
sábado, 15 de mayo de 2010
viernes, 14 de mayo de 2010
This is it

Impresiona en verdad cómo la ultraderecha internacional hace la coreografía sin perder el paso. Nunca se debe desestimar la capacidad del cinismo histórico que, viene y se acumula de un solo golpe a través de la jurisprudencia capitalista.
En España Garzón ha sido suspendido y en Honduras, al mismo tiempo, en el mismo milimetro, la Corte Suprema expulsa a la magistrada Tirza Flores y a otros 8 abogados que han estado en Resistencia contra el golpismo. Y claro, nadie a nivel internacional podrá escapar a la gran cortina de humo que ocultará todo lo que se pueda hacer con la justicia en estos precisos momentos.
Aquí le echarán la maquinaria inhumana al Estatuto del Docente, dejarán morir a las compañeras y compañeros en huelga de hambre en la UNAH (ya van 18 días), desalojarán campesinos en el Aguán (como ya está ocurriendo en violación a los acuerdos) e incluso, prepararán el terreno para declarar ilegal la organización del FNRP.
Y por supuesto, ni uno tan solo de nosotros nos quedaremos pasmados viendo este despliegue fascista. La contraofensiva popular les medirá el cinismo, gota a gota.
Etiquetas:
Mass Media
jueves, 13 de mayo de 2010
K-1

Vaya vaya vaya!! Los rusos sí que estaban metidos a fondo. Esta reconstrucción digital corresponde al prototipo experimental K-1, bombardero pesado súper secreto, que se planeaba usar en la Segunda Guerra Mundial.
Al parecer, las hélices no fueron suficiente poder como para levantar semejante mastodonte. Los rusos siguieron intentándolo y lograron construir al aún imbatible Antonov, y para que no se diga que quedaron en las mesas de dibujo, aquí el original de prueba:

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Casus Bellis
Herido un general renegado y destacado "camisa roja" cuando aguardaba el asedio militar

Hoy jueves, 13 de mayo:
Un militar tailandés que eligió pasarse al lado de los manifestantes antigubernamentales fue herido de bala este jueves en Bangkok, horas después de que el primer ministro revocara las elecciones anticipadas y con el ejército dispuesto a rodear a los opositores.
El general Khattiya Sawasdipol, alias Seh Daeng, muy popular entre los manifestantes y encargado de facto de sus operaciones de seguridad en el barrio que ocupan desde hace dos meses, recibió un disparo en la cabeza mientras concedía una entrevista a un reportero del International Herald Tribune, indicó el rotativo en su sitio 'web'.
"Está siendo sometido a una operación quirúrgica en la unidad de cuidados intensivos del hospital Hua Chiew", precisó un portavoz del centro en el que fue ingresado, confirmando que el general se encuentra "grave".
Las circunstancias del incidente no estaban claras. Horas antes, el ejército había advertido que desplegaría a francotiradores en la zona, como parte de un dispositivo de contención destinado a evitar que se unan más manifestantes a los 'camisas rojas'.
El general Khattiya, de 58 años, no escondió en los últimos días su rechazo al plan de salida de crisis propuesto por el primer ministro, Abhisit Vejjajiva. Éste ofreció disolver el Parlamento en la segunda mitad de septiembre para celebrar elecciones el 14 de noviembre, si todas las partes aceptaban su plan de reconciliación.
El militar también ha asumido siempre su estrecha vinculación con Thaksin Shinawatra, ex primer ministro en el exilio derrocado por un golpe militar en 2006. Los 'camisas rojas', integrados por campesinos y trabajadores urbanos, defienden el legado del ex mandatario, al que admiran por su política de micro-créditos y su reforma de la sanidad.
El plan de salida propuesto por el primer ministro parece ahora muy comprometido, después de que esta semana los 'camisas rojas' bloquearon el proceso exigiendo la inculpación del número dos del Gobierno, Suthep Thaugsuban, al que consideran responsable de los violentos enfrentamientos del 10 de abril pasado entre manifestantes y militares, que dejaron 25 muertos y más de 800 heridos.
Desde entonces, la tensión no ha dejado de aumentar.
Abhisit anuló este jueves las decisiones anticipadas propuestas para el 14 de noviembre a cambio de la disolución del movimiento de protesta. Y el ejército anunció el envío de 52 blindados para rodear el barrio comercial ocupado por los manifestantes.
La operación militar debía comenzar a las 18H00 (11H00 GMT). Pero tres horas después, no se veía ningún tanque.
El coronel Sunsern Kaewkumnerd, portavoz militar, advirtió que se desplegarían francotiradores, y que el uso de balas se autorizaría en caso de amenazas y contra "terroristas armados".
Pero oficialmente, el objetivo no es dispersar por la fuerza a los manifestantes, una operación muy delicada en ese amplio barrio protegido por barricadas de bambúes, neumáticos y alambre de púa cortantes, y en el que viven muchos niños.
El jefe del ejército descartó la opción en varias ocasiones.
La crisis, la peor en el reino desde 1992, ha dejado ya un balance de 29 muertos y cerca de 1.000 heridos desde mitad de marzo.
Tomado de Yahoo noticias
Testimonio que permite informar sobre lo que ocurre en Tailandia:

"El conflicto en Tailandia no es un juego de simples filiaciones políticas: es una lucha de clases creciente entre los pobres y las viejas élites del país
Quienes hayan visto la violencia de esta semana en las calles de Bangkok, seguramente pensarán que el caos actual es sólo cosa de camisas de colores diferentes y de partidarios de diferentes partidos políticos, apenas distinguibles entre sí. No es el caso.
Lo que llevamos viendo en Tailandia desde finales de 2005 es una lucha de clases creciente entre los pobres y las viejas élites. Desde luego no es una lucha de clases en sentido estricto. Como en el pasado hubo un vacío en la izquierda, los políticos millonarios y populistas como Thaksin Shinawatra han logrado liderar a los pobres.
Los pobres, urbanos y rurales, que forman la mayoría del electorado, son los «camisas rojas». Exigen su derecho a tener un gobierno elegido democráticamente. Comenzaron como partidarios pasivos del gobierno de Thaksin, el Thai Rak Thai, pero luego formaron un nuevo movimiento ciudadano llamado Democracia Real.
Para ellos, la democracia real significa el final de la dictadura de la junta militar y palaciega, aceptada desde hace tiempo calladamente y que ha permitido a los generales, los consejeros áulicos del consejo privado y las élites conservadoras actuar al margen de la Constitución. Desde 2006, estas élites han atentado descaradamente contra los resultados electorales gracias a un golpe militar, el uso de los tribunales para disolver el partido de Thaksin en dos ocasiones y el respaldo a la violencia callejera de los «camisas amarillas» monárquicos.
El partido Demócrata actual está en el gobierno gracias al ejército. Muchos miembros del movimiento de los camisas rojas apoyan a Thaksin, y por buenas razones: su gobierno despuntó por varias políticas modernas en beneficio de los pobres, como la creación del primer sistema sanitario universal de Tailandia.
No obstante, los «camisas rojas» no son simples títeres de Thaksin; están organizados en grupos comunitarios y muchos de ellos muestran su frustración por la falta de liderazgo progresista de Thaksin, en particular por su insistencia en la «lealtad» a la corona.
El movimiento republicano está creciendo. Muchos izquierdistas tailandeses, como es mi caso, no apoyan a Thaksin. Denunciamos sus violaciones de los derechos humanos, pero estamos con el movimiento ciudadano por la democracia real.

Los «camisas amarillas» son conservadores monárquicos, algunos con tendencias fascistas. Sus guardias llevan y usan armas de fuego. Apoyaron el golpe de Estado de 2006, destrozaron el palacio del gobierno y bloquearon los aeropuertos internacionales el año pasado. Estaban respaldados por el ejército. Por eso los soldados nunca disparan contra ellos. Por eso el primer ministro tailandés actual educado en Oxford nunca ha hecho nada por castigarlos. A fin de cuentas, nombró a algunos de ellos ministros de Estado.
Los «camisas amarillas» pretenden menoscabar el derecho de voto del electorado para proteger a las élites conservadoras y los «viejos y malos usos» para gobernar Tailandia. Proponen un «nuevo orden» dictatorial, que permita al pueblo votar, pero no que parlamentarios y cargos públicos se presenten en su mayoría a las elecciones. Reciben el apoyo de los medios de comunicación tailandeses convencionales, de la mayor parte de los profesores de clase media e incluso de dirigentes de oenegés.
Para comprender y juzgar los violentos sucesos que sacuden Tailandia, es preciso tener un conocimiento y una perspectiva de la historia del país. La perspectiva es necesaria para poder distinguir entre atentar contra la propiedad y herir o matar a la gente.
El conocimiento histórico ayuda a explicar por qué los ciudadanos conocidos como «camisas rojas» expresan ahora su furia. Han tenido que soportar el azote militar, la privación reiterada de sus derechos democráticos, continuos actos de violencia e insultos por parte de los medios de comunicación convencionales y de la comunidad académica.
Es mucho lo que está en juego. Todo compromiso está expuesto a la inestabilidad. Las viejas élites quizá piensen negociar con Thaksin para impedir que los camisas rojas se vuelvan completamente republicanos. Pero, pase lo que pase, la sociedad tailandesa no puede volver a los tiempos pasados. Los «camisas rojas» representan a millones de tailandeses hastiados de las intervenciones militares y monárquicas en la vida política. Como mínimo desearán una monarquía constitucional no política."
Por: Giles Ji Ungpakor (es profesor y escritor tailandés que viajó en febrero al Reino Unido tras ser acusado de lesa majestad en virtud del código penal, que prohíbe este tipo de críticas)
El general Khattiya Sawasdipol, alias Seh Daeng, muy popular entre los manifestantes y encargado de facto de sus operaciones de seguridad en el barrio que ocupan desde hace dos meses, recibió un disparo en la cabeza mientras concedía una entrevista a un reportero del International Herald Tribune, indicó el rotativo en su sitio 'web'.
"Está siendo sometido a una operación quirúrgica en la unidad de cuidados intensivos del hospital Hua Chiew", precisó un portavoz del centro en el que fue ingresado, confirmando que el general se encuentra "grave".
Las circunstancias del incidente no estaban claras. Horas antes, el ejército había advertido que desplegaría a francotiradores en la zona, como parte de un dispositivo de contención destinado a evitar que se unan más manifestantes a los 'camisas rojas'.
El general Khattiya, de 58 años, no escondió en los últimos días su rechazo al plan de salida de crisis propuesto por el primer ministro, Abhisit Vejjajiva. Éste ofreció disolver el Parlamento en la segunda mitad de septiembre para celebrar elecciones el 14 de noviembre, si todas las partes aceptaban su plan de reconciliación.
El militar también ha asumido siempre su estrecha vinculación con Thaksin Shinawatra, ex primer ministro en el exilio derrocado por un golpe militar en 2006. Los 'camisas rojas', integrados por campesinos y trabajadores urbanos, defienden el legado del ex mandatario, al que admiran por su política de micro-créditos y su reforma de la sanidad.
El plan de salida propuesto por el primer ministro parece ahora muy comprometido, después de que esta semana los 'camisas rojas' bloquearon el proceso exigiendo la inculpación del número dos del Gobierno, Suthep Thaugsuban, al que consideran responsable de los violentos enfrentamientos del 10 de abril pasado entre manifestantes y militares, que dejaron 25 muertos y más de 800 heridos.
Desde entonces, la tensión no ha dejado de aumentar.
Abhisit anuló este jueves las decisiones anticipadas propuestas para el 14 de noviembre a cambio de la disolución del movimiento de protesta. Y el ejército anunció el envío de 52 blindados para rodear el barrio comercial ocupado por los manifestantes.
La operación militar debía comenzar a las 18H00 (11H00 GMT). Pero tres horas después, no se veía ningún tanque.
El coronel Sunsern Kaewkumnerd, portavoz militar, advirtió que se desplegarían francotiradores, y que el uso de balas se autorizaría en caso de amenazas y contra "terroristas armados".
Pero oficialmente, el objetivo no es dispersar por la fuerza a los manifestantes, una operación muy delicada en ese amplio barrio protegido por barricadas de bambúes, neumáticos y alambre de púa cortantes, y en el que viven muchos niños.
El jefe del ejército descartó la opción en varias ocasiones.
La crisis, la peor en el reino desde 1992, ha dejado ya un balance de 29 muertos y cerca de 1.000 heridos desde mitad de marzo.
Tomado de Yahoo noticias
Testimonio que permite informar sobre lo que ocurre en Tailandia:

"El conflicto en Tailandia no es un juego de simples filiaciones políticas: es una lucha de clases creciente entre los pobres y las viejas élites del país
Quienes hayan visto la violencia de esta semana en las calles de Bangkok, seguramente pensarán que el caos actual es sólo cosa de camisas de colores diferentes y de partidarios de diferentes partidos políticos, apenas distinguibles entre sí. No es el caso.
Lo que llevamos viendo en Tailandia desde finales de 2005 es una lucha de clases creciente entre los pobres y las viejas élites. Desde luego no es una lucha de clases en sentido estricto. Como en el pasado hubo un vacío en la izquierda, los políticos millonarios y populistas como Thaksin Shinawatra han logrado liderar a los pobres.
Los pobres, urbanos y rurales, que forman la mayoría del electorado, son los «camisas rojas». Exigen su derecho a tener un gobierno elegido democráticamente. Comenzaron como partidarios pasivos del gobierno de Thaksin, el Thai Rak Thai, pero luego formaron un nuevo movimiento ciudadano llamado Democracia Real.
Para ellos, la democracia real significa el final de la dictadura de la junta militar y palaciega, aceptada desde hace tiempo calladamente y que ha permitido a los generales, los consejeros áulicos del consejo privado y las élites conservadoras actuar al margen de la Constitución. Desde 2006, estas élites han atentado descaradamente contra los resultados electorales gracias a un golpe militar, el uso de los tribunales para disolver el partido de Thaksin en dos ocasiones y el respaldo a la violencia callejera de los «camisas amarillas» monárquicos.
El partido Demócrata actual está en el gobierno gracias al ejército. Muchos miembros del movimiento de los camisas rojas apoyan a Thaksin, y por buenas razones: su gobierno despuntó por varias políticas modernas en beneficio de los pobres, como la creación del primer sistema sanitario universal de Tailandia.
No obstante, los «camisas rojas» no son simples títeres de Thaksin; están organizados en grupos comunitarios y muchos de ellos muestran su frustración por la falta de liderazgo progresista de Thaksin, en particular por su insistencia en la «lealtad» a la corona.
El movimiento republicano está creciendo. Muchos izquierdistas tailandeses, como es mi caso, no apoyan a Thaksin. Denunciamos sus violaciones de los derechos humanos, pero estamos con el movimiento ciudadano por la democracia real.

Los «camisas amarillas» son conservadores monárquicos, algunos con tendencias fascistas. Sus guardias llevan y usan armas de fuego. Apoyaron el golpe de Estado de 2006, destrozaron el palacio del gobierno y bloquearon los aeropuertos internacionales el año pasado. Estaban respaldados por el ejército. Por eso los soldados nunca disparan contra ellos. Por eso el primer ministro tailandés actual educado en Oxford nunca ha hecho nada por castigarlos. A fin de cuentas, nombró a algunos de ellos ministros de Estado.
