viernes, 24 de febrero de 2012

Jonás (fragmento) - Edilberto Cardona Bulnes, Honduras


Jonás
  • 29-IX hablar del mundo y de un otro como el otro mundo. Y del lenguaje como el más completo medio de comunicación humana. Y de una, de otra, o de ti; Muerte, como la otra vida. Y de un blanco relámpago desnudo de dos blancos desnudos como dos piedras juntas en la punta de una torre libres del río lejos una en otra ya como un chorro de lluvia que era dos en la ventana de noche sin ver en el cristal lo que se vio por el otro; o un barco que salió de dos nubes y se fue sin verse más sobre la tarde, o dos raíces fuera de la tierra, sin historia, una a otra, encarnadas bebiéndose sin medio ni distancia para gritarse o decirnos amor, manzana, paraíso, entroncadas en uno en lo que es de uno
  • 16-IX Pues bien, en aquel tiempo, una vez, y de esto hace bastante, iba en un carruaje. Oscuro. De qué color, no sé, tal vez de arena, de insomnio, de camino. No sabía quién era, ni lo suponía. Únicos viajeros nos confiábamos al cochero invisible. Chirriaban las ruedas sobre la nieve, y en la oscurana de agua al fin se vio que lo estampado era la carne viva de tatuajes.
  • 17-IX Érase una noche ocre como para callarse de no ser el ruido del coche oiríamos las estrellas que nos vienen como gajos corintos, como racimos trasudando escarlatas. Llegamos a una parte, sola: Página Blanca, y pensamos oír: no ver demasiado lo blanco: ciega. A su tiempo cada quien deja su libro mediando silenciosos solitarios. Uno baja después para no subir más. Al bajar, ¿nos confundimos, confundimos los libros? El carruaje ha seguido, metiéndose en el bosque, en una bruma púrpura. El día sigue a la noche en des-cubrir la ciudad.
  • 18-X La diferencia de los hijos de la tribu de Leví está aquí en la verdad de su corazón. Que esta poesía i-rreal de Jorge Trakl nos pese más que el realismo de “El Canto General” es del vero cristal de mis ojos de Amnón de la noche imposible. Vos, noche virgen, tenés el peso oscuro, y vos, verdad a oscuras, peso de siglos.
  • 18-X Manos llenas de gasa de Muerte estas de Celan luchando por huir del velo de la palabra, -no tu secreto fiel, Penélope-. Sagrado tuyo, Yocasta. Ay, que eres ciego rasgándolo. Inservible tu deslumbrado rojo. Fuera, inútil, a arder vacío, quedar para siempre en Colono perdido.
  • 21-X Tú ansías expresar las cosas. Déjalas. Se expresan. Que se expresen. -Si nos expresaren-. Deja que la palabra se diga. Sea la pintura la que haya de buscar la manta, el cuadro, el color. No al revés. Nazca con él. Bien sentimos que en nuestra boca la palabra agoniza. Bien sabemos que en nuestra mano la palabra muere para re-vivir en el poema, en poesía cuando Poesía la halla. No encuentra. Es encontrada. La re-encontrada. A lo mejor se encuentren, entonces, y siempre lo uno no es sin lo otro así como la flor no es por hallarla, sino por hallarse. La energía crea a la materia como la función al órgano. “Haya luz”; (Génesis-1), y hubo luz.
  • 2-III Aquí se está en un saco, cosido, con un gallo, un gato y un mono, en el mar, y dentro de la ballena. Todo está en descocer el gallo –el saco-, deshacerse del saco –del gallo-, del gato y del mono. Y entrar de lleno hasta el píloro, quizás al cardias, más no, arriba no. Prohibido. Sagrado. La salida es por el culo.
  • 20-VIII Tú sabes, Muerte, que si leo, es el perdido libro de Jaser cuando se detiene el plenilunio. Mi poesía es todo lo que no es desde antes muy antes del primer cautiverio. Que si alguien nos acompaña en este río de sombra, ah, Caronte, es mi perro, gemelo del perro de Tobías en el único parto de la hembra de Cancerbero.
  • 27-V El carnicero apareció ya con el alba degollada. Hubiera sido un claro día. Pero el carnicero está aquí, con el cuchillo, blandiéndolo, y la sangre, ay, manando de la garganta.
