejas estructuras y de reconocerlas en su propio cuerpo político
para rectificarlas. La energía surge entonces de las calles y de la aspiración
de controlar un Estado hecho para las élites. En esta disputa es donde más
brillamos, dialéctica viva y praxis difícil, pero asumida. Aquellos espacios
del Estado que antes ocupaban los opacos hoy son espacios de participación
directa de compañeras y compañeros surgidos del proceso de refundación. La
soberanía popular, en el caso del servicio exterior, está presente sin
complejos y sin los prejuicios de clase del antiguo escalafón. En el caso de
las FFAA, la soberanía popular se muestra en la valentía con que se expresa el
Jefe del Estado Mayor Conjunto, porque se necesita valor para retar la inercia
golpista a lo interno y comprender a exactitud qué significa lo de ser
¨garantes¨, no de una Constitución por siempre manoseada, sino que protectores
de ese delgado hilo que une al pueblo humillado por siglos con su mañana en
construcción. Ese hilo que las parcas ultraconservadoras y fascistas han
cortado cuando les ha apetecido.
No queda ninguna duda de que el brillo de nuestra soberanía
brilla en este momento en una intensidad muy diferente a la que estaba
acostumbrado de nosotras y nosotros la comunidad internacional. La Cumbre de la
CELAC reunida en Tegucigalpa entre el 7 y el 9 de abril pasado es una muestra
de lo que iluminamos dentro de nuestra propia historia nefasta, llena de
vergüenzas, entreguismos y repartición de negocios transnacionales. No se puede
ignorar el trabajo de política exterior que el Ex Canciller Enrique Reina
realizó para darle dignidad a nuestros diálogos de acercamiento con la historia
real en curso, porque recordemos, hay una historia en la que viven los
representantes- guardianes de las élites, y su curso va hacia atrás, como el
río de los trogloditas que nos contaba J.L. Borges. Sabernos constructores de
la nueva soberanía que impulsa LIBRE hecho Poder, es una de las claves que
debemos tomar para entendernos dignos embajadores de las aspiraciones más
humildes, esas que brillan aún como una vela ante el viento de la oscuridad.
Nuestras prácticas y ejemplos nos harán notar.
2
A nuestra fuerza, moral y recursos apunta la ofensiva de la
derecha internacional y la cipaya. Abren un frente de dimensiones aparentemente
grande para que nos sintamos sin capacidad de reacción: corrupción, división,
desconfianza hacia las relaciones con China y la inminencia de una deportación
masiva que pueda desbalancear las urnas. No en vano hch se convirtió en la
principal fuente de alienación hacia nuestros compatriotas en el exterior.
Nuestra fuerza está intacta, en la trinchera de colectivos
conscientes, pero la moral ha decaído ante este bombardeo no solo mediático,
sino que de acciones y omisiones (omisiones de apoyo a la base, acciones de
desconfianza inter corrientes luego de las primarias) pero, ¿qué hay de
nuestros recursos? Capacidad logística, capacidad de movilización, compas
capacitados para tomar las riendas de las mesas electorales, capacidad de
organizar la agitación entre los jóvenes, capacidad de crear, pintar, ubicar
una bandera o manta. La ofensiva aún no toca nuestro polvorín y de hecho,
nuestra pólvora no está nada mojada como sí lo está en las bodegas morales de
los cachurecos, liberales, nasrallistas, calixtos.
El frente multicrisis que nos propone la derecha solo busca
imponernos su ritmo y desgastarnos, pero sobretodo a clavar la idea de que no
podemos con todo e inmovilizarnos. ¡mantengamos la ruta! Nos faltan 16 fines de
semana para mostrar el único frente que le pone polo a tierra a sus maniobras:
el voto disciplinado, unido, revolucionario. Y ese frente no se gana perdiendo
la voluntad de lucha y en distracciones.
Mientras no destruyan nuestra capacidad política seremos un
pueblo movilizado. Si esto sucediera, solo seríamos expectadores y expectadoras
de las noticias que les plazca transmitir a los enemigos de clase. Canal por
canal, en una ventaja de 90 a 10, los medios criminales que ayudaron a destruir
Honduras fragmentan en cápsulas, reportajes, noticias de última hora,
entrevistas y foros lo que en realidad es una sola narrativa: que hemos sido
incapaces de cumplir porque somos corruptos, porque somos lo mismo. A ellos no
les interesa auto nombrarse corruptos y criminales porque ya nos probaron todo
en cada una de las acciones que puede tener el cuerpo de funcionarios del
Estado. Asesinaron sin vergüenza en nombre de la seguridad nacional, asesinaron
con cinismo en nombre de la salud, asesinaron y expulsaron del país
alevosamente a decenas de miles de hondureños y hondureñas con sus hijos en
nombre de poner orden, destruyeron y manipularon a placer la Constitución de la
República organizando de hecho su propia Constituyente del delito. Esto les
parecía normal en su voluntad política, por eso les es tan fácil decir, auto
incriminándose, ¨son lo mismo¨.
Y no, no lo somos. Cada vez que nos movilizamos vamos a
contravía de su historia y sus medios se activan en un sinfín de testimonios
sobre el desastre en que estamos aún la transmisión se haga sobre las nuevas
carreteras y sobre los cimientos avanzados de los nuevos hospitales y el
horizonte de 12 escuelas agrícolas y más, la reconstrucción y reparación de más
de 1200 escuelas, etc. Un etcétera que nuestra voluntad política sí hace
reflexionar al pueblo en una pregunta esencial: si esto ha cambiado en tres
años de gobierno de la Presidenta Xiomara Castro ¿cómo estaría esta Honduras
que amamos si los anteriores 16 años desde el golpe hubiéramos tenido en
nuestras manos el desarrollo del país? NO compas, no somos los mismos, y
nuestra capacidad aún no está desarrollada por completo. Para ello, necesitamos
que Xiomara Castro le entregue la estafeta a Rixi Moncada, y en ese traslado de
visiones revolucionarias, serán nuestras manos, la de todas y todos, las que
ayudarán a que esa estafeta llegue a sus manos. Esa es nuestra voluntad.
4
La aparición de nasralla en Washington, en un acto de la congresista republicana Elvira Salazar, furibunda intervencionista y anti LIBRE, orquestadora inicial de las deportaciones masivas, llega aun extremo entreguista que ni los propios liberales de cepa digieren. Su títere ambulante, muy semejante al Pinocho que vive muchas aventuras aleccionadoras, vuelve a adquirir vida propia anunciando en acto tras acto que es él quien se desmarca de la rojiblanca, fiel a su compulsiva profecía de ser el salvador de Honduras.