Los «camisas amarillas» pretenden menoscabar el derecho de voto del electorado para proteger a las élites conservadoras y los «viejos y malos usos» para gobernar Tailandia. Proponen un «nuevo orden» dictatorial, que permita al pueblo votar, pero no que parlamentarios y cargos públicos se presenten en su mayoría a las elecciones. Reciben el apoyo de los medios de comunicación tailandeses convencionales, de la mayor parte de los profesores de clase media e incluso de dirigentes de oenegés.
Para comprender y juzgar los violentos sucesos que sacuden Tailandia, es preciso tener un conocimiento y una perspectiva de la historia del país. La perspectiva es necesaria para poder distinguir entre atentar contra la propiedad y herir o matar a la gente.
El conocimiento histórico ayuda a explicar por qué los ciudadanos conocidos como «camisas rojas» expresan ahora su furia. Han tenido que soportar el azote militar, la privación reiterada de sus derechos democráticos, continuos actos de violencia e insultos por parte de los medios de comunicación convencionales y de la comunidad académica.
Es mucho lo que está en juego. Todo compromiso está expuesto a la inestabilidad. Las viejas élites quizá piensen negociar con Thaksin para impedir que los camisas rojas se vuelvan completamente republicanos. Pero, pase lo que pase, la sociedad tailandesa no puede volver a los tiempos pasados. Los «camisas rojas» representan a millones de tailandeses hastiados de las intervenciones militares y monárquicas en la vida política. Como mínimo desearán una monarquía constitucional no política."
Por: Giles Ji Ungpakor (es profesor y escritor tailandés que viajó en febrero al Reino Unido tras ser acusado de lesa majestad en virtud del código penal, que prohíbe este tipo de críticas)
Entrevista a Juan Manuel Torres (hijo), para Puertas Adentro
Juan Manuel, junto a su familia, le dio vida a uno de los centros culturales más alternativos de la movida capitalina: Cinefilia, ahora bajo la administración de Fabricio Herrera y Susy, otros incansables.
Investigador periodístico y narrador, le permite una entrevista a Puertas Adentro, misma que replico bajo la premisa de dar respuestas -como él mismo lo dice- y no seguir promocionando el silencio sabelotodo que muchas veces la intelectualidad hondureña despliega para con sus colegas.
Obra:
“Desfiladero” (editorial Roca en el Aire -2003-. Cuentos).
“El libro azul” (2006) y “El dolor de la ausencia” (-2008-, investigaciones para Casa Alianza Honduras).
PA: ¿Ya lo han entrevistado antes o es la primera vez que lo entrevistan sobre su oficio literario? ¿Le gusta el bajo perfil o prefiere proyectarse? ¿Por qué?
JMT: Sí, ya he sido entrevistado anteriormente, sobre todo para emisiones radiales. Me gusta proyectarme cuando tengo algo qué decir, de lo contrario, no tengo ningún interés en hablar.
PA: Hablando exclusivamente de sus profesiones, siendo periodista y escritor, ¿cuál de las dos facetas nutre a la otra o cree que son totalmente independientes al sentarse a la computadora?
JMT: Las dos tienen mucho que ver: el periodismo significa arar las realidades, removerlas, comprenderlas y transmitirlas de tal manera que sean comprendidas por un público determinado. La literatura tiene estos elementos pero la mayor diferencia es que se suelen introducir componentes ficcionales o fantásticos. Los dos oficios son complementarios pero hay que saber diferenciarlos. No es grave cuando el periodismo se entromete en la literatura, de hecho, lo enriquece, pero no es recomendable que la literatura hago lo mismo con el periodismo. Lo que sí me queda cada vez más claro, es que tanto para uno como para el otro oficio es preciso investigar para sostener argumentos sólidos.
PA: ¿Hace cuánto vive en Argentina? ¿Por qué vive allá?
JMT: En Argentina estoy desde hace más o menos cuatro meses. Me vine con mi novia, ambos, con la idea de buscar trabajo e instalarnos por un tiempo en este país a fin de encontrar experiencias laborales y culturales enriquecedoras; viajar es crecer. Sin embargo, pronto nos mudaremos de país. Creo que permaneceremos en América del Sur unos meses más, no sé cuánto exactamente, dependerá de si conseguimos o no un trabajo en alguna parte; si no sale nada, pensamos volver a Honduras o a Francia- de donde es ella-… por el momento, no sé donde viviré.
PA: ¿Sabe si existe biblioteca en la embajada de Honduras en Argentina?
JMT: No lo sé, supongo que no ha de existir, en todo caso, no me he acercado a ella porque no me interesa conocer a las personas que laboran para el Estado hondureño.
PA: ¿Sabe que Ernesto Sábato abandonó la Física por la Literatura?, ¿abandonaría la comunicación por la literatura?, ¿por qué?
JMT: Sí, Sábato abandonó la física. Por lo que sé de él, ha sido un hombre muy metódico, muy entregado a sus pasiones, y supongo que la idea de ejercer dos trabajos tan complejos al mismo tiempo le resultaba imposible. En mi caso, yo no puedo abandonar la comunicación porque el oficio de periodista lo ejerzo aún cuando no estoy escribiendo ni trabajando como periodista; lo que sí haría, es dedicarme de lleno a proyectos literarios. Sin embargo, como he dicho anteriormente, para mí estas son dos actividades complementarias.
PA: Seamos completa y absolutamente honestos, ¿qué diferencia existe entre el mundo literario y la plástica de Buenos Aires con el de Tegucigalpa?
JMT: La pregunta es complicada, estamos hablando de dos ambientes totalmente diferentes. Para empezar, Buenos Aires cuenta con una institucionalidad cultural de muchas décadas, con una tradición literaria, musical, teatral, cinematográfica, plástica a gran escala.
Esta ciudad es una referencia cultural iberoamericana y mundial; en Buenos Aires se filman películas todos los días, las agendas culturales están repletas de eventos de todo tipo y calidad.
A pesar de las crisis que han azotado este país desde hace ya muchas décadas, sigue habiendo un debate cultural y un diálogo interno y externo bastante importante que aborda con mucha profundidad las correlaciones existentes entre la cultura y el arte, la cultura y la política, la cultura y la economía, etcétera.
Pero cabe señalar que Buenos Aires, actualmente, dista mucho del auge cultural que se vive en ciudades como Berlín, Barcelona, Nueva York, por nombrar algunas. Aunque Buenos Aires es una ciudad poderosa en cuanto a su cultura, son muy pocos los que pueden vivir de su trabajo en este sector – lo digo porque he conocido ejemplos cercanos.
El neoliberalismo, la corrupción, la violencia, las desigualdades sociales, la injusticia social, al igual que en Honduras, también han provocado un deterioro cultural de grandes magnitudes y el panorama no se ve prometedor. Analizar el momento cultural de Argentina rebasaría mis conocimientos del país, pero tengo la sensación de que este sigue siendo un país muy centralista donde la demagogia y la corrupción política han creado enormes vacíos.
Conozco lugares de la Argentina profunda, totalmente abandonados a la desidia del polvo y el atraso, muy parecidos a los pueblos y ciudades medianas hondureñas y que conforman un sector muy grande del país y que prácticamente no han sido tomados en cuenta por el Estado porque no representan un negocio. Y no podemos negarlo, para impulsar la cultura a gran escala, se necesitan políticas estatales que se preocupen por el tema.
En el caso de Honduras, nuestra tradición literaria y plástica ha sido doméstica, sin pretensiones regionales, por no decir universales – salvo muy pocas excepciones. Carecemos de instituciones culturales capaces de lograr cambiar el paisaje cultural del país y de instituir diálogos sociales inclusivos y propositivos. En Honduras se construyen centros comerciales, no teatros.
Hay artistas, hay escritores jóvenes, y creo que son buenos, algunos, capaces de dialogar de una manera bastante genuina y contundente, con una potencialidad discursiva que podría generar aportaciones epistemológicas interesantes, sobre todo, por nuestra posición con respecto a los grandes centros culturales; tenemos cosas “nuevas” qué decir, pero la batalla no se ganará mientras esta idea esté regulada por las iniciativas individuales. No se trata de que el Estado subvencione a los artistas, pero sin políticas culturales los espacios de difusión y de diálogo seguirán siendo muy sesgados. Lo que me preocupa es que el talento se pierda en la frustración de no conocer una respuesta.
PA: ¿Cuál es la diferencia entre "El Libro azul" y "El dolor de la ausencia"?; es decir, ¿por qué el mismo tema?
JMT: Ambos libros son investigaciones periodísticas con un carácter sociológico. En ambos, la temática principal son los jóvenes viviendo en situaciones de marginación social. El primero analiza a Casa Alianza como una institución que ha apoyado durante muchos años a los niños que viven en las calles, aborda sus dolores, reconoce el trabajo de esta institución, tan estigmatizada por una sociedad que siempre se ha preocupado por esconder sus problemas y no por encararlos.
El segundo libro es una serie de testimonios de familias que han tenido un pariente que ha sido asesinado impunemente, ya sea por órganos de represión estatal (limpieza social) o víctimas de la violencia de su contexto. En ambos se señala algo que es impostergable en nuestra sociedad: la ausencia de justicia social. Se tiene que seguir escribiendo sobre el tema, tenemos que comprenderlo mejor.
Los que nos dedicamos al periodismo o a la literatura debemos hacer un esfuerzo mayor por apropiarnos de las realidades que perviven en nuestra sociedad. Honduras, durante muchos años, ha vivido una guerra de “baja intensidad” que apenas ha sido señalada pero en la que han muerto miles (no es un decir) de personas sin que el Estado haya hecho un ápice por solucionar la situación.
PA: Su libro "Desfiladero" busca establecer saberes, es decir, es muy filosófico; entonces, ¿Por qué la mayoría de los escritores contemporáneos en Honduras carecen de los principios generales de la misma, los cuales puedan establecer una buena orientación para el conocimiento de la realidad, ¿qué está fallando?
JMT: No sé qué puede estar fallando. Pero creo que vivimos en una sociedad de suposiciones y de prejuicios muy fuertes, donde la interrogante, que es la base de la filosofía, no existe. No tenemos preguntas, siempre parecemos estar respondiendo sin habernos hecho las preguntas correctas. Vivimos bajo la sombra de un Estado mediatizado, en el que además, los medios de comunicación se interesan por lo que produce la información y no por la comunicación en sí.
También hacen falta librerías completas, donde se puedan encontrar textos actualizados que abordan la filosofía y el pensamiento desde las nuevas perspectivas y avances. Las carreras de Ciencias Sociales (y las universidades en general, comenzando por la UNAH) en Honduras son muy pobres, atrasadas, no se genera pensamiento, evidentemente, esto repercute en el quehacer de los que escribimos porque nos hacen falta diálogos de altura y debate.
PA: Usted estaba en Honduras cuando el Golpe de Estado, ¿se sintió ofendido? Explique.
JMT: Claro que me sentí ofendido. Yo no soy ni he sido nunca partidario del ex presidente Zelaya porque en principio, discrepo en esencia del bipartidismo y él fue un presidente liberal, un caudillo de la misma cepa de los que han dejado a Honduras en la miseria.
No obstante, el golpe de Estado fue un ataque directo contra la ciudadanía hondureña, de un sector todavía más oscuro y atrasado de la derecha hondureña; fue un acto cobarde que sigue perpetrándose con el gobierno actual y que no frenó un futuro prometedor, porque este no existía, pero que nos atrasó muchos años más. Como periodista, trabajé bastante en un periódico que se llama “El Inventario” (que fundamos con mi hermano y otros colegas), que por cierto, fue la primera publicación masiva que denunció el golpe de Estado.
PA: ¿Cuál es, para usted, el dolor más soportable en medio de un Golpe de estado?
JMT: No hay dolor soportable durante el golpe de Estado, lo único bueno es que los reflejos de la población se despertaron –al menos de una parte de la población- más allá de que el movimiento de Resistencia tenga una raigambre liberal y que muchos de sus líderes tengan una credibilidad cuestionable.
Lo importante es la ciudadanía indignada y que a partir del golpe la sociedad hondureña ha comenzado a darse cuenta que tiene enemigos muy grandes que se deben enfrentar.
PA: ¿Cuál es la verdad política de Micheletti y su séquito?
JMT: No hay verdad política en el sector golpista, nada más intereses ciegos y desmedidos, de una clase política totalmente degenerada, que es capaz, ya lo ha demostrado, de generar una violencia terrible.
PA: ¿Qué fórmula daría usted para el futuro del país?
JMT: Profundizar en lo que es la democracia: revisarnos como sociedad, asumir posiciones más solidarias como ciudadanía, procurar justicia social, regenerar la UNAH, debilitar el poder que ejercen las iglesias actualmente, tanto católicas como protestantes, fortalecer los derechos sociales, económicos y culturales, quitarle poder a la empresa privada, romper el bipartidismo.
Prefiero puntualizar en lo que ya podemos comenzar a hacer después del golpe de Estado y creo que para ello es básico construir y cuidar nuestros archivos de memoria. Hay mucha memoria que todavía está viva después del golpe, debemos cuidarla, crear archivos para que después, un día, cuando se pueda, podamos tener las pruebas para demandar justicia de una manera contundente.
Necesitamos probar lo que nos ha pasado, lastimosamente las verdades se borran con el tiempo y nosotros somos demasiado frágiles como humanos, pero para eso existe el orden y la sistematización, que son posibles desde la articulación de instituciones – no estatales, sino ciudadanas; y digo no estatales porque en estos momentos no sería realista proponerlo- que hagan frente y sostengan la vergüenza y el dolor que todavía tenemos.
PA: ¿Es buena la crisis para la literatura nacional?
JMT: La crisis genera ideas, pero no crea sistemas y lo que necesitamos es continuidad, estructuras y esto se logra solamente mediante procesos de “superación” de las crisis. Por el momento, tenemos la rabia, pero el día que intuyamos la justicia, tendremos los relatos; mientras tanto, podemos dar cuenta de lo que pasó, de lo que sucede, denunciamos, construimos cosas, pero la gran literatura también tiene, en medio del dolor y del caos (con respecto a las literaturas post crisis) una dosis necesaria de victoria.
Por el momento, nada más hemos sufrido reveses. Lo que sí es cierto, es que nuestras crisis nos dan más argumentos, más peso dentro de nuestros contenidos.
PA: ¿Para usted es importante una literatura social y comprometida?
JMT: Sí, es fundamental, pero hay que definir bien qué es una literatura social y comprometida. Si se siguen los modelos del realismo socialista, no se llegará demasiado lejos. El compromiso social, y en este caso cito a Sábato, se logra cuando el escritor sabe transmitir con su trabajo los sueños y las pesadillas de la colectividad.
No existe literatura sin filosofía ni literatura que no pretenda entender a la gente: la literatura, por sí misma es social y es comprometida, la buena literatura. Y en la literatura tenemos muchos recursos para hacerlo. El literato que maneja bien su técnica, hará forzosamente una literatura social y comprometida, aunque en su momento, quizá no se la vea como tal.
