miércoles, 5 de julio de 2017

Sabino Esteban, Guatemala



Silencio. Y toda la arboleda hablando. Silencio. Y la serenidad que solo una fuerza contenida puede transmitir. Silencio, las bombas ya no suenan, habla la tierra maya desde el alfabeto de la memoria, teje con su textil ancestral, la memoria, teje Sabino Esteban su texto y hasta las sombras.
Así lo conocí en Xela y ahora nos veremos de nuevo, en el otro hilo que zurcirá Medellín.


AB’



Escarbando la noche
es como encontramos la claridad

escarbando el silencio
es como fue hallada la palabra ab’.

No es por simple gusto
que apalabramos la hamaca
que cuelga como arcoíris

lo hacemos porque es ab’
verso colgante 
bajo la luna llena
bajo la luna tierna

Ab’ significa hamaca
vaivén del tiempo
movimiento de la vida

columpio de corazones que no son puños
sino pétalos abiertos
Corazones que en vez de latir
tocan la puerta de otros pechos.

Ellos
también están a bordo del ab’,
van por una sonrisa hacia el pasado,
vuelven,
y entran en un tiempo que no es pasado
ni presente
ni futuro.

Ellos:
llanto que rueda
voz que se quiebra en algún rincón del silencio
alma que vierte pom entre los árboles
y convoca a sus difuntos,
ellos, también son dignos de una sonrisa
que cuelgue como hamaca sobre la tierra.

Un trecho de follaje
es lo que buscan
para mecerse en el arco de luz que se filtra
dos árboles
es lo que buscan
para sostener la sonrisa:
hamaca colgante para todos.

En la hamaca que cuelga sobre la tierra
ellos también son hijos del tiempo
y en cada pupila
cargan una estrella.




COMO EL AGUA

Lo reconozco, soy como el agua,
a veces limpio
a veces turbio
a veces remolino
a veces correntada.

Me amargan a veces
me endulzan a veces.

Y para brotar y ser libre
rompí el pecho del peñasco.

Algo de lo que persigo tiene fuente en otro mundo
una gota de son se hace caudal en mi ruta.

Las sombras de ciertos días
dejan un cansancio en mi lomo. 

Siento el mismo nawal del agua
veo encantos que entrañan los collados
sé del awas que las abuelas vigilan.

Tengo brazos de río

en mis manos veo surgir
el retoño de los niños.

Hay días que me dan el perfil
de vapor prófugo de lo triste
con cauce hacia los cielos
para armar la sonrisa del arco iris.

¿En qué delta?
¡Ni lo sé!
¿En qué hondura?
¡Ni lo sé!

No sé en qué vado
ni en qué remanso
me sorprenderá mi reposo
sólo presiento que será
en la tinaja de barro
de la Madre Tierra.



AUNQUE SEA

Aunque sea
pero es aquí
donde consigo
lo que se escasea allá
Aunque sea
de todas formas
sigo deseoso
de ser de aquí
porque es aquí
donde me sobran risas
para desenojar a cualquiera
porque aquí se lavan
miradas enojadas
con chorritos de agua
que caen de la montaña
Aunque sea
pero es aquí
-entre el color rojizo
de la salida del sol-
donde pongo en remojo
mis ganas de vivir
Porque también hablo bajo susurro
por no perder mis palabras
entre los soplos del viento
Y es aquí donde
-respetuoso del murmullo del aire-
con palabras agregadas
cierro alguna grieta
que dejó el silencio.




PLATICADOR

He usado el silencio de la noche
para entenderme como nieto
más de la luna
criado a la luz de su cabellera.

Un mimbre en la urdimbre.
A penas el tibio pestañeo de sus ojos.

En ocasiones
aliento
de aspiración prolongada de un tata
que en vez de familia tuvo pueblo
y seudónimo en vez de nombre.

Retoño asomado en la cicatriz del tallo
ante los gestos que el filo exhibe.

A veces
siento el mismísimo sitio que dejaste, Rogelio, hermano,
el dolor mismo de haberte abandonado bajo tierra,
clandestinamente,
sobre el sueño de las raíces.

De pronto, el silencio de la noche apaga ruidos
que enrarecen mi ser
vierte claridad lunar en mi mente
me suaviza el corazón.

Una sombra me abandona
huye embarrándose en la oscuridad.

Junto al silencio nocturno
oigo la voz de la Luna
-abuela Ixmukané descalza-
de siglo en siglo,
de pueblo en pueblo.

Con ella recorro cárcavas
con el hálito de la germinación.

Si me ven sentado,
solito,
más el silencio nocturno a mi diestra,
es que hablo conmigo mismo
mientras desenredo
sombras de sendas erróneas entre mis pies.



REMIENDO 

En la sombra rural
de estos cerros,
la miseria
no sólo rompe las ropas:
los campesinos
remiendan hasta el corazón. 

Si rompiera también
la sombra
ellos pondrían
un remiendo de luz. 




SOÑAR

Es salir a pasear despierto
al otro lado del cuerpo dormido.



OTRA VIDA

Después del bombardeo
resurgía la voz de las aves.

Como fuente dulce,
alegre, hecho canto de vida.

Desde la trinchera
germinaban nuestras risas.

Y salíamos
con retazos de carbón
y pedazos de tabla
a pintar otra vida
en el dorso de esa vida.




PALABRAS

Hay que hablar:
soltar palabras
amanecidas
como gotas de rocío
al fondo
de un silencio en la tierra
abierto por una bomba.



COMPLEMENTO

Mi corazón
nació sin orilla,
creció sin mojones:

me lo complementa
el corazón del cielo
el corazón de la tierra
el corazón del agua
el corazón del viento.