Esa vergüenza insufrible, vuelve más racionales a los
racionales que aún quedan dentro del Partido Liberal y que entienden que la
política tiene, esencialmente, la necesidad de crear espacios de negociación
donde se guarde, al menos, las últimas expresiones de pudor. Aún con toda la
jauría que reúne en su boca renato, aún con todo y su llamado directo para que
los militares den el golpe, así se pegan botones: Ana Paola Hall nos permite
retomar el hilo electoral limpio, en su ¨reflexión sobre la ilegalidad de
imponer por mayoría y sin consenso el TREP¨. Y sí la Hall lo permite, es que
las negociaciones razonables han triunfado en una fase que aún no termina,
donde el quorum masivo tendrá que demostrarlo el pueblo de LIBRE movilizado a
las urnas de noviembre. ¿Y Pinocho? ¿Qué será de nuestro arlequín? Seguramente
está entrando a la boca de la ballena.
5
Todos somos ¨los políticos¨, no son otros, sobre todo en
Honduras desde el 2009, cuando toda la población dio el paso espectacular e
histórico de asumirse Resistencia o Golpista. Desde ese mismo momento se inició
una participación y movilización que llegó al espacio más alto que toda
ideología disputa: la familia, el hogar. La iglesia se lo disputa, la
publicidad del consumo se lo disputa, pero en el 2009, la politización llegó a
la médula de la población hondureña y ya no volvió a salir de su conquista. La
famosa ¨superestructura¨ de la que habla el marxismo, sufrió un grave golpe en
ese despertar político que alejó del alelamiento y silencio a centenas de miles
que por décadas o siglos le pertenecieron. Fue por eso que la reacción
eclesiástica tuvo que recurrir al extremo de utilizar los púlpitos católicos y las
prédicas televisadas o congregacionales evangélicas para apuntalar la acción barbárica
del golpe de Estado cívico-militar. A partir de ese momento, cada domingo, no
hubo sermón o reflexión de pastores y sacerdotes donde no se señalara que ¨los
diablos comunistas y vandálicos de la resistencia¨ tenían en caos el país, y en
las primeras bancas de esas prédicas estuvieron siempre micheletti, pepe lobo y
juan Orlando Hernández, con rostros de santos asintiendo en cada versículo
deformado.
Apuntalar, apoyar, sostener, esa es la reacción que hoy
vemos en la Confederación evangélica y la Conferencia Episcopal. Apuntalar al
golpismo, apoyar al fracaso político de liberales, nacionalistas y otras
hierbas y sostener la ¨esperanza¨ de regresar los privilegios donde siempre han
pertenecido: las élites. Este 24 de agosto próximo se movilizarán convocando a
la misma base de los partidos políticos fracasados, cuyos votantes no
encuentran por ningún lado el liderazgo que los represente. Es así que la reacción
religiosa sale en ayuda urgente, repitiendo el escenario que ya conocemos a
fondo gracias a nuestra formación y politización. ¨Los políticos¨, entonces, no
están ocultos ni pertenecen a una conspiración enigmática. Están en las calles,
movilizados, así como nosotros lo haremos el 1 de agosto. Las calles hablarán
de políticos a políticos, solo que nosotros sí tenemos liderazgo en LIBRE, y
ellos no. Ellos necesitan ocultarse o disfrazarse masivamente como feligreses.
viernes, 27 de junio de 2025
Crónica intraducible de mi viaje a Zhungguó - parte 2
Una en un
millón
Marco Polo
cuenta de sí mismo en ¨El libro de las maravillas del mundo¨ que ¨el hijo de micer
Nicolás aprendió tan a la perfección la lengua y costumbre de los tártaros (así
les decía a los mongoles) y su literatura, que a todos causaba maravilla. Pues
desde su llegada a la corte aprendió a escribir y a hablar cuatro lenguas¨.
Cuando el libro fue publicado en Venecia, sus compatriotas se lo tomaron a risa
y le apodaron ¨Marco miglione¨, Marco millones… de mentiras. Pero
lo cierto es lo evidente que los siglos demostraron a los de la pequeña islita
de mercaderes de Ta Qingguó, como así conocían en Catay a los occidentales.
Todo eso se me cruzaba por la mente cuando me sorprendió la gran estatua de
Marco Polo que se erige en uno de los patios de ingreso a la Universidad de
Lenguaje y Cultura de Beijing. Ahí estaba él, vindicado como uno de los
primeros artífices de la apertura al mundo de China, embajador de las lenguas,
traductor universal de la más inmensa curiosidad mutua. Quería brincar de alegría
y llamar en ese justo momento a Guillermo Díaz, allá en la Sabanagrande donde,
hace muchos años, leímos juntos ¨El Viajero¨, de Gary Jennings, justo la novela
histórica sobre los Polo y su llegada a Khanbaliq, luego llamada Dadu y
finalmente Pekín. Por la noche le escribiría y le contaría de este inesperado
encuentro y él me respondería al mensaje con un efusivo ¡salúdeme a Kublai! Y
caramba, le saludé todo después, a los patos de los estanques en el bellísimo
parque de las flores allende mi hotel, le saludé al trono del último emperador
en la Ciudad Prohibida (Zǐjìn Chéng 紫禁城 ) y saludé a la eternidad justo
cuando ponía mis manos sobre las escamas del dragón infinito de la Gran
Muralla. Tenía esa necesidad de saludar, agradecer y palpar, poner polo a
tierra a todo aquello que se desbordaba vertiginosamente desde los libros que
fui leyendo en la infancia. Debía sentirlo en mis manos, la aspereza de la
piedra gris, las hojas caídas de los mil árboles recién trasplantados en Beijing,
las gotas de agua de la mariposa que irrigaba el patio al lado del Pabellón de
la Armonía Suprema. Al fin sentía la traducción exacta en el lenguaje del
tiempo y se lo iba contando a mi abuela, a mi madre, a mi tía Lauren, que
aparecían desdobladas entre imágenes de nuestros viajes a Esquipulas,
Guatemala, cuando llegábamos a aquel parque escuchando las innumerables lenguas
mayas antes de entrar al santuario.
