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martes, 4 de diciembre de 2018

Consumir y Consumar: los deberes del nuevo obrero - Fabricio Estrada




“R. Gerónimo hizo una pausa. En sus manos se produjo una ligera vibración. Baley lo advirtió y comprendió que in­dicaba un cierto grado de conflicto en los mecanismos positrónicos del robot. Tenían que obedecer a los seres humanos, pero era muy frecuente que dos seres humanos quisieran dos tipos distintos de obediencia”. El pasaje anterior se encuentra en el libro de ciencia ficción Los Robots del Amanecer, del célebre autor Isaac Asimov; más adelante de la historia, dos robots se preguntan por qué el ser humano es tan difícil de definir. “Aún no encuentro el libro que me diga con claridad qué cosa es lo humano”, dice uno de los robots, rompiendo con ello la frontera existencial impuesta por lo humano entre ambas entidades que comparten espacio y tiempo, pero no motivaciones. Esencialmente, los impulsos de un robot de Asimov son delimitados por Las Tres Leyes de la Robótica, especie de tabla de deberes que suplantan a la ética y la moral, de las cuales carecen los robots por no estar sujeta su evolución de conocimiento a la cultura y sus vicisitudes.
1.   Un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitirá que un ser humano sufra daño.
2.   Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entrasen en conflicto con la primera ley.
3.   Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley.
Estas leyes le dan poco espacio de maniobra al ser artificial, claro está, pero el conflicto del ser termina llegando a una inteligencia que aprende, en cada novela que Asimov hizo sobre el tema, a comprender que lo humano -el amo- tiende a traicionar sus propios valores hasta volverse un ser voluble que ya no merece respeto. Esta reflexión es la misma hizo que Cicerón en el siglo I a. E.C[1]., escribiera en Los Deberes una serie de codificaciones éticas y morales para el buen gobernante, en su caso y época César Augusto. Podemos aventurarnos a crear una analogía entre estos deberes y Las Tres Leyes de la Robótica porque en sí, lo que Cicerón trataba era “programar” al encargado fundamenta de sostener la buena marcha de la vida ciudadana, algo que, si bien no pasó de ser un consejo sano para Augusto, terminó convirtiéndose en matriz cultural de occidente, presente en la mayoría de las constituciones republicanas y de las cuales se derivaron todas las leyes de protección del ciudadano, al menos en teoría. Cicerón aconsejaba lo siguiente:
1-   Que los apetitos obedezcan a la razón.
2-   Advertir qué importancia tiene lo que queremos hacer, a fin de no tomarse ni más ni menos solicitud y trabajo que los que la cosa pide.
3-   Que en todo lo que se relacione con las apariencias exteriores de la vida libre se guarde la medida. Ahora bien, la mejor medida está en atenerse precisamente al decoro.
Estos deberes fueron paradigma durante siglos, pero como dije anteriormente, las vicisitudes culturales en la historia humana crearon las condiciones para que los líderes que debían ajustarse a ellos terminaran por ignorarlas. Esos deberes han quedado solo en el papel, como un bello ideal del poder humano, y sin embargo, se recurre a ellos, como esencialidad represiva, no para los gobernantes sino que para el ciudadano. De esta forma el ciudadano común se encuentra confinado a una pervertida matriz cultural, misma que ha hecho de él un robot.
En El Manifiesto Comunista, Marx expone con claridad el cómo ese poder pervertido codifica y potencia su existencia a través de las nuevas leyes que va creando sin apartarse del aparente uso continuo de la tradición jurídica, espejismo ya roto del humanismo clásico: “(al romperse la producción feudal) se estableció la libre concurrencia, con una constitución social y política correspondiente, con la dominación económica y política de la clase burguesa”’. Es decir, las avasalladoras fuerzas de producción del capitalismo incipiente necesitaban de un nuevo marco legal que le permitiera definir el espacio de maniobra de los obreros, siempre, para ellos, tan inestables y problemáticos.
Todo lo que ha ocurrido desde entonces es de sobra conocido, la historia de las revoluciones en el siglo XX, las reivindicaciones obreras y el ascenso del hiper capitalismo global, cada uno de esos pasos abundantemente previstos por Marx, tanto en El Manifiesto Comunista como en El Capital  , pero acaso ¿no se nos está escapando lo que piensa el nuevo obrero ya asumido en sus nuevos instrumentos de trabajo[2] y desligado de la conciencia moral[3] por aprendizaje mimético de las alevosas actuaciones del patrono?
En las actuales condiciones laborales posclásicas[4], bien podríamos hablar del obrero zapping, “cultivado y programado” para saltar de un empleo a otro con la misma velocidad que consume información y ofertas. Esta aceleración que hemos venido viendo en los últimos veinte años, ha creado nichos de alto blindaje en la primera generación joven que, muy probablemente, se convertirá en la última generación en comprender la realidad a través de la linealidad temporal con que se medía el tiempo de producción. El mismo Frederick Taylor, con toda y su gestión científica de las horas/hombre ha quedado muy atrás en el manejo del recurso humano, un recurso que el algoritmo de las redes sociales y la programación de la robótica industrial ya han superado.
Si de entre todos los grandes y acelerados avances de la tecnología que estamos recibiendo se anunciara que ya tenemos la posibilidad de viajar en una máquina del tiempo, sería muy interesante confrontar a Cicerón con un jefe empresarial o gobernante actual. Cicerón tardaría mucho en reconocer en el pensamiento de éste algunas trazas de lo que él considero eterna pauta para las relaciones entre poder y ciudadano. “Es preciso que el simple particular viva en igualdad y paridad con sus conciudadanos; ni sometido y abyecto, ni tampoco dándose importancia; y en el Estado debe querer la paz y lo honesto (Este es el buen ciudadano)[5] A pesar de no comprenderle del todo, este empresario o gobernante estaría en toda la disposición de jurar que su desorientación es tan occidental como accidental, ya que se siente orgulloso de ser heredero de la jurisprudencia romana -con la cual aún monta el simulacro constitucional- pero que no está dispuesto a desestimular la verdadera dinámica con que se mueve la sociedad poshumana: El simple particular debe sentirse diferente a su conciudadano, pero a la vez debe estar sometido y abyecto, aún y cuando le de toda la importancia a su imagen a través del Facebook, Instagram, Twitter, etc. La realidad ya no pertenece, entonces, ni al pensamiento clásico ni a la constructo más posmoderno del obrero, lo que vendría a darle la razón a Marx, una vez más, en cuanto a que el carácter distintivo de la propiedad burguesa -ahora en fase hiper capitalista- es la abolición de la propiedad para mantener una constante transformación histórica, vital para minimizar el arraigo, el sentido de orientación, el patrimonio, la idea de la colectividad como fuerza ciudadana, en fin, el barrido de la memoria que permita la nueva codificación o programación. ¿Cuál puede ser esta? Benjamin Noys se aventura a decirnos: “La idea de una vía extendiéndose hacia el futuro convierte a la revolución en un momento que se pierde en la distancia: la estación a la que nunca llegaremos. La consecuencia, contraria a la intervención revolucionaria, consiste en alimentar constantemente las calderas del tren, es decir las fuerzas productivas. Este es otro ejemplo del aceleracionismo que, o bien trata de aumentar activamente la velocidad del capital, o simplemente se convierte en pasajero del tren, permitiendo la constante destrucción del trabajo vivo y su sustitución por trabajo muerto.”[6]
No es para menos que, ante esta programación, el ciudadano joven -o lo que resta de él- no vea con alarma la desaparición de los derechos laborales y sus fondos de retiro, dado que en una simple app puede encontrar el láudano diario que necesita para entretener el ocio -desempleo o falta de productividad- entretanto llega el próximo salto en el pop up de las ofertas digitales. Una vez logra un empleo, de pronto se ve ante las implacables cadenas de montaje maquileras, produciendo sin descanso para un consumidor abstracto que exige más, que compra por docenas, que “estrena” piel textil con enorme gula. También puede, en el caso del joven tercermundista recién graduado de escuelas bilingües, encontrarse ante un teléfono de Call Center, practicando su inglés horas y horas en llamadas insospechadas que le reportan un salario que le da lo suficiente para comprarse la versión más reciente del smartphone de moda y así continuar ante los grilletes de la pequeña pantalla en las horas extras en que se convierte su vida normal.
Consumir y consumar son palabras que bien pueden ser los mellizos estrellas de esta época hiper capitalista, algo así como Asimov nos ha advertido que puede confrontar a lo humano respecto a la inteligencia artificial de los robots. El ser humano podrá quedar entonces del lado del consumo, mientras que los robots nos verán desde el lado de la nueva producción, donde la moral se mide por el tipo de imágenes que se nos da a consumir a través de algoritmos y la ética es una estadística perfectamente medida. Así, no resultará extraño que un robot afirme, sin ningún atisbo de nostalgia: “Aún no encuentro el libro que me explique con claridad qué es lo humano”.

