lunes, 12 de marzo de 2012

Rocinante de la Mancha - Fotos Chaliobala


Busco esos días en el lomo de ese caballo...

La Poesía en tiempos del Facebook - Inicio del Taller en el CCET


Hemos comenzado hoy lunes el taller "La poesía en tiempos del Facebook", en el Centro Cultural de España en Tegucigalpa. La experiencia inicial me satisface totalmente, pues en la práctica, tomar las redes sociales como instrumento o plataforma para la poesía crea una dinámica realmente fabulosa y también vertiginosa. Yo mismo me siento "alumno inscrito o tallerista en formación", pues el aporte es a doble vía.

El temario del taller es el siguiente:


Objetivo:
Demostrar que la poesía tiene la fuerza suficiente para crear relaciones y visiones utilizando los soportes y herramientas de las redes sociales web.
Dirigido a:
Público en general, creadores de diferentes disciplinas que hacen uso constante de las redes sociales.
Bitácora del Taller:
Día 1
1.1- Test Máquina de escribir-Papel y lápiz- Laptop. (Enfrentamiento directo con los soportes o plataformas creativas de todo escritor o escritora. Escritura libre bajo guía de temas “Amor”, “Recuerdo”, “Rabia”, “Libertad”. Condicionamientos tiempo-espacio a la creatividad en el uso de estos soportes)
1.2-  Charla-inducción sobre la poesía como parte del andamio cultural. (Poesía en la noticia, Poesía en la publicidad, Poesía en el discurso político)
1.3- Guía a las principales páginas de poesía en la red.
Día 2
2.1- Poesía zapping (creación referencial: conocimiento del haikú, del epigrama y del tanka. Práctica de escritura breve)
2.2- Chat creativo inter-talleristas (cadáver exquisito con guía de temas “Olvido”, “Sueños”, “Mar”, “Silencio”)
2.3- Poema copy paste (collage poético, método dadá en la creación poética)
Día 3
3.1- El blog como libro virtual (Diversas posibilidades para un blog literario)
3.2- Poesía conversacional (Charla y lectura sobre los principales autores de este estilo poético)
3.3- Práctica creativa (Guía de temas “Ciudad”, “Angustia”, “Velocidad”, “Multitud”)
Día 4
4.1- El muro poético (Búsqueda y selección de posteos poéticos originales entre contactos personales facebook y Twitter. Análisis)
4.2- Muestra de copy publicitario poético (Búsqueda, selección y análisis. Prensa-Tv)
4.3- El lenguaje abreviado (Análisis de paleografía, uso del latín oficial en fachadas y documentos oficiales, uso de abreviaturas en las cartas postales y uso de abreviaturas en el chat)
Día 5
Lectura de poesía Blancas Pirahnas de Fabricio Estrada acompañado de la Banda Radio Zativa (lugar: instalaciones del CCET)

viernes, 9 de marzo de 2012

Cigarras y helicópteros

He visto cada cosa... pero de lo reciente, recuerdo esa mañana blanca, tan blanca que mi recuerdo es de haber estado en medio de un salar en Bolivia. Pero era la aldea Los Nanzales, en Sabanagrande, al pie de una pequeña colina de piedra caliza y hablándoles a un grupo de hombres y mujeres. Ellos se guarecían del sol bajo el alero de una casa junto a la escuela. Yo era un reloj de sol a punto de incinerarse.

Les hablaba del país que tenemos, arenoso y amorfo. Les hablaba de un bolsillo roto -insisto- y del concepto pobreza vrs. empobrecer. No sonó la cabalgata de las Walkirias en los aires pero el rotor de un helicóptero comenzó a burbujear con estruendo. Miramos hacia arriba, y en dirección sur, como dirigiéndose al horizonte yermo, pasó Ricardo Alvarez  hacia su concentración política de lanzamiento de pre-candidatura en Choluteca.  Era él, no había duda pues los medios lo habían anunciado, además, la prisa del vuelo era la de un helicóptero contratado por horas.

"Ahí van 25,000 lempiras de combustible, un hombre que gana 180,000 y un helicóptero que cuesta 6 millones" -les dije a las y los campesinos. La mirada de ellos siguió al aparato con poderes de rayos x, el fuselaje se transparentó, Ricardo Alvarez flotó desnudo y se perdió en el temblor del mediodía. Luego me miraron, se miraron, asintieron, convencidos de que algo no había marchado bien durante tantos años. Algunas mujeres entraron a la cocina de la casa para proteger del sol a sus niños y todos y todas, comenzaron a escuchar con más atención, en un silencio que permitió que se escuchara el mismo instante en que el helicóptero de Ricardo aterrizaba en Choluteca y también, el indeciso arranque de las cigarras que inauguraban el verano.

