lunes, 23 de enero de 2017

Martin Hilbert: el desarrollo de la supra conciencia informativa

Una de las entrevistas más significativas que he encontrado luego de leer Superficiales, de Nicholas Carr. La creación y existencia del BigData y su decisiva influencia sobre la realidad, desde las redes sociales hasta la proto-conciencia universal que se viene o ya, para horror de muchos, subsiste entre nosotros.

Lo conocen en la academia de las TICs por haber creado el primer estudio que estimó cuánta información hay en el mundo, cifras que acá comenta en un castellano aliñado con modismos chilenos, tecnicismos gringos y erres alemanas. Martin Hilbert (39), Doctor en Ciencias Sociales y PhD en Comunicación, es alemán, pero vivió largos años en Chile como funcionario de la Cepal. Hoy trabaja en la Universidad de California, es el asesor tecnológico de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y vive a cuarenta minutos de Silicon Valley, donde un futuro inevitable toma forma. En esta entrevista, no apta para amantes de la vida retirada, explica cómo el Big Data permite a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones, cuánto saben las grandes empresas de nosotros, y lo que más le preocupa: lo fácil que está siendo convertir la democracia en una dictadura de la información, haciendo de cada ciudadano una burbuja distinta. También habla sobre la posibilidad de que la inteligencia artificial llegue a generar una conciencia superior. Cree que eso va a ocurrir, pero no hay que tener miedo: “No va a ser Terminator contra nosotros”.

¿Cuánta información hay en el mundo?
–La última vez que actualicé este estudio, hace dos años, había 5 zetabytes. Un ZB es un 1 con 21 ceros, lo cual no te dirá mucho. Pero si tú pones esta información en libros, convirtiendo las imágenes y todo eso a su equivalente en letras, podrías hacer 4500 pilas de libros que lleguen hasta el sol. O sea, hay mucha información.
¿Y a qué ritmo está creciendo?
–A un ritmo exponencial. Se duplica cada dos años y medio. Entonces, ahora probablemente son 10 ZB.
O sea, ocho mil pilas de libros que llegan al sol.
–Ocho o nueve mil pilas, sí. Piensa en esto: desde el 2014 hasta hoy, creamos tanta información como desde la prehistoria hasta el 2014. Y lo más impresionante, para mí, es que la información digital va a superar en cantidad a toda la información biológica que existe en el planeta. La vida es procesamiento de información, ¿no? Toma del ambiente moléculas normalmente muertas, toma fotones del sol, y los convierte en estructuras complejas de información con un código base que es el ADN. Y ya existe más información digital que código genético humano. Aun contando cada copia de ADN en las trillones de células de cada persona en el mundo, en la humanidad hay como 1 ZB de información. Y durante este siglo, la información digital va a superar a toda la información genética que existe en la biósfera. Todo lo cual lleva a muchas preguntas sobre el futuro de la humanidad, ¿no?
Parece que la pregunta existencial más importante va a ser cómo interpretamos tantos datos.
–Y la respuesta es que la única manera de interpretarlos es con máquinas también. Este procesador [apunta a su cerebro] no aguanta eso, sabe hacer otras cosas. Ahora, lo bueno es que la información crece muy rápido, pero nuestro poder de computación crece tres veces más rápido. Se duplica en menos de un año. Porque la tecnología siempre es mejor pero también porque tenemos muchas más máquinas, ¿no? Tú mismo tienes ahora un celular, un computador, etc., que interpretan muchos datos por ti. Y ahí viene toda la cuestión de la inteligencia artificial [en adelante, IA] y el Deep Learning, que ahora es lo más importante.
¿Qué es el Deep Learning?
–Es la manera como se hace la IA hoy en día. Son redes neuronales que funcionan de manera muy similar al cerebro, con muchas jerarquías. Todo esto que hacen Apple y Google y todas las Siri en el teléfono, todo usa Deep Learning. Es una IA súper poderosa que descubrimos hace cinco años y ya todo el mundo la usa, porque es muy superior a todo lo que habíamos encontrado.
Y la otra pregunta existencial, ¿qué tan espiados estamos?
–Nooo, ¡súper espiados! Todo está espiado. Y es muy interesante, porque después de Edward Snowden la gente dijo: “¡Qué es esto, pueden ver mis fotos desnudo! Ya, bueno, qué tanto”. Nadie se fue a protestar a la calle, la cosa siguió tal cual. La NSA confesó que hizo un par de cosas demasiado ilegales y bueno, esas cosas se arreglaron. Pero las otras no, y cada vez te van a espiar más. Yo no digo que esto sea bueno o malo, pero la gente tiene que saber. Y si la gente sabe que está espiada y no le importa, está perfecto. Ahora, la pregunta delicada es qué pasa si esos datos llegan a las manos de alguien que pueda abusar de ellos. En Silicon Valley no están muy contentos con que sus herramientas ahora las pueda usar Donald Trump. Están muy decepcionados, la verdad.
¿Qué cosas de nosotros se pueden saber de un momento a otro?
–De partida, dónde estás y dónde has estado. Si tienes Gmail en tu celular con wifi, puedes ver en Google Maps un mapa mundial que muestra dónde estuviste cada día, a cada hora, durante los últimos dos o tres años (ver www.google.com/maps/timeline). Es una información que tú les permites coleccionar al aceptar los términos de licencia cuando instalas la aplicación.
Lo que uno nunca lee.
–Exactamente. Y en muchos casos tú puedes optar que no lo hagan, pero nadie se fija. Ahora, lo interesante es que con estos datos de movilidad se pueden hacer estudios. Y ya sabemos, por ejemplo, que se puede predecir con casi un 90% de probabilidad dónde vas a estar tú en cada momento de cada día del año que viene. Imagínate lo que vale esa información para una empresa que hace marketing, por ejemplo.
Cuentas que en África el celular hizo lo que nunca pudo hacer el certificado de nacimiento. La huella de que una persona existe es su teléfono.
–Claro, es súper poderoso. Es tu verdadera huella digital. Y África es el caso extremo, pero piensa en América Latina, donde hay tanto orgullo por los censos. El censo de Chile ahora fue un desastre y era una tragedia, ¿no? Pero con los datos de tu celular, si uso solamente lo que se llama metadata, o sea sin escuchar tus conversaciones ni saber con quién hablas, sino sólo con qué frecuencia y con qué duración usas tu celular, con eso yo puedo hacer ingeniería reversa y reproducir el 85% de tus resultados de un censo: si eres hombre o mujer, cuál es tu rango de ingresos, si tienes niños, si estás casado, tu origen étnico…
¿Sólo conociendo la frecuencia y duración con que uso mi celular?
–Sí. El censo que hacen cada 10 años, que es tan costoso y tan importante, lo puedo reconstruir en un 85% con esos dos datos. De eso se trata el Big Data: tenemos tantos datos y tanta capacidad de procesarlos, de identificar correlaciones, que podemos hacer a la sociedad muy predecible. Y cuando puedes predecir, puedes programar.
Continúe aquí:

viernes, 13 de enero de 2017

El surfer no lleva nombre

Foto: Fabricio Estrada


No les pondré nombre. Por más que se acerquen. No lo haré. Al nombrar pretendemos domesticar. Que no tengan nombres, entonces, suficiente con el genérico de su especie, suficiente con el denominativo de aves de presa. 

He visto lo que prefieren y no me engañan más. Quieren viento como surfers una buena ola. Las palomas les vienen sobrando, por más que huyan cuando aparecen por el lado norte. Las he visto esperar más de lo que uno creería para un gavilán. Aprendimos a decir gavilán y creemos de inmediato que la sola mención de la palabreja hará que el depredador vaya tras la presa y la destroce. No es así. Reconteo de daños: ahora digo gavilán y veo un surfer pendiente del chopy, dispuesto a deslizarse hasta la misma aurora boreal.

Pasan dando su silbido de batalla y allá van, en pareja, por lo general; parecieran preferir las azoteas para probarse contra todas las corrientes. Flotan sobre ellas y las palomas creen que van por ellas, se desbandan ante la arremetida del nose que ya las toca. Pero no es por ellas que se hace la cabriola más llena de ojos ámbar. Pueden irse a joder a otra parte -traduccción libre del silbido gavilán que avanza deslizándose hacia la ola de viento-, jódanse, en serio. Enero en San Juan no vuelve.

Olas para cazar y remontar.

Viento para remontar y cazar.