  • 29-11 Y sucede que Judit vuelve, y está aquí, ante Holofernes, ebrio, denso púrpura quitándose los espaldares de oro, el pectoral de plata, el férreo casco azul, las perneras de bronce, tendiéndose en la invalidez del cuello, el descuido del pecho, la confianza del vientre, dejándose a la impotencia de la periferia y franqueándonos por el centro. Soledad. El amparo del arma, afuera. Yacente. Judit, desvistiéndose. Huele la selva virgen de la noche, bullen las cataratas de la noche, llamean las antorchas en la gruta de la medianoche. Desnuda: suntuosa, vestida, de sortijas, sonríes. Centelleo de alfanjes circulares, constrictores, succionantes. Labios ibis en vuelos rozándose las alas encerrando lo hondo del encuentro. Pupilas dilatándose, contrayéndose, suspendiendo, adormilando la paloma del viaje. Aluzas, Ciegas. Se y se cierra para gustar, saborear, devorar, engullir lo que no posee. Troya arrastra el caballo de palo, el oscuro trofeo equino, y en el animal obscuro Edipo vuelvo y entro en demanda de Tebas, del hogar, de mi cuna, del reino de mi madre. Edipo busca por adentro. Judit busca por afuera. La madre se ha cortado al romperse el cordón y Holofernes, por degüello, te escapas de un salto mortal. Lloro de troyanas. Desbande de asirios. En tierra dos ejércitos, dos detritos, dos bultos, vencidos, en la blanda arena azul de un agrio abandono lunar, amaneciendo. El sucio barrendero deja las calles limpias.
  • 13-IV Hay que cazar la hora. Cuando Dante la cace escribirá La Comedia. Un minuto más, un minuto menos, no podría. Hablará con los muertos de él como antes Homero con sus dioses. La poesía es un diálogo consigo mismo, aún en momentos cuando parece ser con otro semejante. Diálogo de uno ante algo, ante alguien –en esencia- fuera de forma, de la forma. Nunca entre hombres. En poesía no hay ilusiones ópticas, ni auditivas, ni de ninguna otra especie. Si tal fuere, sí, pues equivaldría a la conversación que el hombre -como en una sala de espejos- sostuviera con sus imágenes (anamorfosis) equívocamente reales. Real el surrealismo. Para conocerse mejor hay que conocer a los demás. No hay mundo si no hay un hombre en él y no hay hombre si en él no hay un mundo. Para verse, ver; para ver, verse. Aquí el encanto fatal del iris de Narciso. En un mundo en que no existiera lo que la costumbre considera únicamente como espejo, el hombre se vería, volvería a verse en los otros, o en los no otros. Aquí el fatal desencanto del iris de Narciso. El ojo hace el espejo de él. Del ojo –espejo vivo- al espejo muerto -la copia-. Siempre se ha tenido espejo, aunque estuviere encubierto. El hombre es el espejo del hombre. La viva imagen, consciente, fuera del espejo. El espejo es hacia atrás. Y hacia adentro. El espejo es la muerte de la imagen. Si no hubiera cómo ni en qué poder verse – y vera para mirar, distinguir para diferenciar- el hombre se ignoraría en su precario instinto de conservación a tal modo de enojarse, si esto le cupiere, contra el estorbo en que casualmente tropezare, y le diría: -si esto le cupiere también- bruto, imbécil, estúpido, y le daría una patada, pues el estorbo no sería esto que es sino otro, imbécil, que me molesta. He aquí lo que hubiera sido hombre. ¿Qué? ¿Qué digo yo sin no ser acto de decirme, sin moverme en el ansia, en el sueño, en la memoria? ¿No se es ni se tiene más que el acto solo? ¿Qué puedo decir que soy sin moverme en el saber, en el sentir que soy? ¿Y qué es lo que sido sin el hombre? ¿Ha habido hombre aquí, allá, ayer, ahora? Si así fuese hubiera sucesión, y si hubiere sucesión habrá permanencia, si habría permanencia hay universalidad. Sucesión no es repetición como repetición no es igualdad fuera de sí, si no en sí, sino en sí por esto de lo móvil del hombre a lo inmóvil del ser, no al ser inmóvil, no de ser, y conquistar, re-conquistar desde el ser del estar la permanencia universal del ser. Ser sin imagen. Fuera de ella, caos, confusión, bruma de Babel, la torre trunca. ¿Si no en ella en dónde entonces, ya asunta, la colmada asunción de él, por él, con él y para él? ¿En dónde si no en ella el ser del tiempo, el tiempo del ser, de ser del ser; de ser, y ser tiempo en esencia y permanente esencia única de verdad?
