Nunca nos amaremos,
jamás llegarás a quererme,
es imposible que algún día
estemos juntos.
A pesar de todo,
te espero a la misma
hora de la noche,
en el lugar de siempre,
aunque no llegués.
El 3 de abril del año 2021, 22 momias fueron
trasladadas del viejo Museo Egipcio de El Cairo, a sus nuevos aposentos de
descanso eterno en el nuvo museo ubicado en la explanada de Gizeh. Este hecho causó
no solo problemas de tráfico en El Cairo, sino que también puso de cabeza a la
maquinaria burocrática de la Duat o como otros lo llaman, el Necher-Jertet, es
decir, el inframundo, donde Anubis sirve de aduanero. Esa noche, Anubis se dio
cuenta que debía pesar de nuevo los corazones porque algo no cuadraba en sus
cuadernos contables…
Los invito a escuchar esta rocambolesca memoria del qué sucedió y cómo llegaron las momias a Puerto Rico.
F.E.
https://drive.google.com/file/d/19E83j3WQwwAJIdcVP-5pRenfHVOlPEH4/view?usp=share_link
https://drive.google.com/file/d/1nkY44jOUwV2zs6neMFqUJ_XPpy3w-TBL/view?usp=sharing
Leo a Alan F. Chalmers: "¿Qué es esa cosa llamada ciencia?". El libro indaga y cuestiona los artículos pétreos en los que la ciencia occidental ha basado su superioridad civilizatoria. Voy por el capítulo donde aborda el falseamiento, esa parte obligatoria que el método científico debe poner en juego para probar toda hipótesis. Me detengo a reflexionar en lo siguiente:
"Durante el siglo XVII se acumularon montones de falsaciones. Sin embargo, una vez que hubo sido creada y desarrollada la física newtoniana mediante las conjeturas de Galileo y Newton, fue una teoría (habla de la caída de los objetos y la ley gravitacional) superior que la de Aristóteles... durante dos siglos, la teoría de Newton se vio coronada por el éxito. Esto es, no tuvieron éxito los intentos de falsearla mediante los nuevos fenómenos predichos con su ayuda..."
La reflexión que me viene es la conquista o invasión a América: la que llegó fue la Europa del medioevo, una expresión conservadora de la bullente idea civilizatoria que empujaba la reforma protestante. La contrareforma entonces, bien lo explica Kamen y Gruzinski, intentaba fijar la regla católica y hacer de España su bastión. No había cabida para probar el dogma. Se necesitaba de ingentes cantidades de nuevos católicos que se enfrentaran a la herejía de Lutero y así, por medio de bautismos masivos, se "entregaban a la batalla espiritual", millones de nuevos católicos en la mentalidad de las naciones indígenas avasalladas.
Sin embargo, como suele suceder a lo largo de todo el pensamiento humano, fue el arte el primero en advertir el cambio de visiones que empujaba la reforma, y así los grandes pintores flamencos, los italianos del norte de la península (Génova, entre ellos), iniciaron la exuberancia del barroco, y éste poco a poco fue entrando a las venas de la conquista y, por ende, al sincretismo indígena expuesto, desde su propio barroco, al estilo ascendente entre sus invasores, iniciaron sin saberlo, el falseamiento o puesta a prueba, de todos los pilares con que se sostenía el catolicismo.
¿Qué hubiera sucedido si la expresión de conquista hubiera llegado cuando ya se hubiera falseado definitivamente el mundo aristotélico? ¿Se habría dado la pregunta de si los indígenas tenían alma o, al contrario, aceptada de entrada, sin ningún prejuicio, el alma nativa americana hubiera encajado, con todo y su hiper barroquismo ya en vanguardia en las disposiciones sociales de la colonia? ¿Hubiera sido la colonia la obligada a acelerar su sincretismo y no al revés?
El mito de Medusa está en lo que refleja. ¿Dónde está la falsa imagen? ¿Cuál de las dos se hizo piedra?
F.E.
Florián salía de su casa como actor que va en busca de su escenario. Lo vi masticar las hojas de su ruina y también alcanzar cotas de esplendor en su mundo interior. Y eso lo he visto en muy pocxs. Me hace mucha falta y suelo repasar las fotografías que le tomé, fotos que en su gran mayoría, me pidió que le tomara. Porque él sabía muy bien para qué serviría ese registro: para que Tegucigalpa, que la final lo engulló, no borrara su estro o emulsión, para que sus poemas fueran pie de foto y no al revés.