Cicerón, sin duda, llorará dentro de la cápsula del tiempo.


F.E.



[1] Era Común.
[2] “La Burguesía solo existe a condición de revolucionar los instrumentos de trabajo, es decir, todas las relaciones sociales.” C. Marx, El Manifiesto Comunista.
[3] Sigmund Freud, El Malestar en la Cultura: “El hombre moral mantiene una conciencia más severa y vigilante”.
[4] “Los confines entre las categorías de lo natural y lo cultural han sido desplazados y, en gran medida, esfumados por los efectos de los desarrollos científicos y tecnológicos”. Rosi Braidotti, Lo Posthumano.
[5] Los Deberes, Marco Tulio Cicerón.
[6] Benjamin Noys, Velocidades Malignas, Materia Oscura Editorial.

domingo, 14 de octubre de 2018

Honduras en oleadas

Se me hace muy difícil traducir en palabras lo que mis emociones dicen con tanta claridad y espanto. Habla -ese, mi interior- desde el sentirse desplazado de Honduras junto a los miles que están huyendo de la dictadura neo-fascista que apoya Estados Unidos en mi país. Repaso opiniones sobre la segunda caravana que se ha organizado para iniciar un éxodo hacia el american dream y de inmediato encuentro que la trivialización entrona sus regla bajo las frases "siempre fue así", "no hay de otra", "el que quiere trabajo lo busca donde sea"... toda esa facilidad con que la hiper-dictadura (la dictadura interiorizada) oculta lo que es la causa directa: Honduras vive una dictadura montada bajo diversos mecanismos que han sido activados a la vista de la comunidad internacional; desde un golpe de Estado, hasta dos fraudes electorales que elevaron la barbarie a institucionalidad. El nombre de juan orlando hernández flamea como la bandera de barras y estrellas más reciente en la luna desolada y asolada por el paramilitarismo y la represión frontal del ejército.



Si esta traducción tuviera una representación gráfica, necesitaría de una foto donde aparezcan todas las amistades que van desapareciendo, borrados del marco aquel donde reíamos y soñábamos un país. Yo mismo desaparecí de esa fotografía que ahora miro desde Puerto Rico. Pregunto a los que van quedando en mi pueblo y cada uno de ellos me asegura que está a punto de salir del país, que solo espera un último impulso anímico. Las imágenes de esta segunda caravana puede ser el impulso esperado. Estoy seguro que comenzarán a aparecer altisonantes argumentaciones sobre cómo se organizó esto, que cómo es que de pronto miles saben dónde reunirse, y estas opiniones dejarán de lado el ejemplo natural del agua que siempre encuentra la grieta dónde reunirse para salir del espacio confinado. Y no solo es un espacio confinado mi Honduras. Dentro de ella se lleva a cabo una de las masacres institucionales más graves del planeta, masacre que no solo incluye el atropello o aniquilación física, sino que se extiende hacia la desaparición sistemática de cada uno de las normas jurídicas con que se construye la ciudadanía, unas veces burlada, otras veces encarcelada masivamente, en otras torturada bajo la nube de gases lacrimógenas más invariable y continua de las que se lancen hoy por hoy en América y, repito, en el mundo.



Que esos argumentos vengan y digan que eso no incide en estas caravanas y que son las maras la que expulsan y desplazan, es, sin duda,  una de las mayores alevosías de la hiper-dictadura. Se oculta el desempleo y el empleo politizado, se oculta el negocio de la gran empresa privada (COHEP) con su exitoso logro pos-golpe de Estado al terciarizar por horas el empleo; se oculta el desalojo de campesinos y la pasmosa acumulación latifundista en los valles más productivos del país; se oculta la persecución y asesinato a lideresas como Berta Cáceres y Margarita Murillo, mujeres valientísimas que han defendido los recursos de una soberanía ancestral que ahora pretenden borrar con hidroeléctricas y minería a cielo abierto (más de 300 concesiones han sido dadas apor juan orlando a empresas transnacionales); se oculta el horror represivo de la protesta contra el fraude que implantó la dictadura en diciembre pasado, todo esto apoyado por los flameantes Estados Unidos de América, el mismo lugar a dónde se dirige la segunda caravana con una lógica histórica incontestable:

 SI ESTADOS UNIDOS QUIERE Y ALIENTA LA SITUACIÓN DE MASACRE A TODO NIVEL EN HONDURAS ES PORQUE QUIERE QUE LOS Y LAS HONDUREÑAS VAYAMOS A ELLA EN BUSCA DE REFUGIO. SI LOS ESTADOS UNIDOS QUIERE EXPLOTAR TODO NUESTRO TERRITORIO ES PORQUE TIENE PARA NOSOTROS UN MEJOR TERRITORIO PARA RECIBIRNOS. SI ESTADOS UNIDOS QUIERE UN CAMPO DE BATALLA CONTRA EL NARCOTRÁFICO, PUES SE LO DEJAMOS PARA QUE LIMPIEN BIEN Y LUEGO REGRESAMOS. SI ESTADOS UNIDOS NO QUIERE MÁS INMIGRANTES POBRES PUES NOS IREMOS A ENRIQUECER MEDIANAMENTE PARA PONER NUESTRO NEGOCIO AL REGRESO Y NUNCA MÁS VOLVER AL AMERICAN DREAM.



Pero bien sabemos del negocio de los bancos con las remesas. Todo ese ahorro y envío es acaparado por el sistema bancario que es conformado por las mismas familias que han creado el escenario dantesco. Lo decía en mi muro en Facebook: las fronteras se han descosido, toda la movilización social que hemos tenido la última década pos-golpe, ha probado su incapacidad de ir más allá de las movilizaciones pacíficas en las calles de todo el territorio nacional. Sin intenciones de una revuelta armada, pues sigue la lógica de marchar y marchar. Una vez lo escribí: las movilizaciones de la Resistencia hondureña eran un éxodo de un desierto que podía estarnos ofreciendo 40 años sin asentamiento pero que el simple hecho de que toda Honduras estuviera en movimiento, sacaría de la molicie y determinismo mental a tantxs que ha considerado a Honduras inmutable. La dictadura no gobierna a una nación, eso hay que aclararlo, intenta aplacar por la fuerza un desplazamiento de placas continentales. Dicho de otra forma: la situación de gobernabilidad en Honduras es como si un capitán de barco que perdió su nave se empeñara en gobernar las olas.