F.E.

Los últimos días del Zar Nicolás II - Por Anatoli Berstein y Dmitri Kartsev, Moskovskie Novosti



Solo el Zar desconocía lo cerca que estaba su final


La Historia de todo país tiene sus rasgos particulares. El gran historiador ruso, Vladimir Kliuchevki, señaló en cierta ocasión que “la Historia rusa es sorprendentemente recurrente”.
Cada vez que la nación estaba eligiendo entre el camino liberal y el conservador, se optaba por este último.
Y no es sólo que las breves reformas acabaran en largos períodos de reacción, sino que nunca llegaron a arraigar. Promovidas desde arriba, casi siempre eran forzadas: la monarquía, al sentirse más vulnerable, compartía de mala gana con la sociedad algunas migajas de su poder absoluto. Tras recobrar las fuerzas, procedía a recuperar el total de sus potestades, y a menudo llegaba a multiplicarlas.
La esencia de todas las reformas en Rusia es el intento de liberalizar el país, es decir, establecer entre los intereses del poder y las necesidades de la sociedad, la relativa paridad prevista por la ley. Sin embargo, estos intentos nunca han dejado de vulnerar el principio clave del sistema político ruso, consistente en que el poder siempre se hallaba por encima de la ley, incluso si se regía por ésta de manera formal. De modo que la libertad solo podía concederse a la sociedad por los representantes del poder.
La “encrucijada” más importante del siglo XX fue la Revolución de 1917. En aquel momento la monarquía, al ver agotados sus recursos, cayó. Y los liberales de la época se hacían ilusiones de construir el nuevo poder en base a los esfuerzos de la sociedad civil y el respeto a la supremacía de la ley. Los ciudadanos del país, en absoluto acostumbrados a vivir de otra forma, se mostraron incapaces de asumir esa responsabilidad. Únicamente aspiraban a encontrar una mano dura que los protegiera y alimentara.
Y ésta no se hizo esperar.
“Creo que me viene bien”
Para principios de 1917 Rusia estaba sumida ya en una profunda crisis. Su actuación en la Primera Guerra Mundial no era demasiado exitosa y el país no estaba preparado para una campaña bélica tan duradera. Como resultado, a los dos años de su comienzo la situación económica y social de Rusia era, sin temor a la exageración, alarmante: inflación desorbitada, escasez de víveres y, como consecuencia, intensificación de huelgas masivas.
Se planteó la necesidad de cambiar al gobierno de Iván Goremykin, cuya dimisión era exigida por los representantes de todos los grupos parlamentarios. Se habló de formar “un ministerio de confianza” que reuniera a profesionales competentes y responsables.
A modo de respuesta, el Zar Nicolás II despidió a aquellos ministros a quienes consideraba “liberales”. Al mismo tiempo, se negó a introducir en el país el estado de emergencia. En otras palabras, su reacción a lo que estaba ocurriendo era, más bien, insustancial.
La crisis se ahondó todavía más, siendo agravado el estado de la cosas por dos factores: la participación activa en la dirección del país de la Emperatriz Alexandra Fiódorovna, y la influencia de su favorito Grigori Rasputin. Empezaron a circular rumores sobre traición. Así, la heroica y exitosa ofensiva en el Frente Suroeste emprendida por las tropas del general Alexéi Brusílov en verano de 1916 fue suspendida por orden del Zar, supuestamente tras haberle insistido su esposa, porque “el místico Grigori Rasputin había tenido una visión”.
A consecuencia de las intrigas de Rasputin se produjo un número descomunal de cambios de ministros: entre enero de 1916 y febrero de 1917 cambiaron 3 primeros ministros y 6 ministros del Interior, abandonaron sus puestos 57 gobernadores y alcaldes.
La suerte fatal estaba echada. En cierta ocasión el primer ministro Iván Goremykin resumió así el credo del poder en Rusia “Los súbditos han de obedecer, sean cuales sean las consecuencias. Que se cumpla la voluntad del Señor”.
Empezaron a urdirse conspiraciones, en diciembre de 1916 fue asesinado Grigori Rasputin. El líder de uno de los partidos del Parlamento, Alexandr Guchkov, estaba planeando a obligar manu militari al Zar Nicolás a abdicar a favor de su hijo Alexéi con la regencia de su hermano Mijaíl.
En estas condiciones, que auguraban ya la próxima agonía de la monarquía, la Emperatriz instó a su esposo a mostrarse implacable e “imponerse a todos”. Puso de ejemplo a los Zares Pedro el Grande, Iván el Terrible, Pablo I. Pero Nicolás II, al parecer, ni se daba cuenta de la catástrofe que se estaba avecinando y le respondió en tono tranquilo: “Yo sé que en los salones de Petrogrado se expresan preocupaciones”. A muchos les daba la sensación de que el Zar ya se había resignado a un final trágico y estaba preparado para el sacrificio. El embajador de Francia en Rusia, Maurice Paléologue, escribió en sus memorias “A primera vista quedaba claro que el reinado no le causaba satisfacción alguna, que su papel del Emperador lo desempeñaba sin entusiasmo, simplemente como un funcionario honrado, nombrado para su puesto por Dios”.
A juzgar por su famoso 'Diario', que sorprende por la actitud distante y nada elevada de su autor, lo que más le preocupaba a Nicolás II en febrero de 1917, días antes de la Revolución y de su abdicación, era elegir adónde enviar a sus hijos a recuperarse después del sarampión que habían padecido. Habrá quienes elogiarán sus sentimientos de padre: era sin lugar a dudas un padre excelente. Pero el país estaba en guerra y a punto de enfrentarse a la Revolución, mientras que el último soberano ruso bajo cualquier pretexto se abstraía de la realidad. Saliendo de Petrogrado hacia el Frente, Nicolás II escribió en el 'Diario': “Mi cerebro descansa aquí, no están ni los ministros, ni asuntos que requieran mi atención. Creo que me viene bien…”.