Mi corazón seguirá latiendo
después de mi cuerpo:

lo sentirás en el cielo
lo sentirás en la tierra
en el viento
en el agua.



Sabino Esteban Francisco (1981). Poeta guatemalteco de ascendencia maya q’anjob’al. Durante el conflicto armado interno, su familia se refugió en Chiapas, México, durante dos años. En 1984 regresó a Guatemala para incorporarse al campamento “Los Limones” de las Comunidades de Población en Resistencia –CPR- de Ixcán. Su niñez y parte de su adolescencia tuvo lugar en las CPR, donde cursó el nivel de educación primaria.
Ha publicado los libros de poesía Sq’aqaw yechel aqanej / Gemido de huellas (Editorial Cultura, 2007), Yetoq’ junjun b’ijan aq’al / Con pedazo de carbón (Editorial Cultura, 2011) Xik’ej K’al Xe’ej / Alas y raíces (Catafixia Editorial, 2013) y Sq’och Xajaw/La Escalera de la luna (Editorial Cultura, 2017). Ha sido invitado a festivales de poesía y eventos culturales en Guatemala, España, México y Estados Unidos. Su poesía aparece en antologías nacionales y extranjeras. 

martes, 27 de junio de 2017

la Columna de Trajano desenrrollada

En el año 2014, la municipalidad de Roma promovió un proyecto genial: desenrrollar, a través de fotografía, la Columna de Trajano (53 a.C-117 d.C), emperador romano que conquistó Dacia -actual Rumania- y que extendió el imperio a sus mayores límites.

Al fondo, la Columna.









viernes, 23 de junio de 2017

Ronald Augusto, poemas del libro Cair de costas. Brasil

Tradução de poemas de Ronald Augusto[1], do livro Cair de costas.
Tradutoras Tiele dos Santos Kawarlevski e Karina de Castilhos Lucena[2]

Poema 1



ver de
testigo
                                                                                   ver de
                                                                                   vertigo


*



ver de
imagem
                                                                                   ver de
                                                                                   vertigem[3]



Poema 2 (sequência de visuais)

KÂNHAMO/KAÑAMO







POEMA 3

6.

gregório de mattos  oco olho do cu do
inferno sermão cego naso torcido
                                                      asco
cascos sobre macegas
                        mestre-esfola capitão do mato
caçando silvestre
cardozo
                  cidadão branco decretado
preto
                  estátua de granito denegrido
                  porque como qualquer
preto


mau cheiro nos calções
encagaçou-se diante do mar
numa hora de grave corisco


coisa que está na medida para


um preto é um branco sem caráter
sem espírito sem um pensamento sequer
que se morda (que se meta) a si mesmo


o barroco boca


meu sangue de sibas
esta sibila numa prosa perturbada
tratando de pegá-lo no
                                    contrapé
                                    através


de um expediente contra-espião
                          contradefinições às
suas difamações preconceptuosas
entendidas


por seus comentadores (morcegos
vampífaros cegos
) comensais como sendo
                                     apenas


a pena desigual e multifacetada e carnavalesca e em
perfeita condição isomórfica e a mais mundana e a 
mais desaforada e autônoma (da colônia) pois
neste caso à parte não é o poeta
quem maldiz: é a linguagem
ela mesma em toda a
sua


radicalidade


diluindo à risca por rabiscos análogos
fica assim:


até mesmo um
poema racista
                                glosa soneto asnote seja
                                que burla
pode obter sem óbices os
préstimos interpretativos (
capanga retaguarda) do
paradigma mallarmaico



*


6.


gregório de mattos hueco ojo del culo del
infierno sermón ciego naso torcido
                                                           asco
cascos sobre masiegas
                           maestro-escuece capitán del mato
cazando a silvestre
cardozo
                        ciudadano blanco decretado
negro
estatua de granito denigrado
porque como cualquier
negro


mal olor en pantalón
se encagazó frente al mar
en hora de grave chispazo


cosa que está en medida para


un negro es un blanco sin carácter
sin espíritu sin un pensamiento siquiera
que se muerda (que se meta) a sí mismo


el barroco boca


mi sangre de sepia

esta sibila en una prosa perturbada
tratando de tomarlo
                        a contrapié
                        a través


de un expediente contraespía
                        contradefiniciones a
sus difamaciones preconceptuosas
entendidas



por sus comentadores (murciélagos
vampífaros ciegos
) comensales como siendo
                                    apenas


la pena desigual y multifacética y carnavalesca y en
perfecta condición isomorfa y la más mundana y la
más desaforada y autónoma (de la colonia) pues
en este caso apartado no es el poeta
quien maldice: es el lenguaje
él mismo en toda
su


radicalidad



diluyendo en exacto por garabatos análogos
queda así:



incluso un
poema racista
                                    glosa soneto asnote sea
                                    que burla
puede obtener sin óbices el
patrocinio interpretativo (
capanga retaguardia) del
paradigma mallarmeico




[1] Ronald Augusto é poeta, músico, letrista e ensaísta. É autor de, entre outros, Homem ao Rubro (1983), Puya (1987), Kânhamo (1987), Vá de Valha (1992), Confissões Aplicadas (2004), No Assoalho Duro (2007), Cair de Costas (2012), Decupagens Assim (2012) e À Ipásia que o espera (2016). Dá expediente no blog www.poesia-pau.blgspot.com

[2] Tiele dos Santos Kawarlevski é aluna do Bacharelado em Letras – Tradução Português e Espanhol (UFRGS) e Karina de Castilhos Lucena é professora do Instituto de Letras da UFRGS.

[3] Pensamos em manter o caráter bilíngue do poema, fazendo um caminho inverso, aportuguesar o que está em espanhol, além da sonoridade e esquema de rimas (sufixos) [nota das tradutoras].