Y esa segunda oleada es la que va hacia las costas supremacistas de Trump. Su golpe silencioso pero obstinado, pondrá en una posición de recambio a la dictadura. De eso estoy seguro. Ya Trump se lució con las jaulas para niños... ahora quizá el mismo Trump, como segunda respuesta, meta en la jaula al dictador y a sus guardianes. En los hechos del imperialismo, también esa es una lógica fácil de intuir.

F.E.


martes, 1 de mayo de 2018

Zizec, Oda a la Alegría


Otra filosa disección de Zizec a la Ideología. Sólo agregaría como ejemplo (para ampliar lo de "estar atrapado en la ideología dominante'') el caso de un niño que es obligado a comer porque si no se enfermará. El niño empieza a tener rabia, mira a los ojos a su mamá o papá y se mete el bocado, con la cuchara o tenedor inquietantemente amenazadores para sí mismo, cada vez más rápido y con más comida. Todo termina en su boca  llena de manera grotesca y en unos ojos llorosos que miran con rabia a sus dominantes. "Ya está" - dirá al final- "¿eso es lo que querían? ¡No tenía hambre!".

viernes, 23 de marzo de 2018

Honduras está ahí

La bala está ahí, incrustada en el cerebro de un civil que protestó desarmado. El fraude está ahí, incrustado en la urna de dos millones de hondureños que votaron contra la reelección dictatorial de juan orlando hernández. La maquinaria de la dictadura está ahí, en el congreso nacional, como un muro erizado de púas para que no lo traspase la bancada de la oposición. La ilegitimidad se erige en cada rincón de la ciudadanía destrozada. El ejército permanece al acecho de cualquier signo de inconformidad y asesina, una veces de uniforme y otras de civil paramilitar. ¿Qué diálogo puede existir en semejante escenario? ¿A qué idea civilizada puede recurrirse en esta vertical brutalidad que ha sido legitimada por el poder colonial estadounidense y el cálculo de la Comunidad Europea?

Honduras está ahí, incrustada en el centro de América, como una bala perdida en el cráneo de un niño que jugaba a la democracia. Cada vez más cerca de aquello que Carlos Montaner llamó "el extremo Occidente"' (genial parodia de la tan usada caracterización de "extremo, cercano o lejano Oriente"), Honduras cuenta con una población de casi 9 millones de habitantes en un gueto de 112,492 km2 que debe controlarse sí o sí para asegurar la política exterior del Departamento de Estado en cuanto a frenar la inmigración hacia Estados Unidos y, a la vez, asegurar una de las plataformas de intervención militar hacia Venezuela y Cuba. Su capacidad de exportación e importación no alcanza la que mueven los estados de Delaware y New Hampshire entre sí pero se demuestra esencial para probar armas mediáticas y diseños de intervención a la institucionalidad de los demás países de Latinoamérica. Una cosa es promover teorías de gobernabilidad en los salones de Harvard y otra es comprobarlas sobre seres humanos enmarcados en un mínimo marco ciudadano, es decir, en seres vivos.
Laboratorio consuetudinario, Honduras le opone a esta visión avasalladora, una incipiente ciudadanía que ha abrevado de los últimos fragmentos de civilización occidental a mano. Su insurreción permanente en las calles, aparentemente bárbara y anárquica, es la más pura muestra de una inconformidad civilizatoria, la expresión de una incipiente ciudadanía articulada en la defensa de algo que se le está perdiendo y arrebatando. Ha sido la desesperación lúcida de un conglomerado que sabe lo que debe hacer antes de caer en la cosificación absoluta: cifra, vaca industrial, hamster, figura de maqueta en el discurso o en el informe socio-económico de distracción en el círculo de las élites colonizadas o colonizadoras.

La bala está ahí pero el forense ahora es diputado en la máquina opresora. El muerto está ahí, pero el cadáver ¡ay! -como bien dijo Vallejo- siguió muriendo. Todos los hechos están a favor de esa ciudadanía que se ha movilizado en las calles y que hoy está apenas contenida en sus casas, en los siniestros horarios del trabajo esclavista y en las aulas donde la educación apenas tiene promesa de utilidad. Sin embargo, todos los hechos de la dictadura y del imperialismo interventor favorecen a una población que va acelerando su tesis de liberación en una de las más profundas -y rumiadas- reflexiones sociales del continente americano. Mientras tanto se asiste al epectáculo nazificado del poder, donde los criollos Roland Freisler* dan su mejor actuación antes que la bomba popular les caiga encima.

Hay países que nacen para probar el impacto de la barbarie y la civilización en su gente. Honduras es uno de ellos, pero estoy seguro que las butacas para semejante show están vacías esta vez. El público está en casa, y sabe de qué lado de la civilización se encuentra. Y sabe, sobretodo, que uno de los lados de esa idea humana, tiene filos para defenderse. Si no que lo digan los griegos de Salamina o los lencas que se arremolinaron junto a Elempira en el Congolón.



*
https://es.wikipedia.org/wiki/Roland_Freisler

lunes, 5 de marzo de 2018

Deja vú desde la otra orilla



Las marejadas en Puerto Rico están alcanzando alturas record: olas de 20 pies (aprox. 7-8 metros) se estrellan con fragor espumoso y erupciones espectaculares contra los arrecifes de toda la costa norte de la isla. Desde mi ventana veo las enormes filas del océano a la carga, desplegadas todas sus banderas en un intento de anegar de una buena vez todo lo que encuentre a su paso. La sensación me lleva a la tarde del 27 de noviembre del año pasado, en Tegucigalpa, cuando decenas de miles nos congregamos ante el Tribunal Supremo Electoral en una mezcla de celebración y afirmación de que no permitiríamos que se nos quitara el triunfo electoral. La Alianza de Oposición contra la Dictadura había hecho lo suyo en las urnas y ahora se aglomeraba incontinente ante las costas de la Honduras liberada del nacionalismo.

Fuimos espuma, fragor, pero la bahía estaba plagada de un fondo ralentizador que nos impidió llegar con toda la fuerza más allá de la acumulación. Porque la historia política de los pueblos va más allá de lo que se mueve y ve en la superficie, siendo la cultura estructurada de dominio una auténtica plataforma submarina que define lo que arriba, a ras de cielo, pareciera imbatible. Gaviotas, veleros, crepúsculos, iridiscencias turquesas, todo eso es bello y más aún si se contempla desde la orilla, pero la verdadera acción acompaña a la belleza cuando los momentos son cruciales. Belleza y acción, entonces, espuma y espolón de proa para partir la quilla del opresor. No en vano se acostumbró en la antigüedad a tallar bellísimos mascarones de proa en son de embestir y triturar al enemigo sin perder la elegancia.

Recuerdo cómo electricidad el rumor que llegaba desde todas las calles ese 27 de noviembre y, en un segundo de pestañeo, el sistema dictatorial hondureño volvió a rearmar el malecón cuando ya nuestra fuerza entraba a las construcciones sólidas de la vanguardia represiva. Olvidamos el arrecife, su coral que no desperdicia momento para ajustar su habitat alrededor de los naufragios. También así actúa el pueblo sometido: logra sobrevivir bajo el agua y se aferra a la plataforma creando intrincados diseños relacionales. No será la simplicidad de la ola la que socave sus estructura de supervivencia enajenada; mucho menos la espuma, aunque parezca erupción.

La marejada en Honduras ha alcanzado cifras record de movilización histórica continua: seis graves momentos hasta la fecha desde el 2009, pero el concepto de lucha sigue asentado sobre la idea republicana de la toma del poder sin ni siquiera habernos independizado de nuestra condición neo-colonial.

