lunes, 13 de octubre de 2008

Aquí duermen y se aventuran, F.E. ®














Aquí duermen y se aventuran mis ojos,
como ciervos perseguidos
saltan y se lanzan
entre ramajes oscuros.

Materializo imágenes de altos muros
y agrietadas techumbres,
aquí mismo
los siglos convertidos en avenidas,
el viento exacto del verano,
las cuatro de la tarde
y un tropel de sonámbulos
apoyados en las paredes.

Algunos gritan,
niños semidesnudos espantan
a las picoteantes palomas.
El grito alto circula, expandiéndose
por los costados de la plaza:
un grupo de fuentes resecas
y los balcones decadentes
de una guerra intuida que jamás cuajó.

Aquí debieron tomar impulso muchos sueños,
conquistas,
una rosa lanzada al vacío
por una mano de mujer desencantada.
Daría igual –no me sorprendería-
que cruzara tableteando
un carruaje tirado por caballos,
que el aeroplano del `24
siguiera bombardeando las calles del centro
y que al mismo tiempo
una fila de esclavos con tristeza cantara.

Aquí están la bóvedas de piedra y cal,
las palmeras mestizas
y los tejados de la octava
o la veinteava generación del XVII;
hermosas mansiones
con la sonrisa aún petrificada en las marquesinas;
aquí un héroe, transformado al bronce,
al mármol
o vuelto al barro que en todo septiembre
arrastra el río.

No importa, es suficiente
recordar las formas por sus posibles nombres:
que Los Dolores es Venecia
o que La Leona es Toledo;
que El Berrinche es Masada
o que el Juana Lainez
es aquella colina en Stalingrado
donde nunca murieron hombres
añorando maizales.
Qué importa
un pequeño parque y sus cuestas,
la sensación de estar en ningún lado
apenas
las palmeras mestizas
y los habitantes traídos a la fuerza
con los labios rajados y la distancia
delatante en sus camisas de manta.

Aquí mismo,
en esta ciudad de nombre tan raro,
sobre su adoquín irrepetible,
Tegucigalpa entre brumas y cerros decapitados.
La tristeza de sus muchos puentes,
el acento extraño
de las campanadas de las cinco en punto,
la María Auxiliadora ya sin vitrales
y con sus portales llenos de mercaderes…

La angustia,
la zozobra de un anciano
en medio del tráfico,
el temor al silencio,
el terror al olvido.
Aquí es donde regreso
cerrando mi cuerpo
al descanso de mis ojos.
(Poemas Contra el Miedo, 2001)

Apocalipsis
Día tibio, buen paseo
por esta ciudad viva, casi muerta.

El fútbol baila y da sueño a muchos,
a cucharadas rebosantes
extiende rumbos e impone.
Entre el estribillo de una trompeta
la voz del hombre entre la gente,
por todas partes
el grito mayor y la estadística,
el diario, la limosna,
que la metáfora no existe,
que nadie necesita de ella.

Entre el frontal de la iglesia
y la espada de la plaza:
1732, 1815, 1910
los pardos orgullosos
firmaron la piedra
en la pila bautismal,
una burbuja de tiempo
que solo se rompe
cuando encienden la luz.
Entre el asombroso discurrir y venir,
como una hoja de metal
atravesando el agua
personas, hormigas,
avispero de bolsas plásticas,
manzanas de cuento,
uvas sensuales y eternas,
mujeres, Salomés que piden a coro
la cabeza del bautista,
el insomne de años
cuando no permitían a los indios y pecadores
pasar de la puerta.
Puertas de cedro, clavos y mitras enormes…
la multitud intensa, alegre, juglar, dominguera,
cestas de calzoncillos rebosantes,
calcetines en oasis de lana y poliéster.
Elías arrebatado en oro
por los carros de fuego,
mascar de hamburguesas
y ojos pequeños en ayuno de días.

