miércoles, 5 de julio de 2017

Sabino Esteban, Guatemala



Silencio. Y toda la arboleda hablando. Silencio. Y la serenidad que solo una fuerza contenida puede transmitir. Silencio, las bombas ya no suenan, habla la tierra maya desde el alfabeto de la memoria, teje con su textil ancestral, la memoria, teje Sabino Esteban su texto y hasta las sombras.
Así lo conocí en Xela y ahora nos veremos de nuevo, en el otro hilo que zurcirá Medellín.


AB’



Escarbando la noche
es como encontramos la claridad

escarbando el silencio
es como fue hallada la palabra ab’.

No es por simple gusto
que apalabramos la hamaca
que cuelga como arcoíris

lo hacemos porque es ab’
verso colgante 
bajo la luna llena
bajo la luna tierna

Ab’ significa hamaca
vaivén del tiempo
movimiento de la vida

columpio de corazones que no son puños
sino pétalos abiertos
Corazones que en vez de latir
tocan la puerta de otros pechos.

Ellos
también están a bordo del ab’,
van por una sonrisa hacia el pasado,
vuelven,
y entran en un tiempo que no es pasado
ni presente
ni futuro.

Ellos:
llanto que rueda
voz que se quiebra en algún rincón del silencio
alma que vierte pom entre los árboles
y convoca a sus difuntos,
ellos, también son dignos de una sonrisa
que cuelgue como hamaca sobre la tierra.

Un trecho de follaje
es lo que buscan
para mecerse en el arco de luz que se filtra
dos árboles
es lo que buscan
para sostener la sonrisa:
hamaca colgante para todos.

En la hamaca que cuelga sobre la tierra
ellos también son hijos del tiempo
y en cada pupila
cargan una estrella.




COMO EL AGUA

Lo reconozco, soy como el agua,
a veces limpio
a veces turbio
a veces remolino
a veces correntada.

Me amargan a veces
me endulzan a veces.

Y para brotar y ser libre
rompí el pecho del peñasco.

Algo de lo que persigo tiene fuente en otro mundo
una gota de son se hace caudal en mi ruta.

Las sombras de ciertos días
dejan un cansancio en mi lomo. 

Siento el mismo nawal del agua
veo encantos que entrañan los collados
sé del awas que las abuelas vigilan.

Tengo brazos de río

en mis manos veo surgir
el retoño de los niños.

Hay días que me dan el perfil
de vapor prófugo de lo triste
con cauce hacia los cielos
para armar la sonrisa del arco iris.

¿En qué delta?
¡Ni lo sé!
¿En qué hondura?
¡Ni lo sé!

No sé en qué vado
ni en qué remanso
me sorprenderá mi reposo
sólo presiento que será
en la tinaja de barro
de la Madre Tierra.



AUNQUE SEA

Aunque sea
pero es aquí
donde consigo
lo que se escasea allá
Aunque sea
de todas formas
sigo deseoso
de ser de aquí
porque es aquí
donde me sobran risas
para desenojar a cualquiera
porque aquí se lavan
miradas enojadas
con chorritos de agua
que caen de la montaña
Aunque sea
pero es aquí
-entre el color rojizo
de la salida del sol-
donde pongo en remojo
mis ganas de vivir
Porque también hablo bajo susurro
por no perder mis palabras
entre los soplos del viento
Y es aquí donde
-respetuoso del murmullo del aire-
con palabras agregadas
cierro alguna grieta
que dejó el silencio.




PLATICADOR

He usado el silencio de la noche
para entenderme como nieto
más de la luna
criado a la luz de su cabellera.

Un mimbre en la urdimbre.
A penas el tibio pestañeo de sus ojos.

En ocasiones
aliento
de aspiración prolongada de un tata
que en vez de familia tuvo pueblo
y seudónimo en vez de nombre.

Retoño asomado en la cicatriz del tallo
ante los gestos que el filo exhibe.

A veces
siento el mismísimo sitio que dejaste, Rogelio, hermano,
el dolor mismo de haberte abandonado bajo tierra,
clandestinamente,
sobre el sueño de las raíces.

De pronto, el silencio de la noche apaga ruidos
que enrarecen mi ser
vierte claridad lunar en mi mente
me suaviza el corazón.

Una sombra me abandona
huye embarrándose en la oscuridad.

Junto al silencio nocturno
oigo la voz de la Luna
-abuela Ixmukané descalza-
de siglo en siglo,
de pueblo en pueblo.

Con ella recorro cárcavas
con el hálito de la germinación.

Si me ven sentado,
solito,
más el silencio nocturno a mi diestra,
es que hablo conmigo mismo
mientras desenredo
sombras de sendas erróneas entre mis pies.



REMIENDO 

En la sombra rural
de estos cerros,
la miseria
no sólo rompe las ropas:
los campesinos
remiendan hasta el corazón. 

Si rompiera también
la sombra
ellos pondrían
un remiendo de luz. 




SOÑAR

Es salir a pasear despierto
al otro lado del cuerpo dormido.



OTRA VIDA

Después del bombardeo
resurgía la voz de las aves.