El océano erosionará las costas, sí, moverá y hará mayor deriva en los continentes, pero el esfuerzo reclamará años, décadas, si no estamos conscientes de la capacidad plástica y adaptable del coral sistémico.

F.E. 

martes, 13 de febrero de 2018

Honduras: Una digresión sobre el militarismo



En una plática que tuve con Rafael Murillo Selva, hace unos meses, en San Juancito, Honduras, mientras estábamos en el puro silencio reflexivo hacia el paisaje montañoso, surgió el tema de otra plática que ya había tenido con Johny Anderson y Edgar Soriano, acerca de la naturaleza y sobre lo que me intriga del cómo influye, limita o condiciona el paisaje en la conciencia política o metafísica de un país o de un conglomerado. En esa plática que sirvió de enlace con la que tuve con Rafael, yo les hablaba de la majestuosidad del paisaje escénico hondureño y del cómo posiblemente influyó en el carácter del habitante originario pre-colombino. Hacía paralelo, en ese momento, con lo que los bosques celtas y germanos provocaron en el espíritu de aquellas viejas naciones guerreras y también en la subsecuente religión druida; les decía que los bosques hondureños debieron provocar una contemplación profunda y que los pueblos que habitaron el territorio tuvieron que ser muy sabios. Todo esto viene a colación luego de encontrarme un pasaje de Masa y Poder de Elías Canetti donde caracteriza la personalidad de diferentes naciones europeas según el entorno en que se conformaron.

Habla Canetti de los ingleses y de los holandeses como los más cercanos a la identidad masiva del mar -es curioso que no tome ejemplo de portugueses y españoles en la misma forma (1)- y hace la diferenciación en que el inglés, según su observación, "va a buscar sus catástrofes al mar" mientras que los holandeses se buscan proteger del mar. "Los ingleses conquistaron su isla, pero no se la arrebataron al mar. Al mar lo somete el inglés con sus barcos solamente, el capitán manda sobre el mar. La tierra que habita el holandés, por su parte, tuvo que empezar por ganársela al mar". Así lo dice. Luego hace una caracterización de los alemanes en la que hago paralelo -cuidando las debidas distancias, por supuesto, tanto en historia como en productos sociales- con las reflexiones de Rafael Murillo Selva aquella tarde en San Juancito, ahora equidistante a la ciudad que habito, San Juan. Murillo Selva creaba una caracterización del hondureño, entonces, con su mirada fija en los pinares de la montaña frente a nosotros.
Me recordaba que el 22.3% del territorio hondureño está cubierto de bosque de conífera, siete especies de pinos, para ser exactos, lo que hace que el pino no sea la especie de bosque que más cubra a Honduras (2), eso le corresponde al Bosque húmedo tropical que abarca todo el litoral atlántico. Murillo se concentró en el entorno de coníferas, entonces, y me decía que así como es de adusto, recto, sin adornos, enjuto y estrictamente huraño como el pino y sus agujas, como el pino que se asienta y crece sobre piedras y a despecho de las laderas -lo que es una muestra de su persistencia y resistencia- así es la personalidad colectiva y metafísica hondureña que habita la zona de coníferas, muy diferente al que habitaba y habita el bosque seco del sur que tiene otro tipo de reflexión ante el paisaje semi-desértico, muy pero muy diferente al poblador del bosque húmedo y selvático de la costa norte , donde, utilizando palabras de Canetti para describir la selva "el ojo se pierde en la cercanía" dentro de "una masa caótica, inarticulada, animada por una vida enormemente variada, que excluye cualquier sentimiento de norma y repetición regular".

Hago este preámbulo para llegar al punto asociativo que buscaba antes que llegara al recuerdo de esa plática: la mentalidad militarista o la cultura militarista hondureña. Siguiendo el hilo, me atrevo a decir lo siguiente basándome en datos del propio ejército que hace un par de años vi en su programa Proyecciones Militares: el mayor número de reservistas del ejército proviene de la zona del bosque de conífera del territorio (occidente, centro y nororiente), además que la distribución del mayor número de batallones se ubica en esa franja, precisamente, que corresponde a la zona natural de defensa territorial ante las fronteras con El Salvador, Nicaragua y Guatemala. Eso incluye al bosque seco. La elección disciplinaria o regimentaria a la que se inclina el poblador de la zona norte es hacia la Fuerza Naval, correspondiente a otros códigos y sin embargo más abierta como exige el mar y su horizonte, contrario a la apretada formación del bosque de conífera.

Elías Canetti continúa su caracterización con los alemanes: "para el alemán, y sin que tuviese una clara conciencia de ello, el ejército y el bosque acabaron identificándose de todas las maneras. Lo que para otros pudiera tener el ejército de árido y desolado, tenía para el alemán la vida y la luminosidad del bosque. No sentía miedo en él; se sentía protegido, uno entre muchos otros. La rigidez y verticalidad de los árboles las convirtió el alemán en norma para sí mismo". Sin duda, en este pasaje hay un nexo con lo evocado por Murillo Selva-Canetti -permítaseme esta posibilidad de nombre sin menoscabo del uno ni del otro- y las reservas espirituales y morales que conforman el Espíritu de Cuerpo del ejército hondureño. Quizá por eso, tomando los eventos pos-fraude electoral como una muestra, es que hayan sido los pobladores de la zona norte los que más acciones de arrojo y resistencia han tenido ante el solo pensamiento de perder una libertad ya natural en ellos, no así gran parte de los pobladores de "la zona conífera", que se han alineado a la dictadura de juan orlando hernández en su mejor expresión dual, electoral- militar, que es a lo que convoca, de manera rígida y huraña el partido nacional. Ante esto, creo que el símbolo auténtico que debería usar el partido nacional de Honduras en su bandera es la silueta de un pino, y no una estrella, el eterno símbolo que las culturas marítimas irredentas han usado siempre para orientarse en la inmensidad de la historia.


F.E.


(1) Masa y Poder, Elías Canetti, Obra completa I, Editorial Debols!llo, pag. 276-277.
(2) http://www.hondurasnatural.net/tipos-de-bosques/

miércoles, 7 de febrero de 2018

Redes sociales en Honduras, al muro de fusilamiento



Todas las esperas terminaron para el régimen pos golpe en Honduras. Una vez que se está consolidando la dictadura descarnada después del fraude electoral de noviembre, se han puesto en marcha los proyectos de expoliación privatizadora que se habían retrasado por no contar con todas las condiciones a su favor. Nada quedará en lo público, así como igual sucederá en Puerto Rico tras el huracán María, empezando por la privatización de la Empresa de Energía Eléctrica y el cierre de escuelas públicas para dar paso a "las escuelas charter".