  • 14-X Vivimos de amor y con amor, de la fe nos mantenemos, de la esperanza que nos sostenemos verdaderamente pobres de solemnidad de las cosas de la tierra. (El mundo es otra cosa.) Vivimos de caridad sin comprarnos nada regalándonos todo. Vivimos de la caridad, de por vida suya, de la caridad de vida de por vida. Nada nos sobra. Nada nos hace falta. Nuestra abundancia colma los veranos para los otoños y los inviernos pálidos. No conocemos otro cielo más que éste que a lo mejor es el único, el mismo que da sobre esta parda ciudad la comba ala de su pájaro azul reclinando de tarde en tarde la bella cabeza sobre nuestra cabeza alzada en alto, en vilo, rozándose. Entre nos hablamos de tus ojos, de tus manos mías, de mi frente tuya, de tus zapatos y mi camisa, de las sábanas con nombre tuyo y mío, en monograma; de las dificultades para mantener siempre limpia la casa con tanto polvo afuera, silenciosa con tanta bulla de carros, fresca ante tanto calor y seca entre tanta humedad. De lo caro de los víveres, la subida de precios, los impuestos, el alto costo de la vida. De los poco amigos que tenemos pero buenos como el pan y escasos como los buenos libros, y hasta de lo desconocido. De los mismos gratos recuerdos que sólo a nosotros hacen gozar porque somos nosotros mismos; de lo que hicimos este año y de lo que haremos en el próximo; del sueño que tuvimos y resultó verdad. De los niños que se pierden en la plaza, de los jóvenes que se embriagaron antes de que comenzara la fiesta y no se dieron cuenta, y de aquella que se volvió triste bajo la lluvia; del baile que no hubo porque no había luz, y de la vieja lámpara que hicimos funcionar en la tiniebla hasta que nos halló el alba, en nuevo día, solos uno en el otro, los dos en nubes en verdadero música bailando enamorados. Del juego que iba a haber y era mentira. De la muchacha que encontraron muerta y no se supo quién era. Del joven que con varios amigos tuvo un accidente fatal pero sobreponiéndose los llevó a la clínica, llamó a los padres y se fue a su casa a darse cuenta con su madre que iba muerto.
  • 21-X En absoluto no es necesario para nada el poeta en el mundo. Nunca. Desde la vida de su poesía nunca se da solo, sólo en su poesía para entrarnos a la poesía, a la vida poética, a la vida de la poesía, a la otra vida, a la poesía del hombre, de la vida y del mundo, y darnos de todo a lo sumo sólo la imagen sola para hallar en ella nosotros solos la medida sólo de nuestra sola imagen, la medida del silencio, del silencio a la palabra, del espejo al espejismo, de la realidad, de la realidad a la ficción, de la verdad a la mentira, de la muerte, de la muerte a la vida, la proporción de que la ficción es a la muerte lo que la muerte es a la nada, o la identidad de que la verdad es al amor lo que la realidad es a la vida, y en esta dimensión poder saber hasta dónde son en ficción amados los bellos ídolos del amor o en verdad amado el dios vivo de Amor, y hasta dónde somos y estamos de verdad en el tiempo de la vida o en la vida del tiempo y en el ser de la vida o en la vida del ser y ser vivo tiempo del ser, o si estamos y no sabemos en la ficción del ser como ciegos peces de una imposible antártica inexistente para un principio desde el principio muertos en el fondo, o en el boomerang de nadie perdido para nadie, o en el salvaje hielo de una navaja de afeitar no tanto porque se nos empuje una muerte distinta, brutal, salvaje, que al fin y al cabo se habría de conocer, sino que por ella se nos presenta como humano algo no humanoide, humanesco, algo que no llega desgraciadamente ni siquiera a la más triste sombra de un árbol hecho piedra. Es nada. Casa del ser: casa de Dios. Nada. Puras palabras. No más acto de ser del ser. Esta flor. Esta hierba. Nada. Sangre de Abel y sombra. Nada. Palabras. Cuajos de luz. Simples palabras; pura palabra, pura. No sé dónde qué en lo más recóndito de este pañuelo blanco.
  • 22-V Yo no hube, no habría querido esto. Hubiera querido, no sé, otra cosa. Hasta habría, quise huir de la Voz. Yo no he querido esto. Quería otra cosa, otra orilla de luz. Qué importa lo que yo haya querido. La voz me subía por acá, y hoy, con los labios quemados, no querría más, no quisiera menos. Y qué importa lo que quiera o quisiere, lo que hubiera o habré querido. Aquí, desencantado, des-encantado todo, no puedo ser feliz. Sin espejo ni marco esta alegría: no seré feliz. Gozo este infierno. Vivo. Alegría sin marca en esta ardiente arena. No querré nada en este hirviente polvo. Ya este infierno es mi paraíso. No quiero nada.
Datos mínimos del poeta
Edilberto Cardona Bulnes nació en Comayagua en 1935 y murió en 1991. Obtuvo en 1973 el Premio Café Marfil de España con el poemario Los Interiores. Jonás se publicó en 1980 en EDUCA, Costa Rica, y –según el mito- sus cuatro mil ejemplares desaparecieron a su llegada a Tegucigalpa.
"Jonás… es un poema mural. El único, en el país, al cual se le podría adjudicar tal categoría". La Palabra iluminada, Helen Umaña.