Alguna vez miré a tipos que surfeaban en Tegucigalpa. Su sola presencia atraía las olas del miedo. La gente, con discreción, se apartaba a su paso, cruzaban hacia las aceras más rotas, le dejaban a él las recién reparadas y él, asumía el obsequio sin mirar a los lados. A puro reojo avanzaba y dejaba que el foam emitiera el silbido que llegaba hasta los huesos. Grandes surfistas estos tipos. ¿Nombres? No tenían. Nadie los domesticó, ni siquiera hicieron el intento. Demasiadas alas para tanta gallina anhelante de nombre.

Vuelven a pasar. Se elevan. Buscan el break point y las palomas inician el suspenso, se estrellan aterradas contra los edificios.

Plaf.

Espuma de blancas plumas estrelladas.


sábado, 7 de enero de 2017

Juan Carlos Mestre sobre dos de mis poemarios

Mi querido Fabricio, amado poeta, inolvidable amigo.

Me he retrasado en contestarte al envío de vuestros libros, he estado en más tareas de las debidas y alejado de Madrid, y solo ahora he podido leer, releído, las tres joyas que me enviásteis. Bien, Houdini (vuelve a casa) es un libro estremecedor, desde la primera asuencia/presencia, la de Francisco Ruiz-Udiel al que conocí y traté durante unos días en un viaje a Costa Rica, y que tan próximo sentí y tan fugazmente se nos fue. Algo hay, mucho, en el exceso en que creía Blake, de sabiduría, de búsqueda de la otra verdad que tras los ocultamientos de la razón fundan los actos definitivos e la conciencia contemporánea, ese regreso a la casa del Ser de los argonautas, la travesía difícil, esa reactualizada mitología, esa densificación bíblica que hay en tu poesía en cuanto profecía civil de las promesas tras el éxodo. Me ha encantado, su profundo ahondamiento en la razón de existir, el concepto de regreso, la pulsión natal de los dialectos que dan cuenta de ese universo de nudos como tu dices. Espléndido libro, y no lo es menos, Sur del Mediodía, tan paralelo al anterior, tan en la continua excavación de tu palabra en la tierra de las ensoñaciones donde el imperativo categórico de la memoria sigue siendo para tí, tan deslumbrantemente, el encargo del poeta y del testigo, del ángel laico y el trovador civil que da testimonio del viaje, del desplazamiento, del retorno, de la fuga, por los paisajes reales y simbólicos de la gran aventura humana. Escribes, Fabricio, la más alta poesía de Centroamérica, y a mí me emociona mucho ser tu amigo, y poder leer con este entusiasmo, acaso el mismo con el que te oí ya en la lejanía de los años cierta tarde en la Casa de América de Madrid. Siempre te tengo cerca, ya en conversaciones con otros amigos, ya en el lugar sagrado de nuestra indestructible fraternidad.

Världen - en bruksanvisning de Global Reporting me publica dos poemas en Suecia


La revista sueca Världen - en bruksanvisning (la traducción libre que hago la nombraría Mundo - Manual de instrucciones), me ha publicado dos poemas en su edición conmemorativa por el vigesimo aniversario de Global Reporting, la agencia de comunicaciones que dirige David Isaksson en Estocolmo, y en la cual tuve la enorme experiencia de recibir un taller de comunicación en el 2004.

Los poemas aquí incluidos representan ese año, mi asombro total por la distancia espacial de la belleza y la cercanía a vivencias insospechadas. Ambos poemas pertenecen Poemas en onda corta, publicado en el 2009. No puedo estar más que agradecido por este hilo que me mantiene unido al equipo de Global Reporting, a David, a Kina, a Lisa, a Lars, y felicitarlos por la tremenda labor que hacen en su ejemplar agencia.





martes, 22 de noviembre de 2016

T-34 rescatado en Estonia


Este hermoso T-34 soviético estuvo hundido 60 años en un pantano de Estonia. Tropas alemanes que lo habían capturado y usado en la Wehrmacht decidieron "desaparecerlo" del campo de batallapara evitar que las tropas soviéticas que avanzavan volvieran a utilizarlo . La cruz del Armee está pintada en su parte frontal y trasera. Una cápsula de tiempo total.




martes, 15 de noviembre de 2016

La Estela Nestoriana o Estela de Si-Ganfu

Me ha parecido fascinante -y muy a propósito para mi vieja curiosidad- cómo se conoció al cristianismo en China en el 781 d.C.