Y es que,
también, no pude dejar de crear una imagen acrónica sobre cómo se vería el
esplendor de México-Tenochtitlán de haberse mantenido la continuidad
civilizatoria y se hubiera conservado el Recinto Sagrado destruido hasta los
cimientos porla barbarie religiosa de los invasores. Así lo percibí en el
primer golpe estético, al entrar a la plaza de la Ciudad Prohibida por la
Puerta del Midi. Construidos ambos alrededor de la misma época (entre 1409 y
1420 la Ciudad Prohibida, y el Recinto Sagrado tenochca entre 1325 y 1519), nos
hemos perdido de tener en Mesoamérica un incalculable centro de peregrinaciones
continentales gracias a la devastación de los invasores ibéricos y sus aliados.
Si Teotihuacán se mantiene en conservación y ampliaciones de recuperación ¿cómo
debió sentirse la vibración arquitectónica de haber sobrevivido Tenochtitlán
con todo y el Palacio de Moctezuma y sus canales? ¡pues así! ¡justo así!, me
decía, y miraba la amplitud en dos dimensiones superpuestas, y lastimosamente,
veía con los ojos de Bernal Díaz del Castillo para poder acercarme a esa
coincidencia posible de estupor inexplicable que se alzaba en pabellones rojos,
tejados vertiginosos coronados por dioses monos conjuradores de las tormentas y
la avalancha de turistas internos, la mayoría llegados desde las provincias más
lejanas de Zhungguó, muchos de ellos con la banderita roja en su mano de
campesinos victoriosos que, contrario a aquellos invasores de 1519 en México,
sustentaron el mandato de conservación de las autoridades para que el antiguo palacio
que esclavizó y humilló ahora solo sea parte de un museo vasto, solo presente
en la voluntad de no regresar jamás a él como vasallos.
Subí las
gradas de mármol a comprobar el tiro de cámara de Vittorio Storaro, el
fotógrafo de ¨El último emperador¨, de Bertolucci. Medí el plano con un ojo
cerrado y encuadrando la palma de mis manos, como instruye el divino mandato de
los que amamos el cine y, en seguida, me dirigí a la barda que separa la
plataforma de acceso del Trono Imperial, el mismo donde el Pu yí de la película
escondiera el grillo. Miré hacia atrás y pude ver la llegada de mis compañeros
de Seminario, todos con el rostro iluminado más allá del inclemente sol que
daba sobre ellos. Casi todos repetían lo que también yo me decía, como un
tantra: ¨Esto es increíble, no me lo van a creer¨. Y sí, Marco Miglione
regresaría a Honduras, y con seguridad le costaría un mundo, si no dos,
detallar todo lo que vio. Mientras tanto, por todos los rincones del patio
exterior, las más hermosas jóvenes vestidas con el hanfu (vestido
tradicional que vive un resurgimiento luego de tres mil años de uso) buscan el
mejor spot para sus fotos a publicar en sus redes sociales. Una hora antes,
desde el autobús, miraba intrigado a las muchachas vestidas con hanfu
dirigiéndose a los accesos del Gùgōng Bówùyùan (故宫博物院, Museo del Antiguo
Palacio).
Creo
que la pregunta más acuciante en mí era sobre el cómo no se contradecía la idea
de una China Popular comunista con estas muestras de atracción hacia la cultura
cortesana del imperio. Aquellas muchachas estaban en todas partes, en el metro,
sobre motos eléctricas, caminando celular en mano y atravesando los pasos de
cebra, todas ellas emocionadas por su inminente sesión de fotos. Y la respuesta
estaba en la consigna del rejuvenecimiento de China dentro del cultivo de la
tradición y el incentivo de la innovación regulada por las políticas centrales
del Politburó. ¨China es nueva cada día, tanto que nos cuesta seguir su ritmo¨,
nos decía el director del Centro de Sinología Mundial en su charla de
bienvenida. Y es que el tiempo socio histórico que regula la Asamblea Popular Nacional
actúa similar a la normativa de una China con un único huso horario (son las 5:
am en Beijíng y son las 5:00 am en Kashi, ciudad en la provincia más occidental
del país, aún y cuando para todos los demás países del área transcurra el sol
del atardecer, pero en China sea el sol del amanecer). Así, lo nuevo converge
con el pasado y con la idea de un futuro firmemente anclado en la voluntad
política y en el empuje de profesiones innovadoras que esas mismas muchachas
vestidas con el hanfu ejercen. Todas marchando sincronizadas tras el
mismo sol. De esta forma, al quitarse sus hanfu, las muchachas del Tik tok
continúan imparables en su búsqueda diaria de futuro, sin vanagloria cortesana,
solo la simplicidad de disfrazarse un momento de pasado, apropiarse de sus
siglos rejuveneciéndolos y aceptar las muchas Chinas que fueron para que la
Revolución sea hoy el fenómeno político y cultural más asombroso del actual
siglo.
Durante
400 años
los
niños de Dadu
recortaron
jirafas en papeles amarillos
esto
gracias al cuarto viaje de Zheng He al Feizhou
Corría
el año de 1414 sucedía algo histórico
y
la primera jirafa no lo sabía
mantuvo
alzado su cuello
hasta
el mismo momento
en
que fue obsequiada al emperador Yongle
quien
la consideró altiva
por
no inclinarse ante él
¨Así
es su costumbre en las sabanas de Feizhou
no
lo tome a mal, es como un dragón vegetariano¨
-le susurró Zheng He
Los
niños de Dadu
siguieron
recortando la primera jirafa
que
llegó a China
algunas
veces con el cuello más corto
otras
veces más largo
-del
chirrido de las tijeras las urracas crearon su idioma-
pero
el emperador jamás apareció en sus diseños
aun
fuera él quien la nombrara qilin
buen
presagio
escalera
para subir a la luna
luna
en puntillas para mirar el mundo.
miércoles, 25 de junio de 2025
Crónica intraducible de mi viaje a Zhungguó - Parte 1
Atisbo
Al
cruzar el Mar de Aral y avanzar sobre el desierto del Gobi, alcancé a ver que
la silueta del avión se convertía en un caracter chino. Las alas se fueron
curvando en forma de dos piernas abiertas. Era lógico reconocerme en un sueño
así que supuse que, de alguna forma, mi ansiedad por llegar a Beijing, luego de
8 de las 12 horas totales de vuelo desde París, me estaban adelantado lo que
buscaba aprender. Cerré los ojos entonces y comencé a despertar del otro lado
de la luna Chang-É (diosa de la luna en la mitología china), hermana gemela de
Coyolxauhqui (diosa de la luna en la mitología mexica) que nunca fue
despedazada ni sorteada al pie de ningún templo de sacrificio. Un inmenso
lienzo me estaba esperando.