Como fuente dulce,
alegre, hecho canto de vida.

Desde la trinchera
germinaban nuestras risas.

Y salíamos
con retazos de carbón
y pedazos de tabla
a pintar otra vida
en el dorso de esa vida.




PALABRAS

Hay que hablar:
soltar palabras
amanecidas
como gotas de rocío
al fondo
de un silencio en la tierra
abierto por una bomba.



COMPLEMENTO

Mi corazón
nació sin orilla,
creció sin mojones:

me lo complementa
el corazón del cielo
el corazón de la tierra
el corazón del agua
el corazón del viento.

Mi corazón seguirá latiendo
después de mi cuerpo:

lo sentirás en el cielo
lo sentirás en la tierra
en el viento
en el agua.



Sabino Esteban Francisco (1981). Poeta guatemalteco de ascendencia maya q’anjob’al. Durante el conflicto armado interno, su familia se refugió en Chiapas, México, durante dos años. En 1984 regresó a Guatemala para incorporarse al campamento “Los Limones” de las Comunidades de Población en Resistencia –CPR- de Ixcán. Su niñez y parte de su adolescencia tuvo lugar en las CPR, donde cursó el nivel de educación primaria.
Ha publicado los libros de poesía Sq’aqaw yechel aqanej / Gemido de huellas (Editorial Cultura, 2007), Yetoq’ junjun b’ijan aq’al / Con pedazo de carbón (Editorial Cultura, 2011) Xik’ej K’al Xe’ej / Alas y raíces (Catafixia Editorial, 2013) y Sq’och Xajaw/La Escalera de la luna (Editorial Cultura, 2017). Ha sido invitado a festivales de poesía y eventos culturales en Guatemala, España, México y Estados Unidos. Su poesía aparece en antologías nacionales y extranjeras. 

martes, 27 de junio de 2017

la Columna de Trajano desenrrollada

En el año 2014, la municipalidad de Roma promovió un proyecto genial: desenrrollar, a través de fotografía, la Columna de Trajano (53 a.C-117 d.C), emperador romano que conquistó Dacia -actual Rumania- y que extendió el imperio a sus mayores límites.

Al fondo, la Columna.









viernes, 23 de junio de 2017

Ronald Augusto, poemas del libro Cair de costas. Brasil

Tradução de poemas de Ronald Augusto[1], do livro Cair de costas.
Tradutoras Tiele dos Santos Kawarlevski e Karina de Castilhos Lucena[2]

Poema 1



ver de
testigo
                                                                                   ver de
                                                                                   vertigo


*



ver de
imagem
                                                                                   ver de
                                                                                   vertigem[3]



Poema 2 (sequência de visuais)

KÂNHAMO/KAÑAMO







POEMA 3

6.

gregório de mattos  oco olho do cu do
inferno sermão cego naso torcido
                                                      asco
cascos sobre macegas
                        mestre-esfola capitão do mato
caçando silvestre
cardozo
                  cidadão branco decretado
preto
                  estátua de granito denegrido
                  porque como qualquer
preto


mau cheiro nos calções
encagaçou-se diante do mar
numa hora de grave corisco


coisa que está na medida para


um preto é um branco sem caráter
sem espírito sem um pensamento sequer
que se morda (que se meta) a si mesmo


o barroco boca


meu sangue de sibas
esta sibila numa prosa perturbada
tratando de pegá-lo no
                                    contrapé
                                    através


de um expediente contra-espião
                          contradefinições às
suas difamações preconceptuosas
entendidas


por seus comentadores (morcegos
vampífaros cegos
) comensais como sendo
                                     apenas


a pena desigual e multifacetada e carnavalesca e em
perfeita condição isomórfica e a mais mundana e a 
mais desaforada e autônoma (da colônia) pois
neste caso à parte não é o poeta
quem maldiz: é a linguagem
ela mesma em toda a
sua


radicalidade


diluindo à risca por rabiscos análogos
fica assim:


até mesmo um
poema racista
                                glosa soneto asnote seja
                                que burla
pode obter sem óbices os
préstimos interpretativos (
capanga retaguarda) do
paradigma mallarmaico



*


6.


gregório de mattos hueco ojo del culo del
infierno sermón ciego naso torcido
                                                           asco
cascos sobre masiegas
                           maestro-escuece capitán del mato
cazando a silvestre
cardozo
                        ciudadano blanco decretado
negro
estatua de granito denigrado
porque como cualquier
negro


mal olor en pantalón
se encagazó frente al mar
en hora de grave chispazo


cosa que está en medida para


un negro es un blanco sin carácter
sin espíritu sin un pensamiento siquiera
que se muerda (que se meta) a sí mismo


el barroco boca


mi sangre de sepia

esta sibila en una prosa perturbada
tratando de tomarlo
                        a contrapié
                        a través


de un expediente contraespía
                        contradefiniciones a
sus difamaciones preconceptuosas
entendidas



por sus comentadores (murciélagos
vampífaros ciegos
) comensales como siendo
                                    apenas


la pena desigual y multifacética y carnavalesca y en
perfecta condición isomorfa y la más mundana y la
más desaforada y autónoma (de la colonia) pues
en este caso apartado no es el poeta
quien maldice: es el lenguaje
él mismo en toda
su


radicalidad



diluyendo en exacto por garabatos análogos
queda así:



incluso un
poema racista
                                    glosa soneto asnote sea
                                    que burla
puede obtener sin óbices el
patrocinio interpretativo (
capanga retaguardia) del
paradigma mallarmeico