PA: En Literatura, ¿en qué trabaja ahora?
JMT: Estoy escribiendo los insumos de una novela larga, tengo tres nouvelles que debo revisar y corregir, además de algunos relatos.
PA: ¿Y en comunicación?
JMT: Mientras viajo hago entrevistas: en Argentina he entrevistado a Ananké Assef, que es una artista de la fotografía bastante interesante, a Hermenegildo Sábat, uno de los caricaturistas y grafistas más importantes del país, a los realizadores de un documental sobre los Padres de la Plaza de Mayo y tuve un encuentro con García Lupo, uno de los fundadores de Prensa Latina, amigo personal del Ché y de Rogelio Walsh; quise entrevistarlo pero no se dejó, de hecho, tenía unas cuantas preguntas qué hacerle: ¿de dónde sacaba las fuerzas el Ché o un Walsh para hacer lo que hicieron? ¿Cómo eran cuando jóvenes? ¿Eran tan brillantes como apunta el mito que se cierne en torno a ellos?
Quería saber más sobre los aspectos personales de estos hombres para no verlos como dioses sino como hombres, hombres en la historia, que es finalmente lo que creo que eran. Hombres de valor, con agallas, eso sí, pero hombres finalmente. Siempre hago artículos, próximamente los publicaré en una página acá en Argentina y espero mandarlos a Honduras.
PA: ¿Para finalizar, cree que el Gobierno actual realice mejoras con respecto a la cultura y sus ramas? ¿Por qué?
JMT: Definitivamente no. El gabinete de Lobo es uno de los peores de la historia del país, son los perros guardianes de la maquinaría detrás del golpe de Estado y de gente como ellos, no puede salir nada bueno.
PA: Autores extranjeros de los cuales guste...
JMT: Muchos y no solamente escritores, sino también pintores, cineastas, deportistas, músicos. En cine tengo algunas favoritas: “1900” de Bertolucci, “Germinal”, de Claudel, y que es también una obra genial de Zola, los “Padrinos”, “Apocalipsis ahora”, de Coppola, el cine de Buñuel, “La leyenda del indomable” con Paul Newman; en literatura me encanta Rulfo, Kundera, Vargas Llosa, recientemente leí a Murakami y me dejó impresionado… Proust, Dostoievski, Kafka, hay muchos….
Hace unos meses conocí mejor el trabajo de Miró y me encantó; uno de mis pintores favoritos es Ribera, pero he quedado impresionado con obras de Courbet, de Goya... se me escapan nombres. A mí particularmente me influyen elementos dispares y asistemáticos, no puedo decir cuáles son mis autores favoritos porque siempre estoy en búsqueda de nuevas fuentes y no solamente las encuentro en el ámbito artístico.
Debo decir que también me encanta el fútbol y la música y que tanto un Zidane o un Mágico Gonzales como un Silvio o Pink Floyd han ejercido una influencia poderosa en mí. Eso es lo bueno de los escritores, podemos aferrarnos al ala de cualquier pájaro…
PA: Y autores hondureños...
Sin respuesta.
Investigador periodístico y narrador, le permite una entrevista a Puertas Adentro, misma que replico bajo la premisa de dar respuestas -como él mismo lo dice- y no seguir promocionando el silencio sabelotodo que muchas veces la intelectualidad hondureña despliega para con sus colegas.
Obra:
“Desfiladero” (editorial Roca en el Aire -2003-. Cuentos).
“El libro azul” (2006) y “El dolor de la ausencia” (-2008-, investigaciones para Casa Alianza Honduras).
PA: ¿Ya lo han entrevistado antes o es la primera vez que lo entrevistan sobre su oficio literario? ¿Le gusta el bajo perfil o prefiere proyectarse? ¿Por qué?
JMT: Sí, ya he sido entrevistado anteriormente, sobre todo para emisiones radiales. Me gusta proyectarme cuando tengo algo qué decir, de lo contrario, no tengo ningún interés en hablar.
PA: Hablando exclusivamente de sus profesiones, siendo periodista y escritor, ¿cuál de las dos facetas nutre a la otra o cree que son totalmente independientes al sentarse a la computadora?
JMT: Las dos tienen mucho que ver: el periodismo significa arar las realidades, removerlas, comprenderlas y transmitirlas de tal manera que sean comprendidas por un público determinado. La literatura tiene estos elementos pero la mayor diferencia es que se suelen introducir componentes ficcionales o fantásticos. Los dos oficios son complementarios pero hay que saber diferenciarlos. No es grave cuando el periodismo se entromete en la literatura, de hecho, lo enriquece, pero no es recomendable que la literatura hago lo mismo con el periodismo. Lo que sí me queda cada vez más claro, es que tanto para uno como para el otro oficio es preciso investigar para sostener argumentos sólidos.
PA: ¿Hace cuánto vive en Argentina? ¿Por qué vive allá?
JMT: En Argentina estoy desde hace más o menos cuatro meses. Me vine con mi novia, ambos, con la idea de buscar trabajo e instalarnos por un tiempo en este país a fin de encontrar experiencias laborales y culturales enriquecedoras; viajar es crecer. Sin embargo, pronto nos mudaremos de país. Creo que permaneceremos en América del Sur unos meses más, no sé cuánto exactamente, dependerá de si conseguimos o no un trabajo en alguna parte; si no sale nada, pensamos volver a Honduras o a Francia- de donde es ella-… por el momento, no sé donde viviré.
PA: ¿Sabe si existe biblioteca en la embajada de Honduras en Argentina?
JMT: No lo sé, supongo que no ha de existir, en todo caso, no me he acercado a ella porque no me interesa conocer a las personas que laboran para el Estado hondureño.
PA: ¿Sabe que Ernesto Sábato abandonó la Física por la Literatura?, ¿abandonaría la comunicación por la literatura?, ¿por qué?
JMT: Sí, Sábato abandonó la física. Por lo que sé de él, ha sido un hombre muy metódico, muy entregado a sus pasiones, y supongo que la idea de ejercer dos trabajos tan complejos al mismo tiempo le resultaba imposible. En mi caso, yo no puedo abandonar la comunicación porque el oficio de periodista lo ejerzo aún cuando no estoy escribiendo ni trabajando como periodista; lo que sí haría, es dedicarme de lleno a proyectos literarios. Sin embargo, como he dicho anteriormente, para mí estas son dos actividades complementarias.
PA: Seamos completa y absolutamente honestos, ¿qué diferencia existe entre el mundo literario y la plástica de Buenos Aires con el de Tegucigalpa?
JMT: La pregunta es complicada, estamos hablando de dos ambientes totalmente diferentes. Para empezar, Buenos Aires cuenta con una institucionalidad cultural de muchas décadas, con una tradición literaria, musical, teatral, cinematográfica, plástica a gran escala.
Esta ciudad es una referencia cultural iberoamericana y mundial; en Buenos Aires se filman películas todos los días, las agendas culturales están repletas de eventos de todo tipo y calidad.
A pesar de las crisis que han azotado este país desde hace ya muchas décadas, sigue habiendo un debate cultural y un diálogo interno y externo bastante importante que aborda con mucha profundidad las correlaciones existentes entre la cultura y el arte, la cultura y la política, la cultura y la economía, etcétera.
Pero cabe señalar que Buenos Aires, actualmente, dista mucho del auge cultural que se vive en ciudades como Berlín, Barcelona, Nueva York, por nombrar algunas. Aunque Buenos Aires es una ciudad poderosa en cuanto a su cultura, son muy pocos los que pueden vivir de su trabajo en este sector – lo digo porque he conocido ejemplos cercanos.
El neoliberalismo, la corrupción, la violencia, las desigualdades sociales, la injusticia social, al igual que en Honduras, también han provocado un deterioro cultural de grandes magnitudes y el panorama no se ve prometedor. Analizar el momento cultural de Argentina rebasaría mis conocimientos del país, pero tengo la sensación de que este sigue siendo un país muy centralista donde la demagogia y la corrupción política han creado enormes vacíos.
Conozco lugares de la Argentina profunda, totalmente abandonados a la desidia del polvo y el atraso, muy parecidos a los pueblos y ciudades medianas hondureñas y que conforman un sector muy grande del país y que prácticamente no han sido tomados en cuenta por el Estado porque no representan un negocio. Y no podemos negarlo, para impulsar la cultura a gran escala, se necesitan políticas estatales que se preocupen por el tema.
En el caso de Honduras, nuestra tradición literaria y plástica ha sido doméstica, sin pretensiones regionales, por no decir universales – salvo muy pocas excepciones. Carecemos de instituciones culturales capaces de lograr cambiar el paisaje cultural del país y de instituir diálogos sociales inclusivos y propositivos. En Honduras se construyen centros comerciales, no teatros.
Hay artistas, hay escritores jóvenes, y creo que son buenos, algunos, capaces de dialogar de una manera bastante genuina y contundente, con una potencialidad discursiva que podría generar aportaciones epistemológicas interesantes, sobre todo, por nuestra posición con respecto a los grandes centros culturales; tenemos cosas “nuevas” qué decir, pero la batalla no se ganará mientras esta idea esté regulada por las iniciativas individuales. No se trata de que el Estado subvencione a los artistas, pero sin políticas culturales los espacios de difusión y de diálogo seguirán siendo muy sesgados. Lo que me preocupa es que el talento se pierda en la frustración de no conocer una respuesta.
PA: ¿Cuál es la diferencia entre "El Libro azul" y "El dolor de la ausencia"?; es decir, ¿por qué el mismo tema?
JMT: Ambos libros son investigaciones periodísticas con un carácter sociológico. En ambos, la temática principal son los jóvenes viviendo en situaciones de marginación social. El primero analiza a Casa Alianza como una institución que ha apoyado durante muchos años a los niños que viven en las calles, aborda sus dolores, reconoce el trabajo de esta institución, tan estigmatizada por una sociedad que siempre se ha preocupado por esconder sus problemas y no por encararlos.
El segundo libro es una serie de testimonios de familias que han tenido un pariente que ha sido asesinado impunemente, ya sea por órganos de represión estatal (limpieza social) o víctimas de la violencia de su contexto. En ambos se señala algo que es impostergable en nuestra sociedad: la ausencia de justicia social. Se tiene que seguir escribiendo sobre el tema, tenemos que comprenderlo mejor.
Los que nos dedicamos al periodismo o a la literatura debemos hacer un esfuerzo mayor por apropiarnos de las realidades que perviven en nuestra sociedad. Honduras, durante muchos años, ha vivido una guerra de “baja intensidad” que apenas ha sido señalada pero en la que han muerto miles (no es un decir) de personas sin que el Estado haya hecho un ápice por solucionar la situación.
PA: Su libro "Desfiladero" busca establecer saberes, es decir, es muy filosófico; entonces, ¿Por qué la mayoría de los escritores contemporáneos en Honduras carecen de los principios generales de la misma, los cuales puedan establecer una buena orientación para el conocimiento de la realidad, ¿qué está fallando?
JMT: No sé qué puede estar fallando. Pero creo que vivimos en una sociedad de suposiciones y de prejuicios muy fuertes, donde la interrogante, que es la base de la filosofía, no existe. No tenemos preguntas, siempre parecemos estar respondiendo sin habernos hecho las preguntas correctas. Vivimos bajo la sombra de un Estado mediatizado, en el que además, los medios de comunicación se interesan por lo que produce la información y no por la comunicación en sí.
También hacen falta librerías completas, donde se puedan encontrar textos actualizados que abordan la filosofía y el pensamiento desde las nuevas perspectivas y avances. Las carreras de Ciencias Sociales (y las universidades en general, comenzando por la UNAH) en Honduras son muy pobres, atrasadas, no se genera pensamiento, evidentemente, esto repercute en el quehacer de los que escribimos porque nos hacen falta diálogos de altura y debate.
PA: Usted estaba en Honduras cuando el Golpe de Estado, ¿se sintió ofendido? Explique.
JMT: Claro que me sentí ofendido. Yo no soy ni he sido nunca partidario del ex presidente Zelaya porque en principio, discrepo en esencia del bipartidismo y él fue un presidente liberal, un caudillo de la misma cepa de los que han dejado a Honduras en la miseria.
No obstante, el golpe de Estado fue un ataque directo contra la ciudadanía hondureña, de un sector todavía más oscuro y atrasado de la derecha hondureña; fue un acto cobarde que sigue perpetrándose con el gobierno actual y que no frenó un futuro prometedor, porque este no existía, pero que nos atrasó muchos años más. Como periodista, trabajé bastante en un periódico que se llama “El Inventario” (que fundamos con mi hermano y otros colegas), que por cierto, fue la primera publicación masiva que denunció el golpe de Estado.
PA: ¿Cuál es, para usted, el dolor más soportable en medio de un Golpe de estado?
JMT: No hay dolor soportable durante el golpe de Estado, lo único bueno es que los reflejos de la población se despertaron –al menos de una parte de la población- más allá de que el movimiento de Resistencia tenga una raigambre liberal y que muchos de sus líderes tengan una credibilidad cuestionable.
Lo importante es la ciudadanía indignada y que a partir del golpe la sociedad hondureña ha comenzado a darse cuenta que tiene enemigos muy grandes que se deben enfrentar.
PA: ¿Cuál es la verdad política de Micheletti y su séquito?
JMT: No hay verdad política en el sector golpista, nada más intereses ciegos y desmedidos, de una clase política totalmente degenerada, que es capaz, ya lo ha demostrado, de generar una violencia terrible.
PA: ¿Qué fórmula daría usted para el futuro del país?
JMT: Profundizar en lo que es la democracia: revisarnos como sociedad, asumir posiciones más solidarias como ciudadanía, procurar justicia social, regenerar la UNAH, debilitar el poder que ejercen las iglesias actualmente, tanto católicas como protestantes, fortalecer los derechos sociales, económicos y culturales, quitarle poder a la empresa privada, romper el bipartidismo.
Prefiero puntualizar en lo que ya podemos comenzar a hacer después del golpe de Estado y creo que para ello es básico construir y cuidar nuestros archivos de memoria. Hay mucha memoria que todavía está viva después del golpe, debemos cuidarla, crear archivos para que después, un día, cuando se pueda, podamos tener las pruebas para demandar justicia de una manera contundente.
Necesitamos probar lo que nos ha pasado, lastimosamente las verdades se borran con el tiempo y nosotros somos demasiado frágiles como humanos, pero para eso existe el orden y la sistematización, que son posibles desde la articulación de instituciones – no estatales, sino ciudadanas; y digo no estatales porque en estos momentos no sería realista proponerlo- que hagan frente y sostengan la vergüenza y el dolor que todavía tenemos.
PA: ¿Es buena la crisis para la literatura nacional?
JMT: La crisis genera ideas, pero no crea sistemas y lo que necesitamos es continuidad, estructuras y esto se logra solamente mediante procesos de “superación” de las crisis. Por el momento, tenemos la rabia, pero el día que intuyamos la justicia, tendremos los relatos; mientras tanto, podemos dar cuenta de lo que pasó, de lo que sucede, denunciamos, construimos cosas, pero la gran literatura también tiene, en medio del dolor y del caos (con respecto a las literaturas post crisis) una dosis necesaria de victoria.