La intervención es sobre un registro del curador de arte hondureño Carlos Lanza, quien entró a las ruinas del calcinado Museo del Hombre Hondureño. No solo imagino: siento su dolor al recorrer los salones destruídos y casi puedo advertir al fantasma de mi querido Juan Manuel Posse (ya fallecido), quien fuera el Director del Museo y principal gestor de su renovación. La foto que me sirve de enlace poético es la famosa Holland House, de Londres, destruida durante los bombardeos nazis en la Segunda Guerra Mundial.
Esta segundo collage de los interiores en ruinas, tomo como referencia al Santo, en una sesión de fotos que le realizara a Pavel Núñez en el año 2014.
F.E.
La primera vez que me dediqué a ver a fondo la guerra civil en el Donbass, fue en el 2015. YouTube y su algoritmo aún dejaba ver con cierta fluidez los videos de los combates en el aeropuerto de Donestk y en la línea de defensa de los separatistas. Ese año mantenía mi seguimiento a la guerra en Siria y me sorprendió el nivel pesado de los combates, pero sobretodo, me impactaron los videos de mujeres dándole bofetadas a soldados ucranianos hechos prisioneros.
Me pregunté a qué profundidad estaba sucediendo ese dolor y decidí bucear por más videos, y fue entonces que di con los bombardeos a las ciudades de Donestk y Lugansk. Ahí estaban aún, los cañonazos y misiles cayendo sobre barrios residenciales llenos de civiles, en el 2015. Creí que eso no volvería a a ocurrir luego de la carnicería en Sarajevo, pero ahí estaban los videos de gente despedazada en los parques y en sus apartamentos. No era el año 2022, era el año 2015. El golpe de Estado de Maidán hizo que el poder de fondo neonazi tomara el control de las cosas, luego de años de presencia en la calles de toda Ucrania, y mucho más en el Donbass. La cobertura a esta guerra estaba absolutamente fragmentada y claro, palidecía respecto a la Siria, y se ocultó aún más cuando sucedió el derribo del avión de pasajeros de Malasya Airlines (vuelo MH17), en el que occidente, a una sola voz, se apresuró a acusar a Rusia y a los separatistas por el asesinato de 298 personas.
A partir de ese momento, la avalancha del algoritmo giró por completo para tildar de terroristas al movimiento separatista. Los bombardeos a civiles se duplicaron por parte del ejército ucraniano, que mantuvo siempre como punta de lanza los batallones neonazis, quienes en principio alistaron a la mayoría de sus militantes como voluntarios paramilitares y que, ahora en plena guerra en el 2022, se articularon en fondo y forma con el Ejército de Ucrania; y con justa lógica, ya que ellos han sido los de mayor experiencia de combate en la región.
Hoy que veo el renovado bombardeo a Donestk, luego de que sus autoridades anunciaran el referendum para unirse a Rusia como territorio indivisible, veo en cada persona destrozada en las calles, la consolidación de aquel terror inconcebible en 2015 , pero que hoy, con el silencio instrumentado como arma de guerra, se vuelve daño colateral, a pesar de que los partes de guerra testifican el fuego dirigido desde las posiciones ucranianas.
Hoy el líder checheno Ranzam Kadirov le ofrece a Rusia 50,000 tropas chechenas más para que se sumen a los 300,000 reservistas que Vladimir Putin ha llamado a filas. No queda duda que la guerra aumenta de temperatura en la medida que el invierno enfría inexorablemente los escenarios de combate. Las posiciones de invierno en ambos bandos deben conquistarse ahora para relanzarse en primavera con posición ventajosa. Aunque esté claro que Rusia puede tener muchas posibilidades más para la guerra en la nieve. Solo falta dar un repaso a todo el entrenamiento que han tenido sus tropas árticas en los últimos 5 años. Y hablo de las tropas árticas ubicados en la zona occidental de Rusia, no de las legendarias reservas siberianas.
En fin, ya no hay silencio capaz de acallar lo que es una verdad a voces: la OTAN está a punto de romper un equilibrio de supervivencia en su "era de abundancia" -como lo dijo Macrón-, y está ante la disyuntiva de una guerra donde debe dar la cara o seguir utilizando a Ucrania como ejército diferido.
Los niños de la fuente de Stalingrado podrían estar en su ronda de nuevo, y el cocodrilo posmoderno y acomodado a los espejismos, ya siente que no solo debe despertar sino que enfrentarse a su supervivencia como paradigma civilizatorio. Y eso es algo que otra civilización le está confrontando: la rusa.
F.E.