Los salvajes -Gustavo Pereira, Venezuela


Los pemones de la Gran Sabana llaman al rocío Chirike-yeetakuú
que significa Saliva de las Estrellas.
A las lágrimas Enú-parupué
que quiere decir Guarapo de los Ojos.
Al corazón Yewán-enapué,
Semilla del Vientre.

Los waraos del Delta del Orinoco dicen Mejo-koji
el "Sol del Pecho" para nombrar el Alma.
Para decir amigo dicen Ma-jo karaisa,
"Mi otro corazón"
Y para decir olvidar, dicen: Emonikitane,
que quiere decir "Perdonar".
Los muy tontos no saben lo que dicen.

Para decir Tierra dicen Madre.
Para decir Madre dicen Ternura.
Para decir Ternura dicen Entrega.
Tienen tal confusión de sentimientos
que con toda razón las buenas personas que somos
los llamamos Salvajes.



Entrevista a Fabricio Estrada - por Oscar Sierra, Choluteca


¿Cual es su primera obra poética y en que año la publica?

Fue Sextos de Lluvia, y fue publicada por la Editorial Pez Dulce, en 1998


¿Cómo considera la poesía de los nuevos jóvenes poetas?

Pocas voces exploran la ruptura con el canon y la forma de decir las cosas dentro de la poesía hondureña, sin 
embargo, hay un espectro mayor en su temática, lo cual muchas veces parece un distractivo a los temas humanos fundamentales. En la medida que se asienten todos estos decires se entenderá a cabalidad lo que se quiso exponer como discurso estético, aunque ya hay poetas afirmados, hombres y mujeres a quienes se les puede abordar íntegramente y sin el calificativo “poetas jóvenes”, que en sí, es una forma de mantener los límites generacionales.

¿Se considera surrealista o de que movimiento estético jala su obra poética?

Definitivamente no soy surrealista. Escribo desde la imagen que me circunda, no voy al sueño. Lo más cercano al estado onírico que considero es la memoria, así que podría decir que me inclino hacia el existencialismo con la ayuda del exteriorismo.

¿A que grupos literarios ha pertenecido?

Fui integrante del Taller de Poesía Casa Tomada entre los años 1993-96. Luego activé bastante con las lecturas promocionadas por Pez Dulce. En el 2004 fui uno de los fundadores del Colectivo Paíspoesible hasta mi renuncia en el 2008.


¿Qué opina de los premios literarios?
Son buenos cuando se ganan ¿verdad? por lo demás, no hay duda que dan el prestigio de las élites literarias. No han sido una búsqueda personal, sin embargo he participado de vez en cuando por probar ciertos lenguajes que he ido explorando y precisamente para ello me han servido, para confirmarme a mí mismo en lo que intento.


¿Qué países ha visitado a través de la poesía?

Hasta la fecha he ido a los principales festivales centroamericanos y he sido invitado a Medellín, Colombia. La participación más importante la tuve en el V Festival La Poesía Tiene la Palabra, en Madrid, España, invitado por la prestigiosa Casa de América, en el 2005.

¿Qué opina de la crítica literaria actual?

En Honduras no hay vínculo entre los críticos, por lo tanto, lo que exprese uno no representa la construcción de una interpretación general para el otro, y mucho menos para el autor que ha publicado y que ha sido criticado. Es un problema regional, no solo de Honduras.


¿Quiénes han vertido aplausos para su obra?

Las antologías en las que se me ha incluido pueden ser un mejor referente: La Herida en el Sol, Poesía Centroamericana Contemporánea, Marco Antonio Campos, UNAM, México – 2008, Revista Prometeo, Festival Internacional de Medellín, Colombia – 2008, Las Rutas del Viento, Gobierno de Portugal, 2005, La Hora Siguiente, Poesía Emergente de Honduras, Salvador Madrid - 2006, Cien Años de Poesía Política en Honduras, Roberto Sosa – 2003, Muestra de Poesía Hondureña Contemporánea, Saúl Ibargoyen, Revista Tinta Seca, México – 2003, Entrevista Especial para Televisión Española Internacional, Programa Casa de América, Madrid – 2005.

¿Qué es un poeta?

Es el que advierte hacia dónde va el lenguaje y por lo tanto, la idea de lo humano.

¿Qué poetas admira recientemente?

Me he encontrado con el rumano Lucian Blaga y con la poesía del salvadoreño Jorge Galán. El poeta iraquí Halah Hassán me ha impactado sobremanera y lo que Rigoberto Paredes está montando también me atrae sobremanera.

¿Que autor marca una influencia en su obra, sospecho que es Sabines o Huidobro? ¿Creo que me equivoco?

Hay dos poetas que nunca podré olvidar: al húngaro Attila Joszcef y al soviético Maiakovski. El griego Yorgos Seferis me es fundamental a la hora de encontrar una atmósfera para comenzar el poema, pero es Attila Joszcef quien me da la fuerza y Maiakovski el filo. Tampoco dejo de rememorar a Nelson Merren.

¿Qué poetas antiguos aprecia en sus lecturas?

A Ovidio, Rumi y a los trovadores franceses

¿Cuáles son los poetas de su generación?

Heber Sorto, Rebeca Becerra, Rubén Izaguirre, Diana Espinal, Roberto Becerra, Lety Elvir, Edgardo Florián, Víctor Saborío, Alberto Desthepen, Samuel Trigueros, Armida García, Diana Vallejo, Waldina Mejía.