Por el momento, nada más hemos sufrido reveses. Lo que sí es cierto, es que nuestras crisis nos dan más argumentos, más peso dentro de nuestros contenidos.
PA: ¿Para usted es importante una literatura social y comprometida?
JMT: Sí, es fundamental, pero hay que definir bien qué es una literatura social y comprometida. Si se siguen los modelos del realismo socialista, no se llegará demasiado lejos. El compromiso social, y en este caso cito a Sábato, se logra cuando el escritor sabe transmitir con su trabajo los sueños y las pesadillas de la colectividad.
No existe literatura sin filosofía ni literatura que no pretenda entender a la gente: la literatura, por sí misma es social y es comprometida, la buena literatura. Y en la literatura tenemos muchos recursos para hacerlo. El literato que maneja bien su técnica, hará forzosamente una literatura social y comprometida, aunque en su momento, quizá no se la vea como tal.
PA: En Literatura, ¿en qué trabaja ahora?
JMT: Estoy escribiendo los insumos de una novela larga, tengo tres nouvelles que debo revisar y corregir, además de algunos relatos.
PA: ¿Y en comunicación?
JMT: Mientras viajo hago entrevistas: en Argentina he entrevistado a Ananké Assef, que es una artista de la fotografía bastante interesante, a Hermenegildo Sábat, uno de los caricaturistas y grafistas más importantes del país, a los realizadores de un documental sobre los Padres de la Plaza de Mayo y tuve un encuentro con García Lupo, uno de los fundadores de Prensa Latina, amigo personal del Ché y de Rogelio Walsh; quise entrevistarlo pero no se dejó, de hecho, tenía unas cuantas preguntas qué hacerle: ¿de dónde sacaba las fuerzas el Ché o un Walsh para hacer lo que hicieron? ¿Cómo eran cuando jóvenes? ¿Eran tan brillantes como apunta el mito que se cierne en torno a ellos?
Quería saber más sobre los aspectos personales de estos hombres para no verlos como dioses sino como hombres, hombres en la historia, que es finalmente lo que creo que eran. Hombres de valor, con agallas, eso sí, pero hombres finalmente. Siempre hago artículos, próximamente los publicaré en una página acá en Argentina y espero mandarlos a Honduras.
PA: ¿Para finalizar, cree que el Gobierno actual realice mejoras con respecto a la cultura y sus ramas? ¿Por qué?
JMT: Definitivamente no. El gabinete de Lobo es uno de los peores de la historia del país, son los perros guardianes de la maquinaría detrás del golpe de Estado y de gente como ellos, no puede salir nada bueno.
PA: Autores extranjeros de los cuales guste...
JMT: Muchos y no solamente escritores, sino también pintores, cineastas, deportistas, músicos. En cine tengo algunas favoritas: “1900” de Bertolucci, “Germinal”, de Claudel, y que es también una obra genial de Zola, los “Padrinos”, “Apocalipsis ahora”, de Coppola, el cine de Buñuel, “La leyenda del indomable” con Paul Newman; en literatura me encanta Rulfo, Kundera, Vargas Llosa, recientemente leí a Murakami y me dejó impresionado… Proust, Dostoievski, Kafka, hay muchos….
Hace unos meses conocí mejor el trabajo de Miró y me encantó; uno de mis pintores favoritos es Ribera, pero he quedado impresionado con obras de Courbet, de Goya... se me escapan nombres. A mí particularmente me influyen elementos dispares y asistemáticos, no puedo decir cuáles son mis autores favoritos porque siempre estoy en búsqueda de nuevas fuentes y no solamente las encuentro en el ámbito artístico.
Debo decir que también me encanta el fútbol y la música y que tanto un Zidane o un Mágico Gonzales como un Silvio o Pink Floyd han ejercido una influencia poderosa en mí. Eso es lo bueno de los escritores, podemos aferrarnos al ala de cualquier pájaro…
PA: Y autores hondureños...
Sin respuesta.
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Entrevistas
miércoles, 12 de mayo de 2010
Represión transversal en Honduras
La represión en el gobierno de Lobo Sosa está utilizando una estrategia transversal para recabar información y para amedrentar y aniquilar a los miembros de la Resistencia:
- Robo aleatorio sobre miembros no reconocidos como líderes del FNRP pero que manejan información organizativa. (Robo de laptops y otras unidades de almacenamiento)
- Asesinato indiscriminado de jóvenes que se reunen en las esquinas de sus barrios o colonias en Resistencia (las zonas de alta marginalidad demostraron durante el Golpe de Estado su posición firme en Resistencia).
- A los represores y sicarios no se les escapa el hecho que la Resistencia es heterogénea y que su militancia, por los momentos, no se objetiva en organización partidaria. Por eso no actúan hacia una organización política claramente diferenciada por su organización: matan a discreción sabiendo que matar en zonas de Resistencia se lleva varias vidas de todo tipo, aterrorizando a los simpatizantes del FNRP y desviando su conciencia hacia la necesidad de seguridad.
- La represión por lo tanto, abarca mayor número de personas que lo practicado en los años 70 y 80, elevándose el número en el fuego cruzado provocado por la guerra del narco, otro instrumento activado de la oligarquía.
-Los medios no cesan de mostrar las muertes para seguir con el ablandamiento: se aniquila físicamente y también se aniquilan emociones, valores prefigurados en el humanismo. Resultado: elevan el nivel de espanto y lo convierten en necesidad de soluciones políticas bajo la premisa "los hondureños no queremos más que paz y seguridad... lo demás (Resistencia, Conciencia social) no importa".
- Robo aleatorio sobre miembros no reconocidos como líderes del FNRP pero que manejan información organizativa. (Robo de laptops y otras unidades de almacenamiento)
- Asesinato indiscriminado de jóvenes que se reunen en las esquinas de sus barrios o colonias en Resistencia (las zonas de alta marginalidad demostraron durante el Golpe de Estado su posición firme en Resistencia).
- A los represores y sicarios no se les escapa el hecho que la Resistencia es heterogénea y que su militancia, por los momentos, no se objetiva en organización partidaria. Por eso no actúan hacia una organización política claramente diferenciada por su organización: matan a discreción sabiendo que matar en zonas de Resistencia se lleva varias vidas de todo tipo, aterrorizando a los simpatizantes del FNRP y desviando su conciencia hacia la necesidad de seguridad.
- La represión por lo tanto, abarca mayor número de personas que lo practicado en los años 70 y 80, elevándose el número en el fuego cruzado provocado por la guerra del narco, otro instrumento activado de la oligarquía.
-Los medios no cesan de mostrar las muertes para seguir con el ablandamiento: se aniquila físicamente y también se aniquilan emociones, valores prefigurados en el humanismo. Resultado: elevan el nivel de espanto y lo convierten en necesidad de soluciones políticas bajo la premisa "los hondureños no queremos más que paz y seguridad... lo demás (Resistencia, Conciencia social) no importa".
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Golpe de Estado Honduras
La Nación, de Costa Rica, editorial que edita el marco general del Golpe de Estado en Honduras
¿Resulta entonces que es o no es? ¿Qué esperaban las dulces comparsas internacionales de un régimen surgido como tumor de la violencia represiva del Golpe de Estado? ¿A qué le apuestan ahora que ponen el grito en el cielo? ¿Jugaban a la política internacional? EDITORIAL
Mal síntoma en Honduras
Los crímenes impunes contra periodistas revelan la debilidad de su
Estado de derecho
Las autoridades deben convertir en acciones sus promesas de investigación
10:25 a.m. 11/05/2010
En poco menos de dos meses, siete periodistas hondureños han sido
asesinados. Mediante diferentes voceros, el Gobierno ha manifestado su
preocupación y ha reiterado que desarrollan investigaciones bien
encaminadas. Incluso, el presidente, Porfirio Lobo, dijo recientemente
que solicitaría colaboración de Colombia, España y Estados Unidos para
ayudar en las pesquisas. Sin embargo, hasta ahora no ha sido capturado
ningún sospechoso significativo, y es posible que estos casos –y otros
que, por desgracia, podrían sumarse– terminarán en la impunidad.
Ante la ineficacia oficial mostrada hasta para detener este componente
de la violencia que azota al país, es necesaria una gran presión y
también ayuda internacional. Por esto debe ser bienvenida la instancia
formulada el lunes por varios expertos en derechos humanos de las
Naciones Unidas, que piden “investigar minuciosamente” las muertes y
proteger a los periodistas. A esto se suman la visita que pronto
realizará a Honduras una delegación de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos y las denuncias y preocupación expresadas por
organizaciones de prensa internacionales serias, como Reporteros Sin
Fronteras, el Comité para la Protección de Periodistas y la Sociedad
Interamericana de Prensa.
No hay suficientes razones de peso para asegurar que los asesinatos
tienen motivaciones políticas, pero tampoco para negarlo, si tenemos
en cuenta la crisis institucional que ha vivido el país y su tradición
de violencia y arbitrariedad. Es posible que, al menos algunos de los
crímenes, sean consecuencia de las crecientes actividades del crimen
organizado en Honduras. Y no debemos olvidar que, por décadas, varios
medios, periodistas y hasta organizaciones periodísticas hondureñas,
han tenido vinculaciones con sectores de poder (legítimos o fácticos)
basadas en prácticas corruptas, que han condicionado su independencia
y los han precipitado en turbios tráficos de influencia.
En ausencia de investigaciones adecuadas, los factores mencionados
impiden llegar a conclusiones certeras sobre los móviles de los
asesinatos. Sin embargo, algo sí es totalmente claro y, por ello,
inquietante: la debilidad del Estado de derecho en Honduras y la
incapacidad de las autoridades para proteger el bien más preciado de
cualquier ser humano: la vida. Por esto, los asesinatos son síntoma de
un problema mayor, y que no es nuevo, aunque se ha agudizado.
Cualquier crimen es humanamente inaceptable. Pero su gravedad social
se acrecienta cuando se comete contra quienes practican el periodismo.
Porque, más allá del profesionalismo o ética (en algunos casos
dudosos) que haya animado a las víctimas, los asesinatos de
periodistas trascienden el ámbito individual y se convierten en
agresiones a la libertad de expresión, uno de los elementos básicos
del régimen democrático.
Sean narcotraficantes, escuadrones de sicarios contratados por
terceros, miembros de organismos de seguridad o alguien que ajusta
cuentas personales, la eliminación deliberada de periodistas transmite
un mensaje tan simple como siniestro a todo el gremio y al resto de la
sociedad: divulgar informaciones u opiniones puede costarles la vida.
Las consecuencias no son difíciles de imaginar.
Por tales razones, se impone una acción rápida, eficaz y ajustada a la
legalidad por parte de las autoridades. Demasiado se han tardado ya.
Lo menos que puede hacer el Gobierno es tomarse realmente en serio
estos crímenes y convertir en hechos su preocupación manifiesta. Apoyo
internacional no faltará. Pero, para que sea eficaz, lo mínimo es un
compromiso oficial con la investigación de los casos, con la
prevención de otros y, ojalá también, con una tarea que los
trasciende: la de avanzar con firmeza en el establecimiento de un
verdadero Estado de derecho en Honduras.
Mal síntoma en Honduras
Los crímenes impunes contra periodistas revelan la debilidad de su
Estado de derecho
Las autoridades deben convertir en acciones sus promesas de investigación
10:25 a.m. 11/05/2010
En poco menos de dos meses, siete periodistas hondureños han sido
asesinados. Mediante diferentes voceros, el Gobierno ha manifestado su
preocupación y ha reiterado que desarrollan investigaciones bien
encaminadas. Incluso, el presidente, Porfirio Lobo, dijo recientemente
que solicitaría colaboración de Colombia, España y Estados Unidos para
ayudar en las pesquisas. Sin embargo, hasta ahora no ha sido capturado
ningún sospechoso significativo, y es posible que estos casos –y otros
que, por desgracia, podrían sumarse– terminarán en la impunidad.
Ante la ineficacia oficial mostrada hasta para detener este componente
de la violencia que azota al país, es necesaria una gran presión y
también ayuda internacional. Por esto debe ser bienvenida la instancia
formulada el lunes por varios expertos en derechos humanos de las
Naciones Unidas, que piden “investigar minuciosamente” las muertes y
proteger a los periodistas. A esto se suman la visita que pronto
realizará a Honduras una delegación de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos y las denuncias y preocupación expresadas por
organizaciones de prensa internacionales serias, como Reporteros Sin
Fronteras, el Comité para la Protección de Periodistas y la Sociedad
Interamericana de Prensa.
No hay suficientes razones de peso para asegurar que los asesinatos
tienen motivaciones políticas, pero tampoco para negarlo, si tenemos
en cuenta la crisis institucional que ha vivido el país y su tradición
de violencia y arbitrariedad. Es posible que, al menos algunos de los
crímenes, sean consecuencia de las crecientes actividades del crimen
organizado en Honduras. Y no debemos olvidar que, por décadas, varios
medios, periodistas y hasta organizaciones periodísticas hondureñas,
han tenido vinculaciones con sectores de poder (legítimos o fácticos)
basadas en prácticas corruptas, que han condicionado su independencia
y los han precipitado en turbios tráficos de influencia.
En ausencia de investigaciones adecuadas, los factores mencionados
impiden llegar a conclusiones certeras sobre los móviles de los
asesinatos. Sin embargo, algo sí es totalmente claro y, por ello,
inquietante: la debilidad del Estado de derecho en Honduras y la
incapacidad de las autoridades para proteger el bien más preciado de
cualquier ser humano: la vida. Por esto, los asesinatos son síntoma de
un problema mayor, y que no es nuevo, aunque se ha agudizado.
Cualquier crimen es humanamente inaceptable. Pero su gravedad social
se acrecienta cuando se comete contra quienes practican el periodismo.
Porque, más allá del profesionalismo o ética (en algunos casos
dudosos) que haya animado a las víctimas, los asesinatos de
periodistas trascienden el ámbito individual y se convierten en
agresiones a la libertad de expresión, uno de los elementos básicos
del régimen democrático.
Sean narcotraficantes, escuadrones de sicarios contratados por
terceros, miembros de organismos de seguridad o alguien que ajusta
cuentas personales, la eliminación deliberada de periodistas transmite
un mensaje tan simple como siniestro a todo el gremio y al resto de la
sociedad: divulgar informaciones u opiniones puede costarles la vida.
Las consecuencias no son difíciles de imaginar.
Por tales razones, se impone una acción rápida, eficaz y ajustada a la
legalidad por parte de las autoridades. Demasiado se han tardado ya.
Lo menos que puede hacer el Gobierno es tomarse realmente en serio
estos crímenes y convertir en hechos su preocupación manifiesta. Apoyo
internacional no faltará. Pero, para que sea eficaz, lo mínimo es un
compromiso oficial con la investigación de los casos, con la
prevención de otros y, ojalá también, con una tarea que los
trasciende: la de avanzar con firmeza en el establecimiento de un
verdadero Estado de derecho en Honduras.