“Todos se precipitaron a subirse al buque de la Revolución”
Solo para el último Zar ruso, Nicolás II, pudo pasar desapercibido el acercamiento de una nueva época y del tsunami revolucionario. Por otra parte, en febrero de 1917 poco se podría cambiar: la estructura misma del Estado se había podrido y empezó a desmoronarse.
A partir del 18 de febrero de 1917, en Petrogrado empezaron manifestaciones masivas de los obreros, a los que se unieron los estudiantes y parte de los soldados. Los manifestantes exigían trabajo y comida y que se pusiera fin a la guerra.
El 25 de febrero, el Zar suspendió hasta abril las sesiones del Parlamento y ordenó “acabar mañana mismo con los disturbios en la capital”. Al día siguiente, a pesar de que ambas partes intentaron evitar derramamiento de sangre, resultaron muertos o heridos decenas de manifestantes.
El 27 de febrero se pasó a los sublevados la mayor parte de la guarnición militar de la ciudad: querían evitar en su mayoría ser enviados al frente. Los rebelados ocuparon el Palacio Táuride, uno de los más importantes de Petrogrado, e instalaron allí al Sóviet de Diputados Obreros y Soldados.
El comandante del Distrito, el general Sergei Jabálov, informó al Zar de que no se podía sofocar del todo los disturbios. El presidente del Parlamento, Mijaíl Rodzianko, solicitó a Nicolas II que formara un Gobierno que rindiera cuentas a la Asamblea Nacional. Sin embargo, todo parece indicar que el Emperador seguía sin darse cuenta de lo que estaba ocurriendo. Comentó a uno de los cortesanos respecto a la solicitud de Rodzianko: “El gordinflón este me ha vuelto a escribir nimiedades, ni siquiera le voy a responder”. Al mismo tiempo, ordenó al general Nicolai Ivanov coger un batallón de los que montaban guardia en el Estado Mayor y acudir con urgencia a Petrogrado para suprimir las revueltas.
El 28 de febrero, tras decidir volver a Petrogrado, Nicolás II le mandó a la Emperatriz el siguiente telegrama “En mis pensamientos estoy a tu lado. Hace muy bueno. Esperamos que todo salga bien”.
La situación de los últimos soberanos rusos en aquellos días hacía acordarse de Luis XVI y María Antonieta. Igual que el Rey de Francia, el monarca ruso después de tantos años del reinado no se dio cuenta de que estaba a punto de estallar una revolución. La Emperatriz Alexandra Fiódorovna, nacida en Alemania igual que la 'orgullosa austríaca', no era querida por el pueblo. El destino deparó a ambas parejas un final trágico de las manos de los amotinados. Y lo único que podían hacer era recibir con dignidad las privaciones y la ejecución.
El regreso a Petrogrado no fue fácil para el convoy del Zar Nicolás. Según algunas versiones, el camino fue cortado por marineros borrachos y el Zar tuvo que cambiar el itinerario y dirigirse a la ciudad de Pskov a unos 280 kilómetros de Petrogrado, donde estaba situado el Estado Mayor del Frente Norte.
Al ver el Emperador que encima de la mesa le estaba aguardando una pila de telegramas urgente enviados por los generales Alexeev e Ivanov y por el presidente del Parlamento, Rodzianko, dio un suspiro y dijo: “Vayamos a almorzar primero”.
El 1 de marzo el jefe del Estado Mayor General Mijaíl Alexeev apoyó la solicitud de Mijaíl Rodzianko de formar un nuevo Gobierno que rindiera cuentas al Parlamento. Después de un período de meditaciones, Nicolás II accedió a hacerlo y ordenó al general cesar las represalias.
Alexeev envió telegramas para consultar el asunto con los siete comandantes de los Ejércitos. Se recibieron seis respuestas con el consentimiento únicamente del Contraalmirante Alexander Kolchak. El comandante de la Flota del Mar Negro no respondió. Acto seguido, el Zar aceptó abdicar.
León Trotski escribiría más tarde en su libro 'Historia de la Revolución rusa' que “entre los altos cargos militares ninguno se puso en defensa de su soberano, todos se precipitaron a subirse a la cubierta del buque de la Revolución, esperando contar con camarotes cómodos. Generales y almirantes se arrancaban de sus uniformes los escudos de la Casa Imperial y se prendían lazos rojos. Los civiles por definición no estaban obligados a mostrarse más valientes que los militares. Cada uno buscaba sobrevivir”.
Una época acabó y otra todavía no ha empezado. Dos figuras que gozaban de autoridad en el país, los representantes del Parlamento, Alexandr Guchkov y Vasily Shulguin, acudieron a entrevistarse con el Zar, para intentar arreglar la situación y mantener la monarquía. Insistían en que el Zar abdicara a favor de su heredero.
La opción del padre
El Zar Nicolás puso encima de la mesa el manifiesto de abdicación, donde se decía que renunciaba al poder a favor de su hermano Mijaíl. Anteriormente el Zar había aceptado ceder el poder a su hijo Alexei, pero cambió de opinión. “Espero, caballeros, que entendáis los sentimientos de un padre”, dijo a los presentes. El Príncipe estaba gravemente enfermo y el reinado supondría para él una carga demasiado pesada. Al mismo tiempo, el Zar no quería separarse de su hijo, al que quería con toda el alma.
Al abdicar, el Zar infringió el Decreto sobre la sucesión al trono vigente desde la época de Pablo I que prohibía abdicar por el heredero. Algunos creyeron que de este modo el Imperador conscientemente buscaba ilegitimizar su abdicación. Parece poco probable, dado que el Zar abdicó de manera sincera.
Dirigiéndose a Vasily Shulguin, Nicolás II dijo: “Siempre he tenido la sensación de haber nacido para la desgracia y de que todos mis esfuerzos, mis mejores aspiraciones, el amor que siento hacia mi patria la fatalidad lo usarían en contra de mí”.

