viernes, 20 de abril de 2018

1950, La Insurrección Nacionalista: un documento de Libertad - Puerto Rico





En esta soledad de tierra escasa,
pero llena de alas y alelíes.
(Manuel Joglar Cacho)

En mucho erramos si creemos que la Libertad es un concepto que solo funciona cuando todos los seres humanos involucrados en su búsqueda pueden afirmarla: somos libres, la hemos conquistado. En mucho erramos. Una vez conquistada, la Libertad, comienza a desaparecer y nunca es más grande que cuando comienza a insinuarse, como hierba joven, en el pecho de aquellos que la sueñan. Quizá sea por ello por lo que la idea de Libertad se presente en la historia concentrada en unos pocos o en los territorios más pequeños y acosados por todos los imperialismos que han existido. Pero de esos pocos, de esos pequeños, precisamente, es donde nacen los ejemplos más grandes de libertad total que siguen siendo aspiración incluso de aquellos que dicen poseerla y peor aún, de compartirla como tesoro único que les pertenece.

El ejemplo de los melios puede ayudarnos a comprender mejor las contradicciones de uno de los conceptos más manipulados por la demagogia del poder y que nos hace, paradójicamente, inmovilizarnos en la complacencia de su supuesto disfrute. Pequeña isla-estado de la antigua Grecia, Melos enfrentó a Atenas (416 a.C.) -la misma que nos legó el concepto de Democracia- en un intento de mantenerse neutral en la guerra que ésta enfrentaba contra Esparta. ¿En qué ofendía Melos a Atenas al punto de llamar a sus habitantes isleños insumisos? Aunque nos parezca asombroso, lo que tanto ofendía a los atenienses era la amistad de los melios, una amistad propuesta como neutralidad. Su gran sentido de libertad los hacía elegir no estar a favor de una ciudad en la cúspide de un poder expansionista y avasallador. ¿Y no aceptarías que, permaneciendo neutrales, fuéramos amigos vuestros en vez de enemigos, pero no aliados de ninguno de los dos bandos? -preguntan los representantes melios a los embajadores atenienses que les llevan el ultimatun de declarase a favor de Atenas o de lo contrario ser arrasados. No, porque nuestra enemistad no nos perjudica tanto como vuestra amistad, que es para nuestros vasallos un signo manifiesto de nuestra debilidad, mientras que vuestro odio lo es de nuestro poder -les responden con absoluta alevosía los atenienses.


Me resulta casi inevitable recordar este hecho histórico descrito por Tucídides en La Guerra del Peloponeso mientras miro el estreno del documental 1950, La Insurrección Nacionalista del director José Manuel Dávila, sobre los hechos trágicos acaecidos durante el más reciente levantamiento independentista en Puerto Rico y, a la vez, establecer una conexión con la tragedia política actual en Honduras. Narrado a nivel testimonial, 1950 nos cuenta a través de los supervivientes del alzamiento, aún vivos, las motivaciones esenciales de los mujeres y hombres que se reunieron en torno a la figura y pensamiento de Albizu Campos, máximo representante del independentismo puertorriqueño, aún preso en esos días cruciales en que Luis Muñoz Marín se aprestaba a declarar el Estado Libre Asociado (Ley 600). En un relato conmovedor, van apareciendo los protagonistas de esta memoria viva: Carlos Padilla, José Miguel Alicea, Heriberto Marín, Emidio Marín Pagán, Ricardo Díaz Díaz y su impresionante madre, doña Leonides Díaz quien en una acción digna de un monumento reta a los soldados que llegan a su casa, en busca de su hijo, cuando ya han sofocado el alzamiento. Búsquenlo en las calles, en la revolución, porque bajo la cama aquí no están -les espeta, plantándoles cara, pero sin poder evitar su propio arresto. En ese mismo momento, su hijo Ricardo se encuentra junto a otros alzados a medio camino de Arecibo, proveniente de Utuado. Parados junto a un remanso de agua, saben que la causa está perdida y aún así se encomiendan a un juramento por la libertad de la isla.