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Derechos Humanos
Himno a la materia, José Antonio Domínguez, piedra miliar de la poética hondureña

¡Oh, materia sublime, eterna y varia,
que con el gran prodigio de tu esencia
y el arcano infinito de tus formas
como madre perenne, siempre joven
a quien su propia fuerza fecundara,
llenas la inmensidad del Universo
y eres causa y efecto misterioso
de cuantos seres bullen y rebullen
con aspecto de vida en los espacios,
desde los vastos mundos y los soles
que por la noche brillan como antorchas
suspensas en el éter cristalino,
hasta los invisibles infusorios
que habitan en miríadas y millones
en el fondo irisado de una gota
de rocío...!
¡Oh, prolífica y sagrada
materia que en el vasto mecanismo
de la augusta creación tienes tu imperio
de onmímodo poder, y a todas horas
ordenas y ejecutas por ti misma
las leyes admirables que presiden
la vida universal, diversa siempre
del coro de criaturas que en ti nacen
y a ti vuelven al fin: obras perfectas
en cuanto cabe serlo en lo infinito,
que ora inmensas cual moles desmedidas,
ora medianas, ora imperceptibles,
de ti el cuerpo reciben y el aliento
que sujeta sus órganos y hace
que cumplan por lo menos el destino
de nacer y morir!
¡Salve mil veces
oh, materia infinita y soberana!
De la que surge sin cesar creadora,
ordenándolo todo con maestría,
la fuerza, ese milagro portentoso,
especial de alma-mater de tu seno
que incontrastable, inteligente y pura,
cual si Dios mismo su poder rigiese
produce los fenómenos más grandes,
combina los agentes más fecundos,
da vida a los primarios elementos
y organiza la vida de los seres
que brotan de los mundos, de igual modo
que hace que giren éstos en sus órbitas,
por la atracción tan solo suspendidos
alrededor del sol!
En ti reside,
de ti dimana y hacia ti refluye
la vida universal que no se agota
y es como inmenso genesiaco río
que al recorrer su seno lo fecunda,
porque lleva en sus ondas la simiente
de que brotan en mágicos regueros
las vidas de que surgen nuevas vidas,
que al llenar su misión dejan el germen
de nuevos seres que al vivir difunden:
porque en el laboratorio de lo creado
en tanto que unos mueren otros nacen
y la vida se extiende y se derrama
buscando nuevos moldes y por último
se transforma y renace de la muerte
cual fabuloso Fénix.
¡Oh, materia!
Tú eres lo único eterno; tú no acabas:
tú no aumentas, tú no disminuyes:
eres principio y fin de cuanto existe;
de ti depende todo y a ti torna.
Eres la misma aunque diversa siempre,
pues tu esencia suprema, indestructible,
es tan compleja y a la vez tan una
que recorre una escala interminable,
de formas, de organismos y de vidas,
y en labor incesante por doquiera
renueva sus creaciones y persiste
esparciendo destellos de sí misma
que encarnan nuevas vidas cual si fueses
¡oh, materia! alma y vida del gran todo
llamado Creación.
Tú solamente
no has tenido alborada ni podrías
tener jamás ocaso. Cuanto alienta
lo mismo en lo pequeño que en lo grande
está sujeto al tiempo: vive y muere:
es decir, se transforma y en ti queda:
pues la vida del ser solo es fenómeno
de resplandor fugaz. Los mismos
soles y los mundos de fábrica tan sólida
tienen su fin; tras incontables años
llega el día en que extinto su calórico
giran en los espacios insondables
cadáveres helados e insepultos,
en tanto que quizás en otros cielos
nuevos mundos se forman donde pronto
brotarán nuevos seres.
¡Oh, prodigio!
Mas si la vida individual es breve
y pasa como sueños y luego se hunde
en la noche espantosa del olvido,
no es así la vida universal. En vano
la muerte apaga con su helado aliento
las llamas de la vida una tras otra.
Una vida en verdad es casi nada;
pero el conjunto inmenso de las vidas
que forman el vastísismo Universo
eso es algo magnífico y grandioso
que no puede abarcar el pensamiento,
que no puede extinguir soplo ninguno,
que a todo cataclismo sobrenada
y en inmortal cadena se prolonga
llenando lo infinito.
Lo que el hombre
llama muerte y la teme a cada instante,
es solo una apariencia, un accidente
que prepara ¡oh, materia! tus desechos
a nuevos organismos, sin que pueda
amenguar el poder de tus creaciones
porque previsto se halla y mucho sirve
en el plan colosal de sus sistemas.
La muerte para ti solo es acaso
como un abono que te das a ti misma
tal vez por mantener ágil e incólume
de tu vigor el germen patentísimo;
o quizás como un baño en cuyas aguas
rejuveneces tus gigantes miembros
por cuyas venas corre siempre nueva
savia de eternidad.
La muerte nunca
destruye, ni podrá de modo alguno
la más mínima parte de tu masa;
ella es quizá el agente más activo
que en el taller más inmenso de los seres
esparce los raudales de la vida
que de ti mana en incansables ondas.
Ella no mata; en realidad divide,
y separa elementos que bien pronto,
al combinarse en prodigiosas mezclas,
dan vida inesperada y repentina
a extraños organismos que se forman
como por ley fatal, pero que es siempre
la providencia eterna de las cosas
que también es corono deslumbrante
de sus grandes virtudes.
¡Oh, materia!
Sin duda cuando creas y transformas,
cuando enciendes la antorcha de una vida
o cuando apagas esa antorcha, no haces
ni bien ni mal: o al menos no meditas
tan extraños efectos que anonadan
la obscurísima mente de los hombres;
reside en ti la perfección suprema
de la inconsciencia que por ley divina
bajo el influjo de potentes causas,
lo mismo crea un mundo prodigioso
que da vida a un insecto. Eres hermosa,
eres sublime cuando das la vida
lo mismo que al quitarla en apariencia
sin que te importe a quién.
¿Sabes acaso
que el hombre, ese pigmeo miserable,
te desprecia creyéndose en la tierra
el rey de lo creado, un ser distinto
y superior a ti, que tiene un alma
en donde se concentra lo infinito
y eterno de las cosas, viva chispa
que no puede morir; porque su origen
arranca del aliento luminoso
del divino arquitecto de los mundos
del que sacó del fondo de la nada
el principio de todo, el caos mismo,
que al condensarse y adquirir contornos
te dio el cuerpo y la vida que trasmites
a cada ser que en la extensión vacía
se despierta a vivir?
¿Has hecho caso
jamás de sus abstrusas ambiciones,
engendros del delirio de su mente,
que a comprender no alcanza cosa alguna
de cuanto encierra el panorama espléndido
de la naturaleza que es tan solo
como un movible espejo de sus formas
diseminadas infinitamente
por los incalculables horizontes
apenas escuchados, porque nunca
la ciencia humana explorará el misterio
de tu extensión ni encontrará la clave
que la ayude a explicarse los enigmas
que ve por todas partes, ni siquiera
conocerá la esencia milagrosa
del átomo más leve?
El hombre iluso,
nacido del calor de tus entrañas
e hijo tuyo a toda hora, no comprende,
no quiere comprender, que su existencia
es como todo lo que alienta y vive
en la esfera del orbe, solamente
el resultado de fatales fuerzas
que por virtudes propias al fundirse
producen el fenómeno que informa
la gran vitalidad de un organismo;
no comprende que salvo la excelencia
de ciertas facultades que requieren
medios propios en él para externarse,
su vida se equipara por completo
a la de tantos seres multiformes
que como él también viven.
No comprende,
en su orgullo satánico engreído,
que su vida es levísima burbuja
que el roce más ligero despedaza;
no comprende que él es menos que un grano
de arena que se pierde y se confunde
en las inmensidades de un desierto:
átomo del océano infinito
que se piensa ¡oh blasfemia inexorable!,
imagen del Dios mismo. ¿Acaso ignora
que hay en el éter incontables mundos
superiores mil veces a la Tierra,
mundos que han de poblar sin duda seres
más perfectos que el hombre, ya en figura,
ya en fuerza y en facultad o porque tengan
más nobles atributos?
Pobre hombre,
infeliz individuo condenado
a ser el habitante de un planeta
de los más inferiores que gravitan
en el éter azul de lo insondable,
alrededor de un sol, como si fuesen
enormes colibríes revolando
en torno a inmensa flor. El hombre vive
sobre un planeta opaco y pequeñísimo
donde la vida es corta y sin objeto:
gusano miserable que se sueña
muchas veces gigante, y por desdicha
despierta de su sueño de locura
para caer en seguida en otro sueño,
y así pasa entre sombras y quimeras
hasta que muere al fin.
¿Acaso tiene
misión alguna individual el hombre?
¿No es verdad que a pesar de cuanto digan
sobre la triste tierra el hombre pasa
en perpetua niñez y luego se hunde
en la tremenda noche inescrutable,
sin dejar ni la huella de su paso,
porque implacable con su mano el tiempo
todo lo borra al fin? ¿Cuál es entonces
el destino del hombre? ¿Por qué vive?
¿A qué viene a este valle de miserias
si no es a perpetuar sin proponérselo
su propia imagen que al vivir prosigue
en la misma ignorancia, fatalmente
trasmitiendo la vida sin pensarlo
a nuevos infelices?
¡Ah!, la vida,
la vida individual es para el hombre
una cosa tristísima: hasta es justo
dejar que el pensamiento se solace
soñando nueva vida tras la tumba.
¡Es tan triste vivir breves momentos
para morir después, que a ser posible
fuera mejor exterminar la especie
e impedir que el dolor la perpetúe
vedándole al amor reproducirse!
¡Ay, infeliz del que por suerte cae
en el círculo odioso de la vida,
porque juguete de inclementes hados,
irá sin rumbo padeciendo siempre
hasta hallar su sepulcro...!
Mas, con todo
a pesar de que el mundo de los hombres
no nos brinda la dicha ni podemos
hallar un alto fin que satisfaga
nuestra osada ambición, es indudable
que el mundo, el Universo, cuanto existe
si no nos dan felicidad alguna,
tal vez porque jamás nos conformamos,
son un bello espectáculo, una cosa
tan grande, tan magnífica y sublime
que muchas veces sin quererlo el labio
lleno de admiración se abre entusiasta
para entonar un himno laudatorio
al estupendo autor de tanto hechizo,
de tanta maravilla incomprensible
y de tanto esplendor.
Cuando extasiado
contemplo la hermosura de un paisaje,
en la hora misteriosa del crepúsculo,
o admiro por la noche el firmamento
constelado de ardiente argentería;
cuando absorto y suspenso me divago
recordando en mi espíritu el efecto
de los mágicos cuadros que a mi vista
llenaron de estupor, ya en pleno bosque,
ya en las cúspides altas, o bogando
sobre el dorso del mar; yo me deleito
con transportes de gozo indefinible;
yo me alegro en verdad de la existencia
para ver y sentir, y dentro del alma
encontrar la certeza de algo grande
que eleva el corazón.
Cuando así pienso,
cuando el escepticismo se adormece,
a través de la fe yo miro el mundo
como amable mansión y hallo la vida
en conjunto de todos los hermanos
como un vasto taller de donde surgen
para la sociedad inmensos bienes,
el progreso constante, el noble imperio,
de la fraternidad, la dicha misma
brindando su porción a cada uno;
todos unidos en grandioso anhelo
cumpliendo algún destino se figuran
ver a Dios que les ve tras de las nubes
y les sonríe como padre amante
con entrañable amor.
Pero todo eso
es sólo un espejismo de la mente;
todos los seres que lo creado encierra
sólo somos visiones muy fugaces.
Todo fenece al fin, la vida es sueño
que se pierde entre dos noches abscuras.
La muerte misma es ilusión. Tú sola,
oh, materia grandiosa e ilimitada,
persistes sobre todo eternamente.
¿Eres hija de Dios? ¿Eres Dios mismo?
Yo no sé que eres tú, ni a ti te importa
que yo crea o que dude. Inexorable
y muda a mis preguntas permaneces
como si fueses sorda e insensible,
¿Qué le importa al coloso formidable
lo que piense una oruga?
Tú sin duda
no debes ni pensar. No te hace falta
porque tus pensamientos son acciones.
Eres tan grande, en realidad tan grande,
que delante de ti todo es pequeño.
Y pensar que muy pronto, yo si acaso
soy átomo que piensa porque vive
dejaré de alentar para perderme
y fundirme en tu seno hecho partículas
que la combinarse han de dar vida luego
ora a viles insectos y gusanos,
ora a yerbas y arbustos al mezclarse.
¡Pensar que este fenómeno radiante
de mi vida infeliz ha de extinguirse
cual si no hubiese sido!
¡Qué tristeza!
El hombre es en la tierra cual sonámbulo
que dirige fantástico destino
o torpe acaso sin razón ninguna;
mas, no les escarnezcamos, que no es justo:
su desgracia fatal no es culpa de nadie;
pues nada en realidad es malo o bueno.
Por eso resignado y conmovido,
yo te canto, ¡oh, materia despiadada!
Eres monstruo a la vez que santa madre;
mezcla de sombra y luz; conjunto inmenso
donde todo comienza y todo acaba
como en terrible mar. ¡Salve mil veces
cuna y sepulcro de los mismos astros!
¡Digna obrera de Dios!: ¡mil veces salve!
José Antonio Domínguez 1869-1903
... --- ...
Se desata campaña contra Magisterio STOP Matan niña y padres centro STOP Buscan eliminar Estatuto del Docente STOP niña intentó huir no pudo STOP Continúa huelga de hambre SITRAUNAH STOP Cae árbol en techo ancianitos STOP Aparecen cadáveres por todos lados STOP Ricardo llora por aprobación peaje STOP Paro de transporte congestiona sueños STOP Enorme acumulación de rabia campea STOP Los maestros están de toque STOP Pepe Lobo sopla sopla infractuosamente STOP Encuesta firmada por medio mundo STOP ¿Cuándo viene Mel a empujar? STOP Éxodo hacia USA continúa imparable STOP Golpistas cuentan cuentos chinos diariamente STOP Renato Álvarez condecorado por Milicos STOP Canal 36 vocero del GUN STOP Sacan uñas de estudiante Psicología STOP Costly se perderá el mundial STOP Fúnez baila tango masca chicle STOP UNASUR se blinda contra estupidez STOP Fúnez considera FMLN juguete de Mattel STOP TPS OEA ONU FUCK YOU
martes, 11 de mayo de 2010
Compañero Adalberto Figueroa, PRESENTE!!
Ya son 17 los asesinados por motivos políticos en la Honduras desde que el golpista Pepe Lobo recogiera el poder de manos del fascista Roberto Micheletti hace poco más de 3 meses.
El último activista en ser asesinado se llamana Adalberto Figueroa, líder político y ecologista de su comunidad en el departamento de Olancho. Militante del Movimiento Ambientalista de Olancho (MAO) se había opuesto frontalmente al enorme incremento de la explotación de manera que se ha producido después del golpe de estado.