[1] Ronald Augusto é poeta, músico, letrista e ensaísta. É autor de, entre outros, Homem ao Rubro (1983), Puya (1987), Kânhamo (1987), Vá de Valha (1992), Confissões Aplicadas (2004), No Assoalho Duro (2007), Cair de Costas (2012), Decupagens Assim (2012) e À Ipásia que o espera (2016). Dá expediente no blog www.poesia-pau.blgspot.com

[2] Tiele dos Santos Kawarlevski é aluna do Bacharelado em Letras – Tradução Português e Espanhol (UFRGS) e Karina de Castilhos Lucena é professora do Instituto de Letras da UFRGS.

[3] Pensamos em manter o caráter bilíngue do poema, fazendo um caminho inverso, aportuguesar o que está em espanhol, além da sonoridade e esquema de rimas (sufixos) [nota das tradutoras].

jueves, 22 de junio de 2017

Palabra y permanencia según Grimal



En uno de sus ensayos sobre la poesía, el escritor inglés Pierce B. Shelley insinúa: "Los poetas son los legisladores no reconocidos del mundo". Y digo insinúa porque deja la definición en el aire pero a la vez, logra sostenerla en el tiempo interior del lector con una fuerza tal que impide olvidarla. Viene entonces la búsqueda del por qué de esa afirmación y, en mi caso, le he dado crédito por largos años a aquello de que al principio todo poema fue oración o himno, como así lo dicen los Upanishads, una expresión del religio.
Leyendo a Pierre Grimal en su libro "La civilización romana", me encontré de pronto con una presunción fascinante acerca del cómo se conformó y consolidó el latín, el cómo la mentalidad práctica y la urgencia de crear permanencia en la palabra de ley llevó a la síntesis que le permitía a un concepto sugerir muchos conceptos, algo que la poesía -en sus representantes más altos- logra y es seña de su genio. La lectura holística me ha permitido este pequeño goce y quiero compartirlo:

"Sabemos también que la lengua escrita, la de los autores que llamamos clásicos, no era igual a la que los romanos hablaban comúnmente: las reglas y la estética misma del latín literario son resultado de una elección consciente, de un trabajo voluntario que ha rechazado las mil facilidades ofrecidas por la lengua hablada, que ésta ha conservado y que aparecen de nuevo en los textos tardíos, cuando las disciplinas se relajan.

Una de las primeras tareas de los escritores latinos consistió en llegar a una perfecta claridad y a una perfecta precisión del enunciado, no dejando lugar a duda alguna. es digno de mención que los más antiguos textos conservados sean fórmulas jurídicas, sin duda porque la ley es el primer dominio en el cual se ha sentido la necesidad de asegurar una permanencia de la palabra y de la frase. Pero es cierto también -lo muestra la historia de la redacción de Las Doce Tablas- que el primer trabajo se había dirigido al enunciado oral, habiendo sido aprendida de memoria la fórmula antes de ser grabada sobre la madera o el bronce.

Ahora bien, el enunciado oral que pretende ser conservado debe obedecer a ciertas leyes, descubrir el ritmo de la lengua, someterse a repeticiones de palabras o incluso simplemente de sonoridades.

Por muy lejos que nos remontemos en la historia de la lengua latina, encontramos siempre esta preocupación por la fórmula del encantamiento -que no es necesariamente mágica- en la que el pensamiento se construye de acuerdo con un ritmo monótono y se apoya a la vez sobre la aliteración y sobre la asonancia, incluso sobre la rima. La primera prosa latina, en sus humildes comienzos, está muy cerca de la poesía espontánea, lo que los romanos llamaron el carmen, y que es a veces "danza" del lenguaje y a veces gesto ritual de ofrenda, repetición mágica, lazo sonoro que abarca lo real.

Situada entre estas dos necesidades -precisión total de no dejar escapar nada de esa realidad que se quiere aprehender, y de ritmo-, la prosa no tarda en disciplinarse, en recalcar reiteradamente las articulaciones de la frase, en un principio simples clavijas que sirven de sutura a la misma; después signos de clasificación que afectan a los diferentes momentos de la exposición; al final verdaderos instrumentos de subordinación que permiten construir frases complejas y jerarquizadas.