II

Vuestra mayor fuerza consiste en esperanzas que se demoran, y la que ahora tenéis es pequeña para salir con bien frente a las tropas que ya están alineadas contra vosotros. De esta manera redujeron el concepto de Libertad los atenienses ante los melios. Esperanzas. Ante lo que los Melios responden: Y a nosotros el ceder inmediatamente no nos reserva ninguna esperanza, mientras que entregándonos a la acción hay esperanza todavía de mantenernos en pie. Veo las iridiscencias del agua sobre el rostro de los cadetes alzados en Utuado. Tengo cerrados los ojos, así como la sala es el inmenso ojo cerrado de Puerto Rico. De Honduras. Veo a doña Leonidez subiendo al techo para agitar la bandera y gritar su ¡viva Puerto Rico libre! La misma bandera que luego utilizarán en el juicio como prueba de insurrección; la misma bandera que los jueces luego izarán, vaciada de contenido, junto a la bandera colonial. Queríamos ver la bandera nuestra sola -escucho esa frase de uno de los testimonios aún en mi silencio más profundo, y la frase es una estrella o cinco, encendiéndose tenuemente como velas en un altar aún indefinible.

III

En mucho erramos si creemos que la Libertad ha desaparecido del panorama actual de Puerto Rico. La Libertad es un reducto que suelen defender pocos, una Resistencia similar a las esenciales baterías que energizan el motor de la historia. Los poderes coloniales saben muy bien que mientras exista el deseo de liberación sus argumentos en contra serán expuestos una y otra vez en toda su descarnada criminalidad. Los libres siempre obligan a los carceleros a mostrar su brutalidad. Y esta es una de las tesis principales que sostuvieron los alzados de 1950, obligar a ver hacia Puerto Rico a las recién creadas Naciones Unidas, la misma organización que estaba acompañando la independencia de India, Israel, Pakistán, Libia, Túnez, Marruecos y que, por igual, ya advertía el dominó que estas proclamas harían caer en la década del 60 en Malí, Zimbabwe, Senegal, Burkina Faso, Argelia, Costa de Marfil, Sudáfrica y, aunque haya sucedido en 1959, la revolución cubana. Pero esas mismas Naciones Unidas no eran más que aquellas potencias que enfrentaban su propia disolución o su urgencia de consolidarse: los británicos veían cómo su inmenso dominó de ultramar se desmoronaba, los rusos comprendían que los Estados Bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) y Ucrania habían acogido como liberación de la URSS a los nazis, los franceses perdían Iraq y Siria y estaba a punto de despedirse de Argelia, mientras los chinos, emergían partidos en dos con la creación de Taiwán. Solo Estados Unidos, expandida a causa de la geopolítica de la Segunda Guerra Mundial, veía los nuevos territorios como una frontera más para contener a sus próximos enemigos: la URSS y la China Popular. Así, las Naciones Unidas no mirarían hacia Puerto Rico, pero aquellos cadetes que se juramentaban viendo hacia el agua del río, estaban convencidos también, que la Libertad, como todo río, tiene su mar. Y en eso no estaban dispuestos a perder el hilo, aún y cuando el imperialismo norteamericano les dijera, al igual que los atenienses a los melios: de suerte que no es de esperar que vengan a una isla (en su ayuda) siendo nosotros dueños del mar.