Todos los presentes se dieron cuenta de la extraordinaria tranquilidad que rayaba en la errónea evaluación de la realidad que reveló el soberano al firmar el manifiesto de abdicación. Este crucial acontecimiento histórico ocurrió de una manera tan cotidiana que uno de los generales dijo: “como si hubiera cedido el mando de un escuadrón..."
Alexander Guchkov, que no era gran partidario del Zar, recordaba más tarde: “Todo ocurrió de una forma tan simple y, diría, rutinaria por parte del protagonista que tuve mis dudas de que estuviera en su sano juicio. Esta persona hasta el último instante simplemente no se dio cuenta de la situación ni de lo que estaba haciendo. Incluso de una figura con un carácter de hierro y un autocontrol impecable se podría esperar cualquier manifestación de emociones que revelaran sus profundos sufrimientos. Nada por el estilo. Por lo visto, era una persona intelectualmente limitada, de una sensibilidad muy baja, por así decirlo”.
Contó Vasily Shulguin que después de la firma del manifiesto, Alexandr Guchkov se bajó del tren y se dirigió a la gente corriente que estaba reunida a la espera de noticias “Compatriotas… Descubrid las cabezas, haced la señal de la cruz y orad al Señor. El Emperador, para salvar a Rusia, depuso su título. El Zar firmó la abdicación. Rusia está entrando en un nuevo camino… Pidamos a Dios que sea misericordioso". La muchedumbre se quitaba los gorros y se santiguaba. Reinaba un silencio absoluto...
El propio Zar aquel mismo día en su característica manera lacónica escribió en su diario “En torno solo hay traición, cobardía y engaño”.
Toda esta tragedia ocurrió en Pskov en el salón del tren en el que se desplazaba el Zar el 2 de marzo de 1917. En la noche posterior a todos estos acontecimientos fue sometido a una enorme presión el hermano de Nicolás II, Mijaíl. En su piso se reunieron varios representantes del Parlamento que le instaban a tomar decisiones completamente contrarias: a aceptar la corona y mantener la monarquía y a abdicar a favor de la República.
El 3 de marzo Mijaíl tomó la decisión de abdicar. Al enterarse de ello, Nicolás II montó en cólera: “¿Quién le aconsejó que cometiera semejante vileza?”
La dinastía de los Románov dejó de existir. La monarquía rusa cayó.
Después de la abdicación Nicolás II dedicó varios días a su madre, que había acudido desde Kíev. Después se despidió de los altos mandos, llamó al Ejército a seguir combatiendo con valentía y partió para su residencia en Tsárkoye Seló. Se disponía a emigrar junto con su familia a Inglaterra.
Sin embargo, el 8 de marzo, en su salón y debajo del tapiz que simbólicamente representaba a María Antonieta ejecutada por la Revolución francesa, la Emperatriz Alexandra Fiódorovna recibió al nuevo comandante del Distrito Militar de Petrogrado, general Lavr Kornílov. Por encargo del Gobierno interino, éste la informó de que “para poder garantizar su seguridad” la exfamilia real permanecería bajo arresto domiciliario.
En breve a Tsárskoye Seló acudió Nicolás II, ya ciudadano de Rusia y coronel Románov. Vino a reunirse con su familia.
Todavía no sabían que les tocaría vivir en el próximo año, cuatro meses y diez días, período que los separaba de su muerte.
LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