Los huesos oraculares
Hace
1,300 años antes de la era Común, durante la Dinastía Shang, se empezó a
escribir las primeras muestras de escritura en Zhongguó (China). Se escribía
sobre huesos planos y sobre caparazones de tortugas signos que presagiaban
guerras, bonanzas, sequías, conquistas, paz. Era la llamada etapa jiaguwén de
donde se derivó la evolución de lo que hoy conocemos como chino tradicional. En
el año 2004 de nuestra era Común, se inició a construir el nuevo aeropuerto
internacional Daxing, de Beijing. La enorme y ondulada construcción tiene forma
de una estrella de mar, o de un fénix, o de un dragón que inicia a volar, pero
yo alcancé a ver un enorme caparazón de tortuga en la terminal 3, y ahí
aterrizamos. Cuando salimos al exterior, ya en las manos de nuestras cuatro
inolvidables intérpretes Han Tong, Fang Bingbing, Jin Xingxin y
Li Qianye del Beijing International Chinese College (BICC, institución al que
el Ministerio del Comercio encargó nuestra formación), puede ver cómo decenas
de caracteres aterrizaban en el caparazón de la tortuga de Daxing. Ahora, con
la mínima -casi insignificante- comprensión del mandarín, puedo asegurar que la
frase asombro infinito y gratitud estaba entre los arribos. ¨Todo
presagio sucede en el inicio¨, dijo Ovidio, y así fue. Tuvieron que apresurarme
para subir al autobús. China Popular empezaba ya a mostrarse en el cadencioso
paso de sus cadetes de la Policía Armada del Pueblo (PAP) dentro de las
instalaciones, dando pasos solemnes y ceremoniosos en un simple cambio de
guardia, como si todo sucediera en medio de un desfile en la misma Plaza
Tianamen. Y no, solo cambiaban de piso, tan rectos y delgados como pinos y
proyectando un aura de respeto incontestable. La representación del respeto es
en todo momento, pensé, la armonía del poder popular alcanza cada rincón y acto
de la unidad humana más pequeña, y lo hace así, armoniosamente anónimo.
Traduciendo el orden cósmico
Los smartphone han roto la barrera del desconcierto. Los traductores simultáneos y el antiquísimo y universal lenguaje de señas suplen la incapacidad con el idioma. Eso más allá de nuestras cuatro intérpretes del BICC , que ya casi dominan del todo el xibanyá yu (el idioma español), que no es tan extendido aún en su enseñanza, pero que con seguridad irá en ascenso dado el interés de China en sus relaciones con Iberoamérica. Aún así, vamos aprendiendo con urgencia las palabras más necesarias, incluso para saludar a los dos robots de servicio que se deslizan por los pasillos del hotel, llevando y trayendo pedidos sin quitarle el puesto de trabajo a las incansables mucamas que, durante las semanas de estadía, van superando su lógica prudencia ante el extranjero hasta el momento ese en que nos saludamos en trunco chino y me ayudan a corregir el tono y la pronunciación con una sonrisa divertida. Lo mismo en el restaurante, en la tienda, todo cambia muy pronto hacia una amable normalidad llena de mucha curiosidad por nuestra procedencia.
En ese punto los
smartphones y los relojes traductores conocen su plenitud de existencia, como
así me pasó con un niño de unos doce años en el sublime Templo del Cielo (Tiantán):
al verme como una estatua pasando un aguacero de milenios, se me acercó y
saludó en inglés de principiante. Lo saludé con cierta duda de si no era para
un programa de videos incógnitos porque es más que raro que un niño se presente
solo en el primer mundo. Pero la sonrisa y transparencia estaba en él que, de
inmediato, activó su reloj traductor y empezó a platicar. Le deseé la mejor
felicidad para su vida y la posibilidad de que conociera Centroamérica alguna
vez. Creí que se había ido, pero regresó con una pregunta: ¿te gusta Zhungguó?
Lo miré, recordé que ya habían pasado tres semanas hasta ese momento y le dije
¡me encanta! Se rio y volvió feliz a reunirse con su familia que me decía adiós
de lejos en medio de esa preciosa plaza, espejo circular del cielo, lugar donde
los turistas nos empinábamos para ver hacia adentro, hacia el fantasma de los
emperadores Ming ofreciendo sacrificio mientras pedían por el correcto orden
entre el cielo y la tierra, un orden, por supuesto, que mantuviera el esplendor
y majestuosidad de un cielo sostenido en
los hombros de millones de campesinos chinos estragados por el hambre y el semi
esclavismo aquí en la tierra. China no es solo del primer mundo, es de los
primeros mundos, y en ese origen civilizatorio, la palabra y sus sonidos se
equiparan a las emociones más sutiles de lo humano.
Significado y tono
No
hay significado sin tono correcto, y como los cuatro puntos cardinales del
universo, el ser humano (el ¨ren¨) se distingue de los bárbaros por la
variación de cuatro posibles tonos en una sola sílaba. Y de ahí que ren
sepa significar por igual lo sofisticado, el constructo, las sutilezas. ¨La
postura es que el pensamiento verbal silencioso y el habla son un solo proceso,
en el cual lo verbalizado no deriva su significado o valor de lo no
verbalizado¨ sugiere Angus Charles Graham, el muy prestigioso sinólogo que me
sirvió como guía de lectura en cada jornada, algo que la profesora Qin Shanshan
confirmaba con paciencia en las clases de chino básico, el cual, sin temor a
equivocarme, guarda una estrecha relación conceptual con la escritura
ideográfica maya. En ese primer día de clases a finales de mayo, hubiera
querido que el amigo David Franco (Balám) estuviera ahí, perplejo, así como mantenía
a sus alumnos -incluyéndome- en los talleres de desciframiento del maya. ¨El
chino es como un lego -nos decía la profesora Qin-, es de ir agregando sonidos
a un concepto central y cambia el significado¨. Y yo pensaba en las emociones
humanas que son como el viento o el agua que cambia de dirección y sigue siendo
viento o agua, erosionando el paisaje, esculpiéndolo en diversas altitudes,
valles, pozos profundos. Intenté escribir, entonces, mi primer caracter, ¨Shuy¨,
agua.
