lunes, 9 de mayo de 2011
Estadística
Cada 43 minutos y medio muere un hondureño. Así reza un titular. Esto lo habla un estudio. Cada vez que salgo a la calle veo el paisaje que 33 personas no verán más, los árboles que 1004 personas al mes se perderán, el cielo que 12,055 personas al año creerán fue una ilusión.
Hay estadios de fútbol que se verían atestados con 1004 personas. Hay salones de clases que bullirían de risas con 33 estudiantes, hay conciertos que tronarían con 12,055 gargantas coreando.
¿Cómo sería ver a 33personas desvanecerse de pronto en una calle peatonal? ¿Cómo sería ver desvanecerse a 1004 personas en un centro comercial? ¿Cómo sería una ciudad que de pronto, desvaneciera en un soplo a 12,055 personas?
Cada 43 minutos suena el timbre que anuncia el cambio de clases en los colegios, y los chavos y chavas se alborotan, le hacen chanza a la profesora. Unos se van a la cafetería y otros se escapan del colegio y nunca más vuelven; nunca nadie vuelve a saber de ellos.
Cada 43 minutos el empleado de banco mira el reloj y luego ve pasar 33 personas retirando o depositando dinero con el hastío de los desesperanzados.
El reloj en Honduras dura 43 minutos.
F.E.
domingo, 8 de mayo de 2011
Ernesto Sábato - Capítulo XXXVI, El túnel
Fue una espera interminable. No sé cuánto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. Pero de mi propio tiempo fue una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y perpetuo donde María y yo estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también alucinados. Y era como si los dos hubíeramos estado viviendo en pasadizos o túneles paralelos. sin saber que íbamos el uno al lado del otro, como almas semejantes en tiempos semejantes, para encontrarnos al fin de esos pasadizos, delante de una escena pintada por mí, como clave destinada a ella sola, como un secreto anuncio de que yo estaba allí y que los pasadizos se habían por fin unido y que la hora del encuentro había llegado.
¡La hora del encuentro había llegado! pero ¿realmente los pasadizos se habían unido y nuestras almas se habían comunicado? ¡Qué estupida ilusión mía había sido todo esto! No, los pasadizos seguían paralelos como antes, aunque ahora el muro que los separaba fuera como un muro de vidrio y yo pudiese verla a María como una figura silenciosa e intocable... No, ni siquiera ese muro era siempre así: a veces volvía a ser de piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un sólo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro. Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, las vidas agitadas que llevan esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad. Y aveces sucedía que cuando yo pasaba frente a una de mis ventanas ella estaba esperándome muda y ansiosa (por qué esperándome? ¿y por qué muda y ansiosa?); pero a veces sucedía que ella no llegaba a tiempo o se olvidaba de este pobre ser encajonado, y entonces yo, con la cara apretada contra el muro de vidrio, la veía a lo lejos sonreír o bailar despreocupadamente o, lo que era peor, no la veía en absoluto y la imaginaba en lugares inaccesibles o torpes. Y entonces sentía que mi destino era infinitamente más solitario que lo que había imaginado.
¡La hora del encuentro había llegado! pero ¿realmente los pasadizos se habían unido y nuestras almas se habían comunicado? ¡Qué estupida ilusión mía había sido todo esto! No, los pasadizos seguían paralelos como antes, aunque ahora el muro que los separaba fuera como un muro de vidrio y yo pudiese verla a María como una figura silenciosa e intocable... No, ni siquiera ese muro era siempre así: a veces volvía a ser de piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un sólo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro. Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, las vidas agitadas que llevan esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad. Y aveces sucedía que cuando yo pasaba frente a una de mis ventanas ella estaba esperándome muda y ansiosa (por qué esperándome? ¿y por qué muda y ansiosa?); pero a veces sucedía que ella no llegaba a tiempo o se olvidaba de este pobre ser encajonado, y entonces yo, con la cara apretada contra el muro de vidrio, la veía a lo lejos sonreír o bailar despreocupadamente o, lo que era peor, no la veía en absoluto y la imaginaba en lugares inaccesibles o torpes. Y entonces sentía que mi destino era infinitamente más solitario que lo que había imaginado.
Etiquetas:
Fragmentos literarios
viernes, 6 de mayo de 2011
Cálculo
Un miliarcosegundo
es el grosor de un cabello
humano
visto desde 16 kilómetros de
distancia.
Un ser humano
es
el pálpito de una alondra
sentido
desde un abrazo.
F.E.