En 1954, luego del ataque nacionalista puertorriqueño en Washington, arrestan de nuevo a Albizu Campos, creyéndolo instigador de los atacantes. Luego sería declarado loco por los medios de prensa y funcionarios coloniales al denunciar que estaba siendo envenenado en su celda con rayos atómicos. La prensa hizo coro de la burla ocultando que lo que Albizu Campos denunciaba era envenenamiento por radiación. De igual forma, se burlaron de los alzados tergiversando el concepto Libertad por locura terrorista. La mayoría de los protagonistas de aquella insurrección fueron hechos prisioneros bajo penas eternas que ningún imperio podría vigilar, aunque en un espacio corto de tiempo fueran liberados luego de terribles condiciones penitenciarias. ¿Liberados a qué Libertad? Plantea el director José Manuel Dávila, a lo que el tenaz sobreviviente Ricardo Díaz Díaz, de 93 años, responde: “Si existe la reencarnación yo quiero reencarnarme en un movimiento revolucionario del futuro’’, así que en gran parte la pregunta está respondida. Los transformados en hombres y mujeres libres siempre van en busca de la gran nación de la Libertad, esa que se lleva inmaterial pero que el mismo cuerpo define en sus fronteras de piel.

Imagínese -dice casi al final don Ricardo, con asombro socarrón-, yo fui a la revolución con cuatro balas en mi revólver (quizá, pienso yo, las balas eran Libertad, Independencia, Deber, Felicidad) …pero ahora tengo más conciencia de la Libertad que cuando tenía 25 años.

Al abrir los ojos dentro de la sala de cine hubo lágrimas y aplausos. Lágrimas como aquel río del juramento, y aplausos merecidos para el director José Manuel Dávila, un cineasta insumiso de Melos.

Fabricio Estrada
9 de abril, 2018

viernes, 13 de abril de 2018

Niillas Holmberg - Pueblo Saami, Finlandia


Foto: Jari Kovalanen / Yle


Nubes y Muros.

El primer libro saami* dice
que el pensamiento es lento para un saami
cuando rodeado entre nubes y paredes se encuentra
imagina lo que es tener una reunión
en lo alto del monte

Mi entendimiento
ha reunido polvo
cómo podría saber
la forma de depurarlo

el último libro saami dice
que el pensamiento es lento para el monte
cuando rodeado entre nubes y paredes se encuentra.

*La palabra saami refiere al grupo de lenguas y pueblo Saami ubicados en las regiones árticas de Finlandia, Noruega, Suecia y la Península de Kola, en Rusia. Los poemas de esta serie están escritos en saami septentrional, el cual es hablado por cerca de 20 mil personas distribuidas en Finlandia, Suecia y Noruega.


Romance con las raíces.

Por qué estoy tendido en este sitio
De cara a la escarchada foresta

Rememorando
Quizá habré tropezado con una raíz
En la premura desde mi goathi*
donde extendía las ramas sobre la choza misma
después de avivar el fuego

pensando en ello
he decidido permanecer aquí
latente
donde yace, del aislamiento,
mi refugio más distante

escarchado es el otoño
busco las hojas
sobre las raíces

*El goathi es una choza saami construida a base de tela, madera y musgo de turba. Tradicionalmente, la choza servía como refugio desmantelable que era transportado durante las peregrinaciones siguiendo al rebaño de renos.


La oscuridad advierte.

El primer libro saami dice
que algunas veces para un saami
el paisaje es tan encantador
que éste no puede hacer otra cosa
sino reír

avanzo por el cerro de Ánnágurvárri*
siempre a oscuras
la oscuridad advierte
que nunca tuve un destino
tan solo una causa para la fuga

el rastro del suelo
en el sabor de agua de manto
me vuelve idóneo para el mundo
otra vez

busco un motivo en ocasiones
para caminar por lo salvaje
a las horas de luz
busco un motivo
para estar en algún lugar

el último libro saami dice
que algunas veces la gente saami
es tan encantadora para el paisaje
que éste no puede hacer otra cosa
sino reír

*La palabra várri corresponde a un área extensa de altitud relativa. Siendo usualmente el punto más alto de la tundra.


Deja que los poemas nazcan de la fe en la divina futilidad del resultado, los mejores poemas.

Lavé mi rostro
a primera luz
pese al anticipo del frío
busqué oro entre los prados
sin encontrarlo
así que fui en busca
de la anciana que vive al final de ellos*

allí encontré el oro
y pregunté
dónde debo
buscar a la anciana

pese al anticipo del frío
a primera luz
lavé mi rostro

*Gieddegeasgálgu es un personaje de la mitología saami de carácter mágico. Puede traducirse literalmente como ‘’la anciana al final de la pradera” y corresponde a una persona especial a quien se busca para pedirle consejo cuando alguien se encuentra en problemas.