Entre la Avenida Cervantes
abierta a pleno sol
un nombre, Lucía,
un apellido, Rosario,
tiendas de zapatos
y Tegucigalpa entre marcos
cuando era joven y esbelta,
irracional, nada frígida
se entregaba
entre Pacards y jumentos.
Las calles polvorientas,
la nostalgia en réplicas de vidrio y pino,
al por mayor y en blanco y negro,
el color original del latín
y del Quijote muerto.

Entre los coros de niños ricos
junto a san nicolases escuálidos
y afiches del Ché triste:
ojos de tierra adentro, variopintos,
tropicales,
sonrisas tímidas y sudorientas,
disfraz nórdico, rojo sangre,
blanco impacto,
vitrinas, escaleras, malos, feos,
árboles lumínicos,
estampas de la Time Square,
pelotas de fútbol, doradas,
nieve en durapax
que ni el sol perdona,
rimbombante, triste, algarabía,
triste,
un domingo en Tegucigalpa:
baraja, presagio, tarot de una carta,
guadaña…
entre las dos de la tarde
hasta la hora en que la luna se parte
y corta el cielo de un siglo yerto
y jamás concluido.
(Poemas Contra el Miedo, 2001)

viernes, 10 de octubre de 2008

Poema que la muerte espera, F.E. ®



Nada es para siempre,
aceptémoslo,
lo eterno se inventa
para no vernos acabados.

Nada dura más tiempo
que una vida;
sólo las aves creen
que el planeta es infinito
sin imaginar que su vuelo
es inferior al de los astros
y que éstos, a la vez,
un día se opacan
y surcan vacíos el silencio
como el corazón de un hombre
que ha dejado de amar.

Por ello, cuando sé
que el amor es el primero en morir,
no dejo de sentir una extraña alegría,
saco una silla al patio
y entre las flores,
dejo a los gatos atrapar
y matar mariposas
en su juego.
(Poemas contra el miedo, 2001)

Año cero, F.E. ®



Recuerdo el día
que comencé a creer:

A mi alrededor no existía nada
y en la distancia,
en medio de un campo
sembrado de amapolas,
Dios y El Diablo
se divertían
danzando.

(Poemas contra el miedo)

Sol, F.E. ®

Giraflor que sigues
la estela
de planetas silvestres
al crecer.
Giraflor en medio
del campo vacío,
que te incendias
que abres abismos
para hundirte siempre
con la memoria en fuego
sin perdernos de vista:
órbitas y espirales,
jardines incrustados
de asteroides y tiempo.

Giraflor, enana blanca,
novaflor sin tallo
que cortada flota
en el mar oscuro del silencio;
como un eje de una sola rueda,
como un fósforo haciendo equilibrio
sobre un dedo acusador,
solo
solo
te vas extinguiendo,
incandescente flor
en la solapa de la muerte.
(Poemas contra el miedo, 2001)

8:00 am, F.E. ®

Llego a la hora en punto.
De esta forma, el tiempo adquiere
matices históricos.
Marco tarjeta
y busco a tientas mi escritorio.
ya no dirán nada, he cumplido con llegar
y esto para ellos
es suficiente.

Ahora me verán callar
yendo del baño a la fuente de agua,
de la fuente de agua al baño,
y no sabrán que transito siglos atrás
por montañas del Ponto y ríos de Mongolia,
acompañando a Julio César
y exigiendo
un desfile con elefantes y timbales.

Luchas atrás,
con Gengis Khan por una larga estepa
y un buen caballo,
con Ibn Batutah y Marco Polo
junto a valkirias que me ungen
entre los muertos de Germania.

Y nadie sospechará,
me dejarán tranquilo
con mi rostro atento,
dirán que cumplo
y me pagarán por ello.
(Poemas contra el miedo, 2001)

Sobre perros y gatos, F.E. ®

Canzone Fellini

Ay de los hiperbóreos gatos
del ambarino Vístula,
ay de los gatos del Shangri Lá
omniásticos y videntes.

Ay de los gatos de Karnak
guardianes e intérpretes,
sombras prudentes del ronroneo fúnebre.
Ay de los gatos equilibristas
ahogados en el Yang Tsé
y aparecidos intactos en Nazca y Titicaca.
Ay de los gatos del Jordán
que no ayudan al trasiego como los perros
y prefieren esperar en la otra orilla
con su garra hipócrita.