Toca
una piedra
y
aprenderás chino
Que
el agua corra dos veces entre tus dedos
una
vez pez
una
vez agua
Toca
una hoja y llegarás a la rama
agrégale
nube y llegarás al cielo
Siente
tu rostro en el espejo
Cielo
rostro plaza
siente
tu rostro allá en el cielo
Nombra
a China desde el silencio
y
desde el silencio serás un río numeroso
la
muralla líquida donde se estrellan las palabras
en
igualdad
indistinguibles.
(F.E.)
sábado, 21 de septiembre de 2024
Arrival: el tiempo nos habla
Arrival:
el tiempo nos habla
“Sólo
somos capaces de predecir desde el pasado” (S. Hawking)
Arrival (La
llegada, por su título en español) es una de las más introspectivas películas
de Denis Villaneuve y, en mi forma de verla y sentir su signo, un homenaje más -versionado
en su genialidad- a 2001 Una odisea espacial, de Kubrick y Clarke. En Arrival, del novelista de origen chinoTed Chiang, se nos plantea entrar al monolito, esta vez flotante, pero tan enigmático como
el original entre los homínidos de 1968. ¿Qué había adentro de aquel monolito? Estrellas.
¿Qué encuentran la lingüista Louise Banks y el físico Ian Donnelly dentro de la
enorme nave? Los habitantes de esas estrellas. Los homínidos ya evolucionados
palpan el material con que está hecho el asombro, la otredad profunda del
espacio sideral. Entran en él y el tiempo y el espacio definen sus caprichosas
condiciones, casi como una respuesta existencial a la propuesta de supercuerdas
en Interestelar.
“El
lenguaje es lo primero que se despliega cuando inicia un conflicto”, explica la
doctora Louise al acertar en la traducción del sánscrito “gavesti”, que
literalmente significa “deseo de más vacas”. Esta explicación se da a resultas
del temor que los militares a cargo de la misión de contacto tienen sobre las
intenciones posiblemente hostiles de los alienígenas, y si lo que se está
desarrollando es un protoconflicto entonces ¿los alienígenas llegan a la tierra
para abordar el conflicto del deseo humano? ¿Llegan para moderar el deseo
humano por más vacas o para saciar ese deseo insondable que aborda a nuestra
conciencia cuando, como Van Gogh, vemos una noche estrellada y queremos ver más
en lo infinito, deformar a nuestro placer el espacio-tiempo? Louise encarna ese
conflicto íntimo -aunque universal- que terminará siendo clave para el
desenlace de la historia. Una historia de temperancia.
Una de las
escenas de revelación más famosas del cine fue aquella de los paleontólogos de
Jurassic Park al momento en que el contraplano nos muestra por primera vez al
diplodocus y su manada, renacidos gracias a la animación más fiel hasta la fecha.
El asombro que Spielberg nos logró transmitir con los dinosaurios vuelve a
estar presente con la solemne aparición de la nave en Arrival, pero más allá, y
esencialmente, con la revelación física de los alienígenas, especie de pulpos
sabios y comedidos, llenos también de la idea humana de inocencia que solemos
dar a los animales para evitar disminuirnos ante su inteligencia. Pero esto se
hace trizas cuando los visitantes comienzan a mostrar su lenguaje escrito,
tinta de mar, al fin y al cabo, efímera y soluble como los sueños cuando
despertamos a la realidad.
La
denominación que los militares le han dado a las naves es “shelled”, cascarón
en español, ofreciéndonos la descripción de un organismo oculto que estamos obligados
a exponer, revelar, como el lenguaje mismo. No resulta entonces caprichosos que
los alienígenas sean tentaculares, pinzas letradas de un cangrejo ermitaño que
también demuestran su mortalidad al desaparecer de escena, por muerte, uno de
los encargados del contacto con los humanos, quizá muerte paralela en el tiempo
al de la hija de Louise.
La lectura
sociopolítica no se le escapa a Villeneuve: de todas las naves que aparecen
alrededor del planeta tierra, la única que sufre un atentado terrorista
fundamentalista religioso, es la nave que aparece en Estados Unidos, volviendo
a lo que ya medio mundo reconoce en la psiquis colectiva de los
estadounidenses: el temor a lo externo, ¡y vaya que hay temor! Los alienígenas
demuestras ser, además de inteligentes y sabios, bastante sutiles, y las
sutilizas culturales no van bien con los norteamericanos. Los heptápodos son el
enigma absoluto y la bondad posible debe enfrentarse con las armas preventivas.
“No hay ninguna relación entre lo que un heptápodo dice y lo que un heptápodo
escribe”, nos dice la lingüista Louise. “Lo que nos escriben es escritura
semiasográfica, es decir, que nos transmite significado y no representa
sonidos. A diferencia del habla sus logogramas son atemporales”, y es por esto
que el idioma humano más cercano a lo atemporal es el chino y es este idioma,
con su civilización, a la que prefieren acercarse los alienígenas para
revelarle a Louise su destino privilegiado para salvar la humanidad de la
autodestrucción. El general chino que desactiva la guerra inminente entre
occidente y oriente se acerca al oído de Louise para revelarle lo que le dijo
en su desesperada llamada desde la base militar. Ella le hizo reconocer lo
atemporal. El asombro de la relatividad y la inocencia como signo cuántico. “Papá
y mamá hablan con animales” dice en uno de los flashbacks inversos la hija de
Louise en el futuro.
Una lengua
como el inglés actual en su hegemonía consumista, lleno de siglas y simplificaciones
funcionales, reduce todo lo que ve, lo abrevia, lo fragmenta, le quita -en gran
parte mecanicista- sus evocaciones más sensibles y le da a la hipótesis lingüística
de Sapir-Whorf (hasta qué punto el
idioma que hablamos determina nuestra visión del mundo) su mejor conjetura
dentro de la película ¿El tiempo concebido y hablado siempre será el amor que
atraviesa todas las dimensiones, como en el Interestelar de Nolan? ¿Ese amor,
que vale la pena vivir aún conociendo su final, se adelanta siempre al propio
corazón? Hannah tendrá que morir de manera infinita y circular como lo es el lenguaje
escrito de los heptápodos, como palíndromo es su propio nombre. Arrival nos
propone de fin a principio, aprender el idioma de lo que viene de las
estrellas, el lenguaje del feto en 2001 una odisea espacial. “Si aprendes
heptápodo -nos dice una Louise aturdida a mitad de la película- es posible ver
el tiempo como lo ven ellos”.