jueves, 8 de marzo de 2012

Publicidad de interés social

Exacta, en el marco del día de la Mujer

Día de la Mujer

Afiche socializado por FRAAC, Honduras

Guatemala: Día mundial de la poesía


La literatura guatemalteca está de luto con la muerte de Luz Méndez de la Vega



En el día internacional de la mujer murió a los 93 años de edad la reconocida guatemalteca Luz Méndez de la Vega. La poetisa; narradora, ensayista, periodista, profesora de literatura, autora de numerosos ensayos y antologías de poesía guatemalteca falleció en su casa de habitación, según informaron sus familiares.
Su trabajo mereció varios premios importantes, entre ellos el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias en 1994.
Fue Licenciada en Letras, con estudios de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, España y académica Guatemalteca de la Lengua correspondiente de la Real Academia Española.
De su trabajo podemos mencionar:
Poesía:
- Flor de Varia Poesía (antología de poetas catedráticos de la Facultad de Humanidades de la USAC) (1978).
- Eva sin Dios (1979).
- Tríptico (Tiempo de amor, Tiempo de llanto y Desamor) (1980).
- De las Palabras y la Sombra. (Primer Premio del Certamen Permanente Centroamericano 15 de Septiembre de 1983).
- Las Voces Silenciadas (Poemas Femenistas).
- Poetisas Desmitificadas (1984).
- Helénicas. (1998).
- Toque de Queda -Poesía bajo el terror- (1969-1999).
Teatro:
- Tres Rostros de Mujer en Soledad.
- Monólogos Inoportunos.
Ensayo:
- Los romances a la pasión de Lope de Vega y Carpio, Recogidos por el Santo Oficio de Nueva España en 1613 (1962).
- Apuntes de lengua y literatura (1970).
- El Señor Presidente y Tirano Banderas (1970).
- "Las fuentes literarias y entornos histórico-culturales como instrumentos auxiliares en el enfrentamiento de Tirano Banderas y El Señor Presidente", el Primer Congreso de Humanidades. (1970).
- La mujer en la literatura y los libros de texto (1975).
- Características del estilo de Galdós y su influjo en la novela guatemalteca (1978).
- La poesía de Eugenio Montale (1979).
- Lenguaje, religión y literatura como deformadores de la mujer y de la cultura.