Ay del gato inmolado en todo barrio,
mártir de Salem
y amuleto para impacientes.
Ay
de los gatos todos,
escuadras sigilosas, falanges indomables,
herederos de un mundo
que se irá de cabeza, mientras ellos
parcos y serenos
caerán siempre
de pie.
(Solares, 2004)


Pavlov tenía perros

Los perros de Pavlov
aman el sol y odian la luna,
en ese orden.
Sueñan que saltan eléctricas esferas
y que van tras las nubes
mordisqueando lluvias.

Si Pavlov grita guerra
ellos ladran guerra,
si Pavlov mata
ellos entierran los huesos.

Los cachorros de Pavlov
tienen ancestros comunes;
“el lobo es el hombre del lobo,
-repiten-
la mañana es blanca y la noche negra,
si lo quieres a color…sueña!”

Pavlov tenía perros
y los golpeaba,
andaban en dos patas, se hacían los muertos,
casi te hablaban.
y te quedaban viendo, tan lejanos,
que sus colas frenéticas y andariegas
eran, a lo sumo,
una audaz y muy discreta
súplica de auxilio.
(Solares, 2004)

Correo para un amigo, F.E.®


Heber, ayer
un pobre hombre fue muerto a tiros
mientras comía una naranja.
Yo no vi su agonía
sin embargo, cada mañana
he podido ver el redondo lugar
que dejó al caer.

Sobre él, dos niños juegan al trompo
y apuestan y discuten,
enrollan el cáñamo y lo sueltan
con un largo ademán de dioses creando.
Las horas se llenan de zumbidos
de voces difusas
que el pequeño tornado de madera
esparce junto al polvo.

Cada mañana
este hombre renace, Heber,
puedo asegurártelo.
lo he reconocido en su corta alegría
y por la sencilla forma
en que se detiene
cayendo sobre un costado.

(Solares, 2004)

jueves, 9 de octubre de 2008

Kronstadt, Leonor Silvestri

La gente camina
por los pasillos de los subtes
por veredas y valles
por andenes y terminales
como perdida
la gente anda por pasillos,
corredores y plazas, perdida
Yo no les pido que se muevan y circulen
como si los guiara
el Mesías redivivo,
o como si
en el horizonte naranja
se divisara
una gran estrella roja, la vanguardia
como si el gran León Troski estuviera otra vez
vivo,
al frente del ejército que aplastará el derecho
inalienable de 30.000 marineros
anarco rusos, finlandeses
sin contemplaciones
sin miramientos
¿todo el poder a los soviets
o
todos los soviets al poder?

caminan, si, perdidos
solo les pido que circulen
respetando derecha
e izquierda
por escaleras y espacios públicos.

miércoles, 8 de octubre de 2008

El Cerco, F.E.®




Martinsson tuvo su épica, claro, vio a los automóviles en su profética poesía al igual que Boccioni en su futurismo ¡la velocidad -por supuesto- la velocidad! Ahora las plantaciones enormes para que ellos pasten, el bio-combustible, la hambruna mundial para alimentar a estas bestias de monóxido y lata.


Y aquí está el hombre, puesto en su barro,
en su acera, en su puesto de presa.

Los autos pasan brillantes y altivos
y la lluvia cae, y el óxido,
la sonrisa cromada embiste al viento
que silba y se estrella en los cristales.

Pasa el hombre en su precaria sombra,
sumiso ante el parachoques,
hilo encajado
en la cremallera reluciente de los bulevares,
estorbo que se alimenta
de hierbajos y avena
mientras los escapes rugen
y las válvulas calibran el trago voraz de la gasolina.

¡Y cuánto quisiera el hombre
abrir su boca en los motores
y recibir de los cilindros
el sabor vaporoso y las chispas
que encienden las bujías y empujan los pistones!