Al mismo tiempo el vocabulario se enriquece; a fin de poder precisar las nociones se crean nuevas palabras que la frase yuxtapone en un abanico de matices. La riqueza de vocabulario que Cicerón utilizará tan ampliamente, no es en la lengua latina una floración gratuita, sino el resultado de un trabajo de análisis que tiene la ambición de no dejar nada en la sombra, y, por temor a las definiciones abstractas y a las fórmulas generales, enumera tanto como sea posible todos los aspectos de un objeto, de un acto, de una situación".

miércoles, 21 de junio de 2017

Del estrusco al latín


El fascinante inicio de la lengua latina:


Las deudas de la anaconda



Desde 1998, Honduras buscó ser elegible para la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC por sus siglas en inglés), un lastimero club promovido por el FMI y el Banco Mundial para condonar gran parte de la deuda externa. Se logró hasta el 2005, luego de interminables ruegos que eran mostrados al interior del país como la gran panacea de nuestro despegue socioeconómico. Cuando por fin se anunció la gran “membresía”, la clase política lo celebró por todo lo alto: éramos, felizmente, los más pobres entre los pobres, 60% de nuestra deuda sería condonada. Casi se podía imaginar a Ricardo Maduro (presidente nacionalista a cargo) y a Aguas Ocaña, su primera dama, bajando y subiendo sin guardaespaldas por los barrios más pobres de Tegucigalpa, abrazando a medio mundo, felicitando a la inmensa pobrería porque a partir de entonces eran partícipes del HIPC. Era el 2005. En el 2009, esa misma clase política bipartidista borró de un plumazo lo del HIPC, pasó a inaugurar una nueva época de golpes de Estado en Latinoamérica y, con Micheletti al frente, endeudó al país en seis meses y al mismo nivel de lo ya condonado. Pero se debía celebrar: volvíamos por la senda de la clásica democracia hondureña.

Ahora, en el 2017, en dos cortas y certeras intervenciones, la Canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, le recuerda a juan orlando hernández que no ha salido del HIPC y que incluso ha retrocedido más. Esta vez no hay celebración, al contrario: hay caras largas y vergüenza mal disimulada. La respuesta de la canciller hondureña ha quedado como una de esas frases célebres de nuestra desgracia. Eso es falso, eso es falso, eso es falso, y todos sabemos que lo decía casi como una anaconda que niega que se ha tragado un elefante; sí, como la anaconda de El Principito. ¿Hasta dónde llega nuestra dictadura que nos dicta incluso que debemos alegrarnos y celebrar porque se ha desnudado de nuevo el que somos parias? A ese punto nos han llevado estos sistemas de gobierno. 

Por un momento reímos que el rey va desnudo- ¿no era el principito? -, pero sabemos que luego regresará con rabia y golpeará de nuevo, bien vestido y con más guardias de palacio. Que nuestra única membresía sea la de pertenecer al cambio de los tiempos, que nuestra única condonación sea que nos quiten la vergüenza de aguantarlos más.

F.E.

martes, 20 de junio de 2017

La imago lectura

Foto: Fabricio Estrada


No puedo estar más sincerado por estos días.Vengo releyendo poemarios y leyendo nuevos en esa lectura que hoy por hoy salta del texto a la vida personal del poetariado. Se trata, ahora, de una lectura que incluye lo cool que se es en imágenes íntimas donde, a pechos descubiertos, lxs poetas se muestran como publicidad de ropa interior Calvin Klein o como amigos de un un club posmo en permanentes vacaciones. Esa lectura de irreverencias es más una transcripción de diarios personales sobreexpuestos en espera de que los grandes académicos o los simples lectores "entiendan-comprendan" las fibras más irrelevantes que hacen escribir al autor del selfie. Quizá, en el fondo -quien hace uso de esta otra escritura- se lamenta lo triste que fue la vida de Rilke sin fans en vivo y en directo o lo bien que hubiera sobrellevado sus soledades Kafka al tener un Facebook o un Twitter a mano.

Sin más: si no se lee de esta manera no se entienden los exabruptos de los textos publicados, el desdén por la belleza o los códigos entre amigos que son la verdadera razón de muchísimas publicaciones. Primero se va en manadas, se discute sobre la insuficiencia mental de tal poeta que se atrevió a decir que la poesía es el acontecimiento, no es la descripción de un acontecimiento*, luego se lee en lecturas para sí mismos en una letanía fúnebre inaguantable, casi terapia grupal, luego se intercambian direcciones con el cumplido de por medio en busca de una promesa de publicación que al final es como una especie de diagnóstico clínico que receta más selfies y más vacaciones en festivales. Y claro, estando así el cardumen, las verdaderas anémonas fascinantes, los y las grandes poetas invitadas a los eventos, quedan reducidos a momias del museo de la poesía a la que se rodea para, en grupo, of course, tomarse la selfie y exclamar woooow, no me lo puedo creer! aquí con el gran o la gran...

Hay que aprenderse esa lectura de referencias cool en el circuito de la palabra, casi como lectura arqueológica que va de la fascinación de haber desenredado primero el jeroglífico y después la decepción de que el símbolo revelado solo definía la acción de marinar la carne asada para un banquete. ¿Hasta dónde se seguirán desnudando dentro de la poesía imago-referencial de estos días? ¿Hasta el ombligo? ¿Cuándo descifraremos esa codificación incontinente entre amistades?

F.E.