En ambos casos se ha necesitado de un shock superior, solo que el caso hondureño ha ameritado la acción ensañada de las Fuerzas Armadas de ocupación, una institución de contenida e implacable acción destructora que, hasta ahora, ha logrado frenar la insurrección ciudadana. En Honduras se han necesitado alrededor de seis años para crear la base blindada que permitirá a la dictadura de joh tipificar a la oposición como "terrorista", y en el ínterin se han venido probando las leyes punitivas como la "detentación de espacios" (para evitar las movilizaciones de los estudiantes de la UNAH) y los "delitos contra el honor" (calumnia, injuria y difamación) para amedrentar al periodismo de conciencia social, altamente combativo y acusador permanente del latrocinio nacionalista y liberal. La maquinaria represiva del nuevo Código procesal Penal está lista entonces para poner en movimiento la actual moción para controlar las redes sociales, algo que ya se venía probando, teniendo como antecedente la Ley de Escuchas, aunque está ley se emitió para intervenir internet en los casos de narcotráfico, lavado de activos o crimen organizado, pero conociendo de antemano la capacidad diabólica del régimen de unir los puntos más inconexos, sabemos que pondrán a su favor cualquier imprevisto, mucho más ahora que la tipificación de "incitación al odio" -como así se lee en la moción presentanda por el diputado nacionalista marcos paz sabillón en el Congreso nacional- es una jugada represiva contra todo aquello que genere rechazo hacia la dictadura de juan orlando hernández, dejando abierta la interpretación a gusto y disgusto de una Fiscalía que aún no cuenta con fiscales especializados para semejante atentado a la ciudadanía. antonio rivera callejas, el nefasto diputado nacionalista que más socializa la moción en los medios, ha montado un discurso-pantalla en apoyo a lo que desde ya se conoce como Ley para Combatir las Campañas y Mensajes de Odio  y Discriminación a través de las Redes sociales e Internet:

"Hay que saber diferenciar entre lo que es libertad de expresión y lo que es libertad de agresión; no puede ser que a través de redes sociales que una pareja de novios o una pareja de esposos que se han separado (...) , venga el hombre y publique fotos íntimas con su pareja y despotrique contra ella solamente por el hecho de ser mujer o que un jugador de fútbol de la raza negra falle un gol y le digan de todo en las redes sociales por su color de piel, eso no es justo" ( http://www.laprensa.hn/honduras/1149554-410/ley-regulacion-redes_sociales-polemica-facebook-honduras )

En la Oposición a la dictadura sabemos muy bien de qué se trata esta acometida y sus consecuencias. Esta estupidez de la que habla rivera callejas para confundir incautos, revela su propia alevosía. Debo dejar constancia que me ha costado mucho transcribirla, por todos los estigmas y prejuicios que eligió este político de la élite vernácula hondureña para ilustrar la moción. Ya el 21 de enero del 2016 se esbozó en perjuicio de Elvin Francisco Molina ( http://www.laprensa.hn/sucesos/921946-410/lo-acusan-de-difundir-informaci%C3%B3n-falsa-de-bancos-en-las-redes-sociales ) lo que ahora quieren hacer pasar por una inocua y moralmente preocupada iniciativa. Sabe muy bien la dictadura hasta qué punto han incidido las transmisiones en vivo en Facebook Live en los momentos de diciembre y enero pasados en que hubiera querido ocultar sus brutalidades y asesinatos, todos grabados en tiempo real. Sabe muy bien la dictadura que los avances tecnológicos del presente no juegan a favor de su pensamiento político estancado en la década de los 30, y así amenazada y controlada por ese infoactivismo valiente, no podrá consolidar con tranquilidad la entrega y negociación de todos los recursos de Honduras, pero sobretodo, no podrá mantener intacta su máscara a nivel internacional dada la rapidez de la solidaridad que se mueve en las redes, siempre atentas, aunque sin un poder efectivo más allá del gesto moral superior de la víctima que no deja de ver directamente a los ojos de su asesino.

F.E.

lunes, 22 de enero de 2018

Una conversación pos fraude: lo que vive la juventud movilizada en Honduras

La siguiente, es un extracto de conversación que tuve con un jovencito que conozco desde niño. Ha estado en la línea de lucha durante las movilizaciones pos fraude en Honduras. Lo comparto, desde su escritura directa en un chat (resguardando su identidad) para que se conozca lo que vive la juventud que ha entendido la movilización como un deber, a riesgo de lo que trae como consecuencia y que conforma la auténtica hiper dictadura en Honduras:

Amigo:

ase un tiempo que necesito hablar con vos. para contarte parte de mi vivencia como lider juvenil de un pequeño grupo de manifestantes en la col. san miguel de tegus... desde el ultimo dia  que hablamos y vos me preguntavas como miraba las cosas en las calles y como miraba a la gente en si solo me queda desirte que muchas personas se nos pusieron en nuestra contra a tal punto que un par de dirigentes de la derecha de nuestro territorio nos acusaron de actos bandalicos que estan afuera de nuestro criterio como pueblo me toco mudarme del barrio que me crió y dejar mi trabajo y ahora tengo que mantener un perfil bajo y poco popular ya que siempre la gente de mi col. se dieron cuenta que soy parte del partido libre muchas personas me acusaron de muchas cosas atroses me pusieron en frente de mi departamento una patrulla de la policia militar.. parece mentira todo esto jamas imagine que me iva a pasar algo asi tuve amenasas en mi trabajo de despido y muchas cosas mas que afectaron a mi familia y a mi persona te cuento esto con el fin de aserte ver la realidad que esta pasando la juventud y yo persecucion y a pesar del desanimo aca estoy y les voy a dar guerra desde las sombras y donde ellos no sepan quien soy. saludos cordiales fabri.

Mi respuesta:

Caramba ----------. La historia de los cambios sociales nunca registrará lo que has pasado y son esos hecho, por pequeños y anónimos que sean, los que forjan el carácter de los que cambian la historia, paradójicamente. Creeme que me duele lo que me contás y sabré partir de ahí para reinvindicarte escribiendo desde ese conocimiento tuyo. Lo sabrás, lo identificarás. Solo queda sentirme orgulloso de vos y con la envidia malsana de querer haber compartido ese rabia a tu lado, en la calle.

Nadie te quiere, dictador - Wendy Funes

Foto: Fabricio Estrada


Nadie te quiere dictador

Por Wendy Funes, Periodista.

Tegucigalpa, Honduras.  He platicado con gente de todos los sectores de derecha, de izquierda, de clase popular, alta, media, profesionales, personas que no saben leer, integrantes del ejército y de la policía y nadie te quiere.

Hay un grupo de empleados estatales y de oficiales de la Policía y del ejército que te apoyan porque quieren poder, que es muy distinto a que te quieran, pero allá adentro de las barracas la cosa esta que arde aunque sea sutilmente.

Los jóvenes no te quieren dictador, salieron de las escuelas públicas sin material didáctico y sus maestros les han contado todo el daño que les has hecho, salieron a votar y sienten que les robaste el voto.

Los empresarios están molestos por el terrorismo fiscal y no te quieren, pero tienen miedo de un gobierno popular con reinvindicaciones sociales, así que prefieren sonreírte de frente, pero me han contado que cuando das la espalda sacan todo lo que sienten por vos. Los microempresarios tampoco te quieren.

Los de la cúpula policial y militar murmuran a solas, pero tienen miedo que vos le quités las oportunidad de seguir gozando de las mieles del poder y como tienen miedo aunque algunos tienen envidia porque fueron otros los ungidos y no ellos, se mantienen calladitos.  Entonces la opresión y humillación que sienten cuando están con voz la trasladan a los policías de escala básica y a la tropa militar, por eso es que en la tropa del ejército y en la escala básica policial muchos se quejan de la explotación que sufren, por eso renunciaron muchos jóvenes y hay policías que en sus casas hasta lloran porque no quieren salir a reprimir al pueblo, lo mismo pasa con los soldados. Además los policías siente que estás privilegiando a los militares y a las otras policías donde trabajan tus activistas.

En el partido azul, ahí adentro también cuidáte porque a todos los que desplazaste, a todos los que tenés "agarrados" pueden actuar en el momento menos pensado contra vos, no te quieren y no saben como "joderte", además porque prefieren, por ahora,  que gobernés vos a que lo haga la oposición porque así se los han marcado.