XIOMARA CASTRO A LAS MUJERES HONDUREÑAS DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER



Este día internacional de la mujeres saludo a todas las mujeres hondureñas, especialmente a aquellas que con su ejemplo incomparable de valor y convicción, permanecen en la lucha frente a la violencia que impera en nuestro país desde el golpe de estado, y que, como sabemos, muchas han sido víctimas de la represión y la tortura.

Hablo no solo de quienes hemos marchado muchos días en resistencia contra la arbitrariedad; me refiero también a aquellas que sufren en silencio frente al fogón, en las fábricas, en la labranza, en la ardua tarea de sacar adelante las nuevas generaciones. Hablo de todas las mujeres que sin esperar reconocimientos, ni aspirar a la notoriedad, no claudican en la idea que un mundo mejor todavía es posible.

Sabemos que a pesar de todos estos sacrificios, los amigos de la avaricia en su ambición de riqueza, no descansan ni un minuto en seguir asesinando, y descuartizando comunidades enteras para infundir terror y miedo y sostener este sistema de horror a sangre y fuego. Hace pocos días todas las naciones fueron testigos del crimen más abominable de nuestra historia; el genocidio de Comayagua donde quemaron vivos a 359 seres humanos, la mayor parte de ellos sin condena, ni siquiera juicio. Eran seres amados por sus familias, hijos e hijas de nuestras hermanas, con quienes compartimos sus lágrimas de amargura por las constantes masacres que se ciernen sobre nosotras como una pena de muerte anunciada, sin limitación alguna.

No descansaremos, hasta vencer estas formas de barbarie, violencia y exterminio; esta cultura que nos discrimina y este modelo salvaje que, basado en el lucro desenfrenado, es capaz de matar en masa a nuestro pueblo. Pondremos toda nuestra fuerza para crear al hombre nuevo, libre de prejuicios contra las mujeres, pero también a la mujer nueva que sea capaz de rebelarse contra los patrones de dominación, sufrimiento, marginación y pobreza.

Abogamos por una sociedad que entendemos como el modelo de justicia e igualdad que tanto añoramos; el socialismo democrático. En este proceso tendremos, las mujeres hondureñas, que mostrar a nuestros compañeros a derrotar el miedo, y a conquistar la libertad.

Este día no me dirijo a ustedes como política en curso de un proceso electoral, eso es pasajero, es trivial; me dirijo a ustedes como compañera, eso es lo que importa, porque compañeras hemos de ser el resto de nuestras vidas.

Saludos compañeras, adelante, hasta la victoria final



Xiomara Castro
Coordinadora de Mujeres en Resistencia

miércoles, 7 de marzo de 2012

Su-30


Honduras: In Sabanagrande, Making Fun of Police is No Joke - en inglés, Silvia Viñas, Global Voices


Honduras: In Sabanagrande, Making Fun of Police is No Joke

Fotos del concierto Pro-Derechos Humanos en Sabanagrande - Marlon Ochoa

 Guillermo Díaz, ex-alcalde del Municipio, entrevistado por Félix Molina de Radio Globo.
 La encarnación de toda la Resistencia Popular: la abuela Dionisia
 El compañero actor Walter



 Durante mi lectura, acompañado de Royal Blues



 La compañera cantautora Karla Lara
 El gran Nelson Pavón


Royal Blues: Memo, Aarón y Foncho

Agradecer es poco cuando las consecuencias de lo hecho demostrarán que cada canto o poema asumido serán piedra angular de una nueva ciudadanía en Sabanagrande. Personalmente, agradezco con profundidad a las y los compas del FRAAC, a mi querida Karla Lara, al siempre firme Nelson Pavón y a la locura revolucionaria de Royal Blues, y caramba, no me quedan palabras para describir la presencia de la abuela Dionisia y Félix Molina! Y claro, a todas y todos los que asistieron y que mantienen la fe en la justicia y en el cambio revolucionario de Honduras.


Honduras: A Sabanagrande, on ne plaisante pas avec la police - Silvia Viñas, Global Voices

http://fr.globalvoicesonline.org/2012/03/07/100619/

Reportaje y traducción al francés sobre los hechos acaecidos en Sabanagrande (depto. de Francisco Morazán, Honduras): violación de derechos humanos y estigmatización de la tradición popular del Rey Feo.

Ana Díaz - Venezuela




Modigliani


SISELLA

Volví a pisar Babel,
su desatino,
las columnas nebulosas,
el utópico sendero a los millones
y el brillo trastocando las pupilas.
Otra vez mordí su nombre
y volé hasta el pedestal de su demencia.
Pude urdir en sus entrañas
la comunión plausible de los seres,
lo débil de la carne,
Babel sin el disfraz,
abierta a la amenaza de este siglo.