Según la directiva del MAO, "cabe mencionar que después del golpe de Estado, las explotaciones madereras se han intensificado, los madereros se hacen valer de sus amigos que tienen en el ICF y otras instituciones públicas, para pasar por encima de los derechos de las comunidades, esta razón obligó a Adalberto y las comunidades a defender sus derechos ante estos atropellos."
También según los dirigentes del movimiento social ecologista al que pertenecía Adalberto Figueroa, éste "días antes había levantado una denuncia en la que se solicitaba ante el Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal (ICF) detener los cortes de madera en esta zona, además se había realizado un cabildo abierto en el que se aprobó realizar los tramites para declarar la zona, área forestal protegida, por la importancia que tiene para el Municipio, estas acciones sin duda, han incomodado a los explotadores del recurso, quienes al ver amenazados sus intereses han pagado sicarios para terminar con la vida de Adalberto."
Figueroa fue asesinado frente a su hijo de 11 años y un sobrino cuando iban en busca de leña. En ese momento varios hombres encapuchados aparecieron y los acribillaron a balazos.
Las organizaciones de los Derechos Humanos en Honduras como el Comité para la Defensa de los Derechos Humanos (CODEH) y el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) señalan al dictador Pepe Lobo como responsable de los hechos y denuncian la complicidad del Ministerio Público que no abre investigaciones para esclarecer lo sucedido en estos asesinatos.
Mientras tanto varios trabajadores y un estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) se han puesto en huelga de hambre en protesta por los despidos masivos que está llevando a cabo la rectora Julieta Castellanos contra los trabajadores que forman parte del Sindicato de Trabajadores de la Universidad (SITRAUNAH), afín al Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).
En otras ocasiones muchos trabajadores han visto como eran despedidos por ser militantes o simpatizantes de la resistencia hondureña.
Fuente: http://tercerainformacion.es/spip.php?article15063
El último activista en ser asesinado se llamana Adalberto Figueroa, líder político y ecologista de su comunidad en el departamento de Olancho. Militante del Movimiento Ambientalista de Olancho (MAO) se había opuesto frontalmente al enorme incremento de la explotación de manera que se ha producido después del golpe de estado.
Según la directiva del MAO, "cabe mencionar que después del golpe de Estado, las explotaciones madereras se han intensificado, los madereros se hacen valer de sus amigos que tienen en el ICF y otras instituciones públicas, para pasar por encima de los derechos de las comunidades, esta razón obligó a Adalberto y las comunidades a defender sus derechos ante estos atropellos."
También según los dirigentes del movimiento social ecologista al que pertenecía Adalberto Figueroa, éste "días antes había levantado una denuncia en la que se solicitaba ante el Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal (ICF) detener los cortes de madera en esta zona, además se había realizado un cabildo abierto en el que se aprobó realizar los tramites para declarar la zona, área forestal protegida, por la importancia que tiene para el Municipio, estas acciones sin duda, han incomodado a los explotadores del recurso, quienes al ver amenazados sus intereses han pagado sicarios para terminar con la vida de Adalberto."
Figueroa fue asesinado frente a su hijo de 11 años y un sobrino cuando iban en busca de leña. En ese momento varios hombres encapuchados aparecieron y los acribillaron a balazos.
Las organizaciones de los Derechos Humanos en Honduras como el Comité para la Defensa de los Derechos Humanos (CODEH) y el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) señalan al dictador Pepe Lobo como responsable de los hechos y denuncian la complicidad del Ministerio Público que no abre investigaciones para esclarecer lo sucedido en estos asesinatos.
Mientras tanto varios trabajadores y un estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) se han puesto en huelga de hambre en protesta por los despidos masivos que está llevando a cabo la rectora Julieta Castellanos contra los trabajadores que forman parte del Sindicato de Trabajadores de la Universidad (SITRAUNAH), afín al Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).
En otras ocasiones muchos trabajadores han visto como eran despedidos por ser militantes o simpatizantes de la resistencia hondureña.
Fuente: http://tercerainformacion.es/spip.php?article15063
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Derechos Humanos
Rosa Luxemburgo a la cart
- La huelga de masa sólo puede tener lugar cuando las condiciones históricas para ellos están a la mano. No se podrá realizar en orden.
- Las huelgas de masas no son un método artificial que puede aplicarse, cuando el partido se ha estropeado en su política, con el fin de sacarnos del marasmo de la noche a la mañana. Cuando los conflictos de clase se han vuelto tan pronunciados y la situación política tan tensa que la vía parlamentaria ya no son suficientes para promover la causa del proletariado, la huelga de masas es de urgente necesidad y, a continuación, aunque no puede llevar a la victoria incondicional, es inmensamente útil a la causa del proletariado.
- Sólo cuando la situación ha llegado a ser tan extrema que no hay más esperanza para la cooperación con los partidos burgueses, especialmente con los liberales, puede el proletariado obtener el impulso necesario para el éxito de la huelga de masas.
- En consecuencia, la huelga de masas no es conciliable con una política centrada en el parlamentarismo.
- Dar forma a la organización de modo que usted no tiene que esperar la orden dada desde arriba, sino para que tenga las riendas del mando en sus propias manos.
- No hay que perderse en detalles técnicos como la reorganización de los cotizantes eventos sociales y del sistema de delegados. Todo esto es muy importante, pero su atención debe estar orientada sobre todo a los principios rectores generales de nuestra política en el parlamento y en todo el país.
- La política no debe ser formulada de tal manera que las masas queden siempre frente a hechos consumados. Por encima de todo, lo que se tiene que procurar es agenciarse de la prensa, que es un arma afilada que corta bruscamente la oscuridad en la mente de la gente.
- Las masas deben hacer oír su voz con el fin de impulsar a la nave del futuro. Entonces seremos capaces de afrontar el futuro con confianza. Que la historia haga su trabajo. Cuide que usted también realice su trabajo.
- En toda sociedad de clases, la cultura intelectual (arte y ciencia) es una creación de la clase dominante; y el objetivo de esta cultura es en parte asegurar la satisfacción directa de las necesidades del proceso social, y en parte satisfacer las necesidades intelectuales de la clase gobernante.
- Las huelgas de masas no son un método artificial que puede aplicarse, cuando el partido se ha estropeado en su política, con el fin de sacarnos del marasmo de la noche a la mañana. Cuando los conflictos de clase se han vuelto tan pronunciados y la situación política tan tensa que la vía parlamentaria ya no son suficientes para promover la causa del proletariado, la huelga de masas es de urgente necesidad y, a continuación, aunque no puede llevar a la victoria incondicional, es inmensamente útil a la causa del proletariado.
- Sólo cuando la situación ha llegado a ser tan extrema que no hay más esperanza para la cooperación con los partidos burgueses, especialmente con los liberales, puede el proletariado obtener el impulso necesario para el éxito de la huelga de masas.
- En consecuencia, la huelga de masas no es conciliable con una política centrada en el parlamentarismo.
- Dar forma a la organización de modo que usted no tiene que esperar la orden dada desde arriba, sino para que tenga las riendas del mando en sus propias manos.
- No hay que perderse en detalles técnicos como la reorganización de los cotizantes eventos sociales y del sistema de delegados. Todo esto es muy importante, pero su atención debe estar orientada sobre todo a los principios rectores generales de nuestra política en el parlamento y en todo el país.
- La política no debe ser formulada de tal manera que las masas queden siempre frente a hechos consumados. Por encima de todo, lo que se tiene que procurar es agenciarse de la prensa, que es un arma afilada que corta bruscamente la oscuridad en la mente de la gente.
- Las masas deben hacer oír su voz con el fin de impulsar a la nave del futuro. Entonces seremos capaces de afrontar el futuro con confianza. Que la historia haga su trabajo. Cuide que usted también realice su trabajo.
- En toda sociedad de clases, la cultura intelectual (arte y ciencia) es una creación de la clase dominante; y el objetivo de esta cultura es en parte asegurar la satisfacción directa de las necesidades del proceso social, y en parte satisfacer las necesidades intelectuales de la clase gobernante.
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Reseñas libros
lunes, 10 de mayo de 2010
29 años después soy el padre de mi padre

Nadie me dijo de frente -a nadie de nosotros, los hermanos, nos lo dijeron- el por qué lo mataron. Sólo hacían referencia a una avioneta que cruzó el cielo del pueblo con él, Carlos Esteban, agonizando con dos plomazos en su nuca.
Nadie nos dijo: "a tu padre lo mató un chafa por cuestiones políticas", no, lo vine a saber con exactitud casi 19 años después, por medio de un ex-militar borracho hasta la coronilla: "tu papá era un ñángara, un perro comunista... a un amigo le dieron el encargo, el capitán Billy Joya y Balí Castillo lo ordenaron, allá, a los del Batallón de San Lorenzo... y mi amigo era francotirador que no fallaba."
Era 1981 en pleno vendaval de desapariciones y asesinatos. En las rocolas de Sabanagrande el rey era Piero, en su habitación, mi abuela Cristina nunco supo la verdad y murío esperando al hijo malagradecido que jamás regresó a visitarla. "Cómo te parecés a tu papá" -me decía tocándome la cara desde su lecho convaleciente- "tu papá tan malagradecido..." Se decidió ir a buscarlo, entonces, en 1985, justo en el momento en que yo iba a entrar de cambio en mi primer juego de fútbol en cancha grande. "Venga Fabri, lo mandan a llamar de su casa -me dijo la profesora justo en la línea del campo- su abuelita acaba de morir... "La vida se nos va como la tarde/ y nos quedamos apagados, muy apagados...". Nunca más intenté jugar.
Con Roberto Carlos, César y Carlos, nos hemos encontrado desde hace varios años después de una inmensa ausencia. César vino y me regaló el Poema de Amor de Dalton que nuestro padre guardaba en su cuarto, y es así que la muerte de Dalton para mí es paralela a la de Carlos Esteban.
Luego de eso, César y yo sonreímos, nos vemos con insistencia, buscando las palabras que ha debido guardarnos de una u otra forma nuestro padre. Todas las palabras que debió decirnos cada día.
Y yo, sólo sé interpretarlas en la lucha.
F.E.
Grecia, imagen y espejos rotos










El compositor y ex ministro griego Mikis Theodorakis no cree que su país sea responsable de la crisis financiera que está atravesando. Theodorakis ve la mano de Washington detrás de la crisis financiera y denuncia el papel del FMI. Una interesante reflexión para comprender acerca de lo que está pasando en Grecia.
7 DE MAYO DE 2010
El sentido común del que dispongo no me permite explicar ni mucho menos justificar la rapidez de la caída de nuestro país desde el año 2009, caída que lo lleva ahora a recurrir al FMI, privándolo así de parte de su soberanía nacional y poniéndolo bajo un régimen de tutela.
Es curioso que nadie se haya ocupado hasta ahora de lo más simple, o sea de explicar nuestra trayectoria económica con cifras y documentos, para que nosotros, los ignorantes, fuésemos capaces de entender las verdaderas causas de esta evolución vertiginosa y sin precedentes cuyo resultado es la pérdida de nuestra identidad nacional y la humillación internacional.
Oigo hablar de una deuda de 360 000 millones de dólares, pero veo al mismo tiempo que muchos países presentan esas mismas deudas, e incluso mayores.
Por lo tanto, no puede ser esa la causa esencial de la desgracia. Lo que también me intriga es la desmesurada importancia de los ataques internacionales de los que nuestro país está siendo objeto, y cuya coordinación es casi perfecta, a pesar de tratarse de un país cuya economía es insignificante, lo cual acaba por parecer sospechoso.
Todo eso me lleva a pensar que alguien nos está culpabilizando y que nos están metiendo miedo para que nos pongamos en manos del FMI, lo cual tiene una importancia esencial en la política expansionista de Estados Unidos, y que todo el asunto de la solidaridad europea nos es más que una cortina de humo, para que no se vea que se trata de una iniciativa puramente estadounidense, para llevarnos a una crisis económica artificial, para que nuestro pueblo tenga miedo, para que se someta, para que pierda importantísimas conquistas y, finalmente, para que se ponga de rodillas y acepte la dominación extranjera.
¿Pero por qué?
¿En aras de qué planes y de qué objetivos?
Aunque he sido y sigo siendo partidario de la amistad greco-turca, tengo que decir que el repentino fortalecimiento de las relaciones gubernamentales y los precipitados contactos entre ministros y otros actores, me inspiran temor, al igual que los recientes viajes a Chipre y la próxima visita de Erdogan.
Sospecho que detrás de todo eso se esconde la política estadounidense con sus sospechosos proyectos, que tienen que ver con nuestro espacio geográfico, con la existencia de yacimientos petrolíferos, con el régimen de Chipre, con el mar Egeo, con nuestros vecinos del norte y con la actitud arrogante de Turquía, y que el único obstáculo para esos planes es la desconfianza y la oposición del pueblo griego.
En mayor o menor medida, todos los que nos rodean están atados al carro de Estados Unidos. La única diferencia es que nosotros, desde la dictadura de la junta y la pérdida del 40% de Chipre y hasta las incómodas polémicas con Skopje (la antigua república yugoslava de Macedonia) y con los ultranacionalistas albaneses, hemos venido recibiendo golpes sin tomar conciencia de ello.
Por eso tienen que eliminarnos como pueblo. Y eso es precisamente lo que está pasando en este momento. Yo invito a los economistas, los políticos y los analistas a que me desmientan.
Creo que no existe otra explicación lógica, a pesar del complot internacional, en el que han participado los europeos proestadounidenses como Merkel, el Banco Europeo, la prensa reaccionaria internacional, todos juntos han participado en el «gran golpe», que consiste en degradar a todo un pueblo de la categoría de pueblo libre a la de pueblo sometido.
Al menos yo no puedo encontrar otra explicación. Reconozco que no dispongo de conocimientos específicos. Pero lo que digo, lo digo utilizando mi sentido común. Puede que muchos estén pensando lo mismo que yo y quizás podamos comprobarlo en los próximos días.
En todo caso, yo quisiera alertar a la opinión pública y subrayar que si mi análisis resulta correcto, la crisis económica que, como ya dije anteriormente, nos ha sido impuesta no será entonces otra cosa que el primer trago amargo de una cena de Lúculo y que saldrán entonces a flote cuestiones cruciales de carácter nacional de las que no quiero ni pensar hacia dónde pueden llevarnos.
¡Ojalá me equivoque!
Míkis Theodorákis
Compositor y político griego.
domingo, 9 de mayo de 2010
Héctor Hernández en Café Paradiso, próximo jueves 13

Artistas en Resistencia invita a lectura de poesía a realizarse en Café Paradiso el día miércoles jueves 13 de mayo, a las 7:00pm
Héctor Hernández Montecinos (Santiago, Chile, 1979)
Licenciado en Literatura. Doctor © en Filosofía mención Teoría del Arte. Textos suyos aparecen en diversas antologías y revistas en Latinoamérica, EEUU, España y Alemania. Algunos han sido traducidos al inglés, portugués, francés, catalán, holandés, alemán y vasco.
Héctor Hernández Montecinos (Santiago, Chile, 1979)
Licenciado en Literatura. Doctor © en Filosofía mención Teoría del Arte. Textos suyos aparecen en diversas antologías y revistas en Latinoamérica, EEUU, España y Alemania. Algunos han sido traducidos al inglés, portugués, francés, catalán, holandés, alemán y vasco.