Los maestros no te quieren porque les quitaste la jubilación, les cambiaste el Inprema, les quitaste el Estatuto del Docente y el Derecho a protesta; los universitarios no te quieren porque nunca fuiste en campaña donde ellos y aunque hubieras ido no te querían desde antes porque criminalizaron a más de 200 y nunca hiciste nada, privatizaron la UNAH y vos más bien apoyaste la dictadura allá adentro.

Las enfermeras y los médicos no te quieren porque todas las reformas de profundización del modelo neoliberal los ha afectado en sus jornadas laborales y ahora pagan más impuesto y devengan menos.

Tus activistas preferirían otro candidato con más carisma, pero vos los debilitaste a todos y eso hace que haya división interna aunque no se vea.

Los periodistas no te quieren porque los humillan por la pauta publicitaria que les paga Casa Presidencial y los amenazan si cuentan algo y los otros, los que siempre hacen grandes negocios con el Estado, ellos quieren al que les paga, pero ninguno te lo dice: porque pagás. Los que atacan a la oposición no lo hacen porque te quieren a vos sino porque odian esa forma progresista de ver las cosas.

La embajada y el gobierno gringo no te quieren, para ellos vos sos un hijueputa, pero sos su hijueputa y vas a estar ahí hasta que pase la amenaza para ellos, sino me crees mirá a Callejas. Y los congresistas gringos, ya viste que tampoco te aceptan, tampoco te acepta la sociedad civil, te cuestionan mucho en reuniones con sus pares, te ven con recelo.

Las obreras de la maquila no te quieren porque antes de tu gobierno ganaban más dinero con horas extras y ahora ganan menos; las obreras de la agroindustria no te quieren porque tienen empleo, pero en condiciones deplorables y vos no hacés nada para evitarlo, la gente desempleada no te quiere porque quisiera tener oportunidades que les hagan crecer, los obreros después de tanto trabajar no te quieren porque han ido envejeciendo sin mejorar sus condiciones de vida y vos no hacés nada para parar la explotación inmisericorde. 

Los indígenas lencas, tolupanes y garífunas no te quieren por todo el marginamiento, criminalización y racismo que tienen tus políticas, preguntá en el Bajo Aguán si alguien te quiere.

Las madres de los privados de libertad no te quieren por la forma en que has torturado y lastimado a sus hijos en la oscuridad secreta de las celdas y por los maltratos que ellas sufren cada fin de semana y porque varios de sus hijos aparecían habilitados para votar en zonas distantes a las que nacieron.

Las mujeres organizadas no te quieren porque has permitido que sigan los femicidios, la cultura patriarcal que marca el cuerpo de las mujeres, la profundización religiosa que pregona el odio a la mujer.

El fiscal general está más cerca de la MACCIH que de vos, los magistrados de la Corte Suprema siente recelo por vos, tus diputados están influidos por la falta de unidad, pero les importa más el poder, el resto de diputado del bipartidismo solo quieren y siguen lo que les marca su grupo de poder.

La MACCIH se ha ido llenado de descontento al estrellarse con la realidad, la OEA, la ONU no te quieren porque has desoído todas las recomendaciones para respetar el Estado de Derecho. Muchos presidentes de América Latina ni te determinan en las cumbres internacionales.

La comunidad LGBT no te quiere porque los asesinatos contra la comunidad han continuado y pese a que te han pedido reformas legales que les permitan una vida con menos crueldad, no has hecho nada y muchas y muchos han tenido que salir del país.

Las defensoras y defensores de derechos humanos no te quieren porque los estigmatizás, criminalizás, tu sistema criminalizó hasta la muerte a Gladys Lanza, el asesinato de Berta Cáceres sigue impune, hay más de 70 periodistas asesinados, tres mil campesinos procesados, 200 asesinados en el Bajo Aguán, estudiantes y jóvenes ejecutados, activistas sociales y funcionarias y funcionarios honestos asesinados por sicarios aún en la impunidad,

Los hondureños que están en el extranjero no te quieren porque les decís que Honduras está cambiando y ellos siguen sosteniendo la económica de este país, sufriendo por la violencia mientras vos privatizás todos los recursos naturales, desplazás a los garífunas e indígenas de sus territorios y pagás lobbistas para hacer creer que de un año para otro las cifras de violencia disminuyeron.

las víctimas no te quieren ni te creen porque sienten que sus casos están en la impunidad no han tenido derecho a la verdad, a la reparación, a la justicia.

Hay un grupo del crimen organizado que no te quiere porque sabe que favoreciste a otro grupo rival y has profundizado la corrupción y el crimen organizado por la impunidad en tu entorno cercano, embarrado desde Nueva York, vos sabés que tu dictadura no sólo es de un partido también hay un grupo criminal en el poder.

Con lo que pasa en tu entorno íntimo mejor no te cuento porque eso nada tiene que ver con el interés público, pero miráte tomate unos días andá allá a aquel paraje con aguas termales y veredas rodeadas con velas románticas, ahí rodeado de pinos para que reflexionés y recapacités sobre el daño que le estás haciendo a la democracia.

Después del proceso electoral nadie te quiere porque es que no votaron por vos, ni siquiera la mayoría de tus empleados públicos y vos lo sabés.

domingo, 21 de enero de 2018

Leticia Salomón, sobre el diálogo en Honduras

Homenaje a don Telmo Villareal, asesinado el día de ayer 20 de enero, en Tocoa, departamento de Colón (norte de Honduras) por disparos de la policía militar bajo órdenes de juan orlando hernández. Dibujo del artista hondureño Daniel Valladares.