* Robert Lowell

jueves, 15 de junio de 2017

Julián Casanova, entrevista sobre 40 años con Franco



Transcribo esta entrevista tomada de la Revista Historia y Vida, en su número 566, artículo de reseñas sobre libros: 40 años con Franco, del autor Julián Casanova, quien además aparece junto a otros autores. Su relevancia reside en esas espada de Damocles que pende sobre nuestra psicología -en especial dentro de Honduras bajo la férula ultra-conservadora por siempre- y que se convierte en tara que dinamiza cada acto de nuestra vida social.

HYV:
¿Cómo definiría la naturaleza del franquismo?

Julián Casanova:
Se inicia como un régimen fascistizado que empieza a cambiar hacia 1944. A partir de entonces se convierte en una dictadura, de claro signo anticomunista, con una impronta nacional católica. En los sesenta vuelve a mutar, debido al desarrollismo económico, para acabar su singladura con una fase muy represiva, producto de la lucha entre facciones dentro del mundo interno, los atentados de ETA, el empuje de la oposición, el miedo al final... Ninguna dictadura de 40 años es de una sola cara, pero ello no es sinónimo de debilidad. La dictadura salió de la guerra, y más de una generación de españoles creció y vivió bajo el dominio de Franco, sin ninguna experiencia directa de derechos o procesos democráticos.

HYV:
¿Por qué no intervinieron las potencias aliadas para poner fin al régimen?

J.C.:
Con la desaparición de Hitler y Mussolini, a los vencedores de la Segunda Guerra Mundial les importó muy poco que un país que nada contaba en la política exterior de aquellos años se perpetuara un dictador que incumplía las normas más elementales del llamado ''derecho internacional". No querían iniciar un nuevo conflicto. Además, conforme avanzaba la guerra fría, Franco se convirtió en un fiel aliado contra el comunismo. De ahí que, de modo gradual, su régimen fuera rehabilitado, algo que se confirmó plenamente con los acuerdos con EEUU firmados en 1953, la firma del Concordato con el Vaticano aquel mismo año y el ingresó de España en la ONU en 1955.

HYV:
¿Tuvo apoyo social el franquismo?

J.C.:
Una dictadura tan larga como la de Franco no se sustenta solo en la represión. Necesita base social para sobrevivir. Los apoyos del franquismo fueron amplios, más allá de toda la gente que se sumó a la sublevación  le estuvo siempre agradecida por la victoria. Si el régimen se prolongó durante cuarenta años es porque contó con el soporte o la no resistencia -por apatía o por miedo- de muchos españoles.

HYV:
Héroe de Tif, salvador de la patria, gran cruzado católico... ¿Hasta que punto la dictadura se cimentó en los mitos de Franco?

J.C.:
La propaganda del régimen y del propio jefe del Estado se construyó a partir de las diferentes máscaras que adoptó Franco, siempre inspiradas en los grandes héroes de la historia de España. Él se creía un Cid contemporáneo que había salvado a su nación.

HYV:
¿Qué papel tuvo en el despegue económico? ¿Fue un modernizador?

J.C.:
¿Cómo hablar de un modernizador sin tener en cuenta los costes sociales de su dictadura? La cuestión es utilizar ese término por encima de la represión, la miseria, la exclusión, la censura intelectual que llevó implícitas el régimen franquista. Una dictadura no puede ser valorada solo por sus logros económicos. Stalin recordaba que encontró la URSS con el arado de madera y la dejó con la bomba atómica. pero en medio están las purgas, el gulag, el terror...

HYV:
¿Algunos de los vicios de nuestra democracia pueden tener sus orígenes en la dictadura franquista?

J.C.:
No estoy de acuerdo en afirmar que todos los males y vicios de la democracia provengan de la dictadura. Sin embargo, la corrupción rampante de ahora tiene antecedentes en una política clientelar y de intercambio de favores que echó raíces en el franquismo.

HYV:
¿Qué opinión tiene acerca del revisionismo histórico?

J.C.:
En la historia no hay verdades inmutables. El revisionismo histórico debería ser sinónimo de honradez intelectual. Han pasado cuatro decenios desde la muerte de Franco, y esa dictadura forma parte de la historia, pero es también objeto de polémica política y memorias divididas. Ante ello necesitamos miradas libres y rigurosas. Este pretende ser el objetivo del volumen que publicamos, en el que se han reunido voces tan acreditadas como diversas.

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Pero ¿qué fue realmente el franquismo? ¿Cómo se vislumbra cuarenta años después? Enrique Moradiellos profundiza en esta cuestiones y concluye señalando: "Según la historiografía más reciente, la verdad sobre el personaje parece hallarse en un punto medio que nada tiene de geométrico: ni tanto como decían sus apologetas, ni tan poco como afirmaban sus detractores". El punto final a esta obra poliédrica, reveladora y rica en matices lo aporta Ignacio Martínez de Pisón, para quien "la España democrática no ha sabido dotarse de algo que toda sociedad necesita para construir su futuro: una versión compartida, un relato común de su pasado". una convivencia, en suma, que no esté basada en el olvido de las víctimas de la dictadura.