Pasan los autos en sus manadas de sueño
apremiantes, fríos,
en la espera del fósil que todos llevamos dentro.

martes, 7 de octubre de 2008

Sólo podemos hablar de algo que está mediado, N. Casullo


Dualidad, Chaliobala ®

Hablamos eslóganes, soñamos marcas, enamoramos con jingles comerciales...la psique ha sido permeada por la "vida aspiracional"; Nicolás Casullo, pensador argentino opina lo siguiente:




-Ya no estamos en etapa de los medios como cuarto poder, como importantes.


Hoy estamos en una sociedad mediática. Los alumnos de la facultad esperan a los canales de televisión para salir a hacer una marcha, y son cien, no tienen por qué ser mil.


Lo mismo el tipo que va a ser entrevistado: no se asusta del canal; por el contrario, dice: "Vení que yo te voy a contar cómo fue".




Una sociedad mediática es una sociedad cuya única lógica es lo mediático, solo puede hablar de algo que está mediado. Hablamos de algo que vimos en televisión o escuchamos en la radio. Y todo el tiempo estamos predispuestos a intervenir en eso. En una sociedad mediática, lo que menos importa es lo que dice el diputado.




El problema de una sociedad mediatizada es el del narrador omnisciente: alguien te está escribiendo la historia y vos no te das cuenta. Los medios son como la verdad natural.


Pero deben rendir cuenta de lo que están haciendo. -También cada uno elige cómo le cuentan la historia. Por eso compra un diario y no otro .




-Eso, en la prensa gráfica. Pero en la televisión, es una misma lógica la que atraviesa todo.


Los medios de comunicación son la gran temática de los próximos 25 años.


De acuerdo con cómo encaren los medios su propia responsabilidad informativa y formativa, va a haber sociedades patologizadas o sociedades sabias. Y ahí adentro va a estar el político, como un dato más.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Rusia pop: la industria kitsch de la iconografía soviética



Banderas y estrellas rojas, la imagen de Lenin, el rostro de Stalin. Los que alguna vez fueron para Occidente símbolos de confrontación ideológica, hoy parecen ser un ícono más de la cultura popular. ¿Banalización, esnobismo, provocación o mera nostalgia kitsch?


Por Evelyn Erlij © Artes y Letras – El Mercurio


Una hoz y un martillo en la frente, una estrella roja adornando la shapka -el típico gorro de piel- y una chaqueta que evoca algún uniforme militar impreciso. El estereotipo de esa Rusia "revolucionaria" -y absurdamente "chic"- que albergaba hace unos años la publicidad de dos grandes tiendas comerciales chilenas resume en unos pocos conceptos la imagen caricaturesca que en estas latitudes se tiene de la ex Unión Soviética.Basta agregar matrioshkas, nieve, mafia, vodka, comunismo, espionaje, Lenin, Yuri Gagarin, Stalin, y hasta Chernobil para terminar de construir la distorsionada imagen de Rusia que el prejuicio y el kitsch crearon en el imaginario occidental.


El imperio del mal, la amenaza comunista, la tiranía atea; todos los epítetos que alguna vez convirtieron a la otrora potencia oriental en sinónimo de terror y apocalipsis, hoy parecen desvanecidos como el mismo país que los inspiró. Poleras con la sigla URSS, gorros con la frase "peace, love, CCCP", osos de peluche con el rostro de Lenin, posters de Stalin y hasta moda con diseños soviéticos (que incluyen desde mamelucos y baberos, hasta ropa interior) son parte de una industria que vende aparente "alternatividad" y desobediencia.


Estrella sin color


Hoy, 17 años después de la desaparición de la Unión Soviética, la percepción respecto de esta ex nación "monstruo" ha evolucionado desde el temor y la admiración -dependiendo desde dónde se mire- hacia la exotización y la glorificación, respectivamente. No obstante, ambas posturas tienen un punto en común: hoy, los referentes ideológicos vinculados a la era soviética figuran asimilados en un imaginario "donde han perdido toda potestad, donde ya no pueden comunicar nada, salvo su mera curiosidad, su mera anécdota", según explica Carlos Ossa, académico de la cátedra Cultura Visual Contemporánea de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile.