¿Qué poeta de la década de los setenta cree que aportó elementos novedosos en la poesía hondureña?

Cardona Bulnes, sin duda, por combinar el fondo clásico con algunas innovaciones de la poesía concreta brasileña y los experimentos de lo franceses.




Karen Valladares (Honduras) publicada en página polaca

http://versoversuswiersz.blogspot.com/2012/02/karen-valladares-1984.html

jueves, 23 de febrero de 2012

Alerta 3: Mundial de Fútbol Honduras: atentan contra el compañero

De una esquina a otra de la ciudad, la gente ha ido tensando la carpa mundialista. Muy parecida a una carpa de iglesia evangélica, bajo ella, centenas de miles se aprentan a recibir el partido entre Honduras y Chile, de rodillas.


Desde la ventanilla del bús alcancé a ver un campo de fútbol de tierra. Desafiando la gravedad matutina, seis tablas le hacían de graderías. Los pachangueritos -totalmente desvelados- hacían de público. En el campo nadie, en el campo las piedras y un remolino de polvo.


Las calles comienzan a acelerarse en forma de tobogán porque la gente quiere irse rápido, más rápido hacia los bares, champas, estancos o discotecas aclimatadas para iniciar el girar y girar futbolero y cervecero. Somos derviches de azul y blanco, giraremos en este culto insípido del mal pronóstico: si ganamos habrá un balazo, si perdemos habrá otro.


Zumban los autos como acelerados en la vieja película muda de las deepciones. La quimera de oro hace que todo el mundo quiera hartarse empanadas chilenas como si así se metieran goles a nombre de Pavón Plummer o del Suazo que se trastabilla con toda hormiga que se le atraviese en el área chica, justo cuando todos estamos a punto de gritar el gol.


Pues ni Costly ni Rambo, ni los veteranos de España 82, ni Porfirio Betancourt rejuveneciendo

Voz y guitarra -Homenaje a Honduras


Recuerdo el día en que tomé esa foto en Santa Lucía. Nunca imaginé que serviría un día para evocar nuestra angustia. Desde Argentina, esta muestra de solidaridad del compa canta-autor Fabián Cabrera.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Correo

El Coronel me ha pedido estos días que vaya y pregunte en el correo si hay carta para él. Se siente indispuesto, una leve fiebre de hastío lo tiene en cama. Sabiendo la respuesta de antemano prefiero enviar mi correspondencia, sin dilación. Cuando se la entrego a la funcionaria ella me advierte algo que sin duda nadie le advirtió nunca al Coronel: "Toda la tinta de este país se vuelve invisible a las pocas horas... cuando la carta llega a donde se envía nadie puede saber quién es el remitente... el país en verdad es invisible, amigo".

He enviado unos libros. Quien los reciba no sabrá quién los envía. Serán como botellas de papel que el azar convertirá en extravío.

F.E.

358 - Noé Lima, El Salvador

‎358

No
No me afecta trescientos cincuenta y ocho arañazos en la ceniza de la noche
no querida
solo son gritos que se alzan en el culo de la luna de cera en alguna funeraria
en el borroso tormento de cada nube tóxica que me nombra
no me afecta créamelo
son como moscas atiborradas de tatuajes en un escenario
en una ventana queriendo colarse en la memoria de algún fantasma
no
en verdad le digo
no me duele como la muela de mi infancia podrida
la que aun palpita cada vez que la nombro
ay por Dios si son hijos del espíritu santo no tienen que dolerse ellos por cada grito
allá serán benditos con la cremallera abierta de tanta violación
del pan que se robaron en la esquina donde el silencio se duele así mismo
se dobla la espina dorsal solo para recordarles
se halan los parpados con la cintura de las lagrimas que jamás olvidan
no
no me afecta que se quemen hasta el último de los cabellos como agujas
coaguladas por tanta llama
no son hombres querida
son bestias iluminadas por la nostalgia de alguna vela
son malos como el clima de este pueblo que debemos de quemar por completo
le digo que no me afecta verles en bolsas negras
que tanta pena da botarlas con lo que pudo ser bueno en esta tierra
para hacer una pira nuevamente en cada pupila derramada
con el incienso bendito de monseñor en cada homilía
no
de verdad le digo que son polvo ahora querida
como seremos todos al bordarse nuestros temblores de agua en cada invierno
como cuando partamos con nuestra nieve afilada en nuestros pechos querida
y deje de sentirme Dios para seguir asesinando
así como cuando deje de llamarme Porfirio querida.