Ver Arrival
es darnos un tiempo para ver el mundo como nunca lo hemos hablado.
F.E.
Septiembre, 2024
domingo, 25 de agosto de 2024
Episodio 118, El artista del hambre
https://drive.google.com/file/d/1ADNjxf4RTDCkRl3254GBtmBEtflbdNtX/view?usp=sharing
jueves, 18 de julio de 2024
Episodio 117, De cisnes y Palmerolas
lunes, 17 de junio de 2024
Episodio 116, Entrevista a Enrique Medrano por su poemario Los zapatos ahogados
https://drive.google.com/file/d/1nHENzyIrLq3lcAVO189zrLOQhylq50Jd/view?pli=1
domingo, 9 de junio de 2024
Episodio 115: Tegucigalpa de mis fragmentos
!Aquí estamos de vuelta en el podcast donde tu memoria pone la música! Y reiniciamos con una entrevista recuperada al poeta hondureño Roberto Becerra en un fragmento del programa Canto en azul y blanco, de Radio Nacional de Honduras, fechado en noviembre del año 2000, hace 24 años. El programa fue creado por su director Wilfredo Godoy y conducido por el poeta Rubén Izaguirre y su servidor. A la vez, una pequeña reflexión sobre antropología urbana de los cambios en infraestructura que he encontrado a mi regreso a Tegucigalpa.
Va el agradecimiento a Johny Anderson y a Saul Mayorquín, por todo el apoyo y patrocinio. A ellos dedico este episodio.
Pasen adelante!
https://drive.google.com/file/d/1mJvTRW0hTc-IniSuCaWovIKcJABiez27/view?usp=drive_link
miércoles, 7 de febrero de 2024
Entrevista a Dark Barahona: Tegucigalpa como una milf
Tegucigalpa como una milf.
Dentro de un par de semanas Darwin Barahona (Tegucigalpa, 1980) presentará
su libro Un dios underground, que es parte de la trilogía de la
que también forma parte Uncle crazy y Sex devil,
ambos inéditos. Estaciones del
hambre punk sería como su tour de force. Me ha dado la
estafeta para que sea yo quien lo presente. Ya estamos buscando lugar, lo hacemos
a lomo de caballo, disparando el arco a galope como los hunos o los cosacos de
las estepas. Y de las estepas habla mucho Darko, incorregible viajero que se
sumergió una buena temporada en Rusia, Ucrania y Alemania, para luego recalar
en esta nuestra milpa, como tanto le gusta decir de Honduras.
Conocí a Dark (sí, tiene múltiples diminutivos: Dark,
Darko, Xibalba Star…, así de polisémico como los apelativos que
los eslavos le dan a sus seres cercanos) allá por el año 2002, cuando me
invitaron a dar una charla creativa al Grupo literario ADAN, que también incluía
a Carlos Palma, Dénnis Ávila, Carlos Ordóñez, Rodion Martínez, Guillermo Brune,
Zadick Córdova y otros que, desde entonces, siguen siendo para mí piezas
insustituibles de la realidad creadora literaria que me motiva a seguir
haciendo memoria viva. Luego la noche fue el safari, la plática, el oráculo que
hablaba a través de las amistades que convocaban y siguen convocando los bares
del centro de Tegus. La narrativa de Darko está hecha de esta transhumancia
casi dantesca y llena del abordaje gonzo que tanto apreciamos cuando se
trata de darle crónica a la Tegucigalpa oscura que viaja con nosotros, hasta en
las pesadillas.
Fabricio
Lo que tendremos ahora es una plática. Hoy es 4 de
enero del año 2023, estoy con Darko, Darwin Barahona, narrador, cronista de
crónica negra, así como su alias, un xibalba star.
Este término lo acuñaste en tus crónicas en Facebook, ¿verdad?
Darko
Claro, porque a mí me gusta llevarme mucho en el
centro de Teguxibalba. Amo Tegus. Y una vez estaba en el Hoyo de Merrian y e
poeta Novoa mencionó a Teguxibalba, y empecé a ver todas las escenas de un Xibalba
Star… (risas, Rod Stewart en los parlantes de Paradiso: “Da ya think I’m
sexi”) Y Florián… gracias que lo mencionés… Flor fue uno de los que más me
apoyó, él me enseñó muchas cosas que yo no sabía cómo iba encontrar, libros
como el de Christopher Bram, El padre de Frankestein. Digamos ese feedback que
es importante para mí, a mí no me importa que seas millonario o no, si tenés un
feedback conmigo todo va bien, porque sin crueldad no hay fiesta, como dice
Friedrich Nietzche, y volviendo a remosntar ese tema de Xibalba Star es como…
bueno, yo pensé que se lo había inventado el poeta Novoa, pero dicen que fue el
poeta Vindel (Javier), nunca he hablado con él, pero es un término que ocupamos
porque es un realismo sucio-patastera.
F.
¿La patastera por qué?
D.
Es que un día miré a mi padre en su camioneta. Por
cierto, ese día lo chocaron, le pegaron por atrás y empezó aquella hecatombe de
golpes y todo eso, porque le pegó un BMW y mi padre conduce una Ford tranquila,
del año del culo y el tipo que lo chocó me deja sorprendido porque le dice a mi
papá que él tiene un pijazo de títulos, y después los dos se perdonaron,
entonces yo quedé pensando “wow, estos majes qué energía malgastada”. Es así.
Patastera.
F.
¿Sos de Sabanagrande, del sur?
D.
Sacahuato, Sabanagrande, Los Infiernitos, inframundos
y todo eso.
F.
Pues no tenías que ser diferente si venías de un lugar
cercano a los infiernitos.
D.
Claro, Fab.
En ese momento interrumpen las cervezas, pero Darko
también ha pedido un té. Tears for fears canta “Everybody
want to rule de world”.
F.
Bueno, aquí estamos viendo la famosa combinación té
con Piba (cerveza, en ruso), si los británicos le echan leche los rusos le
echan cerveza -apunta Darko.
Contame como fue el proceso de Estaciones del hambre
punk. ¿Está basada exclusivamente en Pio Rico (bar del centro, muy visitado por
la movida del centro de la capital)?
D.
No necesariamente del todo, porque hay estaciones
de cuando viví en Berlín, en Estados Unidos. Esa es una crónica de cómo era mi
mundo… ahora soy más tranquilo.