En chino mediante sinogramas:
« Monumento conmemorando la propagación en el Imperio del Medio [ China ] de la ilustre religión de Ta Ts'in » [nombre chino del Imperio romano].13
En siríaco (con alfabeto arameo), al pie de la estela14  :
"En el año de los Griegos 1092, el señor Jazedbuzid (Yesbuzid), preste [sacerdote] y vicario episcopal de Cumdan la ciudad real, el hijo del Mailas alumbrado, el sacerdote de Balkh una ciudad de Turkestán 15 , colocó esta estela, sobre la cual es inscrita la dispensa de nuestro Redentor, y la predicación de los misioneros apostólicos al emperador de China. "
Luego en chino: " El sacerdote Lingpau. "
De nuevo en siríaco:
" Adam el diácono, hijo de Jazedbuzid, vicario episcopal, el señor Sergius, sacerdote y vicario episcopal, Sabar Jésus, sacerdote, Gabriel, sacerdote, archidiácono, y eclesiarca de Cumdan y Sarag."
Y en chino (parte del Himno a la Triple Potestad) :
"Entonces es que la persona divina de nuestra Unidad Trina, el Venerable Radiante Mesías, regresa y vela su Majestad verdadera, viene al mundo con aspecto semejante a los hombres. Un ángel anuncia la buena nueva y una santísima Virgen da a luz al Santo en el Ta-ts'in (Da Qin, el Oriente del Mediterráneo); un astro radiante anuncia el feliz acontecimiento, y desde Persia, habiendo visto su esplendor vinieron a ofrecerle regalos. El Mesías cumple la Ley antigua que había sido formulada por los veiticuatro santos para gobernar a las familias y a los imperios según su gran modelo; Él estableció la doctrina nueva que no se puede expresar con palabras, la del Espíritu Santo de la Unidad Trina para formar la práctica virtuosa de la fe correcta."16


Imagen Nestoriana de Jesucristo, tal como se le conoció en la dinastía T'ang. El nestorianismo que sirvió como puente, venía de ser desterrado del occidente cristiano, así que el tamiz con que los chinos conocieron la doctrina, está lleno de vicisitudes que deben rastrearse hasta la misma posición de Nestorio de Alejandría respecto a la divinidad y humanidad de Jesús:





lunes, 14 de noviembre de 2016

Plena Calle Loiza

Darse una vuelta por la Calle Loiza es como dar una vuelta por alguna ciudad capital centroamericana. Cuando vamos por ahí, siento muy similar todo: el cableado del tendido eléctrico formando telarañas, los negocios, el tráfico pesado, la disposición residencial, una permanente vibración en el ir y venir de la gente, en fin, casas y calles con mucha despreocupación y cierta ruinosa felicidad. La oferta de comida es deliciosa (como en toda la zona de Santurce) y los negocios se mantienen abiertos los domingos. Uno de ellos es La Junta, y ahí es donde nos encontramos que se prepara un toque de Plena, esa intensa expresión musical boricua que no necesita de mucho para generar un ambientazo de locura. Aquí su historia: https://es.wikipedia.org/wiki/Plena_(Puerto_Rico)

Estas son las fotos que logré tomar.



















martes, 8 de noviembre de 2016

Las termas de Trajano, reconstrucción virtual

Aquí surge, en los mismos cimientos de la civilización, el concepto Mall, esos enormes espacios públicos donde el poder cede un poco de su esplendor al pueblo para que éste se sienta parte de él. Aunque luego regrese a casa y coma un par de tortillas o un mendrugo de pan.



Salvando todas las distancias, pero nada que se ponga ahora en pie se podría comparar a este tipo de "inversión" realizada por los emperadores romanos. Quizá Dubai. Quizá el metro de Moscú.

«Lo que más me ha impresionado es la 'Natatio', la imagen de esa piscina gigantesca, una especie demar urbano que se abría en el centro de Roma, lo que no tiene precedentes», manifiesta a ABC el arquitecto Carlani. En efecto, esa piscina, la más grande del imperio, con su agua a temperatura natural que ondea en un espacio inmenso, es uno de los espectáculos de las Termas."


lunes, 31 de octubre de 2016

Samotracia adentro

Fotografía: Fabricio Estrada 

La Victoria de Samotracia

Avanza como avanzan los felices:
ingrávida, ligera, no tanto por las alas
cuanto porque es acéfala.