Desde esa perspectiva, asegura, podría utilizarse un concepto que en la filosofía política se denominaría el "significante vacío". Y sobre ese concepto nace el negocio de la "nostalgia" por la URSS.En nuestro país no es difícil encontrar merchandising de la estrella roja. La oferta es amplia: desde las grandes casas comerciales que han estampado poleras con la sigla CCCP -la transcripción cirílica para las iniciales URSS-, más las tiendas y puestos de feria especializados en artículos rusos, hasta los sitios dedicados a este tipo de productos, como sovietgear.com y bornintheussr. com. Sería factible decir que estos referentes visuales son parte de la cultura popular, porque ya no son sinónimo de confrontación ideológica, sino de una suerte de turismo de época, de algo que siempre estuvo, pero que nunca se conoció a cabalidad. Para otros, es sacar de paseo el cadáver del león que acechaba a las ovejas.


Pero ¿cómo se explica que una iconografía política antes tan explícita pueda llegar a convertirse en una tendencia de mercado? Según Carlos Ossa, más que una simple banalización, se trata de una neutralización del significado histórico y mítico de los símbolos políticos. Es, en definitiva, la utilización del significante político vaciado de su conflictividad. "La industria cultural es una industria de la resignificación de las prácticas políticas y culturales de la modernidad.

En ese sentido, es un proyecto político en sí mismo, y gracias a eso tiene la flexibilidad para poder convertir lo estético en político y lo político en estético", explica el académico de la Universidad de Chile. "El capitalismo entendió que no es un modelo económico, sino un lenguaje, y por eso comprende tan bien el sentido de la imagen. De aquí que la industria cultural no pueda ser entendida como una industria de la banalización, sino como industria política, del sentido".


Retro-comunista- kitsch


Tanto en los países americanos y europeos, como así también en Rusia, quienes suelen interesarse por estas mercancías pro-soviéticas suelen ser las nuevas generaciones.

"Creo que lo que mueve a los jóvenes que usan la polera con la sigla CCCP es la necesidad de tener una alternativa, de poder creer en algo distinto a lo que hay ahora, de pensar «alguna vez existió otra vía, allá, muy lejos». Es buscar una opción distinta al bushismo, sin importar lo que era en realidad la URSS", opina Olga Ulianova, historiadora rusa y académica de la Universidad de Santiago. "La explicación puede ser una mezcla de razones: hay lógicas de mercado que se cruzan con una búsqueda de alternativas de identidad en los jóvenes; puede ser por moda, por rebelarse ante los padres, por cierto snobismo, o porque quizás pueda haber alguna convicción política verdadera. Pueden ser, asimismo, todos estos motivos juntos".


Una lectura similar realiza Carlos Ossa, quien asegura que "hay gente que usa los signos porque de alguna forma les permiten una diferenciació n y a la vez una neutralizació n, pues no son símbolos peligrosos. Algunos los usan para acentuar que todavía imaginan esas otras dimensiones históricas y posiciones discursivas. Y otros los ven como un elemento estrictamente estético", afirma. "A modo general, lo que hace el mercado de la iconografía soviética es alimentar imaginarios «alternativos» que encontrarían en este tipo de ornamentos una opción de testimonialidad diferenciadora, teniendo en cuenta que todavía pueden operar como signos de oposición, pero descargados absolutamente de cualquier electricidad".


El bigote


El rostro de Stalin sobre un bolso, un lápiz o una prenda de vestir parece situarlo más cerca de Mickey Mouse que del sanguinario dictador que fue. Nazismo y estalinismo todavía se disputan el trono del mayor genocidio del siglo XX: mientras las víctimas del "Hombre de Acero" oscilan entre 15 y 40 millones, los muertos de Hitler fluctúan entre los 12 y 20 millones. ¿Por qué, entonces, puede comercializarse abiertamente la figura de uno y no del otro? "Hitler perdió la guerra; Stalin, en cambio, la ganó, y quedó con una imagen victoriosa. Después de la derrota, a varias generaciones se les enseñó que el nazismo fue lo peor que ha pasado en la historia de Alemania", afirma Olga Ulianova. "En la Unión Soviética, en cambio, la desestalinización no fue irreversible ni total. A fines de los '80 aparece una avalancha de información sobre los crímenes de Stalin, lo que fue clave para el descrédito del sistema. Pero hoy el shock se desgastó, y entonces quedan sólo las imágenes, las referencias" .