ESTOICISMO

Voy quedándome sola a las puertas del mundo.
Y sigo aquí,
conforme al mirar tus ojos,
todavía, colgados al espejo.

Replican embarcación de la Edad de Bronce

http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/replican-una-embarcacion-de-la-edad-del-bronce-para-cruzar-el-can?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+TerraeAntiqvaeRevistaDeArqueologaEHistoria+%28Terrae+Antiqvae%29

martes, 6 de marzo de 2012

Gissele Duchesne, Biografía - Puerto Rico


Fue en una calle disuelta

como un pájaro que vuela en mi boca

una injuria en la altura 

como una columna que se derrumba lentamente

guardaba

el reino de tu naturaleza

que despoja el cielo en pedazos

como tu voz escondida por todas partes

presiento mi condición

fragmentada efímera 

que se desgarra 

se turba

con esa luminiscencia del universo

con esa forma de venir al mundo

que resucita a veces 

mi biografía 

en el peligro 

en mi ventana

Gisselle Duchesne

lunes, 5 de marzo de 2012

Cuando solo te creía el viento . F.E.

Cuando solo te creía el viento eras el pájaro de la tarde,

el tordo que volaba entre las piedras
y que sabía hacer su nido en la mano del hondero.

Luego fuiste la confianza del agua y viajaste
hasta el palacio de arena deslumbrante,
hasta la cama donde ardía una fragua desnuda,
hasta el mismo corazón de los calcinados.

Pez de cuaresmas olvidadas,
rezabas y tus dedos quemaban tu frente,
tuviste la confianza del agua y la dejaste escapar
cuerpo de agua
pulmones de agua
miradas que corrían por todas las aguas...

Pero hubo remolinos de polvo
y la tierra también tuvo su presencia. Hablaste con ella
mientras los mozos paleaban la tierra traída por los muertos
los terrones que llenaban la boca de niñas bellas
los adobes angulares del verano.
Escarbaban los mozos sin propósito
y en su danza circular abrían pozos malacates,
se hundían
en la danza del vacío.
Bajaste a respirar con ellos el aire enrarecido
solo para encontrarte dormido en la humedad de la arcilla,
en el blando camino de los gusanos
donde las raíces pactan en silencio una nueva conjura contra el sol,
profunda e irremediable.

Cuando solo te creía el viento
a nadie más contaste tus secretos.

F.E.

domingo, 4 de marzo de 2012

La doble vida de Verónica - Kieslowski


Verónica encuentra que su madera es para hacer marionetas de sí misma. Alcanza a contemplar a su creador.