Una cabeza es siempre algo que tiene un peso:
la estructura del cráneo que es ósea y el propósito
siempre de mantenerla erguida, alerta.
Y lo que adentro guarda.



De: Poesía no eres tú



Los Maharajás y las 21 salvas

Muchas formas tuvo el poder colonial clásico y más sutiles formas el neo colonialismo actual. Incubar élites como primer paso y luego sostenerlas en privilegios descomunales con el fin de crear la simbología nacional en base al deslumbramiento. Al paso de los siglos, el neo colonialismo traslada -de manera masiva, invasiva- el deslumbramiento hacia la mass media sin descuidar la mimada tutela a las élites, las mismas que busca imitar la muchedumbre expoliada y que, en un juego de espejos, se asimila a ella a través de la imitación de poses, exuberancia mímica y creación del auto-estrellato en las redes sociales.

La India del Raj británico* es un ejemplo perfecto para entender la matriz de los actuales poderes neo coloniales. Primero llegó la Compañía Británica de las Indias Orientales (su forma comercial y los enclaves a lo largo de la costa del sub continente Indio) con sus alucinantes contratos y sus simultáneos ataques militares dirigidos a aquellos maharajás** y población que pretendían oponer resistencia. Una vez aplacada la oposición, a sangre, fuego y prebendas, los maharajás eran encerrados en gotas de ámbar reconocidas como reinos autónomos pero sin ningún poder político respecto al incierto -o en ciernes- territorio nacional.

Maharajá de Kapurthala, Jagatjit  Singh Bahadur (1877-1949)


"Despojados por los británicos de casi todo poder efectivo, los maharajás sentían la necesidad de demostrar su estatus mediante gestos de ostentación, por ejemplo, luciendo profusión de joyas en los actos públicos... Sólo los maharajás disfrutaban de jurisdicción plena dentro de sus Estados, aunque eso no significaba que fueran independientes, pues era el gobierno británico el encargado de mantener el ejército y las relaciones con los países vecinos" (Jordi Canal Soler)
Sir Rajendra Singh, Maharajá de Patiala


Se llegó incluso a clasificar los Estados o Reinos vasallos mediante una adulación extraordinaria denominada Salute States, "Estado con derecho a salvas", que no era otra cosa más que el saludo con 21 salvas de cañón cuando un maharajá realizaba visita oficial o el agregado de descargas de fusilería, eso, claro está, si el maharajá de turno se había mostrado más agradecido de lo habitual con el Raj Británico. Sin poder político alguno pero con el reconocimiento alienado de la población, los maharajás se entregaron al más impresionante derroche y a los más inimaginables excesos, construyendo los palacios que hoy son infaltables de toda postal de la India y manteniendo a la población a raya a través de un orgullo deformado, hecho realidad por medio del folclor y el sistema de castas religioso. Los mismos británicos llegaron a escandalizarse de todo el desenfreno de oro y piedras preciosas, cacerías que casi acaban con el tigre de Bengala, y palacios que no cabían en la imaginación occidental.

Todo esto acabó en 1947, con la llegada de la independencia. Ergo, hablo de estas élites tuteladas. Las mismas se transformaron, por fuerza de la necesidad, en empresarios modernos que en la mayoría de los casos, convirtieron sus maravillosos palacios en hoteles de lujo o que dieron en alquiler al gobierno indio, un gobierno que hoy ostenta su joya de la corona: el arma nuclear, brillante amenaza que saca a pasear de vez en cuando en  sus paradas militares.

F.E.


*Se le denominó Raj Británico al gobierno colonial que Gran Bretaña impuso en la India a partir de 1858, luego de aniquilar el Gran Motín Indio.

**El Maharajá (Gran Rey, en sánscrito). También suele llamársele así, con cariñoso respeto, a mendigos sianniasis , refiriéndose a su poder espiritual.

lunes, 24 de octubre de 2016

Los veteranos de las guerras napoleónicas, imágenes únicas ahora en color

The only surviving images of veterans of the Napoleonic Wars, now in HD Color




Rainier Alfaro Bautista, El Salvador - Ventana de suplicios

Foto: Fabricio Estrada.