Lección remota.

Es oportuno contar tus sueños
a la gente que está muriendo

mi tatarabuelo
escuchó del deseo que tengo en seguir adelante
llamó por teléfono
pero no contesté
y le hablé de nuevo por Skype
porque es más barato
cuando el invierno llegue
debes esquiar para permanecer caliente
en los días templados mantén el ritmo
no dejes rastro
cuando la nieve comience a disolverse
ve a la orilla del lago
quema los esquíes y el bastón
esparce las cenizas al viento
y entra al agua escarchada

okey, abuelo
pero actualmente
esquiamos con dos bastones.


Nacimiento.

Ella me prestó un libro
que salvó mi vida

no digo
que hubiera muerto sin él
pero fue claro para mí
que algo fue salvado realmente
y deduzco entonces
mi vida

cuando estuve lista
le di vuelta

Asimilación.

Lo que hace un saami
cuando se pierde en lo salvaje
es ir a casa

soy la casa
y por mucho estoy tan lejos
que difícilmente reconozco a mi novia

Si un saami se sumerge en la ventisca
cubre su cabeza con el abrigo de piel
disolviéndose en la nieve

porque me encuentro pasmado
frente a todo lo que veo
cuando sólo debería desaparecer


Padre.

Cuanto más veo el mundo
cuanto más leo
más pienso en mi padre

juventud occidental sagaz
saben dónde encontrar malas noticias
ordenan la basura, no comen carne
leen el Bardo Thodol*
sin molestarse siquiera en mantenerse sobrios

juventud tibetana
practican orgullosamente las virtudes de la meditación
hasta que suenan los teléfonos móviles

mi padre dice que esquiar es bueno
y constantemente se pierde en lo salvaje
a él no le agrada la poesía
y por lo tanto, no la lee

*Bardo Thodol o “la liberación por audición durante el estado intermedio” es un texto del budismo tibetano, descripción y guía, sobre la experiencia que la conciencia tiene después de la muerte. Este texto también es conocido como “El libro tibetano de los muertos”.


Poseidón de la Miseria.

La felicidad no es un sentimiento
me impacta dicho mensaje
estando rendida una vez
al sendero marcado

obtengo de repente
una ventaja de halcón sin asidero

la felicidad es saber
antecede al poeta
como el cordón que al ave sostiene*
y eso fue entendido por Rimbaud
un Poseidón de la Miseria
o quizá el Aquiles, nunca un Sócrates, por supuesto

Sócrates: si el conocimiento es perfecto
                  de la justicia se revela
                  la especie será salvada

Rimbaud: la fuerza del corazón
                  es el albatros de la mente

*Este verso refiere al lagópodo , un ave característica de Eurasia y Norteamérica radicada principalmente en los bosques de abedul y la tundra.


Sin equivalente a la meditación.

Tengo un tío
cuya espalda soporta apenas
las mañanas de cada día

cómo explicarle a alguien
cosas para las que no hay palabras

podría decirle que reme la balsa de la compasión
que suelte la red de lo efímero y atrape la muerte

aunque solo sonaría para él
como ir de pesca


traductores:

Zoila Forss § Roxana Crisólogo





Niillas Holmberg (born 1990) is a poet, musician, actor, translator and activist from Ohcejohka in Sámiland, Finland. He is the author of three collections of poetry, written in his mother tongue, Northern Sami, a minority language spoken by 20 000 people in Finland, Norway and Sweden. His poems is translated to several languages. Earlier this year a broad selection of Holmbergs poetry was published by Francis Boutle Publishers in English translation, titled ”The Way Back”. He has performed at many leading poetry festivals, such as the Medellin Poetry Festival in Colombia, Struga Poetry Evenings in Macedonia, and Poetry on the Road in Bremen. In 2015 he received the Premio Giovani Literature Prize for his influental efforts to develop and promote Sámi culture. The same year he was also the Sámi nominee to the Nordic Council Literary Award, the most prestigious literary award in the Nordic countries.