La inconsciencia histórica que se advierte en el comercio de la iconografía soviética está relacionada a las lecturas disímiles que existen respecto del comunismo y el nazismo.

"Poner la imagen de Hitler en una prenda de vestir podría llevar a sentir el terrible pudor de que se ha colocado ahí, donde se pensaba que se jugaba a la parodia o a la broma macabra, solamente el sentido de la muerte. Al nazismo lo miramos como la catástrofe de la razón moderna; al comunismo, como la equivocación de la razón moderna", explica Carlos Ossa.

Que la industria cultural ose burlarse de la ideología de la ex URSS no parece tan raro. "Incluso los liberales más dogmáticos asumen que el comunismo era un humanismo; equivocado, errático, torpe, totalitario, pero un humanismo, y de lo humano podemos reírnos", opina el académico. Tiene sentido: de manera subyacente, en todo este comercio hay una parodia. De acuerdo a Ossa, cuando se derrota ideológicamente una opción de sociedad, no sólo se la derrota en el campo militar, económico o político, sino también se la debe vencer en el imaginario.

Y el mercado de los símbolos soviéticos no se trata sino del triunfo de la ideología vencedora. ¿Qué mejor momento de la derrota que aquel en que el enemigo se viste con las ropas de su derrotado?


En la ex URSS: ¿nostalgia?


El negocio en las ex repúblicas soviéticas"¿Nostalgia de qué?", pregunta Igor Silaev, dueño de la tienda "Rusia Blanca", al consultarle si el merchandising soviético que vende tiene que ver con una real añoranza del pasado de su país. En las ex repúblicas soviéticas parece haber un consenso respecto al rechazo del retorno del comunismo, aunque los referentes visuales de la época siguen presentes en la producción simbólica y artística actual.

Para las generaciones jóvenes, los símbolos soviéticos no suelen asociarse únicamente con el régimen, sino, sobre todo, con los recuerdos de su infancia. "Hay que tener en cuenta que la gente que usa esta ropa en Rusia es, en promedio, no mayor de 35 años", comenta Nadia Kuznetsova, licenciada en Filología Hispánica, que llegó a Chile desde Moscú hace tres años.

"En esa época éramos simplemente niños, y las letras «CCCP» o la famosa estrella o el rostro de Lenin son parte de la cultura visual de nuestra infancia".

martes, 30 de septiembre de 2008

No estamos aquí para decir "¡Ay, qué bien van las cosas!" Carlos Fuentes


"Lo que sucede es que los escritores somos los malos bichos de la sociedad.

No estamos para decir "¡Ay, qué bien van las cosas. Aplauso, aplauso. Qué maravilla todo!", sino para decir "Cuidado, las cosas andan mal y se pueden hacer mejor".


Desconfíe usted del escritor que aplaude y dice "qué maravilla mi sociedad, mi gobierno." No, estamos en el mundo para ejercer una función crítica en el sentido más noble de la palabra, no sólo como crítica adversa, sino también como crítica constructiva o crítica que señale una realidad paralela a la realidad que vivimos todos los días.

Don Quijote de la Mancha nunca existió, Hamlet no existió, pero hoy quién puede entender el mundo sin Don Quijote y sin Hamlet. Antes de ellos el mundo era otro, de modo que la creación de esta realidad paralela es el mayor ejercicio crítico e imaginativo que nos da la literatura. "


"Creo que el principal deber del escritor tiene que ver con la imaginación y con el lenguaje y no le recrimino a nadie que no vaya más allá del ejercicio de ambas cosas.


Pero algunos de nosotros tenemos tentaciones políticas y sociales y también está bien que así sea.