Llegó a Tegucigalpa con el filo del siglo. Era legión perdida y traía los estandartes desplegados del valle cuscatleco. Me llamo Rainier, dijo, y lo dijo con hacha en la mano. Implacable con la mala poesía, se fue adentrando en Honduras a punta de ella y la horda que éramos. Honduras no es fácil para nadie y no lo fue con él, pero ahí creció en otra dimensión, no mejor, pero sí única al haber participado en la conformación de mi generación. Por eso no dudamos a la hora de incluirlo en Versofónica y en cuanta lectura tuvimos. Dueño de todo ese granítico e insobornable carácter, ha cincelado su poesía con las imágenes del que se ha acostumbrado a llamar al rayo y, de hecho, su poética, habla de lo telúrico con la fuerza que le ha dado a Centroamérica la tradición poética salvadoreña. Hijo de la pos guerra más alucinante, miembro plenipotenciario del Taller de Letras Gavidia -Talega, supo incorporar a sus textos todo la avalancha de incertidumbre que vino luego de los acuerdos de paz. San Salvador se eleva en su voz como el grito de aquellos cheros que se iban a corear el rock pesado para asentar la oscura y nueva consigna de los noventas. Yo viví junto a él la ventisca calcinante de Honduras y fui testigo del cómo cuidó esta Ventana de suplicios. Y reímos, y rockeamos, y fuimos por igual legión sobre la ruina de la locura. Aquí sus versos y su eco, entonces.

Inclemencias

A mí también
los buses me dejan
esperándolos en las esquinas
tarde en la espera
de madrugada
al mediodía
a deshoras
luego me llevan y me traen
entre gritos de humo y semáforos
por boulevares innombrables
que todos los días
me alejan más de mis primeros pasos
A veces también
la desesperación y el dolor
me alcanzan
me arañan la cara inclementes invencibles infames
en miles de manos que se alzan por millares desde las
aceras

20022002 Tegucigalpa


E

Mi casa de locos
se pierde en la noche
sangrando dolor en cada poro
mirando muerte y encierro en cada grito
desvaríos colectivos
Soy primero
soy último
que gime y llora
a cada paso un abismo solitario
mi alma
hablo la lengua de los tiempos
mascullando mantras
el miedo persigue acorrala
envenena mis sentidos
y me ata a los muros invisibles del viento
Mi casa se derrumba
y a nadie le importa



Circular I

Sentado bajo la lluvia
veo girar los mundos
espero a la noche
alimento mi fuego
un caballo corre por la plaza central
tras un árbol se estrellan dos sombras
entre mis manos los huesos rotos del tiempo
de miles de hombres sin edad
una banda de palomas alza vuelo sobre semáforos
invertidos
el mundo se queda a solas
de nuevo entre mis manos
Sentado bajo la lluvia el silencio sigue bordeando mis
labios


Desfile

Voy abanderando
a través del tiempo
un ejército de sombras
a la deriva
en burdo desfile por Citadel
Voy ciego y lloroso pues mi paso
es paso de hombre
y mi voz
es grito de histeria colectiva
Voy al Tarot
a jugarme tus recuerdos…


Viaje iluminati

Viajo iluminado, entre túneles y cuevas, saltando
azoteas y capiteles
mis ojos agonizan contaminados, por los escaparates 

y el azul neón
voy trepanando semáforos invertidos, y escupiendo
orquestas opiómanas
dinosaurios en abierta campaña, se lanzan contra mis
huestes
los espero con ansias, la noche 

es un carnaval de hogueras,
y un circo abierto que se desmorona contra mi pecho,
ceniza azul, florece en mi sangre
una legión de parricidas viene tras de mi nombre.