Inger-Mari Aikio - Pueblo Saami, Finlandia


Foto: Fabricio Estrada


si tan solo una vez
nos abrazáramos en la colina
en lo alto
como si fuéramos los únicos humanos

chillido de aguililla ártica
inicio de un largo relato
canto Yoik del chorlito
como vino

la mirada clandestina del zorro polar
camino a la más bella historia
de nubes blancas






me encierro a mí misma entre mis brazos
huyo de los mordiscos del viento
no es este mi hogar
y los abedules
al calor desgarran hasta convertirlo en cristales

olvido el hielo
que se arrastra a mis venas
la oscuridad derrite el egoísmo
y no sé
cuándo la escarcha vencerá






taza vacía
sobre una mesa solitaria
ventana desnuda
abierta a la oscuridad
pasos
que solo llevan hacia adentro
voces
que escapan de la ventana
cuervo
que responde
lo sabe todo






miéntanme
traiciónenme

de ustedes
poemas escribiré






el retoño no pregunta la hora
tiene tiempo de sobra

el árbol pregunta la hora y calcula
cuando desaparecerá el ímpetu de su savia

el árbol muerto en pie no pregunta la hora
tiene tiempo de sobra






lanzo el ancla
al hoyo de una nube
trepo la soga
a la cima de los abedules
agito el meñique
saludos a las hormigas






deja a nuestras pieles
olerse primero
espera
que se conozcan






luego de todos los carpinteros
los dedos del músico
son como aliento de césped

y yo resueno
toda la noche






tu foto en el estante
vigila mis pasos
así como la piedra ancestral
vigila el lago lleno de peces
ahuyenta a los extraños






sobre mí pasa el viento frío

se me hiela la piel
se congelan las venas
se escarcha el corazón
viento frío
alrededor y dentro de mí
sobre mí y bajo de mí
dentro, dentro de mí

qué haces con los cerillos
¿y el candelero? ¿y la antorcha?
cuándo has visto al hielo arder

sobre mí pasa el viento frío

se sofocan las llamas, las hogueras
el viento acaricia mis mejillas
mis hombros, mi pecho
seguro y conocido viento frío 
                                                     
preguntas cómo me apaño con el frío dentro de mí
soy viento nevoso, viento de niebla helada, viento gélido
soy yo

¿también se acaba el viento frío?
cuándo  cómo
y por qué

ventila el viento frío
sendas cubiertas de nieve, caminos
alrededor y dentro de mí
invierno

quince años de invierno
no rinden más los fuegos, tampoco las manos
el viento frío abraza, sostiene
mi viento frío, a mí

¿recuerdas cuando el volcán lanzó al viento todo su corazón?
la polvareda ocultó al sol
hace quince años
el sol no se ha dejado ver, no ha entibiado
el único que podría, algo

el viento frío se mueve en mí, conmigo
alrededor mío, sobre mí
dentro de mí
viento frío






mis dedos
revisan el bosque 
buscan
aún tu aroma
a pesar
de los tantos meses






lo que más busco
es lo que más hallo
botes de invierno
meciéndose en mi cama






en los primeros pasos
del baile de la felicidad
se escucha ya
la rutina del día siguiente





justo cuando alguien
empieza a ver las cosas por lo que son
la desganada hacha de la vejez
empieza a cortar las ramas de la memoria





en las venas de la mano del anciano
los últimos rayos
del sol de la vida







siciliano,
me preguntas por el cortejo amoroso
de nuestros novios
por nuestras viejas religiones
por sus altares de piedra

de los que no sé nada

y me avergüenzo

sería mejor si me preguntas
por las costumbres
y las creencias
de los finlandeses

que sí conozco

y me avergüenzo






traductores:
Zoila Forss § Roxana Crisólogo




Inger-Mari Aikio, born 1961 in Northern Finland, lives in Samiland, Finland.