Texto: Isabel Margarit.

miércoles, 31 de mayo de 2017

O. Henry en Honduras, un vaudeville tropical en la tierra del loto - Jorge Federico Travieso




Este ensayo resultó ganador en el concurso de Ensayos convocado por la Universidad Pedagógica Nacional, en el año 2016.















domingo, 21 de mayo de 2017

El círculo iniciado con un e-mail


Resulta paradójico que Tom Hanks aparezca -sí, sólo aparece, no actúa, como ya nos tiene acostumbrados en sus últimas películas- en esta película distópica sobre las redes sociales. Paradójico porque en él sí que es un círculo cerrado abordar un tema sobre los usos tecnológicos de las redes. Al parecer Un holograma para el rey no le fue suficiente ¡y vaya que fue mala! para dar fin a aquello que comenzó con la noventera You've got mail (https://www.youtube.com/watch?v=6vngB182CBQ), una comedia romántica que utilizaba el novedoso -y en ese momento incipiente cultura comunicacional de masas- correo electrónico como hilo para construir el romance. Y claro, aún no existían los wikileaks que le quitaran inocencia y diversión aquellos mensajes aún prístinos. 

Tom necesitaba ir por otra, pero ya en un plan de desencanto y de temor ante las oscuras posibilidades y realidades de la red social, lo que nos pone en un perfecto ejemplo de cómo stockearle el perfil a un famoso desde sus inicios. Y es que Tom nos puede servir para darnos cuenta del poco tiempo que pasó para que aquello que nos trajo el e-mail en facilidades y dinamización de las pláticas, trasiego de archivos, etc., se convirtiera ahora en lo que es: un monstruo lascivo con más de dos mil millones de ojos escrutadores e insaciables, un arma para chantajear, desprestigiar o elevar a figura pública a miles de estrellas anónimas, virtud pública fulgurante y frágil, tan frágil que el más leve bloqueo desmorona.

Al salir del cine casi he creído que se me estaban dando un mandato urgente de cerrar de inmediato mi perfil en Facebook. La angustia posmoderna llegó a mí. Me decía: ¿qué más mostrarás más allá de la poesía a tientas y precarias fotografías? ¿La foto de cuatro años con los espaguetti embarrando mi cara o la foto semidesnudo donde mido la disminución de mi barriga cervecera?¿Cuánto más de tiempo estás dispuesto a ofrecerle a tu facebook? El caso es que la película te pone en una posición de ver lo que ya pasa como si esto fuera ciencia ficción y no los suicidios que ya se vienen transmitiendo en vivo junto a gente que en la agonía de un accidente o intervención quirúrgica prefiere mandar en Live cam sus últimas palabras... y saludos a todos los que me siguen. 

Casi uno llega a creer en que no está pasando nada de esto y entonces revisás las noticias y te encontrás con las imágenes del ruso linchado en Cancún (https://actualidad.rt.com/actualidad/239032-linchamiento-mexicano-lordnazi-ruso-sacudir-pais) luego de un viral que activó el ultra nacionalismo y el pundonor, que ya a estas alturas en México tiene la furia de una incursión de carteles. Entonces sí que funciona pedir por las redes que se ubique a alguien (el Search souls de la película), algo parecido a un pokemon de carne y hueso al que hay que aniquilar; y no es una distopía, y no es una visionaria inspiración para un guión donde un pobre muchacho que no tiene perfil es acosado por una turba de followers que lo ubican y acosan de tal forma que termina, en su intento de huida, cayendo con su carro desde un puente.

Así como ese muchacho aparece este ruso de Cancún, con todo que no es para nada tímido ni leñador sino que enfermo de esquizofrenia y del racismo viral  y explosivo que cunde en Europa siempre. Mal ubicado su racismo en un enjambre de avispas del todo conectadas -pienso-, mal día -uno más-, para las redes sociales, confirmo, y no sé si ya estoy formando parte de un guión para una próxima de Tom o es que yo mismo lo estoy escribiendo.

F.E.

martes, 16 de mayo de 2017

Superfit - Foto: Fabricio Estrada



Un repaso por las principales de cine de Puerto Rico me ha demostrado que la imposición enajenante de películas de supér héroes es una cadena brutal, imposible de soslayar. Por supuesto, no es algo que ya no se esté dando en otros paises -por no decir en casi todo el mundo-, pero aquí, por lo que he visto y vivido, alcanza una continuidad imparable cuyos resultados visibles se encuentran en las conversaciones cotidianas, como ayuda referencial que salta muchas veces en la búsqueda de entender los graves retos que se vienen para este país pero, más allá de las referencias, este entretenimiento "para no dejarse llevar por la tristeza" -como dicen los presentadores de noticias y programa de variedades-, sirve como enorme cortina de humo.