Árbol de suplicios

Árbol o llama
hoja o brasa
salamandra en movimiento lunar
sombra vieja entre las sombras
lengua de viento mordiendo el horizonte, 

el norte y las estrellas de Aldebarán
estratificación del tiempo
afuera del círculo ya no hay nada
Árbol de suplicios,
árbol interestelar donde convergen los cielos y la tierra
el mar y las estrellas reposan en este instante, 

en esta catadura de aromas surge el universo
nosotros tan solo resucitamos 

entre las arenas del viaje
entre las veredas y peripecias del camino, camino que
vuelve siempre al mismo lugar
solo son huellas de otras estaciones, de otras voces
que llegaron antes hasta aquí
desde la infinita conjetura, que nos sepulta y hace
olvidar la lengua , el origen de nuestro fuego
Es ayer o mañana
horas sagradas, horas de ceniza
vertiente, comunión de tigres en celo
pasos olvidados entre líneas intermitentes de luz
luces lejanas, el canto intenso de las amapolas
lengua de viento, estratificación del tiempo,
diluyéndose mi voz en un arco reflejo sideral
lengua de mis abuelos, palabras recién pronunciadas,
«esperanto , esperanto, esperanto»…


Ventana de suplicios

Por esta ventana
bajan las constelaciones de la luz
tu pecho
tus manos
abrevadero de bestias lunares
el canto intenso de los cometas,
tus labios
tu rostro
el fuego silente de mis sueños, que aún así, 

siempre es fuego
el infinito y largo aliento de mis abuelos 

que siempre me acompañan
Los pasos inconclusos
de miles de hombres que vinieron antes ,
de mis agitadas manos en busca de otras estridencias,
de otros cantos
A fuego lento
van incendiándose mis palabras, mis tristes memorias
de Hibueras
en estas honduras, fui abandonado, derrotado miles
de veces
mi lamento se esparce en la distancia, 

humo suelto en el vientoceniza azul entre estas líneas que dibujan mis manos
alas infinitas del bosque, elevándose entre los follajes
y raíces de tu piel
abrazo tu figura distante, espejos y espuma delirante,
arena en espiral diluyéndose en este instante
viento del sur azotando entre las velas, «El barco
ebrio» agoniza, repito, agoniza, agoniza
repito, tu nombre, hasta el cansancio, hasta el olvido
repito, olvido, olvido…
La inmensidad viene llegando, en un breve rumor
desde tierra adentro
como agua que corre montaña abajo hacia el mar,
como lluvia deslizándose entre espigas maduras
entre las hojas marchitas y endebles de un roble 
centenario, solitario y dominante en el continente
entre tus pasos de mujer y tu respirar de pájaros
enjaulados y suicidas
de girasoles anochecidos.

II

La distancia que nos invade, nos aleja más en cada
paso
chorreando estrellas entre tu cabellera, 

el aroma del cacao me embriaga
Sirena solar,
mi canto primero entre las aguas
el anochecer y la mañana misma que nos hizo
despertar
sol eterno faro de labranza, bajo tu sombra
la traición es traición siempre, 

no hay manera de olvidar
el dolor que me acompaña en todo momento,
no va acabar nunca, las imágenes que galopan entre
nubes rojas
en la dimensión de lo que fue, 
pero que ya no es
reiteran una y otra vez mi suplicio,
circular
odio con todas mis fuerzas,
la noche, las estrellas, los cenzontles del norte
los violines descalzos son falsos siempre
espejismo
espejismo es romper un cristal sin sangrar
espejismo es rasgar las alas del cuervo sin morir
espejismo…

III

Para cuando descubras que me amas, que me
amaste alguna vez, ya será tarde, ya solo seré
polvo entre otras constelaciones, 
entre estaciones en la distancia del sur, cada palabra, 
hace eco en el vacío, perdiste la luz, 
un espejo de madrugada, mensajes sueltos, el llanto, 
la muerte seguirá, cada mentira seguirá viva infinitamente
al romper de nuevo el silencio, mis arrepentidos pasos
de vuelta hacia el nirvana
mis tristes manos, buscando la sombra de tu figura
la luz de tus ojos, que antes me iluminaba,
simplemente ya no esta
cada palabra que no se dijo, murió
promesas rotas, fuego vencido
eras y seguirás siendo, árbol errante,

árbol de tormentos, niebla difusa
Una lluvia de alas, atraviesa la línea del horizonte
un tigre vencido en su propio juego, infiel en su lucha
déspota hasta en las palabras, corazón de la noche,
«corazón delator»
con los colmillos rotos, flojas las garras, 

débil el rugido

IV

He sido un dios abandonado de los dioses…
Alfonso Kijadurias.