Rafael Leonardo Callejas opina sobre el incendio del penal de Comayagua


El muy señor fue ex-presidente de una honduras sin mayúscula. Interensantísima muestra de sus "coberturas morales" y de la mentalidad criminal coherente de la élite política del país.

martes, 21 de febrero de 2012

Rey feo en Sabanagrande, febrero del 2012


 Todos están preparados. Hacen la patarata de que no ocurrirá nada. A lo lejos revientan ya los primeros cuetes. "Queda chance para apostar de nuevo" se escucha decir entre las rocolas. "Apuesto que esta vez sacan a doña...", "no no no no, yo te apuesto que viene chiludo". El rey feo comenzará dentro de unos 15 minutos y la sangre comienza a efervescer como una alka seltzer en coca-cola. Sigue la bolita, sigue la bolita,¿en quién caerá la rima del testamento? Dicen que esta vez sacarán a los chepos... 


 La multitud ha comenzado a aglomerarse. Los cuetes ya revientan al ritmo del corazón. La fila se hace pequeñita ante la rueda del chicago. Comienza a dividirse en bandos las opiniones, pero aún los que saben que saldrán premiados esperan disciplinaditos y firmes ante la majestuosa tradición que año a año reúne en Sabanagrande la mayor demostración de morbo colectivo de la zona sur. Todo es un juego, muy delicado el juego pero juego, como la chalupa que le canta sus defectos o virtudes al personaje: "El sol cachetes de gringo", "El valiente cuchilleroooo".

 "Te digo que esta vez le tirarán duro a la chepa (la policía), yo tengo un primo que sale en el cortejo..." susurra un niño. Pero ya todos lo saben. Han tenido todo un año para meterse en la vida pública como privada, y lo de la policía es público y privado a la vez: público porque los medios masivos ya lo denunciaron y privado porque es mejor callarlo antes de ir "pechito de paloma" (apresado con esposas).
 Y el pandemonium ya ha comenzado en la zona de arranque. La caricatura del pueblo en carne viva bailando al son de la banda de Somoto, Nicaragua. El gran entierro de la sardina de Goya en toda su picaresca. Se va acumulando, se van haciendo espiral en la piel, el rey feo lleva consigo el secreto en forma de testamento, lleva la rimadita más filuda enrollada en un papel cualquiera pero que adquiere la importancia de un documento imprescindible para entender a Sabanagrande. Promiscuidad, arrebato, soledad, burla, cada palabra bien pegadita a la otra al igual que las casas del pueblo.


 Los soldados del batallón se ven divertidos pero la policía tiene un rasgo oscuro entre sus ojos. La música se eleva. La ridiculización sale a flote a través de los siglos, la ridiculización a los engreídos criollos y sus coronaciones de reinas. Aquí va el rey feo, nadie lo eligió pero él elige a quién desmontar de su trono, ya sea hombre, mujer, institución o autoridad. El desenfreno interior que se esconde cada día del año está suelto, la sátira mayúscula ha roto sus cadenas.

 Se lee el testamento en medio de un silencio sepulcral. Esta vez quien guarda silencio y no impone su palabra es la moral reconocida y bendecida. "¿Lo quieren con chile o sin chile? pregunta desde el escenario el maestro de ceremonias burlesque. "¡Con chile!" responde la sedienta multitud. La policía aprieta las mandíbulas y reciben la estocada anual: "Ay policía hijue... aquí te vamos a dar la batuta, porque solo por robar y por matar el sueldo te van a pagar"...
 Solo se espera que termine la lectura cuando ya la policía se le va encima al cortejo completo, pero los soldados del primer batallón se interponen, defendiéndolos. ¡Esto es teatro señores, esto es teatro! grita el de los parlantes, pero soldados y policías hacen el suyo mientras el cortejo se escabulle entre las sombras. Unos, disfrazados aún, van entre las callejuelas y otros ya se han quitado la máscara y hacen fila para entrar a la fiesta, total, debajo del disfraz ya estaban listos para el otro baile.
 De nuevo, el pueblo se ha salido con la suya. No hay censura que valga en la insurrección más antigua de Sabanagrande: el rey feo.

El Apartheid en Honduras - Nelson Arambú


“El nuevo paradigma social – político, la herencia de Uribe y el plan Colombia”
Autor: Nelson Arambú

Cuando Charles Wright Mills, describió los elementos del “carácter y la estructura”; de los cuatro identificados por él, fue quizá el denominado “el hombre” en donde encontraríamos las más grandes hipérboles de la construcción del carácter; no solo porque cada uno es considerado así mismo como producto de su propia historia, sino que además los referentes sociales de su contexto individual, tendrán una consecuencia inmediata en lo que se es.

Hemos discutido hasta la saciedad que los fenómenos que afectan a las sociedades modernas, son multifactoriales, sin embargo, poco esfuerzo hacemos en la cotidianeidad por dimensionar el rol fundamental que juega la estructura individual y el origen de los guetos; en su concepto más básico estos se determinan como áreas separadas para la vivienda  y que son destinadas a los individuos de un determinado origen étnico, religioso o cultural, el mismo que puede ser voluntario o involuntario. Es importante que, tengamos clara la diversidad de guetos existentes hoy día en las sociedades modernas, si usamos el concepto anterior; en el contexto actual del estado de Honduras podríamos definir gueto casi a cualquier grupo; es decir, cualquier persona involuntariamente está conformando uno o varios guetos.