"Quizá no sirva pa' mucho, pero soy bueno jugando Call of duty on line", le decía el jovencito a su barbero
"Te recomiendo la división de drones de combate en Fort Bennings", respondía el barbero dentro de aquel bus chatarra acondicionado para Barber Shop
A dos kilómetros se inauguraba el mejor cementerio de veteranos de la isla
La calaveras relucían como medallas de plata entre la verdísima grama
"Pero dicen que ya no aceptan a los de Call of duty", reflexionó el nene, "hay mucho shooter que dice haberse aventao a disparar por Call of duty", dijo entre dientes
"Pero no se quite, pana", refutaba el barbero, "si ya tienes Modern Combat 5" nadie te detiene, a las millas te vas pal draft"
A dos kilómetros las palmas sentíasn escalofríos
las palmas trasplantadas suelen tener escalofríos en cementerios nuevos
nadie lo nota, pero a las palmas no les gusta su papel en las maquetas de la muerte.
Ya con el corte pa el video, el nene paga al barbero
"Viene otro huracán", le dice, "quizá me toca estar en refugio esta noche.. mi familia siempre tiene el agua hasta el estómago
el estómago de mi familia es como el ojo de un huracán
un ojo de huracán que no sabe cuanto destruye alrededor
pero nada, es pacífico,
es solo vacío".
F.E.
El
ocultamiento de lo que pasaba dentro de Honduras en 1982 llegó a tal grado que
los medios alcanzaron un nivel de cinismo solo alcanzado hasta el 2009, año del
golpe de Estado. Esos mismos medios intentan tergiversar hoy lo que en Honduras
se vive, sobre el crimen de la reciente narcodictadura, sobre la aún no
resuelta justicia para con las víctimas de los años ochenta.
Estas es
una crónica directamente sacada de mis visitas a la Hemeroteca Nacional de Tegucigalpa. Si los hechos no coinciden
con la verdad, es porque la verdad nunca coincidió con quienes la inventaban.
Llegado a ese punto, donde el ocultamiento triunfó, me hice una pregunta: Si la prensa fue capaz de hacer de la verdad mentira, ¿por qué, con el juego satírico de la poesía, no podía tener derecho yo a interpretar como me viniera en gana esa mentira como verdad?
https://drive.google.com/file/d/10speCfqGnpLydrjLInanVxYOO1_riogS/view?usp=sharing
Costa Rica fue la primera provincia en reunir su idea
identitaria en un territorio consolidado, la meseta central. Esa identidad
estaba regida por la visión reductora de la blanquitud. Muy pronto, una vez
lograda la independencia de España, los líderes políticos costarricenses,
imbuidos en la superioridad de ideas del positivismo liberal, se enfocaron en
el intento de replicar la visión del caudillo argentino Domingo Faustino
Sarmiento (1811-1888) detallada en su Argirópolis, donde propone crear
una ciudad capital blindada de neutralidad “para conciliar los intereses y la
libertad de los estados confederados” del Río de la Plata. Como escribe Eugenio
Rezende de Carvalho[1],
esta propuesta argumentaba un medio para alcanzar “libertad comercial, y esta
aseguraría la prosperidad, riqueza y dinero”. Y claro, sin el “lastre” de los
pueblos originarios que no querían incluirse, por sus propias tradiciones, al
proyecto europeocentrista.
El fervor de Sarmiento -especie de espejo de la
conquista de la frontera estadounidense- se convirtió en la práctica en un
avasallamiento de las poblaciones del desierto argentino del tipo solución
final a las causas que él identificaba para el subdesarrollo de las provincias
del sur. Ese desierto, ya extrapolado, radicalizó a los políticos positivistas
de Centroamérica para impulsar sus propios métodos de blanquitud y de impulsar
el progreso sobre los intereses ancestrales de la aún enorme, aunque dispersa,
población indígena remanente del genocidio conquistador. La mayoría de nuevas
naciones centroamericanas posindependencia (15 de septiembre de 1821), llegaron
a adoptar los colores de la bandera de Argentina como un guiño afectuoso a la
utopía de Sarmiento. La paradoja es que solo Costa Rica decidió sus propios
colores para su bandera, para afirmar aún más su neutralidad, posición política
llevada a ultranza en la negación de apoyar a conciencia la República Federal
de Centroamérica que, por 10 años, enarboló y presidió el hondureño Francisco
Morazán, quien incluso murió fusilado en la Plaza Central de San José, Costa
Rica, el 15 de septiembre de 1842. La idea de progreso, entonces, sufrió su
primer gran cisma republicano en una fecha altamente simbólica.