YO DIALOGO, TÚ DIALOGAS, ÉL…
Leticia Salomón
Con la idea de dialogar sucede algo parecido a la muerte de una persona de dudoso comportamiento en vida: en este caso, los fallecidos adquieren un halo de respetabilidad, honorabilidad y casi de santidad con el cual se cubren hasta los que en vida fueron unos grandes corruptos, sinvergüenzas y pícaros; para ello existe un código no escrito que obliga a la mayoría a deshacerse en elogios y atenerse al convencionalismo tradicional (“ha muerto un gran hombre, una respetable dama, un auténtico líder, un padre amoroso, un esposo fiel, un amigo incondicional…”) mientras otros se ven obligados a contenerse y a guardar un discreto y a veces incómodo silencio antes de decir lo que pensaban realmente del comportamiento en vida del difunto en cuestión.
Algo similar ocurre con la idea del diálogo: adquiere tal aureola de bondad, humildad, desprendimiento, apertura y magnificencia que el que lo propone asciende a niveles de casi santidad y al cual se le puede aplicar con precisión el famoso verso de Machado, inmortalizado en la música de Serrat, cuando dice: “¡aquel trueno! vestido de nazareno”.
Muchas personas creen en las bondades del diálogo: unos por inocencia, otros por falta de picardía o por carencia de disposición a la duda sobre lo que se ve, se siente y se oye; pero otros lo hacen por acomodados, oportunistas, resignados, cómplices, atrapados en las redes del poder o entusiasmados por los pasos inconfundibles del poderoso caballero “Don Dinero”, del cual nos habló Quevedo.
Cuando se produce una crisis de cualquier tipo pero mucho más cuando se trata de una crisis política, la convocatoria a un diálogo debe plantear interrogantes antes que brindarle aplausos. Puede empezarse por preguntar: 1) quién lo convoca y cuál es su capacidad de convocatoria; 2) cuáles son las fuerzas que lo avalan; 3) cuál es el objetivo del mismo, 4) cuál es su poder vinculante, 5) cuáles son los intereses en juego; 6) quiénes participarán por cada parte en conflicto, en qué nivel, en qué momento y con qué poder de decisión; 7) qué pueden ganar o perder los dialogantes, 8) cuál es el tiempo para producir resultados; 9) quién será la persona o institución moderadora y 10) cuáles serán los alcances del mismo.
Todos estos interrogantes son fundamentales para tomar una decisión pero el interrogante central es el que se refiere al objetivo del diálogo, a su propósito, a su finalidad. Puede ser un diálogo de todos los sectores para hablar de los principales problemas del país, como se ha hecho tantas veces; para establecer las vías para superar la pobreza, resolver la inseguridad o mejorar la imagen nacional e internacional del presidente electo por el fraudulento Tribunal Supremo Electoral; puede ser para hablar de la necesidad de fortalecer el sistema de justicia; encontrarle una salida a la creciente violación de derechos humanos; investigar y castigar a los responsables de los asesinatos de las últimas semanas; asegurar la independencia de los poderes del Estado; garantizar la transparencia del sistema electoral; impulsar la consulta popular para ver si el pueblo está de acuerdo con la reelección (que ya se hizo de hecho y no de derecho), o con la convocatoria a una Constituyente para crear una nueva Constitución; o puede ser específicamente para analizar la dimensión del fraude electoral que nos llevó a esta situación de crisis, para negociar la conformación de un gobierno de integración con la clásica repartición de cargos públicos; o para estructurar y ejecutar un gran pacto político y social fundado en los verdaderos intereses del país.
Se puede elaborar una lista interminable de temas que darían lugar a las clásicas “mesas de trabajo” en la que diferentes sectores de la sociedad se mantendrían entretenidos durante los próximos cuatro años mientras la inmovilidad de la protesta social contribuye a garantizar la famosa “gobernabilidad” en la que son maestros los líderes ocultos o visibles de los partidos tradicionales grandes y pequeños, basados exclusivamente en lo que ganan como partidos o como personas.
Una correcta valoración de la correlación de fuerzas puede contribuir a tomar las mejores decisiones:
a) Por un lado, un presidente que ha perdido las elecciones pero que ha sido ungido como presidente electo por un Tribunal Supremo Electoral desprestigiado a nivel nacional e internacional que tiene que enfrentar cuestionamientos internos y externos en torno a la legitimidad de su reelección pero que cuenta a su favor con la incondicionalidad de los tres poderes del Estado, el Ministerio Público, el Tribunal Supremo Electoral, el Tribunal Superior de Cuentas, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, la cúpula conservadora de las iglesias católica y evangélica, de la empresa privada y de los medios de comunicación corporativos, además de la incondicionalidad de las fuerzas armadas, policía militar y policía nacional, creadas para defender a los que sustentan el poder político con el cual se sienta identificada su cúpula;
b) Por otro lado, una Alianza de Oposición contra la Dictadura constituida inicialmente para las elecciones del poder Ejecutivo, con un presidente electo por la ciudadanía a quien le robaron descaradamente los resultados electorales, con una inmensa capacidad movilizadora por la fuerza del liderazgo de Salvador Nasralla en la candidatura presidencial y de Manuel Zelaya en la conducción de la Alianza y del partido Libertad y Refundación (LIBRE), cada uno con su estilo y particularidades; una ciudadanía indignada, desencantada y harta de la falsedad de la participación electoral, del cinismo de los políticos tradicionales y de los altos niveles de corrupción en el Estado, dispuesta a presionar una y otra vez, a expresar su indignación en las calles y a clamar con fuerza creciente el castigo y la salida de los responsables del fraude electoral; una Alianza que cuenta a su favor con la potencia cuestionadora de las redes sociales, con la capacidad movilizadora y contestataria de los organismos defensores de los derechos humanos, gravemente conculcados en esta crisis electoral, y dos medios de comunicación de invaluable apoyo por su versatilidad, dinamismo y compromiso con la verdad que se encubre en los medios oficiales (Radio Progreso y UNE TV); y también una Alianza que pretende mantenerse y ampliarse al Congreso Nacional para ver las posibilidades de constituirse en un bloque de oposición e incidir en las votaciones que requieren mayoría calificada.
Ahí tenemos a las fuerzas en contienda y ahí tenemos las perspectivas para los próximos años: algo debe hacerse para mejorar los escenarios que se presentan para nuestro país en el futuro inmediato:
1) Si la solución es el diálogo, urge contestar antes los interrogantes planteados, actuar en consecuencia y asumir un papel más beligerante y propositivo;
2) Si la tendencia de unos es la represión, esta implicará un alto costo político para el presidente electo por el Tribunal y para su partido, un desgaste institucional mayor y un creciente deterioro de su imagen internacional;
3) Si la decisión de los otros es la insurrección de la que habla la propia Constitución, esto implicará el diseño y rediseño de estrategias innovadoras para mantener el entusiasmo y evadir las acciones represivas; el establecimiento de objetivos alcanzables en el corto y mediano plazo, y la inclusión de la diversidad de apoyos, desde las diferentes instancias, regiones, expresiones, generaciones y niveles (político, social, cultural).
Mientras tanto, ahí están las familias enlutadas por la represión militar/ policial ordenada por su comandante en jefe y ahí está la ciudadanía harta de tanto fraude, corrupción e indefensión y en creciente estado de indignación clamando justicia y castigo… Es tiempo de reflexionar si queremos que el país vislumbre un futuro esperanzador o siga retrocediendo hacia la época más oscura y tenebrosa de nuestro pasado, como ha sido la tendencia de los últimos años, y constatar quiénes son los actores del pasado (“están atrás, van para atrás, piensan atrás, son el atrás…”) y quiénes son los actores del futuro; a quienes les interesa enderezar el rumbo del país y a quienes les interesa hundirlo más de lo que ya está…


lunes, 15 de enero de 2018

Fabricio Estrada: Ante crisis política en Honduras, Fidel y la Revolución Cubana, ejemplos de resistencia y dignidad

Alfredo Ballesteros, amigo periodista cubano que conocí gracias a la amistad del poeta Eduard Encina (ya fallecido), publica en su blog una entrevista que me hizo a través de Whatsapp hace un par de semanas, él en Contramaestre (oriente de Cuba) y yo en San Juan, Puerto Rico.