Aleyda Romero presenta poemario Destiempo
Se lo dije luego y fue algo que me faltó decirle durante mi intervención: hay muchos ríos que arrastran piedras pero vos sos de esas piedras que se hacen copantes, que no se dejan arrastrar por el río, sino que se quedan siempre emergentes, para que uno pase.
Y sí, Aleyda esperó y nos hizo esperar, pero en el transcurso, fue un gran apoyo para aquellos que cruzábamos el río, con un pequeño libro en las manos.
Cuando estuvo en Choluteca nos invitó varias veces para lecturas con alumnos universitarios, y eso se nos quedó bien grabado, así como las lecturas íntimas en su casa, junto a su esposo Víctor. Leía aquellos versos con el sentido grave que se le da a lo sagrado, y esa voz -ese sentido- lo volví a escuchar ayer, y me devolvió a los años en que nada existía fuera del poema, cuando junto a Rubén Izaguirre y Víctor Saborío salíamos en busca de los hornos del sur.
Igual, estaba junto a ella, presentándola, el poeta Oscar Espinal, quien leyó el prólogo que hizo para el poemario. Oscar escribió el ultra estético Eterno fulgor hace unos 7 años y luego -asombrándonos a todos por su enorme voluntad en Resistencia- publicó un satírico poemario dirigido a destrozar sin contemplaciones a los actores del golpe de Estado, un desdoblamiento único dentro de la poesía hondureña, tan dada a respetarse a sí misma.
De mi parte, no queda más que agradecerle a Aleyda por devolverme a esa dimensión en la que la poesía le da el mecanismo sutil al mundo, a nuestro mundo tan lleno de horrores y desencantos.
Poema uno
Ahora tengo bienes que me aterran,
mi nombre parece importante
en ese papeleo legalista.
Busco seguros que me den garantías,
me preocupan los robos,
las enfermedades,
el dolor.
La pobreza de espíritu,
la banalidad material,
lo fútil de mis lecciones,
la muerte como siempre
mis poemas
que nadie lee,
mis cuentos
sin final feliz.
Los sueños que aún no alcanzo.
Poema cuatro
A mi Doña por supuesto
Levantándose de todas las caídas,
resistiendo en la penumbra,
para que nadie más sufra.
Estás en todas partes,
en lo infinito de los recuerdos
siento tus manos tibias
en todo lo que palpa
mi tacto de ciega.
Te quedaste aquí,
en cada rincón
de esta casa vieja,
en el sofá,
en la cocina,
en las comidas,
en las recetas.
En nuestras vidas
que fueron siempre tuyas,
en nuestra alma
floreciendo eternamente.
Ustedes
Pisotean dignidades
arrebatan sueños.
Golpean
sin recibir respuesta.
Miran caer luceros
impregnados de sangre
sin sonrojarse,
no tienen compasión
por los que abren el puño
para pedir vida.
Cuántas voces se apagaron
y se escucharon sus gritos.
Cuántos dejaron de ser
para que ustedes fueran.
Nnca se equivocan,
lo saben todo,
ya leyeron la biblia,
comulgan el domingo
en misa de seis.
El poema que no se debe escribir
a F.J.A
Tiempo que se niega
a ser fugaz,
denso
como los segundos
que se despedazan en la espera
de una llamada que no cayó el jueves,
una carta que no vino el lunes,
torpemente
busco encuentros premeditados
para sucumbir al vértigo de verte
una y todas las veces.
Pensarte,
descubrirte en los perfiles
de las estrellas.
Cuando te pienso,
como te pienso ahora
en este lugar
un día viernes
lluvioso,
titubeante,
todos mis ancestros
cobran vida.
Etiquetas:
Poesía
miércoles, 4 de mayo de 2011
Amenazas y ataques contra compañero Oscar Estrada de Artistas en Resistencia
Denuncia pública
Artistas en Resistencia, organización de
base del FNRP, denuncia a nivel nacional e internacional el acoso y
amenaza que está recibiendo nuestro compañero cineasta, miembro del
Equipo Coordinador de Artistas en Resistencia, Oscar Estrada.
Hoy por la tarde, su casa fue asaltada por
dos individuos que amenazaron la integridad de su hijo de 6 años, Owen
Estrada Collins y la del compañero Fernando Reyes, también miembro de
AenR.
Los individuos robaron la computadora
personal de Fernando Reyes junto a otros hardwares, huyendo
inmediatamente. Este asalto se suma a dos amenazas consecutivas que el
compañero Oscar Estrada a tenido en los últimos meses:
La
primera, sucedió en las cercanías de Casa Presidencial, cuando dos
individuos en moto –conduciendo contravía- se le acercaron a la puerta
de su auto, sacaron pistola y le apuntaron directamente, haciendo el
simulacro de dispararle; se rieron y huyeron apresuradamente.