Honduras quiso intentar las reformas liberales a
través de su promotor, el presidente Marco Aurelio Soto (1846-1908) quien se apoyo
en el fervor liberal del pensador hondureño Ramón Rosa (1848-1893), el mismo
que años después de iniciado el impulso tuvo que reconocer que el Estado de
Honduras no tenía capacidad de penetración en todo su territorio. Y es que para
efectos de contextualizar geográficamente, Honduras fue desde su nacimiento el
estado centroamericano con más fronteras, seis en total, y debido a esa
incapacidad de presencia estatal razonada por Rosa, tuvo permanente injerencia
política de sus vecinos una vez que se identificaba qué presidente era
beneficioso para Nicaragua, El Salvador o Guatemala, sucediéndose así invasión
tras invasión o apoyo económico o de armas a los alzados contra el gobierno
central a través de los años. No he mencionado aún el enclave bananero estadounidense
porque es necesario puntualizar que la visión de los liberales del unionista
Francisco Morazán ya planteaba la necesidad de promover el estímulo a la
colonización de las grandes extensiones de tierras sin producir, y los colonos
en que siempre pensaron fueron los estadounidenses, a quienes consideraban los
adecuados para transferir, en las concesiones posibles, la industria y
conocimiento técnico que tanto necesitaba Honduras. Marco Aurelio, así, abre
las puertas a las masivas concesiones bananeras.
Las bananeras
Honduras, a diferencia de la concentración productiva
costarricense en su rica meseta central, posee un territorio mucho más grande y
montañoso, incrustado de ricos valles completamente aislados por las serranías.
Su tierra no está nutrida por la acción volcánica ya que es el único país del
istmo que no posee volcanes[2].
Sus valles, desde el principio de su existencia moderna, fueron repartidos
entre familias criollas que monopolizaron hasta la fecha su productividad. El
resto del territorio es de vocación forestal. Enormes extensiones de pinares.
Sin embargo, el espíritu de Sarmiento trasladado por, la desde aquellos años
considerada ejemplo de nación, Costa Rica, prendió con igual intensidad en la casi
inexistente cúpula burguesa de Tegucigalpa, aunque con posibilidades destinadas
al fracaso por su falta de proyección a lo largo y ancho del país. El
militarismo de caudillos locales ultraconservadores tomo posesión una vez que
Morazán fuera fusilado en San José, y un retorno de la influencia eclesiástica
-enemiga de la unión centroamericana- hizo que Honduras se encerrara y
experimentara con su propio liberalismo vernáculo y montaraz.
La última estampida de las balas que mataron a Morazán
inició un periodo de cien años de guerras civiles, levantamientos o revueltas
de diferente índole, lo que da una idea de la desproporción fragmentaria en que
cayó la incipiente nación. Un contraste absoluto respecto a la cohesionada
Costa Rica. Y lo que es más grave, sin la mínima posibilidad de proponerse como
neutral en todas sus expresiones políticas. El país con más fronteras se diluyó
existencialmente entre la vida ermitaña de la poquísima población desperdigada
por el cimarronaje y las aspiraciones territoriales de los demás países
vecinos.
Las bananeras, como monocultivo estadounidense, llegó
a romper la lógica de producción ganadera imperante hasta entonces[3]
y supuso la creación de un enclave transnacional que convocó a trabajadores
desde El Salvador, Jamaica, Guatemala y Nicaragua, al punto de convertir a
Honduras en el mayor exportador de banano del mundo, superando la producción de
Ecuador, Guatemala, Cuba, Costa Rica y México en conjunto. Ahí es donde nace el
mote de “Banana Repúblic” ya que la injerencia directa de las compañías
transnacionales como la Stándar Fruit Company o la Tela Railroad Company,
sometió bajo soborno a la voluble y pequeña clase política del país. “En
Honduras una mula vale más que un diputado”, llegó a exclamar Samuel Zemurray,
dueño del mayor oligopolio bananero.