Por: Alfredo Ballesteros Alfonso (Editor)
Fabricio Estrada lo conocí a través del escritor y amigo Eduard Encina, los mismos coincidieron en el mes de Julio de 2017 en la 27 edición del Festival Internacional de Poesía que se realiza en Medellín, Colombia. Eduard falleció en el mes de septiembre del pasado año pero dejó cimentada una gran unidad entre sus amigos. Con Estrada, una de las figuras más prominentes de las letras hondureñas he intercambiado sobre diversos temas culturales y de índole político.
En una de nuestras conversaciones sobre la campaña mediática que realizan medios de comunicaciones internacionales en contra de la Revolución Cubana difundiendo noticias inciertas, me dijo: Alfredo estoy con Cuba desde que nací. Estrada es admirador de la obra y el legado del Comandante Fidel Castro y además, pertenece al movimiento de izquierda hondureño.
Desde las elecciones en Honduras y el fraude electoral del pasado 26 de noviembre, muchas horas hemos dialogado al respecto. De esa conversación sale esta entrevista que nos muestra la resistencia de un pueblo y también la imposición de un gobierno que pretende mantenerse en el poder. Fidel no falta en nuestros intercambios, expresa, con profunda convicción lo que significa el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana para los izquierdistas hondureños.
Alfredo Ballesteros Alfonso (ABA): ¿En qué condiciones de aceptación popular llegó Juan Orlando Hernández (JOH) a la reelección?
Fabricio Estrada (FE): Juan Orlando se ha asegurado durante su gobierno de afianzar a su base clientelar y a su base militante al Partido Nacional. La mayoría del programa social está dirigido a su base militante, fuera de esa base discrimina, desemplea a la gente que no milita en el Partido Nacional. Por lo tanto, llegó con un enorme saldo negativo en contra.
Los cinco puntos que se dice que tenía Salvador Nasralla antes del apagón el día de las elecciones, una revista inglesa señala que eran más de quince puntos de diferencia por delante de Hernández. El Partido Nacional alcanzaba en su momento alrededor de seiscientos mil votos y la Alianza de Oposición más de millón y medio. Hernández es la figura presidencial más rechazada de la historia de Honduras.
ABA: En el 2009 deponen al Presidente Manuel Zelaya de su cargo ante el intento de reelección y se vive algo parecido a lo que vemos hoy en Tegucigalpa ¿Por qué no se apoyó la reelección de Zelaya por parte de sectores de poder y sí apoyan a JOH en contra de la voluntad popular?
FE: La diferencia entre los dos puntos en la historia reciente de Honduras reside, que el Golpe de Estado a Manuel (Mel Zelaya) fue un supuesto golpe cívico militar preventivo ante la especulación de quedarse en el poder, que señalaban sectores de la derecha. Se especulaba que el Presidente Hugo Chávez iba a tener el país por la firma que se hizo con el ALBA y con el PETROCARIBE. Sin embargo, ni siquiera se intentó lo de la cuarta urna porque fue el Golpe de Estado.
La diferencia con JOH está en que es una violación directa haciendo uso de la Constitución de la República y de aliados que tiene en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) quienes declararon anticonstitucional la Constitución de Honduras, en la cual había un artículo pétreo que negaba esa posibilidad.
Los sectores que apoyaron el golpe de Estado en el 2009 son los mismos que apoyan a JOH en la coyuntura actual: son los sectores de la empresa privada, la empresa de los importadores de petróleo, las Fuerzas Armadas que se convirtieron en una élite económica y el Partido Nacional en su base militante.
El gobierno de JOH le beneficia a las Transnacionales en las concesiones mineras, de enclaves territoriales y sobre todo en el paso de la droga. Juan Orlando está ligado a acusaciones directas hechas por su hermano. Él protege a su hermano también involucrado con cárteles de la droga. Por otro lado Porfirio Lobo Sosa, el Presidente anterior a este período de gobierno, tiene a su hijo extraditado en los Estados Unidos por pertenecer a un cartel de la droga.
Aparte de ello, la privatización general de la salud en Honduras pasa por el desfalco, el robo directo que el Partido Nacional hizo del instituto directo de seguridad social del cual se acusó directamente a Juan Orlando Hernández en el 2015. Este apareció en cadena nacional de radio y televisión admitiendo que se robó doscientos cincuenta millones de dólares para financiar la campaña política que hoy lo tiene en la presidencia. Es algo impresionante lo que ha hecho en la nación y ahora se demuestra con la repulsa de votar contra él.
ABA: ¿Cómo consideras que fue el gobierno de Manuel Zelaya, quien intentó transformar la realidad que vemos hoy en la nación hondureña?
FE: El gobierno de Mel Zelaya comenzó muy dividido, con muy poca fuerza. El empezó su gobierno con una declaratoria, dijo que la embajada de Estados Unidos lo había llamado y le había dado una lista de quienes debían ser los Ministros de su gobierno y que él se negó, esa denuncia abierta de un Presidente despertó la atención de mucha gente sobre cuál sería el carácter de su gobierno, un gobierno diferente a los anteriores.
Zelaya elevó el PIB, promovió desde el inicio una ley de transparencia desde un portal web y luego fue creando programas de solidaridad, de existencialismo social muy amplios hasta que llegó el boicot de la derecha por la cercanía que tuvo con el Comandante Chávez y con el Comandante Fidel Castro. La ultraderecha se unió hasta llegar al Golpe de Estado, pero con Mel Zelaya, la gente llegó a disfrutar de una economía en proceso de saneamiento, la matrícula gratis que propuso y cimentó, no se pagaba la energía eléctrica en casas que se consumían pocos kilowatts doméstico, creó batallones verdes para la defensa del bosque. Con ayuda del PETROCARIBE se aplicó el bono tecnológico, de cada barril de petróleo que costaba cien dólares se apartaban cinco para ayuda al campesinado más el donativo de tractores que hizo el Comandante Hugo Chávez.
Culturalmente se estaba apoyando mucho a través del Ministerio de Cultura, así que el Golpe… vino a truncar el florecimiento basado en la solidaridad latinoamericana del Socialismo del siglo XXI y que empujaba hacia nuevas formas y rupturas sobre todo, con el condicionamiento que daban las empresas transnacionales de Estados Unidos.
ABA: El TSE y Washington reconocieron a Juan Orlando Hernández como Presidente de Honduras ¿Salvador Nasralla no gobernará?
FE: El TSE mantuvo su guión de imponer a toda costa el fraude que da por elegido a JOH y obviamente las últimas acciones del momento electoral eran las impugnaciones a más de dieciocho mil actas que se estaban denunciando pero la rechazaron. Oficializaron la elección de JOH sobre todo por el impulso y respaldo que dio el gobierno de Estados Unidos. No hay ninguna forma legal para que Salvador Nasralla sea Presidente.
La desgracia actual de Honduras está basada en las siglas “JO” por las que el pueblo conoce a Juan Orlando y “USA”. Estados Unidos avaló el proceso “transparente” que el TSE ofreció mediante resultados fraudulentos. La política internacional de Trump significará mucho para Honduras, por lo que vemos el Presidente de los Estados Unidos está empeñado en convertirse en un destructor de los últimos rescoldos de civilización. Honduras es un país estratégicamente importante para el imperio del norte.
Estados Unidos mantendrá haciendo de mí país una colonia eterna. Desde su conformación en el siglo XX Honduras perteneció directamente a los intereses estadounidenses para intervenir en los demás países del área.
Por otra parte, en un gobierno dirigido por Salvador Nasralla fluirían más las ideas y propuestas de todos los sectores que ha ignorado Hernández durante su mandato.
ABA: ¿A tu entender cuál es el futuro de Honduras?
FE: Creo que se entró al momento de absoluta resistencia a la dictadura porque se inaugura oficialmente una dictadura en Honduras con el apoyo cívico militar de sectores reducidos como las empresas privadas y el Ejército, no así un pueblo que está totalmente movilizado. En Honduras se vive una ingobernabilidad total y una violencia extrema por falta de institucionalidad, obviamente, habrá atropellos a la ciudadanía, pero estamos seguros que el nivel de resistencia ciudadana aumentará de modo que será casi imposible para Juan Orlando Hernández mantenerse los cuatro años posteriores en la presidencia.
ABA: ¿Qué ha significado la obra y el legado del Comandante Fidel Castro para el Movimiento de izquierda de Honduras?
FE: El Movimiento histórico de izquierda de Honduras lo tiene en el más alto sitial. Ha sido fundamental para entender lo que es la dignidad de resistencia a un sistema colonial e imperialista como Estados Unidos. El Comandante Fidel Castro es un ente vivo en la teoría y en la dialéctica de la izquierda hondureña y, sobre todo, en las nuevas generaciones que están logrando estudiar aún más su figura y praxis, no solamente en lo referido al momento álgido de la Guerra fría, sino en las reflexiones que hizo en sus últimos años de vida que fueron tan refrescantes. Eso es lo que aprendió de él la nueva generación que en estos momentos está comprometida en el cambio histórico de Honduras. La Revolución Cubana encabezada por Fidel Castro es ejemplo de dignidad en Latinoamérica y en el mundo.