El segundo hecho sucedió hace pocas
semanas, cuando al salir del centro de la capital, se percató de que era
seguido por un carro particular, logrando burlarlos.
Resulta obvio que la situación de amenaza
no es gratuita ya que el compañero Oscar Estrada ha sido delegado por
nuestra organización para ser operativo en diferentes espacios de
análisis del FNRP, así como también es uno de nuestro pilares
fundamentales en la dinámica de Artistas en Resistencia..
Hacemos denuncia de estos graves hechos
culpando al régimen de Porfirio Lobo Sosa y a su aparato de seguridad
por cualquier acto violento que se continúe presentando contra la
integridad del compañero Oscar Estrada, asegurándole a todo el golpismo
fascista que hoy secuestra a Honduras, que los Artistas en Resistencia
no cederemos ni un paso en nuestra decisión de refundar nuestro
despedazado país.
¡Venceremos!
¡Ni un paso atrás!
¡Hasta la victoria, siempre!
Equipo Coordinador Artistas en Resistencia
Etiquetas:
Derechos Humanos
martes, 3 de mayo de 2011
Elvis está vivo, me lo dijo un amigo...
¡Hey Osama!, Síi, vos, vos el barbudito...¡Noooo! ¡No vos el flaquito! Digo el que fue Muyahidin toda la vida y no el que por su color sirve perfecto a la mass media.
Sí, vos, el que murió en Tora Bora hace años, o el que murió hace meses y que ahora es cadáver perfecto para ocultar la matanza en Libia y las operaciones de la CIA, el SAS, DGSE, SISMI, FSB, ABWEHR, MI6 y el Mossad en Bahreim, Siria, Gaza, Egipto, Túnez, Venezuela, Honduras, Nicaragua, Cuba, Grecia, Tailandia, Islandia, Kosovo, Serbia, Cachemira, Paraguay, Bolivia, Ecuador, México y Argelia... A vos te hablo, hijo de Laden:
Ahora que ya diste tu vida útil como coco ¿a qué te dedicarás? ¿Aceptarás el contrato de Santa Claus en la Time Square? ¿Le mandarás correos a Gadafi convenciéndolo, tentándolo, fascinándolo con todas las posibles prevendas en caso de que acepte retirarse un tiempito hacia el sur, hacia las vaporosas selvas de África central?
¿Ambos perdieron un hijo menor por estos días, no es así? Vos en Islamabad y Gadafi en Tripoli ¿cuál de los dos duele más en la conciencia árabe? No importa, ambos pesan igual para los voceros de la Casa Blanca: el uno oculta la muerte del otro y así ¡perfecto! aquí no pasó nada. La verdad es que habías perdido rating y ya no dabas ni para el costo por millar; ya no tenías millaje, pues, ni para ser jugador exótico en la NBA, cortada la barba y rapado, total tus dos metros entraban en los cálculos de los Lakers y de los alicaídos Piston.
Hey Osama, ¿por qué no te das una vuelta por Menphis y te quedás en casa de Elvis por una temporada?
Elvis está vivo
me lo dijo un amigo
cuando el sol empezaba a
caer
está en el cuarto forrado de
leopardo dorado
se queda viendo su propio
funeral.
En Memphis lo saben todo
pero es gente muy discreta y
no dice nada:
será mejor así
será mejor así?
Elvis está vivo
eternamente dormido
en un inodoro de cristal
Elvis está vivo
se escribe cartas conmigo
cuando el sol empieza a
caer.
Bob Dylan también lo sabe
pero Bob es muy discreto y
no dice nada
será mejor así, será mejor
así?
Elvis está vivo
está lavando la limo
cuando el sol empieza a caer
supongo que está en su casa
en una bata de seda
mirando diez canales a la
vez.
En Memphis lo saben todos
pero es gente muy discreta y
no dice nada:
será mejor así, será mejor
así? ("are you lonesome tonight?").
Elvis está vivo
Elvis es un buen tío
espero que me invite a
comer.
(Andrés Calamaro)
F.E.
lunes, 2 de mayo de 2011
Tres poemas de Juan Carlos Zelaya, Comayagua
Las Fuerzas Armadas
Son
Profesionales, apolíticas
Y no
Deliberantes.
La ley prohíbe reírse de esto.
Cúmplase.
Mi padre
Mi padre se acordó de mi
A los 23 años
cuando lo conocí
me conmovió su falta de visión
…en su ojo derecho
su abrazo fue lejano
como la ruta en el camino
a pie
ese día se terminó de marchar
para siempre
pues lo busco en mi álbum
y en el sobrecito
de pastillas McCoy
y no lo encuentro.