A principios de la década de los 50, Estados Unidos,
en su estrategia anticomunista, crea el plan de seguridad hemisférica que
comprende la profesionalización de las Fuerzas Armadas de Latinoamérica, creando,
en el caso hondureño, la Academia Militar Francisco Morazán (vaya paradoja). A
partir de ese momento inicia la existencia de un estado paralelo en la cual el
estado prácticamente se subordina a la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas. Una
serie de golpes de Estado iniciados justo durante la "profesionalización",
termina en el año 2009 con el golpe a Manuel Zelaya Rosales. Doce años después
de atravesar una doble dictadura, Xiomara Castro llega al poder mediante un
masivo voto que expulsa a Juan Orlando Hernández, quien detentó el poder
mediante una combinación de terrorismo de Estado y paramilitarismo de
narcotráfico. Hoy, Juan Orlando Hernández, ya extraditado, espera juicio y
sentencia en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
El contraste entre Honduras y Costa Rica que doy como
referencia, da una idea de cuál es el horizonte que se eleva sobre Honduras, dado
que, Costa Rica, sigue siendo reconocido como el país centroamericano con mayor
amplitud democrática, a pesar de sus notorios problemas de clasismo y racismo,
algo que en Honduras está exacerbado por el generalizado cimarronaje que la
funda, debido a la ausencia sempiterna de instituciones, órganos ciudadanos una
y otra vez socavados.
La posibilidad de crear, y no de reformar, la
posibilidad de cimentar, y no sanear algo inexistente, es la verdadera empresa
que asume Xiomara Castro en su proyecto de socialismo democrático. La amplia
base que le dio su apoyo para expulsar la sangrienta dictadura del Partido
Nacional (hay cifras que aseguran más de 40 mil muertes violentas durante este
periodo), espera el castigo de la impunidad y la primera acción global de
distribución efectiva de los beneficios del estado. Las arcas fueron saqueadas,
la cultura del miedo, la anomia, la sospecha campea pos trauma, y aún así, hay todo un
entendimiento de que Honduras debe iniciar ya su camino hacia un desarrollo
humano que llegue incluso a retar su propia historia.
Fabricio Estrada
Junio 2022
[1] La
utopía identitaria en Argirópolis de Domingo F. Sarmiento,
Eugenio Rezende de Carvalho, Universidad Federal de Goias, UFG, Brasil http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1794-24892014000200013
[2] Marcel D’Ans, Honduras, dificil
emergencia de una nación, de un Estado
[3] El escritor hondureño Medardo Mejía
afirma que la hondureñidad desciende directamente de los arrieros de ganado.
Bienvenidxs a esta máquina del tiempo donde su memoria es la que pone la música.
https://drive.google.com/file/d/1eIjUYpEGxVBIg2DCi6KTEJePRhHfaPsD/view?usp=sharing
Aquí esta joya en sus preparativos.
Eso es lo que me propongo en mi podcast: hacer de cada episodio una emisora inevitable que se prolongue a intervalos de tiempo de entre 15 y 30 minutos en el momento que mejor tiempo dispongan mis seguidores y que no los haga sentir que están malgastando sus datos. Cada episodio, entonces, ha sido calibrado para despertar rincones de la memoria que se creyeron pasados de moda.
Desde el inicio del podcast en el 2020, he llevado a cabo un gran esfuerzo de auto-alfabetización digital en el manejo del programa Adobe Audition. La conquista del sonido ideal no ha sido fácil y aún no termina, porque sigo desconociendo el cómo se alcanzan mayores dinámicas expresivas con la ayuda de la técnica. Hay un claro corte de calidad que inicia más o menos en el episodio 30, "Blancas piranhas", porque encontré, casi con bastón de ciego, la potenciación en la voz en el menú más básico. Muero de pena al recordarlo. Pero no es ese el punto de giro. Decidí escuchar a fondo podcast de altísima calidad a disposición en las diferentes plataformas y así, encontré el ritmo con el que me siento cómodo actualmente para contar las historias o reseñas.
En este proceso nunca he dejado de pensar en el cine y su montaje y cada vez que finalizo la primera edición (porque ya sé que existen hasta cinco o más ediciones en lo que he alcanzado a comprender del sonido para el podcast, es decir, mi muy humilde Muro de Sonido spectoriano), escucho ese primer corte con los ojos cerrados. Si no veo un corto o un trailer en mi imaginación es que el episodio no tiene la suficiente potencia.
F.E.La reciente incorporación que hecho con la página Splice.com me ha dado detalles muy puntuales en la acentuación y en el ensamble de poemas musicalizados. Intento crear mi propia músicalización en ello, y mantengo la evocación del pop como narrativa flotante esencial.En fin, cada episodio me ha exigido un parto, en principio dificilisimo y ahora cada vez más lúdico, tanto así que cuando algún amigo o amiga me ha dicho que escucha los episodios con el sonido hardware de su celular siento que algo se rompe dentro de mi oído. Pecado, me digo a mí mismo, ¡anatema! Aunque también debo admitir que si el podcast se logra escuchar nítido en parlantes externos, más allá de los audífonos, significa que ya puedo ir buscando trabajo como ingeniero de sonido con Pink Floyd.