Lo que quiero decir es que la función social y política de la novela se cumple en la novela misma a través de la fuerza de la imaginación y del lenguaje. Se piensa que las novelas pueden ser banales en relación con lo social, pero no es así. ¿Qué es lo primero que hace un dictador, como Hitler, al llegar al poder? Quemar libros. Pues entonces los libros no son tan poco importantes como se pensaba antes de la llegada del dictador. "


lunes, 29 de septiembre de 2008

Pez Nocturno, en el aire!






Cada Lunes y Martes, a las 10:00pm (repetición viernes a la misma hora), Víctor Saborío y Rubén Izaguirre entran al aire a través de Sulavisión (canal 8) de San Pedro Sula (Cablecolor en Tegucigalpa y otras zonas). El programa ya ha grabado 22 participaciones y ha emitido -a la fecha- 8 muestras.
Esta propuesta le pertenece al sello Editorial Pez Dulce, aprovechando la cuyuntura de siempre: el querer hacer y la oportuna búsqueda de espacios donde se pueda hacer sin restricciones, ni monetarias ni de censura. Por eso ha sido que Pez Dulce, desde su primera publicación "De Magos y Seres Naturales (V. Saborío) en el año 1995 y lueguito "Blanco" de Rubén Izaguirre (1996), apostó a totalidad por la poesía y sus efectos gratuitos (¿acaso se cobra por pensar, se paga por ello, se alienta? ¿se gana algo con esto -decímelo, Vallejo-?). Despuecito, en 1998, vino mi primer poemario, "Sextos de Lluvia" y a partir de ahí la vida, esta vida que todavía no vence.
Pez Nocturno ya respira aguas siderales y por él ya pasaron muchos: Guillermo Maschi (en la foto), Julio Escoto, José Adán Castelar, Helen Umaña, Darío Banegas...al rato hasta el Cardenal Rodríguez (si se demuestra realmente bueno con el sax, que conste, no por otra cosa, que por ahí anda metido en todo, hasta en las resacas!) y si es posible, con Ouija y todo, Juan Ramón Molina...el asunto es mostrar la cara de quienes ponen la cara a diario por un país creativo, pero por mientras, la poesía elige, y se divierte a lo grande!!
P.D.
Rubén, Víctor: mi presentación fue cadena nacional en Sabanagrande; están pensando seriamente en levantarle un monumento al primer tele que captó la señal!!!

lunes, 22 de septiembre de 2008

Revista Estrilo, espérela


Hasta para vivir en la miseria se tiene que tener "estilo", una cierta actitud hacia la vida que nos haga contemplarnos ante el espejo como si fuéramos James Bond, intactos, siempre peinaditos aun y cuando nos hayamos dado mil vueltas en el descarrilamiento hondureño.

Pronto a editar, este "dummie" se adelanta un poquito nada más, al día en que el "Estilo" sea parte natural y reinvindicativa de la mara pobre de Honduras.


Rafael Vaquedano hace el diseño y la risa, aquí, entre el asquito diario del hedonismo.

Por cierto, ¿cuánto valdrá la Revista Estrilo? ojalá que no tanto, porque aquí todos andamos "estriles" (vox populis: hules, tumbas, reventukis, piluis, palmados, acabados, lisos...sin un centavo!!)

martes, 16 de septiembre de 2008

Gualcinse, o el camino hacia el vuelo































¿Por qué había de negarse a ir con el Bibliobús de la Secretaría de Cultura si éste –precisamente- se encaminaba hacia donde la poesía debía llegar desde hace tanto tiempo?
Doce horas de doble tracción, de empinados abismos y de lluvia absoluta, tracateando en su interior, con el susto a flor de piel cada vez que el bús se nos barría…pero llegamos, cuando pensábamos que Gualcinse era de esos pueblos a los que nunca se llega…un viaje interminable Gualcinse, porque así es, porque aún cuando se camina por sus calles empedradas y se come de sus pequeñísimas tortillas y se ve la gente que te escucha, comienza la lejanía infinita de su mirada, inabarcable como su horizonte, azul, completamente azul de puro olvido.