Poet, writer, translator and director and producer of documentary films and music videos. Worked before as a journalist, radio host and reporter.
Published 6 poem books in Sami: Gollebiekkat almmi dievva (1989), Jiehki vuolde ruonas giđđa (1993), Silkeguobbara lákca (1995), Máilmmis dása (2001), Camera Poetica - Suonat (2008) and Beaivváš čuohká gaba – Aurinko juo kermaa (2014). Translations in English, Spanish, Norwegian, German, Hungarian, Finnish, French and Bulgarian. She published two children’s books and a novel for teens and young adults in Sami: Riebana bihpporgáhkut (2006), Čáhcerávgga gazza (2011) and Tropihka rievssat (2016). Lyrics for 45 recorded songs. Directed 12 music videos and 11 documentary films. Nominated for Nordic Litterature Prize (2004), Skábmagovat Film Award (2013) and State Grant for Children’s culture (2015).

Angie Camacho - Puerto Rico


Foto: Fabricio Estrada


Afrin

En un lugar lejano 
más cercano de lo que puedes imaginar
hay un dolor incesante
que nace tras la muerte.

No es una batalla más
es otro grito milenario
en la garganta de un niño.

¿Dónde está la acción que nos liberará del fango?

Afrin, me has acercado aquella tarde
en que mi abuela me liberó de las cuerdas
con las que, a un mueble, mi madre me amarró.
Me has hecho revivir
cuán equivocadas pueden ser las convicciones del porvenir.
Aquella tarde lloré como la niña que siempre he sido 
la que aprendió a llorar con rabia al no tener puertas ni llaves.
Hoy he vuelvo a llorar de igual manera
porque, aunque crecí,
hay umbrales por los que todavía no quepo.
Pero tal vez otra abuela, de las que corren
por tus lastimadas tierras,
se detenga y como a la mía
se le revele el milagro de las alas.





Nuevo look

Si me sobrara el dinero
frecuentemente tendría
un nuevo peinado:
tal vez un Jakeline Kenedy,
un Marylin Monroe
un Halle Berry
un Bob Marley
un Cleopatra
un Albert Einstein
un Doña Fela
o un Carmen Miranda.

No sé de qué me quejo
por páginas y páginas
e intercambiado mis ingresos
por la torre sobre mi frente.





Nuevo testamento

Ahora que me he puesto a pensar
pienso.

Se trata de tu trato
y sobre esas calles
de sencillos frutos
que me diste a probar.

Soplaste.
Era la génesis creciente
que me comprometía
de forma natural
- ¡así de la nada! -
como cuando de momento
tiembla la tierra y se abre
y uno mira y hay un cielo
y hay una luna
una mitad de luna frente al sol.

Pensar que te quería
con la inverosimilitud
de las telenovelas.
Cómo no hacerlo
si estaba tan desamparada
en tu mundo de todo, de nadas
donde solo éramos.

Ahora que me he puesto a pensar
me ha dado con llorarte.

Cómo no hacerlo
si metiste en mi cama
a ese amante
con turnos de ofendido
para las metáforas.

Ahora que me he puesto a llorar
me ha dado por amarte.





A la mayor brevedad

Estoy perdida en el esqueleto de las estrellas

¿Cuán distante,
cuán próxima está la cosecha de los abrazos?

Exijo lo mejor de la vida:
el oleaje cálido sobre mis pies
el verbo cantado de los pájaros
el beso en las mañanas
y el amor
-bendiciéndome-
en el aplauso de Dios.





De frente

Acabo de dormir todo el cansancio del mundo
la sensación a neblina en los ojos desapareció
la llaga ciega que todo lo consumía, además.

Acabo de despertar.
La sensación dulce a temblor nuevo me posee
en el andamio óseo que sostiene el horizonte.
Construye.