Ha sido invitado a festivales de poesía y a presentar sus libros en Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México y Perú. Ha sido becario del Consejo Nacional del Libro y la Lectura como ensayista (2003) y como poeta (2006), del FONDART para realizar su doctorado (2004 y 2005), de la Fundación Pablo Neruda (2005) y de la Fundación Andes (2005).
Escribe regularmente sobre literatura, subjetividad, cultura, arte y género. Su trabajo poético se ha cruzado con música, fotografía, instalaciones y diversas realizaciones audiovisuales. Ha dirigido varios proyectos editoriales, actualmente, hace performances y acciones de arte, collages en papel, ilustraciones, guiones y obras de teatro en pequeño formato. Es el director general de los encuentros latinoamericanos de poetas en Santiago de Chile “Poquita Fe”.
Escribe regularmente sobre literatura, subjetividad, cultura, arte y género. Su trabajo poético se ha cruzado con música, fotografía, instalaciones y diversas realizaciones audiovisuales. Ha dirigido varios proyectos editoriales, actualmente, hace performances y acciones de arte, collages en papel, ilustraciones, guiones y obras de teatro en pequeño formato. Es el director general de los encuentros latinoamericanos de poetas en Santiago de Chile “Poquita Fe”.
En el año 2009 obtuvo el premio Pablo Neruda, con el jurado compuesto por Waldo Rojas, designado por la Fundación Pablo Neruda; Matías Rafide, en representación de la Academia Chilena de la Lengua; Raúl Zurita por la Sociedad de Escritores de Chile y el director de la Fundación Pablo Neruda, Manuel Jofré, en calidad de Presidente del jurado, acordando por unanimidad entregar la distinción al poeta chileno Héctor Hernández Montecinos, “en razón de su profusa obra poética experimental y vanguardista, su aporte a la poesía y teoría chilena, y a la escritura nacional”
viernes, 7 de mayo de 2010
Entrevista a Saúl Ibargoyen - en exclusiva para Bitácora del Párvulo
Saúl me acepta de manera pronta esta entrevista, de la misma forma que aceptó venir a Honduras cuando lo invitamos con Paíspoesible, en el 2007. He querido abordarlo como lo que es: un compañero poeta que ha cruzado todas las esferas de la sensibilidad literaria, acompañado siempre con un amplio intrumental humanista que nos permite, sobre todo a sus lectores, entrar sin preámbulos a la rica aventura de su lucidez.
Aquí se cuela Honduras, por supuesto, con todos los significados y lecciones que le ha dado al mundo desde la brutal experiencia con el golpe de Estado cívico-militar.
F.E.- Gracias poeta por aceptar esta indagación a su persona. Me gustaría iniciar esta entrevista haciendo un viaje a su interior poético ¿Cómo razona la poesía? ¿Cuán importante es su ser visceral a la hora de enfrentar la construcción del poema?
S.I.- Creo que la poesía, en cuanto producto espiritual de la cultura, no razona sino que, al cabo de unos cinco milenios de escritura organizada como sistema utilitario, luego creativo y aun cognitivo, plantea o exige el reconocimiento de sus propias leyes... que van más allá de la literatura. Eso que denominas visceralidad como factor de composición del poema, no sería más que la raíz anímica -apoyada en el deseo y la necesidad irrefrenables- que lleva a la mal llamada “creación” poética.
¿Hasta dónde hay creación cuando lo que hacen los poetas es operar con un patrimonio común (lengua, cultura, tradición, experiencias colectivas…) al que todos aportan elementos más o menos personales?
Nadie puede inventar una nueva lengua, sí una nueva expresión, y menos una lengua poética cada vez que escribe sus versos… Lo nuevo es aquello que permite nuevas opciones para lo nuevo. Por eso se ha dicho que la originalidad consiste en encontrar un lugar fresco en la almohada.
F.E.- Conociendo de su fascinación por las palabras nuevas o sus usos locales ¿es la poesía una lucha contra la petrificación del idioma? ¿Qué tanto necesita el lenguaje cotidiano a la poesía?
S.I.- Pienso que se trata de una peleada dialéctica entre la búsqueda de romper los límites del idioma en sus varias dimensiones y la forja de palabras, si no nuevas, distintas como propuesta de uso y de cambio. La cotidianidad (cuna de la poesía) está saturada de neologismos que, casi siempre, al no fijarse en un sostén adecuado, se diluyen en la desmemoria comunitaria. O simplemente porque les correspondía una efímera aparición en un campo lingüístico determinado; tal vez algo quede de esa presencia, pero su eco es indescifrable, quizás indetectable.
La poesía se hace hablando, respirando, silenciando, cantando, susurrando, olvidando y hasta escribiendo… ¿Cuántas voces, cuántos yoes poéticos hay en cada voz?
F.E.- ¿La poesía política es coyuntural o es una política de vida?
S.I.- Gran parte de la producción poética hasta el presente, es política; o sea sale de la polis. El “creador” verbal, el poeta, es el “vatepolitikon”, aunque sabemos que existe desde hace siglos una producción épica, cosmogónica, religiosa y lírica originada en centros no urbanos, fuera de la ciudad-Estado fundada por los sumerios, refrendada por los griegos y asegurada por murallas de altas piedras en otras edades hasta la cosmópolis de hoy, saludada por Rubén Darío.
Lo político en sí y para sí se da entonces como una hoja más del árbol (vieja metáfora), y nada indica que esa línea -denostada torpemente por las sectas “culturosas” que medran en el sistema actual- se agote o atenúe. Si la política, como se ha dicho, es el arte y la ciencia de gobernar y ser gobernado, la poesía es el arte y el oficio de liberar el verbo de cada día en función de una libertad mayor e inclusiva. Se escribe de adentro para afuera, pero sin el afuera no hay adentro que valga.
F.E.- Usted ha sido integrado por la crítica literaria a la Generación de la Crisis uruguaya ubicada entre los años 50 y 60 ¿Es el compromiso con esos años lo que mantiene su filo revolucionario o encuentra siempre razones suficientes para mantener en alto la bandera?
S.I.- Sí, me incluyeron en esa generación; algo tan relativo como que me metieran en otra. Eran tiempos de lucha y esperanza cuya resonancia resurge ahora. En poesía, no existen las generaciones; y en cuanto a mi narrativa, tampoco. El término “compromiso”, en boga años atrás aquí y en Europa, alcanzó luego un tono peyorativo, tal vez porque las utopías de los años 50 al 70 fueron golpeadas, empobrecidas y aun derrotadas. Pero la utopía es un ingrediente arquetípico de la cultura, y cada esfuerzo utópico estimula, aun en su fracaso, una renovada insistencia.
Una veloz mirada al actual mapa político de América Latina y el Caribe así lo señala, por más que el relato de los “mass media” y sus locuaces papagayos a lo Mario Vargas Llosa, acentúan el reinado de la mentira y la desinformación canallescas. Proyectos como los encabezados por nuevos actores sociales en Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador y otros, a más de la resistencia admirable del pueblo de Honduras al reciente golpe de Estado neofascista y la tenaz permanencia de Cuba en su dificultoso proyecto socialista, permiten ver que las utópicas banderas personales y colectivas siguen en pie, llevando las marcas perennes del sudor, la sangre y el fuego. Junto a ellas, ¿cómo no alzar nuestras metáforas? Pero metáforas en acción.
América vive un estado de alerta roja. Me permití, cuando el último cambio de gobierno en Estados Unidos, trazar estos dos octosílabos: “Con Obama o sin Obama/ el imperio es el imperio”.
F.E.- Su largo exilio en México se convirtió en un Uruguay nuevo por toda la poesía ganada o perdida ¿Qué patria le ha dado ese alargamiento de fronteras?
S.I.- Tema siempre difícil de enfrentar. ¿Dónde empieza y termina Uruguay? ¿Dónde México? Suelo decir que tengo muchas patrias, ha sido así mi formación, es decir, ejercer la contradicción patriotismo–nacionalismo a favor del primer término.
En fútbol, por ejemplo, la camiseta celeste es, por entrañable analogía, la imagen de mi padre cuando acompañaba al Estadio Centenario a este niño que aún respira en mí: porque arriba estaban el cielo y el viejo Sol que aún dan luz y calor a esa memorización. O sea, resulta como un trozo de patria que nos acompaña aunque no gritemos gol y ya no ganemos campeonatos mundiales.
Las fronteras… sí, se alargaron y se ensancharon. Como el idioma que ahora uno usa, una especie de neolengua latinoamericana que empapa sobre todo mis cuentos y novelas. Patria en muchos sitios, eso he buscado y eso encontré.
F.E.-Honduras, así, de golpe ¿Qué significados le ha dado Honduras desde su memoria y su presente?
S.I.- Honduras era el único país de Centroamérica que me quedaba por visitar; llegué a Tegucigalpa en 2007, invitado por un grupo de jóvenes poetas, tú entre ellos. Cumplimos numerosas actividades, una o dos por día, sobre todo lecturas y charlas en centros de enseñanza.
No olvidaré y mi memoria es fiel, la receptividad y el afecto con que fui recibido, al igual que mi compañera la dramaturga mexicana Mariluz Suárez. Podría citar al primer poeta hondureño que conocí personalmente: el gran Roberto Sosa; fue entre docenas de cervezas, pues el poeta quería probar todas las marcas mexicanas... Por esa época, con el hermano Jorge Boccanera habíamos publicado, hablo del final de los 70 o inicio de los 80, tres antologías de la poesía de América Latina. Allí fueron incluidos el mencionado Sosa, Oscar Acosta, Clementina Suárez...
Recuerdo que escritores hondureños obtuvieron premios de la revista Plural en los 80; también conocí a otros en aquellos años de exilios, viajes y combates diferentes... En fin, en Tegucigalpa nos vimos contigo, con Rigoberto Paredes, con los movidos poetas, intelectuales, estudiantes y periodistas que le entrarían luego a la pelea por la restauración de la democracia, en vivo y en directo… No soy profeta, pero volveré. Espero que para ese momento las bases yanquis ya no insulten el suelo hondureño.
F.E.- ¿Cómo interpreta usted el paralelo del ascenso de Pepe Mujica en Uruguay con la llegada de Pepe Lobo al gobierno de Honduras?
S.I.- La llegada de Pepe Lobo fue el resultado de un golpe fascista diferente de otros en América Latina. El golpe, ideado en la embajada yanqui por indicaciones de Washington, lo dan las fuerzas armadas, el poder judicial y el poder legislativo en su mayoría. La hipocresía de Hillary Clinton (una Condy Rice, pero blanca) fue notoria, y Obama, el “negrito de batey” bautizado así por un gorila, dio muestras de lo que sería su política inmediata con respecto a Nuestra América.
Pepe Lobo asume la presidencia, apenas reconocida por un par de países latinoamericanos, gracias a esa maniobra basada en la ilegalidad y la represión sangrienta. Su base social es escasa y ahí estará siempre su debilidad. Además, la resistencia se ha organizado para continuar una lucha a mediano y largo plazo. Pepe Lobo está sentado en la punta de las bayonetas. ¿Quién puede gobernar así? Ni siquiera en forma democrático burguesa…
En cuanto a Pepe Mujica, en verdad un político a partir de 1986 (cuando los derrotados tupamaros ingresan al Frente Amplio, coalición progresista y de izquierda fundada en 1971); un ex guerrillero que parece querer que su pasado se borre; un líder carismático por un lado y resistido por otro; un hombre de ideología contradictoria y de reacciones inesperadas; un presidente que hoy mismo muestra blandura inexplicable con dos ex dictadores y varios militares presos por violación a la Constitución y a los derechos humanos; un presidente que está sometido a presiones de aquellos que desean cambios económicos pero sin tocar las raíces profundas de la desigualdad; un presidente que a veces olvida que su guía de gobierno debe ser el Programa antiimperialista y antioligárquico que el Frente Amplio (socialistas, comunistas, socialdemócratas, socialcristianos, independientes, etcétera) siempre tuvo y que fuera puesto al día en diciembre de 2008; un presidente, en fin que debe librarse de las acechanzas de quienes, aun desde la izquierda, apuestan al “capitalismo bueno”.
El anterior gobierno del Frente Amplio hizo cosas positivas, es verdad, pero el de Mujica deberá ajustarse a la coyuntura de una América en transformación y de un mundo en crisis sin término visible, desde un planteamiento alternativo, soberano, libre hasta donde dé; eso sólo se puede lograr con el apoyo del pueblo organizado y de los trabajadores en su conjunto.
F.E.- Lo humano, en estos tiempos ¿Qué es?
S.I.-Lo humano es lo contrario de la turbia modernidad, montada en la globalización, que el sistema capitalista pretende imponer en la Tierra a partir de la caída del presunto socialismo real. Concepto perverso de modernidad, con su deslumbrante tecnología, destinado a penetrar los imaginarios colectivos con la imposición de la “eternidad del capitalismo” y sus derivados económico/financieros, religiosos, culturales, bélicos, mediáticos, educativos, culturales.
La poesía sólo podrá seguir siendo en la medida en que actúe desde lo humano real de todos los días.
F.E.- En una ocasión usted dijo “soy más un hablador que un poeta”, por aquello de los largos conversatorios que se dan en las lecturas; desde este punto ¿cuánto le debe su poesía a la oralidad y cuán válida es la poesía panfletaria en épocas de lucha social?
S.I.- La poesía, o lo que se entiende en general por poesía, nace de la oralidad, se sostiene en función de ella. La escritura es como un fatalismo, pero en las culturas ágrafas no se da tal problema. En este caso, corresponde a la memoria de una comunidad sostener las metáforas de la oralidad, transformarlas, rehacerlas, revivirlas, donarlas a los memoriosos de nuevas generaciones.
El balance de pérdidas y ganancias es imposible de realizar, claro; pero también eso corresponde a la poesía escrita en papel, barro, piedra o pergamino, o conservada por otros medios (vídeos, discos, grabaciones, internet…). En fin, en mí, sin oralidad no hay poesía. Siempre nos movemos en ámbitos de temblor.
F.E.- Después de tantos años de imponérsenos “soñar la muerte” (en alusión, por supuesto, a uno de sus libros), en Honduras hemos despertado con una consigna total, que es “soñar la vida” ¿cuánto de simbolismo y sueño tiene el compromiso social y cómo debe transformarse en acción constructora de naciones?
S.I.- El ser humano es un animal de símbolos. La divisa “soñar la vida” equivale casi a la cifra surrealista “contra la muerte”. Es que a no pocos sectores de intelectuales y artistas, y también de puro pueblo, se les ha metido a fuerza o sutilmente esa idea negativa de la muerte.
Los medios privados y oficiales y ciertos estamentos religiosos, como extensión del aparato del Estado y las agencias dueñas del poder ideológico, insisten en tradiciones negativas o postradoras, desvalorizando la vida de las mayorías y exaltando el buen vivir de las elites. O sea, generar sumisión y escepticismo por un lado, y por otro, construir mundos cegadores e inalcanzables.