En Honduras, el fenómeno de segregación étnica y social, ha sido un tema desvirtuado por la clase dominante, sin embargo, tiene fuertes raíces históricas en la instauración de una supuesta mayoría mestiza, la cual pretendió durante las últimas seis décadas sobre-proteger un modelo de hondureñidad fabricado y que tiene efectos profundos en el desarrollo de la multi-culturalidad del país, tan evidente y asfixiante que el desequilibrio en que se encuentra el estado actual, ha vulnerado la burbuja del Walt Disney en el que vivía la sociedad hondureña.   

En ocasiones anteriores – sin provocar mucho ruido – se ha intentado documentar el fenómeno armamentista que en la última década cobro un repunte significativo en este país; no obstante, a medida que pasa el tiempo, hemos sido testigos del exacerbado interés de los grupos de poder, para instaurar un estado de terror permanente de tal manera que, afecta de forma explícita a cualquier persona que radique en Honduras.

Hacia el año 2000, el congreso de los EEUU firmaba un 13 de julio el Plan Colombia, el cual gracias a los atentados de 11 de septiembre, obtuvo un financiamiento casi inmediato de 1.300 millones de dólares y para los subsiguientes 10 años esta cifra alcanzaría casi los 8,000 millones; toda la parafernalia de este plan cuyo objetivo de forma, fue la reducción de la violencia y la criminalidad, no tenía otra intención, que asegurarle a los Estados Unidos el control extendido en territorios de América latina y particularmente el establecimiento del cerco mediático contra el “terrorismo” de las fuerzas revolucionarias de Colombia y cualquier país vecino.

Al observar en retrospectiva las consecuencias del financiamiento norteamericano a los gobiernos colombianos, encontramos que, como resultado de la última década – justamente donde aparece en escena el plan Colombia – el 60% de los asesinatos de sindicalistas en el mundo, suceden en este país, también, tiene el record en presos políticos, alrededor de 7,500 hombres y mujeres encarcelados por “generar conflictos al estado”, mientras que, el ejército colombiano ha desplegado una masacre diferencial contra civiles, cuyos asesinatos mediatizados por el militarismo en contubernio con sus gobiernos, quedan impunes y son reportados a la población como consecuencia de los enfrentamientos entre guerrilleros.

El fenómeno del Uribismo planteo un retroceso significativo, no solo al culminar su periodo en el gobierno de Colombia, sino también, por la apostólica llegada de Álvaro Uribe a Honduras, justo en el momento en que la institucional del estado se encontraba en su periodo más vulnerable. Muy pobre ha sido el análisis que la sociedad hondureña le ha dado a los convenios firmados entre Uribe,  Lobo-Sosa y el comandante de las fuerzas irregulares y terroristas del norte del país el señor Miguel Facusse; sin embargo, no se necesita mucho para identificar los pilares de la cooperación entre ambos países; armas, cooperación militar, manuales contra insurgentes específicamente dirigidos contra sindicalistas, periodistas, abogados y líderes sociales, paramilitarismo, sicariato y un aumento significativo del trafico de drogas y armas por el país.

Solo para el año 2010, fueron asesinados en Honduras; 12 sindicalistas, 10 periodistas, más de 40 campesinos y la cifra total de muertes violentas para ese mismo año fue de 6,236 personas; mientras que, para finales del año 2011 el número de abogados asesinados en el país entre 2009 y 2011, llego alrededor de los 74 homicidios, la mayoría de estos en la impunidad.

Ante un contexto tan irracional, la versatilidad que tiene el fascismo para adherirse en el subconsciente de la población, es de manera tacita impulsada por el terrorismo de estado y es desde este que nacen las estrategias de segmentación social más sutiles, sin el que no sería posible el control de los gobernados.

Las Safer Cities  - barrios seguros -  son quizá el mejor ejemplo de estas estrategias; no solo porque abandonan al ciudadano a su suerte, totalmente desprovisto de conciencia colectiva para el bien común, sino que además lo obligan a defenderse a sí mismo contra la creciente ola de inseguridad, sumidos en la paranoia permanente y condiciona la psiquis de los civiles para estar listos completamente a la defensiva, contra todo lo que a  criterio del ciudadano común, signifique peligro potencial.

Es entonces en donde los barrotes y las estaciones de requisa en la entrada de cada barrio, colonia o complejo residencial, así como las compañías privadas de seguridad, los servicios telefónicos privados de emergencia, las empresas dispensadoras de armas, en fin, toda forma de privatización que atenta contra los bienes nacionales, e indiscutiblemente terminara por violentar las libertades individuales y colectivas de la ciudadanía, usurpando funciones que competen estrictamente al estado para confiarlas como responsabilidad de la población civil, fundamentándose en la “legalidad” de la privatización del espacio público. "Esto es un gran paso para la seguridad de nuestros vecinos", señaló diputado UDI Ernesto Silva, en Chile tras la aprobación de la ley para el cierre de calles y pasajes en el año 2000; pero ¿A qué costo?