Pues con esas reflexiones llegó este maniquí de sastre, altamente tecnificado y listo para el ajuste de medidas, casi como aparece la Junta de Control Fiscal que administrará la bancarrota de la isla. Superajuste entonces, ha llegado y no hay bancarrota que se le resista.

viernes, 12 de mayo de 2017

Bunker soviético abandonado


Casi como entrar a la tumba de Tutankamon, pero sin mediar tantos siglos, sólo décadas apenas para encontrar los tesoros del miedo. Este refugio atómico encontrado por casualidad en Rusia, es en verdad todo una cápsula del tiempo.
El video fue subido a la red por el bloguero Shiey, quien mantiene una búsqueda constante de este tipo de lugares.

jueves, 11 de mayo de 2017

Tempestades de acero, una vez más


Suelo regresar a Tempestades de Acero cuando mi mundo personal va siendo cercado por la banalidad insustancial de la mass media que, con implacable insistencia, trata de convertirse en interpretadora de cada acto humano y su historia. Volver a Tempestades de Acero me pone polo a tierra -por decirlo de alguna forma- con aquello que de superviviente carga en sí todo ser humano. Con esta lectura soy bastante exigente: me decido a anular toda interferencia y me concentro en cada pasaje como si de vida o muerte se tratara; sólo así puedo llegar a oler la pólvora y escuchar el aleteo de los obuses que se aproximan pero, sobretodo, me permiten escuchar con atención las observaciones puntillosas de Ernst en cuanto a la agonía del ser.

En esta lectura he prestado mucha atención a esos descensos que Jünger realiza dentro del último acto o aliento de los soldados y amigos que le tocó ver morir. En anteriores lecturas me he empapado a fondo en el tipo de armas, en los métodos de defensa, en los espíritus robustos que se sobreponían a los bombardeos, pero en esta lectura -la más dolorosa que he he tenido respecto al libro- me he imbuido en esa despedida imprevista de los caídos y en el efecto desolador que Jünger sintió posterior a ella.

"He contemplado ya muchos cadáveres -relata Ernst en un pasaje especialmente doloroso-, pero no he podido acostumbrarme a su visión; también hoy por la mañana, al inclinarme sobre el muerto, me sorprendí a mí mismo adoptando una conducta extraña, que ya he observado varias veces en mí. Mis ojos se acomodaron para mirar a lo lejos, como sí, mientras miraban aquel objeto cercano, no pudieran verlo con claridad. También los pensamientos están como paralizados en ese momento. Es como si por un instante se hiciera visible la entrada de una cueva y luego volviera enseguida a cerrarse. Tal vez los muertos posean una fuerza secreta irrefutable..."

En otro momento, describe:

"Los rostros de quienes yacen de espaldas están desfigurados; sus ojos se hallan muy abiertos, como si estuvieran viendo una catástrofe a la que no se le adivina ninguna salida... Además, resulta muy difícil creer que ya no puedan tener ni pensamientos ni voluntad estos muertos, que hace muy poco vivían aún en la exaltación más salvaje de sus existencias y que ahora yacen ahí cual si una varita mágica los hubiera tocado... uno se siente inclinado a atribuir intenciones ocultas y pérfidas a los silenciosos habitantes de este lugar, unos habitantes parecidos a seres humanos y sujetos a unas leyes del todo desconocidas..."

Una de las preguntas que iban surgiendo insistentes dentro de mí mientras releía estas memorias, era el cómo la experiencia bélica alemana en la primera guerra mundial no pudo detener la siguiente guerra de Hitler. El portentoso horror que se describe en Tempestades de Acero hubiera dado para dignificar en esa "purificación" -como la llama Jünger- a los combatientes de todos los bandos que, tras haber descendido al infierno mismo hubieran tenido más que suficiente. Me acordé, por igual, que en un foro en la que participé junto a los historiadores Omar Aquiles y Edgar Soriano en la librería de la UNAH, yo mismo había respondido, en oposición a la expectativa de Hesse en cuanto al fin de las guerras (Y si la guerra continúa), que las guerras continuarían implacables, inexorables, así que también me fui respondiendo en un toma y daca perturbador.

Llevado por la lectura, busqué entrevistas que le hicieron a Ernst Jünger y que aparecen en youtube. En una de ellas (https://www.youtube.com/watch?v=0Ju5HFoD20U) no pude dejar de fijarme en las diversas reacciones de un Jünger de 102 años ya muy hastiado del mundo o de su propia memoria. Ante la invocación de recuerdo impuesta por el periodista, Jünger pasa en segundos de un estado de ánimo amable, aunque parco, a un molde repentino de silencio hosco, muy hosco y absoluto. Cuando está recordando a sus camaradas muertos se alcanza a ver esa desaparición fulminante del hombre que ahí está dispuesto a hablar hacia el otro que emerge con pasmoso rostro "sujeto a unas leyes desconocidas", transformado -al fin- en el muerto que debió unirse a los demás en pleno 1917. Ese cambio radical se logra ver en el video, y más que las muchas cosas que uno mira en él, considero que son esos fugaces momentos los más desconcertantes y brutales. Así es que me doy cuenta que la lectura me enseñó muy bien a reconocer ese instante de tránsito, humanísimo, concreto como una máscara de acero que se revela gigantesca en un salón que la cubría con sedas.