Mientras sigue tomando su Piba-Té, hago la reflexión
de que en las lecturas de Dark lo primero que se encuentra es una fragmentación
de los tiempos y espacios en que él se mueve. A veces está hablando de un pub
en Belfast, de una calle en Berlín, igual que de un estanco puro en el centro
de Tegus. Le pregunto entonces ¿cómo asumís esa fractalidad?
D.
Mirá yo lo asumo como un camaleón. Yo soy un camaleón
que agarra el color del momento, soy un escritor de método, me gusta
experimentar, porque también ha sido muy curioso que he visto ultras, revos de
todos los países (barras bravas de fútbol. En este caso se refiere a las barras
de los dos equipos más importantes de la capital: Olimpia y Motagua), y hay un
respeto que tienen conmigo por este libro de Estaciones del hambre punk.
En toda la entrevista nos acompaña silencioso Eddie
Menzi, un músico de combate underground que por cierto momentos me escanea,
como si Darko fuera el interrogador bonachón y él la oscuridad que me espera si
trastabillo en una pregunta. Al final es un muy expresivo y entra en confianza
comedida. Un gran artista. Darko lo mira cuando sube a su vaso de Piba-Té y lo
mira de reojo. Lo presenta cuando le pregunto sobre sus relaciones o
interacciones en Tegucigalpa.
D.
Eddie Menzi es uno de mis mejores amigos, es pianista
(“estudio música clásica”, interviene Menzi), hace de todo.
No falta en ese instante mencionar a Zadick Córdova,
el gran Valzak, duo dinámico de las noches de principios de siglo en la que
junto a Darko y él nos embarcábamos en la noche de Tegucigalpa sin dejar de
hablar de cuentos, zafaris y poesía mad max.
D.
Mirá, él es uno de los pilares, ha creído mucho en mí.
F.
Sí -le confirmo-, siempre te menciona. Me leyó hace
mucho rato unas experiencias que tuvo en una plataforma petrolera en el Golfo
de México. Decía que eso era bueno para agarrar carácter.
D.
No, es que lo que pasa, Fabri, es que cada quien sabe
qué pedo.
Veo hacia la calle, reflexiono a profundidad sobre
todo ese silencio que construye esta última frase. Dobo decir que he visto mi
propia mirada en muchos cuando una comprensión inasible llega al grupo al decir
esta frase lapidaria. “Cada quien sabe qué pedo” es una frase de sabiduría a la
altura de un samurai que se apresta a dejar su familia para enfrentar su última
batalla, o por igual, es un silencio íntimo que nadie puede indagar más allá,
por pudor, por solidaridad. Algo así como en Saving Private Ryan el Cabo Upham -el
peor soldado-aprende el trora [1]de
la tropa (código cerrado, conjuro grupal para alejar amenazas o afianzar
camaradería).
A mí me gusta tanto Teguxibalba, es mi ciudad -continíua
Darko- , yo camino por todos lados aquí, nunca me ha pasado nada, “hey, ahí
viene el Dark… pum!”, allá otro me saluda. Me gusta escuchar a los chikis. “¿Me
puede regalar un libro?”, esto esto esto… ¡amo Teguxibalba! Para mí es como una
Milf que quiere ser niña y anda con los ojos bizcos como Oh Fortuna. Mi
abuelo siempre me decía este es tu país y a cualquier lado que vayás sentite
seguro.
F.
Tegucigalpa termina aceptando a los seres de la noche,
los protege de alguna forma ¿verdad? (Deff Leppard asume la música ambiente, “Hysteria”)
D.
Oime! La última vez estuve bebiendo ahí con los
chikis, y me dijeron Darko… te protegemos.
No puedo dejar pasar la referencia de los chikis comentándole
a Dark sobre los textos que abren mi libro de cuentos La Era Pre Schuman, Las
crónicas del chiki. “Su lenguaje es autodeterminativo” -le digo- “una consigna
espacial”.
D.
Ese es el futuro. ¿Por qué creés que cuando me dice un
chiki, “hey Darko, mera pija, me gusta lo que hace”… yo siempre planteo un
post. Me pierdo un mes y los chikis están de que u, hey Darko, qué pasó. Hacer
lo que hago es como un acto de rebelión, es decir, hey, este es mi aporte a la
sociedad. Anarquía, nihilismo. Hay momentos en que uno quiere desaparecer como
Rimbaud, quiere ser como Gauguin. En post de Facebook he tirado tres novelas,
en sincronía. No me quejo. He hecho otra reedición de mis tres libros. Flor (el
poeta Edgardo Florián, ya fallecido) siempre me decía: puta maje, si yo vendo
confites… lo extraño, porque si no hubiera sido por él no publico ni mierda.
F.
Contame, ¿Cómo se miraba Honduras desde el bar más
perdido de Kiev?
D.
Hermoso. Sabés, Honduras significa nada en ruso. Y los
majes me decían siempre Yuri, Yenka, Sasha… Sasha es un nombre privado, en
público es Alexander… y me decían por qué putas no me llamaba Hugo, porque en
ese tiempo estaba Hugo Chavez. La depresión que cargaban ellos es muy poderosa,
pero yo sobreviví a eso. Yo los miraba leyendo a Pushkin, es un león… respeto
mucho a Chejov y a Perlman, el creador de la ciencia ficción. (Suben el volumen
en Paradiso, Guns n’ Roses toca las puertas del cielo}
F.
La intertextualidad es muy notoria en tu narrativa.
Decime la intertextualidad que te brinda Tegucigalpa.
D.
Pues sí que tiene: ¡todas las personas con que me
llevo… soy un ladrón de historias! Yo no puedo venir y ser puro, los chikis me
dicen ¡ay, escribís sobre mí! Y tengo influencias de Waltz, hay que gente que
dice de Bukowski, pero no, quizá Michel Houellebecq… Günter Gras también,
leerlo en alemán es bien complicado. Yo estuve estudiando alemán por siete
años, lo hablo. Y ni qué hablar de La Divina comedia. En mi círculo íntimo
hablamos de cine, de música, pero tengo mis otros amigos que me van a llorar
porque no saben ni pija, y tengo los otros que son buitres.
F.
Lo que has visto de cine ahorita ¿qué te interesa?
D.
Miré esa de Reptiles (dirigida por Grant
Singer), me gustó. A mi me gusta el cine bien lento… sale Alicia Silverstone, y
por cierto le mando un saludo a mi novia que se parece a Silverstone.