Pero ahí está el hombre y el nombre: Armando José Ramos, el Pedro que niega tres veces a la indiferencia y tiende el puente de su palabra y de su fe en lo que puede hacer su palabra de poeta. Invita a Paíspoesible, Paíspoesible nos invita y nos vamos sin pensarlo!

Mayra Oyuela, Salvador Madrid, Fabricio Estrada y Oscar Deigonet López (incluyendo a mi pequeño Esteban), felicitamos y agradecemos al equipo que mueve al Bibliobús por todos los rincones de Honduras, a ese país de niños que esperan ser premiados con su presencia.
Oscar Deigonet escribe su experiencia en Gualcinse:
Había visto aquella figura descurrirse por las calles de aquel pueblo; Sin duda alguna era él, no me quedaba duda. Lo veía por todos lados. Era como si uno, estuviera casi predispuesto a aceptar que algo se repite, donde se tiene la percepción de estar viendo a alguien con tu subconsiente.
En las dos tardes y noches con sus tres días, lo miraba cruzar las esquinas, ¿quizas iría a comprar algo a la pulpería?, me preguntaba. Y veía a quella figura escueta. Bajito. gordito, de piel blanca que a la luz de la luna de aquellas dos noches perfeccionaba su silueta, ¿sera que acaba de pecar y se siente dévil? otra vez la pregunta, era claro traía a cuestas el pecado consumado de una jornada delirante y lujuriosa.
Yo cargaba mi guitarra en hombros y sonreía, pensando; talvez en que: ¿no habrá otra cosa que hacer en el mundo?, y, que sin darnos cuenta la gente nos observa auque las casas del pueblo tengan las puertas y ventanas cerradas. Sin darme cuenta en mis vasilaciones caminaba, sobre las calles empedradas del pueblito de mi amigo Pedro.

martes, 9 de septiembre de 2008

Bill Gates Dreams (o la puerta de entrada a los sueños de Bill)


Mirá que yo espero el día en que el pasado se transmita en vivo, y directamente, de su polvo, recuperar los colores, el púrpura vertido en las batallas, el ladrido de los perros.

Mirá que un Faraón muerto es tan atractivo como las bodas de una princesa, que siete hombres martiricen a una ciudad es como un avión derrumbando rascacielos.
El negocio está en que todos quieren vivir de nostalgias. Un satélite sobre Troya puede ser confundido con el carro de Apolo, es cierto, pero el mito será siempre superior: Haremos una casa nueva en el zodíaco, clonaremos al dragón, le diremos a Wells que una oleada de ovnis viene a rescatarnos de la molicie...Y ya verán cuántos himnos sacaremos de ello,cuánto incienso en las tumbas, cuánto político dispuesto a pagar millones para que su bomba atómica explote justo cuando los comerciales entren anunciando que Roma destruyó a Cartago interesada en los moluscos para teñir sus capas, que los bloques de hielo del Potomac son tan fríos como la última refrigeradora de Cetron o que la iglesia equis incorporated es tan amable y servicial como el genio multiplicador de Macintosh.

Haremos cadenas, convenceremos sacerdotes, daremos tecnología láser para la piedras de Cuzco,
becas a los escribas de Tebas. Sueño con ver el índice nasdaq corriendo fluido bajo el reporte de Luis XVI en la guillotina, que la señal de Morazán fusilado sea interrumpida por la urgencia de informar que el último chino reacio fue conquistado por el más novedoso de mis sistemas operativos.


En realidad, nada genera mayor interés que apartar la piedra que un día lanzamos contra nosotros mismos, ir hacia ella con el rostro blando es nuestro deber y salvación, por eso es tan necesario estrechar lazos con los errores irrevocables, y nada mejor que un discurso enrevesado
para sellar los derechos de transmisión a nuestro favor, darle un bocado al tercer mundo, o pagarle la deuda externa a un limosnero de Burundi.

Total, son los sueños quienes hacen al hombre, y por ahora, lo que en verdad interesa, es que el pasado dará un paso adelante en cuanto las condiciones se den a la par de un alza en mis ingresos
y un descubrimiento rotundo en las telecomunicaciones.


(F.E. 2005)