Terminé entonces Tempestades de Acero. Al final del libro me encontré con las viejas anotaciones de mi 2005, año en que compré el libro. Rescato algunas aquí, escritas a puño y letra en las páginas de cierre:

- ¿Qué hay más allá? la muerte es pertenecer al recuerdo.
- La propaganda atenúa el sentido de la realidad, lo que sugiere la transposición psicológica del lenguaje.
- La inmortalidad del hombre dura lo que dura su ego. La experiencia limita la proyección del ego.
En los momentos de alta violencia, la fantasía toma el lugar de la mente consciente y permite que esa conciencia sobreviva a ese momento. La muerte violenta nunca se asume por completo, se va a ella en medio de muchas alucinaciones.
- Al aniquilarse el miedo se pierde toda conexión con la conciencia vital, el ser se convierte en fantasma.
El encuentro personal, cara a cara, con el enemigo: ¿qué es la humanidad si no es, acaso, aquel lejano recuerdo sobre la fugaz felicidad que logra contener con precariedad el ser? ¿La humanidad solo puede ser asimilada por la comparación? ¿Compararnos es lo que nos hace humanos?
- La abstracción más antigua libera de responsabilidades: el traspaso de las cargas morales hacia el Estado.
- El humor y el espanto dan forma a lo grotesco.
- El inicio de los mitos de ultratumba: una necesidad del incrédulo,de aquel a quien sigue sorprendiendo la irreductible muerte.

lunes, 8 de mayo de 2017

Dos textos curatoriales para fotografía - Fabricio Estrada

Los textos a continuación, los escribí para dos exposiciones fotográficas realizadas en Tegucigalpa el pasado marzo 2017.


Dos textos curatoriales, fotografía CAC-UNAH, marzo-2017


Urbanimales: luz de nueva especie

Christopher Alexandré afirma que es más fácil construir ciudades que vida urbana, y de ahí, que la mirada de Samuel Erazo en esta muestra, se dirija -por sobretodo- a los deshechos acumulados de esta vida urbana ausente dentro del horror vacuii de Tegucigalpa.
La organicidad, tan vital entre habitante y ciudad, adquiere en cada fotografía de Urbanimales, la especificación forense de órganos expuestos, un inventario de las patologías visuales a la que se enfrenta una ciudadanía inerte, sobrepasada o simplemente excluida de la idea de un espacio público. La atrocidad de semejante despojo se lee aquí desde la laberíntica escritura de una luz enferma que, haciendo uso de la interpretación digital mixta, hace emerger la pátina sangrienta de la violencia “que se respira” día a día.
A contravía de la idea funcional de la postal turística, Samuel Erazo va en busca de otra luz más allá del resplandor cívico, a contraluz de la promoción constante para las celebradas inversiones infraestructurales. Todo lucha en sus imágenes, cada espacio es disputado con fiereza y el aquelarre supera la lírica ideal que Lefevbre pensaba para toda ciudad humana: el uso de la ciudad es la fiesta. No hay algo parecido a una fiesta en el abordaje que Samuel Erazo realiza en su fotografía, a menos que esta fiesta haya adquirido el frenesí bizarro de lo orgánico en descomposición generalizada.
Asistimos, entonces, a un golpe visual simultáneo donde la imagen captada en una corresponsalía íntima e incisiva, implosiona en cada mirada que intentamos dar y donde, paradójicamente, la modernidad anunciada vino a significar la destrucción espacial y anímica de una sociedad que no alcanzó su etapa pre industrial pero que, dentro del portento mediático, consume el deshecho de las lejanas industrias globales.



In Concreto,  o el tótem emergente.

Cuando se ha impuesto la organización irracional del paisaje cada línea racional que despunte se vuelve espejismo o tótem. Las edificaciones que van surgiendo en medio del caos hunden por igual con su peso concreto, desplazan como si en lugar de una corona de oro, Arquímides hubiera utilizado una inmensa pintura de Mondrian para revelar lo falso.
Gabriela Fú en su muestra In Concreto se concentra en el rítmo -atípico para esta ciudad- que sube o crea florituras dentro de la pisquis de quienes lo perciben casi como un misterio que llega desde una verdad apenas intuida. ¿La verdad? La estructura, el edificio que aparece de la noche a la mañana luego del dilatado sueño de nuestro sub desarrollo urbano. La confrontación con estas nuevas realidades habitables es tan fascinante como la que sucede frente a un tótem, punto de fuga del desconcierto, monumento a nuestra intriga.
Y es que en la precariedad urbana toda edificación reciente se convierte en nomenclatura direccional, orientación hierática por la cual la ciudad simboliza y adquiere estatura y conciencia, desde lo parcial a lo global, desde lo elemental a lo total, desde lo relativo a lo absoluto, no sin dejar de irradiar cierta perversidad respecto al paisaje circundante.
In Concreto, de Gabriela Fú, reúne las piezas del lego en la ciudad fragmentada a todo nivel y, propone con lenguaje plástico armonioso, la ruta psíquica que ayudaría a establecer una urbanidad funcional en lugar del estorbo civil monumental donde las calles -y el espíritu humano- dejan de fluir.



Fabricio Estrada

Marzo, 2017

viernes, 5 de mayo de 2017

La Zebra, poemas de Fabricio Estrada

Agradezco a Jorge Avalos esta publicación en la revista que dirige en El Salvador.


"Versos seleccionados de entre la obra de un hondureño que destaca por su claridad expresiva y por una imaginación crítica, siempre atenta a los “matices históricos”.