Tal vez por eso aparezcan en la literatura y el arte, más allá o más acá de la tradición de cada cultura, temáticas insistentes en el tópico de la muerte que, desde una visión clasemediera, tal vez no sea más que la proyección de frustraciones históricas, de limitaciones materiales, de un “hasta aquí” decretado desde arriba (desde el poder o desde Dios). Está claro que la muerte es un tópico reiterado en la poesía, y no sólo en ella.
Las coplas elegíacas de Jorge Manrique y el lamento por el Inca Atahualpa, entre otros muchos ejemplos, son expresiones que han encontrado suelo fértil en el imaginario artístico y social. Pero, volviendo al “soñar la vida”, en oposición a los versos de Unamuno, dicha consigna aspira a asumir una simbolización más grande que ella misma, base esencial para la construcción de naciones.
Queda claro que la praxis necesaria, o sea la unión de una teoría científica, interpretadora de la realidad histórica, con la acción de los pueblos organizados hacia el futuro, es imprescindible. Más allá de la metodología, pienso, como el título de una novela del uruguayo Alfredo Gravina, que es “el único camino”. Recordemos finalmente las palabras de José Artigas (1764-1850), héroe emblemático del Cono sur: “Uníos, caros compatriotas, y estad seguros de la victoria.” Honduras: así sea.
Aquí se cuela Honduras, por supuesto, con todos los significados y lecciones que le ha dado al mundo desde la brutal experiencia con el golpe de Estado cívico-militar.
F.E.- Gracias poeta por aceptar esta indagación a su persona. Me gustaría iniciar esta entrevista haciendo un viaje a su interior poético ¿Cómo razona la poesía? ¿Cuán importante es su ser visceral a la hora de enfrentar la construcción del poema?
S.I.- Creo que la poesía, en cuanto producto espiritual de la cultura, no razona sino que, al cabo de unos cinco milenios de escritura organizada como sistema utilitario, luego creativo y aun cognitivo, plantea o exige el reconocimiento de sus propias leyes... que van más allá de la literatura. Eso que denominas visceralidad como factor de composición del poema, no sería más que la raíz anímica -apoyada en el deseo y la necesidad irrefrenables- que lleva a la mal llamada “creación” poética.
¿Hasta dónde hay creación cuando lo que hacen los poetas es operar con un patrimonio común (lengua, cultura, tradición, experiencias colectivas…) al que todos aportan elementos más o menos personales?
Nadie puede inventar una nueva lengua, sí una nueva expresión, y menos una lengua poética cada vez que escribe sus versos… Lo nuevo es aquello que permite nuevas opciones para lo nuevo. Por eso se ha dicho que la originalidad consiste en encontrar un lugar fresco en la almohada.
F.E.- Conociendo de su fascinación por las palabras nuevas o sus usos locales ¿es la poesía una lucha contra la petrificación del idioma? ¿Qué tanto necesita el lenguaje cotidiano a la poesía?
S.I.- Pienso que se trata de una peleada dialéctica entre la búsqueda de romper los límites del idioma en sus varias dimensiones y la forja de palabras, si no nuevas, distintas como propuesta de uso y de cambio. La cotidianidad (cuna de la poesía) está saturada de neologismos que, casi siempre, al no fijarse en un sostén adecuado, se diluyen en la desmemoria comunitaria. O simplemente porque les correspondía una efímera aparición en un campo lingüístico determinado; tal vez algo quede de esa presencia, pero su eco es indescifrable, quizás indetectable.
La poesía se hace hablando, respirando, silenciando, cantando, susurrando, olvidando y hasta escribiendo… ¿Cuántas voces, cuántos yoes poéticos hay en cada voz?
F.E.- ¿La poesía política es coyuntural o es una política de vida?
S.I.- Gran parte de la producción poética hasta el presente, es política; o sea sale de la polis. El “creador” verbal, el poeta, es el “vatepolitikon”, aunque sabemos que existe desde hace siglos una producción épica, cosmogónica, religiosa y lírica originada en centros no urbanos, fuera de la ciudad-Estado fundada por los sumerios, refrendada por los griegos y asegurada por murallas de altas piedras en otras edades hasta la cosmópolis de hoy, saludada por Rubén Darío.
Lo político en sí y para sí se da entonces como una hoja más del árbol (vieja metáfora), y nada indica que esa línea -denostada torpemente por las sectas “culturosas” que medran en el sistema actual- se agote o atenúe. Si la política, como se ha dicho, es el arte y la ciencia de gobernar y ser gobernado, la poesía es el arte y el oficio de liberar el verbo de cada día en función de una libertad mayor e inclusiva. Se escribe de adentro para afuera, pero sin el afuera no hay adentro que valga.
F.E.- Usted ha sido integrado por la crítica literaria a la Generación de la Crisis uruguaya ubicada entre los años 50 y 60 ¿Es el compromiso con esos años lo que mantiene su filo revolucionario o encuentra siempre razones suficientes para mantener en alto la bandera?
S.I.- Sí, me incluyeron en esa generación; algo tan relativo como que me metieran en otra. Eran tiempos de lucha y esperanza cuya resonancia resurge ahora. En poesía, no existen las generaciones; y en cuanto a mi narrativa, tampoco. El término “compromiso”, en boga años atrás aquí y en Europa, alcanzó luego un tono peyorativo, tal vez porque las utopías de los años 50 al 70 fueron golpeadas, empobrecidas y aun derrotadas. Pero la utopía es un ingrediente arquetípico de la cultura, y cada esfuerzo utópico estimula, aun en su fracaso, una renovada insistencia.
Una veloz mirada al actual mapa político de América Latina y el Caribe así lo señala, por más que el relato de los “mass media” y sus locuaces papagayos a lo Mario Vargas Llosa, acentúan el reinado de la mentira y la desinformación canallescas. Proyectos como los encabezados por nuevos actores sociales en Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador y otros, a más de la resistencia admirable del pueblo de Honduras al reciente golpe de Estado neofascista y la tenaz permanencia de Cuba en su dificultoso proyecto socialista, permiten ver que las utópicas banderas personales y colectivas siguen en pie, llevando las marcas perennes del sudor, la sangre y el fuego. Junto a ellas, ¿cómo no alzar nuestras metáforas? Pero metáforas en acción.
América vive un estado de alerta roja. Me permití, cuando el último cambio de gobierno en Estados Unidos, trazar estos dos octosílabos: “Con Obama o sin Obama/ el imperio es el imperio”.
F.E.- Su largo exilio en México se convirtió en un Uruguay nuevo por toda la poesía ganada o perdida ¿Qué patria le ha dado ese alargamiento de fronteras?
S.I.- Tema siempre difícil de enfrentar. ¿Dónde empieza y termina Uruguay? ¿Dónde México? Suelo decir que tengo muchas patrias, ha sido así mi formación, es decir, ejercer la contradicción patriotismo–nacionalismo a favor del primer término.
En fútbol, por ejemplo, la camiseta celeste es, por entrañable analogía, la imagen de mi padre cuando acompañaba al Estadio Centenario a este niño que aún respira en mí: porque arriba estaban el cielo y el viejo Sol que aún dan luz y calor a esa memorización. O sea, resulta como un trozo de patria que nos acompaña aunque no gritemos gol y ya no ganemos campeonatos mundiales.
Las fronteras… sí, se alargaron y se ensancharon. Como el idioma que ahora uno usa, una especie de neolengua latinoamericana que empapa sobre todo mis cuentos y novelas. Patria en muchos sitios, eso he buscado y eso encontré.
F.E.-Honduras, así, de golpe ¿Qué significados le ha dado Honduras desde su memoria y su presente?
S.I.- Honduras era el único país de Centroamérica que me quedaba por visitar; llegué a Tegucigalpa en 2007, invitado por un grupo de jóvenes poetas, tú entre ellos. Cumplimos numerosas actividades, una o dos por día, sobre todo lecturas y charlas en centros de enseñanza.
No olvidaré y mi memoria es fiel, la receptividad y el afecto con que fui recibido, al igual que mi compañera la dramaturga mexicana Mariluz Suárez. Podría citar al primer poeta hondureño que conocí personalmente: el gran Roberto Sosa; fue entre docenas de cervezas, pues el poeta quería probar todas las marcas mexicanas... Por esa época, con el hermano Jorge Boccanera habíamos publicado, hablo del final de los 70 o inicio de los 80, tres antologías de la poesía de América Latina. Allí fueron incluidos el mencionado Sosa, Oscar Acosta, Clementina Suárez...
Recuerdo que escritores hondureños obtuvieron premios de la revista Plural en los 80; también conocí a otros en aquellos años de exilios, viajes y combates diferentes... En fin, en Tegucigalpa nos vimos contigo, con Rigoberto Paredes, con los movidos poetas, intelectuales, estudiantes y periodistas que le entrarían luego a la pelea por la restauración de la democracia, en vivo y en directo… No soy profeta, pero volveré. Espero que para ese momento las bases yanquis ya no insulten el suelo hondureño.
F.E.- ¿Cómo interpreta usted el paralelo del ascenso de Pepe Mujica en Uruguay con la llegada de Pepe Lobo al gobierno de Honduras?
S.I.- La llegada de Pepe Lobo fue el resultado de un golpe fascista diferente de otros en América Latina. El golpe, ideado en la embajada yanqui por indicaciones de Washington, lo dan las fuerzas armadas, el poder judicial y el poder legislativo en su mayoría. La hipocresía de Hillary Clinton (una Condy Rice, pero blanca) fue notoria, y Obama, el “negrito de batey” bautizado así por un gorila, dio muestras de lo que sería su política inmediata con respecto a Nuestra América.
Pepe Lobo asume la presidencia, apenas reconocida por un par de países latinoamericanos, gracias a esa maniobra basada en la ilegalidad y la represión sangrienta. Su base social es escasa y ahí estará siempre su debilidad. Además, la resistencia se ha organizado para continuar una lucha a mediano y largo plazo. Pepe Lobo está sentado en la punta de las bayonetas. ¿Quién puede gobernar así? Ni siquiera en forma democrático burguesa…
En cuanto a Pepe Mujica, en verdad un político a partir de 1986 (cuando los derrotados tupamaros ingresan al Frente Amplio, coalición progresista y de izquierda fundada en 1971); un ex guerrillero que parece querer que su pasado se borre; un líder carismático por un lado y resistido por otro; un hombre de ideología contradictoria y de reacciones inesperadas; un presidente que hoy mismo muestra blandura inexplicable con dos ex dictadores y varios militares presos por violación a la Constitución y a los derechos humanos; un presidente que está sometido a presiones de aquellos que desean cambios económicos pero sin tocar las raíces profundas de la desigualdad; un presidente que a veces olvida que su guía de gobierno debe ser el Programa antiimperialista y antioligárquico que el Frente Amplio (socialistas, comunistas, socialdemócratas, socialcristianos, independientes, etcétera) siempre tuvo y que fuera puesto al día en diciembre de 2008; un presidente, en fin que debe librarse de las acechanzas de quienes, aun desde la izquierda, apuestan al “capitalismo bueno”.
El anterior gobierno del Frente Amplio hizo cosas positivas, es verdad, pero el de Mujica deberá ajustarse a la coyuntura de una América en transformación y de un mundo en crisis sin término visible, desde un planteamiento alternativo, soberano, libre hasta donde dé; eso sólo se puede lograr con el apoyo del pueblo organizado y de los trabajadores en su conjunto.
F.E.- Lo humano, en estos tiempos ¿Qué es?
S.I.-Lo humano es lo contrario de la turbia modernidad, montada en la globalización, que el sistema capitalista pretende imponer en la Tierra a partir de la caída del presunto socialismo real. Concepto perverso de modernidad, con su deslumbrante tecnología, destinado a penetrar los imaginarios colectivos con la imposición de la “eternidad del capitalismo” y sus derivados económico/financieros, religiosos, culturales, bélicos, mediáticos, educativos, culturales.
La poesía sólo podrá seguir siendo en la medida en que actúe desde lo humano real de todos los días.
F.E.- En una ocasión usted dijo “soy más un hablador que un poeta”, por aquello de los largos conversatorios que se dan en las lecturas; desde este punto ¿cuánto le debe su poesía a la oralidad y cuán válida es la poesía panfletaria en épocas de lucha social?
S.I.- La poesía, o lo que se entiende en general por poesía, nace de la oralidad, se sostiene en función de ella. La escritura es como un fatalismo, pero en las culturas ágrafas no se da tal problema. En este caso, corresponde a la memoria de una comunidad sostener las metáforas de la oralidad, transformarlas, rehacerlas, revivirlas, donarlas a los memoriosos de nuevas generaciones.
El balance de pérdidas y ganancias es imposible de realizar, claro; pero también eso corresponde a la poesía escrita en papel, barro, piedra o pergamino, o conservada por otros medios (vídeos, discos, grabaciones, internet…). En fin, en mí, sin oralidad no hay poesía. Siempre nos movemos en ámbitos de temblor.
F.E.- Después de tantos años de imponérsenos “soñar la muerte” (en alusión, por supuesto, a uno de sus libros), en Honduras hemos despertado con una consigna total, que es “soñar la vida” ¿cuánto de simbolismo y sueño tiene el compromiso social y cómo debe transformarse en acción constructora de naciones?
S.I.- El ser humano es un animal de símbolos. La divisa “soñar la vida” equivale casi a la cifra surrealista “contra la muerte”. Es que a no pocos sectores de intelectuales y artistas, y también de puro pueblo, se les ha metido a fuerza o sutilmente esa idea negativa de la muerte.
Los medios privados y oficiales y ciertos estamentos religiosos, como extensión del aparato del Estado y las agencias dueñas del poder ideológico, insisten en tradiciones negativas o postradoras, desvalorizando la vida de las mayorías y exaltando el buen vivir de las elites. O sea, generar sumisión y escepticismo por un lado, y por otro, construir mundos cegadores e inalcanzables.
Tal vez por eso aparezcan en la literatura y el arte, más allá o más acá de la tradición de cada cultura, temáticas insistentes en el tópico de la muerte que, desde una visión clasemediera, tal vez no sea más que la proyección de frustraciones históricas, de limitaciones materiales, de un “hasta aquí” decretado desde arriba (desde el poder o desde Dios). Está claro que la muerte es un tópico reiterado en la poesía, y no sólo en ella.
Las coplas elegíacas de Jorge Manrique y el lamento por el Inca Atahualpa, entre otros muchos ejemplos, son expresiones que han encontrado suelo fértil en el imaginario artístico y social. Pero, volviendo al “soñar la vida”, en oposición a los versos de Unamuno, dicha consigna aspira a asumir una simbolización más grande que ella misma, base esencial para la construcción de naciones.
Queda claro que la praxis necesaria, o sea la unión de una teoría científica, interpretadora de la realidad histórica, con la acción de los pueblos organizados hacia el futuro, es imprescindible. Más allá de la metodología, pienso, como el título de una novela del uruguayo Alfredo Gravina, que es “el único camino”. Recordemos finalmente las palabras de José Artigas (1764-1850), héroe emblemático del Cono sur: “Uníos, caros compatriotas, y estad seguros de la victoria.” Honduras: así sea.
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