F.
Uy sí, el regreso de Alicia desde los video clips de
Aerosmith, en su gran salto mortal de las musas resucitadas. Pues bien, Dark ha
estado siempre presente en una generación muy mía. Puede ser como un Plutón del
sistema solar, definirse si existe o no como planeta. Darko siempre ha estado
en el circuito poético y narrativo de Tegucigalpa desde que yo tengo memoria.
¿Cómo te has sentido de no estar en el centro?
D.
Yo me siento complacido, porque crecí en un ambiente
muy intelectual. Mis tíos les dieron clases a ellos. Mi tío poeta Fausto
Maradiaga, Alexis Hernández, fueron profesores de ellos y eso marca un
privilegio que tuve al crecer con las personas correctas.
Justo en este punto de la entrevista, por telepatía,
Anita, la administradora de Paradiso, pone Crazy, de Aerosmith. Los
retratos en las paredes del patio se estremecen, como hojas del árbol del bien
y el mal enfrentando las ondas herzianas de aquello que no tenía previsto cantar
Pablo Milanés, Serrat y todos aquellos que eran el fondo musical del Paradiso
de los años noventa. Y no es que Aerosmith sea la moda hoy, es que cada quien
carga su música, como si una ouija relevara la aguja de un viejo long play y a
pura música adquiriera sentido este lugar de reecuentros y fantasmas. Darko
retoma:
Crecer con mis tíos era increíble porque a mi primo
Leo lo castigaban leyendo a Charles Dickens… pues entendí que no es que me
sienta como Plutón, pero si entendí el mensaje. A mi me gustaba mucho leer a
Dostoyevski, a Solyenitzin. Me gustan las maratones, no me gustan las carreras
de cien metros, y yo nunca le dije a los amigos que seleccioné (que escribía),
ellos se dieron cuenta por sorpresa.
F.
Definitivamente la literatura rusa es tu predilección.
D.
Davai, davai! Definitivamente tengo mi cultura
vertebral en ellos. Me gusta mucho Mayakovski pero la mera V. es Pushkin. Leí
El Doctor Zhivago de Pasternak, a Nabokov.
F.
¿Y cómo sentís cuando vas allá, a la aldea?
D.
Amo a Honduras. No publicaría en otro lado. Amo todo
lo que produce Honduras, aunque sea gangrena. El Dios Underground trata de un
tipo que es millonario y quiere estar en estado de coma. A veces creo que El
Dios Underground son las drogas… el quiere estar en estado de coma y le pegan
la vivida de su vida porque se encuentra a un doctor ruso, y lo engaña, y le
roba los órganos. Entonces se vuelve un super héroe. Es el primer libro de la
trilogía. Siempre está hablado en primera persona, como memorias.
F.
¿Qué necesidades ves en la literatura hondureña
actual?
D.
Vivir. Vivir y viajar.
F.
Viajar no solo es imaginar, ¿no es así?
D.
Si vos tenés la oportunidad de ir a Tela debés
imaginar la creatividad, porque sino te volvés operario. Ya porque sepás usar
Photoshop o Illustrator no te hace diseñador gráfico, solo porque alguien te
dice que sos mera V creando si no tenés feedback no tenés nada. Al viajar activás
tu visión periférica, tu intuición se vuelve más tigre, más jaguar.
F.
Bueno, tenemos cuatro conceptos aquí: Tegucigalpa como
una Milf, tenemos a Teguxibalba Star, tenemos el entender a Darko inseparable de
la literatura rusa y alemana, y tenemos el sentido del viaje. ¿Cuánta de esa
literatura que has leído has encontrado en Honduras?
D.
Mirá, eso es lo hermoso de Honduras. Es como mirar a
Picky Blinders desde el ángulo de Arthurs, estamos en esa época. Vos sabés muy
bien que todos somos un barómetro social, cada sociedad va a tener su narco
pijudo o su artista pijudo. Vos tenés al narco que refleja lo que sos en tu
país, y también tenés al artista que refleja a tu país (Dust in the wind, de
Kansas, inicia sus arpegios. Casi veo la ventisca de polvo entrar por el portón,
como aquellos polvos del Sahara que atestigüé en Puerto Rico). Eso es Darko
Barahona. Me gusta ser como yo. Sin límites, pero también pienso en los niños,
en la juventud y todo eso. Porque decime vos, ¿Cómo se llamaba el man que llevó
la nodriza hasta la luna? Todo mundo piensa en Armstrong. Una persona se hace
famosa cada diez minutos en el mundo, no sé, tenés al Facebook. Yo he conocido
gente que sacó un préstamo para sacar una Toyota Prado y vive en el Hato de En
medio (residencial capitalina)… somos la patastera.
F.
Como los dandys de Nigeria vestidos de alta costura
entre los charcos. Full guajeados.
D.
La ideosincracia de nosotros es un fenómeno. Yo que he
viajado, que entro y salgo de aquí, lo olvidás. Ahora que hay mucho venezolano
y haitiano seremos un montón de fucking razas mezcladas. ¡Amo eso!
F.
¿Has leído la ciencia ficción de Javier Suazo? (“Cuentos
de ciencia ficción del tercer mundo”)
D.
No fíjate. Por eso te digo que hay que conocerse, hacer
feedback. He leído un cuento de Calton Bhrul, de Albany. A Giovanni Rodríguez.
A Darío Cálix… Gustavo Campos es la mera V. Sólo te digo algo más: mi chica
sabe que Dark Barahona odia los calcetines blancos y las luces blancas. Ella
sabe que mis bandas favoritas de Black Metal son Satyricon y Darkthrone. Ella
sabe también que no me gusta la impuntualidad y para rematar le gusta que hable
varios idiomas. Fanculo tutti! La ONU!
El cierre musical ambiental no es de Black metal en
Paradiso, pero no hay duda que algo de nostalgia romántica hizo que Darko
recordara a su novia, así que los herz que carga de sí mismo le han dicho a
Anita que ponga Whitout whitout you, de U2. La cosa termina al suave,
entonces, fiel al sabor de la Piba-Té. Indefinible underground.
[1] Trora es la frase de “desactivado” que utilizabamos
los niños hondureños para igualar una acción o recuerdo compartido. Por igual neutraliza
una penalización en el juego de la patada en el que se debe gritar la palabra trora
para evitarla.

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