No es difícil de observar el efecto colateral de las políticas de seguridad ciudadana o seguridad nacional, a partir de la ruptura del orden constitucional en 2009, el país ha sido bombardeado por un sin número de expertos y especialistas en seguridad, quienes con una fantástica lluvia de ideas, han intentado apaciguar la crisis y desviar la atención del verdadero problema de fondo que no es otro, sino la desintegración del tejido social, y la terrible reconfiguración de las relaciones entre el gobierno y los gobernados; pero volviendo al tema de los efectos, encontramos que, a medida que aparecen los barrios seguros, también aumentaron los homicidios, las desapariciones, los crímenes de estado, creció la pobreza, aumento el desempleo, se disparo el numero de femicidios, aumento el tráfico de drogas y armas, de desvirtuó la imagen de la policía nacional, y lo que es peor, a medida que aumentan los barrios seguros, también aumentan las zonas en guerra, es decir, en la misma dimensión en que se establecen mas zonas invulnerables al crimen, la vulnerabilidad se traslada a otras.                      

Entonces ¿no estará el estado creando zonas privilegiadas? O lo que es peor ¿no estará estableciendo zonas de guerra, de forma intencionada? Es cierto que la tasa de homicidios en Honduras es un problema, pero el problema mayor, lo seguirá siendo la disfuncionalidad del estado, el establecimiento del territorio nacional como zona de conflicto y el ponderar la segmentación y el armamentismo como recetas a la crisis.

De todo lo anterior por ahora, solo podremos concluir que el estado de Honduras, es indiscutiblemente un estado fallido, y que la respuesta de la clase política es el veto del pensamiento crítico, la persecución de la pobreza, entendida como la criminalización de los pobres a tal grado que, incendiar cárceles, mercados, colegios, e instalar rejas en cada calle posible, será la nueva forma en que la sociedad hondureña aprenda a convivir, ya no conociéndonos entre clases, sino que ahora separándonos el territorio y los espacios públicos para las clases, listos para asimilar nuestro apartheid.

El término apartheid tiene sus origines en Sudáfrica, concretamente fue el resultado de un fenómeno de segregación racial durante el siglo XX, fue instituido por colonizadores ingleses y holandeses (Boers), como símbolo indiscutible de discriminación política, económica, social y racial


lunes, 20 de febrero de 2012

Cedros y el repujado del tiempo

 Cedros está al norte de Francisco Morazán. De él siempre guardé una brújula fantasma que insistía en direccionarme hacia él. Mi bisabuela Arcadia Ferrera nació aquí en 1884, muy cercana en el tiempo a la primera asamblea de diputados de Honduras que decidieron crear la primera constitución de la nación en 1849. Cuando quería intuir lo que era lo realmente lejano pensé siempre en mi bisabuela Arcadia y en Cedros.
 Casa donde se hizo la primera Constituyente de la República (o donde se inventó que el pueblo deseaba una bajo la jurisprudencia europea)



 Tenía, de la imagen oficializada por el turismo hondureño, algunas imágenes sueltas del pueblo, una vaga idea de lo que podría encontrar en sus calles, pero definitivamente, su realidad me resultó hermosa, delicada y herrumbrosa a la vez. Su tiempo es otro y el suspenso de los años se siente a cada paso. Algo esperó siempre este municipio que se quedó muy al fondo de sus minas, en su mineral apagado.


 Construida en 1572, su iglesia es la joya de esta lejanía, con pinturas del siglo XVIII y repujados de alta maestría artesanal en plata. El espíritu contrito de su interior emana una luz que termina pocesionándose de todo el pueblo, casa por casa, calle por calle. Nada queda fuera de su humillación beata y de su misterio que se resiste a una época donde todos los sellos íntimos de las cosas fueron destruidos, inmisericordemente.








 El mineral de Cedros tiende una madeja de calor y vegetación espinosa que intenta detener nuestra curiosidad, sin embargo Daniel, habitante y guía improvisado amablemente, nos lleva hasta la boca de la codicia. Ahí descansamos, en su sombra donde solo nuestras palabras desentonan, pobres y sin ambición.


 El internado que funciona en Cedros rebosa de una vida que contrasta con el silencio reinante en las calles. Las nuevas generaciones se debaten entre la fuerza de un pasado que no quiere irse y el culto a la nostalgia que ha hecho del esfuerzo municipal una gestión permanente que busca mantener en pie el resplandor huidizo de su señorío colonial.

 No estoy seguro cuánto de carcoma habita en la madera de sus símbolos más preciados, pero lo que sí estoy seguro es que el repujado que brilla sobre todo el pueblo es una muestra magnífica de esa época colonial que oscila sin descanso sobre Honduras. Tanta belleza es tentadora, perfecta para mantener en vilo.