Solía, sin oxígeno, chamuscada la piel
con huellas de un reptil veneno
entablada en conversaciones extintas
bajo árboles secos y sudorosos.

Pero cuando una abre los ojos
estira la boca, las piernas,
los hombros, los brazos, el cuello
el corazón
llega al espejo del baño
para recibir a la mujer despierta y hambrienta.





Mujer isla

… en realidad falta nada
frente a mi mar
la astucia del por ahí
de las gaviotas
te hace isla mujer
peral cargado de pigmentos.

…en realidad las palabras se acolmenan
rastrean el oleaje de sus deseos
quieren escribirse en un poema de espumas.

… en realidad falta nada
frente al mar poseedor de mi lecho
me entrona su isla en donde soy
más que una masa tropical de senos y caderas
soy una isla inmensa
sin el perfume colonial de la clausura.

…en realidad soy una fusión quimérica
llevada por siglos de heroínas
burlando el cabotaje
bordando la bandera
cortándome las trenzas
eternizando un río
marchando entre consignas.

…en realidad falta nada
cuando la isla se hace mujer.






Ciclópeo

Colosal era el ojo de la aguja
sencillo como multiplicar por cero:
mientras aquellas tibias horas
con la madre de mi madre.

Días en el que dormía oculta
la palabra tímida.
Cabía todo por aquella mirada fina
de campana plateada.

Todo por qué innecesario
todo por qué incomprendido
todo por qué sin acento:
porque en la carencia
nace la abundancia del ingenio.

Las cosas eran como parecían:
un verso idílico con el que
la manca aguja se enhebraba.





En Tegucigalpa

Algo de pie quedará
de este reino de furia: seres, brasas, semillas
Rigoberto Paredes
(Honduras)

Esto no es una historia
pues las historias
no siempre conmueven
por eso diré
que es un corazón en la mano
una represa a la espera
de abrir las compuertas
desde la brillante mirada
que frente la tuya se reconoce.

Sé que ya no eres la misma
desde que nos vimos;
tal vez las hileras de cables
el sube y baja por tus calles 
la invitación del fruto tendido
sobre las aceras, continúen.

Mas hay, hay un tanto más
un mucho más de ti.

Hablan de un aislado canal poblado de humareda;
yo prefiero tu fuente de sudor
los millones de pisadas 
que cargan tu mañana.





Pedales

La vida no quiere morirse; boxea.

La muerte, púgil infatigable
no abanica los golpes
es certera;
avalancha desde la colonia del odio.

Un estruendo aparece en los ojos,
dispara rayos húmedos
escalofríos desollantes.

Es el segundo desquicio
columpiándose en el tráfico
como un celaje en las avenidas.
De un zigzag
una bicicleta brota inexplicable
y Bangladesh hace
su entrada de células
en mi pecho
para que yo pedalee.





María de los Ángeles Camacho Rivas, de Patillas, Puerto Rico nació el 24 de junio de 1969.  Angie, como todos la llaman es maestra, poeta y cuentista. En el año 1987 ingresó al recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Allí obtuvo un bachillerato en educación en las artes del lenguaje español.  Además, posee una maestría en currículo y enseñanza.  En su tiempo libre realiza talleres educativos en asilos, entidades sin fines de lucro y centros de enseñanza. Además, ha trabajado como diseñadora de modas, coordinadora de trabajo voluntario, animadora radial y misionera cristiana. Su obra ha sido premiada en certámenes nacionales e internacionales. Publicó los poemarios ¨Días de bromelias¨ (2011), ¨Con mi jirafa azul¨ (2016); compiló y editó las antologías estudiantiles ¨Salmo de un esclavo¨ (2014) y ¨Décimas de 9¨ (2017); además, su trabajo está en de más de una decena de antologías nacionales e internacionales.  Angie ha sido bendecida al ser invitada a festivales de poesía en: Nicaragua, Medellín, El Salvador, Honduras, República Dominicana y Bangladesh. Durante cinco años formó parte de la junta del Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico y desde 2013 es integrante del militante grupo Guajana.