Lupe
Sacó a los mercaderes del templo
Con solo su estampa
Se río de la propiedad privada
Sin máscara posible
Por eso a San Lupe
Es al único
A quien le confieso
Mis terrores nocturnos.
Etiquetas:
Poesía
1 de mayo, imágenes - Fotos Chaliobala
Ayer marchamos junto al PSOCA, partido en el cual militan 6 compañeras y compañeros de Artistas en Resistencia. De igual manera, estuvimos junto a Venas Abiertas, organización hermana AenR.
Los siempre activos: la organización barrial PeCoBa Isis, de la gran zona de El Carrizal.
Alonso (el chele), amigo de todas las pasadas en la Cerro-Grande, desde las potras hasta las acampadas.
Hernán Guerra, el compa eterno desde el Central y claro, la compañera de la Globo, Leni Fajardo.
El incansable poeta, Félix Cesario
FRACC-MAU
FRACC-MAU
Etiquetas:
Política
Sabanagrande, Conducción Departamental FNRP
Continuando con la itinerancia que le hemos dado a la Conducción Departamental, este sábado 30 de abril estuvimos en mi pueblo de origen, Sabanagrande, convocando en él a compañeras y compañeros de Ojojona, Santa Ana, La Venta y aldeas del municipio, el mismo que en las elecciones pasadas se abstuvo de votar por su larga tradición liberal en apoyo al FNRP.
Para dar un dato preciso: Guillermo Díaz, ex-alcalde por dos periodos (2002-2006, 2006-2010) alcanzó en su última elección algo más de 3,500 votos, lo que ni siquiera pudo alcanzar el actual alcalde elegido en las elecciones golpistas; sin embargo, el Tribunal Superior Electoral, lanzó un dato tabulado de 12,000 votos para elegirlo y bendecirlo...
Estos datos demuestras sobre qué está gobernando el espurio Pepe Lobo y sobretodo, demuestran que las relaciones de poder Gobierno-Pueblo, desaparecieron desde el golpe, caminando el Estado de Honduras en una inercia semejante a la de un decapitado que avanza unos cuantos pasos por puro reflejo motor.
La reunión de Conducción Departamental en Sabanagrande sin duda alguna extenderá su dinamismo hacia la recuperación del ser resistente que se abstuvo a votar en el municipio, dándole formación refundacional y fortaleciendo su conciencia política para la auto-convocatoria y la defensa de los procesos y objetivos del FNRP.
Etiquetas:
Política
domingo, 1 de mayo de 2011
1 de mayo
Lo sindicatos o el sindicalismo hondureño interpretado como una categoría social, tendrían que volver a nacer para eliminar el abismo en que han caído respecto al pueblo.
Vulevo a repetir lo mismo: ¿el formalismo nos está matando? Los afiliados marchan como vi hace muchos años en las procesiones de viernes santo: muy numerosos pero entregados a la ceremonia ritual. Largas filas soporíferas y desengañadas, y acompañando el desengaño, el ahora avezado FNRP, que se niega -intuitiva y concientemente- a seguir el juego de las apariencias levantadas por un sindicalismo que a la hora de los toques se diluye en mil evasivas y pretextos.
Ay Rosita, mi bella Rosita Luxemburgo ¡Desciende Rosa de mi fuego!
Attila Joscef - Hungría
Vulevo a repetir lo mismo: ¿el formalismo nos está matando? Los afiliados marchan como vi hace muchos años en las procesiones de viernes santo: muy numerosos pero entregados a la ceremonia ritual. Largas filas soporíferas y desengañadas, y acompañando el desengaño, el ahora avezado FNRP, que se niega -intuitiva y concientemente- a seguir el juego de las apariencias levantadas por un sindicalismo que a la hora de los toques se diluye en mil evasivas y pretextos.
Ay Rosita, mi bella Rosita Luxemburgo ¡Desciende Rosa de mi fuego!
TRABAJADORES
Se agitan los imperios capitalistas. Muévense.
Les rechinan los dientes desmembrando al planeta.
Devoran la suave Asia, el África erizada.
Y como a nidos echan abajo nuestros pueblos.
El mar, un productor voraz, sólo es saliva.
Eructa la amarilla boca del capital
en los agazapados países. Pegajosas
nubes de fetidez caen sobre nosotros.
Y en la zona violenta de la ciudad, en donde
muele el molar, en donde planea el aire férreo
de las minas, en donde patalea la máquina,
chasquea la polea, clama el listón y zumba
la cadena y chillidos trasformadores chupan
los pezones metálicos del dínamo, acá,
acá sobrevivimos. Y nuestra suerte está
poblada de mujeres, niños y agitadores.