Ariadna
el hilo se rompe,
¿adónde vas?
correr sin dirección
atropellando la memoria posible
el laberinto sin fin
correr a ningún lugar, para que, sí ya no hay salvación
no hay manera, no hay forma
solo queda la infinita contradicción
«no hay nada que supere la realidad»
el ardor de los ojos, la opresión del pecho, el insomnio
que me mata cada noche
las altas mareas de la tristeza,
azotando este tiempo crepuscular
Ventana de suplicios
potros en fuga, marchantes estelares, sombras
diluyéndose hacia el abismo.

V

Yo creo, pero no es suficiente
transfiguración,
a la sombra de una Acacia espero la luz
yo creo , pero ya es demasiado tarde
he muerto pero no lo sabía
he muerto y todavía no he tomado conciencia
he muerto sin embargo no me sirve de nada
he muerto y el dolor persiste hasta reanimar 

y mortificar mi carne una y otra vez, una y otra vez y otra vez,
y así seguir y seguir delirante en el resplandor
quemándome la yema de los dedos hasta la
eternidad…



Circular II

Ayer llevé a mis fantasmas
a deambular por la iluminada ciudad que no duerme,
a caminar entre boulevares innombrables, imperecederos en sus inviernos
en su rítmica manera de sobrevolar las distancias y las
edades de otros hombres
que ya nunca volverán, que no volverán 
porque olvidaron olvidar el olvido que nos olvida,
en el fondo de un cajón de colores y parafernalias 

que nos llevara tierra abajo, ya sin retorno
tierra adentro hasta que dejemos de soñar, saboreando
el humus entre nuestros vencidos labios, 
en nuestros extintos delirios de
raíces y piedras, de nuestras rotas mandíbulas
Ya no existe el silencio ni el ayer, 

ni el grito ni el mañana ni el intermedio 
ni tampoco el después que más habrá de venir, que otro invasor
habrá de llegar hasta estas murallas que solo
detienen el sol entre sus pilares, 

entre sus anochecidas calles, entre sus amontonadas
multitudes de ratas y quimeras,

entre el estiércol de lo camellos, 
hora nona de ensombrecidas ventanas circulares
ya no hay mañana, ya no hay nada, 
solo la palabra sin
final.


Rosas y abalorios

La palabra estalla en mis labios, se alza en mi boca
como negro estandarte, dibujando rosas
y abalorios
anti solemne inicia su propio rumor, 
contra la noche y sus bufones, 
apóstoles mediocres de viejas
guardias la palabra reina breves sentencias contra la marea, 
la palabra afila sus puñales entre mis manos
navegando el turbio oleaje del tiempo.
La palabra es mi reino.




RAINIER ALFARO BAUTISTA. Nació el 30 de agosto de 1974, en El Salvador. Pasante de la carrera de Mercadeo. Escribe prosa y verso. De la generación de poetas de la post-guerra. Destaca por su constante desarrollo en lo formal y en contenido conceptual y epigramático del poema. Miembro fundador del Taller de Letras Gavidia (TALEGA). Ha sido publicado en las antologías: "Juego Infinito" y "Alba del otro Milenio".Su obra esta publicada en las Antologías virtuales *La Cantoria de los Juglares* de Alberto Peyrano poeta argentino, tercera edición de Palavreiros, Versofónica (20 poetas, 20 frecuencias, archivos de audio, Honduras-2005) y en la pagina de Poetas del mundo. En el 2015, publicó su poemario Ventana de Suplicios. Su labor como gestor cultural lo llevó a organizar en Honduras el Festival Internacional de Poesía El Turno del Disidente. Miembro co fundador del Colectivo de Poetas Paíspoesible, Tegucigalpa.





miércoles, 19 de octubre de 2016

Siria laica: lo que occidente no quiere que veas


Una vez que te han dado todas las imágenes de la destrucción, te quedás pensando en si todavía existen las muestras de la vida ahí, en la Damasco asediada, y resulta que la juventud se las ha arreglado para mantener la idea de la paz. Lo que pareciera un rave en cualquier plaza de occidente y no la herida terrible de la Siria en conflicto, lo que pareciera que es contrario a la muerte diaria... Me he preguntado siempre qué sucede con la juventud que se queda, la que de pronto se ve inmersa en el fuego cruzado. Desde Ernst Jünger hasta estos jóvenes que bien podrían ir mañana al frente, la guerra se revela como la mayor locura de nuestra especie.