The Indefatigable Fabricio Estrada - León Leiva Gallardo


The Indefatigable Fabricio Estrada

“His incessant labor amazes me. He is an indefatigable castor canadensis who rebuilds his lodges as often as the reluctant currents may destroy them. This trait of his is not the product of overconfidence or vanity; it is the result of well-founded love and respect for his craft and his people”.
By León Leiva Gallardo
Every time I travel to Honduras (mostly to Tegucigalpa), the first thing I always do -- after seeing family and friends -- is to go to the bookstores and search for the latest titles of Honduran writers, something literally impossible to find anywhere else. In this our town, I often end up finding the classics in Guaymuras and the latest in Café Paradiso, the meeting-place of poets and writers in general. It was there where I first read with great enthusiasm the irreverent, quick verse of Rubén Izaguirre and also Fabricio Estrada's first book of poetry. Their poetry couldn't be any more different if one purposely looked for contraries. I was baffled by the easiness, wit, and humor of Izaguirre. He had that element of surprise, graffiti-like quirkiness, much needed in those dismal days after Hurricane Mitch. But, please, don't get me wrong. This comparison is not gratuitous. I became interested in new poetic voices then, at the end of 1998, the beginning of 1999, because it was Rubén Izaguirre who introduced me to them (I will write about Izaguirre on another occasion). Allow me to explain myself.
In the 1980s and still in the early 1990s Honduran poetry was adamantly represented by a constellation of well-known poets such as Clementina Suárez, Oscar Acosta, Roberto Sosa, Nelson Merren, José Luis Quesada, Adán Castelar, Rigoberto Paredes, and a few others. As I started to travel every single year from 1997 through 2002, I felt that we were in need of new sounds and furies. It was during those years when I learned about many of the poets that are now part of the new generation.
I believe it all started with Rubén Izaguirre, who first ventured into the small realm of Pez Dulce, an independent publishing venue he founded with another friend. Although self-publishing has been the norm in Honduras, Pez Dulce opened an invigorating window of possibilities. I was not a publishing house per se; it was more like a poetic manifestation, a personal, down-to-earth approach and attitude that slighted academics and ideologies. Pez Dulce was to become the expressive and publishing springboard of other poets.
One of those poets was Fabricio Estrada, who has now become a very important presence in Honduran literary scenes. His incessant labor amazes me. He is an indefatigable castor canadensis who rebuilds his lodges as often as the reluctant currents may destroy them. This trait of his is not the product of overconfidence or vanity; it is the result of well-founded love and respect for his craft and his people. His poetry delves into the personal and ultimately embraces the social. No doubt one of the most versatile poets in terms of themes and style. In times when the metaphor seems to have become passe, sided by the trivial and the conversational piece, Fabricio Estrada reminds us that it is truly the essential element of Spanish verse.
***
A Flame of Darkness
In the past few days I have convinced
my own shadow
to serve me as a guide of sorts.
So much light is indeed propitious,
the glare of many eyes watching me
as I grope in the dark,
the sun cast on rings and chains
that hold,
that grab, and
constrict the soul until dreams bleed.
It is the season of insects,
the time of the ritual dance
about the bonfires,
the time of the seductress sequin,
the time of the illuminati.
I grope through the lights
holding a flame of darkness in my hands,
a lost soul among the living,
a gust of black smoke from the fire,
striking, dark cloud, wound-puncturing,
and horrid walking staff of time,
carbon never really destined to become
diamond
nor mirror.
My first personal acquaintance with Fabricio Estrada (one of those brief encounters experienced by travelers) was in 2008. I was about to begin the presentation of my then recently published book, when I noticed he was sitting alone by the entrance of Café Paradiso, leafing through a chapbook. The sitting area was somewhat empty, yet his presence persuaded me that we actually had a “full house”: Because Fabricio Estrada is always a multitude of voices, a perceptual being that devours sights and sounds, and almost intentionally a stealth surveyor of the land, a centipede, it occurs to me now. You never know when you're going to find him roaming the surfaces of the least-expected places.
***
Normally
I
It all begins.
I make a parenthesis in a dream that
just doesn't want to end.
Before I go out I make sure
that all my things today are
precise:
The time, the smile,
the little hole
normally
growing in my pocket.
And now I can cross the street with a flower in my hand,
defying
the automobiles that rush by.
II
Here,
I discover that loneliness
passes by desguised as a multitude.
I stand aside and patiently see it go by.
Ahead awaits another discovery:
the Cathedral is embarrassed by my presence,
with every brush of my eyes
her skin
blushes with doves.
III
Definitely,
orchids will not grow inside buses.
Hours on and
desperation is an uncontrollable plague,
legs, shoulders,
all
cramped in a shrilling music.
The windows filter in a moon
that pierces to the very core;
the moon,
silently graphic,
scouring the world in constant movement.
IV
I do not wish to end this,
but the day that is now hiding
imposes its rules:
fatigue,
the first stars...
deep impressions buried
like seeds in the soil.
Now I close the parenthesis.
Night comes and it rests
on my desolate body.
Before I sleep I make sure
that all my memories today
are precise:
sadness,
my pocket
normally
sinking into the little hole.
Now... I can forage my bed
with a couple of petals in my hand
defying
the dreams that rush by.
Note: Fabricio Estrada, poet and cultural activist, was born in Sábana Grande, Francisco Morazán (1974). His publications include: Sextos de lluvia (1998), Poemas contra el miedo (2001), Solares (2004), Imposible un ángel (2005). His works have also appeared in the following anthologies: Casa Tomada (1995), Cien Años de Poesía Política en Honduras(Roberto Sosa, 2003), Las Rutas del Viento (Alfredo Pérez Alencart, Madrid, España, 2005),La Herida en el Sol, Poesía Centroamericana Contemporánea, (Editorial de la UNAM, México, 2008), Viento en vela (Revista, muestra poética latinoamericana, Pablo Benítez, 2008),Sandino, orgullo de América (antología latinoamericana, Marcelo Lira -- Chile) y Cuerpo Plural, Poesía Hispanoamericana Contemporánea (Gustavo Guerrero -- Instituto Cervantes de Madrid, 2010). (3/1/12) (photo of Fabricio Estrada courtesy Internet)