¡Acá vivimos! Red convulsa nuestros nervios,
en ella se debate el huidizo pasado.
El jornal —precio de la fuerza del trabajo—
maúlla en el bolsillo. Y así vamos a casa.
Una hoja de diario sobre la mesa, y pan.
Y en la hoja: que todos, que todos somos libres.
Perseguimos las chinches con el goce y la lámpara.
Nos creemos gran cosa con un cuarto de vino.
Camarada y soplón cruzan por el silencio.
Un borracho tropieza. Un joven va al prostíbulo.
La noche, boca abajo, deja caer sus pechos
con sarpullido, como una camisa sucia,
bajo el humo. Dormimos roncando, destrozados,
espalda contra espalda —pilas de leños huecos—,
y el moho en la pared semiderruida marca
las húmedas fronteras de nuestra triste patria.
Pero —¡mis camaradas!— éstos son los peones
que en la lucha de clases se vistieron de acero.
Y nosotros con ellos, cual chimeneas: ¡ved!
Nos ocultamos, como perseguidos, por ellos.
¡Así está preparándose el mundo, a la cadena
de la historia montado, donde la clase obrera
clavará sobre todas las fábricas oscuras
la estrella, sí, la estrella, roja estrella del Hombre!
(1931.)
Attila Joscef - Hungría
Etiquetas:
Política
LO QUE EL INTERNET SE LLEVO Juan Carlos Zelaya
Todo le podría perdonar al internet; menos que haya intentado derrotar la nostalgia. Con este invento la humanidad ya no es la misma, el Internet se llevó sin permiso previo la dulzura de las radionovelas, los programas de Pancho Madrigal que junto a mi Mamá, Mina Turcios escuchaba en un radito Sony a las meras cuatro de la mañana en la Normal de Varones justo cuando ella acomodaba la ropa de los muchachos para aplancharla, las delicias junto a la taza de café Oro en las tardes de mi ciudad natal junto a mis vecinos del Barrio de Los Caleros que -miedo incluido- disfrutábamos “Los Cuentos y Leyendas de Honduras”, luego esos personajes eran transportados como por arte de magia a nuestros infantiles sueños y dormíamos abrazados a la cama materna, no dijo nada y se llevó con sigilo el telégrafo que todavía alcancé a recibir un feliz cumpleaños con la aritmética exacta de cinco letras de un amor pequeño en el pueblo donde laboré como Juez de Paz, ya no evoco con picardía las telenovelas de las diez de la noche, en “el canal que transmite las mejores telenovelas de América”, pues a mi amada “Doña Bella” del cálido Brasil, la puedo ver en mi pecé a cualquier hora, ya no tengo que bajarle el volumen al televisor blanco y negro de mi hermana, para disfrutar las voluptuosidades de este mi primer amor televisado, la máquina de escribir que me regaló recién graduado la mamá de mi mujer fue depositada –con manos de notario-en el rincón de la casa y ahora escribo estas letras en Word actualizado cada cierto tiempo con la suscripción del internet, pero lo más doloroso es que me haya robado la palabra perfecta: “Arroba”, que ya no define esa medida de capacidad evocada siempre con alegría por mi Tío Fato para describir las bondades de su milpa, recién supe la amenaza que se cierne sobre el libro tangible que según los pronósticos será definitivamente desplazado por el libro virtual.
Ya no aspiro a conocer en un futuro viaje la casa de algún poeta caído pues en una página electrónica me ofrecen invadir palmo a palmo la privacidad de su estancia, créame; ya no hay sitio que no sienta su presencia, pues hasta la soberanía que los militares decían defender con su vida ya no es necesario tanto sacrificio de nuestros “abnegados” soldados pues a nivel de un click podemos entrar sin permiso igual que a un lejano país de oriente (que ya no es tan lejano) como al poderoso “amigo” del norte.
En fin; hasta la música que evocaba nuestros antiguos amores ( “Procuro olvidarte/ siguiendo la ruta de un pájaro herido”) y que juramos solo escucharla con ese amor de manera exclusiva, hoy la podemos disfrutar tantas veces queramos en nuestra laptop de moda, asi es la vida, no tenemos derecho a redundar en nuestra nostalgia. Ya no sigo pues ahora escribiré en mi féisbuc.
Juan Carlos Zelaya .- Comayagua
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




















































